Hola chicos,
Los personajes pertenecen a la gran Rumiko Takahashi. Esta historia no tiene fines de lucro. Espero les guste. Nos leemos abajo.
Capitulo 4
En los días que siguieron mi rutina cambio drásticamente.
El día que acepté ayudarlos me explicaron que la batalla a la que enfrentaríamos sería durante el equinoccio de invierno, para eso faltaban aún 10 meses pero aun así mi tiempo era limitado.
Ryoga había sido el primero en encontrar su dije hace dos años atrás mientras entrenaba en la cima del monte Fuji, cuando le pregunte a Ukyo discretamente cómo fue que el chico termino en aquel lugar ya que era muy peculiar para hacer entrenamientos, ella me explico divertida que usualmente su sentido de orientación es muy malo y que en verdad se encontraba perdido mientras intentaba ir a las tierras occidentales y que incluso él mismo no sabía dónde se estaba hasta que Kasumi se lo dijo, al saber esto me causo mucha gracia y no pude evitar sonreír, Ryoga parecía algo despistado pero una buena persona
Ukyo fue la segunda en ponerse a prueba, ella me explicó que pasó justo una semana antes de que mi madre falleciera y me pidió perdón por no haber estado conmigo, ella era consciente de su distanciamiento y lo lamentaba mucho pero nunca lo hizo con el afán de lastimarme. Ahora entendía cuando me dijo "no más secretos", entendía su comportamiento y sus extrañas desapariciones y los cabos sueltos empezaban a explicarse. La entendí, no puedo culparla, incluso si me hubiera dicho tamaño secreto no se lo hubiera creído.
Ranma, como ya me había dicho, fue el tercero y el más difícil de convencer de todo el grupo tanto así que tomó casi 4 meses en que aceptara formar parte de todo esto. De Shampoo no me dijeron mucho solo que fue la última integrante del equipo, cuando consiguió su dije hace poco más de un año, al parecer no tuvo problemas en creer todo lo que Kasumi le dijo y aceptar de inmediato, después de todo ella siempre se consideró especial.
Luego Shampoo, "muy amablemente", con su típico tono de superioridad, me informo que ellos planeaban usar estos meses que restaban en perfeccionar sus técnicas hasta que un "inconveniente" llego para retrasar sus planes. Ranma la interrumpió narrando como un día Kasumi los mando a reunir ya que al parecer el quinto dije que había estado perdido desde su origen había aparecido en esa extraña forma de luz que yo pude visualizar la primera vez, y con ella un extraño mensaje sobre el portador. Desde ese momento la prioridad era encontrar a la persona que podría controlarlo ya que sería una ventaja definitiva para poder ganar la guerra.
Todos habían tenido tiempo de sobra para aprender a controlar su dije y manejar su elemento, incluso la misma Kasumi los había entrenado personalmente. Y allí estaba yo: la nueva del grupo, que contaba solo con 10 meses para aprender no uno, si no los cuatro elementos, y ni siquiera Kasumi me entrenaría, ya podía imaginarme como Shampoo me haría caminar por fuego descalza como parte del entrenamiento. Por un momento cuestioné mi decisión de seguir adelante, pero ya había dado mi palabra y un Tendo siempre cumple su palabra.
Después de todas las explicaciones los chicos notaron que estaba agobiada y me recomendaron descansar, al menos por ese día, para que tuviera tiempo de procesar un poco mejor las cosas, la única que se opuso fue Shampoo, alegando que perdían tiempo valioso y que debíamos de comenzar de inmediato; pero en realidad nadie la tomo enserio.
Al día siguiente fui a la escuela como de costumbre, Ukyo se sentó a mi lado muy sonriente y Shinosuke la acompaño, yo me mantuvo callada la mayor parte del tiempo, cosa poco habitual en mi y ni siquiera reaccione cuando mi amigo nos invito al cine esa tarde o cuando Ukyo rechazo amablemente la oferta por las dos.
Después de clases Ukyo me guió hasta las montañas donde habíamos estado el día anterior. Durante el trayecto me arme de valor, había tomado una decisión: definitivamente no dejaría que me vieran como una chica débil, así que juntando toda mi determinación me dirigí al lugar donde los chicos de mutuo acuerdo me informaron que Ryoga sería el primero en entrarme. Esto me causo un gran alivio, ya que aunque hubiera preferido comenzar con Ukyo, a Ryoga a pesar del poco tiempo que lo conocía había llegado a ganar mi confianza.
Puse mi mejor actitud ¡Lista para empezar!
Estoy en mi cuarto tumbada sobre mi cama, cada musculo de mi cuerpo grita de dolor y el cansancio es tan grande que estoy segura que el sueño me vencerá en cualquier instante.
3 días. 3 días en los que no he tenido descanso alguno. ¿Pensaba que todo esto iba ser fácil? Que equivocada estaba. Por las mañanas voy a la escuela y por las tardes me dedico a intentar levantar aunque sea una pequeña roca sin resultado alguno.
Pensé que con la ayuda de Ryoga y mi autodeterminación esto iba ser sencillo; después de todo ¿no fui yo la que le lanzo gigantescas rocas a Shampoo sin siquiera tocarlas en la pelea que tuvimos? Pero al parecer ahora que de verdad intento concentrarme en eso no puedo y eso me frustra como no pueden imaginarse. Y para colmo de males, al parecer no solo soy la única que no puede quitarse el dichoso dije sino que también soy la única que no puede transformarse.
Ryoga ha sido muy un buen maestro, me enseño sus técnicas, su trucos para mover la tierra, él no necesita ni siquiera tocar una roca para que esta salga volando con un movimiento de sus manos e incluso puede alzar muros completamente sólidos con solo una firme pisada, de verdad es asombroso y sus poderes aumentan increíblemente cuando se transforma; su cuerpo se envuelve en un conjunto que parece roca maciza, la bandana de su frente cambia a una tonalidad oscura y toda su presencia en general se vuelve firme. Para ser sincera la primera vez que vi su transformación me intimidó un poco, pero todo el temor se fue cuando muestra su amabilidad.
Él ha sido muy paciente durante todo este tiempo, intentando ayudarme a canalizar mi energía sin usar la fuerza bruta y aunque hasta el momento no doy señales de avances y ni siquiera el menor indicio de poder controlar mi dije, él y Ukyo me dan ánimos y nunca desesperan. Lo cual es todo lo contrario a lo que puedo decir de Shampoo y Ranma, debo admitir que de ella ya me esperaba burlas y menosprecios pero al parecer Ranma, quien al principio se mostro amable conmigo ahora parece dedicado a burlarse de mi todo el tiempo, incluso el muy cínico se ha atrevido a ponerme sobrenombres, los cuales yo intento ignorar lo más madura que puedo y los cuales Shampoo parece encontrar sumamente divertidos.
La gota que derramo el vaso fue cuando hoy durante mi intento numero 829, y sí los estoy contando, de intentar levantar una pequeña roca sin siquiera tocarla, Ranma soltó el comentario que nos ahorraríamos mucho más tiempo si la alzará con mis brazos de gorila. Lo cual yo solo respondí haciéndole caso y levantando esa y muchas más rocas que se encontraban cerca y lanzándoselas todas directo a su gran bocota. Al principio las esquivaba mientras no paraba de reír lo cual me enojaba mucho más, y después se atrevió a volar sobre mi cabeza y gritar cosas como "alcanzame si puedes" a lo cual le siguieron muchísimas más rocas aventadas pero ninguna le alcanzaban.
Ya cansada, enojada y frustrada y con Ryoga a punto de entrar en mi defensa grité lo más fuerte que pude mientras bajaba mis puños de forma violenta hacia mis costados.
-MALDITO SEAS, RANMA SAOTOME
Lo que ocurrió después aun me cuesta creerlo, al momento de gritar toda mi irá dos enorme torres hechas de piedra se alzaron del suelo dirigiéndose al chico de la trenza que paro al acto con sus insultos para poder esquivarlos
Todos quedaron en silencio, incluso Shampoo paro su odiosa risita para mirar con asombro. Ni yo misma me creía lo que acababa de pasar y solo podía ver mis manos con admiración
¿En verdad yo hice eso?
- Me asombras, marimacho- se escucho un grito desde lo alto que nos hizo salir a todos del estupor en el que estábamos.
Le mire con el ceño fruncido mientras él ponía una sonrisa autosuficiente, como le detesto. Volví a intentarlo y para mi sorpresa poco a poco empezaba a dominarlo, ya no tenía necesidad de levantar las rocas con mis propias manos, lo hacía con movimientos que Ryoga me había enseñado.
-Muy bien, Akane-san- me animaba Ryoga- no olvides las posiciones básicas y el control- decía entusiasmado
Supongo que al final del día el estúpido bocazas de Ranma Saotome, me ayudo en algo ¿Me pregunto si él y Shampoo tendrán algo? La mayor parte del tiempo parecen confabulados en hacerme miserable, y otras como las de hoy creo que él intenta ayudarme… Muevo la cabeza en señal de negación, no es cierto, él solo quería molestarme para su diversión, me repito mentalmente.
Lo mejor será dormir ha sido un día muy largo, y además mañana es mi cumpleaños. Por fin cumpliré 16 años, mi hermana Nabiki ha prometido llevarnos a comer afuera como regalo de cumpleaños, y aunque no es la gran celebración me alegra pasar un tiempo con mi familia. Me pregunto si Shinosuke se acordará de mi, no me ha mencionado nada ni siquiera Ukyo ha dado señal de acordarse, supongo que no puedo culparla con todo lo que esta pasando.
Bostezo. Será mejor que me duerma de una vez. Mañana será un largo día.
- ¡Feliz Cumpleaños, Akane!- son las primeras palabras que escucho al despertar
Dentro de mi cuarto y sosteniendo un pequeño cupcake, se encuentra mi padre con ríos de lagrimas corriendo por sus mejillas
-Mi niñita ya es todo una señorita – chilla mientras yo solo me limito a abrazarle, se puede poner muy sentimental cuando quiere
- Feliz cumpleaños, hermana- dice Nabiki desde la puerta de mi habitación, ya lista para salir y mostrando una de sus típicas sonrisas- No olvides que iremos a recogerte a la hora del almuerzo para ir al restaurante trata de no demorar- añade mientras se retira
Las clases transcurren normales y las horas parecen eternas, el profesor nos dio aviso de que Ukyo ha tenido un resfriado y que no podrá asistir hoy, me pregunto que tan cierto será eso ayer se veía perfecta, solo espero que no haya pasado algo malo con el grupo pero de ser así ¿me lo dirían, cierto? Yo también soy parte de ellos ¿no? Supongo que me enterare durante el entrenamiento. Por otro lado, como había supuesto, Shinosuke ha olvidado completamente mi cumpleaños, me gustaría decir que no me ha dolido.
La hora del almuerzo por fin llega y me escabullo lo más rápido posible para reunirme con mi padre y mi hermana
-Akane, espera- Es la voz de Shinosuke la que me hace detenerme y verlo correr en mi dirección, le toma un par de segundo recuperar el aliento
-Shinossuke, ¿paso algo?- digo entre tímida y expectante ¿será que después de todo si lo recordó?
- Solo quería preguntarte si sabes algo de Ukyo, me preocupa que este enferma y …- se corta al ver algo a mis espaldas- lo siento ¿ibas algún lado?- pregunta
Me volteo lo suficiente para ver a mi padre y a mi hermana caminando hacia nuestra dirección
-Si… yo…este…- ¿Por qué no puedo articular ni una palabra?
-Hola Shinosuke-kun- dice alegre Nabiki mientras me mira por el extremo de un ojo, ella sabe lo que siento por mi amigo, y apuesto que lo usará para avergonzarme- ¿ya saludaste a Akane por su cumpleaños?
-¿cumpleaños?- repite él y me mira tremendamente avergonzado- Oh, Akane, lo había olvidado perdóname, feliz cumpleaños- añade dándome un fugaz abrazo que me ha dejado colorada
-Gracias- respondo bajito y muy avergonzada
-Vamos a salir a comer para celebrar ¿Por qué no nos acompañas?- invita mi padre
-Oh, yo no podría…- empieza a decir
-Vamos apuesto que a mi hermanita le hace ilusión- lo corta Nabiki mientras yo la miro con clara advertencia- además aprovechas en enmendarte por olvidarlo- agrega mientras ríe con sorna y me guiña un ojo
Nabiki puede ser una verdadera bruja cuando se lo propone
Llego al bosque de mal humor. La comida no salió como esperaba, mi hermana no ha dejado pasar ocasión para avergonzarme e insinuarle a mi amigo que me invite a salir o algo más, mi padre reía alegremente por lo que él cree son bromas inocentes y yo no pude estar más avergonzada e incómoda. Me he escapado al menor descuido sin siquiera atreverme ver a Shinosuke a la cara, ha sido la peor humillación de mi vida.
-Ya era hora- me recibe la voz de Ranma- Llegas tarde, novata- añade en son de burla
Lo que me faltaba no estoy de humor para sus bromas, estoy teniendo un horrible día.
-Idiota- susurro y lo ignoro con la cabeza en alto
-¿Qué pasa marimacho? ¿hoy no quieres pelear?- insiste
Le lanzo una roca lo más fuerte que puedo y para mi suerte esta le da de lleno en el rostro. Lo sé, mi autocontrol es muy débil. Él se recompone del golpe dispuesto a seguir con la contienda la cual no pienso perder esta vez.
-Que bruta- afirma mientras sonríe de medio lado con ese gesto de superioridad que odio, estoy dispuesta a cerrarle la boca a golpes
Pero cuando estoy apunto de atacarlo con todo lo que sé, escucho un carraspeo desde atrás.
-Ejemm- se aclara la garganta Shampoo quien esta usando la transformación de su dije- Ranma, si ya terminaste de jugar con la nueva necesito tu ayuda – dice seria
- ¿Así? ¿y para qué? - sentencia Ranma, su gesto de superioridad ha desaparecido y una cara de enfado esta en su lugar
Shampoo se acerca casi como un felino hasta el chico de la trenza y le sonríe de manera seductora, mientras enreda sus dedos en sus cabellos.
- ¿Acaso tienes miedo de jugar con fuego?- añade de un modo que me dan nauseas
Estoy consciente que he pasado a segundo plano y que sobro en esa conversación; sin embargo, algo de mi se hunde muy muy al fondo y no entiendo porque me siento triste. Genial, como si este día no fuera lo suficientemente malo
-No te incumbe- suena una voz en mi cabeza- mientras no se metan contigo debería darte completamente igual- dicta esa sabia vocecita
Así que volviendo a controlar mis actos, me giro dejando a esos dos hacer lo que se les entre en gana.
-¡Hey, espera!- grita Ranma
No me giro a verlo, ni siquiera me detengo
-No soy "hey" ni "novata" ni "brazos de gorila". Me llamo Akane ¿oíste?- digo lo suficientemente alto para que ese par me escuche, ya estoy harta de los sobrenombres
Y como respuesta solo escucho la irritante risa de Shampoo.
- Akane-san, tienes que enfocarte- explica Ryoga con paciencia- intenta solo levantar esa pequeña roca, sin mover el resto
Como si fuera tan fácil- pienso desganada, han pasado más de dos horas y el lugar esta completamente destrozado al parecer lo único que no se ha movido es esa dichosa piedrecita.
Respiro hondo, esta vez estoy dispuesta a lograrlo, no pienso terminar el primer día de mis 16 años de este modo, algo tiene que salirme bien. Me coloco en posición, toda mi atención esta en ese pedazo de tierra, lo haré estoy segura.
- Pierdes tu tiempo Ryoga, con lo patosa que es terminará provocando un terremoto- Es la voz de Ranma, quien al parecer ya se ha librado de Shampoo, lo que rompe mi concentración y termina por alterarme
Grito frustrada, estoy apunto de golpearlo nuevamente cuando Ryoga me detiene por el hombro.
-Sera mejor que tomemos un descanso- sugiere amablemente. Asiento por cortesía y camino hasta un pequeño arroyo para refrescarme.
Vaya día el que estoy pasando, esto no es ni de lejos lo que me imagine para mi cumpleaños. Y como si fuera poco Ukyo no da señales de vida, cuando pregunte por ella Ryoga solo me respondió que había un asunto que tenía que atender ¿me pregunto si confiarán en mi lo suficiente como para contarme lo que sucede? Desde que llegue siento que han estado esquivando mis preguntas. Suspiro
Creo que lo mejor será decir que no me encuentro bien e ir temprano a casa.
- No me digas que ya te rendiste- otra vez el insufrible chico de la trenza ¿es que acaso esta determinado en hacer mi vida miserable?
-¿Por qué dices eso?- contesto a la defensiva
-Pues, por esa cara toda decaída que tienes- responde con ese gesto que odio- y ese largo suspiro que acabas de dar
-¿me estabas espiando?- contraataco
-Jah! No me hagas reir…yo…- empieza pero no lo dejo terminar siento que todas las emociones del día se me vienen encima y estoy a punto de explotar
-¡¿Quieres cerrar tu gran bocaza?!- grito y él por primera vez se ha quedado sin palabras- Estoy teniendo un día horrible y ya es lo suficientemente malo para que vengas tu, sin motivo aparente, a tratar de insultarme y hacerme enojar ¡¿Qué fue lo que te hice para caerte tan mal?! ¡¿Por qué insistes en molestarme cuando lo único que quiero es gritar?!– lo enfrento ya fuera de mi
Él parece estar tan sorprendido como yo por mi reacción y su semblante cambia a uno que no puedo descifrar como la primera vez que nos conocimos.
-Ven, sígueme – dice mientras me extiende su mano.
¿Qué acaso se volvió loco o no ha entendido nada de lo que he dicho? Lo miro desconfiada y con el ceño fruncido
- Vamos, necesitas ir a ver un lugar- insiste como un niño pequeño- ¿O acaso tienes miedo, Akane? – suelta sin más
Asiento. Y no ha sido el reto lo que me ha llevado a aceptar sino que por primera vez desde que comenzó mi entrenamiento me ha llamado por mi nombre, es como si lo hubiera estado evitando durante este tiempo solo lo ha mencionado un par de veces.
Casi no puedo respirar, la caminata ha sido más larga de lo que me imaginaba.
-Ya llegamos- proclama alegre
Estamos al filo de un precipicio, la cantidad de viento que corre por aquí es impresionante mis cortos cabellos no dejan de revolotear a mi alrededor. Me acerco un poco más al borde. Estamos demasiado alto aunque hay que admitir que la vista es impresionante.
-¿Y bien qué esperas?- me dice él chico de la trenza sacándome de mis pensamiento
-¿Ah?- lo miro contrariada, no sé qué es lo que pretende
- Dijiste que querías gritar- me dice como si le explicará algo a un niño pequeño- Hazlo, vamos grita
Abro mis ojos lo más que puedo ¿Acaso está hablando en serio?
- Vamos ¿no me digas que te has vuelto tímida de pronto?- dice en son de desafío
Lo fulmino con la mirada, si ese idiota quiere que grite estoy dispuesta a romperle los tímpanos y hacerlo callar de una vez.
Me acerco muchísimo al borde y miro el vacío, una caída desde esa altura sería fatal. Me tamo mis oídos con ambas manos, no es que quiera terminar sorda después de esto, cierro los ojos e inhalo todo el aire que se me es posible.
Y grito
Grito con todas mis fuerzas, grito hasta desgarrarme la garganta.
Pienso en lo que estoy metida, en mi poco avance y en la gran responsabilidad de entrar en una guerra, pienso en mi familia y mis amigos ¿Qué les sucederá a ellos si fracaso?, pienso en Shinosuke como nunca soy lo suficientemente buena para él, pienso en todas mis frustraciones y todos mis miedos
Y grito
Grito de impotencia
Grito de coraje
Grito de tristeza
Grito porque estoy asustada
Solo grito
Me detengo para poder respirar y el viento me recibe de lleno en la cara, unas pequeñas lágrimas ruedan por mis mejillas y yo las dejo correr. Me siento mucho mejor, me siento bien, siento que he tirado todos mis problemas en ese grito. Cierro los ojos para disfrutar la sensación del aire golpear mi rostro. Me siento bien, me siento viva.
No sé cuánto tiempo permanezco en esa posición cuando la voz de Ranma me trae a la realidad, vaya se me había olvidado que estaba aquí
-¿Se siente bien, no?- dice mirando hacia el precipicio- yo siempre vengo aquí cuando necesito desahogarme
En respuesta solo muevo la cabeza como confirmando sus palabras y sonrío, sonrío como hacia tiempo no lo hacía, sonrío como cuando aún estaba con mi madre.
Ranma se me queda mirando unos instantes con un gesto de sorpresa, hasta que súbitamente aparta su mirada.
-¿sabes que es aún mejor?- pregunta con una sonrisa traviesa, yo lo miro con gesto interrogante- Tirarse- añade como si nada
-¿ESTAS LOCO?- respondo mirándolo como si tuviera tres ojos- Aun no sé volar- añado resignada
Tiene razón, sentir el viento debe ser asombroso pero es algo que yo aún no puedo hacer.
-¡Vamos, será divertido! Yo también lo haré
- Tu puede volar, eso es trampa
- Sin transformaciones, lo prometo- dice decidido
-¿Acaso intentas matarme?- pregunto desconfiada
-Claro que no… mira…aishh… solo confía en mi- dice sin más
Yo vuelvo a mirar el abismo, el aire vuelve azotar mis cabellos con más fuerza, veo a Ranma que me mira con esos intensos ojos cobalto como intentando darme valor.
-Vale- Contesto decidida, creo que acabo de perder la cabeza- pero lo haremos juntos
Él sonríe complacido y extiende su mano, que esta vez no dudo en tomarla
-A la de tres- dice alegre- uno…
-Dos…- continuo el conteo
-TRES…
Siento como mi cuerpo esta en el vacío, involuntariamente he cerrado mis ojos preparándome para caer, pero no lo hago… estoy… estoy…abro mis ojos…estoy flotando
Miro a Ranma que no ha perdido el ojo de mi reacción y sonríe abiertamente. Yo le devuelvo el gesto y mis músculos se destensan, abro un poco más mis brazos para poder disfrutar la sensación
-¿Cómo?- me atrevo a preguntar
- Las corrientes de aire- responde como si fuera lo más obvio, solo tienes que dejarte llevar- agrega mientras me jala a lo que parece ser un canal que nos arrastra a ambos. Él deja mi mano para hacer giros y volteretas, parece feliz
Debo admitir que cuando conocí a los chicos, siempre me pregunte porque Ranma era aire; al principio pensé que estaría mucho mejor como tierra o fuego.
Shampoo es fuego, de eso no hay duda, su determinación arde como mil soles.
Ukyo es tranquila, serena y fluye con todo a su alrededor, ella es agua.
Ryoga es tierra, es fuerte, es estable, firme y siempre constante.
Pero Ranma… Ranma es incontrolable, nunca sabes lo que hará, es impredecible, y aunque su fortaleza lo hace perfecto para la tierra y su espíritu de guerrero arde en llamas como el fuego, él tiene algo más una característica que lo distingue: su alma es libre, definitivamente el aire es su elemento.
Sonrío como si hubiera descubierto un gran secreto, me uno a él y solo me dejo llevar.
Al final resulta que el chico de la trenza no ha podido cumplir su palabra, ha tenido que transformarse para evitar que cayéramos cuando súbitamente las corrientes se hicieron menos densas, pero lejos de estar molesta no puedo dejar de sonreír ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Y aunque ninguno de los dos ha dicho nada mientras regresamos al campamento, ambos tenemos una pequeña sonrisa en los labios.
Cuando llegamos solo hay una pequeña fogata a punto de pagarse se ha hecho realmente tarde, pobre Ryoga soy una pésima alumna mira que desaparecer así por así y para colmo no me siento tan culpable como debería.
El chico de la trenza hace el amago de ir a buscar al resto y es cuando lo tomó tímidamente de su camisa china. Él voltea a verme interrogante.
-Gracias- le digo bajito y mis mejillas se colorean agacho la mirada para que no lo note
-De nada- responde divertido- tómalo como tu regalo de cumpleaños- añade sonriendo y yo levanto la mirada para verlo sorprendida
-¿Co… como…?
Pero mi pregunta se queda en el aire, cuando de la nada…
-¡SORPRESA!- dicen los chicos apareciendo por detrás
Ukyo con un gran pastel en las manos, de seguro de su propia creación y Ryoga con lo que parece una botella ponche de manzana, incluso Shampo se ha encargado de prender unas pequeñas antorchas alrededor.
Esto ha sido demasiado, no puedo creer que hayan hecho todo eso por mi, ahora entiendo la ausencia de Ukyo y todo lo demás. Estoy realmente emocionada.
Ranma me sujeta por los hombros, creo que ha notado mi inestabilidad
- Feliz cumpleaños, novata- añade cuando lo miro y lejos de molestarme el apelativo me siento tan feliz que solo le devuelvo la sonrisa
Mi amiga corre a abrazarme y a explicarme a detalle cómo fue que lo preparo para que no me diera cuenta y hasta me doy con la sorpresa que Shampoo ayudo con la preparación de la cena. Ryoga me saluda afable y Shampoo dice algo sobre que cumplir años en su tribu es una celebración importante, creo que es su manera de felicitarme.
Comemos, brindamos, cantamos, cortamos el pastel, nos divertimos y nos permitimos darnos un descanso de todas nuestras responsabilidades y en ese espacio ya no somos cinco jóvenes que deben hacer frente a una de las más grandes guerras jamás habidas, simplemente somos cinco chicos divirtiéndose con amigos. Y aunque mañana tenga que volver a los entrenamientos y a la rutina ahora sé que no estoy tan sola como creía. Miro a mis amigos reír y festejar…definitivamente este día no podía terminar mejor.
Hola chicos,
Ha sido una larga ausencia y sé que no hay excusa que valga.
Desde mi última publicación han pasado muchas cosas y ,aunque no entrare en detalle, me tomo bastante recuperarme de todo y créanme que de verdad quería actualizar pero simplemente con todo lo que pasaba tenía la cabeza en otro lado, ni que decir de la inspiración. Para serles sincera me ha costado mucho retomar la historia pero una vez que empecé las cosas solo fluyeron. No podía terminar el año sin una actualización.
Ahora que la situación esta un poco mejor prometo actualizar más seguido, tengo muchas ideas y ya he definido bien toda la trama, así que no se preocupen que Protectores sigue viva.
Espero me disculpen por la ausencia y si tienen que leer desde el primer capitulo para acordarse, espero que disfruten de nuevo de cada palabra escrita con mucho cariño para ustedes.
Déjenme su reviews para saber como llevan la historia y están en su derecho de desquitarse conmigo, solo no sean muy malos conmigo. Si tienen alguna duda responderé en el próximo capítulo.
Un beso enorme para cada uno. Feliz Navida atrasadita y que pasen un Feliz año Nuevo.
Nos vemos pronto.
Nita.
