Al día siguiente en la oficina del Hokage…
—Aquí tienes lo que pediste —lo dejó caer violentamente en el escritorio del Hokage el presupuesto de varios equipos médicos que necesitaban comprar para mantener en buenas condiciones el hospital —procura solucionarlo lo más pronto posible.
Naruto la observó, hacía mucho tiempo que Sakura no se mostraba fría con él, supuso que ahora estaba enojada por haber descubierto que era broma que se iba a casar con Shion, ingenuamente el Hokage creí que la pelirosa ya había sacado sus propias conclusiones y había entendido que él no sería capaz de casarse con otra.
Pero estaba muy equivocado, después de haberlo visto muy sonriente con Shion en la tienda de maternidad Sakura estaba convencida de que si era capaz de casarse con otra, y no sólo eso, también la embarazaría lo más pronto posible, ¿o acaso ya venía embarazada?, la duda la estaba matando y prefería que fuese esto último.
—¿Estás bien? —preguntó preocupado, ya que la reacción que esperaba era que Sakura lo atacara verbalmente por haberle mentido.
Olvidándose de su orgullo Haruno se sentó frente al escritorio, —Shion está embarazada, ¿verdad? —preguntó esperanzada.
Naruto se sorprendió, pero guardo silencio.
—Los vi en la tienda de maternidad.
En ese momento Naruto comprendió que Sakura aun no había hablado con Shion y él debería aclarar ese malentendido, o mejor aún, aliarse con Shion para que lo ayudara a convencer a Sakura-chan de aceptarlo como esposo.
—Hice mis cálculos y a menos que se estuvieran viendo a escondidas, ese bebé no sería tuyo, no me sorprende que quieras criar el hijo de otro hombre, ¿pero casarte no te parece algo exagerado?
Él no sabía que decir.
—Me parece algo muy tierno que un hombre esté dispuesto a criar los hijos de otra relación, pero tú, Naruto, no sé —hizo una pausa porque no quería ser impertinente al preguntar si ya no la amaba, el rubio se rascó la cabeza alborotándose el cabello.
—No me imaginas como padre, es eso, ¿verdad? —preguntó con una leve sonrisa. —por eso tienes miedo de formar una familia contigo.
—Serias un desastre, mira como tienes montañas de trabajo. —comentó fingiendo una sonrisa, Naruto se rió.
—Me las arreglaría, para tener a mi mujer e hijos contentos, ¿o dudas de que pueda hacerlo?. —Ella no respondió, —con amor todo se puede Sakura-chan.
—Tú enamorado serias un desastre, te olvidarías de hacer tus obligaciones. —se burló ella, recordando como era de insistente él para que tuvieran una cita cuando eran más jóvenes.
—Sakura-chan no todo en la vida puede ser trabajar, también hay que amar y dejarse amar. —dijo él refiriéndose a ella, pero Sakura no lo entendió así, creyó que habla de Shion.
—Cierto, pero como Hokage deberías medirte más, después de todo perteneces a esta aldea, no a una mujer, dar paseos románticos te quitara el tiempo, sobre todo casarte.
Sakura necesitaba convencerlo de que desistiera de la idea de cumplirle la promesa a Shion, Haruno aun deseaba que Naruto fuese el padre de su hijo, no iba a decirte en su decisión.
—No te preocupes por eso, aun estando enamorado puedo trabajar normalmente.
Las esperanzas de Sakura se desinflaron como un globo, no podía ser verdad, ¿en qué momento se enamoró de Shion?, no quería que Naruto construyera una vida junto a la rubia, la angustia se apodero de ella.
—Préstame tu baño por favor.
Él señaló una puerta en su oficina y ella entró al baño dejando a Naruto muy desconcertado por la repentina interrupción, Sakura se sentó en el inodoro y vacio su vejiga, pensó que si Naruto estaba enamorado de Shion entonces no tenía ninguna oportunidad con el rubio, "es injusto".
Subió el zipper de su falda tan bruscamente que este mordió parte de la tela y se quedo atascado, no subió completo y peor aún se quedo con el ganchito en la mano,—maldición.
Comenzó a forzar el zipper mientras murmuraba, —no creo que Naruto la ame, quizás hablaba de mí, de que me ama y aun así puede trabajar tranquilamente.
Sabía que era muy arrogante pensar eso, pero no quería entrar en depresión pensando lo contrario.
El Hokage pensaba en las posibles reacciones de Sakura cuando le dijera que no iba a casarse con Shion, que todo era una pequeña mentirilla, la opción número uno era que lo golpearía hasta dejarlo medio muerto, y la otra opción y la que más deseaba que sucediera aunque lo veía difícil viniendo de ella era que se alegraría y lo regañaría sólo un poco.
¿Era ingenuo al creer que Sakura no lo desecharía como futuro padre de sus hijos?, Naruto tenía confianza en sí mismo, creía poder convencerla de formar una familia juntos.
Pero su mentira se estaba haciendo cada vez más grande, como una bola de nieve cuando la dejas rodar o que sólo está ahí, inmóvil recibiendo más nieve. Tenía que decirle la verdad, pero hoy no seria, tenía miedo de morir.
La puerta del baño se abrió y le pareció curioso ver a Sakura con la falda al revés, con la parte trasera hacia adelante.
—Sakura-chan tienes la falda al revés, —le comentó con algo de diversión en su rostro.
Ella entornó los ojos. —Ya lo note idiota, no te vayas a reír, —se alzó la blusa, —y Naruto se ruborizó al creer que ella iba a desnudarse, no recordaba si la puerta tenía el seguro o no, —el cierre se trabo, no puedo salir así con la falda al revés y cayéndoseme, pensaran que nos hemos revolcado aquí.
—Déjame pasar el seguro a la puerta y te ayudo. —se ofreció él.
Dos minutos después Naruto intentaba bajarlo con mucho cuidado sin terminar de romperlo, pero era imposible y el cierre no cedía, —ah, me estás pellizcando con tus dedos —le regañó dándole un manotazo en las manos.
Naruto la soltó, estaba sudando por el esfuerzo de intentar controlar su fuerza y no romper el zipper, lo peor de todo era que se sentía excitado y cuando estaba así le resultaba difícil centrarse en algo, Sakura como sólo quería solucionar el problema no había reparado en que esa era una buena oportunidad para intentar algo con el rubio.
El Hokage se apartó de ella y secándose el sudor de la frente, caminó hacia un sillón y jalando el cojín este se convirtió en un sofá cama, fue en ese instante que ella malentendió la situación.
—Ven, intentaremos cerrar en vez de abrirlo, —propuso él.
—No estoy segura, la situación se ha tornado un poco rara —se mofó ella.
Naruto respondió con voz seria, —si te acuestas será mejor.
—Sakura lo miró alzando una ceja, Uzumaki se apresuró a explicarle, —si te acuestas tu cuerpo se relajara, tu vientre se aplanara más y estoy casi seguro de que funcionará.
—Bien, pero no intentes sobrepasarte conmigo o te moleré a golpes.
¿Por qué carajos tuve que decir eso? se recriminó mentalmente,con las ganas que tenía de que Naruto se pasara de listo y ella arruinando la única oportunidad.
Ella se acostó y Naruto la miraba inquieto sin atreverse a hacer algo, —¿que estas esperando?. —lo apuró ella.
—Sí, ya voy, —entró a la cama y con las manos temblorosa se puso manos a la obra, tocaba la ropa interior de la chica, ya que sin el gancho tenía que meter los dedos, ella se sorprendió cuando el Hokage se acomodo pasando una rodilla a cada lado.
—Esta... cosa... no sede, —gruñía intentando subirlo sin dañarlo, el contacto de sus dedos con la piel de ella los tenia acalorados a los dos, por ese motivo Sakura prefirió observar en silencio cada gesto que hacia el rubio, como fruncía el ceño y apretaba los labios, se le veía muy concentrado.
Momentos después Naruto paro para admirarla, con el pelo rosado extendido sobre la superficie negra se veía increíblemente sexy.
—Tienes un cuerpo muy bonito, —comentó sin pensar, ella se mordió el labio de manera sensual.
—¿Si?, ¿y qué te parece más bonito?.
Él ni se detuvo a razonar inmediatamente, —esta zona, —dijo tocando con la palma de la mano el abdomen plano de la chica, el contacto de piel con piel la hizo vibrar. —la armonía entre todas tus partes, es tan equilibrada que yo diría que es perfecta.
Ella sonrió agradecida.
—Sakura-chan, lo de Shion y yo es…
Sakura frunció el ceño y lo interrumpió, —acabas de arruinar el momento.
Se quejó recordando que él pronto se casaría.
—¿Puedo hacerte una última pregunta?.
—Hazla.
—¿Por qué quieres un hijo mío?
Sakura estiró la mano y le tocó el cabello dorado haciéndolo acercar su rostro al de ella, acarició los labios del Hokage y dijo —me gusta tu sonrisa y tu forma de ser, si mi bebé se pareciera a ti, eso me haría feliz.
Naruto dejó caer su cuerpo al lado de ella, ¿acaso esa no era una declaración de amor?, el Séptimo se sintió feliz con su respuesta, giró la cabeza para verla, —tu forma se ser también me gusta Sakura-chan, y tu piel.
Tras un momento de silencio ella comentó —No creo que a Shion le agrade que me digas esas cosas.
Naruto resopló recordando que se había metido en un buen problema, —¿por qué no dices de una vez que no quieres que me case con ella?
—¡Lo logré!. —celebró ella, finalmente había logrado subir lo que quedaba del zipper sin romperlo.
Naruto arrugó la frente, Sakura salió de la cama, se enderezó la falda, se peino el cabello con los dedos, quito el seguro de la puerta y antes de marcharse dijo, —no quiero que te cases, pero esa no es mi decisión.
El séptimo sonrió, pero pronto su sonrisa se borró al ver a Shizune entrando con otra montaña de papeles. —Por Kami-sama tiene todo el trabajo entero. —se quejó la mujer negando con la cabeza.
Se ruborizó al ver al Hokage sentado en una cama, Naruto supuso que la mujer estaba pensando que él y Sakura la habían usado, no se molesto en negarlo, no tenía porque dar explicaciones.
—¿De dónde salió eso?. —comentó abochornada.
—Es un sofá cama que uso cuando me quedo toda la noche —dijo haciendo que le mueble volviera a su estado normal, un sofá largo.
