9. La respuesta.

Sakura se vendó el cuerpo con mucho cuidado, poniéndose dos tablas en los costados para que su cuerpo no tuviera que soportar todo el peso sobre sus costillas. Si bien no estaban rotas, sí fracturadas; miró a un costado de ella, ahí estaban Sasuke y Naruto, dormidos. El primero cayó desmayado no mucho después de que Orochimaru le puso aquella marca en el cuello, y el segundo tampoco parecía tener voluntad de despertar después de ese ataque.

Ella también se sentía débil, quería dormir y despertar en una cama tibia, con el desayuno de su madre esperando por ella en la cocina.

Ni siquiera los entrenamientos de su padre se comparaban con aquello, le dolía cada parte de su cuerpo y a su desgracia fueron atacados antes de siquiera abastecerse de provisiones. Ni siquiera había suficiente agua con ellos, y la poca que tenía era administrada entre sus dos compañeros de equipo para que no fueran a deshidratarse, sobre todo Sasuke que padecía fiebre.

"Perro sin nombre." Sakura recordó que Orochimaru le había llamado así por no pertenecer a un clan con renombre, como Naruto o Sasuke. Es decir, ahora entendía porque su padre le dijo que debía esforzarse mucho más sobre todo en ese equipo, Sasuke era el único Uchiha que quedaba en la villa; y Naruto, era el hijo del cuarto Hokage, aunque él no parecía nunca mencionarlo así que ella tampoco lo hacía, quizás le incomodaba.

¿Dónde ella quedaba entre esos dos? Incluso ahora, no fue ni capaz de proteger a alguno. Si no fuera por Sasuke, ya estaría muerta.

Los grillos comenzaron a cantar, haciendo que prestara más atención a su alrededor, los arboles parecían envolverla en una oscuridad infinita y un ataque de ansiedad comenzó a envolverla.

¡Cálmate Sakura! —se reprochó en voz baja, abrazándose. —Sasuke y Naruto te necesitan más que nunca. No puedes fallarles.

Una pequeña sonrisa se plantó en la kunoichi cuando para despertarse se levantó y quedó del lado de Naruto, dándole agua a él también, con cuidado desató su banda, al igual que había hecho con Sasuke, dejando descansar su cabeza. Naruto siempre le daba el valor que necesitaba, ver a ese pequeño enano luchar tan arduamente le hacía querer ir a la par de él, y nunca jamás dejarlo.

Siempre fue así ahora que lo recordaba. Naruto a pesar de todas sus travesuras nunca lo miró como un menos, solía retarlo a cada cosa extraña, pero ambos con eso sabían que se hacían compañía, que estaban ahí para el otro. Seguro que con Sasuke era lo mismo pese a siempre estar peleando.

—Despierta, Naruto. —murmulló, acariciándole los cabellos.

¡Sakura! ¿Quién te dio ese listón?preguntó un Naruto niño, corriendo a él. Te cubre tu frentesota.

¿¡Cuál frentesota, tarado!?reprochó Sakura, dándole una patada.

Si lo intentas negar es más evidente. comentó él, haciendo un mohín. Además tus patadas no duelen nada, eres todo un debilucho también.

¡Tarado! ¡Largo de aquí, solo viniste a burlarte de mí!

Estoy curioso por ese listón. Ayer cuando jugamos juntos no lo tenías.

Sakura entonces tocó el listón rojo que tenía amarrado en su frente, sonriendo. Yamanaka me lo dio.

¿Esa presumida?contestó Naruto, sorprendido. ¡¿Le hiciste algún favor?!

No, ella es mi amiga.

Sakura despertó de su breve sueño, ni diez minutos pasaron pero fueron suficientes para que volviera a cambiar de posición, buscando despertarse. Tenía que estar al pendiente de todo, además estaba segura que el hambre ya no le permitiría volver a dormir. Podría dejar a ambos por ese momento, buscar alguna comida y volver con ellos, había colocado un montón de trampas a los alrededores por lo que si no se alejaba mucho podría escuchar cuando se activaran y volver rápidamente.

Sin embargo, si Orochimaru regresaba, no tendría tiempo de salvarlos.

Amaneció demasiado lento para su gusto, cada instante parecía más eterno que el anterior; Naruto parecía más estable y de hecho, pensó en despertarlo, aunque luego se arrepintió, lo mejor era que durmiera bien para que lo relevara de cuidar a Sasuke, una vez que los dos estuvieran repuestos, sería más fácil ayudar al Uchiha.

Haruno tocó su banda que ahora reposaba alrededor de su cuello, intentando no moverse mucho por sus heridas la desamarró para colocarla en su frente, justo donde debería de ir, a la par de Naruto y Sasuke. Una vez que lo hizo se fijó en su listón rojo, ese que Ino le dio mucho tiempo atrás, en esos momentos le dio mucha valentía de seguir adelante, de esforzarse para que su padre estuviera orgullosa de ella y, sobre todo, para que Ino también lo estuviera. Ahora estaba rasgado por la batalla anterior, todo el cuidado de esos años ya no existía, quedaba como una tela vieja que en cualquier momento sería arrancada.

Al instante en que su mano se dirigía para quitarlo, escuchó un barbullo en los arbustos, volteándose aterrada miró a la ardilla que acaba de salir, sintiéndose paranoica le lanzó con cuidado un kunai para que no activara la trampa que puso en el suelo.

Obviamente no tardó nada para que los secuaces de Orochimaru hicieran presencia ahí, reclamando a Sasuke. Sakura cerró los ojos con pesar, estaba agotada, no tenía ni fuerzas para levantarse; pero aun así lo hizo, se colocó delante de sus compañeros poniendo una mirada de fiereza en sus ojos, remarcando que no iban a poder pasar.

—Estás temblando. —se burló Zaku, al verlo. —Ni siquiera puedes mantenerte en pie.

— ¿Por qué no vienes y lo pruebas? —contestó Sakura, seria. —Si tanto dicen querer a Sasuke, entonces intenten pasar por mí.

—Sólo despiértalo de una buen vez. —dijo Dosu, el ninja completamente vendado, quitando la trampa que había puesto en el suelo. —De esa forma te dejaremos vivir.

— ¿Así les ha ordenado Orochimaru? —comentó Sakura con una sonrisa al verlos tan sorprendidos de que supiera. —Dado a que ustedes parecen ser sus secuaces, les filtraré toda la información sin importar cuanto tenga que torturarlos.

—Un chico de cara tan bonita dando semejantes amenazas. —dijo Kin, curiosa. —Me parece interesante.

—Te lo daré cuando lo mate. —contestó Zaku. —Será tu nuevo muñeco de juguete.

— ¿Podrían no hablar de mí como si ya estuviera muerto? —dijo Sakura, irritado. —Es molesto.

—Pero si ya lo estás. —contestaron los tres, lanzándose por él. Sakura apretó sus dientes, con una nueva mueca de felicidad, demasiado incrédulos. Antes de que pudieran llegar siquiera a la mitad de donde se encontraba ella, un montón de explosivos comenzaron a explotar, haciéndolos retroceder hasta su punto inicial.

Sakura sonrió, ahora tenía que buscar el modo de que se marcharan, como fuese. Después se llevaría a Naruto y a Sasuke de ahí.

—Esto no funcionará con nosotros. —expresó Zaku, volviendo a por él. Cuando un nuevo explosivo buscó alcanzarlo, sus manos despegaron un torrente de aire, haciendo que cada uno de esos papeles explotara en una ráfaga, y dejando todo en silencio de una vez.

Malditas fueran las habilidades especiales, en un mundo ideal, nadie las tendría.

—Tus pequeños truquitos no sirven. —dijo Ki, cruzada de brazos. — ¿Por qué no solo nos das a Sasuke? Te dejaremos vivir. —y le guiñó el ojo.

— ¿Por qué no te cambias de cara, fea? —contestó Sakura, ignorando su comentario. Kin gruñó, molestándose por el comentario dado.

Tenía pocas trampas puestas debido al poco tiempo y fuerza que tuvo al colocarlas, todo su papel explosivo había sido detectado y aniquilado muy rápidamente. El tronco que estaba encima de ella no sabía que tan efectivo sería y la trampa más cercana eran los kunais que saldrían en la dirección en donde ella estuviera, debido a los hilos que tenía amarrados en su cuerpo, pero aquello era peligroso, debido a que también las armas la podrían alcanzarla y lastimarla mucho más; además para que funcionara, necesitaba estar agarrado a uno de los sujetos o que él lo estuviera agarrando.

Demonios, la vista estaba demasiado borrosa, además ni siquiera supo en que momento sus rodillas tocaron el suelo. Los ninjas del sonido entre risas volvieron a atacarla, la mano de Sakura aún ante el mareo atinó a cortar aquel tronco enorme que colocó encima, contratacando a los ninjas del sonido. Sin embargo, Dasu se encargó de él al instante, llamándolo débil e idiota en el proceso.

Sakura buscó ponerse de pie, tambaleante para enfrentarlos. Una ráfaga de viento llegó enfrente de él, derribando a los tres.

— ¿Qué…?

El de cabello rosa miró entonces a la persona que se colocó delante de él, con los cabellos revoloteándole y una ardilla sobre su hombro.

— ¿A quién llamas débil cuando has caído bajo un ataque tan simple? —preguntó Rock Lee, haciendo su posición de pelea. —Tienes que mirarte en un espejo.

— ¡Lee!

— ¿Quién demonios eres tú? —protestó Dasu.

—Soy el guerrero valiente buscando proteger al bello príncipe. —dijo él, con una sonrisa. —Mi nombre es Rock Lee.

—Lee. —exclamó sorprendida Sakura. — ¿Qué estás haciendo aquí?

— ¿No es obvio, Sakura? —sonrió Lee, dejando ir a la pequeña ardilla.—Estoy aquí por ti.

— ¿Por qué…?—preguntó Sakura, contrariada. No tenía ningún motivo para estar protegiéndola, es más, debería estar queriéndola atacar también para quitarle el rollo aunque ya no tenían ninguno.

—Voy a parecer siempre que tú me necesites, Sakura. —respondió Lee, sin mirarla. —No importa a cuantos enemigos me tenga que enfrentar o cuantas veces me lastimen.

— ¿Lee?

—Te protegeré con mi vida. —concluyó, sin darle la mirada. Sakura entreabrió la boca, sin saber que decir, recordando la confesión antes del examen escrito.

Lee la vio por el rabillo del ojo, estaba muy lastimada y no parecía que fuera por enfrentarse a ellos. Además Naruto y Sasuke estaban inconscientes, debió ser una pelea anterior que los dejó en tan mal estado a los tres, Sakura tenía sangre seca por debajo de la nariz y al costado de los labios, además parecía estar deshidratada, no podría soportar una pelea mano a mano, por lo que su valiente guerrero tendría que hacerlo.

Haría lo que fuera para proteger a su princesa.

Cuando Sakura lanzó un kunai para atraer su atención a ella, Dasu fue directo a atacar a Lee, quién con una mano sacó la raíz del enorme árbol para evitar su ataque. Mientras esa batalla sucedía, Ino se mordía los labios, mirando en aquella dirección, observando a Sasuke inconsciente siendo protegido por un muy malherido Sakura.

—Sakura a penas se puede mover. —suspiró Shikamaru. —Si no hacemos algo pronto, acabaran con él. Ese chico Lee por muy fuerte que sea no podrá contra tres oponentes a la vez.

Ino llevó una mano a su pecho, endureciendo su mirada al ver el lugar donde estaba la banda de Sakura, justo en su frente.

Sí que eres tonto,reprochó Ino, rodando los ojosahora tienes una banda, aprovéchala para que te cubra esa frentesota que tienes.se burló.

¡Tú deberías ponerla en tu boca para que dejes de chillar como cerda!gritó Sakura enojada, con varias venitas alrededor de su cara.

¿¡Qué dijiste, tarado!?fue el turno de Ino de buscar golpearlo, siendo sostenido por Sakura con fuerza.

Ino lo miró sorprendida, era la primera vez que Sakura le detenía un golpe y no lo respondía. Con la mano donde tenía aquel inseparable listón rojo, tocó la banda que en ese momento se encontraba en su brazo derecho, amarrado.

El día en que ponga esta banda en mi frente, ese día yo ya te habré superado. comentó serio, dejándola ir. Así que asegúrate Ino, de que nunca lo haga.

— ¡Ino! —llamó Shikamaru, molesto, desde hace unos minutos que estaba ignorándolo. — ¿Qué se supone que hagamos?

—Y yo que voy a saber. —murmuró ella. —Lee lo está protegiendo, debe ser suficiente.

—Bueno, supongo que tienes razón en eso. —contestó él, frunciendo la boca. ¿Ino no se estaba viendo muy afectada por Sakura?

— ¿Qué está haciendo? —preguntó Choji, señalando a Lee.

Rock Lee comenzó a desenvolver sus vendas, dejándolas por la mitad; los ninjas del sonido estaban siendo cautelosos en ese momento, preparándose para el contrataque.

—Deja que te ayude, Lee. —dijo Sakura, luego de haber tomado bastante agua. Con eso al menos tendría un poco de energía. —No podrás con ellos tu solo.

—Está bien, Sakura. —respondió él. —Aunque me gustaría más llevarte de aquí, sé que no podemos abandonar a tus compañeros de equipo, y es algo que tampoco un verdadero hombre haría.

—Pelearé a tu lado.

—Está técnica requiere a una sola persona. —contestó Lee, poniendo una mano delante suyo, mostrándole el pulgar. —No te preocupes Sakura, tengo el permiso de mi maestro para usarla en un momento especial.

— ¿Momento especial…?

—Justo ahora, quiero proteger a una persona muy importante para mí. —sentenció, serio.

Sakura buscó avanzar hacia él, sin embargo, Lee en un parpadeo ya no estaba delante de ella si no que con una patada lanzó a su ponente al aire, envolviéndolo con sus vendas. Haciendo un remolino que él denominó como loto primario, donde lo estrelló contra el suelo.

Por un instante Sakura se sintió respirar, con semejante técnica era imposible que el otro siguiera consiente, los otros dos lo entenderían y se irían. Lee le ayudaría cuidar a Naruto y Sasuke en lo que ella buscaba provisiones y todo sería perfecto, le agradecería a Rock Lee hasta el final de sus días.

Luego recordó a Orochimaru.

—¡Qué suerte tienes Dasu!—comentó Zaku con las manos clavadas en la tierra. —Un poco más y te habrían acabado.

Lee dio un salto hasta donde Sakura, ella lo observó temerosa, ¿no lucía demasiado agotado?

—Me toca a mí.

Sakura observó como el cuerpo de Lee desfallecía a unos metros de ella, haciéndolo escupir. Las ondas del sonido le estaban quebrando el oído, y por lo que veía le estaba afectando demasiado, otro ataque así y seguramente acabaría mal para Lee.

—Maldición…—murmuró Lee, tenía que esperar un rato para volver a reponer sus fuerzas intentando hacer un nuevo loto, sin embargo, aquel sujeto no le dejaría ni un respiro libre.

— ¡Ahora te toca a ti, mocoso! —gritó Dasu en dirección a Sakura. Ella sacó uno de sus kunai, esperando activar la trampa que tenía sobre su cuerpo.

Lee se mordió el labio inferior, mirando aquella escena. Estaban a punto de llegar a ella, a su persona especial y asesinarla. ¡Cómo demonios su cuerpo no iba a moverse!

— ¡LEE!

El alarido de Sakura resonó por todo el bosque, tensando a los tres testigos detrás de los arbustos. Cuando Dasu intentó buscar atacar de nuevo a Lee, quién ahora estaba tirado en el suelo, Sakura lo interceptó lanzándole unos cuantos kunais que había conseguido de su encuentro anterior con Orochimaru.

—Ya te dijimos que tus técnicas baratas no funcionan. —reprochó el mismo Dasu, rebotando sus kunais.

¡Maldita sea, haz algo, Sakura!

—Lee acabo hecho polvo. —comentó Shikamaru, tenso. —No es que Sakura me caiga de lo mejor, pero está completamente solo y herido. ¿Qué vamos a hacer Ino?

—Yo digo que nos vayamos. —dijo Choji, encogiéndose. —Esos tipos dan miedo.

— ¿Cómo voy a saberlo? —murmuró Ino, sin quitar la mirada de los intentos fallidos de Sakura por atacar. — ¿Por qué me estás preguntando eso?

—Si no al recuerdo, ustedes solían estar completamente unidos antes. —respondió Shikamaru.

—Eso fue antes…—Ino por primera vez agachó la mirada, sintiendo como sus piernas temblaban. — Si vamos ahora ahí… acabaremos igual que ellos.

Shikamaru la miró sorprendido, bueno, en eso su compañera tenía razón. En cuanto los dos volvieron la mirada a Sakura se encontraron con un escenario mucho peor.

Sakura estaba siendo sometida por Kin, con un pie sobre su cabeza, con las manos sostenidas hacía atrás. En el suelo podía tener una visión clara de Lee, buscando fuerzas donde ya no había para irla a proteger; una parte del corazón de Sakura se fracturo en ese momento. Ahí estaba de nuevo, todos queriéndola proteger y ella sin capaz de proteger a nadie.

Un aplauso para ti, Sakura…—se dijo mentalmente, cerrando con fuerza los ojos. —Incluso ahora, no eres capaz de hacer nada.

Intentó forcejear por última vez, pero obviamente ya no tenía fuerzas para seguir luchando. No tenía… observó a Lee una vez más, él seguía mirándola, casi le causa una gracia desgarradora que lo primero que él le dijo fue "me gustas porque siempre te levantas." Y aquello, maldita sea, quería que fuera verdad; poder derrotar a esos tres, y llenarse de felicitaciones por parte de Naruto, Lee y Sasuke.

Eso jamás iba a pasar.

"¡No es bueno estar triste cuando estamos a punto de convertirnos en los mejores!" Sakura sintió sus ojos arder ante el recuerdo de la sonrisa de su mejor amigo, si lo mataban, entonces volvería a estar solo. Si se llevaban a Naruto, no podría volver a ver esa enorme sonrisa que iluminaba todo.

"Solo pensé… que son ustedes a los que quiero proteger." Jadeó al recordar las palabras dichas a Sasuke, mientras sostenía un kunai en su mano con la mezcla de saliva y sangre; ¿de qué había servido protegerlo si al final no pudo hacerlo completamente?

"Te protegeré con mi vida."

Sakura entonces dio un diminuto brinquito, sonriendo estúpidamente entre lágrimas. De nuevo, la única que no creía en ella, era ella.

Aún tenía vida, aún podía protegerlos… aún no les había mostrado el fruto de su entrenamiento.

—Deja de forcejear, o te mataremos a ti también. —gruñó Kin, pisándole más fuerte la cabeza. Sakura cerró un ojo a causa del dolor, con sus dos manos apresadas, era inútil poder utilizar una técnica de sustitución, pero sí podía ocupar la trampa que tenía sobre ella. Aplicando el chakra sobre sus manos, tiró lo más fuerte que pudo hacía ella, atrayendo un montón de kunais en su dirección. Kin y los demás del sonido lo notaron casi de inmediato, entonces cuando la chica estuvo distraída, Sakura aprovechó para clavarle un kunai en la pierna logrando un grito de ella que intercedió en los ataques de viento de los otros dos ante su preocupación. Los kunais quedaron estrellados en el suelo cuando ambos los esquivaron, sin embargo, al menos tres de ellos le habían rozado a Sakura haciéndole cortes profundos.

Qué bueno que no les puso veneno al menos.

—Ya es suficiente. —murmuró Sakura, de pie, desde una distancia apropiada mirando a los tres con una determinación sobre su mirada, una que les erizaba la piel.

—No nos vencerás, eres demasiado débil.

Sakura sintió su cuerpo temblar, y en cuanto lo hizo, apretó con fuerza los puños, formando una sonrisa. —Sonríe, Sakura, no temas… por esta debilidad, lastimaron a tus amigos.

Su mirada cambio. —pensó el ninja del sonido con la cara vendada.

— ¿Qué están esperando? —dijo, poniéndose en posición de pelea. — ¡Venga pues! ¡Dejadme jugar con ustedes hasta el final!

Ahora lo entendía. La respuesta a su pregunta, ya la tenía.

— ¡Maldito! —Kin se acercó a él corriendo, buscando embestirlo y atraparlo de nuevo, Sakura hizo un momento rápido con las manos, justo cuando la chica sonrió prediciendo el jutsu de sustitución, Sakura se barrió por el suelo, logrando derribarla, se giró fugazmente tomando el cabello de la chica lo suficientemente fuerte para estrellar su cabeza contra el suelo con una enorme fuerza, debido al chakra que había mandado a sus manos.

— ¡Kin!

Para proteger lo que debe ser protegido. —se dijo así misma, poniéndose enfrente de sus amigos. —Esa es la razón por la que quiero ser un ninja.

—Sakura…—Ino la miró sorprendida, agachando la mirada comenzó a molestarse.

—Lee. —Sakura volteó a él, este la estaba mirando con una preocupación absoluta, ella le dedicó una sonrisa justo como las que él le regalaba. —Tú que me has visto entrenar desde siempre, te lo mostraré.

— ¿…?

—El fruto de mi entrenamiento. —sonrió ella, alzándole el pulgar. —Así que por ahora, descansa.

—Sakura…—Lee no pudo más, cedió ante el cansancio y se desmayó.

"¡Ya es turno de ir a la cabeza! Así que muchachos, por hoy, miren mi espalda."