[Título inspirado en el lema del Partido. Libro 1984. Por George Orwell.]
89. Pain: La guerra es paz.
"Ero-sennin. Por favor, míreme hasta el final."
Su respiración era caliente. Naruto sentía el hervor palpitar debajo de su piel, causa del enojo hacía Pain. Acababa de destruir a uno de ellos llenándolo de chakra y convirtiéndolo en una rana de piedra. Lo tenía ahí adelante, plantándole cara, sin ninguna emoción en el rostro ni en sus ojos. Como si fuera un muñeco. Naruto aguantó por unos segundos la respiración, con los dientes temblándole debido al enojo.
— ¡Viejo! —llamó, al ver al pequeño sapo saltar directo a Pain, queriendo liberar un ataque.
No obstante, este fue atravesado por una vara de metal que Pain llevaba en la mano. Naruto sintió que era suficiente, toda la sangre hirviéndole debajo de la piel, quedó fría de pronto, disminuyendo con ella su sentido común.
—Fue un digno oponente. —comentó Pain, queriendo tirarlo a un lado.
— ¡Bastardo! —rezongó Naruto, lanzándose a atacarlo. Al ver esto, Pain lanzó a la pequeña rana muerta a Naruto; su mente le pidió atraparlo en el aire, debido a la fuerza utilizada por su enemigo se sintió como el fuerte golpe de una roca. Pain a su desgracia notó aquella distracción, y tomó la oportunidad.
—Bansho Tenin.
Naruto sintió como su cuerpo dejaba de responderle por algunos microsegundos, por más que puso resistencia fue atrapado en el aire y sometido contra el suelo. Pain rompió el suelo con él. Naruto lanzó un grito ahogado cuando todo el dolor se le extendió a través del cuerpo. Pain volvió a moverse a una velocidad cegadora, tomando la muñeca alzada de Naruto, clavándola en el piso junto con la contraria, con el mismo tubo con el que apuñaló a su amigo.
Naruto Uzumaki sintió el dolor atravesar todo su cuerpo, como si una tonelada de rocas se le hubieran caído encima. Gritó con fuerza, casi desgarrándose la garganta. Pain en cambio, como si lo hubiera hecho miles de veces, y no le importara ni lo más mínimo porque el chico kyubi estaba repleto de odio a él, se colocó delante, clavando la mirada en Naruto. Causándole terror al contrario. ¿Así era como acababa todo?
¿Así iba a … morir?
Pensó en todos en la aldea, esperando a ser salvados. Naruto sintió que podía devorar el mundo cuando llegó y vio a toda su aldea destruida. A su otro maestro al borde de la muerte. Pasó saliva con fuerza al ver el cuerpo del vejo sapo tirado, ya muerto. Naruto hizo un esfuerzo de librarse del agarre, todo en vano, solo consiguió hacerse más daño. Entonces, como todo humano, el terror de morir a manos de ese bastardo llegó a él. Y se sintió desesperado, porque al momento en que muriera, Pain arrasaría con todo a su paso.
Fue cuando el miedo volvió a ser sustituido por rabia.
— ¿¡Quién diablos eres!? —gritó tan alto que sintió que su grito resonaría por toda la aldea. — ¿¡Qué diablos quieres!? ¿¡Por qué estás haciendo esto!?
Pain pareció ligeramente sorprendido de sus palabras. Luego su mirada se agrió.
— ¿Por qué? —masculló. —Todo pasó tan de repente. Las razones simplemente se aclararon después.
Casi con sadismo, removió la vara que atravesaba las manos de Naruto, causándole un dolor mucho más intenso.
—Incluso si te lo explicara, probablemente no podrías entenderlo. —comentó Pain. —Pero… no pienses que no quiero lo mismo que Jiraya-sensei. Sería incorrecto suponerlo. —Naruto quería escupirle en la cara por atreverse a volver a mencionar a Jiraya. —Mi meta, es traer paz y justicia.
¿Paz? ¿Justicia?
Naruto sintió que se volvía loco. Tan solo bastaba mirar el enorme agujero que ahora se centraba en Konoha, todas las casas destruidas, las vidas inocentes tomadas.
—Estás loco. —farfulló Naruto, retorciéndose de puro coraje. — ¡NO ME JODAS, IMBECIL! —bramó, furioso. — ¡MATASTE A MI MAESTRO! ¡DEJASTE IMPEDIDOS A VARIOS DE MIS AMIGOS! ¡DESTRUISTE UNA ALDEA ENTERA! ¡HAZ HECHO TODO ESO A CONCIENCIA Y… ¿¡ESTÁS HABLANDO DE PAZ!?
Él lo observó desde arriba, sin inmutarse por sus palabras.
— ¡No hables mierdas! —exclamó, removiéndose con fuerza. — ¡Tú no sabes nada acerca de la paz!
La voz de Pain sonó glacial. —Entonces, ¿Cuál es tu meta?
— ¡ASESINARTE! —espetó. — ¡Voy a destrozarte hasta los huesos y cuando lo haga, voy a construir yo mismo esa paz!
Pain sonrió, burlón. La garganta comenzó a quemarle a Naruto. —Eso es admirable. —contestó. Naruto recibió eso como un golpe en la cara. —Sería una buena justicia. Pero al mismo tiempo, ¿qué pasaría con mi familia? ¿mis amigos? ¿mi aldea?
— ¿Eh?
El líder de Akatsuki comenzó a relatarle como la gran villa de Konoha obtuvo el poder, el simbolismo de las guerras y como ayudarían a las grandes naciones. El pensamiento de querer ayudar a sus ciudadanos, a costa de otros. La felicidad que se le traía a pocos, a espaldas de muchos. Las guerras daban cabida a la conciencia de la inconciencia, solo con eso podían asegurar de que el sacrificio sería más beneficioso que perjudicial. Las pequeñas naciones se veían afectadas por todo esto, sobre todo una aldea que quedaba tan céntrica como la aldea de la lluvia. Desabasto, destrucción, violaciones y muertes, son lo que traían las guerras.
—Aquellos que saben mejor lo que ocurre en nuestra sociedad, son los mismos que están lejos de ver al mundo como realmente es. Para ellos la guerra es una calamidad, pero mandan a sus soldados por más tierras, en busca de someter a los que se niegan a hacerlo. —dijo fríamente. —No buscan la igualdad humana, buscan la soberanía absoluta. Y a los que buscan traspasarla, se les controla con muerte. Entonces, los demás aprenden a controlarse, como si de ganados se tratasen.
Naruto bajó la mirada, incapaz de contrarrestar sus palabras.
—Pero a los que son suficientemente inteligentes, aprenden a vivir entre guerras. —prosiguió Pain. —Anhelan la paz, tanto como los demás. Sin embargo, crean su propio sentido de justicia. Que es una tapadera a la verdadera razón: la venganza. Tomamos justicia por nuestra propia mano, causando más y más dolor, hasta que el ciclo interminable comienza a repetirse, una y otra vez.
"El ciclo del odio."
—Los hombres no son capaces de entenderse entre sí. Así que dime, ¿cómo serás capaz de enfrentarte a ese ciclo sinfín? ¿cómo traerás la paz? —retó Pain. Naruto se sintió a punto de vomitar al no saber que responder. —Quiero escuchar tu respuesta.
Naruto tragó saliva. Pensó en Sasuke e Itachi, en como el temor a un clan destruyó todo a su paso; el cómo el odio casi transforma a Sasuke en pura oscuridad. También a su mente llegó Sakura, quién creció en un lugar lleno de dolor, rechazando su verdadero ser y eso mismo la hizo repudiarse.
—No… lo sé. —barbulló Naruto, sintiéndose derrotado.
No pareció como si Pain esperara otra respuesta. Naruto escuchó con frustración el plan de Akatsuki. Un terrible plan que sumergiría al mundo en la devastación, infundiría miedo y la gente recordaría el dolor de las pérdidas para traer paz. Sin embargo, en un tiempo lejano todo volvería a repetirse. Las formas para parar ese ciclo, eran nulas.
Se trataba de una paz nacida del dolor.
—.—.—.—.—
Hinata llevó un dedo a su labio. Según el Neji del pasado, el pánico estaba creciendo en ella, volviéndose mucho más intenso a medida que pasaba el tiempo, sabiendo que era inútil hacerlo. La Hyuga recordó esa batalla, agachando la mirada, dejando que el flequillo con su sombra la nublara por completo. ¿No había cambiado nada desde entonces? "Los Hyuga vemos cosas que los demás no." Eso había dicho a Danzo, mientras en un intento desesperado buscaba proteger a personas que eran parte de su persona más importante. Y, sí. Podía ver con claridad, a través del Byakugan, la pelea que mantenía Naruto contra Pain. Sabía que estaba sometido contra el suelo, y mientras el enemigo hablaba, el tiempo vivo de Naruto era una cuenta regresiva, imposible de parar.
Con la aldea destruida, su querido primo fuera de ella e incontables vidas de su clan arrebatadas, lo único que mantenía la esperanza de la chica era ese sujeto, a merced de Pain. Hinata apartó los ojos de él por un instante, los ninjas que observaban la pelea se mostraban temerosos, incapaces de dar un paso a ayudarlo. Kiba y Shino estaban apoyando en sus respectivos clanes, los Hyuga hacían lo mismo en algunas partes de la aldea. Sakura seguía curando a Tsunade, con el rostro cada vez más pálido.
"Te protegeré a ti… y a todo lo que amas."
—Naruto. —murmuró, con la voz temblándole. —Ya protegí todo lo que amas. —entonces, determinada, apartó el dedo de sus labios, enrollando su mano en un puño, deshaciéndose por completo de esa debilidad.
Sí. Maldita sea. ¡Sí había cambiado desde entonces!
— ¡Hinata-sama! —gritó uno de los miembros de su clan al verla echarse a correr directo al campo de batalla.
"¡Ahora toca protegerte a ti!"
Fue un salto espontaneo. Estúpido si se lo ponía a pensar. No fue con un plan verdadero y por eso acabaría muerta.
"¿¡Cuánto estás dispuesta a sacrificar por él!?" El reclamo de Kiba llegó a su mente, punzante.
"Hinata, hay cosas que no puedes hacer por amor." Las palabras de Shino le martillaron los pensamientos.
Por lo que decidió deshacerse de todo eso.
"No es obligatorio cumplir las promesas, Sakura, a veces solo están para hacerte sentir mejor." Una sonrisa se formó en el rostro de la chica, recordando el sermón dado a Sakura. Que hipocresía de su parte.
—Kiba, Shino… lo siento. —masculló, dando el salto final para colocarse entre el medio de Naruto y Pain. — ¡No voy a permitir que le sigas haciendo daño a Naruto! —bramó hacía Pain.
—Hinata…
—Refuerzos. —gruñó el líder de Akatsuki.
— ¿¡Qué haces aquí!? —gritó Naruto, asustado. — ¡Te matará! ¡Vete de aquí!
Hinata apretó los labios, colocándose en posición defensiva, sin quitar la mirada del enemigo. —Déjame hacerlo. —pidió con voz neutra. Sus palmas estaban alzadas, pero Naruto se dio cuenta que estás no temblaban. —Déjame demostrarte que he cambiado desde entonces. Que puedo protegerte.
— ¡No tienes que probar nada, tonta!
—Lo sé. —murmuró ella. —Pero quiero hacerlo. Enseñarte que yo tampoco retrocederé a mi palabra.
— ¿De qué hablas?
Una sonrisa se formó en Hinata, dolorosa. No lo recordaba, la promesa que le hizo, Naruto no era capaz de recordarla. No obstante, guardó todos esos sentimientos destruidos con un suspiro. Ahí estaba su último intento, con el corazón roto, la chica ahogó un lamento dentro de sí antes de hablar.
—Gracias por salvarme, Naruto. —dijo Hinata, sin volver a darle la cara. —De no ser por ti, seguiría oculta tras un árbol, esperando un día llegar a ser algo. No solo alumbraste la vida de Sasuke y Sakura. También la mía. —a sorpresa de Hinata, Pain no intercedió ni un instante. Quizás sabiendo que esas serían sus palabras finales. Ella al menos lo sentía así. —Y desde entonces, estos sentimientos no se han ido en ningún momento, solo han crecido más y más.
Ah, como quería que su deseo se hiciera realidad. Caminar junto a él por siempre. Tener todo lo que significaba Naruto; sonrisas, alegría, preocupaciones, malestares, enojos y caprichos. Ser de alguna forma, lo que le diera alegría al despertar.
—Por mucho tiempo injustamente pensé que Sakura era egoísta por no tomar una pronta decisión. Que no era justo que ella tuviera tu amor. Pero ahora, eso en realidad no me importa. Aunque alguien más sea dueño de tu corazón… te amo tanto que no me importa engañarme por un poco más de tiempo.
Hinata activo el doble puño de león. Naruto estupefacto sintió que el corazón se le comprimía al escuchar su confesión.
— ¡Hinata!
Naruto la llamó al verla lanzarse hacía a Pain, pero Hinata no se volvió a él en ningún momento. La chica comenzó a dar palmadas al aire, debido a que el líder de Akatsuki parecía poder esquivarlas fácilmente. Cuando estuvo delante de él, Pain lanzó el Shinra Tensei.
Hinata comenzó a rotar sobre su propio cuerpo, mostrando la técnica que tanto le había costado dominar. Seguro que Neji se sentiría orgulloso. Y a pesar de tener el corazón roto, eso la puso feliz. Por fin poder hacerla.
La rotación de palma de ocho trigramas.
El ataque de Pain no tardó nada en chocar contra la defensiva de Hinata. La cual resistió bastante bien, a pesar de que logró moverla varios metros atrás. Haciendo que Hinata sangrara de los pies. Ella deshizo la técnica, jadeante. No podía curarse y cuando dio un paso al frente, buscando defender de nuevo, se sintió como si todos los huesos se le hubieran quebrado.
No se dedicó a pensarlo más, activó la técnica de puño suave: puños gemelos de león.
—El clan Hyuga…
—Tus ideas de paz no son las correctas. —espetó ella, buscando golpearlo. Pain sintió como cada que se acercaba, parecía que su chakra era robado por ella. Se agachó de pronto, logrando derribar a la chica cuando ella se mostró vulnerable debido a sus pies lastimados. Hinata dio dos saltos hacía atrás, evitando que le hiciera una herida mortal. —Pero tampoco las de Naruto lo son. Estoy de acuerdo en eso contigo.
— ¿Qué?
—Es como tú dices, no existirá paz en el mundo jamás. —Hinata hizo una mueca. —Incluso si nosotros acabamos desapareciendo. Habrá animales luchando por la supremacía.
Pain se vio obligado a utilizar el taijutsu cuando la chica cortó un punto de chakra de su brazo, golpeándola directo en el rostro. Hinata sintió que la sangre le bajaba de la nariz por la intensidad del golpe. Pain entonces lanzó tres varas de metal, de las cuales Hinata solo pudo esquivar dos, siendo una la que terminó por inutilizar una de sus piernas.
— ¡Hinata!
Ella jadeó, sopesando el dolor. Pain no la dejó descansar, siendo que Hinata tuvo que rodar sobre su propio cuerpo para esquivar el ataque.
—Bansho Tenin. —Hinata se vio arrastrada a él, siendo tomada del cuello, logró con su pierna buena, darle una patada a Pain justo en el pecho. Separándolo de sí.
—Pero… sí que se puede contrarrestar. —Hinata sintió que su garganta estaba casi destruida debido a la fuerza con la que fue agarrada. —Con líderes buenos. Que se interesen… en los suyos.
—Hay una probabilidad de uno en diez. —contestó Pain.
—Aún… si es uno solo… hay cosas que puede cambiar. —reprochó ella, volviéndose a poner de pie. —L-Las malas acciones se contagian... pero... las buenas también.
— ¡Ya basta, Hinata! —gritó Naruto, asustado de ver la gravedad de su cuerpo.
—Estás hablando para ti misma. —se dio cuenta Pain. — ¿Qué sabes tú de liderazgo?
Hinata sonrió.—Nada. —escupió sangre a un lado, sin querer darle la satisfacción al contrario de burlarse de ella ni de su clan. —Pero estoy aprendiendo.
—Alguien que no entiende el dolor…
— ¡Lo entiendo! —interrumpió Hinata. — ¡Lo entiendo y por eso decidí convertirme en una mejor ninja, en una mejor persona!
Hinata apenas tuvo tiempo de pestañear, en un instante, harto de escucharla, Pain se encontraba delante de ella. Con la mano extendida directo en la cara de la chica. Fue tarde cuando buscó protegerse.
—Shinra Tensei.
La joven Hyuga se vio lanzada por el aire, como una delgada sombra. Cuando cayó, el sonido fue escalofriante. El peso muerto que dejó un agujero pequeño en el piso. Naruto se quedó pasmado, Hinata tenía sangre burbujeando en su boca, su Byakugan estaba desactivado y Pain se acercó peligrosamente a ella. El cuerpo de Hinata mostraba espasmos y Naruto, horrorizado, entendió que estos no eran por miedo. Eran por querer seguir protegiéndolo.
Ella entreabrió los ojos, conectando con la mirada azulada de Naruto.
El sonido que provino cuando Pain atravesó el tórax de Hinata, estremecería hasta a la persona más fría que lo escuchara.
—… el amor lleva al sacrificio, el sacrificio al… —
Naruto lo ignoró por completo, veía el cuerpo de Hinata tendido en el suelo, sobre un charco de su propia sangre comenzar a extenderse más y más. Ella parecía seguir mirándolo, sin parpadear, como si estuviera en un profundo sueño y nunca más pudiera salir de él. Entonces, sintió como el corazón se le hizo añicos al verla dedicarle una sonrisa queda, dolorosa y bañada en sangre, dibujada en una línea delgada que no tardó más de un segundo en desaparecer.
Él entonces se olvidó de sí mismo.
Y se enfocó en destruirlo todo.
A partir de aquí, la pelea de Naruto vs Pain es igual que en el manga. Todo, todo. Realmente no creo que sea necesario meterlo dentro del fic, porque pues sería una copia tal cual del manga (este capitulo ha sido particularmente difícil por ello, ya que no quiero hacer una calca como tal del manga). Por lo que, cuando aborde este pelea nuevamente, será cuando la pelea este finalizando. No sé si debería enlazar lo de Minato encontrándose con Naruto, pero pues lo pensaré mientras hago los capítulos.
Me duele mucho que en el manga Hinata haya sido vencida en una sola página. ¡Fue muy cruel! Pero al mismo tiempo, me sentí orgullosa porque se metió a defenderlo (aunque le salió mal LoL). No sé si la pelea me ha quedado bien y desconozco si el Hakkeshō Kaiten pudiera hacerle frente al Shinra Tensei, pero supongamos que sí. Quería darle protagonismo al dulcecito que es Hinata.
Por cierto, el libro de 1984 ha inspirado por completo este capítulo y los dos que siguen. Hay que amar al Gran Hermano.
