55. La razón de estar contigo.

—Les daré una misión a los tres. —dijo Pain. Había ordenado que los tres nuevos reclutas se pusieran delante de él, Sakura intentó tomar la mano de Lee para reafirmar que se encontraba con él, sin embargo, su amigo negó con la cabeza, apartando su mano. No deberían saber que tan cercanos eran. Así que sin muchos ánimos, Sakura obedeció, colocándose al lado de Lee en silencio, notando que Tobi tomaba el otro lugar a su lado de forma juguetona, dejándola en medio. —Si lo consiguen, dejaré que los tres se integren a nosotros. Si fallan, serán asesinados.

— ¡Waa, que miedo! —satirizó Tobi, alzando las manos al cielo. — ¿No tienes miedo, Sakura-chan?

Ella lo ignoró. — ¿Cuál es la misión?

—Recuperar el anillo de Orochimaru. —continuó Pain. Un resoplido de Tobi se escuchó por lo bajo, decepcionado de que nadie le prestara atención. —Sasori tenía previsto un encuentro con Orochimaru en pocos días, ustedes irán allá y se lo extraerán.

—De acuerdo. —comentó Tobi, feliz como siempre, al parecer no le costaba nada recuperar sus ánimos. —Sakura-chan, Lee-chan, ¡vamos!

¿Lee-chan? —pensó Lee, formando una mueca de disgusto. Sakura le tocó su hombro para darle ánimos.

—Aún no he terminado. —sentenció el líder de Akatsuki, cortando el paso de los tres. —Itachi irá con ustedes, pero no los ayudará en la misión. Tiene la orden de eliminarlos si es requerido.

Por alguna extraña razón, Sakura sintió que Itachi de verdad cumpliría aquello.

—De acuerdo. —respondió Rock Lee al ver que Sakura no emitía ningún sonido. —Partiremos de inmediato.

Konan hizo una mueca al ver las ropas desgarradas de Sakura y Lee, así que cuando Pain salió, luego de dar las otras misiones respecto a los demás Akatsuki, se acercó a ellos.

—Vengan conmigo. —pidió. Itachi la siguió con la mirada y al ver que la única chica de la organización lo ignoraba, fue tras ellos también.

Sakura y Lee se miraban entre ratos, queriendo saber si el otro estaba pensando lo mismo. El lugar era algo lúgubre, con algunas antorchas que iluminaban el extenso pasillo que se veía como un agujero negro apunto de tragárselos, sin poderlo evitar, Sakura que iba a hombro de Lee, le tomó la mano, desconfiando de aquel sitio a donde los llevaban.

—Saku…—las mejillas de Lee se tornaron rosas.

—Dejen de perder el tiempo y apresúrense. —pidió Konan antes de que Itachi pudiera hacerlo. No obstante, ninguno de los dos se soltó.

Llegaron a una habitación donde sí contaban con luz artificial, lo que le hizo preguntarse a Sakura como habían hecho todo el cableado a través de esa oscura cueva donde pasaron. Había todo tipo de cosas ahí, incluso una marioneta de Sasori que parecía haber sido abandonada, más otras cosas sin mucha importancia, al menos hasta que Konan mostró dos capas de Akatsuki junto a dos conjuntos básicos de ropa ninja, justo como la que ella e Itachi llevaban bajo la capa.

— ¿Por qué…?

—Llaman mucho la atención. —comentó Konan, indiferente. —Además, incluso Tobi tiene una capa. Los protegerá de la lluvia y el frío.

—Gracias. —murmuró Sakura, sonriendo por lo bajo.

—Será mejor que se den un baño antes de partir. —y señaló la puerta que estaba casi escondida por los anaqueles que la rodeaban. —Apestan.

Sakura y Lee se sonrojaron con fuerza, bajando la mirada hasta que la chica desapareció por la puerta dejándolos solos con Itachi.

—No es nuestra culpa. —murmuró Sakura, dejando la ropa recién dada en la mesa. —Solo nos cruzamos con dos ríos mientras veníamos para acá.

— ¿Olemos tan mal? —preguntó Lee, olfateándose.

—Seguro que tú también lo haces, Itachi-san. —comentó Sakura haciendo un mohín y caminando a él, Itachi puso una mano encima de su cara, deteniendo su paso. — ¡No intentes parecer genial cuando hueles igual de mal que nosotros!

—Sakura, me daré un baño primero, luego se lo dará Itachi-san y al último tú. —sonrió Lee, yendo hacía la puerta.

— ¿Por qué soy la última? —bufó haciendo un mohín, tomando la muñeca de Itachi entre la suya para que le dejara de poner la mano en su cara.

—De esa forma Itachi-san y yo saldremos al pasillo para que tengas más libertad de cambiarte. —comentó Lee, como si fuera lo más obvio.

Sakura hizo un gesto de desagrado, mientras hacía una posición de manos y se formaba una nube de humo alrededor de ella.

—Hace mucho que no te veía en esa forma. —comentó Itachi, analizando al ahora chico.

—Lee, ¿tienes idea de cuantas veces Naruto no quiso que midiéramos lo de haya abajo? —preguntó Sakura, adquiriendo un rubor intenso en las mejillas por la vergüenza. —Incluso Sasuke decía que teníamos que bañarnos todos juntos para no desperdiciar mucho tiempo en el bosque de la muerte.

— ¿QUÉÉ? —Lee sintió sus ojos llorosos, mientras apretaba el puño con fuerza jurando que se vengaría contra esos dos.

— ¿Viste a Sasuke desnudo? —preguntó Itachi, alzando una ceja.

—No…—murmuró Sakura, desviándole el rostro a un lado.

— ¡Como sea, Sakura, no dejaré que entres conmigo! —reprochó Lee, cerrando la puerta con fuerza detrás de sí.

—Agradezco que Lee me trate como una chica, pero no es momento para preocuparse por eso. —bufó Sakura, destransformándose. Era extraño pensar que hace algunos años eso le causaba un montón de conflictos personales y mentales.

Se sentía bien poder hacerlo cuando quería y no cuando se lo imponían.

—Naruto…—comentó Itachi, haciendo que Sakura pegará un brinquito del susto. — ¿también le ha hecho a Sasuke hacer eso?

—Probablemente. —contestó Sakura, encogiéndose en sus hombros. —Es Naruto después de todo.

—Sasuke… debió pasarla bien, ¿no es cierto?

Sakura puso los ojos en blanco al escuchar a Itachi. —N-no lo sé, Itachi-san, que le haya gustado a Sasuke cuando todavía fingía ser un chico dejó muchas dudas en mí.

Un crujido sonó incluso hasta donde Lee que seguía bañándose, el chico de las cejas enormes paró un momento, y luego llegó a la resolución de que había sido la pared. No obstante, al otro lado de la puerta del baño, Sakura estaba en cuclillas agarrándose con fuerza la cabeza y chillando entre dientes, con varias lagrimitas en el borde de los ojos.

— ¡Eso me dolió mucho! —reclamó en voz baja, para que Lee no escuchará, lo que menos quería es que pensara que la estaban atacando y saliera completamente desnudo. — ¡Sólo dije la verdad, Itachi-san!

—Veo que no has aprendido. —contestó él, causando un gritito interno en Sakura.

Cuando Lee salió del baño completamente refrescado y con el uniforme de Akatsuki puesto, notó que Itachi se encontraba sentado en una parte libre del suelo, recargándose en la pared; mientras que Sakura estaba tendida en el suelo, girando de un lado a otro, agarrándose la cabeza con fuerza y seguramente diciendo alguna maldición. Masamune que había estado callado hasta ahora, y se había quedado encima de la ropa de Sakura, habló.

—Menos mal que Hidan no le ha hablado de Jashin o te estaría maldiciendo con él. —dijo hacía Itachi.

— ¿S-Sakura? —llamó Lee con una gotita bajándole por la mejilla. — ¿Estás bien?

Ella sorbió un poco de su nariz y asintió con la cabeza. —Solo hablé de Sasuke con Itachi-san.

—Ah,… —e hizo una pausa inocente, como recordando algo. — ¿Le contaste que se besó con Naruto en la academia? Yo también me sorprendí cuando Ino me lo contó. —sonrió.

Sakura rápidamente corrió a tomar su ropa, llevándose a Masamune consigo y cerró con fuerza la puerta del baño, atrancándola con un kunai atravesado.

— ¿Eh? ¿Sakura? Era el turno de Itachi-san.

Itachi se llevó una mano a la cabeza, dando un largo suspiro, ¿cómo demonios había criado ese maldito viejo a Sasuke?*

—.—.—.—.—

—Si que tomaron su tiempo. —comentó Tobi, insatisfecho. —Hace una hora que todos los demás partieron, Deidara-sempai parecía muy feliz de no estar conmigo. —reprochó, bajando la cabeza.

— ¿Y Kisame? —preguntó Itachi.

—Dijo que era un dolor en el culo trabajar con tres novatos y se marchó. —contestó el hombre de la máscara, volviendo a su voz alegre.

Kisame…

—N-No te preocupes, Itachi-san. —animó Sakura, nerviosa del aura que estaba comenzando a emanar su nuevo tutor. — ¡Lo haremos lo mejor que podamos, ¿verdad, Lee?!

— ¡Claro! —respondió él, chocando puños con Sakura.

—No sé de que va esto, ¡pero yo también me uno! —gritó Tobi, abrazando a los dos chicos por los hombros.

Pese a todos los problemas que veía venir, una parte de Itachi, quizás la que él consideraba más estúpida, se encontraba feliz. ¿Desde hace cuanto que no se divertía? ¿O hace cuanto no se preocupaba por alguien que no fuera Sasuke? A pesar de que Sakura sabía lo que le esperaba al estar junto a él, seguía tratándolo como si fuera un amigo, como su confidente. Desde que conoció a esa niña, que lo hizo sumergirse en su propio genjutsu, sabía que o terminaba con todo en ese momento o se atendría a las consecuencias de seguir queriéndola.

Si bien, una parte de Itachi sabía que eventualmente acabaría todo eso, ya fuera porque Sasuke culminara su venganza o que Sakura se viera entre la espada y la pared al proteger a Naruto, decidiendo darle la espalda a él, disfrutar esos momentos dulces con ella, con Masamune e incluso con Lee eran cosas que guardaría por siempre en su corazón, sin que ninguno de ellos se enterara.

Sakura había dicho alguna vez que Naruto era su luz, que lo necesitaba al igual que Sasuke para seguir adelante. Entonces Itachi se preguntó si Sakura se habría dado cuenta que ahora ella estaba iluminando su vida como Naruto la de ella.

Seguro que no, pero así estaba bien, ella no necesitaba saberlo, solo seguir haciéndolo como hasta ahora.

Ya que por mucho que le hubiera dicho sus planes, que le hiciera creer que solo la usaría para atraer a Sasuke, y aunque un porciento de ello todavía seguía siendo verdad, el otro tanto comenzaba a crecer también, haciéndole ver que no sería capaz ni de tocarle un cabello a esa chica.

Porque sabía lo que significaba para Sasuke, para Masamune y, sobre todo, para él.

—Si seguimos a este paso llegaremos en dos días. —dijo Masamune. — ¿Estás segura que no podemos abandonarlo y decir que se murió? —preguntó el cuervo, que era obligado a estar en la cabeza de Tobi.

—Bueno, Pain no dijo nada.

— ¡Que mala eres al considerarlo, Sakura-chan! —reprochó Tobi, aún sosteniendo a Masamune con ambas manos. — ¿Qué hay de ti, Itachi-sempai? ¿Verdad que soy el mejor?

Itachi lo ignoró a posta, enfocándose en el camino. Tobi dejó que sus hombros cayeran con decepción, soltando a Masamune en el proceso que no dudo en clavarse en la cabellera de Sakura, que traspilló hacía adelante por la fuerza del impacto.

Un ladrido de pronto captó la atención de todos, causando que se apartaran del camino y treparan rápidamente a los árboles. Pese a todo, Sakura sintió que reconocía la fuerza del ladrido, y ciertamente no se equivocó cuando reconoció el grito de Kiba a lo lejos.

— ¿Quién es? —preguntó Itachi, al lado de Sakura.

—Akamaru. —susurró Sakura, pasando saliva. —Eso significa que el equipo de Kurenai-san se encuentra cerca, y también significa que estamos en problemas, Itachi-san.

— ¿Kurenai? —preguntó él, sin entender del todo, no conocía ese nombre.

—Es un equipo de rastreo. Hinata tiene el byakugan, Kiba y Akamaru su olfato, Kurenai-san es una experta en genjutsus y Shino…

— ¿Qué?

—Shino puede manipular a cualquier insecto a su antojo. —resopló ella. —Hay que movernos, ya.

—Entendido.

—Pero antes…—Sakura miró a Lee, quién entendió de inmediato y se colocó el sombrero de paja que le cubrió la mitad del rostro con la sombra que proyectó. Sakura hizo lo mismo, sin embargo, volvió a formar la posición de manos que antes ocupó, siendo Itachi quien la detuvo antes de poder realizarlo.

— ¿Estás segura, Sakura? —preguntó. Sakura notó con cariño un cierto tono de preocupación en él, lo cual le enterneció el corazón.

—A comparación de antes, Itachi-san, está es mi decisión. —dijo sonriendo, haciendo el jutsu de transformación.

—Sakura.

—Y no voy a dar un paso atrás cuando ya he dado cinco adelante. —sentenció, comenzando a andar con él, de árbol en árbol, escuchando el grito de Kiba detrás de ellos.


*Se refiere al tercer Hokage.