78. Sasuke e Itachi.
Sakura cerró los ojos, presionando con los dedos sus párpados, en un intento de quitar el sueño de ella. Se sentía irremediablemente cansada, aturdida y molesta. No tenía cabeza para otra cosa más que para convencer a esos ninjas de Konoha de que accedieran a su descabellada petición, sabía que los que más perdían eran ellos, los traidores, no obstante, sus antiguos camaradas no parecían entenderlo. O al menos no todos, dado a que Shikamaru se encontraba en absoluto silencio, Sakura reconocía esa mirada analítica en él, era fácil de reconocer debido a que usó la misma en los exámenes chunnin.
Y ahí estaba su oportunidad, si Shikamaru lo entendía, entonces todo marcharía a la perfección.
—Lo que nos estás pidiendo es una locura, Sakura. —reclamó Neji. —Llevamos aquí sentados dos horas, no has logrado convencer ni a su propio hermano, ¿por qué demonios piensas que nosotros vamos a ceder?
La mirada verdosa de Sakura, se topó con los dos pares de ojos que portaban el Byakugan. Neji parecía muy molesto, lo comprendía, después de todo al llegar a Konoha, Lee sería tratado como un traidor. Sin embargo, Hinata estaba sentada ahí, observándola con seriedad, sin emitir palabra.
Bien era cierto que ahora Sasuke estaba en un estado de shock, más que nada por la brutalidad con la que Sakura dijo aquellas palabras. Itachi seguía sentado en la distancia, sin entablar conversación con nadie, al lado de Sasori que miraba con cierta curiosidad a Sakura; estaba sorprendido de que de ella brotaran palabras con su nombre incluido. No obstante, si bien, Itachi y Sasori podían marcharse en cualquier momento, decidieron aguardar.
Itachi estaba observando a su hermano de vez en cuando, Sasuke se había alejado un poco, bajo la guardia de Guy. Naruto también estaba con él, sin emitir palabra, solo demostrando que estaría a su lado.
Sasuke miró por un instante la mano que tomó Sakura, el contacto de aquella vez en la tierra de las olas cambió; la mano suave que tomó aquella vez, temblando de miedo, que le envolvió toda la palma con calidez ahora era lo contrario, las manos suaves de Sakura ahora tenían callos, no temblaban de miedo, se aferraban a seguir viviendo pasara lo que pasara y la calidez… tampoco estaba. Era tan frío como el invierno en las montañas.
Por otro lado, lo que más inundaba la mente del menor de los Uchiha, eran las palabras que Sakura dijo, el hecho de pensar que Itachi hizo todo eso para proteger a todos de una guerra. No entendía que tenía que hacer en ese momento. ¿Perdonarlo? ¿Fingir que todas esas noches que temió a la oscuridad no fueron más que horribles pesadillas? ¿Tenía que olvidarse de todo su dolor y voltear a mirarlo con una sonrisa llena de orgullo? Decirle, "hey, mataste a mi familia y amigos, pero entiendo tu dolor, te perdono." Sasuke soltó una risa opaca, mientras las lágrimas comenzaban a caer de su rostro. Luego la risa se intensificó y estalló a carcajadas lamentables.
Se sentía una basura.
Sasuke se llevó las manos al rostro, jalándose un mechón de cabello. La desesperación comenzaba a apoderarse de él.
—Sasuke…—llamó Naruto, dando un paso a él. Sasuke negó con la cabeza y Naruto se detuvo.
—Es gracioso pensar que mi hermano hizo todo por esa aldea. —espetó Sasuke, en voz baja. Naruto lo escuchó con atención. —Es decir, Konoha me quitó todo pero… me volvió a dar todo con ustedes.
Naruto bajó la cabeza, entendiéndolo a la perfección.
—Sé que debo perdonarlo, que él fue quién más amó a Konoha por encima de su clan. —suspiró. Naruto sintió un escalofrío, su voz sonaba oscura, seca y desgastada. Su rostro se veía como el de un muerto. —No obstante, no puedo hacerlo, Naruto.
El rubio se apresuró a colocarse delante de él. Con mirada determinada, decretó que Sasuke lo que más necesitaba en ese momento era saber que aún los tenía a su lado, que podrían sostenerlo, tomarlo y sacarlo de la oscuridad. Y Naruto quería hacerlo, volver a sumergirse en ese inmenso mar que un día vio y nadar al fondo, aunque no pudiera ver nada, aunque no pudiera escuchar nada, sabría que podría localizar a Sasuke en alguna parte.
—Pues no lo perdones. —respondió Naruto. Las palabras salieron por sí solas, como si fuera lo más obvio del mundo.
—Yo…
—No eres una mala persona por no hacerlo, Sasuke. —Naruto puso una mano sobre su hombro, apretándolo con firmeza aunque sin llegar a lastimarlo. —Itachi hizo cosas terribles, bien o mal, fuera la razón por la que fuera, incluso si te ha salvado la vida al no matarte, también puso una carga terrible sobre ti. No tenías porque llevarla. Él quería que te convirtieras en un héroe al asesinarlo, sin embargo, todo ese tiempo que pasaste en soledad, añorando la vida que llevaste antes casi te llevaron por un mal camino, quizás si hubieras seguido a Orochimaru, estarías al borde de la locura ahora mismo.
—Naruto.
—Mira, nadie debe forzarte a hacer algo que no quieres. —prosiguió. —Claro que necesitas tiempo para asimilarlo. No tienes por qué perdonarlo en un segundo, nadie te lo está pidiendo. Estoy seguro que la única razón por la que Sakura te lo contó ahora, fue para que decidieras qué harías. Para que supieras la verdad. Sakura no lo hizo para salvar a Itachi, Sasuke, lo hizo para salvarte.
Hubo un silencio entre ellos, Sasuke sintió unas gotas de sudor resbalarle por el cuello, sus ojos se entrecerraban producto del cansancio de las lágrimas derramadas.
—No lo entendía al principio, a pesar de que Sakura lo ha dicho un montón de veces. —suspiró Naruto. —No hay nada que Sakura no haría por nosotros. Desde compartirnos un pedazo de pan hasta unirse a la organización criminal más fuerte del mundo.
—Lo sé.
Naruto negó con la cabeza. —Me asustaba perderlos a ambos, aún lo hace. Pero descubrí algo peor que perderlos. —Sasuke lo observó sin comprender. —Que ustedes se pierdan a sí mismos. Puedo verlo, Sasuke, tu hundiéndote más y más en la oscuridad. Sakura metiéndose al fuego por propia voluntad.
— ¿De qué…?
—No quiero perderlos, pero si tengo que hacerlo para salvarlos, lo haré. Al fin lo entendí. —Naruto cerró los ojos, los rayos del sol pegaban suavemente en su cara, haciendo que su piel morenita estuviera más brillosa. —Así que has lo que creas conveniente, Sasuke… solo te pido que no te pierdas a ti mismo mientras lo haces, porque no dudaré en traerte de regreso a punta de puñetazos.
—Naruto…
—Llora y reclámale. Pega y patalea como si fueras un niño pequeño. Muéstrale todo el dolor que te hizo pasar si es necesario. —Naruto se dio la vuelta, indicando que lo dejaría con sus pensamientos para que pudiera aclarar su mente aunque fuera un poco. —O…
— ¿O?
—Simplemente dile adiós. —dijo Naruto.
Sasuke sintió un escalofrío recorrerlo, a pesar de que el sol estaba en su punto más alto y que los rayos alcanzaban cada parte de su piel expuesta, este se sintió… frío.
Naruto volvió al pequeño círculo que mantenían rodeando a Sakura. Al verlo llegar, esta puso una suave sonrisa en su rostro que él no tardó mucho en devolver. Sakura aun tenía manchas de sangre en su rostro, su cabello era un desastre andante y no parecía que tuviera más opción que volverlo a cortar; una lástima, porque por fin después de mucho tiempo podía verla con el cabello más largo que de costumbre. Lo tenía por debajo de los hombros, cayendo salvajemente sobre estos, con mechones disparados por todos lados. Al sentarse junto a ella, notó el hedor de la sangre y sudor. Su cara estaba moreteada, a pesar de ser un ninja médico, ni siquiera se detuvo a curar sus propias heridas. Su ropa estaba rota y desgastada. Sus ojos cansados divagaban de un lado a otro, oyendo las opiniones contrarias de los demás.
El jinchuriki recordó entonces aquella vez donde la conoció, tirada en el pasto, con el cuerpo lastimado por los golpes. ¿Cuánto no había pasado de eso?
—Sigo diciendo que es mala idea. —intervino Yamato, atrayendo la atención del rubio. —Son Akatsukis, ¿cómo sabemos que no volverán con el líder?
— ¿Cuántas veces tengo que repetir que los están buscando? —preguntó Sakura. —Justo ahora no tienen otro lugar a donde ir, irán de lugar en lugar. Serán cazados por Anbus, por cazarrecompensas y por el mismo Akatsuki, ciertamente llevarlos a Konoha sería más provechoso para ellos que dejarlos ir.
—Tu misma lo has dicho…
—No le voy a entregar al bastardo de Danzo a dos Uchihas en bandeja de oro. —reclamó Sakura, tensando el ambiente.
— ¿Danzo…?
Era la primera vez que lo nombraba. Sakura apretó los dientes, era una de sus últimas cartas, no obstante, si era necesario para sacar a esos dos de ahí, lo haría.
—Cuando me quedé con Tsunade-sama, hubo una ocasión donde Danzo me llevó con él. —comentó Sakura. Lee apretó la boca, sabiendo lo que venía. —Quería saber de mi conexión con Masamune, —hubo un titubeó al pronunciar el nombre de su amigo, pero se esfumó rápidamente. —a través de él, podía comunicarme con Itachi con genjutsus, aunque para ese tiempo yo no lo sabía.
—Solo fuiste con él, ¿y? —preguntó Yamato.
Sakura apretó la boca en una delgada línea, al parecer no la estaban entendiendo.
—Por ir con él… se refiere a que la secuestró. —comentó Sai, desde atrás. Sakura lo observó de reojo, molesta. —La llevó a La Raíz.
— ¿Secuestro…?—murmuró Naruto, procesando las palabras.
Ino miró a Sai, esperando a que continuara. Él desvió la mirada al conectar con sus ojos azules. —Es obvio lo que quiero decir.
— ¿¡Por qué no dijiste nada sobre ello!? —reclamó Ino, alarmada. — ¿Qué fue lo que te hicieron? ¿Por qué…?
— ¿Qué demonios, Sakura? —se metió Kakashi, pidiendo a Choji que controlara a la rubia. — ¿Por qué Tsunade-sama dejó que pasara eso?
—Porque Danzo dejó un clon muy convincente. —respondió Sakura. Se habían desviado del tema, maldita sea. — Eso no es lo importante aquí…
Naruto llevó las manos a su cabeza, frustrado por la cantidad de información que estaba recibiendo de golpe. Otra cosa más y terminaría colapsando. Con fuerza, haciendo que Sakura le prestara atención y todos los demás se quedaran en silencio, clavó los ojos azules en los verdes de ella, parecían dos pilas de acero chocando entre sí. Sakura buscó soltarse, no obstante, Naruto no lo permitió.
— ¿Qué te hizo? —preguntó Naruto, con un gesto adolorido.
Sakura pasó saliva, bajando por unos segundos la mirada al suelo, como si estuviera avergonzada de decirlo así, delante de todos. Incluso sus mejillas se colorearon en tono rojizo, extendiéndose hasta sus orejas.
—Naruto…—Kakashi quiso intervenir, pero Sakura alzó una de sus manos, diciendo que estaba bien.
Necesitaban información para confirmar lo terrible que Danzo podía ser.
Itachi observó a su hermano una vez más, incluso cuando Sakura relataba su historia en La Raíz, Sasuke escuchó en silencio todo. A cada palabra que Sakura daba, veía que el rostro de Sasuke iba palideciendo cada vez más y más, sabiendo que al momento de que fuera llevada a Konoha, volvería a pasar por lo mismo, quizás hasta peor. Sasuke pareció sentir que lo observaba, dio un largo respingo y comenzó a acercarse, ante la atenta mirada de Guy quién no parecía estar prestando tanta atención a lo que Sakura decía, estaba más concentrado en que ninguno de los prisioneros escapara, aunque para ese punto ya había quedado claro que no lo harían, Kakashi le pidió que lo hiciera para estar seguros.
—Hablaré contigo. —dijo Sasuke. Luego miró a Guy. —Hablaré con él dentro de la cueva.
Guy asintió con la cabeza y dejó a ambos ingresar.
Sakura, incluso sin dejar de relatar, observó a ambos caminar dentro de ella. Shikamaru la miró y Sakura no pudo evitar formar una sonrisa interiormente.
Había logrado convencerlo.
—.—.—.—.—
Desde que era pequeño, Itachi Uchiha solo había tenido algo en mente. Al primer instante que lo cargó en brazos, juró que protegería a ese pequeño niño de todo y de todos. Nada podría hacerle daño.
Hasta que el daño se lo causó él.
Itachi miraba su espalda al ingresar a la cueva, se había convertido en todo un hombre, ese pequeño niño que arropó y se quejaba de no querer dormir para pasar un rato más con él.
Y él no lo había visto crecer.
Se aseguró de repetirse cada día, después de la masacre Uchiha, que todo eso era por un bien mayor. Sasuke crecería siendo alabado por todos al ser el único sobreviviente, conseguiría amigos confiables, vengaría a su clan y regresaría a Konoha como un héroe.
Pero ese día nunca llegó.
De vez en cuando, Itachi se preguntaba, ¿qué habría pasado si aquel día no se hubiera acercado a Sakura Haruno? ¿Sasuke seguiría en la aldea?; ¿Y si se hubiera llevado a Sakura cuando pudo hacerlo? Si se hubiera negado a sacarla del genjutsu, ¿la podría haber matado delante de Sasuke para que este no olvidara su venganza?
¿Y si hubiera escapado con Sasuke en vez de matar a toda su familia?
—Nunca entendí porque me dejaste vivo aquella vez. —habló Sasuke, distrayendo a Itachi de sus pensamientos. —Es decir, tenías todo para matarme. No quería pensar en ello, sin embargo, a veces lograba colarse a mí mente que quizás tú no eras tan malo. "Quizás alguien lo engañó." "Quizás alguien lo obligó…". Esos pensamientos infantiles de falsas esperanzas nunca pensé que fueran reales, y lo fueron.
—Nunca fue mi intención que tú lo supieras.
—Querías que matara a Naruto para obtener poder. —Sasuke no volteó a verlo en todo ese tiempo. — ¿A dónde se supone que volviera cuando me arrebataras todo de nuevo?
—Sasuke.
—No hubiera tenido un lugar a donde pertenecer. —dijo Sasuke. —Probablemente acabaría en la locura o quitándome la vida.
—Serías más fuerte que todo eso. —cortó Itachi. —Lo sé, porque soy tu hermano.
— ¿Hermano…? —Sasuke pareció meditar sus palabras. —El hermano que admiraba… se marchó aquella noche de luna llena.
—No podrías entenderlo.
—Puedo hacerlo. —dijo Sasuke, seco. —Si ahora mismo me pidieras que destruyera Konoha por salvar a Naruto y Sakura, lo haría.
—Sasuke…
—No sé si después de esto volveremos a vernos. —siguió Sasuke, ignorando a su hermano. —Tampoco me interesa. —Itachi se quedó callado, sabiendo que no tenía derecho en intervenir las palabras de su hermano. —Podría decir te perdono pero no sería sincero, entiendo tus razones, tus motivos y todo eso. Entiendo a Sakura y el hecho que se haya aferrado a ti.
Sasuke se volteó a Itachi, plantándole cara por primera vez.
—Las cicatrices no desaparecerán solo porque ahora sé tu motivo. —declaró él, serio. —No importa que hagas, ni cuales hayan sido tus motivaciones. Asesinaste a mis padres. A mi clan. No hay forma que pueda olvidar todas las noches que desperté gritándole al cielo que fuera un sueño.
—Lo sé.
—No hay forma que te perdone, Itachi.
Sasuke tenía la mirada clavada en él, al igual que Itachi en Sasuke. Las emociones se sentían a flor de piel, Sasuke aún recordaba su pelea pasada, donde casi le rompe el cuello. Itachi en cambió dio una suave sonrisa, había sabido desde el primer momento que esa sería su respuesta.
Nunca esperó que al final de todo esto pudieran volver a sonreír.
—Madara Uchiha. —dijo Itachi, atrayendo la atención de Sasuke. —Es el nombre del sujeto que me ayudó con la matanza del clan Uchiha. Recuerda bien ese nombre, Sasuke.
—Madara…
—Danzo se implanta los ojos de los Uchiha en los brazos. —siguió él, confundiendo más al contrario. —No confíes en él. Seguro que querrá ir por ti cuando llegues a Konoha.
—Espera un momento.
—Sasori y yo iremos reuniendo información, las cuales les haremos llegar. —dijo Itachi.
— ¡Itachi!
—El momento de partir se acerca, Sasuke. —dijo él, sin darle importancia a sus reproches. —Cuida de Sakura.
—No tienes por qué pedírmelo tú…
Itachi negó con la cabeza. Sasuke detuvo sus palabras, dejándolo continuar. —La Sakura que conoces, ya no existe.
— ¿Qué?
—Se está convirtiendo rápidamente en un recipiente vacío, Sasuke. —declaró Itachi. —Y lo único que tiene dentro de ese recipiente, son ustedes. Sasuke, ella se ha perdido así misma.
—Sakura es Sakura… nadie la conoce mejor que nosotros dos. —reclamó Sasuke.
—Es tu decisión creerme o no. —Itachi quiso alzar su mano, quería finalizar con un poke, dejar ahí su hermandad y seguir su camino, protegiendo a su hermano en las sombras.
No obstante, se detuvo justo antes de que Sasuke notara sus intenciones.
Eso no acababa ahí.
—Itachi. —llamó Sasori, entrando a la cueva. Neji y Guy lo miraban con recelo. —Lo consiguió.
Involuntariamente el cuerpo de Sasuke se inclinó hacía adelante, queriendo detener a su hermano. De nuevo estaba mirando su espalda mientras se marchaba. Pero era lo mejor, ¿no?
Sakura lo observó en silencio mientras salía pero Itachi notó que no se acercaría a despedirse.
Sasori hizo una pequeña mueca, no estaba del todo conforme con la decisión, pero ahora le tocaba buscar respuestas a él. Aunque comenzaba a entender poco a poco la respuesta a su pregunta, si se hubiera quedado un poco más con Sakura seguro que la habría entendido por completo.
Itachi entonces suspiró, ante la atenta mirada de los ninjas de Konoha, rebuscó algo entre su ropa. Acercándose a Sakura, le entregó un pergamino de no más de quince centímetros de alto, ella lo tomó y lo desenvolvió enfrente de todos, para que no desconfiaran.
Al ver su contenido, la boca de Sakura tembló.
—Búscalo entre las noches iluminadas por estrellas. —dijo Itachi, comenzando a marcharse. —Él te estará observando desde una de ellas.
Sakura abrazó el pergamino con fuerza, sin querer soltar ninguna lágrima, pero en cuanto tocó el suelo con sus rodillas no pudo evitar que su garganta comenzara a quemar por todos los gritos contenidos que tenía.
"Sakura. Portadora de Masamune."
Era el contrato de Masamune.
—Igual que yo. —concluyó Itachi, marchándose.
Desde ese momento, los días comenzaron a volverse noches sin fin.
.
Llevo intentando escribir 5K+, pero por alguna razón no me salen más de 3K+. Así que si de repente ven un capítulo como 10 o 20K+, no se espanten, es solo que ya me lo tomé personal.
