Título: Vamos a divorciarnos
Sumary: A veces el amor no es suficiente para mantener estable un matrimonio, pero si una razón.
Advertencias: Serie de microrelatos/Drama, drama y posiblemente más drama.
Pareja: NaruHina [Of Curse (?)]
Disclaimer: Naruto no me pertenece, todo registro legal y de derechos son de su autor Kishimoto. Y el NaruHina :3
O
O
O
[Salieron por tu cara las emociones que quemaban tu corazón herido]
O
O
O
—Entonces… ¿ya no quieres a papá?
Fue algo difícil de decir a su madre, más sin embargo para ayudarles no se permitiría ser ninguna cobarde. Se había prometido a sí misma ser fuerte por ella, por él y por su hermano. Estaba segura que Boruto haría lo mismo en la otra casa, esa noche, así fuera por la fuerza lograría que su padre terminara hablando.
Hinata la miró con pena primero, luego disimuló su tenue enfado. La conocía mejor de lo que se conocía a sí misma y sabía lo que estaban tramando.
—Cariño, es mucho más complicado que amar o seguirlo amando. A veces los adultos tenemos que sacrificar algunas cosas por el bien de otras personas.
Ante la idea Himawari se encontró dudando e hizo un puchero con la parte inferior de su labio.
—No entiendo por qué.
—Es parte de crecer.
—¡Entonces yo jamás creceré!
Por primera vez en mucho tiempo su madre río de verdad. La pequeña se ocultó con presteza entre las sábanas blancas de su cama, avergonzada y encantada a partes iguales por semejante berrinche a su edad, olvidando momentáneamente su objetivo inicial.
—Hima-chan…—llamó su dulce madre con tono suave —aunque crecer no es opcional te garantizo que hay muchas cosas hermosas que como adulto podrás disfrutar.
—Cuéntame más.
La respuesta tan distintiva le causó demasiada risa, pensando que los genes de Naruto se habían destacado por sobre los de su clan. Definitivamente sus hijos eran descendientes de Uzumaki Naruto.
Cuando volvió a la realidad, Hinata colocó una mano en su menton para pensarlo, sonriendo con auténtica felicidad al pensar que la mejor respuesta estaba frente a sus ojos.
—Tener tu propia familia.
—¿Hijos?
El desconcierto de su niña fue tan evidente que por poco se suelta de nuevo a reír. Ver como cambiaban las ideas de una generación a otra era nostálgico y algo sumamente divertido. ¿O sería el hecho de haber crecido en una familia tradicional? ¿La falta de apoyo, amor o el que no quería sentirse sola otra vez?
Pensar en aquello sólo traía de nuevo el acuerdo con su esposo, su dolor, sus angustias y los años de abandono que sufrieron. La decisión que tomaron por todos aún a costa de su propia compañía y apoyo.
—No sólo hijos amor —comentó con tono cariñoso, recordando grandes personas de su pasado. — Amigos, conocidos… Los años y la convivencia pueden convertir a un montón de desconocidos en tu familia.
—¿Cómo papá y la aldea?
Su respuesta parecía haberla sorprendido pues Himawari vio crecer con alegría aquél entusiasmo casi desaparecido.
—Sí, cómo la aldea y tú papá—exclamó emocionada. —Tu padre es el ejemplo perfecto de que puedes volverte más fuerte para proteger a las personas que amas.
—¡¿Qué otra cosa pues hacer!?
—Mmm… ah, ya sé. ¡Cumplir tus sueños!
—¿Tú tenias uno, mami?
—Si, mi sueño era caminar al lado de tu padre. —Su rostro se entristeció y Himawari se lamentó por haber preguntado eso. —Y también…. Cuando era mas joven soñaba con ser reconocida por tu abuelito.
—¿Mi abuelito? Pero si él te quiere mucho.
Hinata le dedico una sonrisa triste.
—Ahora lo sé.
—¿Qué pasó, mamá? ¿Quieres que lo regañe?
La hilarante imagen pareció animarla, una sensación cálida recorriendo su pecho comenzó a llenarla de ternura y la sensación de que todo estaría mucho mejor. Que no importaba si hubiera hecho lo correcto pues tener a sus hijos era su mayor bendición.
Con suavidad comenzó a sincerarse, pensando que la ocasión podría ser una manera de sanar.
—Cuando yo tenía tu edad no era muy fuerte, así que papá sentía que no podia ser una buena líder para el clan.
—¡Pero mi mamá es la mas fuerte ¡ —reclamó Himawari de inmediato, demostrando con todo su entusiasmo que para ella esa era la más absoluta verdad. —Incluso papá y Boruto te tienen miedo cuando te enojas.
—Gracias bebé —respondió conmovida, su madre la lleno de abrazos y besos con saliva de esos que sólo una madre suele dar. —Pero ser la persona responsable de tantas personas es un trabajo que no todo mundo puede sobrellevar. A veces implica ser duro, a veces implica ser cruel, y puede que la mayor parte del tiempo te vean como un villano a derrocar. Es una fuerte carga emocional.
—Entonces… ¿No querías ser responsable?
Hinata negó lentamente.
—Nuestra familia necesita cambios, tan sólo me di cuenta de que la persona que debe realizarlos no soy yo. Nací como ellos, pienso como mi padre y mi abuelo. La única persona que es distinta de nuestra familia es…
—¡La tía Hanabi! —contestó Himawari. Esta vez el rostro de su madre ya no pudo recuperarse.
—Sí, ahora es así… Descansa amor, mañana irás con tu padre.
Y se fue apagando las luces, cerrando la puerta. Terminando el día con su objetivo perdido pero para ella una valiosa lección.
—Al final no pude hablarle de papá —murmuró antes de caer rendida.
Esperaba que a su hermano le fuera mejor con su progenitor.
OoOoO
Notas de Kou: La conversación terminó tan larga que puede que haya perdido un poco el tipo de narración anterior, mis disculpas. Es que imaginándome a Hinata y a Hima así me hizo escribir demasiado xD
La verdad me apena mucho mi tardanza, si soy sincera después de perder mi usb con las notas de varios capítulos y algo de apatía por el fandom es difícil tener ganas de escribir. Mi amor al NaruHina no muere pero ver las peleas y el hate que hay por ahí si me llega a hartar bastante, además debo confesar que me ha seducido por completo Diabolik Lovers. No es solo el anime sino la hermandad que llegan a tener, sobre todo las YuiLovers como yo y es lo que más extraño de este fandom, quizás estoy exagerando xD
Por lo pronto me he recuperado y me volverán a tener molestando con mis historias que nadie lee, pero que debo acabar por mi propia paz mental xD
