Esa mañana el señor Laritate estaba tranquilo en su oficina, era reconfortante poder relajarse en su oficina sin los constantes problemas que era lidiar con la señorita Russo, aunque debía admitir que esa familia siempre le pareció interesante y sin ellos aquí, la escuela era justo como lo que imagino, algo aburrida, jamás le gustó la escuela cuando era pequeño, pero también siempre quiso ser director para poder cambiar eso. Los Russo le ayudaron bastante con eso y ahora ambos se habían graduado, era una lástima, pero quizás uno de estos días visitará su tienda, para ver si algo divertido estaba ocurriendo.
Alguien llamó a la puerta y el señor Laritate se preparó para comenzar su día
Laritate: ¡Adelante!
La puerta se abrió y reveló al muchacho nuevo en la puerta, al parecer el cierre de su mochila se había atorado y no había querido llamar a la puerta, razón por la cual ahora se encontraba tirado en el piso luchando con su mochila
Laritate: ¡Ejem! ¿Necesita ayuda?
El chico se detuvo y lo miró lo mejor que pudo desde su posición. Le dió una sonrisa inocente y se colocó de pie con la mochila al hombro, para luego correr a tomar asiento frente a al escritorio
Raimundo: Hola señor Laritate, le quería hablar sobre lo de la escuela
Laritate: Si es sobre el pago, puede esperar la semana para la matrícula, pero no más
Raimundo: No, eso ya lo arreglé con la secretaría. Me refería a lo de último año, no estoy seguro de que sea bueno, me pone nervioso y cuando estoy nervioso no es bueno, y se lo advierto un ave ya piensa que soy su comida y me ha estado vigilando toda la mañana desde que salí del hotel
Laritate: No sé de qué está hablando, pero estoy seguro sobre lo saltarse un par de años
Raimundo: Bien, bien. Pero mi mochila ya intentó hacerme regresar al bosque dos veces y no se cuanto más pueda retenerla
Laritate: (se pone de pie y camina a la puerta) Muy bien será mejor que lo arrié a su nueva clase antes de que me rompa el corral con sus disparates
Raimundo: (se relajó con los ojos cerrados en la silla) No sabe cuánto extrañé ese acento vaquero
Laritate: (Lo toma y lo lleva por el pasillo a su salón) ¿Su familia también son vaqueros?
Raimundo: (dejándose arrastrar) No, usted es el primer vaquero que conozco
Laritate: ¿Está seguro de que no necesito llevarlo con el psicólogo de la escuela?
Raimundo: No, Alex está estudiando eso, prefiero esperar a que acabe
Laritate: (se detiene frente a un salón de clases) ¿Conoce a la señorita Russo?
Raimundo: Si, trabajo con ella
Laritate: Pues espero que no aprenda sus caminos, o yo mismo lo enlazaré y lo mandaré directo al matadero ¿entendido?
Raimundo: (Sonrió enormemente y casi le dió un abrazo) Realmente lo extrañaba señor Laritate
Laritate: (extrañado) ¿Ya nos conocíamos?
Raimundo: (Se adelantó para abrir la puerta y le dió la espalda para no mostrar el brillo de sus ojos) Olvide lo último que dije
El señor Laritate parpadeó confundido y sintió que era arrastrado hacia el interior del salón. La maestra Plinski estaba haciendo su clase cuando repentinamente la puerta se abrió y el señor Laritate entró siendo arrastrado por un chico desconocido detrás suyo, este chico dejó al director frente suyo, tomó un papel en la mano del 'vaquero' y se lo entregó. Luego giró al hombre de las botas y lo arrastró fuera del salón, tal como lo hizo para entrar, cerró la puerta y, en lugar de acercarse, levantó una mano para hablar, luego la bajó, buscó a través del salón y caminó directo a un lugar desocupado. La maestra miró el papel en su mano y luego al resto del salón, quienes estaban tan confundidos como ella
Plinski: Bueno chicos el señor Northwood se unirá a nosotros a partir de hoy ¿quiere decir algo en su defensa?
Raimundo: (con la cabeza dentro de su mochila) Ese pájaro intentó llevarse mi juguete si lo veo lo voy a interrogar (sacó su cuaderno y cerró la mochila, para encontrar a la profesora esperando) Claro, pueden decirme Raimundo y me gustaría hacer una guerra de huevos, bueno no yo exactamente sino el yo, pero ustedes no lo saben, así que eso, ¿alguien está dispuesto a ayudarme?
Plinski: (se aclara la garganta) Eso es suficiente señor Northwood, ahora preste atención en mi clase
Al acabar la clase la maestra llamó a Raimundo. El chico se acercó al escritorio y mientras la maestra borraba el pizarrón, él estudió el escritorio. Era bastante similar al anterior, pero a diferencia de ese, este tenía refuerzos metálicos en la estructura central. Era mejor así, la última vez lo rompió y a pesar de tener mejor control de sus poderes, el que fuera de material más resistente era un gran alivio.
La maestra tomó asiento y observó a su nuevo estudiante.
Plinski: Primero, creo que no me presenté. Soy la maestra Plinski y soy la maestra a cargo de este grupo, lo que implica que de usted también. Segundo quería decirle que si necesita ayuda con la materia actual, no dude en pedir ayuda. Considerando que las clases ya comenzaron desde hace un buen tiempo, pensé en asignarle un tutor, pero como se saltó un par de grados le daré la oportunidad de demostrar que lo merece. Sin embargo si veo que le está costando demasiado se le asignará un compañero de estudio sin importar lo que opine al respecto ¿quedó claro? (el chico asiente) Bien puede retirarse, y bienvenido a Tribeca.
Raimundo salió del salón y caminó hacia su nuevo casillero, que resultó ser el mismo que hace un año. Se detuvo en la esquina cuando encontró en los casilleros cercanos a sus amigos. Toda su confianza de que podría ser como antes vino y se fue tan rápido como el color anaranjado de sus ojos. Estaba nervioso, tenía muchas preguntas. Desde que llegó se centró tanto en su familia que olvidó a sus amigos. Ellos también se vieron fuertemente afectados por el hechizo y ahora estaba en su escuela, en un casillero cercano a todos ellos y no sabía qué hacer ¿hacerse amigo de ellos como Raimundo? ¿Había cambiado algo en este último año? Si se acercaba como Raimundo, ¿sería peligroso actuar como Max? Después de todos conocían al señor confusión, pero jamás conocieron a Raimundo Northwood…
Raimundo: 'Si no lo conocieron no corro ningún riesgo real' -¿Entonces con los demás sí?- 'Claro que sí, por eso fue que esperé a ver como reaccionaban con el nombre, antes de acercarme correctamente' -¡Oye tengo una pregunta!- '¿Cuál?' -Si los chicos te conocían, cuando yo me fui, ¿por qué no te recuerdan?- 'Porque antes de irme hice el hechizo para borrar tu existencia ¿acaso también te afectó a ti?' -A eso es a lo que me refiero, borraste mi existencia no la tuya, ¿por qué no te recuerdan a ti?- (sin notarlo había caminado hacia su casillero durante la charla y ahora enterró la cabeza al interior) ¿Por qué no pensé en eso antes? Ahora debo hablar con más personas que no contestan.
Un pequeño toque en su hombro regresó al chico a la realidad y saltó fuera del casillero, golpeándose en la cabeza con el marco en el proceso
Raimundo: (frotando su cabeza y cerrando el casillero) Esto se está haciendo costumbre, mejor tomate unas vacaciones
Xxx: ¿Con quién hablas chico?
Raimundo se tensó al reconocer esa voz, más de un año de no escucharla y seguía siendo tan familiar como la última vez. Al voltear se encontró con sus amigos… bueno ex-amigos… o mejor dicho no-actuales-amigos. Se veían igual que antes, tal vez un poco más altos y con el cabello más largo. Quien habló fue Talia, quien estaba de la mano con Damián. A su lado estaba Esteban y junto a él, sorprendentemente, Hana y Sam, también de la mano. Definitivamente algo había cambiado en este último año. Al menos seguían siendo amigos.
Raimundo: (sonríe) Solo pensaba en voz alta
Esteban: (ríe) ¿Eres nuevo y ya quieres irte de vacaciones?
Raimundo: No, claro que si. Se lo decía a mi mejor amigo de otra vida, que casualmente ahora se cree mi conciencia
Sam: (lo mira confuso) ¿No pensabas en voz alta?
Raimundo: (asiente) Es que a veces no escucha si lo pienso en voz baja
Damián: (se mira con sus amigos haciendo señas) '¿Entienden algo?'
Raimundo: (No pudo evitar echarse a reír) -Creo que no tuviste que decidir- Mejor vete a buscar a tu lagarto
Hana: (vió al chico reír y se le unió) Un gusto, yo soy Hana
Talia: (sonrió a su amiga y luego volteó a ver al chico nuevo) Mi nombre es Talia, y estos chicos son Damián, mi novio, Esteban y Sam, el novio de Hana ¿Cómo te llamas?
Raimundo: (Para de reír, la verdad no escuchó nada de lo que dijo, que bueno que ya los conoce) Pueden decirme Raimundo
Damián: (escucha la campana y sonríe al chico nuevo) Debemos ir a clase, ¿necesitas que te ayudemos a encontrar tu salón?
Raimundo: No está bien se como perderme, así que hacerlo será más difícil
Sam: (da un paso hacia atrás cauteloso) Entonces suerte chico (se lleva a Hana con él)
Esteban: (le hace un gesto al chico en retirada antes de voltear) Si no tienes con quien almorzar, puedes buscarnos en la cafetería más tarde
Talia: (se mantuvo un momento más mirando al chico) Tal vez nos veamos en una clase
Raimundo: (Vio salir a los chicos y volteó a sus casilleros) No creo que vayan a creerme -mucho menos si se los digo yo-
A la hora de almuerzo caminó a la cafetería, compró un almuerzo ligero y tomó asiento en una mesa vacía. Al parecer su clase de cálculo debía rendir un examen y a él le dejaron tarea en su lugar, por lo que al acabar, la entregó y notó lo temprano que era. Unos minutos después, él se encontraba leyendo un poco de información que logró recolectar con su juguete en su tiempo libre y estaba viendo que parte se la comunicaría a su abuelo. Tal vez si se apresuraba por acabar esa 'misión' podría intentar realmente regresar al mundo real, aunque era inquietante el hecho de que después de semanas de pensar en aplazar su ayuda a los Haches restantes, tan solo reconsiderarlo hizo que regresara esa horrible visión de la guerra, pudo haber sido una casualidad, y por su cordura no pensaría en otra explicación. Realmente necesitaba hablar con Damren y no sólo con su otra mitad de la personalidad. Unas sillas siendo arrastradas rompieron su tren de pensamiento, tren que últimamente estaba tomando mucho de su tiempo, extrañaba los días de extravagancia maxiana
Damián: Hola Raimundo ¿qué lees? Si necesitas ayuda estas chicas son muy buenas estudiantes
Raimundo: (guarda las cosas en su mochila) No, está bien. No es nada para la escuela
Esteban: (asiente) Hablando de escuela ¿cómo te ha ido en tu primer día?
Raimundo: Genial, es tan aburrido como recuerdo, eso lo hace divertido
Talia: (inclinó la cabeza hacia un lado) ¿Acaso no vienes de otra escuela?
Raimundo: No, el último año tomé clases privadas por cuestiones personales
Hana: (lo miró triste) Lamento oír eso, ¿estarías mejor si nos contaras?
Raimundo: (lo piensa un momento) Sí, pero no quiero mentirles. ¿Qué tal si me cuentan ustedes cualquier cosa que deba saber de la escuela?
Sam: (lo mira desconfiado) ¿Por qué tan evasivo?
Hana: (lo golpea con el codo) Ignoralo.
Damián: (ríe por lo enfadado de su amigo) Si, nunca ha sido fácil para él aceptar a más personas en el grupo. Pero pasando a la escuela no te he visto en ninguna de las clases de la mañana y te ves joven, haces bien en juntarte con un grupo de juniors, sabes cómo hacerte de reputación chico
Raimundo: Supongo que gracias, pero tienes razón en eso. No estoy en el año Junior, así que no creo que compartamos muchas clases
Talia: Podría prestarte mis apuntes del año anterior si los necesitas
Raimundo: Gracias, pero le hago clases a un chica de otra escuela. Con eso me estoy poniendo al día supongo
Esteban: ¿Otra escuela? ¿De por casualidad es Borneo? (Raimundo asiente) ¿Su nombre es Sabrina Coleman? (Raimundo niega con la cabeza) Ah, porque ella es mi novia, así que no te le acerques
Raimundo: (se sorprendió) 'Eso no me lo esperaba' Tendré eso en mente
Sam: (golpea a su amigo) No le hagas caso, solo está emocionado por conseguir a la chica que le gustó durante años. ¿Tienes novia?
Raimundo: (resistió las ganas de reír al notar que Sam no recordaba que era un extraño) No, no estoy con nadie ahora. Ni busco a nadie tampoco, así que pueden estar tranquilos
Sam: (lo miró y asintió sonriendo) Entonces así sí. ¿Quieres unirte a nosotros mañana?
Raimundo: (Divertido) Claro y les prometo no traer a mi conciencia conmigo
Damián: (le susurra a Talia) ¿Eso es algo bueno?
Talia: (se encoge de hombros) No lo sé, pero me da la impresión de que tendremos que acostumbrarnos a eso
Raimundo: (se les acerca) Yo llevo tiempo intentandolo y aún no lo logro, así que buena suerte
Esteban: (miró al chico divertido) Es extraño, pero es como si estuviéramos completos otra vez
Raimundo: (cerró la boca y tomó sus cosas) Mejor iré al gimnasio tengo que cambiar mi ropa. Los veo mañana 'Eso estuvo cerca' -Entonces ¿por qué te fuiste?- Definitivamente buena suerte chicos.
Al salir de la cafetería, Raimundo se encontró con la maestra Plinski, quien le daba la espalda hablando con una chica. Había algo en esa profesora que le molestaba. ¿Qué sería? Lo único importante que ocurrió con ella fue que presenció la destrucción del escritorio hace un año. ¿Tal vez sobre eso? No dijo nada interesante al respecto, pudo haber pensado…¡Eso es!
Raimundo: 'Recuerdas ¿qué pensó?' -¿Ahora si soy importante?- 'Lamento eso ¿sí?, pero tú estabas con ella en ese momento, de hecho tú destrozaste el escritorio' -Bien déjame pensar...Yo soy importante y estoy sobre ti, no debes pelear con tú hermana, hija de Troll mutante ¿qué se cree? Enojo, enojo, enojo y ¡zas! Adiós escritorio…¿Cómo pudo estallar el escritorio? De seguro fue...no imposible, yo no lo vi y no lo creo, si le pregunto lo negará… Eso ¿de qué crees que hablaba con ella misma? Pobre no sabe que existen otros con quienes hablar- '¿Te das cuenta que estás hablando contigo mismo ahora?' -Eso es porque no tengo otra opción, ¿cuál es tu excusa?- 'Mejor intentaré averiguar lo que sabe'
Se acercó y antes de que pudiera hablar, la chica que resultó ser Courtney, lo reconoció
Courtney : ¿Raimundo? ¿Qué haces aquí?
Plinski: ¿Lo conoce?
Courtney: (Asiente) Clara lo contrató para que me ayudara con las clases
Plinski: (Mira al chico un momento) Señor Northwood ¿podría acompañar a la señorita Mayers al salón de biología? Debo recoger algo en mi casillero
Raimundo: (Mira entre ambas y pone una sonrisa falsa) 'Esto es sospechoso' Es el salón de esta mañana ¿verdad? (Plinski asiente) Claro, pero creo que tengo alguna clase ahora cuando golpeen la campana ¿la puedo llevar después de eso?
Plinski: No, necesito entregarle un paquete importante, en privado. La campana ya sonó y tengo una clase que empezar. Llevela ahora
Raimundo: (Asiente) ¿Ahora ahora? O ¿Ahora ahora?
Plinski: (colocando su mano en el puente de la nariz) ¿Cúal es la diferencia?
Raimundo: (Resiste las ganas de reír) El momento en que lo dice, porque si lo piensa si me pide que la lleve ahora, ya llegué tarde y eso que aún no he acabado de hablar, entonces…
Plinski: (saca un pase del bolsillo) ¡Tenga! ¿Y sabe qué? Considerando que ya se perdió casi la mitad del semestre ¿Que hay de un día más? Llevela al cuarto y aguarde ahí, tenemos una seria conversación pendiente
Raimundo: ¿Desde cuándo?
Plinski: (con la cara roja) ¡Hágalo de una vez si no quiere que lo convierta en una alimaña peor de lo que ya es para mostrarle por qué me dicen la bruja de Biología!
Raimundo: (Da un paso hacia la escalera) Solo tiene que pedirlo amablemente, no hace falta gritar
Plinski: (Saca una varita) ¡Así lo hice!
Raimundo: (sorprendido) 'Esa varita emite magia, no es solo para espantar' (Intenta colocar su máscara en su lugar) Pues no escuché un por favor.
Courtney: (Se acerca a el chico para tomar su brazo, pero este la esquiva) Pues yo lo hago. ¿Podrías, por favor, acompañarme al salón? No se donde se encuentra
Raimundo: (asiente 'despreocupado') Claro, yo te llevo. La veo luego maestra Plinski (le manda una honda y una sonrisa, luego voltea a la escalera nuevamente) Es por aquí, el segundo piso, si no recuerdo mal debe estar arriba. -Que chico más listo- 'Sabes como me pongo con los nervios y esa profesora sabe algo que pienso averiguar'
Courtney: (Se despeja la garganta) ¿Estudias en esta escuela?
Raimundo: Sí, ¿qué haces aquí? Dijiste que ibas a Borneo ¿o te confundí con otra persona?
Courtney: Vine por un paquete que mi abuelo me pidió, al parecer la maestra Plinski y mi madre eran amigas
Raimundo: (abre la puerta) ¿Y ya estas mejor?
Courtney: (toma asiento sobre el escritorio) Si, entregué el ensayo y comprendí mejor la clase. Gracias
Raimundo: (se rascó el cuello nervioso) Me refiero a las pesadillas
Courtney: Ah, eso
Raimundo: (se para frente a ella) No es que me quiera meter en tu vida personal… la verdad es que si quiero, pero el punto es que… mmm ¿cómo decirlo? -Pues con palabras, no creo que ella lea mentes, aunque lo parezca, es muy buena en eso-... ¡Ya sé! El Viernes te veías muy mal cuando repasamos la lección de literatura o historia, lo que sea y yo… bueno… me sentí algo culpable
Courtney: (mira al piso) No han mejorado, de hecho es extraño, como si de repente es más fuerte. En especial el Sábado en la noche, estaba estudiando cuando estalle ¿crees que estoy loca? Porque Clara dijo que podría ir a un psicólogo para intentar mejorar, y debo estar loca si considero estar de acuerdo con ella en algo
Raimundo: (algo nervioso) Qué lástima que los hechiceros no existan para borrar tu memoria ¿eh? -Si que lástima que no puedas hacer nada, espero que escuches mi sarcasmo por si no es así lo gritaré- 'Lo escucho fuerte y claro'
Courtney: (Se toma la parte posterior del cuello) Si, es una lástima. Pero ¿te puedo pedir un favor?
Raimundo: (nota la marca en el cuello y habla distraídamente) 'Si es lo que creo podría hacer algo' Claro, dime.
Courtney: (le sonríe divertida) No hablemos de magia que me duele el cuello solo de oírlo
Raimundo: (asiente) Sin la palabra M, entendido 'Si usamos el truco de los Haches podría borrar su memoria definitivamente'
Courtney: (se ríe bajo) Gracias 'Es más agradable de lo que recordaba y fácil de hablar'
Raimundo: -¿oíste eres fácil de hablar?- 'Eso no importa ahora, podría ayudarle fácilmente a olvidar' -Y dejarla casi sin recuerdos como a Ramírez, el pobre tipo terminó gateando luego de tu "ayuda"- 'Ramírez es perfectamente capaz de recuperar todos los recuerdos que no le haya borrado, solo es cuestión de tiempo, con todo este tiempo ya debe estar casi intacto, ya sabes excepto por lo que robé' -¿Y crees que Mina tiene tanto tiempo libre?- 'No, pero la marca en el cuello es un hechizo que encierra un evento específico, es cuestión de borrarla con el mismo truco y los recuerdos se van con ella, esta vez de forma permanente' - Un plan perfectamente trazado si no fuera por tener que tocarla, opino que no hay que arriesgarse ¿quien me apoya? ¿Nadie?...Ojalá que mi lagarto estuviera aquí- 'Esta chica no me ha hecho nada si me relajo podemos hacerlo, será solo un segundo, literalmente un segundo' -¿Estás seguro?- Eso creo
Courtney: (lo mira curiosa) ¿Me hablaste?
Raimundo: No, digo si….este… (respira profundo para calmarse) solo te decía que talvez tienes un músculo contraído en tu cuello o algo
Courtney: (se toma el cuello) ¿Tú crees? (el chico asiente lento) ¿Sabes arreglarlo?
Raimundo: (sonríe nervioso) Claro, yo tenía...tengo…(sonríe al recordar) tengo un amigo que es muy nervioso y siempre le pasaba, con el tiempo fue el único masaje que aprendí en mi vida, lo que es una lástima porque ni siquiera funciona cuando intento hacerlo con mi propio cuello
Courtney: (se ríe y se queda mirando al chico relajado delante de ella) ¿Me harías ese masaje?
Raimundo: (se congela) ¿Yo? Pero podría ser un asesino o un violador o un vendedor de helado o un trozo gigante de plástico o un vendedor de helado de plástico que con las noches de luna nueva se transforma en un asesino de violadores o…
Courtney: (ríe a carcajadas) ¿Hablas….hablas...en..en serio? (el rostro del chico la hace reír aún más) No puedo...no..no puedo creerlo….o respirar (se calma, pero conserva la sonrisa) Sabes como hacerme reír, pero sabes por alguna razón confío en tí y creo que de verdad quieres ayudarme, así que ¿lo harías?
Raimundo: (abre y cierra la boca) -¿qué esperas amigo? ¿una invitación? Es tu oportunidad de intentar el dichoso hechizo o aunque sea tocar a alguien sin entrar en pánico- Claro, si tienes razón hay que hacerlo
Courtney: Eres grandioso, si quieres nos acercamos a la ventana para que tengas más luz
Antes de que Raimundo pudiera decir algo, la chica tomó uno de los banco y lo volteó, abriendo un poco más la ventana. Tomó asiento en uno de ello y apartó su cabello mirándolo tomar asiento frente a ella
Courtney: ¿Esta bien así? ¿O prefieres que me ponga de espaldas?
Raimundo no escuchaba lo que la chica decía, intentando calmarse y recibiendo porras de Maz diciendo que podía lograrlo, acercó lentamente la mano al cuello de la chica, cuando esta habló repentinamente y se detuvo pensando que ya se había equivocado. 'Nota mental: No mirar a los ojos directamente si estoy muy nervioso'
Courtney: (ignorando el nerviosismo del chico) Por cierto ¿cuándo puedes hacerme otra clase?
Raimundo: (se sorprendió ligeramente) ¿Quieres otra clase?
Courtney: Claro, aún tengo más que reforzar para ponerme al día y a pesar de tener las pesadillas más seguido, desde que fuiste a mi clase que ya yo es tanto el miedo por salir al exterior
Raimundo: (se despeja la garganta) Claro, las pesadillas, las había olvidado (recordó su objetivo y comenzó a acercar la mano otra vez) Solo me mandas un mensaje de cuando puedas y te diré si tengo tiempo. Mi trabajo es de horario flexible
Antes de que Courtney pudiera responder la maestra Plinski abrió la puerta y los miró detenidamente
Plinski: ¿Por qué le interesaría tu horario?
Courtney: (se coloca de pie) Para mis clases ¿tiene el paquete?
Mientras ellas hablaban, Raimundo, y su conciencia, se recuperaban del susto repentino, estaban tan concentrados en lo del hechizo y no escucharon los pasos de la maestra y habían retrocedido de un salto, pero lo ocultaron lo suficientemente rápido para que no lo notaran. Al menos ahora el Max interior estaría en silencio un tiempo. Raimundo, por su parte, luego de calmarse un poco, sintió el característico ardor de los ojos, de seguro cambiaron su color por la capacidad Hache y ahora debía recuperarse para poder voltear y no delatarse. Al ver por la ventana, notó a cuatro figuras de pie discutiendo en la calle cercana a la escuela, entrecerrando los ojos pudo reconocerlos, Mason, Harper, Justin y Alex. Notó a Harper mirar en su dirección y después de un breve intercambio de palabras y miradas, lo miró nuevamente y sacó su teléfono, apuntando hacia el aparato luego a él. Raimundo comprendió el mensaje y asintió. Una vez que nadie lo miraba, observó su reflejo en la pantalla de su teléfono para asegurarse de que fueran de su color normal y volteó hacia la salida
Raimundo: (se despeja la garganta) Si no me necesitan más yo iré a mi clase
Plinski: (sacó algo de su bolsillo y se lo entregó) Ya es muy tarde y de todas formas , averigue con el director su horario, al ser primer día no tiene sus cosas para gimnasia. Solo por hoy, y escúcheme bien, solo por hoy, podrá salir más temprano. Hablaremos mañana durante la reunión semanal de la clase.
Raimundo: (asiente y toma el pase) Claro, entonces debo irme
Courtney: (también le entrega un papel) Ten es mi número, para que no ignores mis mensajes. Estaré esperando la siguiente clase
Raimundo: (tomó el papel y sus cosas olvidadas y caminó nuevamente hacia la puerta) Yo también, ahor debo contestar, perdón
Plinski: (Divertida) Pero ¿de qué estás…? (el sonido del teléfono del chico la detuvo) '¿Será lo que yo creo?'
Raimundo: (al estar de espaldas no reconoce la diferencia) No, solo esperaba esta llamada, hasta mañana (atiende) Más vale que sea importante chicos…
Plinski vió al chico salir, intrigada. Estaba segura de que no era primera vez que sentía este tipo de curiosidad en la escuela, y no poder recordar la primera vez, con su memoria fotográfica, la intrigaba aún más.
