Los personajes pertenecen al Universo de Ranma ½ creado por la gran Rumiko Takahasi, esta historia no tiene fines de lucro

Dedicatoria:

Este episodio va dedicado a las dos víctimas mortales del Incendio de las Malvinas, ocurrido el 22 de junio en Perú.

Capitulo 9

- Maldita sea, maldita sea, maldita sea

Aún puedo escuchar las maldiciones que Ranma lanzaba mientras se alejaba cada vez más para poder detener ese tornado, tampoco es que me agrade mucho la idea de separarnos pero no podíamos hacer nada más hay vidas en peligro y tenemos que actuar.

- Llegamos- dice Shampoo dejándome en el suelo

No hay necesidad de que lo diga, el lugar esta cercado por bomberos y el humo se puede ver a kilómetros de distancia.

- Iré a controlar el fuego de la parte superior- anuncia ella transformándose- es donde los bomberos no pueden llegar, intenta entrar a ver como esta la estructura y rescatar a quienes aún están atrapados

Asiento rápidamente y ella despega sin detenerse.

Entro cautelosamente aunque en verdad no es necesario gracias al poder de Kasumi nadie nota mi presencia. Al principio ella nos dijo que el edificio en llamas había sido la escuela pública de Nerima pero se equivocó, era mucho peor, el hospital infantil… tengo tanta rabia hacia las personas que han hecho esto que casi estoy deseando que me encuentren para poder darles su merecido a pesar de que ellos intenten matarte.

Toco las paredes y están muy débiles, demasiado como para intentar algún movimiento así que solo refuerzo las grietas de las columnas juntándolas levemente. De verdad espero que todo esto resista hasta que se pueda rescatar a todos los niños.

Veo a los bomberos intentar entrar al segundo piso pero las llamas se lo impiden así que los ayudo separando el fuego y abriendo un camino por donde puedan pasar. Si algo he aprendido sobre este elemento es que puedes crearlo e incluso desviarlo pero una vez encendido no puedes hacerlo desaparecer.

Ellos solo se asombran por el repentino cambio pero continúan su camino, saben que cada minuto es valioso. Intento seguirlos de cerca pero a diferencia de ellos el humo viene directo a mi rostro y me corta la respiración por ratos, he estado refrescándome con el agua del ambiente pero llegados a este punto ya no queda nada, todo es seco. Si bien es cierto, mis poderes me dan una gran ventaja y no necesito usar sus trajes especiales, no me caería mal una de sus mascarás respirar se hace cada vez más difícil.

Han encontrado cerca de unos 10 niños, quienes estaban hospitalizados y los sacan uno a uno, yo despejo el camino para que no puedan dañarse cuando…

- Mi hermana….- dice un pequeño desesperado- subió al tercer piso, por favor… mi hermana tienen que sacarla- llora mientras tose estrepitosamente

Automáticamente mi vista se dirige a las las escaleras, llenas de fuego y humo, sacan al niño mientras continua luchando y gritando que rescaten a su hermana y veo a los bomberos negar levemente; es imposible para ellos poder entrar, imposible para cualquier ser humano; felizmente no soy como cualquier ser humano digo en mi mente y me aventuro a la cortina espesa de humo.

Mis garganta pica y mis ojos escuecen, casi no puedo respirar ni ver donde me dirijo. Esto sería mucho más sencillo si solo se tratase de simple fuego, el verdadero problema es el humo negro como la noche que imposibilita obtener algo de aire.

Y es cuando lo veo, tendido en el suelo al lado de una puerta de hierro sólido.

No se mueve y eso me preocupa.

Al principio pienso que mis ojos me están jugando una ilusión una muy mala broma pero en verdad es él.

- Shinossuke…

¿Qué está haciendo él aquí?

Pero no tengo tiempo de pensar en el porqué de su presencia, corro hacia él lo más rápido que puedo apartando las llamas lo mejor que puedo.

- Shinossuke, Shinossuke…

Llego a su lado y su estado es aún más deplorable del que me había imaginado, respira con dificultad pero aún esta con vida.

Veo sus mejillas negras por el hollín, sus labios resecos y todo su cuerpo con serias quemaduras.

Él sostiene una especie de palanca con brazo derecho aferrándose a ella.

- Shinossuke…- vuelvo a llamarlo esta vez más desesperada, lo sacudo con todas mis fuerzas pero no parece reaccionar. Rezo en silencio para que no sea demasiado tarde.

Tengo que hacer algo, me concentro todo lo que puedo por intentar curarlo, ya lo he hecho una vez con Ranma debería ser capaz de hacerlo. Tocó mi dije con una mano mientras que con la otra le sostengo firmemente el rostro. Pero no sucede nada.

- Maldita sea… ¿por qué no funciona?

Siento que estoy apunto de llorar de la impotencia, tengo que sacarlo de aquí. Cuanto antes, quizá yo no pueda hacer nada pero seguro que lo paramédicos podrán lograr algo.

Me incorporó lo mejor que puedo, todo esto ha quitado mi atención de la fuerte humareda la cual no me he dado cuenta que se ha incrementado , pero no por eso pierde efecto en asfixiarme, cada vez me cuesta más respirar. Rayos.

Aunque tenga mi dije, Shinossuke sigue pesando más que yo, no podré sacarlo sola lo he arrastrado un par de metros y gracias a la inestabilidad del suelo que se ha empezado a agrietar ambos hemos caído al piso.

Lanzo un grito frustrada

- A… cfff…Aka…cfff…

Abro mis ojos de pronto, Shinossuke ha vuelto a estar conciente y estira su mano hacia mi. Quiero preguntarle tantas cosas ¿Qué hace aquí? ¿Cómo es que termino en esta situación? Pero lo más importante ahora es poder sacarlo de este infierno.

- Tienes que ayudarme a sacarte- le digo mientras vuelvo a incorporarme y hago que él también se levante.

Paso uno de sus brazos por mis hombros, con él consciente se me hace mucho más fácil poder cargarlo.

- ¿Akane, que haces aquí?- me pregunta cuando intentamos bajar la escalera envuelta en llamas, con la mano que tengo libre desvío como puedo el fuego a mi alrededor.

Que gracioso que me haga esa pregunta, me reiría pero la situación no me causa ni una pizca de gracia. Lo siento débil a mi lado y al verlo noto que quiere desmayarse nuevamente.

- Shinossuke, tienes que resistir. Ni se te ocurra desmayarte- le ordenó.

No se si será la desesperación del momento o la adrenalina que me debe haber subido hasta al tope pero por algún motivo el humo no me afecta tanto como antes y logro sacar a Shinossuke en lo que me parece ser un instante, lo recuesto sobre el suelo y coloco las palmas de mis manos sobre su pecho esperando poder curarlo.

Mis palmas se iluminan como la vez que cure a Ranma, pero él sigue igual que antes. Diablos. ¿Por qué no funciona?

- A…Akane…- dice él con dificultad.

- Te pondrás bien- respondo y mi voz sale mucho más severa de lo que pretendo. Sé que no es su culpa que mis poderes no estén funcionando.

- Los niños…- dice él y abro mis ojos desmesuradamente- los niños están atrapado detrás de la puerta de acero…- logra articular y luego vuelve a perder el conocimiento

No me gusta dejarlo allí pero ¿Qué más puedo hacer? Ahora entiendo porque se aferraba a esa barra de acero que quedo perdida allí atrás.

Lleno mis pulmones de aire antes de volver a entrar a ese infierno de humo y fuego.

Quizá sea por haber estado al aire libre, quizá sea porque mis pulmones se resisten al brusco cambio; pero esta vez no puedo lograr ver nada y el poco aire que tengo se esta acabando. En el camino recojo la barra con la que Shinossuke se aferraba hasta el final, la recojo y me apresuro a la puerta que él mencionó y esta vez se me hace aterradoramente grande .

- ¡Niños! ¿Pueden oírme? – digo intentando pegar mi oído lo más que puedo pero esta cosa esta que arde- ¿Hay alguien allí?

- Ayuda, por favor- responde una pequeña voz desde adentro- casi no podemos respirar ayudenos por favor.

Giro la manija aguantando el hierro hirviendo pero es inútil, esta firmemente cerrada con llave ¿Quién haría tal cosa?

- Retrocedan la derribare- digo lo más fuerte que puedo, mi garganta no resistirá mucho tampoco.

Empiezo a golpear la puerta con la barra lo más fuerte puedo sin obtener resultados. Luego lanzo mis mejores golpes pero sin cambio alguno.

Miro las paredes tan frágiles, me pregunto si al intentar separarlas un poco dañaría la estructura, no pienso arriesgarme en esa habitación con los niños dentro así que corro al otro lado de la sala donde encuentro un cuarto pero sin puerta , me pongo en posición y lo más lentamente que puedo separo los muros unos de otros.

Escucho el techo crujir y ceder ante ese leve movimiento, los escombros caen traspasando el suelo hasta el segundo nivel.

Maldita sea.

Vuelvo a la puerta que se alza eminente frente a mi, podría intentar derretirla pero es acero el calor que tendría que utilizar sería demasiado alto y convertiría el interior en un horno gigante

Vuelvo a coger la barra, y no me importa que ahora este más caliente ni en las ampoyas que seguro tendré, voy a palanquear la cerradura.

Utilizo todo el peso de mi cuerpo como apoyo pero no cede tan fácilmente.

De pronto se escucha un explosión.

Me cubro como puedo pero no he salido indemne, esto no resistirá mucho tengo que hacer algo.

-¿Ni… niños…cfff….es…están bien?- pregunto con dificultad

Pero no hay repuesta alguna. Mi corazón se paraliza por un momento y temo lo peor.

Vamos Akane tienes que alejar esas ideas de tu mente. Estan bien y tienes que apresurarte en sacarlos de allí, vuelvo a emprender mi labor cuando escucho voces en los pisos superiores.

¿Bomberos? Imposible, no acceso a esta nivel ni a ningún otro

- ¿Qué es lo que quieres? – esa es la voz de Shampoo

- Sé que tu tienes el maldito dije, así que dámelo ya- dice una voz que no había escuchado antes

- No queremos lastimarte, querida- ese tono si lo reconozco es el maldito de Kuno.

El humo aumenta y es difícil escuchar lo que sigue a continuación pero obviamente están peleando. El fuego a mi alrededor se ha convertido en azul completamente. Dos contra uno no es justo. Estoy a punto de ir a ayudarla cuando se escucha un llanto al otro lado de la puerta.

Los niños, todavía están vivos.

¿Qué hacer, maldición?

Otro estruendo más, ya no hay nada visible todo es negro.

- Escapó- logro escuchar.

- Tranquilo no irá muy lejos- responde Kuno- el eclipse esta a punto de empezar, sus poderes ya no podrán ayudarla.

Rayos. El eclipse, tengo que darme prisa al parecer he pasado horas aquí adentro y los niños no resistirán mucho.

Ya no tengo fuerzas para seguir sosteniendo la barra, veo mis manos hinchadas y rojas del calor. La visión se ha vuelto imposible igual que respirar. Golpeo con mis puños la puerta incluso sabiendo que es inútil.

Caigo de rodillas al suelo, el llanto del otro lado ha cesado, he fallado.

Lagrimas escapan de mis mejillas, no tengo fuerzas ni siquiera para salir de allí y si las tuviera no lo haría por mi culpa esos niños… cierro los ojos que escuecen no tiene mucho sentido mantenerlos abiertos si todo lo que ves es más y más humo. Sigo golpeando la infernal puerta con mis puños, no puedo darme por vencida

No se cuanto tiempo ha pasado cuando siento que alguien me toca por los hombros. Abro mis parpados y lo primero que veo es la intensa mirada azul de Ranma.

Toca mi rostro y pero no sonríe, creo que pensaba que había muerto, no me dice nada pero me levanta en brazos.

- No- digo y mis voz suena lastimera- los niños

Él frunce el ceño, comprendiendo la situación y me baja con delicadeza.

Intento mantenerme estable pero la falta de aire vuelve a nublarme la vista.

Ranma agarra la barra que yo sostenía poco tiempo antes e intenta palanquear la puerta igual que yo, pero él lo hace con una fuerza sobre natural y la puerta sede un poco, lo suficiente para que una persona pequeña pueda entrar y no me lo pienso dos veces antes de ser yo quien se adentre.

En la habitación veo el humo y el calor es tan asfixiante que parece irreal.

Intento enfocar la vista y es cuando los veo en un rincón, tendidos en el suelo.

Una niña de aproximadamente 9 años y un niño pequeño de no más de tres. Ranma entra tras de mi, ha logrado abrir un poco más la puerta, le señalo el lugar donde están los niños.

Yo cojo al pequeño en brazos y Ranma carga a la niña. Aún no se como pero nos las arreglamos para salir de ese horrible lugar.

Apenas hemos traspasado el umbral con dirección a las calles cuando una última y fuerte explosión se escucha. Ranma me ha sujetado por detrás y ha protegido a los niños y a mi con su cuerpo.

Dolor, eso es lo primero que siento. Dolor y oscuridad.

Abro mis ojos y me incorporó poco a poco. Veo que todo el edificio ha explotado y nos ha lanzado demasiado lejos. Todo alrededor arde en llamas y el cielo esta oscuro.

¿Estaremos muertos?

A mi lado esta Ranma y los niños tendidos y sin señales que poder levantarse. Aun estoy intentando procesar como hemos sobrevivido a una explosión como esa cuando veo que estamos dentro de una burbuja de luz.

La misma luz que se formo ese día alrededor de la rosa negra. Veo mis manos y tienen el mismo resplandor.

Lucho contra el dolor y coloco mis manos sobre el niño más pequeño, rogando que no sea demasiado tarde, lo mismo repito con la niña veo como sus heridas se van curando y su cuerpo se recupera pero aún así ambos permanecen inertes.

Me arrastro hasta donde esta Ranma y coloco mis manos sobre su pecho, temiendo lo peor, lagrimas caen de mis ojos llegando directo a su rostro.

Siento un alivio enorme cuando le veo abrir los ojos e incorporarse lentamente.

Intento sonreír pero lloro con más fuerza.

- Akane- dice él y me envuelve en un abrazo consolador.

- Los niños- digo con un hilo de voz- llegamos tarde – concluyo mientras mojo toda su camisa con mis lagrimas, el me abraza con más fuerza.

No sé que tiempo ha pasado que permanecemos así cuando él levanta mi barbilla y me deposita un beso en la frente.

Me quedo desconcertada ante su gesto y mis ojos lo miran con la duda impregnada en ellos. El sonríe y limpia mis lágrimas con dulzura.

- Mira- me indica señalando al lugar a mi espalda.

Y veo al pequeño niño con el dedo pulgar en su labio y su pecho subir y bajar armónicamente.

Ranma me ayuda a acercarme a ellos.

Coloco mi mano sobre el pecho de la niña y puedo ver que ocurre lo mismo.

Sostengo delicadamente al niño pequeño en mis brazos, pero al ver que él se queja por el cambio lo coloco nuevamente a su posición anterior

¡Están durmiendo!

Estan vivos, están sanos y están durmiendo.

- Con suerte pensarán que es solo una mala pesadilla- dice Ranma rodeándome con sus brazos y secando el rastro de lagrimas de mi rostro

Paso mis manos por su torso y me inclino para depositarle un tímido beso en su mejilla.

- Gracias- digo volviendo a ocultar mi cara en su pecho avergonzada por lo que acabo de hacer- no hubiera podido lograrlo sin ti.

En ese momento el cielo vuelve a recuperar color y la claridad de la luz del sol esta nuevamente sobre nosotros.

- El eclipse ha pasado- dice él viendo al cielo.

Y es cuando lo recuerdo

Shampoo, ellos iban tras de Shampoo.

Le cuento a Ranma rápidamente lo que escuche.

- Tenemos que dejar a los niños primero, no pienso separarme de ti otra vez- dice determinado

- AKANEEE…

Volteo a ver quien grita mi nombre y es Shinossuke, ya un poco recuperado, con vendas y varias magulladuras esta jadeando por el esfuerzo.

Llega hasta nosotros y me abraza pero yo no le devuelvo el gesto.

- Pensé que no volvería verte, yo…

Me alejo de él interrumpiendo el discurso y miro a Ranma que frunce el ceño.

- Shinossuke, te encargo a los niños- digo seria y lo veo dudar un momento cuando se da cuenta de los pequeños que reposan en el suelo.

- Los rescataste, pero ¿Cómo? Yo…

- Ocúpate de que sean atendidos y se reencuentren con sus familiares- vuelvo a decirle, volteo para ver a Ranma y acercarme hasta él- Vamos- le digo

Él no pierde el tiempo y se agacha un poco para que pueda subir a su espalda, así lo hago y en menos de un segundo se ha transformado y emprendido el vuelo.

Le cuento como encontré a Shinossuke intentando rescatar a los niños y el cuestiona si no es un poco raro que justo él se encontrará en ese lugar.

- Eso me lo pareció a mi también, en ese momento no pude distinguirlo bien por todo el humo a mi alrededor pero ahora veo que trae puesto el uniforme de voluntario del hospital, supongo que eso hace…

- No creo que sea coincidencia, Akane…- refuta él

- Yo tampoco ¿Crees que ellos se han enterado que es amigo de Ukyo y mio y planean usarlo en nuestra contra?

- No es eso a lo que me refería- responde de mala gana

- Ahora ya ha visto tus poderes, ya sabe el secreto. Tendré que responder sus preguntas; pero él también tendrá mucho que explicar puedes estar presente si quieres. Confío en ti- digo abrazándolo un poco más fuerte.

Siento como desaparece la tensión en sus hombros y casi puedo jurar que una sonrisa a aparecido en su rostro.

- Extrañaré llevarte conmigo cuando aprendas a volar- suelta sin más y yo me sonrojo.

Estoy por responder cuando él vuelve a tensarse y comienza el descenso hacia un parque público, cuando enfocó a donde se dirige la preocupación me embarga.

Mousse intenta caminar inútilmente esta herido, con una mancha de sangre enorme en su estomago pero se mantiene de pie lo mejor que puede. En sus brazos sostiene a Shampoo que esta inconsciente muy mal herida.

Aterrizamos y corro hacia ellos, Ranma le quita a Shampoo de sus brazos y la deja en el césped aun en contra de las protestas de Mousse, sé lo que intenta hacer tiene fe en que yo podré curarla tal como lo hice con los niños y con él.

Respiro, cierro mis ojos y me concentro, si bien es cierto funcionó con ellos no lo hizo con Shinossuke, sus heridas y vendas son prueba de ello. Pero si Ranma confía en mi, yo también tengo que hacerlo.

Suelto el aire que he estado conteniendo y me enfocó en mi dije, vuelvo a aspirar con fuerza y abro mis ojos, mi dije esta brillando y me ha envuelto en ese conocido resplandor.

Apoyo mis palmas sobre Shampoo y le transmito toda la energía que puedo darle. Sus heridas poco a poco se cierran y su respiración se convierte en estable, suelta un quejido y abre los ojos incorporándose.

- Mousse - es lo primero que dice

Volteo a verlo y tiene una sonrisa en sus labios, mientras la mancha de sangre en sus ropas se hace cada vez más intensa.

- Shampoo… que alivio- dice antes de caer

Corro hacia él y repito el procedimiento, mientras Shampoo suelta pequeño hipitos intentando controlar su llanto.

- Nos atacaron- dice ella mientras ve como Mousse poco a poco se recupera bajo mis manos- pensaban que yo tenía tu dije. Mousse apareció en el momento justo pero eran demasiados y el eclipse me quito mis poderes, yo no pude…

Se corta al hablar y se que es de impotencia al recordar lo sucedido.

- Shampoo…- Mousse ha vuelto a recuperarse y se incorpora lentamente.

Por un momento pienso que ella correra a sus brazos pero en vez de eso lo golpea con sus puños en el pecho.

- Idiota- le grita dejando a todos desconcertados – Eres demasiado débil y aún así intentas rescatarme yo…

- Ranma- dice el chico de los anteojos ignorando por un momento los golpes de la chica- saben que Akane esta viva

Abro y cierro mis ojos. Ranma se ha posicionado a mi lado como queriendo protegerme de algo que no esta allí.

- No sé como- continúa él- pero mientras luchábamos estaban convencidos de que Shampoo tenía el dije ya que antes habían atacado a Ukyo y ella no lo tenía- ¿Ukyo? Oh Dios permite que ella y Ryoga estén bien- estaban dispuestos a matarnos para después ir por ti cuando una voz aviso "esta viva cambios de planes"

- Maldición- explota Ranma- Si nadie la vio ¿Cómo pudieron saberlo?

- No lo sé- contesta él, Shampoo y yo permanecemos de simples espectadoras- pero lo que sí se es que nos dejaron vivos porque planean otro ataque

- Debemos buscar a Ukyo y a Ryoga- digo decidida- ¡Ahora!

Ranma y Shampoo asienten y se transforman.

Esos desgraciados. Desearán no haberse metido conmigo. Si tanto quieren encontrarme yo misma iré hasta ellos; quemar el hospital y encerrar a los niños bajo llave es solo una pequeña parte de toda mi furia tengo demasiadas cosas por las que hacerles pagar.

Subo nuevamente a la espalda de Ranma y emprendemos vuelo, tengo una mala sensación de todo esto.

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Hola Chicos,

Como les comente en el episodio anterior, en mi país sucedió un hecho lamentable. Hubo un incendio en un centro comercial de la capital que se dedicaba a vender pinturas, tonners y otros objetos inflamables; el incendio de por sí era complicado con varias explosiones de por medio y gente tirándose del tercer piso para poder salvarse, todas las personas del interior luchaban por sus vidas.

Pero a dos jóvenes no se les dio la oportunidad siquiera de hacerlo, con 19 y 21 años trabajaban en el quinto piso del edificio encerrados en unos containers metálicos con candados puestos por fuera por su empleador para asegurarse que no se llevarán la mercadería.

El primer día se pudieron tomar imágenes y vídeos de los jóvenes sacando sus manos y tiraban tubos fluorescentes por una pequeña rendija del container, llamaron a sus familiares para pedir ayuda y explicaron que estaban con candado y no podían salir.

Los bomberos intentaron entrar pero las constantes explosiones, el incesante humo y la inestabilidad de la estructura se lo impidieron.

6 horas después los chicos llaman a sus familiares para despedirse y uno de ellos encarga a su pequeña hija de menos de un año. Mandan un vídeo por ultima vez y eso esto todo lo que se supo de ellos. "Ya fue…ya fue todo" fueron sus últimas palabras a sus familiares.

El incendio continúa y se reaviva contantemente, luego de 4 días es apaciguado completamente. Los bomberos afirman que a partir del tercer piso todo esta a más de 900°C. Recién se puede ingresar 6 días después de que ocurrió el incendio: el miércoles 28. Donde rescataron los restos óseos de las víctimas, después de 6 días de estar expuestos a más de 900° de temperatura solo hallaron huesos fracturados y esparcidos.

Las investigaciones, obviamente, están en proceso y esperemos que pronto se pueda ajusticiar a los responsable.

Los chicos del incendio, a quien por respeto no menciono sus nombres, no pudieron sobrevivir en la vida real pero convertidos en unos niños, en esta historia si lo hicieron. Espero que el homenaje haya estado a la altura.

Un beso a todos…

Los quiere,

Nita