Los personajes pertenecen a la gran Rumiko Takahashi, esta historia es original y no tiene fines de lucro.
Capítulo 12
Siento el viento revolotear mis cabellos, cada vez se hace más y más fuerte que he tenido que plantar bien los pies para no retroceder mientras intento llegar a mi objetivo el cual me mira con esa sonrisa de autosuficiencia que tanto detesto. Estamos entrenando cerca de un risco en lo alto de una colina donde el viento corre con fuerza, Ranma me esta enseñando a direccionar ventiscas arrojándome un torbellino gigante directo al cuerpo.
Te dije que mi entrenamiento no sería un juego de niños – dice Ranma mientras su sonrisa se ensancha cada vez más, se nota que lo esta disfrutando; pero si piensa que no tengo ningún truco bajo la manga está muy equivocado.
¿Esto es lo mejor que tienes? – pregunto retándolo – Creo que mejor regresare a entrenar con Shampoo.
Como lo imagine no le a gustado nada mi comentario, frunce un poco el ceño y su sonrisa se amplia aún más, va a aumentar la intensidad de la corriente que me tiene atrapada pero esta vez yo extiendo mis manos con mis palmas abiertas para devolverle el ataque lo cual parece encontrarlo desprevenido y lo hace retroceder un paso. Rio al ver su reacción.
No vas a poder ganarme en mi elemento – declara mientras la potencia de su torbellino ha aumentado exponencialmente mientras yo hago otro tanto.
Lo que no sabe mi nuevo "maestro" es que está a punto de caer en la trampa que cuidadosamente he ideado. Pienso cobrarme cada apodo y broma que hacia a mi costa cuando a penas llegue al equipo, que no crea que se me ha olvidado. Después de apenas unas semanas ya he podido crear torbellinos y controlar mi poder del aire y adicional le tengo una pequeña sorpresa que me he estado guardando para esta ocasión.
Ranma arroja una corriente potentísima, esta es la oportunidad que he estado esperando, salto cuando la veo acercarse y tal como lo predije el chico de la trenza sigue mis movimientos y me lanza la potencia de su ataque en pleno salto mientras estoy suspendida en el aire. Es el momento, no me defiendo, solo me dejo llevar por su ataque mientras grito lo más fuerte que puedo fingiendo la derrota, escucho el comienzo de su risa cuando cae en la cuenta que me ha empujado directo al precipicio; pongo cara de miedo mientras grito su nombre y lo ultimo que veo antes de caer es su rostro desfigurarse en pánico al saber que no se volar, o eso es lo que él cree.
*Ya caíste* pienso mientras aprovecho que ya no estoy a la vista para flotar lo mejor que puedo y pegarme al máximo contra el precipicio. No pasa ni treinta segundos cuando veo una mancha roja arrojarse a toda velocidad por donde supuestamente he caído, grita mi nombre y se pierde entre las nubes.
Concentro todas mis fuerzas en poder subir un poco a flote para poder apoyarme del borde con mis brazos y poder volver a tierra. La verdad es que aún no he aprendido a volar, pero he tenido este pequeño avance, al menos puedo flotar y elevarme un poco incluso realizar pequeños traslados, pero no pienso arriesgarme a seguir en el aire desde esta altura. Me siento en el filo del precipicio para ver mejor lo que esta haciendo Ranma, quien en este momento ya debe haber llegado hasta la base de la colina, estoy esperando a que aparezca cuando veo como las nubes se abren y el chico de la trenza, quien se ha transformado, comienza a ascender moviendo nubes mientras pronuncia mi nombre. Creo que ya ha tenido suficiente escarmiento por ahora.
¿A quién buscas? – Le grito desde mi posición con la misma sonrisa autosuficiente que él tenia cuando me estaba atacando minutos antes.
Él sube su mirada y su rostro es una mezcla de asombro, alivio y furia. Yo comienzo a reír de buena gana mientras el llega hasta mi altura.
¿Qué rayos te pasa, Akane? Me has dado un susto de muerte – declara enfrentándome mientras flota frente a mi.
Te gane en tu elemento – respondo sin perder la sonrisa y sacándole la lengua traviesa.
¿Así? – responde arqueando una ceja.
Oh oh nunca pensé que la revancha llegara tan pronto. Siento como me envuelve en una burbuja de aire y me eleva mínimo veinte metros sobre el suelo, solo espero que no se le ocurra lanzarme al precipicio porque de esa no me voy a salvar.
Ha sido una broma – le a todo pulmón rogando para que me escuche desde mi altura – no me vayas a soltar yo aún no puedo….
Demasiado tarde veo la burbuja que me sostenía desaparecer y caigo desde lo alto, intento con todas mis fuerzas mantenerme a flote y al parecer lo consigo por unos segundos antes de volver a caer nuevamente, lo que me temía aún no tengo controlado por completo lo de flotar y la distancia a la que me ha soltado es demasiado para mi poco entrenamiento.
Grito una vez más pero esta vez es de miedo autentico mientras veo el suelo aproximarse cada vez más y más rápido, cruzo mis manos para cubrirme el rostro, cierro mis ojos y me preparo para el impacto el cual afortunadamente no llega. Ranma ha hecho un colchón de aire que me ha recibido a solo medio metro de la tierra, abro los ojos en asombro cuando la brisa que me sostenía desaparece y caigo sobre mi trasero.
Idiota ¿Quieres matarme? – le digo resentida mientras me levanto perezosamente.
Pues creo que ya estamos a mano – dice acercándose mientras cruza sus brazos aún transformado.
En general la transformación de Ranma no es muy diferente a sus ropas chinas habituales solo que son de color blanco, esta descalzo y las mangas de su camisa son largas y anchas. Es increíble como las transformaciones de todos los chicos concuerdan con sus elementos: Ukyo, tiene una falda verde marino larga con pliegues en ambos lados de la pierna hasta sus muslos y en la parte superior algún tipo de caffarena azul mar muy ceñida al cuerpo que le llega hasta el comienzo de su cintura dejando ver su abdomen, de calzado lleva balerinas que parecen hechas de agua. Ryoga, viste todo de color marrón con camiseta sin mangas, pantalones tipo entrenamiento y una especie de zapatos chinos. Y Shampoo cuya transformación, hasta el momento es la que más me ha sorprendido, envuelve su cuerpo en un crop top rojo que apenas le cubre el busto y unos shorts pequeños y ajustados del mismo color mientras que su cabello se torna en fuego vivo, ella al igual que Ranma también va descalza pero tiene tobilleras de fuego vivo en sus pies. Me pregunto cómo será mi transformación.
¡Eh Akane! – Ranma, se encuentra moviendo su mano delante de mi rostro, creo que me he perdido en mis pensamientos – Serás idiota, ¿porque no hiciste nada? Pensé que sabías volar.
Nunca dije que supiera volar, cabeza de chorlito – replico recordando la mala jugada que me ha hecho pasar.
Pero entonces ¿Cómo explicas lo de hace un momento? – pregunta escéptico.
¡Sé flotar, bobo! ¡Flotar! – parece sorprendido con lo que acabo de decir así que le demuestro mis avances elevándome un poco sobre el suelo y moviéndome algunos centímetros antes de caer nuevamente en la tierra - ¿Ya ves? – lo reto cuando he terminado.
Vaya, no lo sabía – dice mientras se despeina un poco la cabeza – hasta una gallina podría haberlo hecho mejor que tu.
Será insensible, le lanzo una corriente para callarle de una vez esa enorme bocaza que tiene.
¡Ey! Se queja – mientras hace desaparecer mi ataque – pero el hecho de no saber volar no significa que tu misma hubieras podido hacer el colchón de aire para aterrizar.
Abro los ojos cuando me doy cuenta de que tiene razón, pero en ese momento no se me ocurrió.
Maldición, Akane, cuando estemos en batalla no puedes cometer estos errores – dice frustrado, sé que aun esta molesto por la broma.
Lo siento, solo quería hacerte una broma – digo cediendo un poco, sé que Ranma está cabreado por lo de hace un momento.
Pues no le vi nada de gracioso – dice girando el rostro.
Vamos, ya dije que lo sentía, además tómalo como un saldo de cuentas. Ya sabes por ponerme esos apodos y fastidiarme cuando recién me incorpore al grupo – digo sonriendo, tratando de aliviar la tensión.
Ranma abre un ojo, he conseguido llamar su atención, pero todavía me guarda rencor.
Antes no querías ni llamarme por mi nombre y me hacías pasar malos ratos con tus insultos y bromas, y eso me hería – le digo sincerándome un poco – ahora no has parado de llamarme mientras me buscabas, creo que ya estamos a mano.
Él voltea a verme, creo que he logrado que se suavice un poco.
Lo que hiciste fue muy peligroso – dice aún serio tocándome de los hombros como cuando a una niña pequeña le explican que ha cometido una mala acción – aún no dominas el vuelo, pudiste haber caído de verdad y puede que yo no haya llegado a tiempo. Promete que no lo volverás a hacer, la verdad estaba muy preocupado.
Lo prometo – le digo bajando la mirada, ahora veo que quisa mi broma se me escapo un poco de las manos – pero tú también me has lanzado directo al piso – le digo un poco más animada
¡Jah! Como si fuera a permitir que te lastimaras – declara mientras desvía un poco la mirada, se ha ruborizado lo que me hace soltar una risa pequeña, para ser sincera sé que puedo confiar en ese tonto, jamás movería un dedo en mi contra.
¿Lo intentamos de nuevo? – pregunto entusiasmada, pero cuando veo su mirada de confusión señalo hacia el cielo y agrego – el aterrizaje, antes me has tomado por sorpresa.
La sonrisa de Ranma vuelve a cubrirle el rostro y le toma dos segundos cogerme en brazos mientras se eleva a una velocidad de vértigo, me sujeto fuerte a su cuello para disimular mi asombro. Obviamente no era a esto a lo que me refería cuando le propuse seguir.
¿Lista? – pregunta mientras me hace separar un poco.
Lista – le respondo tomando posición.
Me da unas cuantas indicaciones sobre la fuerza con la que debo lanzar el aire para evitar lastimarme, me anima a intentar flotar el mayor tiempo posible y otras cuantas instrucciones que debo tener en cuenta. Ha vuelto a su faceta de maestro y yo le pongo toda mi atención para aprender todo lo que me indica.
Después de unas cuantas horas estamos exhaustos de tanto entrenar y decidimos regresar con el resto del equipo al campamento para comer algo y recargar fuerzas. Ranma me está llevando en su espalda, creo que ya se esta siendo costumbre esta manera de viajar para nosotros.
Estoy muriendo de hambre – declaro, mientras acomodo mi cabeza sobre su hombro.
Serás glotona – dice él a modo de burla – apenas descansemos un rato volveremos al entrenamiento.
Muevo mi cabeza en señal de afirmación mientras siento mis mejillas enfriarse por el aire a mi alrededor.
Oye, Akane – dice Ranma llamando mi atención – sobre lo que has dicho antes…
¿Uh? – creo que he perdido el hilo de la conversación.
Lo de que te herí con los apodos y las bromas – especifica serio – yo no… mi intención no era … es decir no quería….
Ya – le digo interrumpiendo – Descuida, sé que no lo hiciste con intención, solo me daba coraje que nunca me llamaras por mi nombre es todo.
No lo hacía para molestarte. Tenía miedo – admite, lo cual me ha dejado helada.
¿Miedo? – pregunto sorprendida - ¿miedo de que?
De ti – responde lo más normal posible, en cambio yo si me he quedado sin palabras.
¿De mi? – digo sin poder creérmelo - ¿Por qué?
Yo…- comienza a explicar – era un tipo de barrera. Evitaba llamarte por tu nombre de forma consciente … egoísta. Quería mantener una distancia. No quería que fuéramos tan cercanos.
Me he quedado de piedra, el hambre se me ha ido por completo lo mismo que el cansancio, hubiera preferido mil veces que me hubiera dicho que lo hacia para hacerme rabiar. Me separo de su espalda y consigo flotar por mi cuenta sostenida en el aire mientras lo miro directamente a esos enormes ojos azules que tiene, intentando entender.
Pensé que éramos amigos – le digo herida.
Lo somos – responde él empezando a flotar también – No entiendes, lo que intento decir es que…
¿No querías que fuéramos amigos? – pregunto con tristeza.
No… es decir si… pero no así… yo…- intenta explicar algo que al parecer es muy complicado.
Le veo trabarse con sus palabras y decido que no importa si el quería esta amistad o no ahora la tiene y eso es lo que importa. Lanzo una corriente de aire para ver si se le refrescan un poco las ideas y me rio de su cara de sorpresa.
Ya déjalo – le digo – no te guardo rencor. Te guste o no, eres mi amigo ahora, de hecho, creo que en este momento eres uno de mis mejores amigos – sonrió para mi misma al darme cuenta de lo que estoy diciendo – Así que no te será tan fácil librarte de mí.
Akane… - dice acercándose, poniendo una mano en mi hombro y otra en mi barbilla haciendo que lo mire directo a los ojos – Tenía miedo, porque lo supe apenas te vi caer de ese árbol, desde que fuiste tan cabezota para aceptar pelear con Shampoo sin tener ninguno de tus poderes. Yo nunca he tenido amigos hasta ahora, siempre era solo yo con mi padre. Incluso cuando me uní al grupo, los chicos eran mis compañeros… mis camaradas. Pero desde que llegaste rompiste esa barrera. Yo nunca le había contado a nadie lo de mi madre y a ti te lo dije como si estuviera hablando del clima. Tenía miedo que si te dejaba acercarte más a mí, podrías derribar todo… no quería confiar en nadie, pero confío en ti. Nos convertiste en un equipo, somos amigos…aliados. Nunca he permitido que alguien se acerque tanto como tu lo has hecho… yo…
No le permito terminar, tiro mis brazos sobre cuello y lo abrazo con todas mis fuerzas. Poco a poco siento como se relaja y me devuelve el abrazo estrechando mi cintura entre sus manos. Me separo un poco para poder verlo a los ojos.
Yo también confío en ti, Ranma – digo lo más segura que puedo.
Veo como sus ojos se iluminan y me sonríe. Después todo se vuelve blanco, veo imágenes pasar a toda velocidad en mi cabeza. Esta sucediendo lo mismo que paso que paso antes de ir a la isla de la sandía, mi dije me esta mostrando visiones, pero esta vez es diferente.
Nos veo a los cinco peleando, pero esta manera de pelear no es como la que acostumbramos, no estamos luchando por separados, luchamos los cinco juntos y es formidable. Veo a Kuno intentar atacarnos, a la mujer de la capucha y ojos negros como ceniza maldecir, veo a Shinossuke en medio de un lago negro, veo que cada vez son más y más enemigos y las rosas negras vuelan alrededor, después todo cambia se vuelve borroso y ahora veo nuestro campamento hundirse en el fondo de un gran agujero. Es una trampa…
¡Akane! ¡Akane! – abro los ojos y lo primero que veo es que Ranma me sostiene entre sus brazos – Tuviste una de nuevo una visión, se ilumino tu dije y tus ojos por un momento, no quería interrumpirte, pero te desvaneciste.
Es una trampa – le digo con urgencia, mientras aún trato de asimilar lo he visto – debemos regresar al campamento ¡Ahora!
Ranma no pone excusas y estamos volando a velocidad luz hacia el campamento. Esta visión no es como la de la última ocasión, creo que vi un poco del futuro, no estoy segura ¿pero ¿qué hacia Shinossuke allí? Supongo que tendré que pensar en eso después. Le explico a Ranma lo más urgente ahora, que es el campamento.
Aterrizamos y todo está normal, los chicos nos preguntan porque estamos tan angustiados y Ranma les explica lo que ha pasado la visión que he tenido. Yo no respondo busco desesperada algún indicio de que lo que he visto sea real intentando recordar cada detalle, pero no hallo nada fuera de lo normal ¿y si esta vez mi dije se equivocó? No. No puede ser posible, el dije intentaba advertirme de algo pero ¿Qué?
Cierro mis ojos y me concentro en la última parte de mi visión, sostengo mi dije entre mis manos y respiro quizá pueda… Siento una energía cálida en mis manos mientras todo vuelve a ponerse blanco, la imagen del campamento hundiéndose vuelve a aparecer, pero esta vez veo un poco más. El sol tiene una enorme mancha negra justo en el centro y de ella salen los rayos azules que tan bien conocemos.
Abro los ojos nuevamente y todos me miran expectantes, subo la mirada al cielo, cubriéndome del brillo solar. Nada. Cuando estoy a punto de bajar la vista aparece: un pétalo negro tan pequeño he insignificante colocándose en el medio del gran astro, ya no hay tiempo para huir.
Todos transformados ¡Ahora! – Ordeno a mis compañeros quienes no tardan en obedecer. Veo como uno a uno sujeta su dije y llama a sus poderes – Shampoo, Ranma a volar planean atacar desde arriba- digo señalando el pétalo negro que cada vez es más grande - Ukyo, busca si hay agua subterránea y sácala a la superficie; Mousse, lanza tus cadenas y sostenlas con los árboles más alejados. Ryoga ayúdame a separar este pedazo de tierra del resto.
No pasa ni un segundo apenas Ryoga y yo terminamos de separar el trozo de tierra donde se encuentra el campamento que todo a nuestro alrededor se hunde, sosteniéndonos apenas con nuestro control y las cadenas de Mousse. Es entonces cuando comienzan a caer millones de pétalos negros.
Shampoo, has una barrera de fuego lo más grande y ardiente que puedas- grito dando instrucciones – Quiero ver arder esas rosas malditas.
Akane, ya no soporto más – dice Mousse haciendo un esfuerzo sobre humano aferrándose a las cadenas que nos mantienen a flote.
Ukyo, necesitamos esa agua ¡ya! – Veo a mi amiga cambiar su rostro que había permanecido serio, lo ha encontrado.
Segundos después el agua subterránea nos rodea, haciendo quedar nuestro campamento como una pequeña isla. Mousse tira las cadenas y cae al suelo exhausto, pero aun así se levanta listo para seguir peleando.
Ryoga, necesito que construyas una muralla alrededor de esta laguna – siento mucha pena por mis compañeros, pero no podemos parar ahora. Él solo asiente y se pone manos a la obra.
Miro hacia al cielo y veo una chispa, sé perfectamente bien que es lo que viene.
Ranma – digo llamando la atención del chico de la trenza que ha estado usando su elemento para desviar los pétalos que nos lanzan – Kuno, se aproxima… todo tuyo – lo veo sonreír mientras aparece una mirada de determinación en el rostro.
Cuando pienso que lo tenemos controlado, empiezan a emerger gotas negras como el petróleo de la pequeña isla que hemos creado.
Ukyo, tenemos que congelar esto – sé que cambiar el agua de estado no es tan sencillo como solo dominarla, toma su tiempo y no es tan rápido como me gustaría.
¡Ranma Saotome! – escucho la inconfundible voz de Kuno, cuando unos rayos azules iluminan el cielo y comienza la batalla.
Tal como mi visión lo predijo esto era una emboscada, comienzan a salir atacantes del bosque, no tienen poderes, pero saben pelear y tienen esas horribles rosas negras que he llegado a detestar. Desde nuestra última batalla en donde escapamos con las justas, los chicos insistieron que no vuelva a usar mis poderes de curación y de purificación a no ser que sea estrictamente necesario, así que solo los enfrento con los elementos.
Lanzo bolas de fuego y los contengo con torbellinos de aire. Mousse lucha hombro a hombro a mi lado con todas las armas que posee. Veo a Ukyo batallar contra el encapuchado que controlaba las aguas negras de hace un momento, pienso que esto no va a terminar bien cuando de pronto una horrible ráfaga me ataca y me alza por los aires, intento mantenerme a flote como puedo mientras contraataco. Desde el aire puedo tener un mejor panorama de la situación, y logro distinguir al sujeto que hizo hundirse la tierra bajo nuestro campamento.
Ahora lo veo claramente, son igual que nosotros, solo que ellos tienen refuerzos. Solo los tres encapuchados y Kuno tienen algún poder, y no cualquier poder, son nuestros elementos pero usados de forma obscura, es por eso que no podemos ganarles al menos no como los estamos combatiendo, necesitamos unirnos como en mi visión, los cuatro elementos no pueden estar separados tienen que trabajar como uno solo… Apenas logro entender eso cuando la claridad de mi revelación me da una idea y me temo que no es salvar el campamento.
Alzo dos bloques sólidos de tierra firme como murallas, los mismos bloques sobre los que estaban Mousse y Ryoga, ellos parecen sorprendidos pero no pierden la posición de ataque, solo espero que confíen en mí. Para Ukyo levanto un bloque de hielo para que pueda sostenerse.
Todos reúnanse – digo mientras floto lentamente hacia ellos.
Akane, ¿el campamento? – pregunta Ryoga aun intentando sostenerlo mientras esta en esta distancia, a lo cual niego con la cabeza, tendremos que sacrificar algunas cosas.
El me entiende y deja caer la isla que creamos y nuestras cosas van con ellas, supongo que no es tiempo de pensar en eso en este momento. Automáticamente nuestros atacantes que no tienen poderes se retiran, ellos no tienen manera de llegar a nuestra altura y con esa depresión que hemos creado aún menos. Sin embargo; los encapuchados nos imitan y los veo flotar hasta estar frente a nosotros con Kuno a la cabeza.
Ahora la pelea es más justa – Le digo en la cara a Kuno.
Creo que en eso te equivocas, dulzura – responde con ese desagradable tono que intenta sonar seductor – Cinco elementos contra cuatro no me parece justo – declara mientras enormes rayos aparecen en sus manos.
Veo a mis compañeros alistar sus elementos para el contraataque pero antes que alguien pueda lanzar algo, coloco una enorme barrera entre nosotros, escucho a Ranma decir un leve "no", y lamento mucho romper mi promesa pero no pienso arriesgarme a que ninguno salga herido como en la última ocasión.
¿Otra vil huida? – pregunta mientras lanza los rayos que son detenidos por mi barrera – creo que es momento de emparejar la situación ¿No creen?
Y es entonces cuando lo veo, uno de los encapuchados saca a alguien que estaba escondido. Alguien a quien conozco muy bien.
¡Shinossuke! – grita Ukyo quitándome la palabra de la boca. Parece estar inconsciente.
Esto es simple, niña – empieza a decir Kuno – Quita esta estúpida barrera y danos el dije sino quieres que tu amigo muera.
¿Qué haré? Miro a Ranma, Shampoo, Mousse y Ryoga quienes al parecer no se han inmutado tanto como Ukyo y yo, pero aprietan tan fuerte sus dientes que puedo adivinar que su mandíbula está en tensión. Miro a Shinossuke con sus ojos cerrados y cuerpo colgando flácidamente.
Apresúrate que el tiempo se agota – dice Kuno mientras lo veo apuntar un rayo directo al pecho de Shinossuke. Desaparezco la barrera, no puedo permitir que muera, no puedo – Ahora entrégame el dije – ordena.
Demonios ¿Qué se supone que haga? No tengo tiempo de tomar una decisión porque Ranma se ha lanzado en contra de Kuno tomándolo desprevenido, automáticamente comienza el ataque y todos nosotros luchamos con nuestros elementos a todo poder.
Aún estando juntos esto no se siente bien, los elementos todavía no están unidos, no luchan como uno solo. Tenemos que hacer algo más.
Ukyo crea una ola sobre el que sostiene a Shinossuke – digo mientras veo a mi amiga obedecer y apenas lo ha alcanzado, soplo una corriente fría lo que ocasiona que el agua se cristalice instantáneamente.
El encapuchado logra esquivar el ataque, pero ha soltado a Shinossuke de una altura de vértigo, felizmente Ranma ha estado atento al combate y va tras él. Confío en que podrá rescatarlo.
Shampo, necesito la llama más grande que puedas lanzar. Ryoga eleva la mayor cantidad de rocas que puedas – sigo dando instrucciones, mientras uso mi poder del aire para crear un torbellino de fuego y rocas, las cuales al estar en contacto con el elemento parecen lava viva, muevo mi brazo en círculos y direcciono el ataque.
Mousse, necesitamos cuchillas, ¡ahora! – el chico de anteojos no se hace esperar más y de su túnica saca pequeñas dagas que disparan directo a nuestros atacantes.
Veo a Ranma por el rabillo del ojo ha logrado alcanzar a Shinossuke antes de que se estrelle contra el suelo. Nuestros enemigos están en desventaja, Kuno lanza un rayo directo contra mi a través del ojo del torrente, el cual detengo creando una barrera pero perdiendo el ataque anterior, lo que ellos utilizan para huir como sombras hacia el sol, justo por donde vinieron.
¡Cobardes! – escucho a Ryoga quejarse mientras Ukyo crea una resbaladera de hielo para que él y Mousse puedan volver a la superficie. Shampoo vuela también buscando donde aterrizar en todo este escombro.
Yo solo me quedo mirando el lugar donde han desaparecido, tengo la sensación de que algo no termina de encajar por completo ¿Por qué atacarnos a plena luz del día? Sus poderes son más débiles con el sol ¿Porqué harían algo así? ¿Cómo secuestraron a Shinossuke y como sabían que lo conocíamos? ¿Cuál era su intención? ¿destruir nuestro campamento?
Akane – la voz de Ranma me saca de mis pensamientos.
Ranma …
Vamos – dice mientras me sube a su espalda, ha recordado que todavía no puedo volar como quisiera, ya casi es un milagro que me haya mantenido a flote todo este tiempo.
Aterrizamos y veo a Ukyo junto a Shinossuke que sigue inconsciente, esta tratando de ver si la energía de su cuerpo fluye con normalidad utilizando una técnica de canalizar el agua.
Nos hemos quedado sin provisiones – declara Ryoga viendo el desastre que se formado – Será mejor que intente arreglar esto aunque sea un poco – dice mientras va rumbo al gran agujero usando sus poderes.
Ranma y Shampoo han dejado sus transformaciones y ahora todos estamos alrededor de Ukyo que siguen con su labor de curación sobre el cuerpo de Shinossuke.
Akane, enséñanos… – dice Shampoo rompiendo el silencio, yo la miro confundida – Esa forma de usar los elementos… de unir los ataques… enséñanos…
Cuando la conocí jamás imagine que pudiera dejar su orgullo de lado de esta forma creo que al final no puedes juzgar a las personas por la primera impresión. Yo le sonrío y asiento.
Lo has hecho bien…- dice Ranma poniéndome su mano sobre mi hombro - …novata – añade mientras arrugo el ceño, estoy a punto de responder cuando…
Ukyo… Akane …
Shinossuke a despertado, se soba la cabeza confundido mientras abre sus ojos. Me abro paso para llegar a su lado. No sé lo que mi visión intentó mostrarme pero Shinossuke estaba en ella y en este momento él es el único que nos puede dar las respuestas que estamos buscando.
Continuará…..
Hola queridos lectores,
No se ni por donde empezar de lo emocionada que estoy que se hayan enganchado a la historia nuevamente, he recibido unos reviews hermosos. Prometo no decepcionarlos y actualizar lo más pronto que me sea posible. Esta historia surgió hace mucho muchísimo tiempo en mi cabeza y siempre supe como quería llevarla, lo que jamás imagine era que narrar escenas de acción y tratar de explicar como yo visualizaba los poderes sería tan retador, pero créanme que estoy dando mi mejor esfuerzo.
Gracias Nikita Shinoda, Hikari, Alambrita, sofinahir410 y SARITANIMELOVE y a todos los lectores silenciosos por el cariño y el tiempo que se dan para leer cada capítulo.
En este tiempo de pandemia, aunque no podamos salir, nada nos impide que nuestra imaginación vuele. Por favor #QuedateEnCasa Cuida de ti y los tuyos. Espero que todos hayan pasado un feliz día de la madre.
Pd: Los invito a mi perfil para que puedan leer mis anteriores historias mientras esperan la siguiente actualización, lo cual no se preocupen que será cuando menos se lo esperen y más pronto de lo que piensan.
Los quiero mil.
Nita.
