63. El sendero que se divide por la mitad.

Al mismo momento en que Sakura huía y se estaba encontrando con Itachi, cinco personas estaban en el mismo lugar de antes. Cada uno más destruido que el anterior. Naruto aún en el suelo, se preguntaba qué hizo mal, ¿por qué sus sentimientos no llegaron a Sakura? Él no quería sacrificios, no quería perder a nadie, ahora que tenía amigos de verdad no volvería a la soledad.

¿Qué podía hacer?

Similar a Naruto, Sasuke estaba recargado al pie del árbol mirando el cielo, esperando que Sakura volviera encima de ese enorme pájaro, diciéndoles que era una broma y que volverían a ser el antiguo equipo siete que tanto amaban. Pero los minutos pasaban y nadie volvía. Sasuke se maldijo por lo bajo, dejando de mirar el cielo, si tan solo se hubiera dado cuenta desde antes lo que pensaba Sakura, nada estaría pasando. ¿Por qué Sakura pensaría que estarían bien sin ella? Jamás podría volver a la aldea, no podría vivir sabiendo que Sakura estaba dando la vida por ellos.

—Naruto. —llamó poniéndose serio. Su amigo volteó a mirar, aún tirado en el suelo, queriendo llegar a una respuesta que era clara. —Aún no es demasiado tarde.

—Sasuke…

—Los dos están muy agotados. —intervino Yamato, descifrando al instante las palabras de Sasuke. —No vamos a continuar con la misión.

—También iré. —comentó Neji, metiéndose entre los dos. —Sasuke tiene razón, no es demasiado tarde, aún pueden volver a la aldea. Hay que hacerlos entrar en razón.

Hinata pensó en Kiba, pero al ver la mirada de esos tres supo que no la escucharían. Además Shino y Ten Ten ya debían haber llegado al punto de encuentro, en el puente, debían estarlos buscando o regresando para agruparse de nuevo con Kurenai.

—Ero-sennin me dijo una vez…—comentó Naruto, dirigiéndose a Yamato. —Que si un amigo se va por mal camino, debes detenerlo, aunque eso destruya su amistad. Eso hacen los verdaderos amigos.

—Naruto…

—Si me voy ahora, no dejaré de extrañar a Sakura por más que me esfuerce. —Naruto bajó la mirada, sintiendo que las lágrimas volvían a acumularse en sus ojos. Luego les dio una sonrisa que quebró el corazón de cada uno de los presentes, estaba tan rota que no parecía poderse reparar.

Hace mucho tiempo todos le daban la espalda, lo miraban con recelo y salían huyendo de él. Naruto más de una vez se preguntó, ¿qué hacía en ese mundo? ¿Cuál era el propósito de su existencia? Solo había dolor y tristeza en el mundo, nadie se preocupaba por alguien que no fueran ellos. El único que lo veía era el silencio. Caminaba y caminaba, tratando de encontrar alguien que lo quisiera, aunque fuera un poco, pero todos parecían alejarse cada vez más.

¿Por qué estaba solo?

No importaba quién fuera, alguien, que volteara a mirarlo aunque sea un poco. Que le extendiera una mano.

Ah, el favorito de Iruka-sensei. dijo Sakura, mirándolo desde abajo. Naruto se sorprendió y pegó un brincó hacía atrás.

Naruto sonrió con especial cariño al recordar la primera vez donde se conocieron, a Sakura compartiéndole su comida y mirándolo cauteloso, como si esperara su traición en cualquier momento. Él seguramente la miró igual en ese tiempo. Sin embargo, ambos aprendieron a confiar uno en el otro y, aunque a Sakura no le gustaban los retos a los cuales el pequeño Naruto le obligaba hacer, nunca se negó a ellos, incluso reía con él. Esos sentimientos de gratitud por no ignorarlo, se convirtieron en amistad y a su vez, esa amistad se transformó en lo que era al día de hoy, amor.

—Si la persona de la que estoy enamorado está en peligro, ¿cómo podría abandonarla? —preguntó Naruto, emprendiendo marcha, ignorando si los demás querían seguirlo o no.

Con Sasuke a su lado era suficiente.

Sasuke no dijo nada en todo el trayecto del camino, las palabras de Naruto ya no le pesaban en su espalda, a quién Sakura eligiera amar estaba bien, eso era lo último en lo que quería pensar ahora, mientras pudiera seguir viendo su sonrisa, crecer a su lado y seguir siendo ellos tres, haciendo tonterías, riendo junto a Kakashi, todo estaría bien.

Si bien una parte de Sasuke entendía el porque Sakura estaba haciendo todo, la otra parte de él, no quería aceptarlo. Se negaba a hacerlo. Porque sería perdonar a Itachi. Y entonces… ¿dónde quedaba todo el sufrimiento que pasó de niño? Ver a la persona que más amaba asesinar a su familia, a su clan, para luego desaparecer ante la luz de la luna no era algo que pudiera ser olvidado tan fácilmente como Sakura quería que lo hiciera. ¿Qué estaba esperando ella? ¿Qué olvidara todas las noches que lloró en esa enorme casa? ¿Qué olvidara que en las mañanas solía llamar a su madre por accidente cada que entraba a la cocina? ¿Las noches largas? ¿Las pesadillas infinitas?

¿Qué demonios estaba esperando Sakura que hiciera con todo ese dolor que acumuló en tantos años?

Por supuesto, este dolor aminoró al conocer a Naruto, sus lazos con él eran casi indestructibles, y cuando quedó en el equipo con ella, formó nuevos, más apasionados. Los Uchihas eran conocidos por la intensidad de sus sentimientos, Sasuke no tardó nada en comprobarlo. Los deseos de venganza que llenaban su cabeza, se fueron atenuando a medida que pasaba más tiempo con esos dos, los amaba demasiado y el solo hecho de pensar en perder a uno, formaba un hoyo en su corazón.

Y aún conociendo esos sentimientos, aún sabiendo que Naruto y él la amaban, Sakura tomó esa decisión tan descabellada. Se comportó como una completa extraña, no tomó en consideración como se sentirían ellos, que el hecho de perderla, era como mil espinas siendo clavadas poco a poco en cada centímetro de su piel.

¿Cómo debería de sentirse?

¿Agradecido? ¿Por qué ella estaba dando la vida por él? Nadie quería eso. ¿Debería sentirse enojado con ella? ¿Por qué? Si Sakura estaba demostrando que lo amaba tanto que daría la vida entera por él.

Una risa seca escapó de los labios de Sasuke, atrayendo la atención de Naruto.

Sakura y Naruto lo salvaron de ir con Orochimaru, dejándolo en medio de un camino que se abría para dos distintas direcciones. Estuvo muy cómodo en esa intersección, tomando su tiempo, después de todo era más fácil quedarse ahí que elegir uno de los dos caminos, se conformó con ese pensamiento tan simplista, se dedicó a disfrutar la vida que ese par de idiotas le mostraron, a ser feliz de nuevo.

Pero se le olvidó que tarde o temprano tenía que partir de ahí.

Miró la espalda de Naruto, era como un sol deslumbrante que nunca perdería el brillo, quizás por eso se sintió tan atraído a él desde un principio, siendo Sasuke la luna, necesitaba de un sol para poder brillar. Pero, ciertamente, no siempre podía depender del sol porque tarde o temprano, terminaría absorbiendo toda su luz.

En algún punto de ese sueño surrealista que tuvo, dejó de pelear contra la oscuridad, bajó la mano que se extendía a Naruto y la negrura cubrió hasta la última punta de sus dedos. Sasuke se dio cuenta que así estaba bien, que ahí era donde pertenecía.

Seguramente al pasar el tiempo y la tristeza, las cicatrices desaparecerían.

Una explosión sacó de sus pensamientos a ambos chicos que detuvieron su corrida, siendo alcanzados por los otros tres miembros del equipo. Al ver el cuerpo que comenzaba a salir del agujero recién formado, Naruto emprendió corrida a él, apresurándose antes de que decidiera escapar.

—¿Qué tal, traidor? —preguntó Naruto, sonriéndole desde arriba. Sai rechistó por lo bajo, al momento en que intentó escapar, Naruto lo atrapó con un clon de sombra que pronto fue sustituido por las maderas de Yamato. —Me estaba preguntando donde estabas.

—Es hora de que nos cuentes todo, Sai. —reclamó Yamato.

—No lo creo. —comentó Kabuto, apareciendo delante de él, quitándole de un movimiento las ataduras que lo rodeaban. —Te dejaste capturar muy fácil, Sai.

—Intenta luchar con los que están abajo. —comentó él, indiferente.

—Orochimaru-sama ya se está encargando.

Dicho esto una enorme serpiente rompió el suelo desde abajo, los ninjas de la hoja tuvieron que apartarse varios metros, dejando escapar a Sai y Kabuto, siendo este último quien tuvo más problemas debido a las heridas que tenía Sai y que no había tiempo para curarlas.

Sasuke entre todo el bullicio pudo distinguir la cabellera rosa, partiendo en su cuervo, alzándose en los cielos. Sakura en ningún momento miró atrás. Ni siquiera sabiendo que ellos se encontraban ahí.

Sin duda, mientras más preciada fuera la carga más pesada y difícil era el soportarla.

Sai, Kabuto y Orochimaru huyeron, desvaneciéndose en figuras de humo. Fue entonces que Naruto prestó atención a la silueta de Sasuke, él le sonrió, haciéndolo tragar duro, buscó correr a Sasuke pero tropezó con Hinata, está lo detuvo con delicadeza para que no terminara más lastimado, sin embargo, cuando la chica enfocó su mirar a donde Naruto observaba, sintió que todo aquello se estaba saliendo de control.

—Sasuke…—Naruto lo llamó en un susurro, casi sin fuerzas para seguir. No tenía lágrimas para seguir llorando, sólo dejó caer todo su peso en los brazos de la chica, producto del cansancio, la fatiga y todas las emociones aglomeradas que lo golpearon sin descanso ese día.

El clon de sombra que generó antes Sasuke, desapareció en una nube de humo. A pesar de que esperaron toda la tarde y pasaron la noche en ese lugar…Sasuke no volvió ese día, ni ningún otro.

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Lean la nota del autor, por fis, trae elementos importantes que servirán de ayuda para el fic. :D

No sé si recuerden muy bien, pero Sakura influyó en gran parte a Sai para que recordara que tenía sentimientos, aunque Naruto ayudó un poco más, Sakura encendió el interruptor. Entonces, debido a que ese factor no se llevo a cabo en la historia, tenemos este resultado.

Estoy intentando involucrar a la mayor parte de personajes secundarios, pero comprendan que no soy un as todavía, así que lamento si no les doy el suficiente protagonismo. Por ejemplo, no he mencionado de Ino, creo que nadie se dio cuenta jajajaja, pero eso está cubierto. Quisiera explicar las emociones de todos, pero es difícil no ser repetitiva, y controlar tantas personalidades. Además, intentó que los capítulos no sean demasiado largos porque no quiero saturarlos de información. (Créanme, he escrito capítulos de cuarenta páginas y casi treinta mil palabras)

En fin, no sé que me dio por explicarlo, pero era por si tenían la duda xD.

A partir del siguiente capitulo se viene mi parte favorita de todo el fanfic. Y creo, lo que la mayoría ha estado esperando desde hace sesenta capítulos jajaja. La destrucción de sus sentimientos y los golpes constantes de drama, suspenso y demás.

Algo personal que quisiera compartirles y creo que los pondrá un poco en contexto de lo que quiero hacer es que: yo amo el NaruSaku, mucho más que el SasuSaku (esto es principalmente porque Sasuke no me cae tan bien -el de shippuden- el de Naruto chiquito si me agrada), entonces, la percepción que tengo de las parejas es completamente opuesta (en buen sentido).

El NaruSaku para mí es la cosa más bonita, divertida y desparrama miel.

Mientras que el SasuSaku me encanta por la cantidad de drama que se puede generar a partir de la pareja, es que Dios, había tanto que explotar ahí. El SasuSaku es drama, dolor y angustia.

Con eso se dan cuenta de la cantidad de feels que se vienen en el fic.

Ya me alargué mucho, me despido. ¡Gracias por sus lindos comentarios y seguir apoyando la historia!