14. Alguien con quién reír, jugar y llorar.

Sasuke miró a Naruto con molestia mientras avanzaban, muy a su pesar iba apoyándose en Sakura para poder seguir caminando. Ahora resultaba que él era el estorbo. Después de la batalla que montaron con los recolectores de rollos, se sintió muy opacado por Naruto, es decir, sabía que no era su culpa, la marca de Orochimaru le había impedido realizar el sharingan, además su cuerpo colapso, impidiendo que pudiera hacer otro movimiento más que quejarse y preocupar a Sakura y Kabuto.

Aunque al final todo dio un resultado para bien, odio aquella manera en que se consiguió.

— ¡Al fin lo conseguimos! —celebró Naruto alzando los puños al cielo. Sakura alzó una mano también, mientras que Sasuke chasqueó la lengua, mirando a otro lado. — ¡Estamos a un paso más adelante! ¡Pronto seremos gennins, después jounins…!

—Estás muy emocionado. —contestó Sakura, ya agotado. Quería dormir al menos tres días seguidos. —No puedo creer que aún tengas mucha energía.

—Es porque es un idiota. —dijo Sasuke con acidez.

— ¡Escuche eso! —recriminó Naruto, señalándolo.

—No comiencen a pelear. —bufó Sakura, dejando caer sus hombros.

Una vez que Iruka apareció delante de ellos y les dio las indicaciones que debían de seguir, felicitándolos en el proceso, los tres siguieron su camino por la torre. Sasuke caminaba con esfuerzo, pero era mejor que llegar apoyado en Sakura, al cual por cierto, seguía sin dirigirle la palabra. Naruto y Sakura iban unos pasos más adelante, platicando entre ellos con tanta fluidez que lo irritó de más.

¿Acaso Sakura no iba a hablarle? ¿De verdad pensaba declarar ante todos que había sido un cobarde y permitió que Orochimaru lo marcara?

— ¿Crees que nos asciendan de una vez a chunnis? —preguntó Naruto, desbordando alegría. — ¡Entonces Kakashi-sensei nos respetará más y ya no llegará tarde!

—Suena a un sueño muy lejano, incluso más que ser Hokage. —suspiró Sakura. —Él seguirá llegando tarde.

— ¿No estás emocionado, Sakura? —dijo Naruto, ladeando la cabeza. —Tú padre seguro estará muy orgulloso de ti cuando terminemos los exámenes.

Sakura lo meditó por un momento y comenzó a formar una sonrisa en su rostro tan pronto como se contagió de la esperanza que le dio Naruto. Ser chunnin significaba que podría salir a más misiones con Naruto y Sasuke, además su padre podría presumir eso, y lo dejaría en paz al menos por unos meses.

—Ahora lo estoy. —comentó, alzándole el pulgar.

— ¡SAKURA! —el grito de Lee opaco todo el bullicio en la explanada donde se encontraban todos. Tan pronto como Sakura parpadeo, Lee ya se encontraba a su lado con una enorme sonrisa en el rostro, aunque sus ojos la inspeccionaban de arriba hacia abajo. — ¿Cómo te encuentras? Tardaron mucho en llegar, ¿qué fue lo que paso?

—Completamos la misión. —dijo ella, mostrándole ambos pulgares. — ¡Estamos dentro de los exámenes todavía!

Naruto comenzó a festejar a la par de Sakura, chocando las palmas, comenzaron a bailar dando vueltas en un círculo. Mientras el equipo ocho y el de Ino comenzaban a avanzar a ellos. Sasuke pudo ver que la rubia tenía una cara preocupada, pese a que luego la cambio por una más arrogante cuando Sakura volteó a ella, estaba ocultando sus sentimientos para no preocuparlo.

De verdad, ¿por qué se interesaba tanto en el vínculo de ellos dos?

—Así que tú y tu frentesota resistieron. —comentó Ino, echando su cabello hacía atrás; interrumpiendo el baile de Lee, quién se unió ellos, Naruto y Sakura. —Seguro que nada más fuiste una lata para Sasuke, no dudo que él los haya traído hasta acá.

— ¡Ustedes son el equipo más débil, no tienen derecho de hablar! —reprochó Sakura con los ojos en blanco, y una vena remarcada en la frente.

— ¿Qué dijiste? —Ino comenzó a tirar de un mechón de cabello de Sakura, al tiempo en que el pelirrosa le aplastaba el cachete con una mano.

Mientras peleaban, Ino empujó con fuerza a Sakura, haciéndolo traspillar y chocar con alguien.

—Lo sie…

Era el ninja del sonido al que se había enfrentado, Zaku. Él tenía el brazo que Sasuke le había roto vendado, y su mirada se mostraba con absoluto rencor a Sakura que no apartó la mirada de él en ningún momento, incluso la afiló a él, advirtiéndole que lo hecho no quedaría jamás en el olvido.

—Vamos, Sakura. —dijo Naruto, tomándole el brazo. Lee también se puso a su lado, con mirada seria. —No vale la pena.

—Si no fuera por el Uchiha, tú estarías muerto. —comentó él con sarcasmo. Sasuke desde el otro lado también estaba pendiente a eso, con una mano cerca de su maletín donde guardaba los shurikens por si comenzaba una pelea de nuevo. —Deberías agradecerle.

— ¿No es al revés? —dijo Sakura, alzando una ceja. Zaku intentó dar un paso a él, sin embargo, su compañero de equipo se lo impidió, negando con la cabeza.

—No estás siendo prudente, Zaku.

—Vámonos. —dijo Lee.

Sakura suspiró cuando estuvieron lejos de ellos, a decir verdad, se sintió totalmente nerviosa cuando los vio. Su cuerpo todavía recordaba el dolor de las heridas causadas, al menos esperaba que cuando llegaran los aplicadores del examen dijeran que todo estaba terminado ahí, que se convertirían en chunnins y nunca más volver a esos tipos del sonido, ni a Orochimaru.

Cuando todos los junnins, incluidos Kakashi, y el tercer Hokage aparecieron, los ánimos de Sakura decayeron al suelo. Sus esperanzas fueron arrancadas cuando una tercera prueba fue anunciada. Y no solo eso, también les dieron la opción de retirarse a aquellos que no estuvieran en buenas condiciones o quisieran abandonar.

Como Sasuke.

"Haré lo que sea para proteger mis amigos, y eso para bien o para mal, te incluye a ti. Sasuke."

¿Qué importaba si lo odiaba? ¿Qué importaba si Sasuke ya no le volvía a sonreír? Habría otras oportunidades, una vez curado, podría aplicar y lo pasaría de inmediato, después de todo el Uchiha era un prodigio y si era necesario, también ella se saldría e incluso podría convencer a Naruto. Sasuke no tendría que hacerlo solo, de esa manera no sentiría que falló.

—Te dije que no. —reprochó el Uchiha, bajándole la mano de golpe al darse cuenta de sus intenciones, aun agarrándose el cuello que le había punzado poco antes.

—Yo te dije que no iba a pedirte permiso. —contratacó Sakura, sosteniéndole la mirada. —No tienes que hacerlo solo, yo te acompañaré, Sasuke.

— ¿De verdad crees que tu padre te lo perdonaría? —dijo él, molesto. Una punzada llegó al pecho de Sakura, pensando en lo terrible que sería para ella volver y decir que abandono.

Naruto observó a ambos preocupado, aunque entendía la angustia de Sakura, también entendía porque Sasuke no quería rendirse. Naruto deseaba pelear con Sasuke, siendo su rival, no le gustaba la idea de que desistiera; pero pensando como compañero de equipo, quizás fuera lo mejor.

—Ahora mismo no me interesa mi padre, ni mi clan. —comentó Sakura, frunciendo las cejas. Sorprendiendo al mismo Sasuke.—Me importas tú, Sasuke.

El Uchiha lo miró asombrado, soltando su mano en el proceso. Sakura le apartó la mirada, apretando los puños con fuerza a sus costados.

—Es obvio que no estás bien. Kakashi-sensei podrá ayudarte, estoy seguro. —dijo, más calmado, intentando llegar hasta él. —No necesitas ese poder tan aterrador, ese no eres tú.

Aquella frase tocó el fondo de Sasuke, ese que mantenía oculto de Naruto y Sakura; recordó entonces la silueta de su hermano, observándolo desde arriba. Cuando al momento de irse todo quedó en absoluto silencio y él fue corriendo en la oscuridad, buscando alcanzarlo, queriendo, añorando que aquello hubiera sido una desagradable pesadilla.

Y ahora, venía este niño de buenas a primeras diciéndole que lo conocía, que aquel sujeto que acepto el poder de Orochimar no era él.

— ¿Y tú qué sabes de mí? —escupió Sasuke, enojado. Sintió entonces que veía detrás a aquel sujeto que le arrebató todo, y la un escalofrío recorrió su cuerpo, haciéndolo ponerse frío. —Eres un fastidio.

— ¿Qué?

—A veces desearía no tenerte en mi equipo.

Sakura dilató su mirada, dolida por ese comentario. ¿Era eso lo que sus sentimientos significaban para Sasuke? ¿Un fastidio? Ella solo estaba preocupada por él.

—Solo porque hemos compartido unos meses juntos, no creas que me conoces de toda la vida. Un niño tan idiota como tú jamás entendería mi verdadero objetivo. Mi venganza. Yo no estoy aquí para jugar a los amiguitos como Naruto y tú, así que si vas a interponerte en mi camino, te consideraré un obstáculo para mi objetivo. Y te eliminaré.

— ¡Sasuke! —Naruto se metió, sorprendido por sus palabras.

—Naruto, ¿acaso no quieres pelear conmigo? —dijo Sasuke, sonriéndole. —Yo me estoy muriendo de ganas por hacerlo.

Sakura ocultó la mirada tras su flequillo, mordiéndose los labios y apretando los puños en su costado. Mientras Naruto asentía con una sonrisa retadora que Sasuke le devolvió, bien, ahora solo quedaba Sakura por convencer.

— ¿Lo entiendes ahora, Sakura?

—Él estará bien, Sakura. —secundó Naruto.

Sakura los miró a ambos fijamente, sus ojos verdes se veían cristalizados, estaba reteniendo las lágrimas con todas sus fuerzas. Naruto al verlo se sintió un traidor y quiso dar un paso a él, no quería verlo triste, sin embargo, las palabras de él lo detuvieron en su lugar.

—Anda, ve y muérete. —escupió Sakura ácidamente.

—Sa-

—Si nadie más va alzar la mano, daremos inicio al primer combate. —dijo Hayate, interviniendo a Naruto.

La pantalla comenzó a lanzar todos los nombres al azar, Sakura observó la pantalla pasando saliva lentamente; sus labios estaban secos, su cuerpo agotado y sentía que en cualquier momento explotaría del enojo, tristeza y amargura que las palabras de Sasuke le produjeron. ¿Por qué tenía que ser así? Pensaba que hasta ese tiempo ya tenían una conexión, después de todo lo pasado en la tierra de las olas, pensó ingenuamente que pudo llegar a él, tal y como Naruto. No quería que Sasuke muriera, por supuesto que eso fue dicho de dientes para afuera; sin embargo, tampoco quería que recurriera al poder otorgado de Orochimaru, eso sería mil veces peor que la muerte.

Al mirar el nombre de Sasuke en la pantalla su cuerpo se estremeció. Cuando se giró a mirar a la mayoría de los presentes, notó que todos y cada uno de ellos, miraban a Sasuke, los novatos de la hoja con curia, después de todo había sido su compañero de clases. Los demás, tenían esa mirada de estar esperando algo de él, tenía el prestigio Uchiha, necesitaban ver que Sasuke merecía la pena; incluso Lee estaba esperándolo con ansias.

Que presión llevaba Sasuke sobre sus hombros. Ojalá se detuviera un momento a escuchar, que no necesitaba impresionar a nadie, que ya todos sabían lo grandioso que era.

—Sakura. —Ino se acercó lentamente mientras los jounnins indicaban que los demás debían permanecer arriba de la explanada.

Sasuke se giró al escuchar el nombre de su compañero, frunciendo las cejas al ver que Ino se ponía delante de él, atrayendo la atención del de cabello rosa.

— ¿Qué quieres, Ino? —preguntó indiferente, desviándole la mirada.

—La banda en tu cabeza.

— ¿Qué tiene? —Sakura alzó una ceja, volviendo la vista a ella sin comprenderla.

Ino frunció la boca, molesta de que ella estuviera olvidando la declaración de guerra dada; aunque era comprensible porque a leguas se veía que estaba preocupada por Sasuke. No obstante, Sakura era su rival, por lo que no podía perdonárselo tan fácil.

—Hace resaltar más tu fea frente. —comentó, chocándole el hombro. Sakura se dejó pasar, extrañado por la actitud contraria.

Y luego recordó.

Sasuke pudo percatarse de que una sonrisa crecía en el rostro de Sakura, que llevó una mano a su banda, tocándola suavemente. Según lo dicho por Sakura allá afuera, en el bosque de la muerte, la banda en su cabeza significaba algo muy especial para él, lo cual tenía que ver con Ino al parecer.

—Sakura, tenemos que subir. —dijo Naruto, llegando a su lado.

— ¿Seguro que te sientes mejor? —Lee se colocó también a su lado, preocupado por ella.

— ¡Estoy bien, de verdad! —aclaró de inmediato, disculpándose con Lee de nuevo por preocuparlo tanto. Al parecer no iba a dejar de hacerlo.

Naruto hizo un mohín al verse ignorado por su compañero, que ya estaba más delante con Lee, platicando y agradeciendo cada que el viento pasaba. ¿Había hecho mal en no apoyarlo? Pero el que Sasuke lo reconociera, al fin, le había puesto infinitamente feliz. ¿Sakura podría entenderlo? ¿Lo perdonaría? Podría invitarlo a comer ramen, eso siempre alegraba a ambos cuando peleaban, ¿no?

Se sentía mal cuando Sakura lo ignoraba, era una sensación muy fea y a partir de hoy no quería que pasara nunca más. Porque Sakura era su amigo más importante, porque Sakura fue, junto a Sasuke, los primeros que no se apartaron de él al igual que toda la aldea.

— ¿Qué estás haciendo, Naruto? —preguntó Sakura, volteando junto a Lee que tenía las mejillas sonrojadas y una enorme sonrisa en el rostro, de verdad debía gustarle un montón Sakura. —Tenemos que subir.

Entonces, cuando volvió a hablarle, toda la alegría de Naruto volvió a su sonrisa formando una tan grande que incluso sus ojos destellaron con alegría. Sakura frunció el ceño, extrañada por el gesto, aunque bueno, era Naruto, pocas veces podía entenderlo del todo.

Naruto en cambio, mientras avanzaba a ellos pensó que a él también debía gustarle mucho Sakura.

— ¡Como amigo! —gritó, exaltando a los dos a su lado, ganándose un golpe de Sakura por asustarlos.

Mientras se preparaba para la batalla y recibía la advertencia de Kakashi para no utilizar el sharingan, los ojos negros de Sasuke no pudieron evitar dirigirse a Sakura, quién platicaba con Lee y notando que comenzó a molestarse cuando el chico con corte de hongo y cejas anormales le puso una mano en su hombro, recibiendo una cálida sonrisa del contrario.

Aún no lo entendía del todo, quizás fuera por eso que también se encontraba molesto con Sakura. ¿Por qué se sentía incomodo cada que miraba una interacción de Sakura e Ino? ¿O por qué se sintió molesto cuando Lee se le declaró sin ningún tapujo? Además, Sakura parecía admirarlo ahora, ya no notaba esa barrera entre Lee y él, aquella persona se había ganado la total confianza del contrario en muy poco tiempo.

Al escuchar el grito de Naruto se extrañó, no obstante, la reacción de Sakura fue natural como siempre.

¿Por qué a Naruto podía perdonarlo tan fácilmente siempre pero con él era diferente?

Sasuke siguió hundido en sus pensamientos, sin darse cuenta que desde atrás Orochimaru infiltrado lo observaba con curiosidad, a parte del sello, notó que Sasuke no paraba de mirar a un lado de vez en cuando, queriendo no ser obvio, a ese chico de cabello rosa que le había enfrentado si tapujos, al cual sus secuaces del sonido lastimaron y según Kabuto, había peleado con Sasuke antes de ingresar a la torre.

Se puso a pensar, después de ver que Sasuke rechistó por lo bajo, que quizás sí debió eliminar a ese estorbo rosa cuando pudo.

Cuando la pelea de Sasuke comenzó y este se vio afectado por el sello maldito, Sakura cerró los puños en el tubo del barandal, observando con coraje el sello que tenía el Uchiha. Pudo haberlo protegido, evitar que ese maldito Orochimaru lo marcara y ahora Sasuke estuviera sufriendo.

—Sakura. —llamó Kakashi, poniendo una mano en su cabeza, inclinándose lo suficiente para que solo ella pudiera escuchar. —Yo cuidaré de Sasuke, no te preocupes.

Sakura volteó a Kakashi, con los ojos llenos de preocupación, Kakashi le sonrió revolviéndole los cabellos con ternura, asintiendo con la cabeza para darle más confianza.

— ¿Lo promete, sensei? —preguntó, con voz temblorosa; Kakashi admiró todo el esfuerzo que estaba haciendo para no llorar.

—Es una promesa, Sakura.

Entonces su alumno extendió su dedo menique a él, para sellar la promesa, Kakashi hizo lo mismo, entrelazando los dedos.

—Es una promesa, Kakashi-sensei. —dijo Sakura, buscando tranquilizarse. —Yo… haré mi mayor esfuerzo también, de esa forma,…, Sasuke se quedará con nosotros. ¿Verdad?

La sonrisa que le dio Kakashi en ese momento la reconfortó demasiado, tanto así que sus manos dejaron de apretar el barandal y sonrió a Sasuke en la explanada, que buscaba levantarse después del golpe que le dieron, debido al sello estaba perdiendo.

—Vamos, Sasuke, no pierdas. —escuchó decir a Naruto, que estaba completamente concentrado en la pelea.

— ¡Tú puedes, príncipe idiota! —gritó Sakura, haciendo un megáfono con las manos. — ¡Si pierdes Naruto y yo iremos a comer ramen sin ti!

— ¿Y qué hay de mí? —preguntó Kakashi, sintiéndose excluido.

—Sensei, usted no paga ni su propia cuenta. —respondió Sakura, inflando las mejillas.

—Idiota. —sonrió Sasuke desde abajo, ocultando su sonrisa lo mejor que pudo, aunque no lo suficiente para que quién mas le prestaba atención comenzara a molestarse, es decir, Orochimaru. — ¿Por qué demonios es tan tonto para volveré a sonreír después de las cosas que dije?

Con eso en mente, más el recuerdo de Sakura y Naruto preocupados por él, y el abrazo dado a Sakura, se sintió lo suficientemente capaz de retener la marca cuando salió, de volverla a meter en el sello y ganar la pelea.

Claro que los gritos de Sakura y Naruto no tardaron en escucharse por todo el lugar, mientras que Sasuke observó a todos a su alrededor, ellos estaban esperando a que ganara, como si fuera su obligación; pero no su equipo, que celebraban como si fuera su propia victoria.

—Sasuke, necesito que me acompañes. —pidió Kakashi, llegando a su lado. Sasuke asintió con la cabeza, ya se lo venía venir.

Mientras seguía a Kakashi no pudo evitar mirar atrás, Sakura también lo estaba observando y como si fuera un secreto entre ambos, le alzó el pulgar a escondidas, para que nadie a parte de él pudiera verlo; en señal de que todo estaba bien entre ellos.

Sasuke hasta ahora no se había dado cuenta que sus hombros estaban tensos debido a eso, y cuando Sakura le sonrió, algo retumbo en su corazón, haciéndolo voltear rápidamente y perderse con Kakashi del lugar.

¿Qué había sido eso?

—Sasuke, ¿la marca te ha dado fiebre? —preguntó Kakashi, extrañado por la cara roja de su alumno.

El Uchiha tosió, recobrando la compostura. —Me siento algo débil, es todo.

—Cuando terminemos podrás ir a descansar. —dijo Kakashi. —Por cierto, Sakura está muy preocupado, deberías arreglarte con él después.

Sasuke entonces recordó lo de momentos atrás, formando una diminuta sonrisa que sorprendió a Kakashi; aquello había sido algo pequeño, fugaz y banal para cualquiera, era un gesto simple que Sakura siempre hacía, sin embargo, ese día para Sasuke Uchiha había representado algo increíble, el saber que su persona especial no estaba enojado con él.

—Sasuke, no podemos detenernos. —ordenó Kakashi al sentir los pasos contrarios detenerse.

"Sakura… ¿es mi persona especial?" Se preguntó, pasando saliva, recordando las palabras que decía su madre sobre encontrar a alguien con quién querer pasar el resto de su vida, con quién pudiera reír, jugar, pelear, perdonarse y que ambos se preocuparan por el otro.

Miró su mano, aún sentía la mano de Sakura ahí, pequeña y cálida.

Y se dio cuenta, que desde aquella vez que vio la fragilidad de su amigo y este le tomó la mano, buscando un consuelo en él, algo cambió.