Antes de comenzar a leer el capítulo, quiero aclarar algo, para Sakura ya ha pasado un mes, mientras que cuando narró la sección de Naruto y Sasuke, es como transcurrieron ellos ese mes. En cuanto las líneas de tiempo se conecten se los haré saber, durara unos dos o tres capítulos más.


50. No sirve llorar sobre la leche derramada.

Sasuke miró a su mejor amigo avanzar como si de un muerto en vida se tratase, Ten Ten se había encargado de sellar los cuerpos en dos pergaminos. Y, mientras que el de Lee lo llevaba Neji debido a que Guy cargaba a Kakashi, Naruto fue receloso con el de Sakura, manteniéndolo para sí mismo, como si se tratara de su posesión más preciada.

Caminaron en silencio de la entrada hasta la oficina del Hokage, incluso Konohamaru que realizaba una misión sencilla con su equipo, se paró en seco al ver la expresión de Naruto.

Por supuesto, al momento en que entraron, Tsunade mandó todo el papeleo a la mierda y se concentró en el equipo recién llegado. Shizune no objetó nada, después de todo, dos miembros no estaban con ellos y eso solo podía significar una cosa.

— ¿Y Sakura? —preguntó Tsunade, seria. — ¿Y Rock Lee?

—Tsunade-sama, con todo respeto. —se metió Guy, a pesar de que su voz era opaca, parecía que toda la vida se le había extraído. —Kakashi necesita que lo revisen.

—Yo lo haré. —pidió Shizune, haciendo que lo pusiera en el sillón y esta comenzara a darle el tratamiento médico.

Guy observó a su amigo, al menos el color comenzaba a llegar a su rostro.

—Fueron asesinados. —dijo al fin, sin darle la cara a Tsunade. —Por miembros de Akatsuki.

— ¿Qué?

—Sakura se quedó sola con Chiyo para pelear contra Sasori, así que luego de que nosotros termináramos con las propias trampas que nos pusieron, Lee se adelantó con Sakura por petición de Sasuke, mientras nosotros íbamos con el resto del equipo Kakashi.

El Uchiha pudo sentir la mirada pasmada de Naruto sobre él, como si no pudiera creer que la había dejado al cuidado de otra persona solo por seguirlos a ellos. Parecía que al fin pudo reaccionar un poco del modo planta que tenía desde hace tres días.

—Encontramos sus cuerpos algunos metros después en el bosque, parece que seguían a Sasori. Los encontramos con dos agujas de veneno clavadas en distintas áreas de su cuerpo. —siguió Neji con el reporte al ver que su sensei se había quedado callado. —Ten Ten los puso en un pergamino para proteger la seguridad de los mismos.

Tsunade dejó de escuchar en algún punto, recordando la última conversación que mantuvo con Sakura antes de partir. Su querida alumna, la niña que le brindaba esas sonrisas encantadoras y a la que adoraba tanto, ya no estaría para la hora de la cena.

—Oye, abuela. —llamó Naruto, serio. Sasuke se mantuvo callado, sabiendo perfectamente lo que pediría.

—Naruto, quizás deberíamos dejarla sola. —dijo Ten Ten, preocupada. —Ella quería tanto a Sakura como ustedes.

—Déjame cazar a ese bastardo. —ordenó Naruto, ignorando lo dicho por la chica. —Buscaré información hasta por debajo de las piedras si es necesario, pero dame esa misión.

—Naruto…

—Ahora Kakashi no está en condiciones de partir con ustedes, además tenemos que ver lo del entierro de Lee y Sakura.

— ¡No me quedaré a ver su funeral cuando el hijo de puta que la mató está allá afuera! —rugió, golpeando el escritorio de Tsunade. — ¡Sakura ni siquiera hubiera vuelto a la aldea si esto me hubiera pasado a mí, a Sasuke o a Kakashi! ¡Ella habría ido a matarlos en ese mismo instante!

Sasuke miró con asombro a Naruto, si bien la única razón de su propio regreso era saber que Naruto llegaría con bien y no serían interceptados por Akatsuki; ahora el motivo del rubio quedaba poco claro.

— ¿Por qué volviste entonces? —preguntó Tsunade, sin permitirse llorar.

—Porque… Sakura… sé cuánto ella quería que cumpliera mi sueño de ser Hokage. —dijo él, cerrando los ojos con fuerza. —No puedo fallarle también en eso, ya fallé al protegerla.

—Orochimaru.

Y ante el nombramiento de él, incluso Shizune paró la curación a Kakashi, volteando a ver a Sasuke. Naruto observó de reojo a su compañero, contrayendo los puños sobre el escritorio de Tsunade.

—Él debe tener información de Akatsuki. Si corremos con suerte, incluso el paradero de cada uno de los miembros o alguna guarida secreta.

Tsunade se llevó las manos a la cabeza, era demasiado que procesar, pero una cosa era clara, debía enfriar su mente en ese instante antes de que acabara como esos dos, buscando venganza por propia mano.

—No voy a dejarte ir a donde Orochimaru, Sasuke. —replicó Tsunade. —Es exactamente lo que él quiere. Puede que tengas el sello controlado, pero no sabemos con certeza para que Orochimaru te requiere, y créeme que no es para entrenarte.

—Si él tiene información como dice Sasuke…

—Y para ti, salir de la aldea está fuera de discusión. —cortó Tsunade a Naruto. —Akatsuki te está buscando y se han comenzado a mover, ya te lo ha dicho Jiraya.

— ¡No me voy a quedar aquí de brazos cruzados cuando me han arrebatado a Sakura! —gritó Naruto, aventando todos los papeles de Tsunade a un lado, enojado.

—No estoy pidiendo tu autorización. —sentenció a su vez, Sasuke, fríamente.

— ¡Basta ustedes dos, siguen hablando con la Hokage! —reprendió Guy. —No son los únicos que perdieron alguien importante en sus vidas, Lee también está muerto.

—Que no hagan nada solo demuestra cuanto les importaba su compañero. —dijo Sasuke, ácido.

— ¡Guy!

Tsunade hizo que su cerebro reaccionara sí o sí. Había perdido a su querida alumna, pero tenía un deber como Hokage ahí, o espabilaba o esos chicos terminarían matándose entre ellos.

Guy tenía el puño alzado mientras que Sasuke fue a dar a donde estaba Kakashi, inconsciente. Se le había olvidado que tan rápido podía ser Guy, e incluso sin eso, sus instintos le pidieron un segundo antes de recibir el golpe, que pusiera atención a un lado pues Neji estaba dispuesto a atacarlo también.

—No voy a tolerar estos comportamientos. —regañó Tsunade. —Entiendo que todos estén heridos, también que para algunos Sakura es más importante y viceversa con Lee. Para mí, ambos son igual de importantes. Esos dos ninjas murieron en servicio, como héroes, enfrentándose a un criminal que se encuentra en el libro Bingo. Dejen de faltar a su memoria, peleando entre ustedes.

—Tsunade-sama. —murmuró Shizune.

—Lo siento. —barbulló Sasuke, ocultando la mirada.

—No tienen permiso para ninguna de las misiones que me han pedido, Sasuke, Naruto. —justo cuando estaban a punto de reclamar nuevamente, ella tomó la palabra mucho más rápido. —Mandaré un equipo de rastreo por el momento, ellos se encargaran de traer la información requerida.

— ¿Eh?

—Una vez que la tengan, procederé a evaluar las misiones. —comentó, recogiendo con ayuda de Guy los papeles.

—Nosotros somos un buen equipo de rastreo, tenemos el Byakugan. —dijo Ten Ten. Neji asintió con la cabeza.

—No, están tan afectados como el equipo Kakashi. —suspiró Tsunade. —Además, si de rastreo se trata hay un equipo que es experto en ello.

— ¿Quién…?

—Shizune, llama al equipo de Kurenai.

—Como ordene, Tsunade-sama.

—.—.—.—.—

—Pescar es más complicado de lo que parece. Los peces se mueven muy rápido.—suspiró Sakura. —Además Masamune se fue comiendo todos los que cazamos sin que nos diéramos cuenta.

— ¡Miren, Sakura, Itachi-san! ¡Lo he conseguido! —gritó Rock Lee, apareciendo con un montón de peces en sus brazos.

—Lee…

—No necesitábamos tantos. —comentó Itachi, tomando cinco de los veinte que parecía tener.

—Habla por ti. —rezongó Masamune, comiéndose los peces sobrantes.

— ¿Aún falta mucho para llegar? —preguntó Sakura, ayudando a Itachi a quitar todo lo de adentro del pez. La fogata ya estaba encendida con ayuda del mismo.

La tarde caía sobre ellos con los sonidos tranquilos del bosque endulzando los oídos de todos. Había pasado otra semana más, donde no parecían llegar a su destino, además Itachi dijo que debido a la cantidad de personas que eran y que llamarían bastante la atención, viajarían por el bosque. Sobre todo, porque Sakura ni Lee tenían otra cosa además de sus armas ninjas y esas vestimentas que ya se habían desgastado con el pasar del primer mes.

—Podríamos avanzar más rápido si así lo quisieras, Itachi-san. —comentó Lee. —Sakura y yo hemos hablado de ello, ¿verdad?

La chica asintió, sentándose en medio de ambos. —Cuando fuimos con Sasori viajamos muy rápido e incluso nuestros descansos eran limitados, ¿por qué esta vez no?

—La razón por la que nos ponen en parejas, es para ingresar a la guarida de Akatsuki sin ningún problema, además de poder manejar un problema caso de que se presente. —comentó Itachi, mirando las flamas. —Así que podríamos llegar a la aldea de la lluvia en cuestión de una semana, sin embargo, estoy esperando a alguien.

— ¿Al hombre pez? —preguntó Sakura, frunciendo las cejas. Le incomodaba ese sujeto, su cuerpo aún recordaba los golpes y el miedo que tuvo.

— ¿Hombre pez? —Lee se rascó la mejilla, pensando. — ¿Tiene una espada sobre su espalda y es color azul?

—Sí, ese, ese. —respondió Sakura, enfurruñada. — ¿Por qué estamos esperando a ese sujeto? ¡Yo seré tu nueva compañera, Itachi-san!

—Aún no eres miembro oficial del Akatsuki.

— ¡Pero lo seré!

—Ese sujeto se enfrentó con Guy-sensei. —comentó Lee, atrayendo la atención de ambos. —Nos separó de él, dijo que tenían una pelea pendiente o algo así, Guy-sensei no lo recordaba en absoluto.

Eso debió enfadar a Kisame. —pensó Itachi.

—Espero que Guy-sensei lo haya derrotado. —bufó Sakura, masticando algunos frutos que había reunido el día anterior.

—Si lo derrotó será difícil pasar a la guarida de los Akatsuki.

— ¿No podemos decirle al idiota de las marionetas?

— ¿Cuántos favores le quieres deber a Sasori? —preguntó Itachi. —Ciertamente les tengo que advertir algo a ambos, los miembros de Akatsuki no son como una aldea, ellos no van a ver por ustedes.

—Pero tú lo estás haciendo, Itachi-san. —comentó Sakura.

— ¿No se supone que son una organización? —cuestionó Lee. —Algo así como una familia que ha sido renegada de sus aldeas y ahora son uno mismo.

Itachi resopló por lo bajo, los ojos de ambos chicos no mentían, de verdad habían estado pensando eso.

—Akatsuki está hecha por puros criminales que se preocupan nada más por sí mismos. —dijo Itachi, serio. —No somos una familia, la mayoría de ellos asesinó a su familia. Será peligroso si llegan con esa clase de ideas, no podré defenderlos todo el tiempo.

Y a pesar de que no lo había dicho como tal, Sakura sintió que se ponía tremendamente feliz con sus palabras, después de todo Itachi ya también estaba considerando a Lee. Además, el hecho de que el Uchiha dijera que protegería a ambos a pesar de todo, le reafirmaba que tomó la decisión correcta.

—No te preocupes, Itachi-san. —habló Sakura, más emocionada. — ¡He entrenado todo este tiempo y me he vuelto mucho más fuerte! Al Byakugo solo le faltan algunos meses para ser completados, así que después de que lo consiga, seremos imparables.

—Y aunque no lo parezca, este chico de enormes cejas es uno de los hombres más poderosos de Konoha. —Masamune que estaba comiendo, se unió a la plática, buscando robar otro de los peces que mantenían al fuego.

—Supongo que eso puede tranquilizarme un poco. —sonrió Itachi.

Sakura lo miró casi embelesada, las sonrisas de Itachi siempre volvían cálido su corazón.

— ¡Comamos!

Itachi observó a Sakura, ella parecía asombrada con cada nueva parte del mundo que conocían, lo seguía como un pollito recién nacido, y eso lo tenía preocupado. Si bien no mintió al decir que se estaban retrasando para esperar a Kisame, hubo otra parte que omitió. No quería llegar a Akatsuki, quizás Pain ya la había aceptado, aunque los términos no fueron del todo cumplidos debido a que Sasori no fue derrotado y se supone que Sakura sería quien tomaría el anillo de este, no obstante, había demostrado de lo que era capaz.

Pero, llegar a verla con aquella capa de nubes rojas, cumpliendo las misiones tan sangrientas a las que eran sometidos, no podría saber si eso sería lo que terminaría de romper a Sakura.

O el enfrentarse a sus amigos. Porque no importaba lo que dijeran esos dos niños, Sakura no sería capaz de detener a Pain.

Por lo que tarde o temprano, irían por Naruto.