72. Hubiera sido genial.
A veces Sasuke se preguntaba como todo acabo así, a pesar de tener todas las respuestas, seguía cuestionándose si no pudo hacer algo para cambiarlo. Desde pequeño ese sentimiento de inseguridad se fue albergando en su corazón, la primera vez que lo sintió fue cuando le pidió a Itachi jugar con él pero este lo rechazó, diciéndole que tenía otros deberes que hacer.
"¿No podría ayudarlo? Así acabaría más rápido y podría volver a casa para jugar conmigo."
No mucho después volvió a sentirlo, un poco más intenso que el anterior.
"Si entreno más, Itachi verá que me puedo convertir en un gran ninja y querrá entrenar conmigo."
Por supuesto, no resultó.
"Quizás de haber sido más fuerte… no habrían matado a mamá y papá."
El pequeño Sasuke contempló los cuerpos de sus padres siendo llevados por el cuerpo médico de Konoha, sin alguna expresión en el rostro. Los ninjas decidieron que él podía soportarlo solo, después de todo, ¿no era el último Uchiha sobreviviente? ¡Era fuerte!
Sin embargo, Sasuke solo quería que alguien lo reconfortara, un abrazo cálido de su madre, recibir un cariño de su padre. Cualquier cosa estaba bien, podía ser cualquiera, él se encargaría de que su mente pensara que eran sus queridos padres. Pero nunca pasó. Simplemente lo miraban con curiosidad, lastima y recelo, sin poder creer que Itachi hubiera podido hacer tal cosa, es decir, miraban la sombra en su espalda.
—Sasuke, ¿estás bien? —preguntó Karin, acercándose. —Estás sudando mucho.
—Estoy bien. —comentó él, indiferente. —No tienes que preocuparte por mí.
Karin miró alrededor con cautela, Suigetsu y Jugo habían ido a recolectar algunas cosas al pueblo más cercano, dejando a esos dos solos, a pesar de las quejas de Jugo sobre que podría salirse de control en cualquier momento, Sasuke los ignoró cuando le pidieron que los acompañara.
—Puedes desahogarte conmigo, Sasuke. —sonrió ella, quitándose las gafas e inclinándose mucho más a él, logrando incomodarlo. —De cualquier forma que tú desees.
—Hmp.
—Vamos, Sasuke. —y esta vez, la chica se puso justo enfrente, guiñándole el ojo. —Te desestresarás.
— ¿No vas a alejarte? —preguntó él, mirándola con desprecio.
—Eres muy frío, Sasuke. —bufó Karin, volviéndose a colocar las gafas. —A pesar de que estamos en la plena juventud, no muestras ningún interés en mí.
Sasuke dio un suspiro pequeño, ¿por qué Suigetsu no llevó a esa chica también con él? Lo ponía incómodo.
— ¡No me digas que después de todo sí te gustan los chicos! —exclamó Karin, aterrada. A Sasuke en cambió le crispó una ceja, comenzando a irritarse por el comentario. —Esa chica, Sakura, de verdad te puso en duda, ¿cierto? Aunque ella es una chica, ¡no puedes terminar con ella! Entonces, si no es Sakura, ¿será tu compañero de equipo? ¿¡Naruto!?
— ¿Por qué solo me tengo que encontrar con idiotas no importa donde vaya? —murmuró Sasuke, aguantando las ganas de golpearla.
—Sasuke, no conseguirás nada bueno de una chica así. —dijo Karin, señalándolo.
¿Lo dice quién estaba ofreciéndose hace un momento? Pensó Sasuke, con una gotita bajándole por la sien. —No hables de Sakura como si la conocieras. Tampoco de Naruto y Kakashi. —habló Sasuke con voz glacial. Karin pasó saliva. —La única razón por la que estoy con ustedes, es porque tenemos un objetivo en común, no me importan tus sentimientos ni cualquier cosa que quiera hacer Suigetsu o Jugo después de esto.
Karin se mordió las mejillas por dentro, sintiéndose molesta. ¿Qué tenía de bueno su tonto equipo ninja? Suigetsu y ella…, mejor dicho, Jugo y ella eran mejores que los otros tres juntos. Además, por lo que logró reunir de información, esa chica Sakura, lo traicionó por irse con su hermano. ¿Por qué Sasuke no se daba cuenta que habían escogido a otra persona por encima de él?
—Sakura es una idiota.
—Te dije que…
—Si hubiera sido yo, hubiera enfrentado todo lo que estaba por venir a tu lado. —cortó Karin, sentándose al lado de Sasuke, abrazando sus piernas. —No importaba si nos lastimaban o terminábamos muertos. Con tal de morir a tu lado, yo sería feliz.
Sasuke desvió la mirada, incapaz de decirle algo a Karin. Parecía ser sincera con lo que estaba diciendo.
—Quizás tú no lo recuerdas, Sasuke, pero estuve en los exámenes chunnin. —siguió Karin, sintiéndose con algo de frío a medida que descendía la tarde. —En ese tiempo ya era cuidada por Orochimaru-sama, pero como tuve que ir camuflada, fui con algunos imbéciles de mi aldea primeriza. Ellos no sabían a quién servía, por lo que al final fui tratada como un pedazo de carne que morder para sanar sus heridas. Seguí repitiéndome que eso estaba bien, después de todo, al finalizar, Orochimaru-sama podría encargarse de ellos.
— ¿Nos encontramos? —preguntó Sasuke, mirando a Karin. Ella se ruborizó al verse expuesta aunque pronto la felicidad comenzó a invadirla, ¿él podría recordar ese encuentro?
— ¿Por qué lo preguntas?
—Por el rumbo de la conversación. —comentó él, serio como siempre.
Sí, era obvio que Sasuke no recordaría algo tan banal como rescatarla.
—Me salvaste de ser comida. —murmuró Karin.
—Ya veo.
—Y después… me sonreíste. —Karin se abrazó más fuerte, como si fuera su recuerdo más preciado. —Aunque primero preguntaste que rollo tenía. —rio ella, con felicidad. Sasuke la contempló, en el atardecer el cabello de Karin resaltaba mucho más, al igual que sus ojos y sus mejillas. Parecía un tomate.
Ante la comparación no pudo evitar soltar una risa pequeña, que atrajo la atención de la chica.
— ¿T-Te estás burlando? —preguntó, avergonzada. — ¡Pero fue lo que hiciste! ¡Cuando te diste cuenta que tenía el mismo rollo que tú, te marchaste! Ni siquiera pude preguntarte tu nombre.
—No es eso.
— ¿Eh?
Sasuke se quedó callado, ¿no había bajado muy rápido la guardia? No conocía a esa chica casi nada y aun estaba la sospecha de que ellos estuvieran guiándolo a Orochimaru para que este poseyera su cuerpo, no obstante, percibía que todas esas palabras eran sinceras, que ella estaba hablando desde el fondo de su corazón. Usualmente solo lo habría ignorado, no es que tuviera un interés especial en ella o que la considerara una compañera, pero, al verla, no podía evitar pensar de nuevo en Sakura.
En qué estaría haciendo, si habría comido, dormido y si podría reír aun con todo lo que pasó. ¿Podría dormir tranquilamente? ¿También estaría pensando en él? ¿Lo extrañaría como él la extrañaba cada día que pasaba?
— ¡Hey, trajimos comida muy rica! —gritó Suigetsu desde una corta distancia. Karin se apresuró a ponerse de pie, caminando del otro lado de Sasuke, buscando encender la fogata. — ¡Eres una holgazana, Karin! ¡Te dije que pusieras los vegetales a cocer!
—Yo puedo hacerlo. —comentó Jugo.
— ¡No, deja que lo haga esta mujer idiota! —reprochó Suigetsu, pegándole con el pescado en la cabeza.
— ¡Qué haces, imbécil! —gritó Karin, buscando patearlo. Suigetsu esquivó su patada, burlándose aún más de ella.
—Eso era lo que íbamos a comer. —pensó Jugo, observando el pescado que seguía siendo usado por Suigetsu para golpear a Karin.
"Quizás de haber sido más fuerte está escena sería con Naruto, Sakura y Kakashi."
Sasuke los observó en un largo silencio, siendo Jugo quién prestó más atención a su comportamiento que repentinamente se volvió más solitario que de costumbre. Así que mientras Karin y Suigetsu seguían peleando, intentando ver quién hacía la sopa más rica, Jugo se acercó a Sasuke, justo donde antes estaba Karin.
— ¿Extrañas a tu equipo? —preguntó Jugo.
En el cielo comenzaba a verse la primera estrella, aunque ninguno del grupo parecía percatarse de eso.
— ¿Qué dices?
—Se ve en tu rostro, Sasuke.
— ¿Ahora hablamos de nuestros sentimientos? —cuestionó el Uchiha, alzando una ceja. Jugo resopló por la nariz, parecía divertido.
—Ellos dos son unos tontos, aunque supongo que yo también lo soy. —admitió sin dejar de ver a Karin y Suigetsu. —Karin tiene sentimientos por ti, por eso te sigue, Suigetsu supongo que encuentra algo divertido en ti, en cuanto a mí, me quedó claro cuando me sacaste de la prisión que eres más fuerte, así que decidí servirte.
—Karin y Suigetsu dijeron que eras importante para la misión, por lo que…
—Entiendo. —sonrió, mirándolo a los ojos. —Sasuke, es extraño, cuando sentí tu presencia enojada pensé que serías un ser bastante serio, arrogante y frío. No dejo de imaginar como serías si la marca lograra dominarte y tu sed de venganza también.
— ¿Humm?
—Supongo que muchas veces has querido dejarte llevar y hay algo en tu mente que te detiene, ¿no? —Sasuke le apartó la mirada, volviendo a ver el fuego de la fogata. — ¿Es por Sakura y Naruto?
—Sí.
—Debes amarlos mucho.
—Eso a ti no te incumbe. —rezongó Sasuke. Aún así Jugo formó una mueca de felicidad al ver el suave rubor en las mejillas del contrario, al igual que notar su nerviosismo.
—Hubiera sido genial. —comento Jugo, poniéndose de pie para asegurarse de que aquellos dos no terminaran por arruinar la cena.
— ¿Qué cosa?
—Que pudieras quedarte con ellos para siempre. —sonrió, antes de marcharse.
Sasuke hablandó el gesto, sintiéndose extrañamente reconfortado por esas palabras. Ciertamente Jugo era el que mejor le caía de esos tres, era bastante pacifico si no perdía el control y no le gustaba hablar mucho, era más fácil estar a su lado. Y quizás fuera el único que pudiera entender lo que estaba pasando con él y su equipo, debido a su antiguo compañero de celda, Kimimaro, con el que Jugo ya lo había comparado anteriormente.
Era extraño, había algo de comodidad entre ellos, siendo el peor conjunto que Sasuke hubiera visto jamás.
Supongo que sí habría sido genial, quedarnos como el equipo siete, por siempre. Pensó Sasuke con melancolía.
Al escuchar un ruido de inmediato los cuatro voltearon en esa dirección, si eran bandoleros les quitarían sus pertenencias para subsistir un poco más. Sasuke esperaba que así fuera, porque había estado gastando bastante dinero en conseguir información.
Karin arrugó las cejas, mordiéndose los labios, causando una risilla burlona en Suigetsu, aunque él también parecía impresionado. Jugo en cambio se preguntó quién sería.
— ¿Qué haces aquí, Sakura? —preguntó Sasuke, poniéndose de pie de inmediato.
Sakura parecía igual de sorprendida, al mirar a Sasuke pasó saliva con dificultad, con el nerviosismo recorriendo cada parte de su cuerpo, no estaba esperando encontrarse con él. De hecho solo notó a los otros tres y pensaba pedirles algo de información sobre la aldea cercana, no obstante, al verlo también sintió un gran alivio y una felicidad que pronto quedó sustituida por el miedo.
Ya que unos metros atrás, internado en el bosque, se encontraba Itachi Uchiha.
Hice dos borradores de este capítulo, la versión de Sakura y la versión de Sasuke. Al final la versión de Sakura se convirtió en algo muy estresante y mejor decidí irme por la parte de Sasuke.
