41. Un toque diferente al de antes.

Sakura miró por bastante tiempo a sus compañeros de equipo, antes de que pudieran ir a comer ramen, Tsunade los había mandado a buscar por lo que ahora se dirigían a donde la Hokage. Sasuke y Naruto iban adelante, mirándose a veces con recelo, otras veces conversando entre ellos acerca de Jiraya o Anko. Kakashi iba a su lado, observándola en silencio, notando ese adorno de cerezas que le regaló de niña sobre su cabello atrapando algunos mechones de cabello, en media coleta.

—Sakura, ¿dónde te estás quedando? —preguntó Kakashi, avanzando por las escaleras junto a ella.

—Con Tsunade-sama y Shizune-san. —sonrió ella, alzando uno de sus puños. —No se preocupe, sensei, tampoco es como si llevara mucho en la aldea, llegué apenas hace dos meses.

— ¿Ehhh? —Naruto se metió, dándose la vuelta con las manos cruzadas por detrás de su cabeza. —Ojalá lo hubiera sabido antes, hubiera apurado a Ero-sennin. Ahora que lo pienso debí enviar un sapo para avisarte que volvería.

—Está bien, Lee e Ino me hicieron buena compañía. —sonrió Sakura, restándole importancia.

—Ese cuervo en la cabeza del cejotas, ¿no era el que siempre estaba contigo? —preguntó Naruto, confundido. Sasuke observó de reojo a ambos, esperando la respuesta de Sakura.

—Oh… sí. —Sakura pasó saliva, había olvidado ese pequeño detalle. —Regresó después de un tiempo, pudo sobrevivir.

— ¿No te parece sospechoso? —cuestionó Sasuke, serio.

—Para nada. —comentó Sakura, desviando el tema a Naruto.

Al llegar a donde Tsunade, Kakashi fue el primero en disculparse con la Hokage por no ir con ella de inmediato. Mientras su maestra les daba la bienvenida y alguna que otras indicaciones a Sasuke, Naruto, Jiraya y Kakashi; Sakura miró las espaldas de sus dos compañeros, ahora los dos eran mucho más altos que ella, también lucían mucho más fuertes, imponentes.

La sensación de volver aquedarse atrás le llegó de nuevo, y como siempre, las palabras de su padre la golpearon una y otra vez, mientras ella mantenía una sonrisa en el rostro, fingiendo felicidad.

—Por cierto, Sakura. —llamó Tsunade, golpeando su escritorio. Sakura se puso recta, sabiendo el regaño que vendría. — ¡Acabas de destrozar otro campo de entrenamiento! ¿Cuántas veces te he dicho que midas tu fuerza mientras entrenas con Rock Lee?

—Lo siento, Tsunade-sama. Le haré mil flexiones para compensarlo.

— ¡Deja de repetir los castigos autoimpuestos por Lee!

— ¡También me aseguraré de que él y Masamune los hagan!

— ¡No dije eso! ¿Y cómo vas a hacer para que ese pajarraco lo haga? —gritó Tsunade, buscando pellizcar las mejillas de su alumna, pero está le sostenía las manos, aplicando suficiente fuerza para evitar que lo hiciera.

Naruto se asomó por la espalda de Sasuke, sonriendo por lo bajo, a pesar de todo Sakura seguía siendo Sakura.

—El campo de entrenamiento en el que estaban, ¿es el que destrozó Sakura? —preguntó Kakashi a Sasuke.

—Ah, sí.

Parece que el arte médico no fue lo único que le enseñó a Sakura. —pensó Kakashi.

— ¡Es suficiente de tanta charla! —gritó Naruto, extendiendo sus brazos al cielo. — ¡Vamos, Sakura! —sonrió Naruto, tomándola por los hombros y girándola para comenzar a avanzar. — ¡Hay que ir a comer un buen ramen!

Sasuke frunció la boca, mirando a otro lado.

Oye, Sasuke-chan…—llamó en voz bajita Kakashi, riendo por lo bajo. — ¿No estás enojado de que no te estén invitando? Seguro Naruto quiere tener una cita con…

— ¿Qué están haciendo ustedes dos? —preguntó Tsunade, mirando a Kakashi con la espada de Sasuke clavada en el suelo, a un lado de la cara del mayor.

—Nada. —respondió Sasuke igual de serio que siempre.

—Naruto, deja de pensar en ramen. —reprochó la quinta, evitando así el escape del rubio. —Quiero ver cuanto han mejorado en este tiempo que ha pasado.

Sakura la observó de reojo, aún siendo sostenida por Naruto.

— ¿Nos enfrentaremos en un duelo Sasuke y yo? —preguntó Naruto, emocionándose. Incluso Sasuke se mostró interesado en ello.

—No. Además no me refiero a ustedes solamente, Sakura va incluida. —bufó Tsunade.

Quizás fue una mala percepción o su mente jugándole una mala pasada como solía hacerlo desde hace tiempo, no obstante, sintió que Sasuke y Naruto se decepcionaron por esa respuesta. Sakura pasó saliva discretamente, apretando los puños detrás de su espalda.

— ¿A quién nos enfrentaremos entonces?

—A Kakashi. —sonrió Tsunade. —Él sigue siendo el mentor del equipo siete después de todo.

Sasuke y Naruto se miraron, manteniendo esa rivalidad que tuvieron de niños. Sakura fue la primera en salir, andando al lado de Kakashi, Naruto y Sasuke se iban presumiendo mutuamente las técnicas, más el primero, pues Sasuke fingía ignorarlo haciendo enfurruñar al otro.

—No han cambiado en nada, ¿verdad? —preguntó Kakashi, observándolos de reojo. Sakura asintió con la cabeza. —Estoy seguro que ninguno de los dos te dijo algún cumplido de lo linda que te has puesto.

—Sasuke me atacó con un kunai. —expresó de inmediato Sakura, recordando el momento.

—No saben como tratar a una mujer.

—Dígame loca, sensei, pero no creo que un libro escrito por Ero-sennin ayude a entender como tratar a una mujer. —comentó Sakura, dando un suspiró resignado al final.

—Me hieres, Sakura. —exageró Kakashi. —Por cierto, que apenas conseguí el volumen dos, cuando llegamos a la aldea, Naruto me dio el volumen tres que todavía no ha salido a la venta. Jiaraya-san dijo que aún no estaba editado, así que podré leer su obra maestra primero que nadie.

Sakura lo vio tan emocionado que sintió pena de cortarle esa inspiración. A decir verdad alguna vez en ese tiempo le pidió a Tsunade una copia de los libros, esperando entender mejor a su sensei, no obstante, Tsunade con el tono más serio que pudo poner, le había prohibido leerlos hasta que fuera una mujer mayor.

— ¿De verdad es tan interesante? —preguntó Sakura, tomando el libro que le ofrecía Kakashi. —Tsunade-sama dijo que…

Kakashi sintió un escalofrío recorrerlo cuando sintió a Sasuke por detrás, observándolo con una mirada fría y que le advertía no seguir con eso. Ya no había respeto entre estudiantes y maestros.

—Ya llegamos, Sakura, te lo mostraré después. Este es el segundo, necesitas el primero de todas formas. —sonrió Kakashi, quitándole con delicadeza el libro.

Bien, el momento de evolucionar los lazos había llegado.

—Ha pasado mucho tiempo, chicos. —dijo Kakashi, mirando a los tres. —No sé que tanto han cambiado, a excepción de Sasuke, pero sé que se han vuelto más fuertes. A partir de hoy, ya no somos más estudiantes y maestro, el equipo siete solo tiene ninjas de Konoha que buscaran proteger las espaldas de sus compañeros.

—Bah. —suspiró Naruto, formando una sonrisa retadora. —No recuerdo que haya sido de otra forma.

—Naruto tiene razón, Kakashi-sensei. —siguió Sakura, ajustándose los guantes de sus manos. —Siempre nos hemos protegido uno a los otros.

—Sakura, ¿qué acabas de escuchar?

—No puedo evitarlo, príncipe idiota. —comentó ella, en tono burlesco. —Ya me acostumbre a llamarlo sensei.

Kakashi agitó un par de cascabeles, atrayendo la atención de los tres. Sakura alzó una ceja, recordando su primero entrenamiento igual que los otros dos.

—Intenten quitarme los cascabeles. Las reglas son las mismas que siempre. —dijo Kakashi. —Solo que la única diferencia, es que ahora yo también voy enserio contra ustedes.

Los tres pasaron saliva, Kakashi en esa simple oración había hecho notar lo peligroso que sería enfrentarlo en un combate real.

Hubo un pequeño silencio, donde un pájaro paso volando alrededor; sin duda Masamune no se perdería ese pequeño reencuentro, pero tenía que ser cauteloso con el Uchiha antes de que quisiera meterlo en una olla con agua hirviendo para después servírselo a Itachi en una bandeja de plata.

— ¡Sasuke, Sakura! —gritó Naruto, ajustándose la banda de Konoha. — ¡Aquí vamos!

— ¡Sí! —respondieron a coro los dos.

Lo primero que hizo Naruto fue lanzar tres shurikens, mientras que Sakura y Sasuke corrían a los lados de Kakashi, buscando el mejor ángulo para realizar sus ataques. Kakashi brincó sobre los shurikens lanzados, Kakashi no tardó casi nada en percatarse de la posición de manos que había realizado Sasuke, seguido de la técnica de clones de sombras por parte de Naruto.

Katon: Gōkakyū no Jutsu.

Mientras los clones de Naruto rodeaban por completo a Kakashi, este observó a la única que no había hecho ningún movimiento, Sakura estaba en posición de pelea, esperando a que Kakashi fuera en dirección a ella y debido a la intensidad del ataque de Sasuke y Naruto combinados, así tuvo que hacerlo. Lo primero que hizo Kakashi fue tirar el primer golpe con un kunai incluido, cosa que Sakura esquivó con rapidez, tomando la muñeca de su sensei y sacando un kunai también que iba a estrellarse a su cara, Kakashi ladeó el rostro, evitando así el contacto, no obstante, antes de que Sakura pudiera predecirlo, Kakashi le envolvió el brazo con los suyos, ejerciendo presión sobre su rodilla en el abdomen de la chica logró darle una voltereta, justo cuando pensó en concentrarse de nuevo en los otros dos, Sakura sacó de su bolsillo tres shurikens que lanzó sin preámbulos, siendo apenas detenidos por el kunai que tenía Kakashi en la mano.

Sakura terminó cayendo en un golpe seco sobre el suelo.

—Aún no dije que comenzáramos. —cortó Kakashi a Naruto que venía corriendo a él. —Esa impaciencia no ha cambiado, incluso contagiaste a Sakura y Sasuke. —suspiró. Sakura observó la sonrisa de su sensei antes de que desapareciera de en una nube de humo; jugó con ellos como siempre.

— ¿Estás bien, Sakura? —preguntó Naruto, tendiéndole la mano para incorporarse.

—Esos movimientos, fueron bastante buenos. —dijo Sasuke llegando a su lado.

— ¡Es cierto, Sakura, te moviste increíble!

Una pequeña sonrisa se formó en el rostro de la chica, ligeramente avergonzada de las palabras de aliento de esos dos.

Después de un rato, ya había caído la noche, los tres chicos del equipo siete se encontraban escondidos en un árbol, descansando un poco. Entre que Kakashi les puso una trampa donde Naruto cayó por al menos dos horas, habían perdido demasiado tiempo intentando ayudarlo, según Sasuke.

—No te ves tan agotada como pensé que estarías. —comentó Sasuke, una vez que también recuperó el aliento. Sabía desde antes que Kakashi cuando se ponía serio era difícil de derrotar, incluso a Anko le costó trabajo y ni siquiera lo logró, quedaron en empate. — ¿Qué paso con tu enfermedad?

—Hablaremos de eso después, Sasuke. —dijo Sakura. —Ahora lo primordial es quitarle los cascabeles a Kakashi-sensei.

—Incluso es demasiado rápido para nosotros tres. —suspiró Naruto.

—No es que sea demasiado rápido. —anotó Sasuke. —Es que aún no sabemos como coordinarnos en equipo. Nos dispersamos mucho, además aún no conocemos por completo las habilidades nuevas de los otros.

—Yo digo que busquemos una debilidad de Kakashi-sensei. —comentó Naruto, asintiendo con la cabeza. —Será una forma fácil de arrebatarle los cascabeles.

— ¿Una debilidad? —murmuraron Sakura y Sasuke.

— ¿Tú no conoces una, Sasuke? —preguntó Naruto, él alzó una ceja, encogiéndose de hombros. —Tsk, de qué sirve que te hayas ido con él tres años.

—Fui a entrenar, tarado, no ha jugar a la casita con Kakashi.

—Dejen de pelear, mejor pónganse a pensar. —bufó Sakura, rascando su cabeza.

Pasaron unos largos minutos antes que los tres pusieran los ojos en blanco y llegaran a la misma conclusión.

—El libro Icha-Icha. —dijeron los tres en sintonía.

Al final de la noche, Tsunade llevó una mano a su frente, negando con la cabeza lo fácil que podía ser acabar con el peligrosísimo ninja copia, hijo del colmillo blanco. Aunque, bueno, siendo honestos solo era porque se trataba de esos tres, sus preciados alumnos.

—Es todo un mamá gallina, con sus pollitos detrás. —se burló Jiraya.

Mientras Sakura y Naruto festejaban, reviviendo su danza especial, donde unían ambas manos arriba y brincaban en círculos, Sasuke fue a donde a su mentor por más de tres años.

—Caíste en un truco tan básico que me avergüenza ser tu estudiante. —escupió Sasuke a un lado, mirando con desprecio a Kakashi.

Ese día quedaría marcado en el recuerdo de todos.


¡Muchas gracias por todo el apoyo y sus bonitos comentarios, hasta la proxima!