Esa noche la familia Russo se reunió en la sala una vez más, el tema el mismo de hace unos días: el extraño chico llamado Raimundo Northwood
Theresa: (tomando el bowl de ensalada) Entonces ¿alguien consiguió algo? Yo no he visto al chico en todo el día
Harper: Yo tampoco
Justin: (suspirando) Nosotros lo vimos en la reunión del consejo, llegó con papá y un tipo extraño
Alex: (quitando papas del plato de Harper) Si, papá ¿quién era ese sujeto?
Jerry: (regañó con la mirada el comportamiento de su hija antes de responder) Ese hombre no es alguien a quien me corresponde presentarles. Lo encontré por casualidad esta tarde, es alguien muy importante que debe permanecer en secreto. Yo tuve suerte de que me dejara recordarlo, solo por el hecho de que existe un espacio en blanco en la mente de muchas personas
Alex: (tragando) Bla, bla secreto. Captamos el mensaje, pero ¿no nos puedes decir al menos por qué es tan importante?
Jerry: Solo es importante, tal vez algún día descubran por qué
Justin: (cruzando sus brazos) No me gusta no saber algo… pero lo entiendo. (serio) Ahora sobre Raimundo. Busqué en la red personal del profesor Crombs. El único registro que hay de su magia es del día que ingresó al sistema como trabajador de Alex. Es como si nunca hubiera existido. Su nombre tampoco figura en ninguna de las listas de familias de hechiceros conocidos. De hecho los Northwood que existen no lo tienen por ningún lado
Alex: (resoplando) Eso es obvio, recuerda que es adoptado. Ese apellido debe ser de su familia adoptiva y una vez que escapó borró los registros de su filiación con ellos
Harper: (sorprendida) ¿Eso se puede?
Alex: (sonriendo) ¡Por supuesto que sí! ¡La magia puede hacer de todo!
Theresa: (alzando una ceja) ¿Y cómo estás tan segura de que hizo eso?
Alex: (se encoge de hombros) No estoy segura, solo lo sé. Hace un tiempo hubo un registro de magia poderosa, y no tenemos registros de él en el mundo mágico. Tal vez esa magia no tiene registró porque la juntó con la de su abuelo para hacer el hechizo y desligarse. Digo, si yo fuera a abandonar a mi familia por su seguridad, me aseguraría de dejarlos a salvo y de no hacerles daño
Justin: (midiendo la información) Lo que Alex dice tiene algo de sentido, aunque no hay forma de saberlo sin preguntarle o encontrar a su dichoso abuelo. No me gustaría ir con una pista que no sea concreta
Alex: Sí, pues el "señor concreto" no lo pensó. Así que no puede opinar
Jerry: (frunciendo el ceño) Hay algo en eso que me molesta
Theresa: (tocando su hombro) Si es por los recuerdos perdidos no hay nada que podamos hacer
Jerry: (niega con la cabeza) No es solo eso. Es como si hubiera pasado antes, pero a la inversa
Justin: (inseguro) ¿Nos estás diciendo que en el pasado inventaron a alguien?
Jerry: (haciendo una mueca) Si lo dices así suena extraño, pero es algo como eso. Como si por alguna razón alguien que estaba fuera del radar le hayan dado una identidad falsa sin decirle a nadie
Harper: (con una mirada asimiladora) Tal vez eso que siente señor Russo es la historia de Raimundo
Toda la familia miró a la chica esperando una explicación. Harper reunió sus pensamientos un momento y se armó de valor
Harper: Cuando Alex habló con él dijo que su familia lo había adoptado o una especie de eso, cuando lo descubrió fue a vivir con su abuelo para aprender a controlarse, pero su familia realmente no supo sobre su adopción, ellos pensaron que era parte de su familia o algo
Alex: (golpeando la mesa alegre) ¡Ahora lo recuerdo! (mira a su padre) Harper tiene razón, según Raimundo todos en su familia creyeron que era un verdadero Northwood por cuatro años. De seguro alguien hizo un hechizo para despistarlos, tal vez incluso ese alguien sabe quien es ese chico realmente
Justin: (con una ceja alzada) ¿Y cómo sabremos quién es ese alguien?
Theresa: (pensando) No seré una hechicera ni sabré mucho sobre cómo funciona su mundo, pero si un mortal quisiera pasar de contrabando algo por la Aduana tiene dos opciones: Lo esconde muy bien o consigue a alguien con influencia que logré pasarlo por él.
Justin: (asintiendo cada vez más emocionado) En el mundo mágico es muy parecido, salvo que aparte de influencias se requiere magia poderosa. Ahora debemos preguntarnos quién, en esa época, reunía esos requisitos y por qué necesitaban esconder a un niño
Jerry: (manteniendo su antigua expresión) Eso suena como lo que me molesta, pero aún hay algo que no puedo colocar (sacude la cabeza) Dejaré eso para más tarde. ¿qué edad tiene el chico?
Alex: (sopesando) Entre 15 y 16 años. Y dijo claramente que no lo supieron los primeros cuatro años
Justin: Si, pero no dijo sus primeros cuatro años, pudo haberse referido a los primeros años que pasó con la familia
Alex: (se encoge de hombros) Yo me inclino por la primera, pero le pediré a Mason que le pregunte y así sabremos
Justin: Bien, mientras papá y yo haremos una lista de los últimos 16 años, por si acaso. Luego podemos descartar lo que nos sirve. ¿Hay algo más que agregar sobre nuestro caso?
Alex: (se muerde el labio nerviosa) Podría haber algo (se ríe nerviosa) Le pregunté a mi maestro de psicología si podía deducir algo sobre Raimundo
Justin: (se para de golpe) ¡¿Qué tu hiciste qué?!
Theresa: (estricta) Justin tranquilizate, fue una buena cosa si el chico no nos responde directamente
Alex: (suspira) Gracias mamá.
Jerry: (ve a su hijo sentarse indignado) Justin entiendo tu reacción, pero tu madre tiene razón (asiente a Alex) Espero que hayas sido cuidadosa
Alex: (sonríe a sabiendas) Por supuesto papá. Esta mañana nos dió un trabajo sobre terapia infantil y le dí un caso hipotético sobre un chico que no recibía terapia a tiempo, luego de perder a toda su familia de pequeño y enterarse que su familia es adoptiva cuando es adolescente. Sabiendo que su único pariente lo abandonó a su suerte. (sonrojada) Pensó que era sobre mí, pero lo convencí de que era sobre un supuesto hermano pequeño que se quitó la vida hace un año después de descubrirlo y no decirnos al respecto.
La mesa quedó con un silencio sepulcral, en especial para los tres adultos jóvenes, que creían tener un recuerdo de una situación similar que nunca lograron descubrir cómo acabó
Alex: (se aclara la garganta) En fin… me dijo que por cómo hablaba, con eso de que nunca afirmaba ser Raimundo Northwood realmente -le dije que no podía decir su nombre por la pena y que estaba inventando uno- solo que dijera que es como lo conocían, y eso de ser vago. Este chico tenía un problema de identidad, no sabiendo a quién referirse como su verdadera familia después de tantos años y que posiblemente no sintiera que era merecedor de su familia adoptiva si no lo fue de su miembro biológico. Dijo que si hubiera averiguado por qué lo abandonó tal vez podría haberse evitado todo ese problema o pudo haber empeorado, haciéndolo pensar que debía hacer lo que fuera por él para que no lo abandonara otra vez
Harper: (incómoda) Si ese es el caso puedo comprender por qué Raimundo es como es (se estremece) Pero ¿podemos continuar otro día? De repente no me siento muy bien con toda esta situación
Jerry: (sintiendo más culpa de la esperada asiente) Por supuesto Harper. Chicos ya saben que hacer seguiremos mañana en la noche con esta reunión.
Todos asintieron y se fueron por caminos separados. Algunos con culpa otros con un pensamiento angustioso, pero todos con una sensación de pérdida profunda que no podían explicar.
Mason estaba en su departamento, observando la lluvia. Crecer como hombre lobo le había dejado algunas costumbres que lo distinguían del resto de las personas que lo rodeaban. El no era tonto, por supuesto que se destacaría con algunas de sus reacciones. El gusto por la lluvia tal vez era una de las pocas que compartía con los humanos. Cuando eres cachorro te emociona salir, jugar con los charcos para luego entrar y sacudirte descuidadamente el agua que cae por tu pelaje, es algo que siempre disfrutó de los días lluviosos, como todo niño hiperactivo. Claro que con esa emoción también venía el odio, ya que cuando se es un cachorro tus padres no te dejan salir o podrías enfermarte, por lo que obviamente, no podías amar la lluvia sin odiarla a la vez. Como un niño era algo bastante complejo de entender, cómo las cosas no eran todo lo que parecía.
Ahora sentado frente a la ventana de su departamento, no deja de ser algo complicado su relación de amor-odio con la lluvia, pero al menos lo entiende. Además de que no poder decidirse por su sentimiento hacia la lluvia no va a costarle tanto como otros problemas.
Suspirando Mason se alejó de la ventana y fue a la cocina a preparar chocolate caliente. A veces extraña esa época de cachorro, cuando todo era más simple.
Mientras aguardaba a que la leche se calentara, recibió un mensaje de su novia. Quería que averiguara cuando su compañero de cuarto fue seudo adoptado. ¿Qué se supone que eso significa? ¿Que te adoptaron, pero a la vez no lo hicieron? ¿Qué su nuevo amigo era adoptado, pero no? Sip, definitivamente cuando todo esto acabaría retomaría su relación con la lluvia, al menos eso era algo que podía comprender… y compartir con Alex, a ella no la deja ni ahora ni nunca, a pesar de que es ella quien lo mete en estos aprietos.
Escuchó la puerta abrirse, al tiempo que la leche en la estufa se subía. Se apresuró a tapar la olla y apagar el fuego
Mason: (viendo el desastre en la cocina) Si, tal vez taparla antes de apagar la cocina no fue buena idea
Raimundo: Tampoco jugar en la lluvia
Ante esto, Mason volteó hacia su compañero de cuarto y se encontró con un chico empapado de pies a cabeza, con fango en las zapatillas y lo único seco que portaba consigo, para su desconcierto, fue su mochila. Mason lo miró extrañado un momento, hasta que notó la sonrisa en su cara. Era como tener un hermano menor, te enoja que salga por ahí, se moje sin remordimientos, arruine sus vendajes puestos esta mañana, pero sobre todo, te enoja que no seas tú quien estaba en ese estado -talvez por eso sus padres se lo prohibían de niño, para ahorrarse la envidia de todo-. Sin embargo ver su sonrisa sincera e infantil en su rostro y una ligereza que no llevaba consigo esta mañana, le esfumaba el enojo en un segundo. Suspirando, cambió la olla de hornilla y sacudió la cabeza sonriendo -y tal vez por eso no lograban castigarlo-
Mason: ¿Quieres chocolate caliente?
Raimundo: (ensanchando su sonrisa) ¡Por supuesto! Hace meses que no tengo uno
Mason: (asintió) Bien, entonces vete a cambiar mientras yo lo preparo
Observó al chico asentir e ir directo a su cuarto. Por alguna razón ciertas reacciones que el muchacho tenía le recordaban a Alex, como si fueran familia y por tanto él, como buen novio y hombre lobo, sentía la necesidad de protegerlo por el bien de ambos y por el bien de Alex, quien aunque no lo admita, piensa de forma similar… Ya sabes todo excepto por la parte de ser hombre lobo, eso era completamente suyo. Así que preguntarle al muchacho por un tema tan delicado, como la adopción, cuando está tan alegre y despreocupado -casi la primera vez real desde que lo conoce, es como si fuera alguien distinto incluso- lo hacía dudar. La sutileza no era realmente su fuerte, no cuando estaba emocionado y se emocionaba fácilmente cuando alguien a quien estimaba estaba emocionado, eran los efectos secundarios de ser pariente del mejor amigo del hombre, casi podía verse moviendo la cola cuando el rostro del chico se iluminó ante la mención del chocolate caliente… Pero debía hacerlo por Alex, se lo prometió y si ella decía que tenía la sensación de que descubrir quién es realmente ayudaría al muchacho a superarlo, entonces había que creerle. Alex era muchas cosas -algunas que no le diría en su cara por miedo a su bienestar, ya que era algo aterradora cuando se enojaba- pero alguien a quien puedas engañar fácilmente, definitivamente no. Era casi como un sentido extra que poseía, muy, pero muy desarrollado -para mala suerte suya cuando le tenía grandes sorpresas-.
Otra vez el sonido de una puerta lo regresó a la realidad y esta vez apagó la estufa antes de tapar la olla -no quería hacer limpieza extra- sacó dos tazas y chispas de chocolate. Dejó que se disolvieran en la leche hirviendo unos instantes antes de servir. Tomó con cuidado cada taza y las dejó en la isla de la cocina, donde el alegre -y ahora saludablemente seco- chico lo aguardaba ansioso. ¡Rayos! ¡Cola imaginaria no te muevas, ni siquiera soy yo quien está tan feliz!
Cada uno tomó su chocolate caliente con ambas manos y suspiró aliviado. Mason encontró impresionante el hecho de que no se percató del frío que hacía hasta que se instaló con su chocolate caliente. Aunque la verdad pensandolo bien, y lo ha hecho mucho en la última hora, tenía sentido. Estar encerrado en su departamento, aunque sea solo para evitar la lluvia y en realidad querer salir a la lluvia como si su vida dependiera de ello, siempre le causó una cabeza hiperactiva que no se detenía con facilidad, casi como si fuera la única vía de escape para su energía reprimida… Una vez mareó a una lectora de mentes que acampó cerca de us comunidad de niño, dijo que tanto pensamiento azaroso le daba vueltas la cabeza. Su madre había sonreído y agitado su cabello en respuesta, diciendo que eso le pasaba a ella cuando no solo su cabeza estaba hiperactiva. Se había sentido culpable unos eternos dos segundos hasta que se distrajo con otros chicos que estaban jugando a la mancha dentro y fue a unirse a ellos… Ahora que lo pensaba antes de partir podría jurar que escuchó a ambas mujeres riendo
Mason: (sacudiendo su cabeza) ¡Enfoque! Tienes una misión ahora (se aclara la garganta) Entonces ¿cómo estuvo tu día?
Raimundo: (ladea la cabeza sonriendo) Terrible, uno de los peores hasta ahora y eso que visite a mi abuelo el otro día
Mason: (confuso) Si fue tan terrible ¿por qué sonríes?
Raimundo: (se encoge de hombros) Fue terrible porque fue mucho, pero no fue aburrido… Solo exigente y agobiante, en ambos sentidos bueno y malo… solo que aún no me inclino a ninguno
Mason: (arrastrando la palabra) Ok…. (toma un sorbo de chocolate) El mío no fue tan interesante, sobre todo con esta lluvia, tuve que correr para refugiarme y no pude visitar a Alex… aunque tenía alguna especie de reunión hoy así que de todas formas no podría haberla visitado… Tampoco pude dar un paseo en el parque, la gente me mira raro cuando sienten el aroma a perro mojado y a ningún perro cerca (tomó otro sorbo rápido) Si, nada interesante
Raimundo: (aguantando una risa) Tal vez deberías pensar en algo que hacer para gastar esa energía, si estuviera concentrado realmente me estarías mareando con lo rápido que va tu cabeza
Mason: (sonríe) Eso es lo que siempre decía mi madre y también la adivina del campamento, aunque ella lo decía de forma literal (piensa un momento) Ahora que recuerdo me pareció extraño cuando llegaste
Raimundo: (suspirando feliz y acercando la taza) Debes más específico, al parecer ser extraño es mi regla general
Mason: (dejando la taza sobre la isla) Pues me refiero a que llegaste completamente mojado, pero tú mochila en cambio no tenía ni una pizca de agua
Raimundo: (asiente) Oh, eso. Si bueno tengo cosas importantes en mi mochila, como papeles y esas cosas. A diferencia de ellos y las brujas, yo no me deshago con el agua
Mason: ¿Papeles de la reunión? Porque si es así y eres asistente de Alex comprendería que no quieras perderlos, ella da miedo… (apresurado) pero no le digas que dije eso
Raimundo: (mueve la cabeza incierto y sonríe) No se lo diré conscientemente, eso te lo puedo asegurar… sobre los papeles si tengo notas referentes a lo tratado en la reunión, pero también tengo algunas cosas que no me gustaría que se echaran a perder, me traen recuerdos
Mason: (Viendo la ventana) ¿De tu familia? ¿Por qué nunca hablas de ellos?
Raimundo: (Acaba su chocolate) Eso es algo complicado. Se podría decir que tengo más de una familia
Mason: ¡Si! Estoy a punto de lograrlo… ¿Más de una? ¿Cómo es posible? (Juguetón) No me digas que estas casado y por eso tu abuelo está enojado contigo
Raimundo: (hace una mueca) No es eso. Es que soy o fui o algo por el estilo, adoptado
Mason: (sorprendido) ¿Adoptado? ¿Estas seguro? Porque no suenas seguro
Raimundo: (se levanta a lavar las tazas) Esa es la parte complicada, no fui realmente adoptado, más como '¿Cómo lo dirías?' -Mmmm.. Déjame ver- Más como un chicle en el zapato de alguien, no te das cuenta de que lo tienes hasta que pierdes el zapato y para entonces ya es muy tarde 'No puedo creer que te compares con un chicle' -No puedo creer que no lo hagas. Sigues pegado en tu pasado… Además agradece que no le dije que lo notaba cuando se lo comía…- 'Bien. agradeceré eso y buen punto'
Mason: (lo ayuda a secar) ¿Y cuando te enteraste?
Raimundo: Hace un año
Mason: (triunfante) Entonces eras muy pequeño para recordarlo
Raimundo: (alza una ceja) Si, pequeño. Tal vez unos meses cuando mucho. No estoy seguro
Mason: (culpable) Debió ser duro saber que la familia con la que creciste no lo era realmente.
Raimundo: (suspira) Fue duro, y aunque no sé exactamente dónde estoy en todo esto, ya llegué a un arreglo que funciona hasta ahora (Mason asiente para que continúe) La familia con la que crecí, es mi familia, después de todo ellos me cuidaron todo este tiempo. Viéndolo así me siento afortunado, no todos pueden decir que tienen dos familias y que una de ellas decidió voluntariamente, aunque sea inconsciente, soportarme a mí y mis peculiaridades a tal grado que seguirían haciéndolo si no me hubiera ido.
Mason: (con una pequeña sonrisa) ¿Qué hiciste para llegar a un acuerdo tan maduro?
Raimundo: (le hace señas para que se acerque) Salté por cada poza de agua que encontré de camino al apartamento
Mason: (riendo) Sabía que por algo me gustaba la lluvia desde chiquito (estirándose) Bueno, esto fue muy divertido, pero debo arreglar mis cosas para mañana 'Y de paso contarle a Alex lo que me pidió… Es la excusa perfecta para una videollamada"
Raimundo asintió y una vez solo suspiró cansado
-No te entiendo ¿por qué sigues dándoles pistas si no te hace sentir mejor?-
'Ya no importa sentirme mejor. Hice lo que pude para armar una nueva vida al regresar, pero es imposible. Tal vez sea hora de sacar algo intermedio'
-Algo intermedio… Extrañaré poder ser yo todo el tiempo, pero me caes bien… eso si debes darles privacidad a mis amigos-
'No sé a qué te refieres'
-¡Hey hacerse el idiota es lo mio! Si no hubieras escuchado lo que Mason pensaba no habrías dado esa respuesta-
'Tks… no fue mi intención, estaba hiperactivo y sus pensamientos se escuchaban desde el pasillo. Solo le hice la tarea más fácil'
-¡Más fácil mis recetas! Si lo metes en problemas por decir cosas inexactas te encierro en tu juguetito hasta nuevo aviso-
'Dije lo que sé… Además ¿desde cuando tu eres el prudente de nosotros?'
-¡Puff! Somos la misma persona y nos estamos turnando ¿recuerdas?-
'Claro, pero eso es para hablar en público'
-¡Como sea! Solo sé que la pesadilla me tiene nervioso, así que ahora te aguantas-
