**Un hijo tuyo**

Capitulo 2

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Naruto le había pedido una cita romántica como condición para cumplir su petición. Después de mucho pensar Sakura tuvo una idea de cómo cumplir los deseos de su amigo y cumplir los de ella misma. Porque eso de casarse era demasiado, no permitiría que él se aprovechara de la situación.

Eran las seis de la tarde cuando el móvil de Naruto comenzó a repicar, lo sacó de la gaveta del escritorio y leyó en la pantalla el nombre de la pelirosa.

El séptimo estaba solo en la oficina, así que podía hablar con libertad, presionó la tecla send y contestó.

Hola Sakura-chan, ¿ya sabes a donde llevarme?

Dijo apenas contestó, Sakura torció los ojos, podía imaginar que él estaba sonriendo, disfrutando todo esto.

—¿Ya saliste del trabajo?

—Ey, ey, quiero cariño, recuerda, —se quejó mientras sonreía, —y no, aun estoy trabajando.

Sakura se estresó más, —¿te falta mucho?

Tenía montañas de papeles esperando por su firma, pero eso podía esperar, esta situación nueva lo estaba haciendo sentirse más vivo, y estaba impaciente por volver a besarla.

Pero para mantener el control no le podía poner las tan cosas fáciles, él no sería un hombre fácil, no era un puto para regalársele, por muy ridículo que sonara eso en su mente.

—Tengo mucho trabajo Sakura-chan, creo que vamos a tener que dejarlo para otro día.

Y aunque se moría de ganas por tenerla en su cama, Naruto quería dejarle claro que las cosas se harían a su manera.

Haruno frunció el ceño, ¿acaso Naruto la estaba dejando en una lista de espera o algo así?, sabía que él tenía sus ocupaciones, pero recordaba bien que en el pasado él moría por tener una cita con ella. ¿No quedaba nada del antiguo Naruto?

—Ayer te dije que tendríamos la cita para hoy y no me dijiste nada de eso.

Naruto pudo percibir el enfado de su amiga en el tono de su voz.

—Deja organizarme un poco y te llamó para ver si salimos hoy.

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Sakura estaba indignada, pensó que las cosas con Naruto serian fáciles, que bastaba con ofrecerle una noche de pasión para que accediera a darle un hijo, pero había subestimado la inteligencia de su amigo y este al parecer no caería tan fácil.

Ella sonrió al ver que su celular alumbraba con el nombre de Naruto en la pantalla.

¿Si?,

Bueno Sakura-chan, lo he pensado mejor y dejaré esto para mañana, necesito relajarme un poco.

Entonces ven a buscarme a mi casa. —dijo ella.

En medía hora estoy allá.

La llamada terminó y Naruto apagó la computadora, guardó en una carpeta los papeles que estaba revisando y vio la hora en su reloj, apagó el regulador de la PC y se asomó por la puerta.

—Deja eso para mañana.

—Pero aun no termino.

—Voy a cerrar mi oficina porque me voy.

Le explicó a la joven antes de entrar de nuevo a la oficina para apagar la luz, estaba cerrando con llave la puerta cuando Shikamaru lo vio.

—Te vas antes de la hora.

Normalmente Naruto se quedaba hasta las ocho de la noche intentando ponerse al día, podía usar sus clones, pero prefería mantener su mente ocupada en algo y no tener que llegar a su solitaria casa.

—Sí, tengo algo personal que hacer.

—¿Con Sakura?

Intento adivinar, Naruto sonrió.

—Voy a salir con ella, deséame suerte, —dijo en tono alegre.

El Séptimo siguió su camino dejando a Shikamaru sorprendido, ¿Sakura y Naruto?, no era raro imaginarlos de pareja, lo que si era raro es en qué tiempo esos dos habían comenzado a salir.

Antes de llegar a casa de Sakura, Naruto se desvío para tomar un baño y cambiarse de ropa, no quería ir como el Hokage, quería ir como Naruto.

Sakura estaba aburrida viendo la televisión cuando tocaron la puerta principal de su casa, se levantó como un resorte. Ese debía ser Naruto.

El rubio sonrió cuando ella le abrió la puerta, —estás son para ti.

Era un arregló de flores artificiales, aunque estaban perfumadas.

—Uh, gracias, no esperaba flores, de hecho pensé que yo bebía comprarte flores a ti. —se mofó tomándolas. —no parecen reales.

Naruto bufó, —son de papel crepe, así no morirán y podrás verlas todos los días, y no tienes porque regalarme flores.

Haruno se rió mientras las acomodaba en un florero sin agua, eran hermosas.

—Pasa un momento.

Naruto entró y la observó, ella tenía puesto un lindo vestido ajustado color negro, largo hasta el comienzo de las rodillas. La hacía ver muy sexy.

—¿Entonces a donde vamos? —preguntó él con los brazos cruzados en el pecho.

Sería un poco difícil resistirse a ella si se veía tan bien.

—Al teatro. —dijo segura de que a él no le gustaría.

El séptimo arrugó la frente, —eso no suena divertido.

Haruno lo miró inquisitivamente, —¿a dónde más podríamos ir?, no somos niños para ir al parque infantil que tiene la aldea, como Hokage deberías invertir más en el turismo.

Naruto soltó una risita tonta, —lo tomaré en cuenta, estás muy guapa Sakura-chan.

—Gracias, olvide saludarte con más confianza, —se acercó a él y lo abrazó envolviendo los brazos por debajo de las axilas del ninja, estaban muy juntos, las mejillas del Kage se ruborizaron levemente.

—¿Estás usando colonia? —le preguntó manteniendo el abrazo.

—¿No te gusta?

—Huele bien, me gusta, —dijo poniéndose de puntillas para besar su mejilla, él se ruborizó por la tardanza del beso, cuando ella se alejó tomó las manos del ninja el cual ya estaba nervioso, —¿Naruto y si nos quedamos aquí?, ya que no te gusta el teatro.

Él tosió imaginando que ella quería acortar el plan y llevarlo a la cama, era justo lo que Sakura quería.

—No tengo problema en ir, además habrías perdido el tiempo arreglándote así para nada.

—¿Como que para nada?, me arregle así para ti, para gustarte y que tu libido aumente, eso hará que las cosas fluyan más fácil y te sientas excitado.

Él estiro el cuello de su playera, le ponía algo incomodo que fuese tan sincera, seria duro mantener el control si ella estaba tan dispuesta a seducirlo.

—Siéntete libre, por hoy esta es tu casa.

—Uh, gracias, —se rascó la nunca sin saber que más decir.

Sakura lo atrajo suavemente de la playera y le robó un beso, beso que el Hokage continuó mientras la retenía por la cintura, tampoco es que iba a estar rechazándola a cada momento, la deseaba, mucho.

Sakura-chan besaba de maravilla, era atrevida succionando y mordiendo su labio inferior. Naruto aun no se creía lo que le estaba pasando con su amiga, de un día para el otro ella había cambiado mucho con él. Era normal, teniendo en cuenta que ya le había dicho lo que quería.

Era lógico que ella lo seduciría, no iban a tener un hijo con solo hablarlo. Ella quería pasar a la acción, él también, pero más quería que se casaran y formaran legalmente una familia.

Naruto se atrevió a acariciarle el trasero mientras exploraba con su lengua la boca de su amiga, se tragó varios gemidos de la pelirosa mientras ella le acariciaba la nuca volviéndolo loco.

—Hmm, que rico besas Naruto.

—Tú también. —murmuró sobre sus labios antes de seguir devorándolos.

Pero Sakura no iba a embarazarse con sólo besos, con pasos torpes ella lo guió hasta el sofá, Naruto se sentó y Sakura se subió sobre él, lo besó quedándose pegada de sus labios.

El deseo había nublado por completo la mente de Naruto, fue ingenuo al pensar que podía ganarle, Haruno podía sentir la dura hombría del rubio fácilmente ya que el séptimo le estaba apretando el trasero mientras le comía la boca sin ninguna reserva, las manos del la konoichi acariciaban el abdomen bajo la playera de Naruto.

—Vamos a mi habitación. —le susurró rompiendo el beso por un momento.

Naruto respirando agitado la miró, la había despeinado un poco y ya no tenía labial en sus labios, todo ella tenía un aurea tan sexual, que sentía que moriría sino la hacía suya ahora mismo, la deseaba como a nadie.

Sakura se levantó y le ofreció una mano para que también lo hiciera, pero Naruto dudo, si consentía acostarse con ella, Sakura-chan perdería todo el interés en él, ese era el riesgo que corría.

Rechazó la mano que ella le ofrecía y se levantó por su propia cuenta.

—Sakura-chan, aún no tenemos esa cita, si quieres que sea yo quien te ayude a ser madre tienes que ganártelo.

—¿Qué?, vas a seguir con esa mierda, me dijiste que la cita era para crear ambiente y sentirte más cómodo, hace un momento estabas muy cómodo, mírate.

La notoria erección que tenia lo delataba.

El rubio con la cara toda roja se arregló la ropa, Sakura le había sacado una parte de la camisa de los pantalones.

—Estas equivocada, yo soy quien decide, ahora iremos a mi casa, quiero que la conozcas, le pediré a la cocinera que prepare una cena para nosotros.

Sakura en su mente soltó un millar de maldiciones, ¿como Naruto se atrevía a dejarla caliente y luego actuar como si nada?

Bufó cruzándose de brazos, —¿y luego qué?, insistirás con casarnos, casarme contigo sería raro, somos amigos.

Eso lo ofendió, —¿y tener sexo conmigo no te parece raro?, siento que sólo quieres usarme.

Sakura caminó hacia él, pero no lo tocó, se sentó en el sofá y se cubrió el rostro con sus manos, negó con la cabeza y luego intento manipularlo.

—Lamento haberte hecho sentir de esa manera, fue un error pedirte esto a ti, tendría que buscar a un hombre menos problemático y con ganas de divertirse.

Naruto arrugó la frente pensando que seguro ella se refería a alguien como Kiba, pero él no estaba en la aldea.

Pero Sakura no se refería a nadie en especial.

—Te recuerdo que Kiba no tiene fecha de regreso, está en una misión muy importante.

Sakura bufó, —Yo no hablaba de él, ¡oh, vamos!, no seas ingenuo, pude regresar embarazada de. ..

—¿Tenias un amorío allá? —la interrumpió rápidamente, sintiendo que la cólera lo invadía. Algo ilógico porque no tenían nada.

—Me refiero a que complique todo al haberte pedido este favor a ti.

Naruto se sintió dolido, él se había sentido muy especial cuando ella lo eligió por tener sentimientos nobles y ser un hombre sano.

Suspiró con desgana, ella lo escuchó y lo miró, —no te sientas mal Naruto, ha sido culpa mía, podemos seguir con nuestras vidas y fingir que nada de esto paso.

Estaba segura de que había sonado lo suficientemente convincente, si sus encantos no fallaban Naruto se rendiría ante el placer esa misma noche.

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Vamos a ver, ¿quién es team Sakura y quien es team Naruto?