70. Perro sin nombre.
Kizashi dio un suspiró, la garganta le quemaba a montonesc cadaque hablaba y su cuerpo le dolía. No obstante, al ver a su hija detrás de aquellos dos hombres, pensó en lo diferente que habría sido todo si él hubiera sido uno de los que la protegía. Era casi gracioso, jamás en el pasado consideró algo similar, debía ser porque se encontraba ya en su lecho de muerte.
Imaginarse una vida con Mebuki y Sakura recibiéndolo con una sonrisa cada que llegara a su casa, no sonaba tan mal.
Pero ya era tarde para eso.
No podía arrepentirse, de lo que ya estaba hecho, la crío como su clan lo esperaba, siguiendo las tradiciones del mismo. Kizashi había escogido a su clan por encima de su familia, desquitó sus frustraciones en Sakura cuando no pudo ser Hokage, queriendo que ella cumpliera el sueño que él también cargo sobre sus hombros toda su vida.
Los ojos de Sakura no se apartaron de él ni un instante, atónita de la fuerza de Itachi y que Kizashi no hacía ningún movimiento para defenderse. Había aceptado su destino como si nada. La chica apretó los labios, mordiéndolos con fuerza, ¿por qué sentía esa repulsión? Se sentía vomitar.
Odiaba eso, no quería verlo morir con esa expresión sin sentido en su rostro, aceptando la muerte.
—Detente, Itachi-san. —pidió Sakura, poniéndose de pie.
— ¿Sakura? —murmuró Itachi, sorprendido de su intervención. —No tienes por qué ver esto, Masamune...
Ella negó con la cabeza.
—Él lo ha aceptado... —dijo Sakura, observando con desprecio a su progenitor. —Ha aceptado que le mates como un castigo de culpa.
"¿No es eso lo que querías?" Kizashi ya no podía hablar, sangraba de la boca y su garganta parecía estar destrozada. No debía quedarle mucho tiempo antes de que muriera por su propia sangre, ahogado o por hemorragia interna.
— ¿Qué es lo que deseas entonces? —preguntó Masamune, sobre la cabeza de Lee.
—Hace mucho tiempo me enfrenté a Orochimaru. —dijo Sakura, sosteniendo el brazo de Itachi, indicando que lo bajara. —Y, aunque lo odie, él tuvo razón. El clan Haruno, no es nada.
—Sakura...—Rock Lee intentó decir algo, pero el picotazo de Masamune volvió a callarlo.
—Sólo miren a lo que quedaron reducidos allá arriba, mientras que el hombre al que servían ha desaparecido por completo. —suspiró Sakura. —Y tú, Kizashi, sigues pensando que tus convicciones son correctas a pesar de todo. Incluso cuando te he demostrado que he superado a todo el clan. El clan Haruno siempre fue considerado como menos por otros clanes, y no precisamente por su fuerza, sino por su mentalidad.
Sakura podía leer los pensamientos de su padre a través de sus ojos, "¿qué te hace diferente a nosotros?"
Lo siguiente que pasó ninguno fue capaz de detenerlo, ni siquiera Lee con su velocidad o Itachi con su fuerza. Sólo se escuchó el sonido de un gritó ahogado que no podía ser exclamado. Lee, Masamune e Itachi se quedaron sin palabras, congelados en su lugar.
Sakura había rasgado con un kunai los ojos de su padre, haciendo que su vista se perdiera para siempre.
— Dejarte morir sería muy fácil. Así que decidí que no voy a matarte, ni dejaré que mis amigos se ensucien las manos con tu asquerosa sangre. —la voz de Sakura era fría, erizaba la piel de todos los presentes. —Ese destino que has aceptado, te lo acabo de arrebatar de las manos. Nunca más podrás mirarme con superioridad o frialdad.
Kizashi estaba en el suelo, retorciéndose.
—Yo no soy más Sakura Haruno, ni soy tú hija ni la de Mebuki. —prosiguió Sakura. —A partir de este momento, el clan Haruno está muerto.
—Sakura. —murmuró Itachi, mirándola con preocupación.
—Simplemente seré el perro sin nombre que siempre he sido. —concluyó ella, dándose la vuelta, dispuesta a marcharse.
Mientras se disponían a marcharse, Lee miró la espalda de Sakura, con una sensación de inconformidad albergándose en su pecho. Sentía su corazón latir lentamente, mientras la chica se retiraba con Sasori a su lado quién parecía estar asombrado por lo que había hecho. No le gustaba, esa sensación de que Sakura se convirtiera en una persona sin sentimientos, le parecía insólito, es decir, quizás no podía comprender sus sentimientos, después de todo Lee no le guardaba rencor a nadie, no obstante, la mirada que puso Sakura y la que seguía manteniendo, le hacía preguntarse si él podría detenerla una vez más.
Justo cuando su cabeza se estaba volviendo un caos, Itachi le puso una mano en el hombro a Lee, quién lo miró dudoso.
—Hay cosas que quizás no podemos evitar. —dijo Itachi, mirándolo con un gesto de aprecio. Lee intentó sonreírle pero al final no pudo hacerlo. —Y no podemos estar siempre cuidando su espalda, Lee. Sakura es un ser independiente, capaz de tomar sus propias decisiones, sabía que no me iba a dejar matarlo, sin embargo, yo creía que ella lo haría.
Lee bajó la cabeza, sin saber que decir.
—La razón por la que Sakura no lo hizo, no fue porque aún mantuviera un aprecio a su padre o por mí. —siguió Itachi, esta vez, puso una mano en la cabeza del chico. —Fue por ti.
— ¿Eh?
—Sakura no quería que su querido amigo la observara con las manos manchadas de sangre. —sonrió, dándole consuelo.
—.—.—.—.—
Ino observó a Shikamaru en un largo silencio, él dio un suspiró y rascando su cabeza se atrevió a ponerle una mano en la cabeza a la chica, acariciándola con suavidad. No hubo movimiento por largos minutos. Choji a su lado derramaba lágrimas sin importarle que pudieran mirarle, golpeando el suelo continuamente. Los ninjas presentes ahí tenían la cabeza agachada, velando al difunto a sus pies.
—Ino.
Shikamaru se quedó observándola con tristeza, seguro sentía que era su culpa el no poderlo salvar. Volvieron a pasar largos minutos donde nadie volvió a emitir palabra, el silencio era el mejor acompañante que podían tener; cada uno inmerso en sus pensamientos.
Asuma había muerto con una sonrisa.
Mientras veía a su compañero y líder de equipo transportar el cuerpo de su difunto sensei, Ino seguía sin poder procesar palabra. Quizás todo habría sido diferente de haber llegado minutos antes, ¿por qué no pudo ser más rápida? ¿por qué no aprendió ninjutsu médico al nivel de Sakura?
Tardaron aproximadamente tres días en regresar a la aldea, cada uno había hecho el pacto de vengar a su sensei. De Hidan, de Kakuzu y de la misma Akatsuki. No podían dejar que esa organización siguiera matando a sus queridos aliados, ni a personas inocentes solo por su ambición.
Y mientras ingresaban a la aldea, Ino recordó las palabras de Naruto apenas hace unas semanas atrás.
—Sakura se unió a Akatsuki.
Un sentimiento de tristeza comenzó a invadirla. Conocía el porqué de Sakura para unirse a la organización, de hecho pensó que era estúpidamente valiente cuando lloró en el parque aquella vez, pero ahora, si destruía a Akatsuki, ¿tendría que destruir a Sakura también?
Dio un suspiró, dejando que Shikamaru se encargara de decirle a Kurenai cuando terminaron de dar su reporte a Tsunade.
Ino decidió que era mejor pasar un rato en soledad, antes de llegar con sus padres y contarle lo acontecido. Necesitaba tiempo para reflexionar todo lo que aconteció en su vida recientemente. Desde su mejor amiga abandonando la aldea hasta la muerte de su maestro.
Se sentía tan agotada mentalmente que solo quería desaparecer por un momento.
—Ino.
La chica paró su caminata, pasando saliva con fuerza al escuchar su voz, sentía la boca temblarle y se mancilló los labios de tanto morderlos. Comenzó volteando poco a poco, hasta que la vio parada detrás suyo, con manchas de hollín, barro y sangre por todo el cabello y rostro, seguro que su cuerpo se encontraba igual pero no podía verlo por la capa de nubes rojas que llevaba; notó casi con pavor que la banda en su frente tenía rayada la insignia de Konoha.
—Sakura...—balbuceó.
—Necesito un favor. —pidió Sakura, agachando la cabeza ante ella. —Y eres la única que puede ayudarme.
Mientras escribía este capitulo me estaba preguntando, "¿está es una historia de amor? Entonces, ¿por qué no hay amor?" y comencé a sudar frío cuando me di cuenta que ya completamos treinta capítulos de la parte de shippuden y aún no avanzó con el romance.
Estaba pensando en poner en la descripción del fanfic: "He sido un asco con las cosas del romance, pero me estoy esforzando en las peleas. Tenedme paciencia."
Por cierto, a las personitas que han llegado hasta acá, ¡gracias por su apoyo y paciencia! ¡Iré mejorando poco a poco!
(Pensé que ya era buena para desarrollar el romance, pero aún me queda mucho por aprender. :'D)
