6. Rock Lee.

Lee estaba entusiasmado, desde hace varias semanas que iba e iba a ese lugar y hasta ahora pudo volver a verla. Estaba ahí, entrenando arduamente junto a su padre que le reprochaba cada vez que le propinaba un golpe, diciendo que había vuelto mucho más débil que antes. Gracias a eso, Lee pudo enterarse de que ahora aquella linda chica de nombre Sakura era un gennin ahora y que tuvo una misión de rango C.

No es que fuera un acosador, aunque bueno, Tenten solía llamarlo así; sin embargo, le gustaba ver mucho a Sakura y a su padre entrenar. Como ella se levantaba a pesar de cada golpe, le daba mucha motivación para sus propios entrenamientos.

Había sido un día cualquiera, cuando Gai le envió a recorrer cada metro de la aldea corriendo, con pesas en cada muñeca y tobillo; desfalleció ahí, junto a los árboles de cerezo. Entonces, al despertar, escuchó los quejidos de alguien seguido de los regaños de un adulto, Lee se levantó a duras penas, agotado por el entrenamiento, miró adelante. Los pétalos de cerezo danzaban como los cabellos cortos de aquella chica, que miraba con dolor a su padre, buscando que sus brazos temblorosos la consiguieran levantar del suelo. Sus mejillas estaban coloreadas de rojo, producto del esfuerzo casi sobrehumano que estaba haciendo, Lee sintió muchos deseos de animarla, y al parecer sus pensamientos llegaron a ella, pues fue capaz de ponerse de pie.

Ya solo con eso, Lee sintió que le habían flechado el corazón.

—Paremos aquí. —suspiró su padre, agotado también. Sakura estaba tendida en el suelo, con respiración agitada, limpiándose el sudor con el brazo. — ¿Cuándo serán los exámenes Chunin?

—En una semana. —dijo ella entre jadeos. —Kakashi-sensei nos recomendó para los exámenes, así que los tomaremos está vez.

—Bien dicho. —sonrió él, dando media vuelta. —Entonces tendremos que entrenar más para ese día. También tú mente, descansa un poco y vuelve a casa, tu madre te estará esperando para nuevas lecciones.

Sakura no respondió, solo cerró los ojos y dejó que su padre se fuera. Pasaron largos minutos hasta que decidió sentarse, mirando los árboles que se veían verdes, las flores todavía no florecían. A decir verdad no estaba tan segura de ir a los exámenes, según Kakashi era opción de cada uno por lo que podría optar por rechazar la oferta e intentarlo el próximo año, no obstante, sabía que si no tomaba esa oportunidad jamás podría alcanzar ni a Naruto ni a Sasuke, ellos se alejarían todavía más y jamás podría volver a alcanzarlos.

— ¿Tomaras los exámenes Chunin? —preguntó una voz a su lado, Sakura pegó un grito de muerte, echándose a un lado.

Los orbes de Sakura inspeccionaron con inquietud a la persona a su lado, un sujeto con mallas verdes, con el pañuelo de Konoha alrededor de la cintura y una mascara de juguete de esas que se usaban en los festivales, con la imagen del segundo Hokage.

— ¿Q-Quién…?

— ¡Soy un admirador tuyo! —dijo de pronto, con las manos en la cadera, haciendo una pose triunfal. — ¡Te he estado observando desde hace tiempo!

— ¿Acosador? —preguntó ella, poniéndose de pie casi de inmediato, sacando un kunai. Lee hizo movimientos torpes con las manos.

— ¡No, no, no! ¡Soy un admirador! —se excusó, dando varios pasos atrás. — ¡Yo sé que tú eres muy fuerte, Sakura!

— ¿Cómo sabes mi nombre? —dijo ella, todavía a la defensiva.

— ¡Yo también participaré en los exámenes! —gritó emocionado. — ¡Estoy deseoso de que comiencen!

— ¿Qué?

— ¡Me muero de ganas por poder verte de frente! —sonrió, alzándole el pulgar. Sakura se sorprendió, pese a no poder ver su rostro con claridad, aquellos ojos negros parecían demasiado sinceros, de verdad estaba esperando aquel día. — ¡Hasta entonces!

— ¡Espera!

Aunque Sakura pudo seguirlo y quitarle la máscara, no se atrevió; ¿cómo decirlo? Alguien la estaba reconociendo por quién era, y eso la ponía muy feliz.

—.—.—.—.—

Sakura miró por undécima vez la solicitud, allá a lo lejos podía ver a Sasuke de pie en la puerta de la Academia, justo donde habían acordado verse el día anterior. Suspiró cansada, las personas pasaban decididas a su lado, mientras que ella a cada paso que daba quería retroceder tres más; no se sentía con suficiente nivel de estar ahí. Estaba segura de que si la pusieran a pelear en ese momento con Naruto o Sasuke, perdería la batalla en pocos minutos.

"¡Me muero de ganas por poder verte de frente!" Eso había dicho aquel chico misterioso, pero entre más lo pensaba Sakura, más tensa estaba. Aquel muchacho había dicho que llevaba un buen rato observándola, debía ser increíble puesto que ni siquiera su padre pudo darse cuenta de su presencia, además, no estaba segura de cuanta información tenía reunida acerca de ella. ¿No sabría que era mujer o sí?

Naruto tardó un poco en llegar, entre tanto Sasuke miraba de reojo a Sakura, a penas y le saludó cuando llegó, parecía sumergido en sus pensamientos. ¿Es que acaso no quería ir ahí?

—Sa-

— ¡Sakura, buenos días! —saludó Naruto corriendo, antes de que el Uchiha pudiera decir algo.

Mientras subían las escaleras, Naruto también se dio cuenta que su mejor compañero estaba decaído por lo que rápidamente busco en su bolsillo, dejando que Sasuke tomara la delantera, le extendió el puño a Sakura, abriéndolo con cuidado, dejando ver un pequeño dulce de fresa.

— ¿Naruto?

— ¡No es bueno que estés triste! —sonrió él, justo como solo Naruto sabía hacer, iluminando todos los sitios a donde iba. — ¡Mucho menos cuando estamos a un paso de ser los mejores!

—Naruto…

—Recuerdo que el otra vez comías un dulce de estos, así que pensé como agradamiento por jugar con Konohamaru y los demás, te regalaría este. —sonrió, rascándose la cabeza. —Ah, pero no le digas al idiota de Sasuke, dirá que no somos ninjas por jugar a los ninjas.

—Gracias, Naruto. —dijo, aceptando el presente y llevándoselo a la boca.

Al llegar, dos chicos estaban peleando, incluso habían golpeado a una chica. Sasuke que fue el primero en comentar al respecto sobre el genjutsu aplicado, miró a Sakura directo a los ojos, sonriéndole y haciendo que el corazón de esta comenzara a acelerarse.

—Para esto, tú eres el mejor de los tres sin lugar a dudas. —dijo él de una manera tan firme, que incluso la mente de Sakura no tuvo la valentía de dudar de aquello.

La única que no estaba creyendo en ella era ella. Naruto y Sasuke la apoyaban sin lugar a dudas, incluso cuando no sabían su verdadera identidad, creían que era fuerte, quizás no a su nivel, pero lo creían. Confiaban en ella, quizás tanto como para confiarle sus vidas, y ella, no podría defraudarlos.

Pasando con su lengua el dulce de fresa que Naruto le regaló, sonrió con sorna.

—Por supuesto que sé que estamos en el segundo piso. —contestó, alzando una ceja de la manera más burlona que pudo. —Mi equipo jamás caería en este truco barato.

— ¡Yo también! —secundó Naruto aunque por su cara, Sakura sabía que apenas lo acababa de hacer.

Cuando el ninja que estaba bloqueando la puerta, intentó atacar a Sasuke, Sakura comenzó a sudar frío. Aquel chico no sólo era lo suficientemente rápido y fuerte como para detener la patada de Sasuke, también, era aquel chico que se encontró hace unas semanas en su entrenamiento.

—Ya va de nuevo…—murmuró Tenten, negando con la cabeza. Neji puso mala cara, mirando en dirección a Sakura.

Sasuke alzó una ceja, confundido, justo cuando pensó que aquel chico de las cejas raras se iba a detener delante de él, lo pasó de largo con movimientos robóticos, en dirección a sus otros dos compañeros de equipo. ¿Naruto o Sakura habían llamado su atención? Y ahora que miraba, ¿por qué Sakura tenía esa sonrisa de "miren como no quiero estar aquí ahora"?

—Hola. —llamó Lee, poniéndose delante.

—…Hola. —Sakura miraba a un lado del suelo, nerviosa, tardándose de más en contestar.

—Me llamo Rock Lee, aunque supongo que debido a nuestro encuentro anterior ya debes de saber quién soy. —dijo él. —Incluso me puse las mismas mallas que ese día.

—Sakura, ¿lo conoces? —preguntó Naruto, con las manos en su cabeza.

—No, yo…

—Eres Haruno, Sakura. —dijo Lee, sonriendo. — ¡Se mi novia, por favor! ¡Te aseguró que te protegeré cada día de mi vida!

Un silencio calló en todo el pasillo, incluso alguien tosió de fondo.

Fue Naruto quién empezó a reír a todo pulmón, casi tirándose en el suelo. Sasuke en cambió suspiró, ¿acaso no podía tener un día normal? Sabía que Sakura parecía niña, pero incluso él podía diferenciar el cuerpo de un hombre y una mujer, ¿acaso ese sujeto era idiota?

—Ehhh…gracias, pero no. —contestó ella, mirando a todos lados menos a Lee. Este ladeó un poco el rostro sin comprender su respuesta, después de todo pensaba haber hecho un buen trabajo con la primera impresión.

— ¿Por qué no? —barbulló él, decaído.

—Yo… soy un chico. —se señaló Sakura, con una gotita de sudor bajando por su mejilla.

Lee alzó la vista de inmediato, escuchando a Neji llamarlo idiota y a Tenten golpeándose la frente por el ridículo que les estaba haciendo pasar.

— ¿Un chico? —preguntó Lee, más confundido. —Estoy seguro de que…

— ¡Se hace tarde para las inscripciones! —dijo Sakura de pronto, atrayendo la atención de todos y volviendo al tema principal. — ¡Me tengo que ir, adiós!

Sakura tomó a Naruto del brazo, de la misma forma a Sasuke quién parecía tener una conversación con Neji. Obviamente Naruto se iba burlando de la declaración, haciéndola autodestruirlo en sus pensamientos un par de veces; eso iba muy mal, demasiado mal, ¿cómo demonios había descubierto aquel chico Lee que era una mujer? ¡Nunca desaparecía el jutsu cuando se quitaba la playera después de sudar tanto! Tampoco actuaba como una mujer delante de su padre. ¿Podría ver a través del jutsu? Pero aquello era imposible, ni siquiera Hinata con el Byakugan podía ver a través de él, era casi infalible, por eso siempre lo entrenaba.

—Sakura, estás sudando mucho. —dijo Naruto, confundido. — ¿Tanto te impacto la declaración de ese rarito?

—Es verdad, déjalo ir, debes concentrarte en lo importante.

— ¡Esto es importante! —respondió ella molesta. — ¡Simplemente ustedes no lo entienden!

— ¿Te encuentras bien? —preguntó Naruto, rebuscando de nuevo en sus bolsillos. —Ya no tengo más dulces.

—Sakura. ¿Por qué siento que nos estás ocultando algo? —gruñó Sasuke, molesto por el grito. —Además, ese chico dijo que te conocía.

— ¡Es porque lo hago! —dijo Lee desde arriba, Sakura volteó frunciendo la boca. Lee bajó de un salto, mirando a los tres. —Después de todo, soy quién más observa a Sakura.

—Viejo, ya te hemos dicho que es un chico. —bufó Naruto. — ¿Acaso te van los chicos?

—No sé cuales son los motivos de Sakura, pero que sea hombre o mujer no me interesa. Yo no me enamoré de Sakura por eso. —sonrió él, guiñándole el ojo.

Sasuke entonces comenzó a molestarse. ¿Por qué sentía que Sakura estaba ocultando algo? ¿Por qué no tenía la suficiente confianza para decírselos o decirle a él pero sí para dejar que aquel cejon lo supiera?

—Necesito hablar con él un segundo. —dijo Sakura, apurada dio varios pasos al frente. —Solo tomara cinco minutos.

—Las inscripciones comenzarán pronto, habla con él o lo que sea después. —ordenó Sasuke, buscando tomarlo del brazo para evitar que escapara, Lee se puso delante deteniendo su mano con la propia. Tanto Sakura como Sasuke echaron un brinco atrás, sorprendidos por su rapidez.

—Ha dicho que quiere hablar conmigo.

—Sakura. —llamó Naruto, incomodo por el ambiente formado. — ¿Acaso te tomaste enserio su declaración?

— ¡Naruto, idiota, claro que no! —gritó ella, sacudiéndolo. — ¡Lee sólo me confundido con una chica y necesito aclarar eso antes de que mi padre se entere!

—Mi declaración va enserio. —murmuró Lee, decaído.

—No tienes que ponerte tan agresivo. —jadeó Naruto, desfalleciendo en la explanada.

Sakura volvió a donde Lee, dándole pequeños empujoncitos para que la siguiera, este con una sonrisa se dejó hacer dándole en el proceso una mirada de advertencia a Sasuke, haciéndolo enojar mucho más. Naruto confundido miró como Sakura y Lee estaban más apartados, casi al fondo del enorme salón, Sasuke estaba sentado a su lado, mirando fijamente en aquella dirección también; podía activar el sharingan e imitar los movimientos de sus labios para saber de que estaban hablando, pero Sakura, siendo la más inteligente del equipo, predijo esto y puso a Lee delante de ella, cubriendo el campo de visión del Uchiha.

—Escucha, Lee, no puedes ir por ahí diciendo que soy una chica. Tampoco declararte cada que tengas una oportunidad, los demás comenzaran a verte raro. —regañó Sakura.

—Pero me gustas. —murmuró él, bajando los hombros.

—Ya te dije que soy un chico.

—No lo eres. —respondió Lee de inmediato, mirándola fijamente. —No eres un chico, Sakura, yo lo sé.

— ¿Cómo…?

—Una vez escuché una conversación de tu padre. Fue cuando el dijo que todo sería mejor si hubiera tenido un hijo varón. —dijo Lee, sin darle la mirada. —No fue mi intención, sé que no es excusa, pero… lo siento mucho.

Naruto y Sasuke observaron sorprendidos como Lee le hacía una reverencia a Sakura, disculpándose. Sasuke relajó sus hombros que ni siquiera se dio cuenta de que estaban tensos, al menos aquel raro de mallas ya había entendido que Sakura era hombre.

—Ya veo. —Sakura se llevó una mano a su cabello, rascándose la frente. —Por eso lo sabes. Deja de ser un acosador.

—No es eso, Sakura. —volvió a decir Lee. —Simplemente me gusta mirarte cuando entrenas.

— ¿Eh? Estoy toda sudada y haciendo caras feas. —dijo ella sin podérselo creer. — ¿Qué te gusta de eso?

—Que no te das por vencida. —respondió Lee sin dudar. —Como te levantas y nunca te dejas caer, incluso si tu cuerpo colapsa. Cuando llegaste después de tanto tiempo sin verte, vi una mirada diferente, una que traía mucha más determinación de antes; por eso, aquel día me acerque a hablarte.

Maldita sea, maldito chico con cejas enormes, malditos sentimientos de felicidad.

¿Por qué la hacían sonreír como idiota justo ahora?

— ¡Ah!

Naruto y Sasuke se pusieron a la defensiva de pronto, Lee se había apartado unos centímetros, dejando ver la enorme sonrisa de Sakura. Pese a que luego se miraron y apartaron la mirada uno del otro, ruborizados. Sasuke observó de reojo la interacción de esos dos, luego miró la mano que Sakura le había tomado en la tierra de las olas, volviendo a sentir aquella calidez embriagadora, dentro de su pecho. Por su lado Naruto estaba confundido, se sentía molesto, quizás solo fuera porque Sakura era con quién mejor se llevaba, sí, debía ser eso, celos de mejor amigo.

—Debo volver con mi equipo. —comentó Sakura, por encima del hombro de Lee se veía el aura negra que emanaban tanto Uzumaki como Uchiha.

—Te prometo no decir nada de ahora en adelante. —sonrió Lee, mostrándole el pulgar. —Jamás revelaré tu secreto.

—Pronto seré tu enemiga, Rock Lee. Incluso puede que tengamos que pelear. —contestó ella, seria.

Lee negó frenéticamente, colocando una mano en la cabeza de Sakura. —Si llegamos a pelear, daré lo mejor de mí, Sakura. Sin embargo, jamás piense en mí como un enemigo. Pase lo que pase, siempre estaré a tu lado de ahora en adelante, porque, ¡estoy muy feliz de por fin haberte conocido!

—Han pasado más de cinco minutos. —gruñó Sasuke, tomándola del brazo. Naruto lo imitó del otro, afilando aquellos ojos azules hacía Lee.

— ¿Cuándo…? ¡Oigan!

—Escucha cejotas. —llamó Naruto, Lee dejó de observar a Sasuke para mirar al más pequeño. — ¡Sakura jamás se fijaría en un cejotas como tú!

— ¡Naruto!

Lee los observó marcharse con una sonrisa, rascándose la nariz. Al parecer pronto tendría mucha competencia.

—.—.—.—.—

—Y pensando que te gustaba Ino. Ella se sentirá decepcionada cuando le diga. —reprochó Naruto, Sakura ya estaba suelta, y los tres caminaban hacía el aula.

— ¿Por qué Ino haría eso? —murmuró Sakura, con desagrado. —Será la primera en burlarse. —pensó.

— ¿Qué dices? ¿Acaso no es tu novia? —preguntó Naruto, sorprendido.

— ¿AHHH? ¿Por qué demonios yo tendría que salir con esa cerda? —reprochó Sakura, pegándole a Naruto en la cabeza. — ¡Ni en mil años!

—Pero siempre se la pasan peleando. Aunque a decir verdad ustedes solían llevarse mucho mejor antes, así que pensé que Ino debería ser tu novia.

—Claro que no. ¿Por qué? ¿Acaso te gusta Ino-cerda?

—No. Es linda… pero todas las chicas de las clases siempre están coladitas por Sasuke. —bufó Naruto, mandándole una fea mirada a Sasuke que se la devolvió. —Excepto Hinata, por eso me agrada.

—Oh, es verdad, Hinata es muy callada. —contestó Sakura.

— ¡Oye, Sasuke! ¿A ti no te gusta Hinata? —preguntó Naruto, atrayendo la atención de Sakura.—Como es la única chica que no está interesada en ti, debe de.

Sasuke miró con una ceja alzada a Naruto, después a Sakura quien le evitó la mirada, desviándola a Kakashi.

— ¿Quién es Hinata? —se atrevió al fin a preguntar.

— ¡RECUERDA A TUS COMPAÑEROS DE CLASE! —gritaron Sakura y Naruto, molestos.

Kakashi que los observaba de lejos sonrió ante los gritos de su equipo, al menos, estaban más relajados que cuando entraron. Pero eso estaba a punto de terminar.


Lee es uno de mis personajes favoritos de todo Naruto, así que como buena seguidora del cejotas, no lo podía dejar afuera de este fic.