100. Un futuro que no se puede imaginar.
Sakura tocó un mechón de su cabello, era la primera vez en todo ese tiempo que volvía a mirar su reflejo en el lago; usualmente lo ignoraría o simplemente desviaría la mirada, avergonzada de sus acciones o en lo que se tuvo que convertir para proteger a lo que más amaba. Su cara estaba más delgada que la última vez que se vio, las ojeras crecían por debajo de sus ojos y pequeñas cicatrices quedaban marcadas en su rostro. Nada que decir de su cabello, al parecer no era necesario Masamune para que pareciera un nido de aves, estaba asqueroso; los mechones disparejos, el rosa opaco y el cabello seco por no haberle dado el cuidado adecuado.
¿Cómo es que Sasuke podía tenerlo tan bien después de tanto tiempo?
Supuso entonces que el Uchiha tenía un lado vanidoso también.
— ¿De qué te estás riendo? —preguntó Ino, apareciendo a sus espaldas. —Pareces muy feliz.
—Solo pienso en Sasuke. —sonrió Sakura, metiendo la mano en el agua, difuminando la imagen en ella.
Ino puso una cara pícara. —Lo estás imaginando… ¿haciendo qué?
—Cuidándose el cabello. —se burló ella. Ino suspiró, aunque una parte de ella también se alegró; sin duda Sakura seguía siendo su Sakura.
—Por cierto, Sakura…
— ¿Humm?
— ¿Debería arreglar tu cabello? —preguntó con una gran sonrisa, acercándose mucho más a ella. —Te haré ver como la chica más linda de toda Konoha. —aseguró.
—Imposible.
— ¿Eh?
—Ese puesto lo tienes tú, Ino. —sonrió, clavando la mirada en ella. Ino solo tuvo el tino de sonrojarse con fuerza. —Aunque seas un cerdo.
— ¡Tsk, tenías que arruinarlo! —farfulló, golpeando la cabeza de Sakura con fuerza.
— ¡Me dolió, tonta!
— ¡Solo quédate quieta antes que decida raparte la cabeza! —Ino la apresó con un brazo, buscando inmovilizarla.
— ¡Espera, Ino! ¡Guarda ese kunai! ¡INOO!
Sai que había acompañado a Ino hasta ese lugar se quedó observando la escena con cierta curiosidad en sus ojos. Un vago recuerdo de su hermano se hizo presente en su cabeza, pero la emoción que le llegó con ella no fue descifrada, definitivamente tenía que estudiar más, aunque con el ataque a Konoha la biblioteca quedó destrozada.
Sin que se diera cuenta una sonrisa pequeña se formó en su rostro mientras observaba la propia de Ino. Se sentía maravillado por esa diminuta acción de la joven Yamanaka, como si quisiera preservarla por siempre en su interior. Sai bajó un segundo la mirada, poniendo la mano sobre su boca, evitando una risa cuando notó que un gran trozo de cabello había sido arrancado de la cabellera rosada de Sakura.
Antes de escuchar el grito de Sakura, una carcajada inundó la pequeña burbuja de ambas chicas; que demasiado concentradas en su juego, se olvidaron por completo del contrario.
Sakura alzó una ceja y pronto el sentimiento de querer golpearlo se apoderó de ella; no obstante, se detuvo en un parpadeo, delante de ella estaba una de las imágenes más bonitas que hubiera visto. Se quedó sorprendida porque jamás pensó ver aquello, ni mucho menos pensó que alguien pudiera poner semejante cara por estar viendo a una persona reír. Pasó saliva, las ganas de golpear a Sai se habían ido por completo, no obstante, unas crecientes ganas de mandarlo al otro mundo las sustituyeron.
Como ese imbécil… de entre todos… ¿cómo había conseguido enamorar a querida amiga?
—.—.—.—.—
—Oye, Cejotas. —Naruto se recargó en la madera que estaba a punto de tomar, mirándolo con molestia. Gaara se detuvo calmadamente, devolviendo la sonrisa que Rock Lee le dio al momento de verlo.
— ¿Qué pasa Naruto? Tengo que llevar esto para las fogatas de la noche. —comentó Lee, sin preocupación.
—Sakura…
— ¿Está bien? —cuestionó preocupado. Naruto sintió que todo el enojo se le escapó al ver el rostro de preocupación del contrario. Gaara puso una mano en su hombro, casi compadeciéndolo.
—Sí.
— ¿Entonces?
¿Cómo podría enojarse con él por estar con Sakura? ¡Debería ser todo lo contrario! Gracias a Lee, Sakura pudo volver a ellos, gracias a Lee, Sakura recordó que no importaba qué, tenía gente esperándola en su hogar. Él estuvo todo ese tiempo con ella para recordarle que no estaba sola, que llevaba una parte de ellos en todo su ser.
—Gracias. —sonrió Naruto, separándose de la tabla. —Por quedarte con Sakura.
Gaara y Lee intercambiaron miradas antes de volverse a Naruto, confundidos por sus palabras.
—Cuando Sasuke y yo nos quedamos sin ella, todo se volvió oscuridad. Así que puedo imaginar que lo mismo fue para Sakura. Ella no quería abandonarnos, sin embargo, supuso que sería la manera más rápida y segura de protegernos, ahora que lo veo en retrospectiva, quizás yo o Sasuke hubiésemos actuado de forma similar. Pero… mientras Sasuke y yo nos teníamos, y también teníamos a las personas que nos quieren a nuestro lado, Sakura se habría quedado sola de no ser por ti. La seguiste sin importar las consecuencias o lo que Guy-sensei pudiera decir, a pesar de que es la persona que más admiras.
—Dicen que la voluntad de fuego es la más fuerte que hay. —sonrió Lee. —No tienes nada que agradecerme, Naruto. Sakura me necesitaba y yo siempre voy a estar cuando ella me necesite.
—To…Todavía… —Naruto se trabó al hablar, contrayendo las cejas, frunciendo la boca y apartando la mirada de él. — ¿Estás… enamorado de Sakura?
—Sí. —respondió Lee sin ningún tapujo.
Gaara sintió que ese momento era demasiado privado para que él estuviera presente, no obstante, Naruto y Lee parecían demasiado cómodos con su presencia, como si él fuera el medidor de toda esa platica a pesar de no haber abierto la boca en todo el rato.
Naruto observó a Lee en silencio; sus ojos como siempre parecían sinceros, sin dudas o molestias de tener que confesar eso. No obstante, Rock Lee sonrió al ver la consternación en la cara contraria y justo cuando estaba por decirle que se había dado por vencido con ese amor, Naruto hizo una pregunta que descolocó al mismo Gaara.
— ¿Y qué hay de Sasuke?
— ¿Eh?
— ¿Te gusta Sasuke también? —cuestionó, ansioso.
—N-no... —Rock Lee alzó una ceja, confundido.
— ¿Y qué hay de si tu le gustaras a Sasuke y a Sakura? —prosiguió, mucho más eufórico. Varias de las personas que los rodeaban se giraron a verlos, confundidos de los casi gritos que estaba soltando Naruto. — ¿Escogerías a Sakura?
—Eso es obvio, Sasuke no me agrada tanto.
—Pero eso no tendría sentido, ¿por qué rechazar a Sasuke? Eso solo le traería mucho dolor. —Naruto ni siquiera lo estaba escuchando, inmerso en sus pensamientos acerca de sus propios sentimientos. —Además no es que Sasuke sea desagradable.
—Bueno…
—Lo siento, Cejotas, continua con tu trabajo. —Naruto sacudió su cabeza, dándose media vuelta se marcho de ahí, dejando a Gaara al lado de Rock Lee.
— ¿Qué fue eso? —preguntó Lee, confundido.
—Creo que está cuestionando sus propios sentimientos más que los tuyos. —sonrió Gaara.
—Así que no le parece tan descabellada la idea de estar los tres juntos…, Sakura se alegrará de escucharlo. —afirmó Lee, contento.
—No creo que sea algo que tengamos que decirle a Sakura. —intervino Gaara. —Naruto lo hará cuando este listo.
—.—.—.—.—
—Ustedes dos no han cruzado ninguna palabra a pesar de que he estado todo el tiempo con ustedes. —comentó Anko, observando a ambos Uchihas, intrigada. — ¿Hablan cuando le pido a Yamato cuidarlos porque fui al baño? O… —una sonrisa malvada se formó en su rostro. — ¿acaso charlan solo cuando Sakura está presente?
—Cierra la boca. —protestó Sasuke, frunciendo la boca.
—De nuevo estás retorciendo tu cara, Sakura no te querrá si tienes arrugas. —bufó Anko. —Aunque a decir verdad creo que el idiota o el cejon tienen más oportunidades que tú.
Sasuke la miró de reojo, irritándose más por el comentario.
—Sakura ama a Sasuke. —comentó Itachi, serio. Anko alzó las cejas, hasta se le había olvidado como se escuchaba su voz.
—No lo sé, él realmente se ha portado como un patán. —Anko negó con la cabeza, cruzándose de brazos. —Lo recuerdo en las celdas y me da vergüenza ser su maestra.
— ¿Un patán?
—Aunque él tiene algo lindo, no lo negaré. —sonrió ella, ruborizando a Sasuke. —Cuando entrenábamos con Kakashi siempre miraba las estrellas y de vez en cuando murmuraba el nombre de Sakura.
— ¿Yo? —preguntó Sakura, acercándose.
Sasuke se levantó rápidamente al verla, Sakura parpadeó aturdida de su reacción. Itachi entretanto formó una media sonrisa, ver su hermano avergonzado, fingiendo no estarlo, resultaba demasiado lindo.
— ¿Qué te paso en el cabello? —cuestionó Anko, notando que antes solía ser un poco más largo.
— ¿Qué te paso en la cara? —preguntó mejor Itachi al ver todos los rasguños que tenía.
—Ino-puerca. —suspiró Sakura, formando un puchero.
— ¿Cortó tu cabello? —Sasuke se acercó, tomando un poco de cabello entre sus dedos, era bastante suave a comparación de lo que recordaba. — ¿Por qué?
—Dijo que estaba horrible o al menos eso le entendí entre los arañazos. —bufó Sakura. Sasuke arrugó las cejas. — ¿Quedó mal? —Sakura lo miró preocupada; realmente no se había mirado en el lago al terminar, estuvo más ocupada pensando que demonios ocurrió con Ino y Sai cuando estuvo en prisión.
—No. —Sasuke soltó su cabello, carraspeando.
—Me recuerda un poco a cuando era gennin. —suspiró Sakura, acariciando su flequillo. —Parezco chico otra vez.
—Estás linda. —soltó Sasuke, dándole una diminuta sonrisa. Sakura correspondió el gesto, rascando su mejilla, algo avergonzada del comentario.
—Ohhh, ¿le has estado enseñando? —preguntó Anko en voz alta hacia Itachi. —Se está comportando como todo un caballero.
—Solo dijo la verdad. —respondió Itachi, indiferente.
—Los hermanos Uchiha saben como tocar el corazón de la pequeña Sakura. —comentó Anko, llevando una mano a su corazón en forma de burla. —Si el mío no estuviera envenenado, seguramente habría caído también. —se quedó pensando un rato, y luego concluyó: — Aunque no realmente así que no se ilusionen.
—Cierra la boca. —masculló Sasuke.
—Gracias, Itachi-san. —sonrió Sakura, asomándose por un lado de Sasuke. Itachi asintió con la cabeza, contemplándola con ternura.
—Vámonos. —Sasuke volvió a cubrir el campo de visión de Sakura, deslizando su mano entre la suya la haló con poca fuerza, para que avanzara junto a él.
Anko alzó una ceja, quería lanzar un comentario sarcástico, no obstante, contuvo sus palabras al ver la mirada de Itachi hacía Sakura; quizás era demasiado evidente, lo suficiente para que su pequeño hermano se diera cuenta. Ella no entendía muy bien el porqué Sakura era tan especial, sin embargo, el haber enamorado a dos Uchihas era digno de admirar.
—.—.—.—.—
—Sasuke… ¿A dónde vamos? —preguntó Sakura, sintiéndose cohibida de que algunas miradas fueran dirigidas a ellos dos. —Ya sabes que no podemos alejarnos demasiado, estamos bajo la mira todavía.
—Lo sé. No pienso ir demasiado lejos, solo… quiero tener un momento contigo. —masculló.
Sakura sonrió, agachando la mirada, era extraño como unas simples palabras podían hacer que su cuerpo temblara como una gelatina, se sentía derretir. Además la ponía de muy buen humor que Sasuke estuviera siendo tan franco con ella, sentía que cualquier muro que antes hubiese creado alguno de los dos pudiera ser derribado por completo en ese momento.
Karin observó a ambos comenzar a introducirse en el bosque, luego volteó a donde estaba el Raikage junto al Kazekage y algunos líderes de los clanes de Konoha. Algo le decía que no debían estar ahí por demasiado tiempo, pero que si intentaban irse serían detenidos casi de inmediato.
— ¿A dónde vas? —cuestionó Suigetsu.
—No es de tu incumbencia.
—Sasuke está con Sakura ahora. —comentó notando casi al instante que los hombros de Karin se contrajeron. —Déjalos solos.
Ella se volteó, molesta. —Tu… ¿desde cuando eres tan leal a Sasuke? —protestó.
—Jamás dije que lo fuera. —Suigetsu puso los brazos detrás de su cabeza, indiferente. —Pero tampoco quiero ponerlo en mi contra y que no abogue por mí cuando llegue el momento.
Karin rio. —Cuando llegue ese momento, por los únicos que él se preocupará son por su hermano y por…
—Su nombre es Sakura.
—Ya sé como se llama. —masculló.
Karin mordió sus labios, sentándose de mala gana justo donde antes estaba. Aunque odiara admitirlo Suigetsu tenía razón, lo que menos debían hacer era provocar que todos ahí los quisieran muertos.
—.—.—.—.—
— ¿Esos no son Sasuke y Sakura? —murmuró Naruto para sí mismo, observando como ambos caminaban a la orilla del lago. Una sonrisa se formó en el rubio al ver el cabello de Sakura, ese corte traía buenos momentos a su memoria, ojalá fuera igual para ella.
No tardó demasiado en darse cuenta que ellos dos estaban tomados de la mano y, a sus ojos, ellos… realmente lucían bien juntos. Como si fueran la parte que embonaba en perfección con el otro. Sakura sonreía y conseguía que en automático Sasuke también lo hiciera.
Él no tenía cabida ahí, debió suponerlo desde el principio.
—Naruto. —llamó Sakura al verlo. Él apartó la mirada de ellos, incomodo.
Los dos casi al instante soltaron sus manos, como si estuvieran haciendo algo malo y Naruto se sintió como la peor persona del mundo por hacerlos pensar eso. Si ambos se querían, ¿quién era él para impedírselos? Los quería demasiado a los dos, lo suficiente para querer ver su felicidad antes que la suya.
No obstante, eso no impedía que su corazón doliera como nunca antes.
Justo cuando los dos contrarios se miraron angustiados, una luna roja de plantó en el cielo. Y aunque Sasuke buscó reaccionar lo más rápido que pudo, queriendo diluir el genjutsu, fue tarde.
Él claramente lo dijo antes de marcharse: "Atacaré mañana o al anochecer, atacaré en un mes o quizás en un año cuando esto haya quedado en el olvido. Puedo atacar cuando sus defensas estén bajas o altas, de igual manera, perecerán."
.
.
.
Estaba pensando cuando incluir la película de Road to Ninja y este me pareció un buen momento. De hecho, este fic fue creado por inspiración de esa película (lol), así que más que influir en la historia, será como un pequeño fanservice para satisfacerme de alguna manera (y espero satisfacer a alguna de ustedes jsjsjs).
Por supuesto, Sakura irá al mundo de Naruto cannon. Aunque no estoy segura con los otros dos jsjsjs, si tienen sugerencias estoy más que feliz de escucharlas.
En fin, es tardío, pero feliz navidad pasada.
