Tuve que leer muy atrás para saber qué día era, pero lo conseguí. Además que en este capítulo al fin sabremos un poco más de los abuelos de Courtney y Hermes (si es que alguien lo recuerda) No planeé nada de lo ocurrido, pero espero que lo disfruten
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Miércoles en la mañana, había algo en que fuera la mitad de la semana que le impedía levantarse. Aunque claro después del comienzo de semana que había tenido era comprensible, dos días desde que retomó la escuela, 7 días desde que regresó y menos de una semana para que todo acabara. Sinceramente si los chicos no descubren lo que ocurre, el mismo se presentará en la oficina del profesor Crombs y le contará lo ocurrido. Estaba cansado de todo y no tenía a nadie con quien quejarse, excepto por el mismo y eso solo le daba dolor de cabeza. Su abuelo conocía parte de la historia. Era un Hache perdido hace mucho que de alguna manera usó su capacidad de camaleón cuando era un bebé para sobrevivir frente a extraños, eso lo convirtió también en hechicero. Pero ¿qué papel tenía en el mundo mágico? Si es que tenía alguno a parte de crecer con el par de hechiceros que se haría cargo del mundo mágico en un futuro. Sus "familiares" no lo sabían y había algo en el fondo de su mente que le decía que era mejor así. Por otra parte su familia, con la que creció, ni siquiera lo recordaban y claro era su culpa, pero, aunque lo hicieran, ellos tampoco sabían todo, ni siquiera su padre. Para ellos era o sería, un hechicero ¿Un Hache? Ni al caso. Respiró profundo la pesadilla le obligó a apresurar la cosas y la balanza aún no se inclinaba a alguna opción específica.
El sonido de su teléfono vibrando sobre la cómoda llamó su atención. '¿Será de Damren? ¿Habrá regresado de su viaje? ¿Querrá reunirse conmigo?'
-Ya sabes incluso yo puedo recordar que para saberlo debes revisar tu teléfono-
Raimundo o Max, ya a quién le importa, toma el aparato y lo desbloquea. Suspira decepcionado, era un mensaje de Courtney.
Raimundo lamento hablar tan temprano mi padre quiere conocerte, solo está siendo protector y estoy segura de que mi abuelo tiene algo que ver, pero me encantó la idea. Sería esta tarde ¿vienes?. Avisame lo antes posible.
Te veo luego, Court.
Lo pensó un momento -Es comida gratis y Mina es simpática ¿por qué no?- Respondió con un simple está bien.
Se levantó y se preparó para el día. Cuando se encontró con Mason estaba feliz, pero no hiperactivo como anoche. -Una lástima se veía tierno- 'No sé si tierno es la palabra, pero lo prefiero a Ingerman' -No seas dramático, él solo ha intentado atacarnos dos veces o tres, no sería la primera vez- 'Y tampoco el peor' -¡Ese es el espíritu!-
Mason observó al chico hacer muecas para sí mismo. Definitivamente lo que sea que le haya afectado anoche no planeaba irse.
Mason: (sirviendo el desayuno) ¡Buenos días amigo! Es una linda mañana ¿no? ¿qué harás esta tarde?
Raimundo: (sacudiendo la cabeza) ¿Qué? ¡Ah claro! Si, esta tarde. ¿No era más tiempo? Eso no lo sabías. Lo supuse, no suelen apresurarse sin razón ¿Entonces pasó algo? No necesariamente Sin grandes palabras ¿y si pasó? Mmmm habría que preguntar (Mira a Mason) ¿Qué pasó?
Mason: (Parpadeando confundido) Estoy algo perdido ¿pasó algo?
Raimundo: Eso fue lo que pregunté
Mason: Sí, pero actúas extraño por eso pregunto
Raimundo: (Sin apartar la mirada) Creo que si los dos estamos preguntando, uno no lo está haciendo, solo no quiere que el otro lo haga, si es así ¿por qué lo haces? Yo fui quien preguntó, no tú
Mason: (abre y cierra la boca) Eso es… (toma asiento) Creo que me duele la cabeza
Raimundo: (toma el desayuno frente a él y se lo ofrece) Lo sé ¿no? Tal vez solo necesitas respirar un momento y me dices lo que ocurre
Mason: (Asiente) Tienes razón. (Respira profundo) Bien, es solo que Alex y su familia están preocupados por tí y quieren ayudarte, pero no saben cómo. Creen que podrías tener algo que ver con un asesinato y no están seguros ¿No eres un espía de algún hechicero malvado verdad?
Raimundo: No, solo quiero ayudarlos a terminar con esto, pero no sé si esten listos para saber la verdad, o yo para el caso
Mason: (comiendo) ¿La verdad? ¿qué verdad?
Raimundo: (Se encoge de hombros) No la sé realmente yo mismo, por eso dejo que lo sepan, tal vez ellos averiguen algo que yo no sepa. No es fácil decidir qué hacer ¿sabes? Siempre dejé que los demás tomaran este tipo de decisiones, no creo ser el indicado para eso.
Mason: (Sonríe) Yo tampoco, pero desde que conozco a los Russo ha sido más complicado y sencillo. Ellos se meten en muchos problemas, pero saben cómo resolverlos.
Raimundo: (Se levanta) Es por eso que trato de ayudarlos
Mason: Sabes si les dijeras eso quizás dejen de tratar de tenderte trampas y todo eso. Eso doloroso verlos intentar atraparte haciendo cosas malvadas, a la vez que se intentan convencer de que lo hacen
Raimundo: ¿Trampas?
Mason: (frunce el ceño) ¿Yo dije trampas? Creo que oíste mal
Raimundo: (se gira) Yo no dije que lo dijeras ¿en qué pensabas?
Mason: (intenta acercarse) No lo sé, ha sido una mañana algo confusa
Raimundo: No tanto como crees. Debo irme. Comeré fuera esta noche. Adiós.
Courtney estaba ansiosa. La cena de esta noche era importante. Si su padre aceptaba que tuviera un amigo como Raimundo, sería el primer paso para presentarle a su novio. Bradley era su amigo de la infancia, desapareció por años y cuando regresó sus abuelos comenzaron a decirle el tonto apodo de Hermes, antes de que regresara ella misma trabajaba de mensajera para una revista. Claro la despidieron por la extraña falta de información en una sección que le habían encargado, pero fue lo mejor, sus abuelos eran los dueños, siempre buscando algo y cuando eso ocurrió, le cedieron la gerencia a su padre y se encerraron en su antigua oficina. Jamás supo cómo fue que Bradley terminó trabajando para ellos, ni tampoco le ha querido decir lo que ocurrió este último año como su mensajero, pero había algo en sus abuelos que no le daba buena espina, desde el momento en que los vió tratar a su amigo como si fuera una piedra en sus zapatos comenzó a sospechar. La desaparición de la madre de su amigo le afectó muchísimo. Sentía que era su culpa, y sus abuelos se aprovecharon de eso. No sabía cómo, pero lo hicieron. Trabajó el suficiente tiempo para reporteros y asistió a muchas reuniones con investigadores privados que contrataban, como para saber que algo habían hecho. Sus abuelos eran buenas personas, pero desde la muerte de su madre hace años, su padre le dijo que algo se rompió en ellos, en especial en su abuelo materno.
El timbre de la puerta la interrumpió. Saltó del sofá y corrió a abrir. Era su amigo y tutor, quien le sonrió desde la puerta. Lo dejó entrar
Raimundo: (mirando alrededor) Hola Mina, espero no haber llegado tarde.
Courtney: No, de hecho llegas justo a tiempo. ¿Desde cuándo me dices Mina?
Raimundo: (la mira un momento y luego solo sonríe) No lo recuerdo, pero creo que es la primera o segunda vez que lo notas.
Antes de que Courtney respondiera, su madrastra apareció por el pasillo que conducía al comedor, y al ver al chico colocó una sonrisa extraña, Courtney no recordaba dónde había visto esa sonrisa antes en su madrastra.
Clara: ¡Raimundo! ¡Qué agradable verte otra vez!
Raimundo: (voltea en su direccion) ¡Hola Pálida! (hace una mueca) Perdón por eso, Clara. A veces no pienso lo que digo
Courtney vio consternada como su madrastra reia de lo que Raimundo había dicho. La última vez que ella le cambió el nombre a propósito solo la mandó a su cuarto enojada. Tal vez este chico solo era despistado… ¿Despistado? Raimundo no encaja con eso, pero hay alguien que lo hace ¿quién?
Clara: (Les hace un gesto para que se acerquen) Venga chicos, la comida está lista, los estamos esperando.
Courtney asintió y siguió a Clara al comedor, al llegar a la puerta vio al chico tras ella detenerse un momento confundido
Courtney: ¿Ocurre algo?
Raimundo: (frunce el ceño) ¿Las personas que escucho son tus abuelos?
Courtney agudizó el oído y el chico tenía razón, sus abuelos conversaban de algo en voz muy baja ¿Cómo los escuchó?
Courtney: Si, abuelo paterno y materno ¿los conoces?
Raimundo: -Crees que ellos la espiaban?- 'No hay duda' -¿Por qué?- 'Tal vez por la misma razón que nos invitaron aquí' -¿Sobreprotectores?- 'Me inclino más por información de algún tipo' -Oye Mina te preguntó si los conoces?- (sonríe) No, solo no se escuchan felices o jóvenes
Courtney: (resiste su risa) Sabía que eras perceptivo, solo no dejes que te escuchen decirlo
Entraron al comedor. Courtney notó a su padre ya entrecerrando los ojos en su amigo, sus abuelos dejaron de hablar inmediatamente para observarlo detenidamente y Raimundo parecía no notarlo. Una gran habilidad que le gustaría aprender algún día.
Clara les mostró sus lugares y comenzaron a comer en silencio, uno muy incómodo. Courtney mordisqueó su labio nerviosa ¿Qué debería decir? Esto es horrible, definitivamente una mala idea. No se le ocurría cómo romper el incómodo silencio, y sin más alternativas, miró a su madrastra en busca de ayuda, si era buena en algo era en hacer hablar a cualquiera hombre o mujer, aunque los hombres le eran más sencillos. Clara la miró sorprendida un momento por su pedido de ayuda, pero estaba desesperada y a este paso lo único que se rompería sería el plato de su padre si seguía apuñalando su carne con tanta fuerza.
Clara: (se despeja la garganta) ¡Oh querido! ¿Dónde están mis modales? (miró a su esposo dulcemente) Ronald debo presentarte a Raimundo Northwood, es el chico del que te hablé
Ronald: (intentó sonreír) Lo recuerdo ¿El tutor de Court? Espero que haya hecho un buen trabajo
Courtney: (asintió rápido) Si, estoy al día en mis materias y con buenas calificaciones. Creo que me lastimé el cuello asintiendo de esa forma
Raimundo ocultó su risa con la copa de soda que le habían servido. Era gracioso cuando las personas pensaban cosas como esas, aunque era mejor cuando las decían en voz alta así no se sentía culpable por escuchar a escondidas. Sus abuelos sin embargo eran otra historia, teorías corrían por sus mentes de forma tan apresurada que realmente quería darles privacidad, pero desde esa pesadilla extraña que no ha podido evitar hacerlo, como si inconscientemente quisiera buscar algo -Solo quieres saber a quien apoyar- 'Sabes que es una difícil decisión' -¿Por qué es tan difícil? Abres una puerta y listo, podemos regresar a nuestras vidas- 'Pero ¿Qué hay detrás de esa puerta?' -Algo que hará que el abuelo te deje en paz… No me malinterpretes es nuestro abuelo, y es genial, pero también es algo espeluznante- 'Aún no estoy seguro… creo que nos preguntan algo'
Ronald: (con la ceja alzada) ¿Y bien?
Raimundo: (tragó lo que tenía en la boca) Perdón, pero ¿qué me decía?
Ronald: (rechinando los dientes) Te pregunté sobre tu escuela
Raimundo: Oh, voy en la preparatoria Tribeca
Ronald: Ya veo… padre ¿tú amiga no trabaja ahí?
Courtney: Lo hace, de hecho el abuelo John me pidió que fuera a verla el día que me ayudó con mis pesadillas ¿recuerdas?
John: (mira pensativo) Lo recuerdo, aún me parece interesante que un jovencito como tú sepa sobre hipnotismo. Mi buen amigo Donald sabe algo al respecto y dice que no es una tarea fácil (mira al hombre a su lado) ¿No es así Donny? Espero que entienda el mensaje
Donald: (rueda los ojos) No me digas Donny. Cree que no entiendo lo que dice (mira a Raimundo) Pero es cierto ¿cómo sabes sobre terapia de hipnosis muchacho?
Raimundo: -Siento que nos estamos perdiendo de algo- No lo hago, pero mi her… amiga estudia psicología, y conoce a muchos terapeutas profesionales de sus clases
John: (entrecierra los ojos) ¿Y alguno amablemente decidió ayudarlos? ¿Gratis?
Raimundo: (mira su plato) Hubo un costo, pero decidimos tomarlo para nosotros si eso ayudaba a Mina
Ronald: (Enojado) ¿Mina? ¿Le acabas de decir Mina? ¿Por qué te refieres a mi hija tan cariñosamente?
Courtney: (roja) ¡Basta papá! Es mi amigo, puede decirme Mina. Me ha ayudado lo suficiente como para ganarse ese derecho
Ronald: (se cruza de brazos) Ha hecho mucho de hecho, pero ¿por qué?
Clara: (dura) Ronald, detente. El muchacho solo hizo lo que cualquier caballero haría. Cuando lo encontré en el parque esa noche supe que no era malo, y mi opinión solo se ha reforzado. Él es un buen amigo y si fuera algo más que eso no veo el problema
Donald: (se levanta bruscamente) ¡¿Al más?! ¡Pensé que el idiota de Hermes era tu novio!
Courtney: (se levanta enojada) ¡No le digas así su nombre es Bradley!
Donald: (la mira suavemente) Sé cuál es su nombre querida, es sólo que su padre no es alguien quien me inspire confianza y se parece demasiado, a veces olvido que no son la misma persona
Courtney: (se cruza de brazos) Aún no entiendo, ¿qué te hizo su padre? Jamás lo conocí, y pensé que ustedes tampoco
John: (se limpia con una servilleta antes de hablar) Lo hicimos, era el marido de la mejor amiga de tu madre, es natural
Ronald: (feliz) Raimundo creo que será mejor que te vayas, esta es una discusión familiar
Courtney: (asiente afligida) Mi padre tiene razón, te invité para una cena no para que escucharas como discutimos
Raimundo: (le regala una pequeña sonrisa) Está bien, todas las familias discuten, pero si quieren continuar su conversación...
Clara: (deja su servilleta sobre la mesa) No, esta es una cena para conocer al amigo de mi hija y lo haremos, cenaremos tendremos una pequeña charla amena y olvidaremos este incidente, solo son viejas discusiones que no les conciernen. Lo que estos hombres tontos opinen del padre del novio de mi hija no debe interponerse en su opinión sobre él y si no logran entenderlo es su problema. (colocando nuevamente su dulce sonrisa) Ahora acaben su comida antes de que se enfríe, preparé un mousse de chocolate para el postre que está de chuparse los dedos
Todos volvieron a comer sin ninguna objeción. Luego de la cena Clara les "pidió" a su marido y los abuelos de Courtney que le ayudaran con los platos. Mientras Courtney suspiró aliviada, esa mujer no era tan mala.
Courtney: (jugando con la servilleta) Lamento eso, no esperaba que fuera así
Raimundo: -Suena tan triste- 'Si, su mente estaba más clara cuando pensaba en ese chico, debe quererlo mucho' -Tal vez eso ayude- (meneando las cejas) Entonces ¿quién es Bradley?
Courtney: (sonrojada) No hagas eso con tus cejas… Brad es solo un viejo amigo
Raimundo: Claro, un viejo amigo. Brad. Pues Clara dijo otra cosa y no te escuché contradecirla
Courtney: (se muerde el labio nerviosa) Bueno, tal vez es mi novio, pero papá no lo sabe y esperaba que si todo salía bien esta noche podría decirle con el tiempo
Raimundo: Ya veo, pero ¿por qué tus abuelos le dicen Hermes?
Courtney: (apoya el brazo sobre la mesa) Es un apodo tonto de cuando trabajaba para ellos. Bradley se fue hace años cuando se enteró de que su madre había desaparecido y no muerto. Su padre no le dijo antes, porque no quería que se sintiera culpable, pero lo descubrió y eso fue exacto lo que pasó. Cuando regresó su culpa lo consumía y aceptó trabajar para mis abuelos a pesar del apodo, dijo que se lo merecía, porque él era un monstruo que nadie querría. Una cosa llevó a la otra y le demostré que eso no era cierto, pero me enamoré en el camino
Raimundo: (riendo) Parece la trama de una comedia romántica. Ahora me vas a decir que odian a su padre por haber matado a tu madre, cuando todo fue solo un gran malentendido
Courtney: (sorprendida) No lo había pensado ¿será eso? No lo creo, eso sería demasiado. Pero ya sabes la mejor amiga de mi madre, la señorita Plinski, es la madre de Brad y ha intentado recuperarlo desde hace un tiempo. No es una película
Raimundo: (sin saber qué decir) No, pero de seguro que son muchas coincidencias
John: (entra junto a Donald) ¿Qué son coincidencias?
Courtney: (desvía la mirada) Nada, solo le contaba a Raimundo una historia ¿y papá?
Donald: (sobando su cuello) Es su turno de ayudar a Clara con los trastes
Courtney: (hace una mueca) Mejor iré a buscarlos. Es tarde y Raimundo debe regresar a su apartamento
John vió a su nieta desaparecer en la cocina. Admitía que era divertido ver como se comportaban a veces, pero uno de estos días esa mujer de seguro que los dejaría en el hospital. Eso sería un problema para sus planes, porque de seguro que sería difícil acabar con esas plagas desde una camilla de hospital. Ahora que estaban solos podría discutir con Donny al respecto. Estaba a punto de decirle cuando notó al muchacho. Claro el chico, estaba seguro de que esa era la voz que les había advertido del micrófono a su nieta y el resto del grupo desconocido, pero le pareció extraño que tuviera que ocultarlo ¿qué fue lo que ocurrió realmente en ese apartamento? Courtney estaba como si las pesadillas no las recordara, sabe que las tuvo, pero el detonador ya no existía. La magia era la única explicación y este chico había evadido demasiado bien, no una sino dos tácticas que habían empleado para obtener información. ¿Tal vez él…?
Raimundo: (se coloca de pie) Disculpen caballeros ¿podría hacerles otra pregunta?
Donald: (aún sobando su cuello enojado) ¿Qué quieres muchacho?
Raimundo: ¿Cuál era el nombre del chico que mencionaron hace un rato?
Donald: ¿Bradley? ¿Por qué preguntas?
Raimundo: (jugando el dobladillo de su camisa) Curiosidad, su nombre me es familiar ¿cómo se apellida?
John: (intrigado) Es Bradley Ramirez. No es de por aquí
John observó al chico abrir los ojos desmesuradamente ¿Qué ocurre? En un momento creyó verlo palidecer antes de colocarse de pie tan rápido que la silla que ocupaba cayó al suelo haciendo un ruido sordo. Antes de poder cuestionarlo un dolor de cabeza enorme lo atacó y debió sostenerse de la mesa, creyó escuchar un grito, pero no podía prestar atención. Escuchó una voz desesperada y arrepentida en su cabeza ¿Qué fue lo que hice? Luego una ola de culpa lo inundó, era tan poderosa que le dieron nauseas. Cuando creyó que derramaría el contenido de su estómago en la alfombra, el dolor desapareció. Su vista se aclaró y notó a su amigo junto al muchacho en un estado similar. Alguien le sacudió el hombro. Su hijo intentaba llamar su atención
Ronald: (preocupado) ¡Papá! Al fin respondes ¿qué les sucedió?
John solo podía verlo mientras trataba de llenar sus pulmones con aire. El oxígeno que no se percató que perdía lo acompañó una vez más. Solo pudo sacudir la cabeza confundido. Su amigo era ayudado por Clara y el muchacho solo se apoyó en la mesa, sin dejar que su nieta se acercara. Su nieta parecía entender la indirecta, pero aún así se veía preocupada. Donald fue el primero en recuperarse
Donald: (sentado junto a John) No sé lo que pasó. Fue repentino y extraño (miró a Raimundo) ¿Muchacho estás bien?
Raimundo aún no podía salir completamente de la bruma de emociones en la que se encontraba. Estos hombres debieron sentirla, por alguna razón su mente no podía evitar pensar que se la merecían. Alex fue la instintiva, él solo tenía una mente hiperactiva que se demoraba en mandarle el mensaje completo. Por eso siempre fue diferente, pero jamás pensó que dañaría a alguien tan mal. ¡Demonios! Cuando borró la memoria de Ramírez no pensó en cómo le afectaría. Hizo que olvidara a su propio hijo. No era su intención, pero aún no tenía control sobre sus habilidades. Era un peligro, esto lo demostraba ¿por qué regresó?... Ahora no era el momento de pensar en eso. Debía salir de aquí para no dañar a nadie más. Y una vez que se repusiera haría lo único que podía pensar. Tal vez regresar no fue lo mejor, pero lo había hecho y aprovecharía esta oportunidad para arreglar lo que había arruinado en su afán de venganza.
Raimundo: (respiró profundo) Estoy bien ahora, pero será mejor que me vaya para que puedan descansar. Gracias por todo.
Sin esperar respuesta. Se fue. No había tiempo que perder.
