99. Un amor que hace feliz con solo darlo.

Sakura se sentó al pie de un árbol que la escondía en la oscuridad, las hebras de la luz lunar apenas pasaba por los pequeños huecos de las hojas dando en su blanca piel. Ella abrazó sus rodillas con fuerza, hundiendo la cara entre ellas, preocupada de lo dicho por Sasori.

¿Por qué cada que sentía la libertad alguien aparecía y le arrancaba sus alas de nuevo?

Si bien estaba aliviada de que los médicos de Konoha pudieran descansar y que la ayuda llegara tan pronto, el solo hecho de pensar que Sasori podría pedirle que se fuera con ella, y no poder negarse, le causaba un escalofrío en su espalda. A pesar de que Sasuke le había prometido que eso no pasaría, Sasuke no conocía la fuerza de Sasori, no sabía que podría aniquilar a todos con su arena de acero en un simple parpadeo.

Sasuke… ; una pequeña sonrisa se coló en su rostro, recordando los pequeños momentos que pasaron juntos estos últimos días. Ambos se habían extrañado demasiado, que ya no podían evitar querer estar juntos todo el tiempo que pudieran.

E inevitablemente eso la hizo pensar en Naruto.

"Te habría dado lo mejor de mí…" Ahora tenía la oportunidad de demostrárselo, de estar por siempre a su lado y estaba segura que Sasuke también querría hacerlo… pero…

Sakura pretó más sus piernas contra su pecho y llevó las manos a la cabeza, frustrada. ¿Cuándo se volvió todo tan complicado? Deseaba volver a la época pasada, donde todo era risas entre ellos, donde nadie se tenía que preocupar los sentimientos de su mejor amigo o de un príncipe idiota.

— ¿Sakura?

El ruido la sobresaltó, aunque no despegó su cara de sus rodillas hasta asegurarse de que cualquier rastro de lágrimas se hubiera marchado de su rostro. Lo que menos quería era preocupar a la persona que estaba delante de ella, suficiente tenía con todos los problemas que ya le había causado.

—Lee, ¿qué haces aquí? —murmuró Sakura, apartando los ojos de él. Lee se puso de cuclillas delante de ella, sabiendo casi al instante que algo estaba mal.

—Estaba escapando de Gaara, así que me vine a esconder en el bosque después de que interceptó a Naruto. —sonrió; Sakura correspondió el gesto. — ¿Te has peleado con Sasuke o Naruto?

Ella pasó saliva. — ¿Por qué lo dices?

—Bueno, Naruto estaba molesto también y Sasuke estaba con Itachi, pero tiene esa cara…

"No te me acerques porque muerdo". —completó ella, riendo.

— ¡Esa misma! —señaló Lee, ahora sentándose en forma de mariposa. —Lo cual hace un contraste muy raro porque Itachi está dormido, y Sasori está arreglando unas marionetas a su lado.

Lee notó el destello de tristeza en sus ojos cuando mencionó este último nombre, sabiendo entonces que ahí se encontraba el problema.

— ¿Quieres hablar de ello? —preguntó, inclinándose ligeramente.

Sakura negó con la cabeza.

— ¿Por qué te estabas escondiendo de Gaara?

—Ha dicho que tengo que descansar, aunque yo creo todo lo contrario, ahora los únicos que necesitan descansar son el héroe de la aldea, los médicos y los heridos. Todos los demás debemos seguir ayudando en todo lo que podamos.

—Te he visto ir corriendo de un lado a otro estos días, Lee. Incluso se ve que no has dormido bien, tomar un descanso ahora que ha llegado la ayuda no será malo. —protestó Sakura.

—Cuando Ten Ten le ha dicho eso a Gaara, él ha reaccionado igual. —suspiró Lee.

—Después de todo Gaara ha cambiado para bien, es un buen Kazekage. Lee dudo un poco, cosa que causo intriga en la contraria. — ¿No lo crees?

— ¡Claro que sí! ¡Gaara es sensacional! —aseguró, alzando un puño. —Lo que me preocupa ahora es un poco el Raikage, ha estado con una expresión seria desde que llegó, y no para de mirar a Itachi y a Sasori.

—Después de todo pertenecían a Akatsuki. —bufó Sakura. Aunque si se llevaban a Sasori por el asesinato del tercer Kazekage no podría hacerse demasiado por él. —Espero que esto pueda solucionarse de buena forma.

Lee al ver su rostro impaciente, decidió omitir que también estaba observándolos a ellos dos.

Sakura que tenía los ojos entrecerrados, los abrió suavemente al sentir un toquecito entre sus cejas. Lee con uno de sus dedos evitaba que estas se fruncieran. Ella pudo notar que se podía reflejar por completo en los ojos de Rock Lee, y no le gustaba la imagen destrozada que le estaba dando. Así que tomó el brazo que él le extendía y lo atrajo a ella, haciendo que se recostara en sus piernas.

— ¿Qué…? —el balbuceo de Lee quedó suspendido en el aire, mientras que sus mejillas se ruborizaban con fuerza.

—Tienes que descansar. —Sakura puso una mano sobre sus ojos para impedir que siguiera viéndola, ella también estaba avergonzada de su acción.

Se quedaron varios minutos en silencio, Lee sin querer reprochar y aunque quisiera hacerlo en realidad no le salía ninguna palabra de lo apenado que estaba. Sakura en cambio se quedó contemplando la oscuridad de los árboles, en algún punto comenzó a acariciar los cabellos de Lee, se sentían suaves al tacto.

Era bonito estar al lado de Rock Lee, era como si simplemente se pudiera olvidar de todas sus preocupaciones, sabiendo que él estaría ahí para ella en cualquier momento. No era como Naruto o Sasuke, el sentimiento que le transmitía Rock Lee desde el principio fue de empatía. Naruto y Sasuke eran algo que Sakura admiraba, deseaba poder alcanzarlos pronto para caminar a su lado y protegerlos como ellos siempre la protegieron; no obstante, con Rock Lee, sentía que podía ir a su ritmo, que él la esperaría así se tardara siglos en alcanzarlo, podía caminar a su lado sin apresurar el paso.

Por lo tanto, sentía la confianza de poder contarle todo.

—Mis sentimientos acerca de Naruto y Sasuke son confusos. —declaró con voz áspera. —Sé que ellos quieren una respuesta, sin embargo, tantas cosas han pasado. No hay forma de que pueda elegir uno sobre el otro, ni siquiera debería estarlos eligiendo, los amo tanto a los dos que me parte el alma tener que lastimar al otro. Nunca he pensado una vida sin Naruto a mi lado, pensé que lo vería cada día de mi vida despertar a mi lado, comiendo ramen hasta morir de viejos. Y con Sasuke… se coló en mi vida sin ningún permiso, el simple hecho de alejarme de él… no podría. Quiero poder tomar su mano cuantas veces quiera, saber que ambos podremos cuidarnos la espalda y que estaremos bien.

Y aunque Sakura todavía tenía la mano encima de los ojos de Lee, una gota de agua se filtró por ella, tocando el entrecejo de Rock Lee.

— ¿Qué debería hacer? —sollozó. Lee la sintió temblar de la frustración. Podía entender a Sakura, un mundo sin ella sería demasiado duro para él.

Quería decir… "¿Y si me eliges a mí?"

No obstante, se dio una bofetada mental antes de cometer una estupidez. Calló todos esos pensamientos en un parpadeo, porque sus sentimientos justo ahora, causarían mucho más conflictos a Sakura de los que ya tenía. Y darle más preocupaciones a su princesa, era algo que jamás haría. Como un fiel caballero, pondría los sentimientos de Sakura antes que los de él.

Esa era su clase de amor. Uno estúpido… estúpidamente genuino.

—Creo que la respuesta ya la tienes.

— ¿Eh?

—Solo temes el cómo reaccionara el otro, ¿cierto? —preguntó Lee, retirando con cuidado la mano de Sakura. —Sakura… ¿a qué estás esperando?

—Eso hará que toda nuestra relación se rompa…—murmuró dudosa.

—Lo veo imposible, su lazo es tan grande que se ha vuelto irrompible. —confesó Lee, volviéndose a alzar, para volver a quedar sentado delante de ella.

Sakura apretó sus labios en una delgada línea, sus ojos verdes brillaban en la intensidad de la noche y eso solo provocaba que el corazón de Rock Lee latiera como un loco, su cabeza le daba vueltas y deseaba tomarla entre sus brazos, para fundirla en un cálido abrazo. No obstante, solo revolvió sus cabellos con alegría.

—Inténtalo, pon todo tu esfuerzo en estar junto a ellos. Si falla estaré aquí para ti, y si se logra, también. —confirmó, apretando su puño en el aire. —Sea lo que sea, siempre estaré celebrando tus logros, te felicitaré y te tenderé una mano cuando sientas que nadie más te la pueda tender, Sakura. —Lee la observó fijamente a los ojos con una sonrisa que despejo cualquier duda que pudiera albergar el corazón de Sakura; porque esa sonrisa le daba ánimos de seguir luchando y, mejor que eso, le decía que él lucharía a su lado hasta el final de sus días. — ¿Me entiendes?

Sakura era la persona que él había elegido para amar, con la cual quería quedarse para siempre incluso si no era correspondido. Lo supo desde la primera vez que la vio, luchando contra su padre, pensó que había encontrado a la niña de sus sueños, a la cual protegería a costa de su vida.

No obstante, ella con su fuerza e inteligencia, le demostró que era mejor compartir una vida a su lado que morir por ella. Por supuesto, le lastimaba que estuviera enamorada de otros sujetos, dolía ver que jamás pasaría de ser más que un amigo. Pero, más que dolor, la felicidad que le producía verla sonreírle, aunque fuera por un segundo, era suficiente para opacar cualquier sentimiento triste que se quisiera formar en él.

Y le daban ganas de estar a su lado diez vidas más.

.

—Creo que no deberíamos interrumpir. —comentó Gaara, observando a Naruto. —Sakura se encargará de que Lee descanse.

Naruto hizo un puchero, molesto por la escena que se desarrollaba delante de él, aunque en realidad no podía escuchar más que susurros lejanos, era obvio que esos dos estaban en una pequeña burbuja que nadie podía reventar por más que quisieran.

—No, yo quiero ir- —protestó Naruto, no obstante, Gaara lo detuvo con su arena. — ¡Hey, ¿qué haces?!

—Ellos parecen muy cómodos, no me sentiría bien si un externo los interrumpe. —confesó Gaara.

El rubio sintió eso como un puñal clavado en el pecho.

— ¡ÉL ES EL EXTRA, NO YO! —gritó a todo pulmón.