Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.
Escrito en el móvil, errores son sin querer.
Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.
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.Capitulo 4 El destino de Balbad.
Sinbad, Alibaba y Jafar miraban preocupados al pequeño magi, no ha despertado desde que colapsó. Lo peor es que con cada segundo que pasa luce más pálido, de no haber sido por el monarca que les pidió que le retiraran la flauta esta habría absorbido su energía hasta matarlo.
-¿Por qué no reacciona?-el rubio.
-Gastó mucho magoi tratando de invocar a su amigo. Aún si es un magi es algo peligroso, su cuerpo se debilitó al punto en que no puede tomar el que le rodea.
-¿No hay nada que podamos hacer?
-Me temo que solo esperar.
El menor se acercó a la pared y dio un golpe a esta frustrado.
-¡Maldición! Yo debí protegerlo.
-No habrías podido detenerlo.
-Supongo que eso solo demuestra lo importante que era Ugo para el-sus orbes se llenaron de lágrimas-aún si despierta...no podrá volver a verlo, se ha ido para siempre. ¿Cómo lo tomara? No quiero que sufra.
-Hay cosas que no podemos evitar-el dueño de Zepar-pero si tanto te preocupa quédate a su lado y apoyalo con todo lo que necesite. Muchas personas dependen de ti, no huyas.
El joven se sintió incómodo y se retiró a su habitación.
-¿Qué piensas Sin?-el albino que aún le hacia compañía al niño.
-...
-No termina de convencerte ¿cierto?
-No quiero ser injusto con él pero tienes razón. Siendo el hijo de Rashid esperaba más.
-No puedes compararlo, ese hombre fue tu mentor. ¿No te parece que deberías apoyarle de la misma forma?
-Eso intento pero no es alguien que se deje ayudar. Después de todo nuestras situaciones no son iguales. Yo buscaba desesperadamente el poder, Alibaba parece huir de todo.
-Es normal tiene miedo, no todos son tan idiotas para enfrentar al peligro sin pensarlo.
-No soy así.
-Si claro, ¿en cuántos problemas me has metido?
-Pero tu dijiste que siempre y cuando no te aburrieras te quedarías a mi lado.
-Y aún me arrepiento de haberlo dicho.
-Ya no te enojes, voy a terminar pensando que me odias y se que no es así.
Se acercó para tomarle entre sus brazos, pero no llegaron a más porque el ver de esa manera al niño les rompía el corazón.
-¿Crees que logré despertar?-el oji esmeralda.
-Confío en que lo haga, Aladdin es muy fuerte.
-Eso espero.
Alibaba estaba sentado en la cama, todo le ha salido mal. No puede ayudar a la persona que ama, ¿Entonces cómo espera hacer algo por todo un reino? Se trata de miles de vidas que dependen únicamente de sus decisiones. ¿Alguien como él está listo para ello? Remueve su pelo furioso y se pone de pie. La preocupación comienza a provocar que se sienta asfixiado. Caminando por los corredores y en plena oscuridad se encuentra con el rey y su visir; hablar es de lo último que tiene ganas en este momento. Así que les ignora deliberadamente pasándoles de largo.
-Espera Alibaba-kun-emitió el conquistador de siete calabozos.
Pero su objetivo desoyó el comentario, quería huir lejos para nunca volver pero fue seguido por el par que trataban a toda costa hablar con el. No fueron lo suficientemente veloces pues cuando entraron en cuenta ya se encontraban fuera del sitio; el rubio detuvo su andar ante un carruaje del que descendió alguien conocido.
-¿Sabhmad-nisan? ¿Q-qué haces aquí?
El azabache le miraba tembloroso, mientras a ellos se aproximaba la fanalis que fue alertada por el sonido del vehículo.
-Tienes que detener a nuestro hermano Alibaba.
-¿De que hablas?
-Abhmad-nisan tiene planeado formar una alianza con el imperio Kou, dentro de poco se casará con una de las princesas.
-¿Por qué haría algo como eso?
-Estamos en quiebra.
-¿Qué?
-Nuestro hermano hizo malas inversiones. Balbad entró en crisis y se nos presentó un hombre, un banquero que le ofreció arreglarlo todo con ayuda del papel-moneda. Nos dijo que los intereses eran muy bajos así que Abhmad-nisan no tuvo problemas con pedir cada vez más y más hasta que fue inpagable. Por ello cedimos los derechos marítimos, fue por eso que no podíamos restablecer el comercio marítimo con Sindria-miró tímidamente al rey.
-Así que solo me utilizaba cuando dijo que si eliminabamos a la Tropa de la niebla todo regresaría a la normalidad-suspiró molesto-me suponía que algo extraño estaba pasando.
-Me temo que es verdad, pero eso no es todo. Aún haciéndolo la deuda es enorme.
-¿Y como piensa liquidarla?-su hermano.
-El dijo..."no nos hemos quedado sin bienes, si no poseemos objetos para vender no pasa nada. Aún tenemos algo muy importante".
-¿Qué quizo decir?
-Los ciudadanos de Balbad...cuando contraiga matrimonio se firmara un tratado que les convierta en esclavos del imperio Kou.
Todos le miraron indignados, sobre todo el esgrimista que no podía ni quería creer que su hermano fuera un hombre sin escrúpulos.
El peli negro se acercó y le tomo de los hombros desesperado, tanto así que asustó al chico. Pues en su rostro se mira la angustia, miedo y una expectativa que no cree poder corresponder.
-¡Por favor Alibaba! ¡Tienes que detenerlo!
Pero el joven se cohibió, no pudo hablar.
-Fue muy difícil para tu hermano el venir hasta aquí. ¿Aún así piensas quedarte de brazos cruzados?-el peli morado.
-...
-Sabhmad-sama lucha y se arriesga para solucionar el problema-un guardia-supongo que ya estará al tanto de que la Tropa de la Niebla tenía a un informante en el palacio ¿o no?
-Si...no me digas que...
-Yo lo hice. En cuanto escuche el nombre de Alibaba me di cuenta de inmediato que se trataba de ti. Quería apoyarte, estaba seguro que tratarías de detenerlo.
Pero una vez más hubo silencio.
-Esta arriesgando su vida-el monarca-si se llega a descubrir lo que hizo será acusado de traición y ejecutado.
Era demasiado para el dueño de Amón. ¿Qué esperaban exactamente de alguien que fracaso páteticamente en una simple audiencia con su hermano?
-Esta bien.-el azabache-te estaré esperando.
Y así el príncipe subió al vehículo para retirarse del lugar.
-¡No puedes permitir que se conviertan en esclavos!-la fanalis al borde de la histeria.
Pero una vez más este ignoró a todos los presentes para retirarse a su habitación, han sido demasiadas cosas por hoy, esta agotado le hace falta un poco de descanso.
En el hotel en donde se hospeda la octava princesa.
Ka Koubun continuó con el tratamiento hasta que el sacerdote se recuperó lo suficiente para sanar las heridas recibidas con ayuda del rukh, sin embargo continúa inconsciente. Kougyoku le mira furiosa aunque trata de disimular.
-Aún no puedo creer que hayan lastimado así a Judal-chan.
-¿Cree que es demasiado fuerte como para que algo así fuera posible?
-Claro, después de todo es un magi, pero no me refiero a eso. Es tan dulce e inocente algo así no debió ocurrir. Si tan solo Sinbad-sama no me hubiera detenido yo...
-Fue mejor de esa manera. Imagino que no quiere causar problemas a sus hermanos en especial al príncipe Kouen.
-Ah, supongo que tienes razón, solo espero que se recupere pronto.
-¿Y usted cómo esta?
-¿A que te refieres?
-¿Qué opina del próximo matrimonio que contraerá con el rey de Balbad?
-Aún estoy enojada, Hakuei debería tomar la responsabilidad. Yo quería ser general para eso conquisté un laberinto. El poder de Vinea se va a desperdiciar-comienza a llorar-y Judal-chan que me ayudó tanto, es con el que me siento más culpable. ¿Qué dirá cuando se entere?
-Seguro destruye medio imperio.
-Ja ja ja siempre me animas con tus comentarios, gracias.
-Es que no me gusta verla llorar.
El rukh oscuro continuaba rodeando al sacerdote buscado aliviarle, sin embargo uno dorado también estaba presente aunque imposible de ver para las personas que no poseen habilidades mágicas.
Por la mañana en el cuarto donde duerme Aladdin.
Jafar se quedó toda la noche vigilando, esperando que hubiese algún cambio en la salud del pequeño pero jamás ocurrió. Estaba en la misma condición que cuando le encontrara su candidato. El mayor pasó su mano por la mejilla del infante para verificar que al menos continuara vivo, pues con la casi nula actividad de su cuerpo era algo que temía y dudaba el mismo tiempo.
El dueño de Amón también despertó con actitud renovada y decidió tomar el control de la situación en sus manos así que fue en busca del rey de Sindria al cual interrumpió sin ser su intención mientras hablaba con Masrur; por un instante tuvo la impresión de que este le miraba reprobatoriamente y no lo culpa se ha visto tan patético, no deja de equivocarse una y otra vez.
-¿Qué necesitas Alibaba-kun?
-Tu ayuda. No quiero pasar el resto de la vida huyendo de mi responsabilidad. No quiero tener más remordimientos por no hacer lo que debía cuando era necesario.
-¿Y qué buscas de mi?
-Soy fan de tus historias, sé que conquistaste varios laberintos y eres el amo de siete djinn, bueno eso todo el mundo lo sabe. Necesito que me enseñes a controlar el poder de mi contenedor.
El brillo en los ojos del chico le hizo dudar. Alibaba puede creer que esta convencido pero es claro que no lo hace por las razones correctas. Cuando te empeñas en algo por obligación o culpabilidad es claro que se está destinado al fracaso. Pero decidió darle el beneficio de la duda por el recuerdo de Rashid. Sonrió y se puso de pie.
-Entonces hagamoslo de una vez.
Tal y como lo previó el menor no mostró los resultados esperados. Incluso se sentía cada vez más frustrado. De esa manera terminaría por autodestruirse más que lograr algún progreso.
-Deberías dar un paseo por la ciudad Alibaba-kun, eso distraerá tu mente te hace falta.
El chico obedeció su sugerencia como si fuera una orden absoluta. Lo que lejos de agradecer Sinbad, le hizo enfurecer y decepcionarse. No es la clase de persona que esperaba conocer.
-Es muy difícil guiarlo Rashid, supongo que le has sobreestimado.
Era algo que se negaba a creer pero no tenía razón alguna para pensar lo contrario.
Durante su recorrido por el reino el esgrimista se encontró con gente del pueblo que fácilmente le identificaron como el tercer príncipe. Ansiosos trataron de interrogarle con respecto a la audiencia con su hermano pues no todos se habían enterado de como fue. Le incomodaron a tal punto que creyó que serían capaces de asesinarlo en su desesperación y no estaba del todo equivocado. Para su fortuna alguien le salvo notando al poco que se trataba del líder real de la Tropa de la niebla, su hermano. Trato de hacerle entender lo que pensaba. Las cosas con Abhmad no fueron bien, pero si convencía a Kassim sería distinto. Sin embargo se dio cuenta de que el hombre al que considera su familia esta cegado, no le importaba iniciar una guerra si de esa manera conseguia su objetivo. Discutieron de manera intensa llegando incluso a los golpes. Y de esa manera volvió con Sinbad a pedir su ayuda con algo que tanto le hacia falta: verdadera resolución para enfrentar su destino.
Por la noche fue a vistar al pequeño magi que aún estaba en la misma condición. Platicó con el durante horas tratando de animarle y hacerlo consigo mismo.
-No sé si estoy haciendo lo correcto Aladdin, pero si me quedo de brazos cruzados podría morir mucha gente. Sé que no tengo lo necesario para oponerme y que soy un cobarde pero...
-"Eres alguien muy valiente Alibaba-kun."
Las palabras antes dichas por el menor le dieron el último empujón que le hacia falta. Salió del sitio intercambiando algunas palabras con Morgiana y caminando a un destino del que no estaba seguro de volver pero en el que estaba dispuesto a darlo todo para proteger a quien debe.
Luego de un pequeño descanso y dejar que los amigos tuvieran un poco de "convivencia" Jafar volvió para cuidar del magi contando en esta ocasión con la compañía de Masrur que como toda la vida se mantiene en silencio solo observando. Pasan un tiempo algo prolongado incluso va a verles una empleada del lugar ofreciendo algo de comer pues no han probado alimento desde el día anterior. Pero antes de poder emitir una respuesta los experimentados ojos del ex asesino notan algo. Se acerca y se coloca cerca de Aladdin.
-¡No esta respirando!
-¿Acaso está muerto?-dice sin pensar la chica.
El pecoso solo atina a mirarle con incredulidad mientras repite el nombre del niño con el afán de hacerle reaccionar.
El infante abre los ojos y nota que esta en el palacio sagrado. No entiende lo que hace ahí y es un sitio que le trae malos recuerdos de cierta época pero también de los más gratos cuando se volvió amigo de Ugo. Sube unas largas escaleras con la esperanza de volver a verle. Llega por fin a la cima y se encuentra con la única parte de su amigo que nunca ha podido dejar el lugar.
-¿Ugo...kun?-interroga temeroso de que sus ojos le estén mostrando una ilusión.
-Bienvenido Aladdin-sonrió.
-¿Acaso estoy muerto?
-No, utilice el flujo de rukh para traerte hasta aquí, también lo intenté con el otro magi pero me fue imposible. Fuiste muy imprudente de verdad pudiste haber muerto.
-Lo siento.
-No te estoy regañando, estoy preocupado, ¿estas bien?
-¡Mejor que nunca!-sonrió como de costumbre.
-No es necesario que me ocultes la verdad, ¿qué no somos amigos?
-¡Ugo-kun!
El pequeño se aferró a la enorme cabeza dejando caer su cuerpo hasta quedar arrodillado sujetándose aún de el y llorando desgarradoramente. En ese momento el guardián echó de menos sus brazos para tomarle en ellos y consolarle. Los casi gritos se convirtieron en lamentos y finalmente casi inaudibles sollozos. Cuando logró más o menos tranquilizarse le platicó todo lo ocurrido, incluida esa noche de pasión con lujo de detalles haciendo sonrojar al mayor pues es naturalmente tímido.
-Ya veo. Seguro que te ha hecho sentir terrible.
-Pero Judal-kun debe estar peor. No se como ayudarlo.
-Supongo que es culpa de Al Thamen.
-¿Quién?
-No creo que estés listo aún. Si te soy sincero quisiera evitarte más sufrimiento, pero pienso que es necesario que te enteres de ciertas cosas.
El de piel azulina empleó su magia para enviarle con su maestro.
-Aún es muy pronto para dejarte solo, pero confío en que puedas salir adelante con ayuda de la gente que amas. Espero que seas muy feliz, no volveremos a vernos. Por favor rey Solomon brindale tu conocimiento. ¡Ábrete sésamo!
Y así Aladdin entró a una dimensión distinta donde el tiempo es relativo y donde se haría de un nuevo poder.
Jafar no dejaba de llamarle pero pronto notó que el color volvía a su rostro. Suspiró aliviado y continuó vigilando para asegurarse de que nada malo pudiera ocurrir.
Alibaba llegó al palacio de Balbad que a estas alturas estaba rodeado de una turba enardecida dispuesta a asesinar a la familia real por decir lo menos. Una vez que el príncipe tranquilizara a su gente se adentró para tener una nueva audiencia con su hermano, una a la que estaba decidido a terminar con diferentes resultados. Como es de esperar Abhmad no se lo permitiría tan fácilmente y puso cuanto obstáculo le fue posible en su camino pero este incluso contaba con la ayuda de Morgiana que se quedó luchando con varios oponentes en lo que él se dirigió con el rey. El rubio pasó por varias pruebas llegando al borde de la muerte en algunas de ellas pero al fin había llegado a su objetivo.
-¡Quiero hablar contigo Abhmad-nisan!
-No tengo nada que discutir contigo, retirate-movió su mano de manera despectiva.
-¡No me iré sin hacerlo! ¡Tengo derecho también soy un príncipe!
-¿Tú? No me hagas reír, no eres más que basura de los barrios pobres. ¡Arrestenlo!
Obedeciendo la orden varios soldados le rodearon dispuestos a pelear pero el jefe de estos les detuvo.
-Eres un traidor, era lo que debí imaginar desde un principio. Siempre fuiste fiel al antiguo rey pero jamás me mostraste tu respeto.-tomo el cetro real con intención de repetir la orden pero este le fue arrebatado por Sabhmad.
-¡Esta es una discusión entre miembros de la familia real! ¡Yo como el virrey que soy ordeno que no se interpongan!
El rubio le miró con orgullo el otro con furia.
El rey y el tercer príncipe tuvieron una no muy larga conversación pues el primero estaba más que convencido de que lo que hacia era lo correcto, sin embargo los argumentos de Alibaba no le daban la razón y desde su punto de vista incluso le ponían en ridículo. Harto de la situación tomo la espada de uno de los soldados con intención de asesinar al rubio pero este le detuvo entre sus manos pues la habilidad del contrario en este ámbito es poca sino que nula y de una gran bofetada le tiro al suelo. Solo en ese momento humillado y derrotado se dio cuenta de lo impresionante que es Alibaba.
Poco después llegó al sitio Sinbad con los representantes diplomáticos de Artemira, Heliohap e Imuchack pues una vez se entero de lo que hizo el joven pensó que podría terminar como en la ocasión anterior así que estaba dispuesto a ofrecer su apoyo para que este convirtiera en el monarca respaldado por la alianza de los siete mares. Pero le ha dado una grata sorpresa.
El tercer príncipe dio una pequeña conferencia a todos los presentes de como planeaba resolver el problema de la deuda, de como Balbad se convertiría en una república y sobre muchos aspectos más. Con tanto ruido por todo el palacio llamaron la atención de Kougyoku que fue a ver lo que ocurría encontrándose con un golpe de estado y que su antes prometido no era ni de cerca lo que esperaba. Alibaba tuvo un breve debate con la peli rosa exponiendo que su país cambiaría el sistema de gobierno y por la tanto no era la nación que adquirió la deuda y por lo tanto esta debía ser perdonada. Sabía que estaba forzando la situación, ella también era consiente pero con tal de escapar de ese sujeto que podría ser su futuro esposo decidió darle la razón momentaneamente y se retiró no sin antes emitir que la decisión estaba en manos del emperador, es decir Koutoku.
Judal despertó confundido, miraba a su alrededor dándose cuenta de que estaba solo algo que para él no es nuevo, sonrió de lado y camino en dirección a la ventana para ver el exterior. Algo pasa pues comienza a mostrarse una enorme cantidad de Rukh oscuro, para nada se queja, todo lo contrario se siente mejor que nunca. Muestra su clásica sonrisa maniática y se pone de pie en el limite de la ventana para ir a ver lo que ocurre.
-"Judal-kun..."
Una voz que en ese momento no supo reconocer y que sin embargo le pareció familiar resonó en su mente. Le provocó una extraña sensación como si estuviese olvidando algo de suma importancia. Se sentó en el suelo aturdido y molesto. Obligaba a su mente a recordar pero cada que lo intentaba algo le bloqueaba y le provocaba un fuerte dolor de cabeza. Sin embargo fue tal su insistencia que estuvo a punto de perder el conocimiento así que como pudo volvió al sillón donde antes descansaba y volvió a dormir. Solo espera que de esa manera ese terrible dolor deje de torturarle.
No pasó mucho de haber conciliado el sueño cuando Ithnan ya le despertaba, eso luego de haber asesinado a Markkyo considerando que su comportamiento era extraño y que estorbaba más que ayudar. Le informó al joven que tenía algo importante que hacer, este no estaba muy convencido pues aún tenía una leve punzada en sus sienes, pero cuando se emitió la palabra guerra le convenció de inmediato.
Alibaba Saluja salió al balcón del palacio para informar al pueblo que clama por una respuesta. Se presentó ante ellos con aplomo, mostrando la fuerza que debe tener un líder.
-¡La monarquía no existirá más! ¡Desde ahora el mismo pueblo tendrá la oportunidad de elegir a sus gobernantes! ¡Balbad dejará de ser un reino y se convertirá en una república donde sus habitantes serán completamente libres!
Los asistentes se miraron los unos a los otros con duda. Cambiar el sistema de gobierno es una medida por demás extrema, ¿están preparados para algo así?
-Podemos elegir a la persona que nos parezca más adecuada para gobernar.-dijo uno de ellos.
-No estaremos regidos por las normas que imponga la familia real.-otro.
-Nos consultaran para las decisiones que tomen.-uno más.
Es un cambio radical, nunca antes visto y por lo tanto prometedor. Todos festejan jubilosos a la vez que el rubio les mira con una enorme sonrisa de satisfacción.
-Sabía que lo entenderían, nunca olvidaré este momento.
Entre la gente se hizo paso un grupo conocido.
-Si muy bien Alibaba-dijo un joven de cabello rojizo-hablas de convertirnos en un país diferente, pero eso no regresa las cosas a como eran antes. ¡No nos devolverá a la gente que perdimos por culpa de la familia real!
-¡Es verdad mi hija murió hace poco!-gritó alguien.
-¡Mi esposa también!-el de al lado.
El pueblo se dividió de inmediato entre los que apoyaban el cambio y los que querían la cabeza de los príncipes y para ello forzarían su entrada al palacio. Se dio una intensa batalla en las puertas de este donde los guardias enfrentaban una labor complicada: detener la revuelta sin asesinar a nadie. Difícil considerando que el sentimiento es unilateral. Como era de suponerse fue imposible evitar el acceso y algunas personas sobre todo los miembros de la Tropa de la Niebla se abrieron paso pero pronto vieron interrumpido su avance por el dueño de Amón. Luego de una batalla donde Kassim fue derrotado este utilizó el poder de las vasijas de metal oscuro convirtiéndose en un djinn negro. Su habilidad no tiene comparación resulta prácticamente imposible para el rubio y fanalis que ha llegado a auxiliarle el detenerle, ya no se diga derrotarlo, pero cuando cree que todo está perdido llega el rey de los siete mares para ayudarle. Cuestión que no resulta fácil considerando que este no cuenta con el poder de sus djinn. Masrur y Jafar detienen a las personas que les es posible por la cuidad pues se han descontrolado al punto de saquear todo cuanto esta a su alcance, teniendo que dejar solo al pequeño magi. Por otro lado en el patio del palacio, Sinbad pronto se ve superado por el poder del ente, y para empeorar las cosas ha llegado la última persona que quería ver en la faz de la tierra.
-Judal.
Pero este le ignoro y miraba concentrado sus manos.
-Me siento más fuerte que nunca-emitió el sacerdote.
-Eso se debe a que eres un magi caído y la cuidad entera rebosa de rukh oscuro en este momento. Lamento haberlo molestado pero necesito que se haga cargo de las cosas aquí. El joven pasó su mirada de un lado al otro sin el menor interés. Estaba de terrible humor pero decide seguir las órdenes de Al Thamen solo para matar el rato. Crea lanzas con su magia de hielo y ataca a los presentes que para no morir las esquivan, el monarca interfiere así que le ataca dejandole clavado a la pared. El oji escarlata aprovecha dicho momento para hacer suyo el poder del genio y combina su magia con la del ser, haciendo posible que este pueda invocar rayos. La situación ya era imposible, ahora no hay palabra para describirla. Poco a poco Alibaba y Morgiana empiezan a retroceder se ha vuelto un enemigo muy peligroso. El djinn esta a punto de dar un golpe certero en contra del tercer príncipe que para su sorpresa es protegido por varios de los guardias. Conmovido por su proceder invoca el poder de Amón para derrotar a Kassim, le ataca una y otra vez pero este siempre le evade lastimandole en el camino. Aún así no esta dispuesto a rendirse pero a pesar de todo su empeño su espada se rompe por la mitad. Se encuentra indefenso, no puede creer que a pesar de todo las cosas vayan a tener semejante final. Judal ha lanzado un potente ataque con magia de rayo del cual es imposible escapar pero una energía se cruza en su camino, el destello de esta le deja aturdido algunos segundos.
-¡Aladdin!-emocionado.
-Vine para ayudarte Alibaba-kun.
Le extendió la mano para ayudarle a poner de pie.
-Debemos salvar a tu amigo.
-No hay nada que pueda hacer, mi espada ya no...
-No te preocupes, si unimos nuestras habilidades puede ser reparada. Mi magia está incompleta y solo puedo usar la de calor. No creo que el hecho de que el atributo de Amón-kun sea el mismo sea una coincidencia.
-¡Halharl infigar!
Apareció una enorme bola de fuego que dirigió al contenedor de su rey reparando de esta manera su arma. Judal no les interrumpió porque tuvo una extraña sensación de nostalgia cuando vio al pequeño como si fuera algo muy importante para el pero no lo recuerda gracias a la organización. No es que hayan borrado por completo sus recuerdos, pero si el más importante. Le robaron el momento en el que se enamoró del menor, le robaron su primera vez. Enfurece y no sabe a quien canalizar lo que siente así que lo primero que pasa por su mente es acabar con el recién llegado. Este le detiene con magia de calor.
-¿Por qué el enano me mira así? Parece que quiere llorar y que yo sepa no le hecho nada. Si alguien aquí lo hizo es el, su estúpido djinn estuvo a punto de asesinarme. No lo dejaré ir hasta cobrar venganza por la humillación que me hizo pasar.
Aladdin le pide a la pelirroja que vaya a buscar a ciertas personas al pueblo y que lleve con ella al rey pues tienen en su poder algo de suma importancia para este. Por su parte Alibaba pelea en contra del que considera como un hermano y el niño se ve obligado a detener al hombre que ama y que por desgracia no le recuerda, o es lo que supone con ese drástico cambio de actitud. El cuarto magi invoca ataques continuos con intención de que el mayor le atienda a él y no al rubio.
-¡Ahora Alibaba-kun!
El príncipe se lanza en un ataque a su amigo que termina absorbiendole en su interior, el oráculo se burla creyendo que han fracasado pero en realidad el chico es guiado por el niño para que logre salvar el alma de Kassim mientras el intenta lo mismo con Judal. Se da una gran batalla en la que Aladdin no se da por vencido e incluso se ve más decidido que nunca. Invocando conjuros devastadores sin pensarselo mucho. Si se deja consumir por la duda no podrá traer de vuelta a la persona de la que se enamoró. Las heridas en ambos comienzan a hacerse visibles, pero el infante tiene un plan, solo espera una apertura. Pero como suponía no era algo sencillo de conseguir considerando que el azabache tiene mucha más experiencia que él. Pero un leve titubeo de parte de Judal le dio la oportunidad que tanto buscaba.
-¡Sabiduría de Solomon!
Concentró una gran cantidad de magoi que se introdujo en la mente del muchacho, provocando que este viera infinidad de escenas en un corto período de tiempo. En estas pudo apreciar como la organización le secuestro cuando era tan solo un bebé y de como asesinaron a sus padres que lo único que querían era protegerle. Aturdido con tan mounstruosa cantidad de información cayó al suelo luchando por eliminar la sarta de patrañas que le agobian. Viendo que de momento nada podrá hacer, Aladdin centra su atención en su candidato para que pueda salvar en alma de su amigo, antes no lo sabía pero con el pasado que le ha mostrado Ugo ahora conoce el destino de las personas que mueren en la depravación.
-El rukh no puede mentir Alibaba-kun y es posible que termines herido por sus palabras pero solo tu puedes ayudarlo-emitió con voz serena ayudándose del flujo de magoi para hacer llegar el mensaje.
-¡¿Qué rayos me hiciste?!
El sol negro consiguió volver en si y si no fuera porque reaccionó con la velocidad necesaria le hubiera atravesado con una gran lanza de hielo. En sus ojos se podían apreciar unas pequeñas lágrimas contenidas. No quería pelear con Judal, no quería herirlo e incluso rogaba porque alguien detuviera el enfrentamiento. Pero es consiente de que nadie más que el puede hacerlo.
-¡Sarg Arsarros!
De nuevo la persona de la que está enamorado le ataca con intención de asesinarlo.
-¡Halharl infigar!
Y otra vez es obligado a responderlo. Los minutos pasan con tortuosa lentitud. Poco después el djinn negro emite un pequeño resplandor que se extiende y cubre todo a su alrededor para eliminar el rukh oscuro. Alibaba le ha salvado. El sacerdote cae debilitado e Ithnan se ve en la necesidad de huir del sitio con el. Las cosas no han salido como planeaban pero aún tienen maneras de hacerse con el control de Balbad.
Aladdin se acerca lentamente a su candidato pero verlo llorar con el cuerpo de su hermano en brazos le parte el corazón y le deja estático en el sitio.
-Bienvenido.
Dice el menor mientras deja fluir con libertad el llanto. Sostiene con fuerza su flauta. El sol se muestra más brillante que nunca como señalando un nuevo futuro, un gran comienzo. Pero el infante no se siente para nada bien. Murió mucha gente, su candidato perdió a una persona que le era importante, Ugo no volverá y parece que de nuevo a perdido a Judal. ¿Así serán las cosas? ¿Sin importar cuanto se esfuerze terminara perdiendo más de lo que gana? Niega con la cabeza. Si el que es el magi se deja caer ¿qué será del mundo? Ahora tiene una nueva carga en su pequeño corazón: La historia de Alma Toran. Se arma de valor, se coloca a un lado del rubio y toca su hombro en señal de apoyo.
-Sé que te duele, pero si continuas llorando no le dejaras volver al flujo del rukh.
-¿De que hablas?
-El que una persona muera no significa el fin del camino. El magoi en su interior vuelve al flujo del rukh y se hace uno con el. ¡Sabiduría de Solomon!
Pronto las personas fallecidas se hicieron presentes en cuerpos traslúcidos.
-¡Vayan con los seres amados!
Mientras todos se reunían con amigos, familia, amantes y conocidos Sinbad se enfrentaba a Ithnan derrotandole sin esfuerzo, por desgracia era solo un doble, el rey alzó la vista al cielo notando la enorme luz de rukh dorado que cubría gran parte del territorio de Balbad.
En el palacio el tercer príncipe estaba un poco más tranquilo pues había logrado ver a Rashid y Anise que se mostraron orgullosos, luego a Mariam y por último a su hermano Kassim que le sonrió con dulzura para continuar su camino hacia el inicio.
Los espíritus volvieron a donde debían dejando a su paso miles de senderos dorados sumamente hermosos.
-¡Alibaba-san, Aladdin!-llegaba la fanalis conmovida hasta las lágrimas por ver que estaban sanos y salvos.
-¡Mor-san!-le saludaba el pequeño agitando las manos animadamente.
Sinbad que ha recuperado sus contenedores, Masrur y Jafar se unen al grupo.
Pasaron algunos días en Balbad.
Todo volvía más o menos a la normalidad, se reconstruía el reino al tiempo en que se atendía a los heridos. Pero algo andaba mal a la vista del esgrimista. Aladdin está animado, demasiado. Es conocedor de su cálida personalidad pero no actúa como de costumbre, es como si se forzara a sonreír.
-¿Podemos hablar un momento?-interrogó el mayor.
-Claro.
El dueño de Amón sospechaba que se trataba de algo importante así que le llevó a su habilitación para poder hablar con tranquilidad.
-¿Esta todo bien?-preguntó una vez se sentaron en la cama.
-Como de contumbre.
-No mientas, somos amigos. Siempre me has apoyado y protegido. Pero yo...-removió sus hebras doradas furioso-por mi culpa perdiste a Ugo.
-Ah eso...-bajó la mirada pensativo-no fue tu culpa. Lo que ocurrió es todo responsabilidad mía.
-¡No es verdad! ¡Deja de hacerlo! ¡Deja de cargar con todo! ¡Se nota que quieres llorar! ¡Confía en mi!
El peli azul miraba a los lados incómodo, no es que no quiera o no crea en él pero es complicado y doloso contar lo que le antormenta. Comienza a temblar involuntariamente, de esa manera se ve indefenso y termina provocando que el mayor le mire de otra manera. Impulsando por los sentimientos que tiene por el niño le besa. Este abre los ojos desmesuradamente sin poder creer en lo que está ocurriendo. El rubio le toma de las muñecas y le recuesta sobre el lecho. Intenta hacerse paso en el interior de la boca del niño pero este no lo permite hecho que atribuye a la timidez. Aladdin llora pero su candidato no se cuenta, esta concentrado en el inocente sabor que le ofrece su magi que en todo momento trata de huir pero como es natural le sobrepasa en fuerza física.
-No quiero esto. Alibaba-kun por favor detente...¿Qué hago? No quiero lastimarlo pero...
El rubio dejó libres los labios, mismos que el magi mordió con fuerza hasta hacerlos sangrar para no decir algo que pudiera herir a su candidato. Si Alibaba quiere tocarlo esta bien, no se resistira o al menos es lo que cree porque sentir las manos del oji miel que se desplazan por su torso con intención de despojarle de la ropa traen el nitido recuerdo de lo que hizo con su amado. Los dedos de Alibaba le rozan con gentileza pero no es igual a las rudas y torpes caricias de su gran amor. El mayor está apunto de tomar un pequeño botón entre estos.
-¡Judal-kun!
Por más que se contuvo no pudo evitar llamarlo. Quería que lo rescatará, que lo tomara entre sus brazos...deseaba verlo con toda su alma. Asustado Alibaba alzó la mirada y no le gusto nada lo que encontró. La persona de la que está enamorado y a la que quiere ver siempre sonreír no lo hace en este momento. Llora, tiembla y su labio sangra.
-¡Que idiota soy! Siempre viendo egoístamente lo que quiero no pensé que Aladdin podría estar enamorado de alguien más. Pero...¡¿Tenía que ser de Judal?! ¡Maldición no me habría importado que incluso fuera Sinbad! Aunque no soy quien para juzgar lo que siente su corazón. Lo he lastimado.
El rubio coge un pañuelo y limpia la herida del pequeño, luego le extiende la mano para ayudarle a sentar. Por algunos segundos los dos guardan el más pesado y absoluto silencio. El mayor se aclara la garganta y mira firmemente el piso.
-Así que te gusta Judal.-afirmó este.
-Si.
-Lo siento, no me había dado cuenta, en realidad no era mi intención obligarte a nada. Es solo que estúpidamente creí que...
-No pasa nada.
No podían mirarse a la cara. Era penoso después de lo que estuvo a punto de acontecer.
-No te preocupes Aladdin, estoy seguro de que encontraremos la manera de traerle a tu lado.
-Suena como si quisieras obligarlo.
-Si eres feliz soy capaz incluso de ir al imperio y secuestrarlo.
El peli azul le miró curioso y luego dejó escapar un ataque de carcajadas.
-Ja ja ja ja eres muy gracioso Alibaba-kun.
-Je je supongo. Bueno-se puso de pie con actitud optimista-iré a buscar a Morgiana. Hay mucha gente herida que necesita tratamiento. Ah y también dejo de interrumpirte.
-Ah pero yo...
-¡Lo siento en verdad estoy ocupado! ¡Nos vemos al rato!
El esgrimista escapó para no escuchar que su amado le rechazaba importadole poco que eso pudiera herir de nueva cuenta al niño que se siente culpable de no poder corresponder sus sentimientos. Pero aún si el corazón de Aladdin tiene un peso extra no esta dispuesto a traicionar sus sentimientos; está enamorado del sacerdote, solo él tiene permitido el tocarle de esa manera, besarle y quererlo en la intimidad de las sábanas.
En el imperio Kou.
Específicamente en el sitio donde se reúnen los miembros de Al Thamen todos discuten el rotundo fracaso que han tenido en Balbad. Pero llegan a la conclusión de que solo aplazan lo inevitable. Aún tienen maneras de hacerles caer en su poder, lo intentaron por la vía diplomatica pero si esta no funciona siempre pueden llegar con métodos menos sutiles. Además el magi caído aún continúa en su poder.
-¡Por la grandeza de nuestro padre!
Repiten hasta el cansancio varias personas con el rostro cubierto distribuidos alrededor de un círculo rodeando de esta manera a Judal que continúa sin volver en si y no tiene manera de protegerse de lo que sea que le quieran hacer.
Algunas horas más tarde el azabache despierta adolorido, en un principio cree que se debe a la reciente falta de magoi y la pelea con Aladdin pero al darle una revisada a su cuerpo puede apreciar varias heridas de espada recientes. No muy profundas así que cerraran pronto.
-Así que me han castigado-suspiró fastidiado-era de esperar. Después de todo no hice lo que me pidieron. Al menos esta vez estaba inconsciente. Odio desmayarme cuando lo hacen, eso me hace ver patético.-afiló la mirada que mostraba gran rabia-gracias al enano sé que esos malditos asesinaron a mi familia. Planeaba divertirme con sus guerras pero estoy cansado de que me hagan lo mismo cada que las cosas no salen como quieren. Me volveré fuerte. Asesinaré con mis manos a esa maldita bruja...¿qué sería la extraña magia que uso el enano? Gracias a ella he recordado todo lo que ocurrió esa noche-cubre su rostro con la mano-espero que no me odie. Quisiera ir y hacerlo mío otra vez pero para como están las cosas solo conseguiría ponerlo en peligro. Sigan pensando que todo esta bien malditos, continúen creyendo que soy su maldito juguete y cuando menos se lo esperen los destruiré a todos.
Se levantó para mirar por la ventana recargando su cuerpo a un costado, el azul del cielo le recuerda mucho al chico que ama.
-¿Me esperarás enano?
Los altos mandos de Kou informaron del fracaso en Balbad, así que Koutoku decidió mandar varias flotas para invadirle por la fuerza. Kouen no estaba tan de acuerdo en tomar al país de esa manera a pesar de que el mismo prefiere el método militar. Pero no es para menos, el pelirrojo es un hombre con orgullo no blandiría su espada contra civiles desarmados. Lo que su padre planea no es diferente a una masacre de inocentes. Pero por más que trate de hacerlo entrar en razón este no va a escucharle, su juicio esta nublado por la mujer que mueve todo entre las sombras: Ren Gyokuen, que justo en este momento se cruza en su camino en uno de los muchos corredores del palacio.
-Que bueno verte Kouen.
Se dirige a él con esa característica melosa e hipócrita voz, el aludido no cambia en lo más mínimo su expresión.
-Buenos días, tengo cosas que hacer. Con su permiso.
Dijo cortante, severo y mirándole a los ojos. Sabe que ella es la líder de la organización que le quitó todo. Si por el fuera empuñaba su espada y le cortaba la cabeza. Pero no puede permitirse un lujo como ese y no porque le tenga miedo, más bien quiere asegurarse que cuando al fin levante su mano en contra de Gyokuen esta desaparezca por completo de la faz de la tierra. Y eso lo hace por dos grandes razones: primero vengar la muerte de la familia real a la cual veía como propia y la otra proteger al joven del que ha estado enamorado desde que recuerda y que para desgracia suya parece no corresponder o siquiera entender sus sentimientos, su amado Hakuryuu.
El oráculo se pasea con orgullo por el palacio como es su costumbre. Agradece como pocas veces el ser un mago de la creación pues sus heridas han cerrado completamente lucidendo su habitualmente firme y delicada piel de la que por cierto está más que orgulloso. Llega al sitio que es su objetivo, la habitación del cuarto príncipe. Esta a punto de tocar la puerta pero la sutileza no es algo natural en el así que se adentra con toda confianza. No ve al oji celeste en el sitio pero escucha el correr del agua. Tal parece que su majestad toma un baño. Sonríe con maldad y camina para encontrarse con este. En cuanto Hakuryuu le nota le dirige una mirada llena de hostilidad importandole poco que este pueda ver su desnudez.
-¿Qué quiere sacerdote-dono?
El contrario rió suavemente.
-Por favor. Me vas a decir que en esta situación aún tienes deseos de ser formal.
-Creí que le había dejado en claro que no confío en usted, me haría un enorme favor si me deja solo.
-Eso no va a pasar, al menos no hasta que me des lo que quiero. Convierte en mi contenedor de rey.
-No.
-No tienes a quien más pedirselo. No conoces otros magis.
-Mi hermana me ha contado de uno que es muy amable, si se lo pido quizá me ayude.
-Sueñas si crees que Sheherezade o Yunan te ayudaran sin esperar algo a cambio.
-No estoy pidiendo que lo hagan de a gratis, pero no me refería a ellos.
-A excepción de mi no conozco a más...-a su mente llegó la imagen del pequeño-¿Cómo conoces al enano?-la mirada en su rostro se volvió siniestra.
-No estoy obligado a responder.
-No quieras pasarte de listo. Podrás ser mi candidato favorito pero no estoy dispuesto a permitir que lo involucres en tus tonterías.
-Lo que haga o deje de hacer no es asunto suyo. Además ¿desde cuándo se preocupa de otras personas que no sean usted mismo?
-Estoy hablando enserio.
-Obligueme.
La terquedad del menor le saco de quicio por primera vez en su vida. Tenía muchas ganas de golpearlo pero en el combate cuerpo a cuerpo es mejor el príncipe, donde lo intenté puede estar seguro de que terminara severamente herido sino que muerto. Podría emplear su magia después de todo el chico esta desarmado y vulnerable pero no tiene intenciones de eliminar al que en un futuro podría ser un aliado. Hablar con el nunca ha funcionado, tienen puntos de vista contrarios. Así que solo le queda emplear la última carta que tiene a su disposición, su propio cuerpo: la seducción.
Toma al menor de las muñecas y le azota violentamente contra la pared haciendole daño y provocando que este emitiera un tenue gemido de dolor. Mentiría si dijera que no lo gozo pues desde que involucró a su amado enano borró toda dulzura que pudiera mostrarle alguna vez. Unió sus labios con los del príncipe de manera salvaje, este no lograba zafarse del agarre así que simplemente le mordió. Judal separó su rostro y le miró con burla mientras una línea roja se hacia paso desde su labio hasta el mentón.
-Necesitaras hacer más que eso para escapar de mi.
El oji escarlata tomo con una mano las dos del príncipe y las alzó sobre su cabeza mientras con la otra le atrajo por la cintura y poso sus labios sobre el pezón izquierdo del menor.
-Ah~
Fue tan vergonzoso para el oji celeste que se vio en la necesidad de desviar el rostro. No podía creer que su cuerpo le estuviese traicionando de esta manera. No se supone que un potencial enemigo le tuviera fácilmente en su poder. Judal era perverso jugaba con el botón ayudado de su lengua pero pronto detuvo todo movimiento. Se forzó a llegar hasta ahí considerando que era la única opción que tenía pero el sabor del cuerpo del cuarto príncipe le dio asco, le provocó náuseas. Y Hakuryuu no es el del problema, es él. Aún si solo planeaba hacerlo suyo para utilizarlo la realidad es que se vio imposibilitado porque a su mente no dejaban de venir imágenes de Aladdin, de sus gestos, los sonidos que hacía, el como lograron unir sus almas. Sintió que si seguia era como traicionarle y el solo pensarlo le provocó malestar. Ahora que ha perdido el ánimo de convertir al príncipe en su aliado le suelta sin el más mínimo cuidado provocando que este cayera de sentón sin poder evitarlo.
-Ya te lo dije no metas el enano en tus idioteces porque la próxima vez no pienso detenerme.
Le encaró solo para notar que este se encontraba en shock. Al menos las náuseas que siente ahora el sacerdote han servido para algo, pues por la expresión de Hakuryuu parece que ha logrado darle una lección.
Por varios días todo transcurrió en calma en el aún reino de Balbad. No así para candidato y magi que se evitaban todo el tiempo al no saber como tratarse de ahora en adelante. Morgiana solo esta en espera de una oportunidad para ayudar a que estos solucionen el problema. El rubio va transportando algunos medicamentos cuando ve que varias personas se movilizan en dirección al puerto. No tarda mucho en llegar.
-¿Qué sucede?-preguntó sin destinatario específico.
-Parece que el Imperio Kou tiene intenciones de invadirlos.-el rey de Sindria.
-¡Eso no es justo! ¡Apenas nos estamos levantado!
-La guerra nunca lo es.
-¿Qué debería hacer?
-Primero que nada huir de aquí.
-¿Eh? ¡No puedo escapar de manera cobarde abandonándolo todo!
-Alibaba-kun-su amigo que acaba de llegar le toma suavemente por el hombro-ojisan tiene razón. Entiendo que la situación es complicada pero mientras tu vivas habrán posibilidades de encontrar una solución para el problema de Balbad.
-Eso es muy cierto-el de pelo morado-capturar y asesinar a la familia real sería una gran ventaja. Ustedes son un símbolo de generaciones no puedes dejarte vencer así.
-Supongo que tienes razón. ¿Pero que pasará con la gente? ¿Serán asesinados sin posibilidad de defenderse?
-Claro que no. Desde este momento declaro que los príncipes sean exiliados perdiendo su título y Sindria los tomara en custodia.
-¡¿Eh?! ¡¿Pero qué...?!
-Tranquilo Alibaba-kun-el mayor-esto es solo una medida para que el Imperio no pueda eliminarlos. Jafar, necesito que les dirijas a nuestra embarcación y les lleves a Sindria. Yo iré a negociar con el emperador para obtener mejores condiciones para Balbad.
El rubio no dijo nada, no cuenta con poder diplomático. Esta vez dejar todo en manos de Sinbad era lo más adecuado.
El rey se equipó a Baal y se dirigió a las embarcaciones invasoras mientras los demás partían con destino al reino del eterno verano.
Bastó con que Sinbad se presentara como el poderoso líder de la Alianza de los Siete mares para que todos dieran vuelta para regresar a Kou. Les dejó bien claro que quería hablar con el emperador de la actual situación de Balbad. Cuando por fin llegó al sitio tuvo varias conversaciones con Koutoku donde uno y otro debatían el destino de aquella nación. El mayor era sumamente convincente pero los argumentos del oji miel siempre le superaban. No cabe duda que el conquistador de siete laberintos es el más grande comerciante de la historia. Nadie había dejado callado literalmente al emperador, que en algún punto no tenía ni la menor idea de que decir. Así el amo de Fokarol logró un mejor acuerdo del que era posible para un reino en la actual situación de Balbad. Y de esa manera también llamó la atención de dos personas que no le quitaban el ojo de encima: Ren Kougyoku su eterna enamorada, que de jugar bien sus piezas el rey se convertiría en una aliada de mucha utilidad y Ren Hakuryuu que no ha desistido en su intento de conquistar un laberinto con ayuda del pequeño magi. Con el que de hecho esta agradecido pues su hermana le ha contado una y mil veces como le salvo en el asunto de Ryosai. No puede esperar para conocerle y pedirle a el y al monarca que se vuelvan sus aliados y le ayuden a conseguir su más grande objetivo en la vida: destruir al imperio Kou. No le importa mancharse las manos de sangre con tal de lograrlo.
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Notas finales.
Bueno, pues esta aquí el capitulo, la verdad tenía pensado que llegara hasta donde Hakuryuu visita Sindria pero creo que me emocioné narrando otras cosas. Oh como quisiera que Judal y Aladdin pudieran vivir ya su romance, pero ni modo aún falta para eso. Gracias por leer! Nos vemos la próxima!
Black soul99.-Oh a mi me hizo muy feliz leer tu comentario! Siempre respondo el cien por ciento de los comentarios :), además tu rw fue muy lindo! Oh que bueno que te gustara la continuación y el lemon, esa es la parte que más difícil se me hace narrar para que se entienda porque me gusta que sea sensual y romántica :) oh pues muchas gracias, no se ni que decir, no miento si te digo que tu comentario me ha hecho llorar. Soy muy insegura con respecto a la forma en la que escribo pero es algo que amo hacer. Pues la práctica ayuda mucho, yo hace casi un año escribía fatal, pero gente muy linda me dio varios consejos y entre más escribo más me acostumbró a narrar, así que mucho ánimo! Seguro que un día escribies mejor que yo :) además en gustos se rompen géneros, pues por ejemplo tu me has dicho que te gusta como escribo y hace un par de semanas alguien me dijo que no sirvo para esto y que mi trabajo es basura. Igual y no me comentó nada con respecto a la historia así que a saber si la leyó, pero en este mundo no importa que siempre habrá gente que ataque y gente a la que le guste tu trabajo aun si no tienen oportunidad de comentar, por eso nunca de los nuncas te vayas a rendir :). Pues mientras tenga la oportunidad seguiré escribiendo odio dejar una historia inconclusa. Solo por curiosidad si un día me vuelves a comentar. Como encontraste mi fic? Es que me parece que esta categoría no aparece en la lista de magi y pues me dio curiosidad XD. Oh, si me llegó el otro rw, es solo que la página tuvo algunos problemas y por unos días no dejó leer los comentarios, pero agradezco que te tomaras la molestia de dejar otro :). Que genial que te pareciera bueno, y ten por seguro que si esta en mis posibilidades no me detengo nunca! Me vas a matar de felicidad con tan bonitos comentarios, y como dije mucho ánimo. Sin duda la práctica es la base de todo. Por si no me conoces en amor yaoi te invito a que me busques como dark kirito y ahí si veras que la práctica ayuda XD. Nos vemos!
