Los personajes pertenecen a la gran Rumiko Takahashi. Esta historia es original y no tiene fines de lucro. Espero les guste. Nos leemos abajo.
Capitulo 7
- Detrás de ti
Me agacho con las justas para ver como una bola de fuego de tamaño gigante pasa por sobre mis hombros
- Eres muy lenta
Me tiro de bruces contra el suelo para evitar un nuevo ataque
- No te distraigas
A este nuevo ataque no le veo escapatoria alguna viene directo hacia mí, hago un inútil intento de lanzar una roca directo a la bola de fuego pero esta se vuelve polvo en cuestión de segundos. Estoy acabada.
- ¿No crees que aprendería más rápido si en vez de solamente atacarla le enseñarás como usar el fuego?- Dice una voz a mis espaldas, es Ranma, al oírlo Shampoo detiene el tremendo misil en lava viva que me iba a lanzar y quede suspendido en el aire, lo cual aprovecho para volver a ponerme en pie
- Ella aprenderá sobre la practica- responde de mala manera volviendo a lanzar el fuego con más intensidad que la última vez
Me cuesta mucho esquivarlo, pero al estar de pie tengo más posibilidades, lanzo un poco del agua del río como contraataque y puedo ver los ojos de la chica de fuego ardiendo de ira.
Desde que trajimos a Mousse ese día de lluvia, Shampoo a estado de muy mal humor, volver a ver a su compatriota no le ha causado la menor gracia; además de que comprobamos que todo lo que Mousse dijo resulto ser cierto, excepto que el amor que tanto profesa tener el chino por ella es solo unilateral. Hubieran visto la reacción de Shampoo cuando lo vio, se puso blanca como papel y sin saber que hacer le empezó a gritar al pobre chico que no dejaba de abrazar los pies de Ukyo y repetir cuanto la había buscado y extrañado. En ese momento no pude contener una pequeña risa de la que ahora estoy pagando las consecuencias, obviamente no pensé que ella sería la siguiente en entrenarme y le he dado la excusa perfecta para desahogar su enfado.
- Necesitas familiarizarte con el fuego- grita mientras lanza una gran llamarada como remolino en mi dirección, a lo cual solo me cubro con mis brazos quedándome en medio de aquel abrasante calor
- Pero el punto es entrenarla, no rostizarla viva- vuelve a decir Ranma
- Si ella es tan buena como todos creen, aprenderá- sentencia severa la china
Vaya, como extraño cuando se burlaba de mi, al menos eso era mucho más seguro que esto. Aprieto los dientes, intentando no gritar cuando siento el remolino estrecharse más y quemar mis piernas y brazos.
- Creo, que es suficiente por hoy- replica Ranma y siento como una fuerte brisa me envuelve, el fuego a desaparecido pero aun siento arder mis extremidades, me enderezo lo más que puedo y vuelvo a mirar a mi "maestra" lista para lo que sigue
- No interfieras con el entrenamiento- contesta Shampoo
- Yo creo que si- dice Ranma mientras sus labios se curvan en una sonrisa y señala a un punto no muy lejos de allí.
-¡Querida Shampoo!- grita Mousse mientras corre a toda velocidad en nuestra dirección
La expresión de la china es de pura repulsión, se nota que lo que más quiere es deshacerse de su admirador lo más antes posible. No dudo de que ya lo hubiera hecho sino fuera porque Kasumi pensó, que sería buena ayuda en batalla, después de todo Mousse es un guerrero de la tribu Amazonas experto en armas y letal en combate, siempre que lleve sus lentes puesto claro; aunque el resto del tiempo es inofensivo y un muy buen cocinero, a decir verdad nos ha sido de gran ayuda en este poco tiempo que ha estado con nosotros.
- Termino el entrenamiento- dice con desprecio Shampoo antes de salir volando y evadir un abrazo que venía directo a ella
- Oh, mi amada Shampoo, te he buscado todo el día- dice el chico, a quien sus anteojos se le han empañado por el sudor, mientras me confunde a mi con su objetivo, el cual esta a varios metro sobre nosotros
No puedo evitar que un pequeño gemido escape de mis labios, cuando siento que aprieta con demasiada fuerza mis recientes quemaduras.
- Aléjate- dice Ranma con voz potente mientras separa al confundido chico de mi con un simple empujón que lo ha tirado varios metros para atrás- límpiate los lentes
Mousse, obedece confundido, cuando vuelve a ver se disculpa con una inclinación y corre detrás de la chica que se aleja como una estela de fuego rumbo al campamento
- A veces creo que lo hace a propósito- comenta el chico de la trenza
Y no le falta razones para hacer esa deducción, en el poco tiempo que esta en el campamento nos ha confundido a mi y a Ukyo con Shampoo, quien al parecer su nuevo pasatiempo es evitar al chico a como dé lugar y hay que reconocer que es muy buena en ello, lo cual nos causa gran incomodidad pero a la vez sentimos compasión por el pobre de Mousse y su miopía extrema. Aunque gracias a eso he podido notar que a Ryoga le incomoda mucho cuando abraza a Ukyo, él también me ha defendido de los ataques amorosos de Mousse, pero cuando lo hace con ella es como si se lo tomara personal, quizá me equivoco pero sería tan lindo que ellos fueran pareja, ambos tienen muchas cosas en común y se verían tan bien juntos.
Detengo mis pensamientos allí mismo, no hay tiempo para eso, una guerra se aproxima, yo lo sé y ellos lo saben, no tenemos tiempo para citas ni esas cosas; fue por eso que después de volver y disculparme con Ukyo por mi actitud, fui con Shinossuke a decirle que no podíamos seguir saliendo y que deberíamos seguir siendo amigos. Me dolió tomar esa decisión pero sé que fue la correcta, fue lo que elegí el día que Ranma me encontró bajo la lluvia.
- Toc, toc… Tierra llamando a Akane- Ranma mueve su mano frente a mis ojos
Sacudo mi cabeza rápidamente para alejar todo el lío de pensamientos que tengo adentro, lo mejor será enfocarme en el presente.
- Lo siento, que decías
- Vaya, parece que el fuego también te derritió parte de las neuronas- se burla poniéndose las manos tras la nuca y sonriendo
-Idiota- respondo mientras me giro con dirección al campamento
- Te decía…- sigue poniéndose delante de mi con un salto- que no es que sea muy experto con el dominio del agua, pero acaso no tienes que curarte esas heridas mientras aún están frescas.
Es cierto, las habilidades curativas que me enseño Ukyo solo funcionan si se tratan las heridas lo más pronto posible o el efecto no puede ser el esperado. Tampoco es que sea la gran ciencia, tan solo es hidratar los tejidos para que las células se regeneren.
Ignoro al chico de la trenza y lo paso de largo hasta llegar al río, y comienzo mi tratamiento.
- Malagradecida…Que tal un "gracias Ranma por salvarme de Mousse" o un "gracias por recordarme que tengo los brazos casi carbonizados"- dice mientras se sienta a mi lado
- ¿Qué tal un "gracias Ranma por ocultarme que nos han estado espiando"?- respondo osca, mientras le presto especial atención a las ampoyas que se están comenzando a formar
Él resopla aburrido, aunque ya me ha explicado varias veces los motivos, es divertido seguir molestándolo.
Con la llegada de Mousse, aproveche en sacarle todo la información que podía al chico de la trenza sobre lo que antes había mencionado, y aunque al principio se negó, y hay que ver que es cabezota pero yo puedo serlo aun más, al final logre hacerlo confesar que desde mi ataque en los bosques del norte ha habido algunos ataques a nuestro campamento, aún no sé quienes sean pero puedo jurar que se trata de los mismos tipos que intentaron secuestrarme.
Cuando le reclame a Ranma, el porqué me lo habían escondido, me dijo que no querían que me desconcentrará del entrenamiento, y al preguntarle más exhaustivamente y recordarle que puedo defenderme sola, logré averiguar que por alguna razón, los ataques siempre son cerca de donde yo estoy, y aunque nos hemos movido repetidas veces los atacantes siempre nos encuentran
- Entréname- volví a pedir
- No- su respuesta fue automática
- ¿Por qué no?
- Akane, no pienso discutirlo contigo. Ya te he dado mucha información si lo demás descubren que tu…
-No dire nada- dije mirándolo a los ojos para afirmar mis palabras, y es cierto desde que Ranma soltó la verdad de sus desapariciones yo he tenido que fingir que no se nada para evitar que Kasumi se enteren que desobedecieron sus ordenes de mantenerlo oculto- Además he guardado el secreto hasta ahora ¿no?
- No te entrenaré- vuelve a decir- debes concentrarte en aprender el fuego
-¿Hoy también ha habido ataques, no?- pregunto- ¿por eso Ukyo y Ryoga se fueron?
- No fueron ataques, pero notaron actividad extraña al este del campamento…
- Donde yo entrene ayer- digo ya sin sorpresa, a estas alturas es obvio que van tras de mi ¿será que soy el eslabón más débil?
- Por eso hoy entrenaste aquí, aunque de saber que el lugar iba a terminar así, hubiera sido mejor escoger otro sitio
Miro rápidamente a mi alrededor y todo el sitio esta chamuscado por los ataques de Shampoo, me levanto y Ranma me imita. Hago una respiración y alzo el agua del río sobre nosotros para esparcirla en las partes más afectadas e hidratar el lugar, en pocos minutos queda como si nunca hubiéramos estado aquí
- Estas mejorando- dice Ranma aunque puedo percibir un tono burlon en su alago
Lo miro con una sonrisa de suficiencia antes de decir
- Si logro controlar el fuego, ¿me entrenarás?
- No- vuelve a negarse- sé que controlarás el fuego tarde o temprano así que…
- Si controlo el fuego en menos de 24 horas, ¿me entrenarás?- lo interrumpo
- Pongámoslo así- dice muy confiado- si controlas el fuego en menos de 10 segundos, te entrenaré… pero si no lo haces dejarás de insistir en ello
Me lanza una mirada de superioridad pensando que me tiene atrapada y yo intento que mi rostro no delate mis intenciones.
- 10, 9, 8, 7…- comienza la cuenta
- Trato hecho- digo casi gritando de alegría
Inmediatamente en mis manos aparece una pequeña bola de fuego que crece cada vez más, la cara de Ranma no tiene precio
- ¿Cómo…? ¿Tu…?- hago mucho esfuerzo por no reír pero una traviesa sonrisa se curva en mis labios- Eso es trampa- grita indignado
- Un trato es un trato- digo convencida disfrutando por primera vez burlarme del chico de la trenza- ¿o es que no tienes palabra?
- Eso no es controlar un elemento- dice aferrándose a cualquier cosa para no perder el pacto
Y ante sus asombrados ojos azules, la bola de fuego ahora es un gran lazo que lo lanzo al aire y formo figuras con él. Tiro un pequeño ataque al río y me giro sosteniendo dos llamas entre mis manos y mirándolo retadoramente, estoy dispuesta a lanzárselas si se niega a cumplir su palabra, esta vez está atrapado.
….
- ¡Levántate!- digo lo más bajo que puedo mientras zarandeo al chico de la trenza por enésima vez, y al parecer mis intentos siguen sin dar resultados así que no tengo otra opción que tirarle una pizca de agua en la cara
Ranma, se levanta en el acto con una cara de espanto
- ¿Qué acaso estas loca?- grita volviendo del subconsciente y yo me lanza a taparle esa gran bocota con ambas manos
- Cállate ¿acaso quieres despertar a los demás?- él me mira serio aun molesto por el cálido despertar- Prometiste que hoy comenzaríamos a entrenar ¿lo olvidas?
- Y para eso me tenías que vaciar medio río encima- reclama en susurro
Ruedo los ojos ante sus palabras.
- Duermes como piedra- sentenció mientras me dirijo a la salida de su carpa- Tienes 2 minutos para cambiarte
Salgo y el aire fresco me golpea de lleno en el rostro, adentro escucho como Ranma refunfuña y me llama "marimacho" pero no me importa
Al poco rato todo la felicidad que sentía al empezar el día se ha desvanecido, estoy luchando con Ranma, y me frustra ver como esquiva cada uno de mis ataques
- Vamos pensé que eras una artista marcial
Lo fulmino con la mirada antes de seguir en cometido de asentarle aunque sea un pequeño golpe pero es muy escurridizo
-Al menos intenta regresarme los ataques- digo tratando de recuperar el aire
- No, eso no seria divertido- responde y ya no puedo más me lanzo directo a él
Pero una vez más, vuelve a esquivarme, hace un trampolín aéreo y aterriza justo a mis espaldas, cuando volteo me pone un dedo en la frente y me empuja con él, no ha sido muy fuerte pero me desequilibra y caigo al suelo mientras él no deja de sonreir.
- Será mejor que tomemos un descanso- dice mientras se sienta a mi lado y saca dos emparedados, no es hasta este momento que me doy cuenta de lo hambrienta que me encuentro, y Ranma parece notarlo- No me digas que has sido tan tonta en no traer algo de comida
No respondo simplemente me giro orgullosa, y el chico de la trenza ríe de buen humor
- Te daré uno de los míos si me dices porque sabiendo controlar el fuego casi dejas que Shampoo de incinere viva ayer
Resoplo fastidiada, sabía que tarde o temprano preguntaría eso.
- No lo sé- digo sin mirarlo
- Bueno si quieres morir de hambre…
- Estoy diciendo la verdad, no sé porqué lo hice- respondo mirándolo directamente a los ojos- Cuando regresamos con Mousse, aún entrenaba con Ukyo, pero empecé a notar que el agua que yo dominaba era caliente y creaba vapor sin siquiera proponérmelo, Ukyo pensó que la estaba haciendo ebullir ella ya me había enseñado a como hacerlo así como a congelarla, pero yo sabía que no era eso y me di cuenta que lo que lo ocasionaba era que salía fuego de mis palmas, ¡estaba empezando a controlar el fuego!
- ¿Y porqué no dijiste nada?
- Primero me asuste, no sabía si era normal, me había costado horrores dominar la tierra y el agua; y sin ningún entrenamiento salía fuego de mis manos, así que intenté dominarlo por mi cuenta, lo cual es un alivio ya que viendo el entrenamiento de Shampoo, de no haber sido así estaría calcinada
Ranma sonríe y yo le respondo. Después amablemente me pasa uno de sus emparedados y comenzamos a comer
- Eso aún no responde la pregunta- dice antes de volver a masticar
- Aún no puedo volar- admito dejando mi pan a medio terminar, de repente se me ha quitado el hambre
-¿Qué?- pregunta incrédulo
- Shampoo puede volar, no se como lo hace pero lo hace, y yo aún no puedo, lo he intentado varias veces pero el resultado es el mismo- confieso
- ¿y…?- insiste él
- Supongo que no quería que se burle de mi, ya no quiero seguir siendo la más débil- él abre su boca para decir algo pero lo interrumpo- y no te molestes en negarlo, yo lo sé, ustedes lo saben, hasta nuestros enemigos lo saben
- No iba a negarlo, todo lo contrario- dice Ranma y me da un leve empujón en el hombro señal de que esta jugando, sonrió y vuelvo a comer- ¿Es por eso que quieres que te entrene?
Asiento levemente
- Akane, con los poderes que tienes ¿aún piensas que eres débil? Las personas darían lo que fuera por poder hacer lo que tu haces
- Ranma, yo…- exhalo lo que voy a decir no será fácil- yo te confiaré algo
El chico a mi lado asiente serio pero no dice nada
- Intenta tocar mi dije- le pido
Él algo desconfiado, acerca su mano y busca mi aprobación para seguir, asiento levemente y cuando sus dedos rozan el medallón puedo sentir como la corriente pasa a través de él, quien se despega al instante
- Eso es lo que pasa cuando alguien trata de tocarlo, incluso yo, no importa cuanto lo intente no puedo sacarme el dije…
- ¿Y que con eso?
- El día que me atacaron, ellos no iban tras de mi, iban tras de mi dije, ya sabes lo que paso intente defenderme con lo poco que sabía pero no fue suficiente y cuando ya no tenía fuerzas para controlar mis poderes intente defenderme con mis puños pero tampoco dio resultado, termine tendida en el suelo sin siquiera poder abrir mis ojos- hago una pausa aún puedo recordar la impotencia que sentí en ese instante- Ellos intentaron obtener mi dije, arrancármelo por la fuerza pero paso exactamente lo que pasa todas la veces… No pudieron, y se dieron cuenta de algo, algo que yo también ya había deducido: Mientras este viva no podrán obtener el dije
Ranma abrió desmesuradamente los ojos, quizá no se esperaba algo así
- Pero tu nunca contaste eso, solo dijiste que…
- Sé lo que dije, pero esto es lo que pienso, los ataques no pararán, necesito hacerme más fuerte, controlar los elementos me da ventaja pero ellos también tienen poderes y créeme que son mucho más poderosos
- Lo sé
- No, no lo sabes tu…
- Kuno Tatewaki- suelta interrupiendo, es la primera vez que escucho ese nombre- él fue la persona que te ataco ese día, se hace llamar como el rayo azul, lo supe por lo que dijiste sobre el color del fuego
Me quedo perpleja mirándolo
- ¿Cómo lo sabes?- pregunto desconfiada
- Porque cuando me rehúse a usar mi dije, él me ataco para intentar robarlo.
- No lo sabía- digo bajito intentando unir las piezas- ¿los demás lo saben?
- Si, se los conté el día de tu ataque- dice serio
- ¿Por qué me ataca?
- No solo están detrás de ti Akane, están detrás de todos nosotros y no es solo él, hay muchas personas más que están de su lado
- ¿Del lado de quien?- pregunto
Ranma se ha quedado sin palabras, parece que ha dicho algo que no debía, se levanta y yo lo hago con él
- Ranma…- vuelvo a insistir
- Es hora de regresar al campamento, los demás deben estar preocupados…
-¿Del lado de quien, Ranma?- exijo saber
Resopla frustrado
- Del lado de los que no quieren que ganemos esto, Akane- vuelvo a abrir mi boca para replicar, pero él me toma de los hombros inmovilizándome- Mira, Akane, lo único que tienes que saber en este momento es que al parecer les atrae tú y tu dije, y no es difícil adivinar porque
Me libra de su agarre y sostengo mi medallón entre mis manos
- Porque soy la más débil- digo en tono triste
- No estas ni remotamente cerca- responde con fastidio- ¿No lo has deducido? Van detrás de ti porque tu dije es el más poderoso de todos…
- Quien lo posea dominará los cuatro elementos- completo sus pensamientos como si estuviera recitando una lección aprendida
- Y no solo eso, sino que guarda mucho más- agrega Ranma- sospecho que antes de saber de su existencia tenían pensado quitarnos nuestros medallones uno a uno pero ahora no es necesario, ya que con solo tener el tuyo les bastaría.
- No los dejaré- digo más decidida que nunca en mi vida
- No los dejaremos- dice Ranma cómplice y le regalo una sonrisa en respuesta
Alistamos todo para regresar, el desayuno a quedado olvidado
- Bueno, chica que no puede volar, será mejor que te subas- dice ofreciéndome su espalda para subir
- Ranma, espera
- Akane, si vas a empezar con tu orgullo mejor…
- Gracias- eso parece haberlo dejado sin palabras- ayer me dijiste que era una malagradecida, así que gracias… por bajarme de la montaña y… y por esto- digo sonrojada
El sonríe y asiente, no decimos nada y emprendemos el vuelo de regreso
- Ey, Akane- me llama en medio del aire
- ¿Qué?
- Si piensas que el entrenamiento con Shampoo es duro, prepárate porque conmigo será mucho peor
- ¿es eso una amenaza?- digo escéptica
Y él ríe de manera macabra, sí, ya lo sabía, los hombres definitivamente odian perder una apuesta
- ¿Dónde estabas, novata?- me cuestiona una furiosa Shampoo
- Yo… este…nosotros…- intento explicarme lo mejor que puedo
- Akane ¿estas bien?- se acerca preocupada Ukyo
- Si…es decir…yo… estoy bien…. ¿Qué ocurre?- cuestiono
- Ranma, nos quieres explicar porque salieron sin decir a nadie, estábamos preocupados- reclama Ryoga
- ¿Desde cuando te debo explicaciones?- interviene el chico de la trenza
- ¿Paso algo?- vuelvo a preguntar
Y de repente todos se quedan callados y se miran entre si.
-Hora de entrenar- responde Shampoo
- No- me planto firme- No me iré de aquí hasta que me digan que ocurre
Miró a Ranma en busca de apoyo pero su semblante a cambiado ya no es el chico despreocupado con el que estuve esta mañana ahora veo determinación en su mirada.
- Akane, será mejor que…- intenta decir Ukyo
Pero justo en ese momento Mousse hace presencia saliendo de entre los arbustos con un gran salto entre nosotros, debo admitir que al principio dude de sus habilidades de lucha pero es muy sorprendente cuando quiere serlo.
- Shampoo, mi amor, aún no encuentro a Akane por ningún lado pero los espías parecen que también tienen poderes porque vi volar a uno- dice las noticias y después se gira mirando directo a Ukyo- Será mejor que nos separemos en grupos para encontrar a Ranma y Akane, con suerte no los han atacado, tu vienes conmigo amor
Y me toma de la cintura dando un gran salto, pero Ranma delo intercepta en el aire y lo baja de un solo tiron, lo cual aprovecho en zafarme de su agarre.
- ¿Qué te ocurre, Ryoga?- pregunta indignado
Todos se llevan un mano en la frente en señal de frustración, a veces Mouse puede ser tan despistado como habilidoso aunque la mayor parte del tiempo solo es despistado
- Los lentes, idiota- dice Ranma
- Vaya, Saotome, ¿Cuándo llegaste?- dice confundido mientras repara por primera vez en nuestra presencia
- ¿Ahora si alguien me puede explicar que sucede?- pregunto ya realmente ofuscada
Ellos se vuelven a mirar pero esta vez no hay salida, se han delatado ellos mismos.
Les toma unos minutos explicarme lo que Ranma ya me había dicho, que nos están espiando y atacando constantemente, pero sé que aún se están guardando algunos datos.
Básicamente la historia se resume que Ukyo al despertar fue a mi tienda para hablar y al no verme se empezó a asustar, y emprendió mi búsqueda junto con Mousse que también estaba despierto pero notaron que habían otras personas a los alrededores los cuales se dispersaron cuando los vieron, Mousse se quedo a seguirlos mientras Ukyo volvía al campamento para alertar al resto, y fue allí cuando notaron la ausencia de Ranma y ya un poco más calmados dedujeron que estábamos juntos pero todavía temían por los extraños espías, justo iban a comenzar la búsqueda cuando llegamos y , bueno, el resto es historia.
- Akane…nosotros solo queríamos protegerte y todo lo que hicimos fue para…- decía Ukyo
- Después hablaremos de eso. Será mejor empezar el entrenamiento- digo mientras me levanto interrumpiendo su pobre excusa, no necesito oírla ahora, no quiero hacerlo, lo que necesito es volverme más fuerte y estar preparada para el próximo ataque.
Reto a Shampoo con la mirada y ella me sonríe con un brillo en los ojos, creo que por primera vez nos hemos comprendido.
- Hasta que dices algo con sentido, pero te lo advierto no será un juego de niños- dice mostrando la sonrisa que tan bien conozco
- No pretendo que lo sea- respondo sonriendo también
Durante el resto de la tarde los demás se turnan para vigilar el lugar, mientras Shampoo y yo no hemos parado ni para comer.
Apenas empezamos, decidí usar el consejo de Ranma y no dejarme rostizar así que empecé a devolverle los ataques, ella al principio se sorprendió de que pudiera manejar el fuego a mi antojo y no se quiso quedar atrás, por algo es una guerrera china y su honor no le permitía ser superada por una novata, lo cual me hacía esforzarme aún más y el combate se puso serio tanto así que estoy segura que de haber algún espía a los alrededores habría salido a ver tremenda batalla de bolas de fuego yendo y viniendo y siendo redirigidas.
El punto de quiebre fue cuando Shampoo descubrió que no podía volar, habilidad que ella exploto al máximo en mi contra, Ukyo tuvo que apagar las llamas, literalmente, de no ser por ella medio bosque estaría incendiado. Cuando nos llamaron para el almuerzo ninguna de las dos estaba dispuesta a dejarlo como estaba; así que lo ignoramos y seguimos, hasta que ya cerca del ocaso los chicos hicieron su intervención diciendo que teníamos que comer y nos obligaron a separarnos. Obedecimos a regañadientes con la promesa que mañana continuaríamos donde lo dejamos.
Después de la cena, en la que el tema de conversación fue mover el campamento para que no puedan seguirnos el rastro, me ocupe de asearme y curarme las heridas del entrenamiento, obviamente no pude salir indemne pero Shampoo tampoco se libró de mis ataques, y con el ultimo suspiro del día me metí a mi tienda y caí rendida sobre el futón que nunca antes me había parecido más cómodo.
- Ey, despierta…
- Mmmhhh…
- Ey, Akane…
- ….
- Levántate de una vez….
Me remuevo inquita ante la insistencia de esa voz y con pesar abro mis ojos, tengo que frotármelos un poco para adaptarme a la oscuridad.
- Ra… Ranma… ¿Qué haces aquí?- digo aun adormilada
- Levántate, tienes que ver algo- dice como sin nada
- Estas loco ¿Qué hora es?- contesto un poco enfadada
- Poco más de media noche, ahora arriba- responde entusiasta
Le frunzo el ceño y lo taladro con mi mirada, sé que si abro mi boca no podré reprimir todos los insultos que se cruzan por mi mente en este momento. Él sale de mi tienda y yo me desperezo y me coloco un abrigo y lo sigo. Él esta esperándome de pie con una gran sonrisa mientras yo sigo con mi expresión de pocos amigos.
- No se siente tan bonito cuando te levantan a ti ¿no?- dice burlándose
Estoy apunto de contestar o mejor aún lanzarle una bola de fuego directo a la cara, cuando el se ríe y voltea ofreciéndome su espalda
- Ya quita esa cara ceñuda y sube de una vez, que tienes que ver algo
No respondo, pero hago lo que me dice, no sobre quitar mi cara de pocos amigos, pero si subirme en su espalda, ni bien lo hago él emprende el vuelo hacia nuestro desconocido destino, es curioso como a pesar de estar helando aquí afuera con el calor que desprende la espalda de Ranma me basta para no sentir frío; ahora que lo pienso me he subido tantas veces que lo siento tan familiar, me siento realmente bien estando aquí.
Aprieto un poco más mi agarre y dejo caer mi mentón sobre su hombro para poder hablar.
- ¿A dónde vamos?- pregunto notablemente más relajada
- Vaya, qué rápido se te pasa el enfado- dice divertido mientras suelta una sonora carcajada
- ¿Me vas a decir o no?
- Ya lo verás cuando lleguemos- dice misterioso
Al poco rato de volar aterriza sobre un pequeño árbol pero no me deja bajarme aún.
- ¿Akane, que ves?- me cuestiona de pronto
- ¿A que viene esa pregunta?- cuestiono un poco reacia
- Solo responde
- Pues, veo arboles hay muchos, y…- alzo un poco mi vista hacia el cielo- esta un poco nublado casi no puedo ver la luna
- Ahora cierra tus ojos
- ¿Qué?
- Solo ciérralos ¿quieres? Confía en mi- dice como si estuviera regañándome
Y claro que lo hago, no sé como explicarlo pero sé que puedo confiar en él, sé que puedo hacerlo.
Siento como emprende el vuelo nuevamente y aterriza en un punto cercano. Se asegura de bajarme con cuidado, advirtiéndome no abrir lo ojos hasta que él lo diga, se coloca detrás de mi y pone sus manos sobre mis parpados para asegurarse de que no haga trampa
- Ahora, ya puedes abrirlos- dice mientras retira sus palmas de mi rostro
Al hacerlo lo primero que distingo es que estamos en la cima de un gran árbol, las nubes quedaron por debajo de nosotros como si fueran una alfombra de algodón, y lo siguiente que veo me deja sin palabras.
Es la luna, una hermosa luna llena, sin ninguna nube que la oculte, brillante y majestuosa como nunca antes no había visto pero eso no es lo que me roba el aliento sino el arco de 7 colores que envuelve a esta, dándole un toque que solo creía posible en cuentos de hadas.
- Es… es… es un arcoíris…- digo sin acabar de creer lo que veo- pero ¿Cómo es posible? Es de noche, no se supone que debería estar allí…
- Es un arcoíris lunar- explica Ranma- muy raro y casi imposible de ver por la mayoría de personas
- ¿Por qué?- cuestiono sin apartar mi vista de la maravilla que estoy viendo
- Porque solo aparece para los que de verdad desean verlo- responde poniéndose a mi altura
- Es hermoso- sonrío sintiéndome conocedora de un gran secreto-Gracias por traerme a verlo- digo girándome hacia el chico que esta a mi lado, el cual me devuelve la sonrisa
- Tenías que verlo- responde con tranquilidad- tenías que ver todo esto- dice haciendo un gesto con sus manos- los arboles, las nubes, la luna, el cielo, los animales que duermen, el sonido del río a la distancia… Tenías que ver todo, Akane. Porque esto es por lo que pelearemos
De pronto mi sonrisa se ha borrado, sigo con mi mirada todas las cosas maravillosas que Ranma ha mencionado y el miedo que sentí el primer día me embarga nuevamente, miedo de no poder defender toda esta maravilla, miedo de no poder defender todas las cosas que amo.
- No sé si podré hacerlo- admito- pero ten por seguro que llegaré hasta el final, pelearé con todas mis fuerzas hasta que ya no pueda ni moverme, pelearé hasta quedar inconsciente, te prometo que pelearé por todo esto, pelearé por todos nosotros- termino decidida
- No estarás sola- responde Ranma, tomándome de los hombros no sé en que momento he empezado a temblar pero estoy segura que no es de frío sino de la determinación que nace dentro de mi- Todos estamos juntos en esto, protegeremos lo que nos importa, lo que amamos… Akane, si tu has decidido ir hasta el final…yo te protegeré…con mi vida
Creo que he oído mal, mi corazón definitivamente se ha perdido un par de latidos y mi mente trata de encontrar algún otro significado a sus palabras que han hecho que mis mejillas se coloreen.
- Ran…Ranma…yo…no sé que decir- y es verdad pero no por eso tenía que decirlo en voz alta
- No digas nada entonces- dice y me abraza mientras yo sigo en estado de shock- eres mi compañera y nuestra mejor esperanza de ganar esta guerra, te protegeré lo prometo…
Y mi cerebro hace click, claro tonta que pensabas, por un momento pensé que le gustaba a Ranma, y no sé si sentirme aliviada o decepcionada al saber que él solo me ve como una compañera, el as que nos hará ganar esta guerra…Suspiro y suelto todo el aire que estaba conteniendo sin darme cuenta.
- Gracias, Ranma- digo devolviéndole el abrazo
Poco a poco él afloja su agarre y aunque no quiero soltarlo todavía, alzo la mirada para ver esos penetrantes ojos azules que ahora bajo la luz de la luna me parecen aún más misteriosos.
- Pero que tenemos aquí…
Esa voz
Ranma y yo nos separamos y vemos al extraño flotando frente a nosotros con una sonrisa macabra
- Saotome y la chica de los cuatro elementos…- y ríe con desdén
Es la primera vez que veo a esa persona pero aún recuerdo su voz, su risa…
Esa voz es de…
- Kuno…
Hola chicos,
Bueno no sé en realidad que decir, pensé que se emocionarían en el último capítulo con la llegada de Mousse, pero veo que no fue así.
Quiero agradecer a todos los que siguen la historia y capitulo a capitulo le dan su voto de confianza, espero esta vez no decepcionarlos.
Un saludo enorme a todos
Nos vemos pronto.
Nita.
