74. Dos hermanos.

Lo primero que recibió Sasuke fue una patada en el estómago, que lo hizo retroceder, dando dos giros mortales hacía atrás, logró estabilizar su caída. Su cuerpo aún se sentía entumecido por la aplicación de Kabuto, pero poco tiempo tenía para pensar eso, pues en cuanto miró al frente el Katon ya venía directo a él, alumbrando todo alrededor. Sasuke chasqueó la lengua, moviéndose con rapidez hacía otro lado, apareciendo justo arriba de la roca donde antes estuvieron Jugo y él platicando.

Tuvo que detener rápidamente la mano de Itachi que amenazó con golpearlo, haciendo una pirueta logró girar la muñeca de su hermano mayor para voltearlo contra el suelo. Dando un brinco, Sasuke buscó clavarle la espada a su hermano, directo en el rostro, siendo detenido por este con un kunai en mano, rozando con el filo de la espada. Aún en la oscuridad, Sasuke podía verse reflejado en los ojos negros de su hermano.

—Sigues siendo muy lento, pequeño hermano tonto. —dijo Itachi, apareciendo detrás de Sasuke, apresándolo con el brazo sobre su cuello. Sasuke jadeó, buscando librarse dio una patada hacía atrás, misma que Itachi esquivó, tomando de los cabellos a su pequeño hermano y deshaciendo el clon, hecho por cuervos que salieron dispersándose en el aire, estampó el rostro de su hermano en el suelo, seguido de una patada en el estomago que lo hizo restregarse en la tierra por al menos diez metros.

El brazo de Sasuke comenzó a sangrar, al igual que su nariz y los raspones que tenía en su cara. Jadeó y en un parpadeo ya iba corriendo a Itachi con chidori en mano. Itachi se quedó esperando justo frente a él, no obstante se vio sorprendido cuando un nuevo Sasuke apareció detrás de él, clavando la misma espada en su espalda.

—Genjutsu de nuevo. —sonrió Sasuke, deteniendo a su clon.

Las luces de la noche hacían más grandes las sombras. Entre la monocromía del cielo, pudo contemplar el silencioso movimiento de su hermano, con algo más que el sharingan activado. Al verlo, Sasuke sintió como su cabeza fue tomada por completo, en sentido figurado y literal; corriendo para adelante, Itachi estrelló de nuevo el cuerpo de su hermano contra un árbol, al tiempo en que el tsukuyomi infinito comenzaba a hacer efecto en él.

— ¿Eso es todo lo que Sasuke podía hacer? —preguntó Kabuto, con aburrimiento. —Itachi ganó como era de esperarse.

— ¿Sabes que recompensa quiero, Sasuke? —dijo Itachi, concentrándose en su hermano menor. —Esos ojos que tienes, ahora me pertenecen.

Sakura sintió las lágrimas escurrirle, sin poder limpiarlas, sin poder hacer nada. Incluso si su mente seguía luchando, su cuerpo no obedecería.

—Debiste recordar mi advertencia, debiste darte cuenta que los Uchiha tenemos un destino que va cubierto de sangre, no podemos amar a nadie ni dejar que nadie nos ame. Estamos destinados a matarnos unos a otros para satisfacer nuestros propios deseos. Matar hermanos, matar amigos, ¡TODO ESO LO LLEVAMOS EN NUESTRA SANGRE!

—Ah, ya.

Sasuke abrió los ojos, sin ninguna expresión por las palabras antes dichas, golpeando a su hermano justo en el rostro, logrando alejarlo de él y que Itachi lo observara con cautela. Sasuke tronó su cuello, queriendo recuperar el movimiento perdido, su cuerpo comenzó a reaccionar mucho mejor en el instante que sacó el poder que Orochimaru le había impuesto.

— ¿Cómo has logrado hacerlo? —preguntó Itachi.

—Resulta que tuve a la peor sensei del mundo. —dijo Sasuke. —Daba unas palizas horribles y no importa en cuantos genjutsus Kakashi me metiera, nada era peor que verla a ella cada mañana, cada tarde y noche.

— ¿Sensei?

—Su nombre es Anko. —sonrió Sasuke, retirándose la capa negra que llevaba. Algo en su mirada había cambiado, estaba más seguro, menos temeroso de enfrentarlo. Itachi sonrió. Así era justo como debía ser.

La marca de Orochimaru comenzó a extenderse por todo su cuerpo, formando aquella terrible ala amorfa que salía por su espalda.

—Así que el genjutsu no funcionará. —murmuró Itachi. —Supongo que tendré que hacerlo por mis propias manos, no debería tomarme más de dos minutos acabar contigo.

—Hablas mucho Itachi. —Sasuke comenzó a correr a él. — ¿Te has convertido en un anciano en todo el tiempo que no nos hemos visto?

Ambos hermanos movieron las manos al mismo tiempo, formando los sellos que tanto conocían desde pequeños.

— ¡Katon: Gōkakyū no Jutsu!

Kabuto tuvo que tomar a Sakura del suelo, distanciándose de la enorme destrucción que generaron las bolas de fuego al impactarse una contra otra. Sasuke e Itachi seguían emanando el jutsu de ellos, esperando a ver quién se quedaba sin aire primero. No obstante, Sasuke fue el primero en ceder cuando se dio cuenta que su plan había dado resultado, dos serpientes se habían deslizado hasta los pies de Itachi, apresándolo por las pantorrillas, distrayéndolo del jutsu. Sasuke al caer de nuevo al suelo aprovechó las milésimas de segundo al máximo, haciendo un nuevo sello de manos e invocando a siete serpientes que salieron disparadas en instantes, directo a Itachi.

Lo que Sasuke no esperó fue ver a ese maldito cuervo de nuevo, protegiendo a Itachi, en vez de a Sakura.

Las alas de Masamune impactaron el golpe de estás, provocando que el cuervo comenzara a devorar una a una. Sasuke chasqueó la lengua, mirando a su hermano. No podría traspasar esas alas si lo estaban protegiendo a él. Itachi se colocó enfrente de su cuervo amigo, reponiendo su presencia ahí.

—No puedes derrotarme. —sentenció Itachi.

—Límpiate los ojos, Itachi. —bramó Sasuke, respirando agitadamente. —Parece que después de todo sí te hacen falta unos ojos nuevos, aunque no te cederé los míos.

Itachi comenzó a lanzar shurikens y kunais a su dirección, siendo correspondidos por Sasuke de inmediato.

—No me imagino una vida donde no pueda ver a esos dos idiotas sonriéndome como siempre. —sonrió Sasuke, preparando el chidori de nueva cuenta, esquivando lo mejor que pudo los ataques de Itachi, este a base de taijutsu golpeó la quijada de Sasuke, levantándolo del suelo, golpeando con su puño el estomago y rematando con una patada directo en la parte trasera de la cabeza.

—El único que sigue parloteando, eres tú, Sasuke.

La luna comenzó a alumbrar el cuerpo tirado en el suelo, a Itachi delante de él, a punto de pisar la cabeza de su hermano. No obstante antes de recibir el golpe final, Sasuke clavó su espada, atravesando el pie de Itachi en un parpadeo. Este dio un alarido de dolor, traspillando hacía atrás, Sasuke aprovechó para estampar el chidori en el pecho de su hermano mayor.

Quería atravesar su cuerpo, acabar con todo eso de una vez, no obstante, Itachi había logrado agarrar su muñeca a tiempo, impidiéndole hacer lo primero. Se veía agotado, no podría detener el ataque por mucho tiempo, así que tuvo que recurrir a su último recurso.

— ¡Amaderatsu!

El fuego negro comenzó a expandirse por todo el bosque a pasos agigantados, el brazo que sostenía a Itachi comenzó a ser consumido por las mismas flamas, haciendo que Sasuke detuviera su ataque, separándose de su hermano rodó por el suelo para apagar las llamas, su brazo estaba inservible por ahora, sus heridas debían ser de primer grado, se desangraría si continuaba moviéndose. Pero tenía que continuar con la pelea, así que la marca de Orochimaru comenzó a tomar control nuevamente.

—Nunca esperaste esto, ¿verdad, Sakura? —preguntó Kabuto, sentado al lado de ella, palmeó su cabeza. —Orochimaru-sama hubiera estado feliz de poseer el cuerpo de cualquiera de esos dos, pero fue asesinado. Ese chico llamado Sai, era de temer, aunque bueno, era un Anbu debimos tener cuidado desde el principio.

—Hmp…—Sakura buscaba responder con todas sus fuerzas pero no podía. Su cuerpo ya estaba al límite, no podía seguir forzándolo porque terminaría colapsando.

—Aunque es obvia la derrota de Sasuke, no importa que su entrenadora haya sido Anko o Kakashi. No podrá con Itachi. —Kabuto se puso de pie. —Ya tengo los resultados que buscaba, entonces, hora de irnos, Sakura.

Ella clavó sus ojos en él, Kabuto silbó ante su mirada, extrañamente animado de recibirla. Esa chica había pasado de ser un gatito encerrado a una pantera a punto de abrir su jaula.

—Será entretenido quebrar esa voluntad. —sonrió Kabuto, colocándola por encima de sus hombros.

Mientras buscaba de nuevo comenzar a forcejear, en vano por supuesto, se fijo en la pelea delante de ella. Las nubes se habían ido, el fuego seguía expandiéndose, apagándose lentamente, y entre todo ello, los rayos lunares se enfocaban en los dos hermanos.

Uno tomando el cuello del otro, poniéndole punto final de una vez por todas a eso.

Detente, Itachi-san…

Sakura buscó moverse con más fuerza que nunca, pero las cadenas imaginarias que la rodeaban, no cedían.

Itachi se giró a ella, sus ojos estaban sangrando debido al Amaderatsu. Itachi apretó más el cuello de Sasuke, Sakura sintió un escalofrío recorrerla, sus oídos le jugaban una mala pasada al proyectar como se escucharía el cuello de Sasuke rompiéndose poco a poco.

Detente, por favor…

Él volvió a concentrarse en su pequeño hermano, restándole importancia a los ojos de la chica. Ella tenía que entender… que él era el villano ahí, que nunca debió encariñarse con él. Sasuke aún buscaba en vano patalear y apartar con todas sus fuerzas las manos de su hermano. Pero ya se estaba quedando sin aires y sin energías.

¡DETENTE!

—No pudiste vencerme, eres demasiado débil, los lazos, tus sentimientos, te hicieron vulnerable. No eres digno de ser un Uchiha y nunca lo fuiste. —sentenció Itachi.

—V-Vete a la mierda. —logró balbucear Sasuke, con un ojo entrecerrado y respirando cada vez más lento. —S-Si tú quisieras matarme… ya lo habrías hecho hace mucho tiempo.

Itachi lo observó fríamente, crispando las cejas.

—S-Sakura… no me hizo débil, me hizo mucho más fuerte.

— ¿Es así? —dijo Itachi, apretando mucho más el agarre. Sasuke comenzó a ver en blanco, ya no tenía fuerzas para seguir luchando. Aún con todo eso, buscó la mirada de Sakura, quién seguía batallando con las cadenas invisibles que la rodeaban, tirando de ellas con toda la fuerza que podía.

— ¡NO TOQUES A SASUKE, BASTARDO HIJO DE PUTA!

Cuando al fin pudo soltarse de ellas, dándole una patada a Kabuto justo en el rostro que lo mandó a estrellarse cientos de metros a la derecha, Sakura alzó con horror la mirada ante el silencio de la noche; las manos de Sasuke habían caído a su costado y su cuerpo había quedado inerte. El corazón de la chica comenzó a bombear cada vez más lento, con la boca temblándole y los ojos secos debido a que ya no tenía más lágrimas que derramar.

No se dio cuenta de cuando comenzó a correr, no se dio cuenta en que momento la tierra crujió bajo sus pies a cada paso que daba. Quería llegar a él, tomarlo entre sus brazos y acurrucarlo en sus piernas, contemplar la luna a su lado y sonreírle, que Sasuke le sonriera como solo él sabía hacerlo.

Pero la respiración de Sasuke se estaba deteniendo poco a poco.

Sakura chocó la mirada con Itachi, dos bloques de acero entraron en contacto y ciertamente Itachi se vio lento cuando el puño de la chica casi le rozó la mejilla, incluso el aire que emanaba de su fuerza era cortante. Logró derribar al menos una tira de árboles detrás de él. Los golpes de Sakura eran inconcinos, no tenían forma, iban tirados al azar debido al enojo. Su mente no estaba trabajando. No podría ganarle de esa manera.

Itachi sabía que parar alguno de sus golpes o siquiera dejar que lo tocaran era un noqueo seguro. Por lo que se dedicó a esquivarlos, sin embargo, la secuela del Amaderatsu estaba haciendo efecto al igual que las enseñanzas que le había dado a Sakura.

La chica clavó con toda la fuerza que pudo un kunai en el brazo de Itachi, con el que buscó defenderse, había traspasado incluso el hueso. Sakura entonces bañó sus manos en chakra, pero no de cualquier chakra, sino del médico. Si ya era peligroso un golpe suyo, eso acabaría en la muerte.

Lo mejor era encerrarla en un genjutsu, Itachi desvió la mirada por un segundo, sintiéndose incapaz de aplicar el Tsukuyomi infinito en ella.

—Te atreviste a tocar a tu hermano menor, ¿por qué no eres capaz de hacerlo con una completa extraña? —escupió Sakura, viendo a través de él. Itachi suspiró, aunque así como Sakura lo conocía, él conocía a Sakura.

—Por la misma razón que tú no podrías matarme. —comentó Itachi, parando el genjutsu.

—No pienses que volveré contigo.

—No tienes otro lugar a donde ir. —sentenció él. —Si huyes de Akatsuki, no creas que podrás vivir una vida tranquila, ni mucho menos regresar a la aldea de la hoja, Sakura. Serás cazada hasta tu extinción.

— ¿Por qué…? ¿Por qué no le cuentas la verdad a Sasuke? —murmuró Sakura, sin despegar la mirada de él. Itachi notó que lo seguía mirando como una presa que cazar.

—No mentí cuando te traje conmigo, Sakura. —dijo Itachi, fríamente. —Tú solo creaste falsas esperanzas en mí, en que podías detener lo inevitable.

— ¿Eso soy para ti? ¿El juguete con el que puedes atraer a Sasuke? —bufó ella, sin poder creerlo.

—Es lo único que siempre debiste ser. —contestó Itachi. Sakura frunció las cejas, incrédula de sus palabras, sintiendo el dolor comenzar a extenderse por todo su pecho. Nunca sería más que un objeto desechable, para su clan, para la persona que admiraba, para todo.

—Ah, ¿por qué los tipos con cara bonita siempre decepcionan a las chicas más increíbles? —suspiró Naruto, comenzando a salir de entre los arbustos, con una mirada sombría en sus ojos. —Y a la luz de la luna, no podrían ser peor.

—Buenas noches. —saludó Kakashi, alzando una mano. Sakura e Itachi los contemplaron con sorpresa.

—Somos el resto de los que te van a patear el trasero, imbécil. —decretó Naruto, poniendo una mirada que Sakura nunca antes vio y que le causo un terror inmenso.

Era la mirada de un asesino.

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Bueno, creo que a partir de aquí es necesario explicar algunos puntos que no contendrá la historia.

El primero y creo que más importante es que no habrá Megazords, es decir, no usaré el Susano, las cosas gigantes que aparecen al final de Naruto, no sé cómo se llamen, pero ustedes entienden o eso creo xD. Solo se usaran los jutsus normales y los heredados por el clan, es decir, los que tengan como ¿coherencia? Dentro de un mundo de ninjas.

La segunda es que Itachi no tiene ninguna enfermedad, él esta sanito en mi fic.

Tercera, Orochimaru no está dentro de Sasuke, él solo tiene la marca (algo así como Anko y Jugo).

Y creo que ya, es todo. ¡Gracias por leer!

P.D. Este ha sido a mi parecer, uno de los mejores capítulos que yo siendo que he escrito dentro de todo mi ámbito de FF. Me gustó mucho el resultado.