Esta es la Traducción al español de la historia original "Your Reclamation, Then"creada por Greenfire87. Los personajes mencionados pertenecen al universo Star Wars y los derechos a Disney. Esta traducción es por mero entretenimiento, no tengo intensiones de beneficios y/o ganancias con esta traducción.
Feliz lectura...
"Y listo… con esto bastara."
Rey se toco el brazo y se encogió de hombros. "Ni siquiera puedo sentirlo."
La enfermera le sonrió. "Esa es la idea. Tendrá vida útil por unos diez años, pero puedes removerlo en cualquier momento."
Rey trago saliva y asintió. "Gracias," murmuro.
Mientras salía del ala medica de la base, se tocó el brazo nuevamente. Había ido a la enfermería a primera hora de la mañana para que le colocaran un MarPak en el brazo. El pequeño implante impediría que quedara embarazada en el futuro, y Rey se había hecho un test para comprobar que no estaba embarazada esa misma mañana. Había entrado un poco en pánico cuando despertó, pensando en todas las veces que había estado con Ben sin ningún tipo de protección. Usualmente se las había arreglado para venirse fuera de ella, pero Rey comenzaba a sospechar que la suerte se les estaba comenzando a terminar. Vinieron a su cabeza las palabras de Ben la noche anterior: Mereces mucho más que las órdenes de Snoke. Rey no quería convertirse en madre aun, quizás algún día, con una vida diferente a esta. Pero no ahora. No en estas circunstancias.
Pudo sentir a Ben aproximándose mucho antes de que pudiera verlo. Estaba doblando la esquina, y se movía en dirección a ella. Rey apuro el paso y casi choco con él cuando giro por el corredor. La tomo por los codos, casi innecesariamente, y frunció el ceño al mirarla.
"No deberías andar rondando solo por aquí," le regaño Rey, mirando el corredor vacío. "Creo que nadie en esta base confía en ti. Hasta que tu madre regrese, creo que sería más prudente si te quedaras en…"
"Si, tienes razón." Cruzo los brazos sobre su camiseta negra y volvió a fruncir el ceño. "Me hubiera quedado en la habitación, pero desperté y ya no estabas. Te estaba buscando."
"Estaba en el ala médica," respondió Rey a la defensiva, e hizo una extraña mueca.
"¿Te sientes mal?" le pregunto, y Rey hizo una línea con los labios y señalo su brazo derecho.
"MarPak," le dijo a modo de respuesta. Cualquier adolescente de la galaxia, con las hormonas revolucionadas y sexualmente activo sabe lo que es un MarPak. Era la llave a tener sexo sin repercusiones. La boca de Ben se abrió en sorpresa y abrió mucho los ojos, luego asintió.
"Oh. Claro."
Rey lo vio tragar el nudo en su garganta, y luego le hablo con un tono más serio. "Tú y yo tenemos que hablar sobre que vamos a hacer cuando dejemos esta base."
Rey levanto una ceja y luego suspiro. "Trate de discutir eso contigo anoche."
"Bueno lo vamos a discutir ahora. No vas a continuar con el entrenamiento Jedi."
Rey sintió una punzada en el estómago al escuchar sus palabras, pensó en el futuro que había abandonado, la vida que tanto había planeado para sí misma se esfumaba. Puso los ojos en blanco y negó con la cabeza, pero él continuo.
"Pero eso no significa que no seas fuerte en la Fuerza. Aun necesitas aprender a como canalizar tu poder y maximizarlo. Eres muy fuerte, pero tienes mucho que aprender."
Recordó la forma en que la había regañado y rogado en la nieve de la base Starkiller. Había insistido en que necesitaba un maestro, y ella había encontrado a uno, Luke Skywalker. Ahora Luke la había puesto en una terrible posición. Se había enamorado de Ben mientras trataba de cumplir las órdenes de Luke, y como resultado, ya no podía seguir con su entrenamiento como Jedi. Se mordió el labio inferior, sintiendo nuevamente la angustia de no tener ninguna opción, más que la que le ofrecían,
"Está bien, me entrenaras, y luego ambos nos convertiremos en guerreros del lado Luminoso de la Fuerza. ¿Tenemos un trato?"
"¿Un trato?" repitió Ben, su voz estaba llena de escepticismo. "No sabía que esto era una negociación."
"¿No lo es todo lo relacionado contigo?" pregunto Rey con una sonrisa. Luego miro hacia la ventana del corredor y dijo, "Hay una vieja base rebelde en Hoth. Seis meses allí entrenando y luego volveremos para luchar por la Resistencia." Rey se volvió para mirarlo y le ofreció su mano repitiendo,
"¿Tenemos un trato?"
"¿Seis meses en un planeta congelado?" dijo Ben. Se rio antes de seguir. "Suena maravilloso."
No pudo estrechar la mano de Rey ya que su conversación fue interrumpida por el estruendo de sirenas. Rey se preguntó si estaba condenada a escuchar sirenas cada vez que tenía una conversación seria con Ben. Miro las luces azules parpadeantes en el techo y escucho una voz por los parlantes de la base. La voz dijo con un tono serio,
"Cazas X y el transbordador de comando, se aproximan a la base. Por favor reportase a sus estaciones de trabajo de inmediato."
Rey miro a Ren a los ojos, su postura había cambiado y tenía una expresión muy seria en el rostro. Sabia la razón de porque estaba tan tenso, su madre había regresado, y tenía muchas cosas que decirle a su único hijo.
Kylo Ren enderezo su postura, estaba de pie en el hangar de la base. No deseaba para nada volver a ver a Leia Organa, la había visto por última vez cuando tenía diez años, cuando era un aprendiz Jedi en la academia de su tío. Había ido de visita, por una semana a la academia, cuando ya estaba por casi la mitad de su entrenamiento Jedi. Por esos días ya comenzaba a sentir el llamado del Lado Oscuro de la Fuerza y en el último encuentro con su madre, Leia había sido capaz de sentir el terrible cambio en su hijo.
Recordó el rostro de Luke, cargado de traición, cuando vio cómo su propio sobrino mutilaba a los otros estudiantes Jedi de la academia. Recordó el rumor que escucho muchos años atrás, que decía que Leia Organa y Han Solo estaban tan impactados con la traición de su hijo que ya no podían verse el uno al otro. Ben Solo había asesinado a todos los aprendices de la academia, recordó el dolor en su pecho esa noche tantos años atrás, cuando vio a sus compañeros muertos en el suelo y había decidido marcharse y nunca mirar atrás.
Pero Kylo Ren había pasado los últimos años sin preocuparse mucho por su actuar esa noche. Nunca volvió a sentir el deseo o la necesidad de volver a ver a su madre, y cuando Snoke le había ordenado asesinar a Han Solo, el había accedido. Solamente Rey lo había hecho cuestionarse seriamente su lealtad con el Lado Oscuro. Ella era agresivamente buena, se negaba a encontrar alguna noción de maldad u oscuridad en su actuar y pensar. Y aun así la amaba, tenía que admitirlo con cierta amargura. Así que ahí estaba, de pie en el hangar de una base de la Resistencia, con el casco que tanto había significado para él en los últimos años bajo el brazo, esperando por su madre.
La vio caminando a través de la compuerta de la nave con un cierto aire de confianza que Ren sabía que era fingido. La conocía bastante, tenía actualmente la reputación de ser llamada general, pero claro, en cuanto Leia Organa salió de la nave y vio el rostro de su hijo, su fachada de mujer dura tembló completamente. Estaba hecha un desastre, su cabello gris caía en rizos gruesos de un moño a punto de desarmarse, sus atuendos estaban sucios y rasgados. Hizo un gesto con la mano para alejar a los dos acompañantes que caminaban a cada lado, fijo los ojos en Kylo Ren y comenzó a avanzar rápidamente hacia él, camino tan rápido que Kylo Ren temió por un momento de las intenciones de su madre.
Se detuvo justo al frente de él y lo miro hacia arriba. Ren se había vuelto más alto que su madre cuando tenía como diez años, y ahora ya de adulto había una gran diferencia. Pero aun así no había altura que pudiera con el enojo y autoridad de Leia Organa. Temblaba ahí de pie frente a su hijo, su rostro arrugado se veía más viejo de lo que Ren recordaba. Vio venir el golpe antes de que pasara a través de la Fuerza, y no hizo ningún intento por detenerla. Leia se puso de puntitas y lo abofeteo en la mejilla tan fuerte que el sonido hizo eco en el hangar. Sintió como su cabeza giro hacia un lado por la fuerza del golpe. Lo había permitido y ahora su piel ardía, sus mejillas se tornaron rosadas de humillación e indignación, pero aun así lo había permitido.
"Asesinaste a tu propio padre," dijo Leia entre dientes, su voz era baja y temblorosa. Kylo Ren miro hacia abajo, hacia los ojos café oscuro de su madre, que estaban algo rojos y llenos de lágrimas, y trato de pensar en que poder responder. Había preparado una respuesta cortante a esa inevitable acusación, pero cuando su boca se abrió se escuchó a si mismo decir,
"Lo sé. Lamento haberte herido madre."
"¿Realmente lo lamentas?" las cejas de Leia se alzaron en pregunta, y negó con la cabeza insatisfecha con la respuesta de su hijo.
"¿Lamentas todos esos pueblos y gente que ordenaste destruir y asesinar? ¿Los planetas que viste explotar en millones de pedazos, llevándose consigo todas esas almas? ¿Lamentas haber asesinado con tus propias manos a los estudiantes de Luke en la academia? ¿Realmente lo lamentas Kylo Ren? Puedo sentir el Lado Oscuro emanando de ti, y lucho por encontrar a mi propio hijo en tu rostro. ¿Por qué estás aquí?"
Ren no respondió a la pregunta por un largo tiempo. En el hangar había un aire tenso y silencioso y deseo para sus adentros que por unos momentos las docenas de personas que los observaban incomodos no estuvieran allí. Miro a Leia y dijo finalmente,
"Tu enviaste por mí, Madre."
Su tono era artificialmente casual, y se encogió de hombros, "Tu y Luke enviaron a esa jovencita para traerme de vuelta y funciono. Después de todos tus intentos por traerme de vuelta, este plan finalmente funciono. Deberías estar feliz. Satisfecha. Ganaste."
Leia se inclinó un poco más hacia él y sonó algo peligrosa cuando le dijo, "Esa jovencita, como tú la llamas, tiene más poder en el dedo meñique que mi padre en toda su vida. ¿Sabías eso Ben? ¿Sabes ahora que Darth Vader no era el hombre que estaba destinado a ser? ¿Sabes que Rey, con la ayuda de la Fuerza, tiene más potencial del que te puedas imaginar? ¿Puedes ver finalmente que escogiste el lado equivocado? ¿Qué hiciste una muy mala decisión?"
Ren giro la cabeza por sobre su hombro y contuvo la respiración un momento. Rey estaba solo a unos pasos de él, y trago el nudo en su garganta al verla. Sus ojos color almendra estaban muy abiertos en sorpresa, viendo como Ren y Leia interactuaban. Los labios de Rey estaban semi-abiertos y su espalda bien derecha ahí en donde estaba parada. Ren hubiera querido que estuviera un poco más cerca de él, pero en su lugar se volvió para ver a Leia nuevamente y dijo tranquilamente,
"La llevare a la base echo y la entrenare. Podemos discutir tus logísticas más tarde una vez que hayas descansado. Es bueno verte con vida, General Organa."
Luego asintió con la cabeza y tomo el casco para luego colocárselo. Cuando lo hizo se sintió más como Kylo Ren que como Ben Solo, lo cual era confortante. Se sentía muy incómodo parado allí en medio del hangar con docenas de personas que no confiaban en él mirándole, con su madre y también con Rey. Así que saboreo la sensación de volver a tener su casco en su cabeza y se giró para alejarse.
"Ben" escucho, se giró una vez más para ver a Leia mirándolo fijamente. Le dio una mirada desesperada, una que no había visto en muchos años.
"Él te amaba, incluso cuando lo atravesaste con tu propio sable rojo. Te amaba. Aun cuando caía por el puente. Y aun lo hace, en este mismo momento. Y yo también te amo."
Sintió como su corazón martilleaba en su pecho por la ansiedad, y se pasó la lengua por los labios debajo de su casco. "Descansa," le repitió, su voz mecánica a través del filtro. "Te ves exhausta madre."
Giro por sobre sus talones y salió del hangar, seguido por dos guardias de la Resistencia.
Rey se quedó en el hangar después de que Kylo Ren se hubiera marchado, se quedó mirando la luz del atardecer. De repente parecía que la luz que se colaba de las ventanas era demasiada así que se giró, al hacerlo vio a los acompañantes de Leia mirándola, y más atrás estaba Leia esperando poder hablar con ella. Rey vio sus ojos y le dio a la anciana mujer una mirada de disculpa. Leia se acercó a Rey y le puso las manos en los hombros gentilmente.
"Va a tomar mucho tiempo para él el poder dejar entrar la Luz nuevamente en su vida. No está listo, pero, no estaría aquí si fuera completamente Oscuridad." Leia dio un profundo suspiro. "Hay muchas cosas que sanar en él. Lo importante Rey, es que trajiste a mi hijo de vuelta a mi lado. Y no estoy segura de como agradecerte."
Rey respiro profundamente también, tratando de no mostrar mucha emoción. Al final solo asintió y dijo con una voz baja, "Estaba… yo estaba muy feliz de que haya decidido dejar la estación Menar conmigo. Estaba feliz de haber cumplido con la misión del maestro Luke."
Leia le dio una sonrisa, el gesto dijo más de lo que pudo haber hablado. Giro la cabeza hacia un lado y dijo, "Las ordenes de Luke, creo que pusiste a mi hijo entre la espada y la pared con esas órdenes de Luke ¿No es así? Y ahora ¿Hoth? ¿La base echo? No podrías ir con Ben a Hoth si fueras una Jedi. Y creo que está más que claro que, no puedes ser una Jedi Rey. Una vez en mi vida, yo también me enamore perdida y profundamente de un hombre, se de lo que hablo."
La boca de Rey se abrió en sorpresa, y no tuvo ni la más mínima idea de que responder. Leia se veía un poco triste, pero las comisuras de su boca emularon una leve sonrisa, como si estuviera recordando algo del pasado. Sus manos se alejaron de los hombros de Rey y dijo con una voz pensativa,
"Cuando Ben era muy, muy pequeño, tenía una mascota, un ferbil, una especie de roedor muy peludo que Han le trajo de regalo después de un viaje a Kegan. Han y yo discutimos toda esa noche sobre el animal, yo no quería tener un roedor peludo recorriendo la casa y haciendo esos ruidos. Pero Ben estaba enamorado de esa cosa. Lo nombro Jogan, porque le encantaba comer las semillas de la fruta Jogan. Ben llevaba ese maldito ferbil a todas partes, pero cuando llego la hora de entrenar en la academia Jedi de Luke, dejo el animal en casa con nosotros. ¿Y quieres saber lo que paso?"
Rey negó con la cabeza intrigada. "No, ¿Qué paso?"
"El maldito animal se murió. Han y yo lo alimentamos, le dimos agua, un lugar para ejercitarse. De alguna manera, Ben había mantenido a ese animal vivo y feliz por años, y en cuanto Ben se marchó, a los pocos días murió."
Leia se encogió de hombros y suspiro, "No estaba muy feliz cuando escucho la noticia. Hizo un gran berrinche por lo que escuche. Siempre fue muy bueno para hacer berrinches. Y siempre ha sido muy bueno para ser cuidadoso y proteger las cosas que de verdad le interesan"
Rey no estaba muy segura de que decir ante la conversación con Leia. Se sentía rara al intervenir en los pensamientos de Leia como madre de Ben y los años que paso criándolo, así que solo asintió. Leia de repente pareció volver a la realidad y sus ojos se alzaron para mirar fijamente a Rey mientras decía sus palabras con mucho cuidado,
"No necesitas que nadie cuide de ti Rey. Eres muy fuerte e independiente. Pero hazle creer que si lo necesitas. ¿Puedes hacerlo? Él es mucho mejor así, reacciona mejor a todo. Me alegra que te haya escogido a ti, eres justamente lo que Ben necesita."
Leia luego tomo su mano y dio unos golpecitos a modo de despedida, Rey balbuceo un adiós y antes de que se diera cuenta, estaba sola en el hangar. Miro nuevamente las ventanas que daban al desierto, aun algo sorprendida al ser comparada con un roedor muerto. Pero las palabras de Leia se quedaron marcadas en su mente, y mientras se giraba para salir del hangar, pensó en los materiales que necesitaba recolectar. Hacía mucho frio en Hoth y quería estar preparada.
N. del T. Ufff han sido largos dias de trabajo, pero porfin encontre espacio para traducir y ya estoy trabajando en los proximos dos capitulos ahora que estoy mas relajada... gracias por seguir conmigo! Y gracias por la confianza
Un abrazo afectuoso
Salamina :)
