15. Tendremos el destino que nosotros hayamos elegido.

Sakura frunció la boca al ver la facilidad con la que todos estaban derrotando a sus oponentes, incluido Zaku; es decir, a ella le había costado un montón llegar hasta él, pero la habilidad de Shino le permitió en minutos derrotarlo por completo. En este mundo ninja las habilidades que heredabas de tu clan, eran las más importantes, las que te permitían ganar y llegar lejos.

Ahora observaba el combate de ese tal Kankuro y Tsurugi, ambos con buenas habilidades en la pelea. Instintivamente tocó el listón rojo de su mano; los Haruno no poseían ninguna habilidad en especial, más que su fuerza de voluntad y de vez en cuando esa también flaqueaba.

— ¿No te quedarás a ver? —preguntó Naruto, que tenía un brazo detrás de su cabeza y con ayuda de Lee, buscaban recrear los movimientos de Tsurugi.

—Iré rápido al baño. —contestó Sakura, sonriendo; Naruto y Lee se miraron preocupados, aquella era una sonrisa muy falsa.

Al ver que se marchaba Ino lo siguió en un rato después, a pesar de la advertencia de Shikamaru para que no provocara a Sakura. La verdad es que seguía preocupada por ella, y ahora también lo estaba por Sasuke. Esa marca en su cuello no iba a matarlo, ¿verdad?

Ino se quedó fuera del baño de hombres, esperando a que Sakura saliera.

Tienes una buena cara. dijo Ino tomando el mentón de Sakura y volteándolo a ambos lados para obsérvalo con cautela. Sakura frunció su boca, quejándose del agarre contrario. Sakura, serás muy popular cuando seas grande, incluso puede que superes a Sasuke.

Si tengo que ser igual que ese príncipe idiota, paso. contestó él, cruzándose de brazos.De verdad Ino, no sé qué le ves. Siempre te ignora.

Bueno, eso no le quita lo genial y guapo que es.

Pero tú te mereces algo infinitamente mejor. reprochó Sakura, poniéndose de pie y colocando sus manos en su cadera en pose triunfal.Si tú te llegas a casar un día, me aseguraré que sea con el mejor tipo de la aldea. ¡No aceptaré menos que eso! ¡Y Sasuke-príncipe idiota no entra en esa categoría!

Ino se echó a reír, mirando la determinación de Sakura al decir aquello. Había pasado un mes desde aquel encuentro cuando le entregó el listón, y por lo menos, no se arrepentía ni un segundo de haber hablado con Sakura, él era un chico bastante divertido, y ahora podía alzar el rostro cada que hablaban.

Entonces, ¿quién se casará conmigo si tu pones a prueba a todos?reprochó Ino, haciendo un mohín. Espantaras a todos mis pretendientes.

Aquel que este contigo, Ino, será el chico más afortunado del mundo.

Tal vez fue por la emoción del momento o por que las palabras de Sakura la hicieron infinitamente feliz, aunque de hecho, si se lo ponía a pensar con claridad fue con la sinceridad con la que su amigo lo dijo que hizo que el corazón de Ino comenzara a girarse a él. A anhelar a estar a su lado para siempre.

— ¿Qué haces aquí? —preguntó Sakura, saliendo del baño.

—Estoy preocupada por Sasuke. —respondió Ino, cruzada de brazos. —Esa marca que tiene en su cuello y se expandió en el bosque, ¿qué es?

—No tengo idea. —dijo Sakura.

Ino frunció la boca al verse ignorada. —Lee sabe tu secreto, ¿verdad?

Sakura se giró a ella, abriendo los ojos con sorpresa, terminando por reafirmar la conclusión de la rubia.

— ¡De verdad que eres tonta! —reprochó con las manos en la cintura. — ¿¡Cómo pudiste dejar que eso pasara de nuevo!?

— ¡Fue un accidente lo del Hokage! —comentó Sakura, ruborizada. — ¡Y lo tuyo…!

Ino se quedó callada, haciendo una línea con sus manos y apartándole la mirada a Sakura. Esta se incomodó también al ver la reacción contraria: hace mucho de eso y seguía siendo fastidioso lidiar con eso como en los primeros días. La rubia suspiró al ver el rostro de Sakura, recordando los días pasados, especialmente aquel día donde le confesó su secreto.

— ¿Sigues sin decidir lo que realmente quieres? —preguntó Ino, llamando la atención contraria. —Porque eso parece.

—Tu sabes mejor que nadie que no cuento con muchas opciones.

—Pero las hay. —siguió Ino. —Es solo que tú eres demasiado cobarde para elegir una.

—No hables como si se tratara de elegir como peinaras tu cabello hoy. —gruñó Sakura, frunciendo su nariz. —Mi apellido depende de eso, mi decisión afecta toda mi vida.

—Entonces no harás nada para cambiarlo. —suspiró Ino, Sakura pasó saliva. —Aceptaras tu destino sin rechistar.

Cuando Sakura bajó la cabeza, Ino apretó de nuevo los labios, mordiéndolos. Entendía la carga que llevaba Sakura en sus hombros, en su situación, ella ya se habría deshecho de esas cadenas hace mucho tiempo; porque, ¿qué clase de familia no te aceptaba como eras? Sus padres, los Yamanaka, le habían enseñado precisamente eso, que quien te amaba debía aceptar incluso las partes más feas de ti.

Y ahí era donde precisamente entraba el problema. Porque a la percepción de Ino, Sakura era increíble; sí, tenía defectos como todos, pero eso no incluía el ser mujer.

— ¿Tienes miedo? —preguntó ahora la rubia, buscando cambiar de tema. —Después de la paliza que recibiste no me extraña en absoluto. Ya te diste cuenta, ¿no? Todos tienen jutsus especiales, eres la única que no los tiene.

—No necesito eso. —comentó Sakura, molesta. —Ya te he demostrado que puedo hacerlo, incluso cuando tú te has quedado parada temblando.

— ¿Qué? —Ino chasqueó la lengua, molesta por el comentario. —Sólo porque hiciste un par de movimientos básicos no te sientas que puedes con todo.

Sakura tocó la banda en su frente, señalándosela a la chica, ella arrugó más el entrecejo, furiosa.

— ¡Cuando me toque pelear contigo te vas a enterar!

— ¡Lo estoy esperando con ansias! —respondió Sakura, despidiéndose con la mano, dándole la espalda y marchándose.

Mientras iba avanzando dejando a sus espaldas a Ino, notó con cierta tristeza que aún seguía añorando aquel pasado que las unió.

— ¡Sakura! —llamó Naruto, emocionado. — ¿Quién crees que siga? ¡Ojalá sea yo! —exclamó, dando brinquitos. —Quisiera pelear con alguien fuerte, pero acá todos son una bola de raros.

— ¿Yo también? —se quejó Sakura, con las manos en la cintura.

—Sobre todo tú. —Naruto se rio con él, escondiéndose detrás de Kakashi para evitar el futuro golpe que Sakura le daría. Kakashi se quedó quieto como un tronco, observando a los dos más infantiles de su equipo correteándose como niños pequeños.

Desde que había vuelto, anunciándole a Sakura y Naruto que Sasuke se estaba reponiendo en el hospital, en el mejor de los estados, y más secretamente a Sakura, que había puesto un sello en la marca para evitar que este dañara todavía más a Sasuke, y retuviera el mismo, Sakura se puso de un mejor humor, jugando como siempre con Naruto. Aunque obviamente Kakashi excluyó su encuentro con Orochimaru.

Al ver las pantallas, Kakashi puso una mano en la cabeza de Sakura, deteniendo los golpes que comenzaron a darse Naruto y él con su cuerpo aun en medio.

—Ya es momento de dejar de jugar. —dijo, señalando la pantalla.

Sakura notó que Ino, que estaba pasando por donde su equipo se detuvo al ver lo que Kakashi señalaba, entonces ella miró hacía allá también, notando su nombre en primer lugar, seguido de con quién pelearía. Ino.

— ¿Sakura peleará contra Ino? —murmuró Naruto, preocupado. — ¿Será una pelea justa? Sakura es un chico.

—En el mundo ninja no importa si son mujeres u hombres, los dos pueden matarte. —dijo Kakashi, haciéndole una seña a Sakura para que bajara.

Antes de hacerlo se dio cuenta que Ino la estaba mirando con determinación, advirtiéndole con la mirada. Sakura rememoró un segundo la sonrisa de la pequeña Ino, extendiéndole el listón rojo.

—Sakura. —llamó Naruto, alzando una mano para que chocara sus palmas. —Esa tonta de Ino no tiene oportunidad contra ti.

— ¿Naruto?

—Así que cuando superes esto, definitivamente te ayudaré a hablar con tu padre, para que logres crear un sueño con tus propias ilusiones. —afirmó dándole una magnifica sonrisa. Sakura sintió que la boca le tembló, que cada parte de su cuerpo se estremeció y quiso darle un abrazo tan fuerte a Naruto, sin embargo se dedicó a emanar una de sus increíbles sonrisas, esas que estremecían el corazón del rubio, y chocó sus palmas con las de él.

Al estar frente a frente a Ino, miró el listón en su mano, después a ella. Recordó las palabras antes dichas en el pasillo, luego las que le dijo a Naruto.

Ese listón representaba lo que guardaba en el fondo de sí, le recordaba que era mujer, que podía tener sueños propios.

—Comiencen. —ordenó Hayate.

Mientras Ino corría a ella, dispuesta a atacarla, Sakura pensó en las palabras de Naruto; en lo fácil que fue para el rubio decirlas, pero, eso significaba algo muy triste para ella. Dejar de ser una Haruno.

Sí, Naruto y Sasuke tenían razón, ahora tenía una nueva familia, pertenecía al equipo 7. Pero era diferente, si bien no sería corrida de la aldea, significaba que sería considerada una traidora en toda la extensión de la palabra; además, no estaba segura de que Sasuke y Naruto la perdonarían de haberle mentido, aunque todo apuntaba a que sí, le quedaba la espina en su cabeza de ¿y sí no?

Además, ¿qué pasaría si eso era una pauta para que Sasuke también se marchara? No, no podía arriesgarse tanto.

Sakura esquivó una patada de Ino, luego otra la sostuvo con el brazo, para evitar que llegará a su cara. Sakura entonces aprovechó para tomar una de las manos de la rubia que le lanzó un golpe, lanzándola por el aire para que cayera detrás de ella. Ino se levantó en automático, pegándole un codazo en las costillas a Sakura, que jadeó al sentir todavía el dolor de sus anteriores peleas. La rubia sonrió, aprovechando ese momento de contracción, para encestarle un golpe que le daría la victoria.

¡Inooo! ¡Hoy hay que jugar a los piratas, tú serás a la princesa que debo rescatar!

Sakura se tocó la mejilla donde Ino la abofeteó, estaba sorprendida, esperaba un golpe algo que lo noquera por completo. Sin embargo, al ver la cara de Ino la notó tan confundida como ella, miraba su mano como si no pudiera creerlo. Sakura mordió sus labios, apretando los puños contra sí misma.

—Espero que entiendas, Ino, que ya no soy aquel niño que ayudaste en el pasado. —expresó Sakura, firme, dándose una distancia entre la rubia y ella. —Ya no voy a llorar porque tú me des la espalda.

— ¿Qué?

— ¡Ya no soy el niño que iba corriendo detrás de ti porque eras su única amiga! —contestó de inmediato, enojado. — ¡Así que no te atrevas a subestimarme, cerda!

Ino sintió que la furia crecía a pasos agigantados dentro de ella. — ¡Fíjate bien a quién estás provocando, tarado!

Soy una chica. dijo al fin Sakura, jugando con los dedos de su mano. Ino alzó una ceja extrañada, ¿era un chiste?

¡Entonces nos pintaremos las uñas juntas!rió la rubia, buscando la gracia. De verdad, Sakura, ¿de dónde sacaste ese chiste? ¿Te lo contó Naruto? Porque el tiene ese jutsu sexy, es un pervertido. Por eso te dije que ya no te juntaras tanto con él.

Al ver el silencio de su amigo, Ino frunció la boca, no parecía que Sakura fuera a rematar sus palabras. No era ningún chiste lo que estaba diciendo.

¿Sakura?

En mi clan tienen el sueño de que uno de los suyos llegue a ser Hokage. comentó, encogiéndose en sus hombros, sintiéndose un insecto antes los ojos de su mejor amiga. Pero… ellos creen que una mujer sería incapaz de llegar al puesto, nos consideran débiles.

— ¿Qué? Yo no soy nada débil.

—El clan Haruno tiene pocos individuos. Además, muchos mueren persiguiendo el sueño del clan.—suspiró Sakura. —Por ello, para que no se pierda la descendencia, crearon un jutsu. —explicó. —A los dieciocho años, me convertiré en un niño definitivamente, todo mi cuerpo cambiará y a su vez, seré fértil para crear la nueva descendencia con la mujer que me escojan como pareja.

—Sakura, ¿de donde te has sacado esa historia?

—Y antes de eso, yo que nací mujer, debo acostumbrarme a la vida de un chico. —suspiró. —Ser un chico, pensar como uno y superar a cualquiera que se me ponga enfrente.

—Eso último lo puedes hacer siendo una mujer también. ¿Qué va mal con tu clan? —reprochó Ino, comenzando a molestarse. Sus sentimientos, a cada palabra que daba Sakura quedaban aplastados en su corazón. — ¡Simplemente diles que no quieres y ya!

—Si hago eso, yo ya no seré más una Haruno. —barbulló, comenzando a llorar. —Mis padres ya no me amarán más.

— ¡Si ellos te obligan a hacer eso, entonces no te aman de verdad!

Ino… ¿por qué estás tan enojada?preguntó Sakura, cohibiéndose. ¿Estaba enojada porque le mintió todo ese tiempo? Pero por eso le estaba contando la verdad, porque la quería.

¡Simplemente debiste mantenerlo en secreto si no vas a hacer nada para cambiarlo!reprochó Ino, corriendo de ahí al sentir que sus lágrimas la traicionaban. Escuchó los gritos de Sakura detrás, también como buscó alcanzarla pero cayó al suelo antes de poder hacerlo.

No es que se sintiera traicionada, de hecho, debió costarle un montón a Sakura poder contarle eso, pero, sus sentimientos fueron destruidos en segundos.

—Sakura… le está hablando a una chica, ¿es consiente de eso, verdad? —preguntó Naruto, señalándolo. —Ino está muy enojada.

—Sakura quiere eso, Naruto. —dijo Kakashi, buscando las mejores palabras para explicarlo. —A pesar de que como tu dijiste, sea un combate de hombre y mujer, es Ino quien está limitándose ante Sakura.

—Seguro que no quiere dañarlo porque sigue enamorado de él. —bufó Naruto, haciendo un puchero. —No es culpa de Sakura ya no quererla más.

— ¿Y quién te dice que Ino no fue el que dejó a ese idiota con cara de niña? —reprochó Shikamaru, defendiendo a su compañera.

—Es verdad. —secundo Choji. —Ese tonto es mucho para nuestra Ino.

— ¡Sakura es demasiado genial para ella! —reprochó Naruto, haciendo un berrinche. — ¡Ustedes simplemente están celosos!

—Sakura. —murmuró Lee, preocupado. Por como se miraban, la interacción de Ino y Sakura pudo deducir fácilmente que la rubia ya conocía el secreto de ella. —No te des por vencida.

Sakura cerró los ojos, recordando los gritos llamando a Ino mientras ella corría alejándose de ella. Luego, cada vez que le hablaba Ino comenzó a ignorarla hasta que ya no les permitió seguir juntándose con sus amigas; volviéndose a quedar sola, hasta que Naruto le hizo ver que aún lo tenía a él.

—Siempre has sido mi ejemplo a seguir, Ino. —comentó Sakura, sorprendiendo a la contraria, incluido Naruto y Kakashi. —Por el simple hecho que siempre quise tener tú vida y ser como tú. Crecí siguiendo tus pisadas, pensando que quizás eso atraería felicidad en mi vida.

— ¿Sakura?

Toma esto. dijo Ino, dándole una flor. Ese día Sakura había ido a la casa de los Yamanaka, pero debido a que la madre de Ino estaba con un resfriado, ella tenía que hacerse responsable de la florería. No, Sakura, esa flor no queda con esta. reprochó, inflando las mejillas.

Y yo que voy a saber. bufó, dejando el arreglo.

A pesar de ser un chico, tienes que entender algunas cosas básicas. comentó, poniendo la flor rosa que antes Sakura tomó con un conjunto de nubes blancas. ¿Ves? Luce mucho más bonito así, por lo que es fácil de vender. A la gente le gusta siempre lo bonito.

Sakura apretó los labios, tocándose la bandita de su mejilla que Ino le puso al llegar a su casa; había sido agredido por unos niños que siempre lo molestaban, dejándole un pequeño raspón al momento en que lo empujaron a la tierra.

Por eso yo no le gusto a la gente, ¿verdad?

¿Qué dices?

Mientras tu eres esa flor tan bonita, yo soy maleza, ¿verdad?sonrió tristemente, causando molestia en la contraria. Sakura de pronto sintió un golpe en la cabeza que le hizo morderse la lengua.

¡Ay, ay, ay! ¿Por qué me has pegado?

Porque dices cosas tontas. contestó ella con simpleza. Veamos, si hablamos de flores, entonces tu serías un botón de cerezo.

¿Qué? Sakura alzó una ceja, sin comprender nada. Ino rodó los ojos, ¿por qué los niños eran tan tontos?

Me refiero a que el día que florezcas, serás más brillante que esta mismísima flor. sonrió, señalando la flor con la que antes Sakura la comparó.

Ino…

—Quería ser una flor cuanto antes, —sonrió ella, aunque en voz más baja que solo Ino y el ninja que las vigilaban escucharon. —para esta más cerca de ti.

— ¿Por qué me estás diciendo todas esas cosas?

—Porque estoy cansado de ser quién no soy. —dijo Sakura, apretando con fuerza el listón que tenía en la mano. Kakashi entonces se inclinó un poco, atraído por aquellas palabras, ¿él no iba a…? —Tú me enseñaste que no debía esconder mi ser, que yo debía aceptarme por quien era.

— ¡Sakura! ¿¡Qué vas a hacer!?

— ¿Por qué Ino está tan alterada? —preguntó Shikamaru.

—A través de todo lo que he pasado con Naruto y Sasuke, he comprendido mi verdadero ser. —dijo soltando el listón en su mano, tomándolo entre sus dedos, estirándolo en dirección a Ino.

— ¡Basta, Sakura!

—Soy Sakura Haruno, representante del clan Haruno y algún día me convertiré en Hokage. —concluyó, soltando el listón.


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