Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.

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Capítulo 12 Desesperación.

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En Magnostad.

El moreno despertó temprano, como ya dicta su costumbre. El pequeño aún descansaba a su lado con una expresión dolida que provocó lo mismo en el otro. Kukulcán se tallaba contra el rostro de su amo en señal de apoyo.

-No soy por quien deberías preocuparte. Fui estúpido y le hice daño pero compensaré mi error, le devolveré la sonrisa.

¿Cómo es que un simple beso se convirtió en el peor pecado del mundo?

-Si tan solo supiera que hacer en una situación así.

-Fsiii-ese curioso sonido que produce su compañero, y el cual parece entender a la perfección.

-Si, tratarlo de igual manera puede ser un gran inicio.

Dejó en libertad la mano ajena que aún sostenía y salió para ejercitar su cuerpo como cada madrugada. Porque un buen mago no solo de conocimientos se compone.

...

El hijo de Solomon estaba atrapado en una pesadilla, en aquella en que la tragedia de Alma Toran se repite sin descanso, una y otra vez como si no tuviese más finalidad que torturarle. Despertó sobresaltado y confundido posando la mirada sin objetivo en particular. Hasta que cayó en la cuenta de que su compañero de habitación estaba nuevamente desaparecido, pero esto lejos de ser malinterpretado fué comprendido por el brillante niño que sonrió con algo de nostalgia.

«-Eso quiere decir, ¿qué no me odia? ¿Aún podemos ser amigos?»

Su rostro mostró la alegría natural en su alma, si Sphintus se empeña por continuar aún con el pesar en su pecho al saber que no le corresponden, ¿quién es él para sentirse víctima de algo que de una u otra manera consintió? Se alistó con el uniforme del colegio y fué a tomar el desayuno para ir de inmediato a clases donde la espartana que tiene por maestra ya le esperaba.

Decenas de pergaminos vuelan frente a sus ojos, cientos o miles de conocimientos que se almacenan en su memoria con tal facilidad que le resulta increíble. Es ahora que las sesiones son insuficientes porque es tan fácil absorber cada fórmula, patrón e incluso las líneas en las ilustraciones, algo tan elemental como lo es el respirar.

Tan absorto en la labor que no advierte que sus compañeros se han retirado hace mucho.

-Enano.

Hasta que la fémina llama su atención y esta se desplaza de los manuscritos a ella.

-¿Qué se le ofrece?

-Me agrada la enorme curiosidad que posees, el rukh es el gran aliado de seres como nosotros. Pero desgraciadamente no siempre te será posible utilizarlo. Las guerras son terribles e impredecibles. Aquel que no cuente con un as bajo la manga simplemente está perdido.

-¿Qué me quiere decir con ello?

-De todos mis alumnos eres al que veo con disposición real de mejorar, el que aprovecha cada oportunidad que se le brinda. Quiero que te abras paso en el mundo no solo con tu bastón, sino con las manos.

-¿Eh?

-Quiero enseñarte artes marciales.

Los zafiros brillaron con emoción. Aún recuerda las practicas que Solomon y Arba tenían y que estas lograban acercarlos de forma misteriosa, como si con ello pudieran ver en el interior del otro, como los espadachines de primer nivel que eran.

«-¿Podría convertirme en algo similar si me esfuerzo?»

Y entonces llegó a su mente el anhelo de una rivalidad ya no solo con su pareja sino con Alibaba, Morgiana y cada persona valiosa para él, que pudieran convivir como un gran equipo.

-¿Y bien?

-Sería genial.

-¿Te parece empezar ahora mismo?

La prontitud le tomó desprevenido y también le dió mala espina. Esa mujer es temible, se lo ha dejado claro en más de una ocasión. El solo hecho de imaginar que le convierta en puré simplemente le aterra pero ha jugado bien sus cartas y ha picado su curiosidad. Asintió y entonces le llevaron a una habitación vacía que sería aprovechada para dicha actividad.

-Bien, quiero que me muestres lo que tienes.

Expresó con autoridad, él se quedó en blanco. ¿Exactamente que espera? Aladdin es pacifista hasta donde la vida se lo permita. No es de ir repartiendo golpes a cuanta persona se le pone en frente, pero con algo ha de iniciar. Si no toma la llave para superar sus dificultades, ¿cómo espera solucionar sus problemas?

Respiró hondo y se acercó rápidamente con intención de dar un puñetazo.

-Te has precipitado, tu movimiento no tiene trayectoria, tienes una defensa precaria, no miras a tu objetivo, careces de balance en la cadera y descuidas el punto de apoyo.

Dijo al tiempo que le tomaba de la muñeca, le hacia una llave y le impactaba boca abajo en el suelo.

-¡Aahh!

Se quejó y escupió un poco de sangre. Pero logró mantenerse despierto. Tal parece que el entrenamiento fortaleció su cuerpo satisfactoriamente, porque de haber sufrido un daño así hace unos meses es casi seguro que le hubiese mandado al hospital. Myers le miraba con seriedad, el limpió el líquido escarlata con la manga para dirigir una sonrisa a su contrincante.

-Es precisamente esta la actitud que debes tener. Estoy esperando.

El niño tiene claro que es malo en este tipo de improvisacion, así que se valdría de las técnicas de las personas que conoce. Imitaría a Morgiana cuando le enfrentó en Ámon.

Se colocó en posición, apretó las manos en puños, uno frente a su corazón, el otro a la altura de la caja torácica, analizó las posibles rutas y se encaminó con velocidad y cautela, una vez cerca lanzó la más potente patada que haya dado nunca.

-La defensa mejoró, pero dudas al momento de atacar, tu equilibrio es pésimo, careces de coordinación, no das secuencia al movimiento, calculas mal las distancias y te falta altura para atinar al sitio enfocado.

Artículo mientras le agarraba del tobillo, le alzaba en su dirección y le sacaba volando lejos hasta impactarse de lleno contra la pared, resbalando por ella hasta caer al suelo de cara.

-¡Ung!

Pero si hay alguien persistente en este mundo, o demasiado masoquista para no entender que tal vez es demasiado para el es Aladdin que volvió a ponerse de pie aunque tambaleaba un poco.

-Bien, me parece que no tienes experiencia. Así que yo te pondré el ejemplo. Intenta bloquearme. ¿Listo?

-¡Si!-decidido.

Se puso en guardia esperando a la otra. Sin embargo esta vez no supo ni qué ni cómo ocurrió pero salió disparado contra un ventanal que se hizo añicos ante el impacto, y esta vez sin poder evitarlo terminó por desmayarse. La mujer fué a su encuentro y le miró con un poco de preocupación.

-Creo que me pasé un poco.

Sin duda será una tarea complicada, puesto que Myers y sutileza no son precisamente sinónimos.

...

A pocos minutos de anochecer la instructora le dejó marchar. Su cuerpo estaba hecho polvo nuevamente pero no de una manera que no pudiese soportar, además de emplear un poco de magia curativa sobre si mismo aunque de nivel extremadamente básico pues es a lo más que llega con el conocimiento actual. Fué a cenar y tomó un baño para posteriormente volver a su habitación donde su compañero estaba leyendo algunos pergaminos.

-Hola-expresó este bastante animado-¿cómo te fué?

-Bien...creo. Con Myers-sensei siempre es difícil pero agradezco la dedicación que tiene por enseñar.

-Me alegra oírlo.

-¿Qué tal vas?

-Bien, lento pero seguro. La magia curativa es más complicada de lo que esperaba.

-Te entiendo, hay demasiadas secuencias para algunos conjuros, pero sabes, solo es cuestión de encontrarles sentido.

-¿Eh?

-Si mira, hay varios patrones que...

Ni cuenta se dieron cuando uno terminó al lado del otro sobre el lecho, con varios pergaminos, explicaciones, sonrisas y pláticas. Porque cuando tienes la voluntad de arreglar las cosas y un alma pura y limpia consigues tus objetivos.

...

En la habitación del tercer príncipe.

Este leía frustrado la carta que enviara su hermano advirtiendole del peligro.

Vaya que se sentía impotente, su padre iba a morir sin importar lo que hiciera y esa mujer pretende amenazar a Kouen con lo que más le importa: su familia. Si bien este no lo expresó en el documento es algo entendible para el destinatario.

«-Me niego a ser un grillete para En-nii. Lo siento pero no voy a volver. Lejos al menos será difícil para ella alcanzarme. Anda centra tu atención en mi, deja en paz a mis hermanos. Además aún tengo una misión y no pienso renunciar a ella sin haber logrado algo.»

Aunque ciertamente resultó ser una tarea mucho más complicada de lo esperado. El director parecía tener fobia a los humanos que no eran capaces de emplear magia, aunque desconoce las circunstancias que le llevaron a tan cerrada mentalidad.

«-¿Cómo estará el niño mugriento? Me preocupa su seguridad y salud emocional. Este lugar el demasiado severo para alguien tan amable.»

Una y otra vez piensa en él, porque sin importar las veces que quiso eliminar el sentimiento en su corazón este no hizo más que afianzarse y crecer, porque con cada hora que pasa se acerca al punto peligroso del no retorno: enamorarse.

...

Las lecciones y rutina en general continuaron de igual manera para el príncipe de Alma Toran.

Si bien cada vez tenía más confianza en sus decisiones, movimientos y conocimientos estaba desarrollando un terror patológico destinado a la oji miel. El solo escuchar el látigo de está chocar contra el suelo o peor aún su piel le provocaba ñañaras. Pero se dijo en repetidas ocasiones que solo buscaba ayudarle y que tarde o temprano el dolor se vería recompensado al proteger la vida de sus seres queridos.

Su relación con Sphintus continuó sin percances e incluso confiaban más en el otro. Aunque Aladdin no le contó sobre el pasado que le atormenta ni la importante misión que le encomendaron. Y es que sin importar lo confiable que ha demostrado ser el nativo de Heliohap se permitirá ponerle en peligro. Si, mientras menos involucrado esté, mejor.

...

Al fin a llegado el iktiar, aquel día en donde presenta su examen y se decide si se queda y puede continuar o le rechazan y se va como un fracasado a Sindria, pocos minutos que definirán no solo su destino, sino del mundo entero. Y lo mismo se aplica a los seis compañeros que llegaron hasta el final junto a él y que ahora tiemblan víctimas del nerviosismo, el que advierte la profesora.

-Hace seis meses llegaron como basura-se tensaron-pero hoy son basura que posee convicción y coraje-sonrió-demuestren al mundo lo que saben.

-E-es tu turno Aladdin.

Le dijo una compañera al magi que todo el tiempo tuvo la mirada clavada en el piso. Este alzó el rostro y sonrió confiado, sabe lo que ha logrado en estos meses, razón de que pueda estar tranquilo, y que no solo se debe a su esfuerzo, sino al de toda la gente que estuvo detrás apoyandole.

«-¿Me estas viendo Judal-kun? Quiero que te sientas orgulloso de mi.»

Salió al lugar donde les examinan. Estaba presente un gran público que se compone de otros alumnos y profesores. Todos centraban sus miradas en él como si fuese algún tipo de espectáculo circence, como del gladiador que todos esperan sea devorado por leones.

-Entiendes que si tu magia no cubre los requisitos serás expulsado inmediatamente, ¿cierto?-el examinador con tono despectivo.

-Si-sonrió.

Sphintus que también estaba en la tribuna quería gritar algo, cualquier palabra de animo pero no hizo más que temblar y tragar saliva nervioso, puesto que tenía el alma en un hilo. Kukulcán no estaba mejor. Varios venenosos soltaron frases sin más, pero el moreno ni atención les ponía.

-Puedes iniciar-y de esta manera dió la señal.

El peli azulino cogió su bastón, lo apuntó al frente y...

-¡Harl-harl infigar!

Un enorme pilar de fuego se hizo presente, tan grande que la vista no podía apreciar hasta donde llegaba, quizá incluso con Solomon.

Todos quedaron impávidos, con los ojos desmesuradamente abiertos y en completo silencio, siendo testigos de los hechos.

-A...a...¡Aprobado! ¡Desde hoy eres primer kodor!

-¡¿De sexto a primero de jalón?!-el moreno sobresaltado.

El niño recibió la insignia que le califica como tal y se puso a bailar emocionado con ella, Sphintus le dirigió una sonrisa llena de orgullo y cariño.

-¡Felicidades Aladdin!

Sus colegas que corrían a su encuentro para felicitarle hasta que la profesora les lanzó lejos de su camino para que no estorbaran. El magi al verla retrocedió un par de pasos como acto-reflejo. Pero fué tomado en un cariñoso abrazo por la mujer que no dejaba de llorar y le apretujaba descuidadamente entre sus pechos.

«-Lo conseguí. ¿Cómo les va Judal-kun, Alibaba-kun?»

...

En Reim.

El dueño de Ámon no está precisamente en un lecho de rosas y todo por confiado. Durante el viaje en barco les atacó un grupo de piratas, él como buen héroe que no permite las injusticias les salvó. Así que ofrecieron una fiesta en su honor. Bebió bastante vino y cayó dormido pues como siempre no tiene aguante para ello. Al despertar estaba...desnudo. Si, le volaron todo cuanto tenía, esas personas de expresión amable que se desvivían por agradecerle no eran más que cómplices de los piratas. Es una fortuna que se hubiese aferrado a su contenedor con el alma, siendo lo único que conserva. De alguna manera se hizo de unos cuantos harapos y de esa manera se dirigió al coliseo de Reim con la vergüenza que le conllevó. Y no es para menos puesto que tiene pinta de mendigo. Por difícil que parezca es algo común en el imperio. No ha probado alimento en...días, está agotado, perdido y fastidiado así que se deja caer sin más en el suelo mientras el rukh oscuro se acumula a su alrededor, con intención de tentar su alma, y hacerle caer en la depravación.

«-Maldita sea. Soy estúpido e ingenuo. Es precisamente por eso que Sinbad se convirtió en mi pareja aún cuando me hizo daño. No volveré a confiar en nadie. Si el mundo entero quiere destruir mi alma entonces yo...»

Un trozo de pan cayó frente a él procedente de una mujer de bondadoso corazón que repartía alimentos entre los menos afortunados. Y así con la simplicidad que solo corresponde a él recuperó la fe en el mundo y el intenso dorado en su magoi. Ya más repuesto puso manos a la obra y llegó al coliseo donde pidió una audiencia.

-Tu no tener carta de recomendación-le dijo una jovencita algunos años mayor.

-Te digo que me han robado.

Si, incluso perdió el valioso documento que su pareja le diese para no tener dificultades. Pero no tiene caso llorar por lo que no tiene solución.

-¿De que otra manera puedo pasar?

-Mmm-divertida-Si tanto te interesa tu pelear contra Toto-haciendo referencia a si misma-en guardia.

Alibaba sonrió, ¿un enfrentamiento de esgrima? Su especialidad, incluso parece que por fin el destino conspira a su favor. Se pone en posición, se planta con elegancia en el piso y se aproxima en un rápido movimiento que no lo fué tanto segundos después.

-¿Eh?

Por la debilidad general en su cuerpo provocada por evidentes razones todo le dio vueltas, no podía enfocar a su enemigo y caminaba de manera torpe y graciosa bastante parecido a un borracho. Toto le analizaba y no sabía si sentir pena, burlarse o qué.

«-¿Qué me pasa? Me siento mareado. Maldición no es el momento si fracaso...»

-Ja ja ja ja tu ser muy patético-y dió una poderosa estocada que al otro le mando volando por los cielos.

-¡Me lleva! ¡Te aseguro que me cobraré por esto!

-¡No lo creo!

Se despidió mostrandole la lengua hasta que le perdió a la distancia.

...

En otro lugar cerca de ahí.

Un trío de hermanos y que no son otros que aquellos que asaltaron a Sinbad en su estadía a Balbad caminan sin preocupaciones hasta que alguien advierte un bulto polvoso y sin sentido en el suelo.

-Oigan que no es...

Articulo uno de ellos, los otros se inclinaron y efectivamente era el ex príncipe de la nación mercantil. Le cogieron cuidadosamente y llevaron con él. Le pidieron a varias doncellas que le dieran un baño, ropa limpia y le dejaron dormir. Alibaba despertó algo confundido y alterado, se puso en pie de golpe pero estuvo a punto de desmayarse por ello nuevamente. El más joven logró evitarlo y le colocó en el lecho está vez sentado.

-Ah-el rubio tocaba su cabeza-¿En dónde estoy?

-Oh Alibaba-san tanto tiempo sin verte-el mayor.

-¡Wow ustedes son...!-pasmado-¿qué tal les ha ido?-emocionado.

Y de esa manera se sucitó entre ellos una conversación donde se pusieron al día don sus hazañas. Resulta que el dueño del djinn de fuego a ido a caer en un casino del cual el trío es dueño.

Por causalidad o algo más misterioso y profundo y también porque Toto le contara lo ocurrido al líder de los Yambala, este sintió la necesidad de apostar ese día, en ese lugar. Perdió todo cuanto posee en cuestión de segundos siendo instado por su pupila de retirarse mientras aún le quedara dignidad. Y fué así como Alibaba se encontró con una nueva oportunidad para entrar al coliseo, la cual se presentó en un nuevo duelo en contra de Toto del cual salió victorioso y se enteró de le existencia del ki que no es otra cosa mas que una manera distinta de llamar al magoi. Y de paso encuerarla y humillarla, aunque esto último no fué ni de lejos su intención.

Le llevaron al sitio y le dijeron que al no tener dinero para costear el tratamiento tendría que ganarlo en los duelos que ahí se exhiben. Aceptó sin más creyendo que era buena idea, quizá debió preguntar de que iban.

Se vió en la plaza despojado de su contenedor de rey y enfrentando a un ser que para nada era humano.

-Garuda...

Un ser infernal y que era además uno de los gladiadores más famosos en todo Reim. Tragó saliva nervioso pues era al menos unos diez metros más grande que él.

«-Pero no llegué tan lejos para rendirme. Debo responder a las expectativas que Aladdin y Sinbad tienen en mi. Y sobre todo forjar mi destino. Si no es ahora, ¿cuándo?»

Cogió con valentía la espada que le han facilitado, tomó posición y se lanzó en un veloz y efectivo ataque que sin embargo provocó solo un roce superficial en la piel del contrincante.

«-¡¿Que es de acero?! ¡Fué uno de los golpes más poderosos que di en la vida! Tranquilo, lo peor que puedo hacer es entrar en pánico. Piensa.»

Retrocedió algunos pasos, y volvió a lanzar está vez un ataque múltiple, para su sorpresa el resultado no fué distinto.

-¡Es aburrido mejor deja que te mate!-un hombre en el público.

-¡Si que lo despedace!-otro.

-¡Trágatelo Garuda!

«-¡¿Qué rayos le pasa a está gente?! ¡¿Qué clase de espectáculo quieren presenciar?!»

-¡Come, come, come!

Ese tipo de comentarios le distrajeron, por lo que ignoró al rival que le cogió de la pierna y estrelló brutalmente contra el suelo casi rompiendo sus huesos y provocando que escupiese sangre.

-¡AAAAAAAHHH!

El alarido fué desgarrador y sin embargo provocó la dicha en la multitud que incluso pedía más.

«-Soy un imbécil. Son justo estas situaciones las que debería evitar.»

Se reincorporó y volvió al enfrentamiento más dispuesto que antes pero por más que sus tiros eran certeros no dejaba más que imperceptibles arañazos en el otro. Tenía que cambiar su estrategia pero, ¿cómo? Es difícil salir de la zona de confort, y para su desdicha es en la que usualmente está. El combate se prolongó, fué herido de forma salvaje, prácticamente no había sitio en su ropaje que estuviese libre del líquido escarlata. Llegó a un punto donde la bestia hizo de él cuanto quiso, le tenía al borde de la inconsciencia, entre sus manos como si fuese un juguete del que puede disponer, el que rompera cuando le dé la gana.

«-Con el nivel que tengo actualmente es imposible que pueda derrotarle. Lo siento Aladdin, Sinbad-san, supongo que no soy tan bueno como piensan. Pero mientras continue con vida tengo probabilidades de crecer, ¿verdad?»

-¡Me rindo!-gritó a uno de los guardias que hizo oídos sordos y desvío la mirada-¡Me rindo!-insistió creyendo que no le habían escuchado, está vez el mismo hombre le miró con apatia.

«-¡¿No harán nada?! ¡¿Acaso dejaran que me mate?!»

El ente le dirigió una sonrisa ladeada, algo va mal, mucho. ¿Acaso no le ha convertido en un despojo? ¿Qué más quiere?

-¡AAAAAAAHH!

Está vez tiró de sus extremidades con tal brutalidad que el rubio escuchó claramente como sus huesos crujian, como si les faltara poco para convertirse en polvo. Una onda de agonia recorrió su cuerpo y sin poder evitarlo se desmayó.

-¡Por dios maestro le matará!-Toto alarmada al líder de los Yambala.

-Si ocurre quiere decir que no estaba listo para este mundo-se encogió de hombros sin dejar de contemplar al chico. Aún esperaba algo.

«-¿Dejaras que acabe con tus sueños así de fácil?»

Una voz en la cabeza que le resultó familiar. Su querido amigo y hermano de honor.

-Kasim...

Recordó su estadía en los barrios pobres, él como adultos se enfrentaban a los niños para quitarle un mendrugo de pan. El como se las apañaban para luchar contra fornidos hombres con su débil constitución y salían victoriosos.

«-En esa época no conocía términos como esgrima o contenedor de rey, ¿cierto?»

Garuda tiró con fuerza de su brazo y con ello el insoportable dolor le trajo a la realidad. Cayó de sentón, cuando buscó la causa de la desagradable sensación contempló con horror su extremidad, por suerte aún en su sitio aunque dislocada, gran desventaja de la cual planeaba sacar provecho.

-¡Auxilio!

Rogaba para ser recibido por infinidad de burlas. El ente le miró deleitandose con su infortunio. El público advertía el cosquilleo que produce el morbo, la sed de sangre y víceras.

La bestia se acercó a la víctima cubriendo con su voluminosa espalda la existencia de este, un salpicadero de líquido carmesí salió botando para todos lados con vulgaridad.

-¡ALIBABA!-la joven que llegando a este punto estaba histérica.

-¡Ummmmm!

El lamento del más grande al saber su hocico atravesado por la espalda del chico.

Lo que el público no pudo advertir es que el conquistador empleó su extremidad indispuesta para atraerle y vaya que lo hizo, tendrá la marca de esa poderosa quijada en su piel, una terrible herida que no deja de sangrar, pero ha válido la pena porque con ello le privó del arma más letal que el otro posee.

Alibaba se levantó y provocó al otro para que le siguiera. Fuera de si el campeón del coliseo se estampó con todo lo que tuvo a su alcance, en su mayoría estatuas que poseían grandes espadas. Con gran destreza el oji dorado dejó imposibilitado el brazo derecho del contrincante a la vez que se hizo de un nuevo acero. Volvió a lanzar cuanta estocada le fué posible en su contra.

-¡No funcionará son superficiales!-la azabache.

-Está vez lo hará-su mentor le corrigio-Ese chico es brillante, le cercó de tal manera que son pocas las variables de ataque que posee, de esta manera se vuelve predecible y Alibaba le lastima consecutivamente. Poco a poco...

Garuda quedó impávida, en shock, centenares de diminutas heridas que le sacaron de combate para caer inconsciente.

«-Siempre nos enfrentamos a rivales mucho más fuertes, ¿no es así Kasim?»

En ese instante los dos magoi en el interior de Alibaba se fusionaron en uno solo, siendo apreciado por el líder Yambala que no cabía de la sorpresa.

Toto y su mentor fueron por el joven que difícilmente podía caminar. Algunos celebraron su victoria, otros le exigían que terminara con la vida del perdedor. Lo cierto es que en ese instante era incapaz de pensar en otra cosa que no fuera la calidez en su pecho y que pertenece al hombre que tan importante fué y es para él.

...

Luego de tomar un baño y ser atendido por las múltiples heridas recibidas, el rubio tomó asiento en el lecho al tiempo que prendía un habano, vicio de su anterior compañero de travesuras. Toto le miraba embelezada como si de un segundo al otro se hubiese convertido en un gran sujeto digno de alabanza, claro hasta que en un movimiento torpe o característico de él terminó por incendiar su cabello.

-¡Ashd asgd!

Se quejaba a la vez que bailaba y evitaba por todos los medios quedarse calvo.

El líder Yambala revisó su condición para llegar al veredicto de que estaba curado. Lo que haya ocurrido en esa batalla contra Garuda le estabilizó.

-¿Eso quiere decir que no necesito pagar nada?

-Así es-el mayor-además tienes el premio que conseguiste por tu victoria, ¿qué piensas hacer?

-Mmm no necesito tanto dinero. Así que...

Terminó comprando al ser que le lastimó tanto e incluso le rompió el brazo. Este le cogió algún tipo de admiración enfermiza y no le dejaba ni a sol ni a sombra.

-¿Te irás?-Toto ansiosa.

-No lo sé, de verdad me gustaría aprender nuevas técnicas pero...

-Yo podría enseñarte-el líder.

-¿Eh?

-Eres un muchacho digno de mi tiempo, la decisión está en ti.

-¡Sería fantástico!

-Bienvenido al imperio Reim Alibaba Saluja.

«-Espero convertirme en un candidato digno de un gran magi como tu Aladdin. Ansio regresar a Sindria para estar en tus brazos nuevamente Sinbad.»

Se ruborizó y sonrió, tiene un gran futuro por delante y no existen dudas de por medio.

...

En la meseta de Tenzan.

Luego de un largo y conflictivo viaje el cuatro príncipe del imperio Kou arribó, por fin podrá ver a su querida hermana, aquella que considera como una madre.

Está cansado física y metalmente y con todo lo acontecido tampoco está del mejor humor, pero ella siempre logra animarle con su sonrisa, es como si le iluminara el mismísimo sol. Llegó al campamento y preguntó por ella a uno de los muchos soldados que le miraba con recelo, este no se creía el miedo que ahora inspira.

Hakuryuu caminó pesadamente, exprimiendo hasta la última gota de energía que queda en su cuerpo.

-¡Aún podemos entendernos!

Le escuchó alterada a lo lejos, entró sin anunciarse a una tienda y está le miró contenta.

-¡Hakuryuu bienvenido!-corrió a su encuentro.

Pero el otro le ofreció un gesto extraño que no supo identificar.

-¿Qué sucede?

-Oh-suspiró con pesar-parece que no quieren escuchar nuestra propuesta. Piensan que el imperio les tomará bajo su poder sin consideración. Que pretende esclavizarlos.

-¿Y no es así?-molesto.

-¿De que hablas? Kouen-dono jamás...

-¡No lo menciones!-le tomó por los hombros con bastante fuerza.

-¿Qué ocurre? Me haces daño.

Le soltó inmediatamente.

-Lo siento, es solo que...estoy un poco cansado. Necesito dormir.

-Uh, si claro.

Uno de los soldados le llevó a otra tienda para que pudiese descansar mientras su hermana le contemplaba.

«-Me es complicado reconocerte Hakuryuu...»

A la dueña de Paimon no le queda más que desear que las cosas con su hermano y con los nativos de la meseta se solucionen. Lo que menos quiere es imponer la fuerza.

«-Si tan solo tuviera la habilidad de Aladdin-dono para la diplomacia. Si no fuera porque me ayudó en la tribu Koga yo...»

Arrugó algunos planos en sus manos, los hombres bajo su cargo como siempre se inclinan más hacia el conflicto.

...

En el imperio Kou.

El sacerdote mira con fastidio un pergamino, ¿cuántos ha tenido que estudiar ya? ¿Por qué no le enseñan algo más interesante? Una técnica que pueda destruir un país entero por ejemplo.

-Ah-suspira con hastio importandole poco que un miembro de la organización le vigila.

-¿Algo le molesta oráculo-sama?

-Ahora que lo mencionas, si-cínicamente.

-Estudiar es su obligación, a menos que quiera hablarlo con Gyokuen-sama.

Su instinto grita que se detenga, que reconsidere su situación, se suma el temor de herir al niño que ama, el deseo de acabar con su existencia para evitar una tragedia y un agradable cosquilleo en su estómago al ponerse en peligro deliberadamente.

«-Ja ja ja creo que enserio me estoy volviendo loco. Ni yo entiendo que carajo busco.»

-Oh-divertido-¿crees que la vieja pueda ordenarme algo a estas alturas?

-¡Insolente!-se puso rápidamente de pie-¡¿Cómo osas llamarle de esa manera?!

El sujeto cogió su bastón para castigarle, pero este fué más rápido y en un casi imperceptible movimiento de su varita lanzó un rayo que le pulverizó sin dejar rastro, ni las cenizas del desgraciado han quedado. Su habitación tan pulcra como lo estuviese hace tan solo dos minutos. ¿Acaso ese hombre existió? ¿Alguien siquiera conocía su nombre? ¿Se enteraran de que fué el quien le asesinó? Más importante aún, ¿no es la ocasión perfecta para escapar? Se levanta de su asiento con intención de salir por la ventana cuando el picaporte anuncia que tiene una visita. La cual entra como si nada.

-Oh mi pequeño Judal, ¿has logrado entender los nuevos conjuros?

-Nah, me aburro.

El chico le daba la espalda a la mujer sentado en el escritorio. Quizá estaba aterrado y no se atrevía a mirarla a los ojos, también podría brindarle a esta le oportunidad de tomarle por sorpresa y eliminarle del mapa.

Gyokuen se colocó detrás, le rodeó sensualmente con los brazos que pasó por el cuello de este, sobre la gargantilla que acarició con cierto grado de lujuria.

-¿Necesito recordarte lo que significa este adorno?

-¿Que intentaron castigarme y casi se les pasa la mano? Hasta para eso son inútiles. Si quieres matarme hazlo.

Ella se acercó para susurrar en su oído.

-¿Aún tienes esa asquerosa cicatriz en el cuello? ¿Qué hay de las muñecas?

-¿Te parece que usaría estas pendejadas si no fuera el caso?

-Es un recordatorio de lo que puede ocurrirte si desafias mi voluntad. Estoy segura de que entiendes porque esas marcas continúan ahí. Mi poder es mayor al tuyo y siempre será así. Nunca serás el niño puro que deseas ser.

-Me vale.

-Si alguien las viera estoy segura de que sentiría mucho asco.

«-¿El enano...?»

Movió el dedo meñique de la mano derecha tan solo un milímetro pero la aguda mujer se percato.

-¿En qué estas pensando?

-Nada de valor.

-¿Seguro?

-¿Qué quieres?-fastidiado.

La oji celeste hizo distancia y con habilidad tiró de la silla hasta tumbarle en el piso boca arriba, ella tomó asiento sobre su intimidad y desplazó su índice por el abdomen de este con lascivia.

-¿Y ahora estas tan desesperada que vas a violarme? Eso si que sería nuevo.

-Un niño como tú no despierta ningún tipo de deseo carnal en mi persona. Eres un ser insípido.

-Bien por ti.

-Pero te has portado muy mal. Asesinaste a uno de mis queridos compañeros-fingia llorar.

-Si claro, te vale una mierda lo que le ocurra a cualquiera que no seas tu.

-¡Oh padre! ¡¿En dónde ha quedado el respeto de nuestro amado hijo?!

-Ya no seas melodramática, matame o torturame y punto.

-Oh mi lindo Judal, estas tan perdido, ¿qué te ha contaminado?

-Tu estúpida sonrisa.

-Volverás a mi.

-Ni loco.

-No te estoy preguntando.

Su tono fué grave y hostil, logró erizar la piel del menor que comenzaba a sentirse como un niño indefenso, temblaba rogando que no se diera cuenta.

-Has sido tu quien me mostró el camino. Parece que estas en edad para conocer de sexo.

-No haré el amor contigo.

-Ja ja ja que tonto, para eso debería verte como una persona, ¿o no? No tienes tanta suerte. ¿Qué te parece sentir las manos de todos los miembros de la organización por tu piel? ¿Que profanen la zona que proteges con tanto recelo? ¿Que desgarren la única pureza que le queda a tu alma? ¿Que penetren tu corazón? ¿Qué tan horrible sería perder la virginidad con un desconocido? ¿Y si fueran treinta o cincuenta?

La mujer aún meditaba la opción de ordenar que los miembros de la organización le violaran en grupo, que le hicieran sangrar y llorar hasta que olvidara su nombre.

-¡Ja ja ja ja ja!

La sonora carcajada del oji escarlata la descolocó.

-¡Esa hubiera sido una estupenda amenaza en otros tiempos!

-¿No te asusta?

-Solo si fuera virgen y no supiera lo que se siente.

-¿Acaso tienes pareja?

-Oh si, ¿no lo sabías?

-¿Quién es? Ahora mismo iré a matarle, su cabeza será un buen regalo, ¿no crees?

-Si quieres, aunque te advierto que te ensuciarás las manos.

-Estoy preparada para ello.

-Si insistes. Estas sentada sobre el.

-¿Eh?

Por primera vez en siglos la mujer está confundida. En la habitación no hay nadie a excepción de ellos, ¿entonces?

-¿Acaso estas jugando? ¿A quién defiendes con tanto empeño?

-Te dije la verdad. Soy hombre después de todo, tengo necesidades. Busqué quien pudiera satisfacerme, Sinbad, Kouen incluso Hakuryuu pero son una bola de pesados y los viejos de la organización están tan chochos que seguro les da un infarto antes de dejarme satisfecho. Me quedé sin opciones hasta que un día me vi al espejo y me di cuenta de que estoy muy bien y me dije, ¿por qué no? Me dí yo mismo-orgulloso.

La consorte le miró entre sorprendida y asqueada sin saber como reaccionar.

-Por desgracia no es nada del otro mundo. Si me aseguras que una violación es más excitante soy todo tuyo y de esos idiotas-sonrió con lujuria.

-Le has quitado lo interesante-se puso en pie y le contempló con fastidio-solo no rompas mis juguetes y continúa estudiando o te haré sentir en carne propia el verdadero terror.

El joven se quedó solo y dió rienda suelta a una gran carcajada.

-¡Ja ja ja ja que cara puso ja ja ja!

Su cuerpo entero convulsiona, las lágrimas escapan de sus orbes y el miedo se dibuja en cada rincón de su rostro. El imaginar que alguien pueda tocar su cuerpo de esa manera le provocó nauseas. Además no es como que haya mentido pues ese enano pervertido tomó lo más valioso que tiene, y es el único con el que desea tener sexo...

-Hacer el amor.

...

En la biblioteca.

El primer príncipe deposita en un estante un pesado libro de contabilidad. Está furioso, no solo su querido hermano se rehusa a volver aunque es algo que ya se esperaba con su carácter. Sino que además advirtió a su padre sobre el peligro que corre y este no le prestó atención tomandoselo a broma. Koutoku es el hombre que le engendró, al que debería admirar y respetar pero ahora no puede evitar pensar en él como un hombre débil, carente de voluntad y estúpido que sella su destino pese a las advertencias. Si tan solo tuviera el poder suficiente, es algo que se repite constantemente. De esa manera podría proteger al imperio, su familia y a su amado Hakuryuu.

«-¿Cómo estará? No puedo depender más de los servicios de Judal, ha cambiado. No estoy seguro de poder confiar en él como lo hacia antes. ¿Qué le ocurrió? Siempre fué alguien de carácter difícil pero esto va mucho más lejos. Si se convierte en un enemigo será uno difícil de vencer, no solo por la habilidad que tiene como magi, en verdad me agrada. Le conozco desde que era un mocoso amargado.»

Sus ojos se desplazan sin descanso por los miles de documentos que posee el imperio. Porque la planeacion y conocimientos son las armas que tiene en este momento y ha de pulirlas.

...

En la meseta de Tenzan.

Hakuei mira atónita a su hermano.

-¿Qué has dicho Hakuryuu?

-Lo más sensato. Si no quieren escucharte deberías tomar el control por la fuerza.

-¡No puedo! ¡¿Acaso no te das cuenta de la cantidad de vidas que se perderán?!

-Lo sé, pero son ellos o nosotros. Te aseguro que no se tocarán el corazón para atacarnos. ¿Diplomacia? Es difícil saber cuando alguien está de acuerdo con tus ideales o solo finge que lo está esperando el momento en que te confies.

-¡Aún hay gente bondadosa en el mundo! ¡Los miembros de la tribu Koga son un gran ejemplo!

-¡No tenían opción! Su habilidad militar no se iguala a la nuestra. ¡Se rindieron por conveniencia! ¿Y qué hicimos? Les quitamos su orgullo, tradiciones y territorio. ¿En verdad crees que no nos guardaran rencor?

-¡Ellos están de acuerdo con nuestros preceptos!

-¡Despierta hermana!

-¡Por favor Hakuryuu!

Es la primera vez que discuten, su punto de vista coincidía casi siempre y cuando no, eran pequeñeces que luego de un rato se les olvidaban pero ahora...

El menor suspiró para luego sonreír débilmente.

-Tu ganas.

-¿Eh?

-Me siento confundido con algunas cosas, supongo que puede nublar mi juicio. Hazlo a tu manera, si necesitas apoyo sabes que siempre estaré disponible.

-Gracias-devolvió el gesto.

-Estaré entrenando, las habilidades se oxidan si dejas pasar el tiempo.

-Es muy cierto.

La primera príncesa estaba mucho más tranquila. Parece que solo se precipitó al juzgar a su hermano. Su relación continúa como antaño.

...

Al día siguiente.

Nada más saliera el sol, Hakuei fué en compañía de Seishun a negociar con los líderes, pero en su ingenuidad cayó directo en la trampa que le tendieron estos. Un grupo bastante numeroso de guerreros les rodearon a ella y su fiel compañero, demasiados para poder enfrentarlos sin sufrir daños o bajas.

-¡Le daremos una lección al imperio Kou! ¡No puede venir a intentar someternos! ¡Ataquen!

Hakuei cogió su contenedor familiar dispuesta a utilizar la habilidad de su djinn pero antes de pronunciar el nombre de este se vio rodeada por un numeroso grupo si, pero de seres que han partido al más allá.

-Déjalo todo en mis manos hermana.

-Hakuryuu...

La chica no puede ver en ese despiadado hombre al amoroso, sincero y llorón que fué corriendo a sus brazos en más de una ocasión buscando consuelo.

«-¿A dónde te has ido? ¿Con quién está tu corazón?»-ella.

«-No creas que hago esto porque apoye tus ideales Kouen-dono. Solamente salvé la vida de mi hermana. A ti no te queda mucha porque encontrarás el final en mis manos.»-el príncipe con expresión severa y llena de ira.

...

En Magnostad.

El magi regresa a su habitación luego de otra terrible sesión con Myers, le duele horrores el cuerpo, prácticamente lo tiene pulverizado pero su alma goza de gran ligereza. Ha estado al borde de la muerte más veces de las que quisiera recordar pero hay avances. Poco a poco adquiere técnica y heridas nuevas pero también es divertido. Imaginar la secuencia de golpes que dará, la manera en que su contrincante le evadirá. Un nuevo mundo que se muestra en todo su esplendor. Al fin en el sitio se tira en la cama descuidadamente para dormir. Sphintus le mira con curiosidad, Aladdin se ve cansado; mucho más que sus compañeros lo que le lleva a la conclusión de que recibe lecciones particulares. Por lo tanto no puede quedarse atrás así que lee y práctica sin descanso varios conjuros curativos. Ahora es él quien está nervioso, aún es cuarto kodor, de no pasar el examen y subir a primero tendrá que repetir curso y tiempo no es algo que le sobre. Peor aún ha tenido que abusar del peli azulino que le ayuda e estudiar cuando no cae rendido o sin sentido.

...

Tiempo después...

Se lleva a cabo una pequeña celebración donde se felicita a los alumnos que pasan a segundo año.

-Te luciste Aladdin, mira que hacer una ilusión del tamaño del colegio entero-el moreno.

-Tu también lo hiciste genial-sonrió.

-Por poco no lo consigo-sudando frío.

-¡Felicidades a los que han logrado aprobar este año y que son Aladdin de Sindria y Sphintus de Heliohap!-Myers.

El pequeño recibió un ramo de flores como obsequio, el cual cogió emocionado.

-Estoy seguro-Sphintus-de que Aladdin será el mejor alumno del ciclo.

Todos voltearon a mirarle, acción que coloreó sus mejillas de un lindo tono rosado.

-¡A disfrutar se ha dicho!

Bebían y comían como si no hubiese un mañana, el peli azulino prácticamente se pegó al jugo de manzana hasta que le dio fin, el de cabellos de plata fué testigo de ello.

-En verdad te gusta mucho.

-¡Son mis favoritas!

-¿Por qué? Digo, supongo que existe una razón detrás, ¿o no?

-Nunca me puse a pensar en ello-miró su copa vacía con nostalgia-quizá se deba a que fué lo primero que comí al llegar a...un sitio que visité hace mucho. ¿Sabes? Estuve a punto de morir en medio del desierto.

-¡¿Qué hacías allí?!-alarmado.

-Mmm buscaba a los amigos de alguien importante. Tenía sed, estaba agotado y hambriento, fué entonces cuando conocí a mi candi...mi mejor amigo Alibaba-kun.

Cada que lo menciona el otro no puede evitar sentirse celoso. Le gustaría que fuese de él de quien habla con esa increíble sonrisa, con esos ojitos brillantes.

-Oh, es interesante...

La celebración se prólogo hasta bien entrada la madrugada, cuando todos se fueron a descansar. El pequeño cayó en el lecho y se entregó al sueño deseando ver a su novio en ellos porque le extraña con locura. Y esta noche el rukh le concederá su deseo, aunque tal vez no de la mejor manera.

...

En el subconsciente del hijo de Solomon.

Este caminaba por el pasillo de un palacio que no supo identificar, nunca antes ha estado ahí pero tiene decoración oriental. Alza las manos y contempla que estas no son las pequeñas extremidades que ahora tiene, le recuerda mucho al cuerpo de su pareja. ¿Cuánto años tiene? Una sensación incómoda se cierne sobre su alma, ahora que cae en cuenta sus pasos no están llenos de confianza y tranquilidad como es costumbre. Si tuviese que adivinar diría que tiene miedo. ¿A qué? ¿Exactamente a dónde se dirige? Se detiene ante una puerta pero no se atreve a pasar, ¿qué clase de ser maniático está al otro lado? Pero entiende que no puede quedarse ahí para siempre y se arma de valor para enfrentar su destino.

-Te tardaste enano-le saluda el oráculo con la apariencia y sonrisa de siempre.

-¿Judal-kun?-desconcertado.

-¿Quién más tonto?

El menor cerró la puerta y se lanzó a los brazos de su novio llorando desconsoladamente, hace meses que no sabe nada de él y aún si es solo un sueño es suficiente para él, además se siente tan real...

-¿Por qué tan contento? Creí que me tenías miedo.

-¿Eh?-hizo distancia para mirarle, está pasmado.

-Ja ja ja pareces menso de esa manera.

-¿Por qué lo tendría?

-¿Y yo qué sé? Es tu mente no lo mía. Nah, mejor olvida lo que te dije, quiero hacer algo mucho más divertido.

-¿Eh?

Judal le sujetó de las muñecas y comenzó a besar sus labios con lujuria, adentrando la lengua con desesperación de tal manera que no permitía la respiración en el otro que ni cuenta se ha dado, se ofrece sin oponer resistencia con las mejillas ruborizadas y tiernas. Poco importa que ya tenga quince años, continua siendo el mocoso ingenuo que tanto le gusta. El fino almíbar del menor escapa por las comisuras y resbala por el mentón y cuello donde el otro lo recoje dando eróticas y pronunciadas lamidas.

-Mmm.

-¿Te gusta?-asintió con timidez.

El sacerdote descubrió sus hombros para besarlos al igual que la clavícula pero al llegar de nueva cuenta al cuello le mordió con tal fuerza que le hizo sangrar.

-¡AAHH!

El líquido escarlata se deslizaba por su pecho y brazo.

-Lo siento enano, fué accidental.

-Ung...no te preocupes. Supongo que los accidentes ocurren.

-Déjame curar tus heridas.

Posaba la boca en el sitio para sanar algo que el mismo inferió con ayuda del rukh, donde el inocente muchacho pensaba que solo le procuraba cuando en realidad bebé ese líquido carmesí que le excita. Si, lastimarlo fué un acto premeditado.

-¿Estas mejor?

-Gracias Judal-kun.

-Prometo tener más cuidado. ¿Aún confias en mi?

-Siempre.

Le sonrió de esa manera tonta y llena de esperanza que te hace sentir lo más importante del mundo pero ya no funciona en él porque ya es uno de los hombres más poderosos del mundo.

Este continuaba su recorrido despojando al menor de toda prenda dejándole por completo a su merced. Le recostó sobre la cama pellizcando con ambas manos cada uno de sus botones.

-¿Qué se siente?

El avergonzado chico fué incapaz de responder. El mayor empleó más fuerza pero no le hizo daño y repitió la interrogante.

-Mmm ah ah J-Judal-kun ah me da pena que preguntes si me ah gusta mmm...

-No me refiero a eso, es obvio que te encanta la manera en que te toco.

-¿Eh? Mmmm, ¿entonces?-desubicado.

-¿Qué se siente saber que elegiste al candidato equivocado?

Desplazó una mano a la intimidad del peli azulino para iniciar la estimulación, sus dedos rozaban delicadamente la piel en toda la longitud pero es una sensación que no fué percibida por quien la recibe, estaba en blanco.

-¿A...qué te refieres con que Alibaba-kun no...?

Su rostro denota preocupación, estrés y dolor. Justo los sentimientos que su pareja disfruta admirar.

-Ya sabes-incrementó la velocidad en la hombría del oji zafiro ahora con ambas manos pues ha dejado libre el otro pezón-su destino se fué al carajo cuando Hakuryuu lo asesinó. Mira que intentar detenerlo, es un idiota. Belial es un djinn con gran capacidad era imposible que le enfrentara con Ámon.

El sacerdote continuó atendiendo su cuerpo como se debe pero la mente y corazón del magi del rukh dorado no estaban ahí, sus ojos se vieron opacados de un momento al otro. Simplemente le permitió hacer todo cuanto quería con él. Hacían el amor pero no se siente como antes, no lo goza y más importante aún no puede fundirse con el alma del otro como en el pasado. Judal le amarró las manos tras la espalda y le colocó boca abajo en el lecho, pero no se quejó, ni entiende que está ocurriendo.

-Vaya enano, hoy en verdad estas poco cooperador. No importa cuando te acaricié no llegaste al climax, ¿cómo se supone que te dilate si no me das con qué?

Y si bien hay más opciones, lo cierto es que no tiene intención de hacerlo. Se bajó el pantalón y dejó expuesto su miembro en condiciones. Tomó las piernas del pequeño y las separó con brusquedad al tiempo que le alzaba hacia si y se colocaba entre ellas. Entró sin el menor reparo.

-¡Waaaaahhh!

Por mucho que su corazón estuviese confundido tenía que sentir el intenso dolor que le provocó la intromisión. Intentó defenderse pero en esa posición no podía ni pararse, peor aún se dió cuenta de que estaba atado, y no como antes cuando parecía más una travesura de su pareja. Si fuerza el cuerpo bien podría romper sus brazos.

-¡Aaaa! ¡Judal-kun no!

Pero este ejercía cada vez más fuerza.

-¡Grita mi nombre más y más!

-¡No! ¡Judal-kun me lastimas!

-¡¿Y qué?! ¡Sé que en verdad lo deseas y te gusta!

-¡AAAHHH! ¡Ya no por favor!

Pero este no le escuchaba, ¿en dónde quedó el chico dulce que le entiendía aún sin necesidad de palabras?

Solo cuando el sol negro dejó su escencia en él le dejó tranquilo. Aladdin lloraba amargamente al tiempo que no podía dejar de temblar. Si le pidió que se detuviese y no lo hizo...¿significa que el amor de su vida le ha...? No quiso pensar en ello, tampoco le miró, se sentía sucio, humillado y por alguna razón culpable. El sacerdote le liberó pero ni así se reincorporó, era demasiado tarde.

-No seas dramático enano, no te hice algo que no quisieras.

-¿Desde cuándo?-apenas audible.

-¿Qué?-fastidiado.

-¿Ya no me quieres?

-¡Claro que te quiero! ¡¿No lo demostré?!

-...

-¡Te lo dejaré bien claro ahora mismo!

El peli azulino estuvo a punto de gritar para pedir auxilio pero la mano del otro sobre sus labios se lo impidió. No queria pasar por lo mismo nuevamente. Los pasos de alguien resonaron en el corredor. El mayor chasqueó la lengua y soltó al pequeño.

-Que mala suerte, supongo que nos divertiremos en otra ocasión. Debo volver a la habitación que comparto con mi esposo.

-¿Eh? Pero...¿eh? ¿Qué está no es...?

-¿Tu alcoba? Si.

-¿Tu y yo no somos novios?

-¡Ja ja ja ja ja! Hace mucho cuando no sabía que era lo bueno cometí semejante estupidez.

-¿Entonces qué somos?-preocupado.

-¿Qué se te olvidó todo enano? Estoy casado con Hakuryuu el cuarto emperador de Kou. Tu estúpido candidato se murió y tu solo eres mi amante, un juguete. Y ya me voy que no quiero que ande preguntando donde estuve y más te vale que mantengas en secreto lo nuestro. Es tu deber como el segundo magi de nuestro rey.

Aladdin no podía creer en sus palabras. Es el peor escenario que pudo haber imaginado.

-Judal-kun...

Las gotas saladas escapan una vez más, llama desesperadamente a un hombre, pero no el que le hizo terribles cosas ahora, si no el que vive con gran cariño en su corazón. Ahora entiende porque sentía miedo. ¿Por qué está a su lado si le trata así?

-Oh Judal-kun, aún te amo...aunque no sientas lo mismo...

Su rukh aún es dorado porque es sincero, no corre riesgo de caer en la depravación pero eso no indica que no pueda morir por otras cuestiones. Un corazón destrozado por ejemplo.

...

El niño despertó sobresaltado.

«-¿Qué fué eso? Judal-kun...»

Se levantó del lecho y se aproximó a la ventana-«-¿Cómo estas? Al Thamen no te hirió, ¿verdad? Me da miedo imaginar que la próxima vez que te vea no pueda reconocerte. ¿Por qué todo siempre es tan complicado?»-contempló la luna con devoción-«-¿podrías decirle lo mucho que lo quiero? Por desgracia no puedo verlo. Lo extraño tanto, tanto. Oh Judal-kun...»

Sonreía con amplitud a la vez que solloza. Porque sin importar lo mucho que se ha esforzado ha logrado estar a su lado ni cinco minutos. A veces tiene el impulso de abandonar las cosas e ir por él pero sabe que del éxito de su misión dependen millones de vidas, más de un millar de almas que trae a cuestas en esos pequeños y frágiles hombros.

...

Por la mañana se puso su uniforme de muy buen humor, al menos en apariencia.

-Hoy es la ceremonia para el inicio del nuevo ciclo-el moreno.

-¡Sip!

El pequeño cogió el cepillo para arreglar su larga y sedosa cabellera, el otro arqueó una ceja.

-¿No es complicado hacerlo todas las mañanas?

-¿Eh? No.

-Bueno, es un día especial. Kukulcán y yo queremos ayudar.

-Uh si claro, gracias.

El oji esmeralda cogió el objeto con una mano mientras la otra se desplazaba por los hilos zafiro.

-Vaya que es dócil-el pequeño se sonrojó-si vieras el trabajo que me da el mío.

-Pero se ve bonito.

-Que no te engañe, tengo que ponerle miles de cosas para que se acomode como quiero.

-¿Por eso lo tienes corto?

-No, es porque soy médico y podría estorbar.

-Vaya-impresionado-lo tomas muy enserio.

-Muchas vidas dependen de mi trabajo-con orgullo.

El niño se quedó meditando seriamente sus palabras. Se sintió identificado con él.

-¿Cómo haces para que la gran responsabilidad que tienes no te ahogue?

-Bueno, pienso en el futuro.

-¿El futuro?

-Si bueno, digamos que tengo a alguien importante y sufre un percance. Deseo tener la habilidad para poder salvar su vida. Es lo que me impulsa a seguir.

-¿El bienestar de los seres amados? Pero también ayudaras a las personas que no conoces, ¿cierto?

-¿Y eso qué? No por eso descuido a los demás. Mi familia...tu por ejemplo.

-¿Eh?

-Ejem.-aclaró su garganta para cambiar de tema.

-¡Ay Sphintus-kun me jalas el cabello!

-¡Lo siento se enredó el cepillo!

-¡Pero si nunca antes había pasado!

-¡Soy malo para esto! ¡¿De acuerdo?!

-¡Debiste decirlo antes!

-¡¿Cómo iba a saber que en el cabello sedoso me pasaba?!

-¡¿Qué haremos?!

-¡No lo sé!

-¡¿Eh?!

-¡Tendrá que ser a la salvaje!

-¡¿EH?!

Varios tirones más tarde.

El par caminaba en dirección al auditorio, el menor daba alivio con sus manitas a la cabeza.

-Lo lamento, no me hagas sentir más culpable.

-No es mi intención, pero dolió.

-Supongo que no me dejaras ayudar otra vez.

-¿Por qué no?

-Pues te lastime.

-No te preocupes, solo es cuestión de práctica.

-¿Aún confiaras en mi?

-No hay razón para dejar de hacerlo.

-A veces me pregunto si eres una muy buena persona o solo eres masoquista.

-¿Qué significa eso? Me lo dijo Judal-kun alguna vez...

-Ah-incómodo-bueno se les dice de esa manera a los que disfrutan el dolor y...

-¡No lo hago!-ofendido.

-¡¿Por qué te enojas?!

-¡Eres un patán!

-¡No es verdad!

-¡Y me haces ver como un enfermo!

-¡No es cierto! Bueno quizá...

-Buuu-estaba a punto de llorar.

-¡No lo hagas espera! ¡¿Por qué siempre me siento abusivo a tu lado?! ¡También voy a llorar!

-Uh buuu, te lo has ganado.

-¡Se supone que intentes consolarme!

Y de esa manera fué que el magi poco a poco le bajó de ese pedestal en donde se tenía a si mismo y con ello se llevó también su autoestima.

...

En el auditorio.

Los chicos hicieron las pases y ahora platicaban como si nada. Aladdin movía sus pies en la silla con la cual ni tocaba el piso. Sus mejillas tenían un lindo color escarlata y se notaba la emoción en sus ojitos brillantes.

Algunos profesores entraron e iniciaron la ceremonia.

-Quiero felicitar-dijo uno de ellos-a todos los que están aquí el día de hoy. Han demostrado ser magos con excelentes cualidades de los cuales estamos orgullosos. Pero como saben hoy se reconoce al que obtuvo mejores notas.

Todos miraron al infante que no podía disimular la felicidad. ¿Qué le dirían Yamuraiha, Judal o Alibaba? Quería que lo felicitaran mientras acariciaban su cabecita. Solamente por ello estaba tan feliz.

-El mejor alumno de este año es...

Las cosquillas se hicieron presentes en su pancita.

-Titus Alexius.

Y con crueldad el mundo destrozó sus ilusiones. Estaba de shock por ello no pudo reaccionar.

-¡Es injusto!-el dueño de Kukulcán-¡Aladdin se esforzó como nadie es un premio que le corresponde!-incluso se puso de pie.

-Tranquilos jóvenes-el chico tomó asiento-Es verdad que este año tuvimos dos muy buenos estudiantes. Aladdin es un genio que nos hace recordar a la maga prodigio Yamuraiha, pero Titus le ha superado y frente a eso no hay nada que decir. Así que has el favor de pasar al estrado Titus.

El pequeño aún estaba metido en sus pensamientos pero una gran cantidad de rukh dorado le trajo a le realidad. Miraba fijamente a un joven rubio, embelezado sin entender que era el sentimiento tan cálido que le invadió al hacerlo.

...

Más tarde en los dormitorios de los alumnos de segundo grado.

-Aún estoy molesto, no es justo que le hayan considerado como el mejor alumno, ¿o tu que piensas?

-Mmm bueno es una decisión que tomaron los profesores, no hay nada que pueda hacer-leía su horario de clases.

-Dejado el asunto de lado. Sería genial que nos tocara en la misma habitación otra vez, ¿no crees?

-Uh-con decepción.

-¡Oye!-se puso histérico para luego deprimirse.

El magi reía internamente pues en realidad la agrada bastante la idea. Continuó caminando sin prestar atención hasta que se estampó de lleno contra la espalda de alguien.

-¡Auch!-daba alivio a su rostro.

-¿Eh?-el joven con el que se golpeó.

Este y una chica rubia le miraron con sorpresa.

-Oh Aladdin-ella para luego contemplar al moreno-y el otro.

-¡Sphintus!

-Como sea, ¿no podrías hacer algo?-al niño-Parece que los seguidores de Titus pelean por una habitación.

-¿Seguidores?-el médico.

-Bueno, tiene un grupo que siempre va detrás de él y son muy pesados.

El hijo de Solomon puso atención al conflicto, un chico bastante robusto tiraba del cabello de una muchacha que no podía defenderse.

-¡La mejor habitación es para Titus-sama!

-¡Está bien solo déjame ir!

El mencionado lo contemplaba todo en silencio al igual que muchos estudiantes que no mueven un dedo e incluso desvían la mirada.

-¿Por qué no les ayudan?-el peli azulino.

-No pueden-su amigo-¿escuchaste su apellido? Pertenece a una de las familias más poderosas del imperio Reim, el estatus lo es todo.

-¡Oh! ¿Como cuando me dijiste que tu familia lo perdió y ahora son pobres?-emocionado.

-Eres un...-se detuvo a nada de soltar un insulto.

«-Clases sociales, poder, habilidad no me gusta que la gente sea divida. Eso a la larga trae conflictos.»

¿Quién podía entenderlo mejor que el príncipe de un mundo que ya no existe?

El rubio cruzó su mirada con la suya y se acercó con elegancia.

-Me han dicho que hay otro estupendo mago aparte de mi-extendió la mano amistosamente-mucho gusto, soy Titus Alexius, seamos amigos-en tono arrogante.

El niño alzó la mano, todos se aterraron y llenaron de frustración.

«-No Aladdin, eres una gran persona. No te rebajes a su nivel. Peor aún eres un símbolo para nosotros, si te unes a alguien como él...»

El de hebras doradas sintió el tan anhelado contacto...

-Si, así me gusta...¡¿Uh?!

Quedó pasmado al igual que todos los testigos en cuanto advirtió al mocoso apretar con fuerza su pecho, o más bien estuviese buscando algo que falta puesto que luego dio algunas palmadas como para confirmar la conclusión a la que ha llegado, cualquiera que sea está.

-Mmm que extraño, con ese voluminoso trasero y esa voz tan aguda pensé que eras chica-rompió el contacto y rascó su nuca anonadado-¿pero eres...un chico?

-¡Ja ja ja ja ja!-el de magia curativa-¡te dijo petacona!

El magoi del insultado comenzó a hervir.

-¡Te daré una lección que nunca olvidaras mocoso vulgar!-le amenazó con su varita que es una suerte de espada.

«-Que fastidio. Me entró curiosidad porque le gusta al rukh pero es una persona problemática.»

-¡Petacona! ¡Culo gordo!

-¡Sphintus-kun!

Y el otro con los ánimos encendidos.

Desde las escaleras les veían algunos profesores.

-Parece que se han emocionado con el año nuevo-una rubia-¿deberíamos hacer que se maten en un duelo mágico?

Bajaron con los chicos, en ese momento el rubio traía al niño por el cuello en un intento de asfixiarle al tiempo que le removia mezclandole las ideas.

-¡Atención saluden a Mogamet-sama!

Todos a excepción del pequeño se arrodillaron, por lo que miró a los lados desconcertado.

-¿Quién es?-en un susurro al moreno.

-Tonto, ¿que acaso no has visto los retratos en el colegio? Es el director.

-¿Eh?

Se giró en su dirección, es un hombre terrible que provocó la muerte de miles de personas y el infortunio de su querida amiga Dunya. Tenía que ser precavido. Aunque ya era muy tarde, le tenía enfrente extendiendo una mano en su dirección. Aladdin se quedó clavado al piso, el nerviosismo se apoderó de cada centímetro de su cuerpo. Ese hombre lucía tan poderoso, imponente y perverso, que se vió a si mismo pequeñito, incluso aún más que con Sinbad.

Cerró los ojos resignado cuando la mano del otro acarició con dulzura la inocente cabecita. El magi abrió los ojos perplejo mientras sus mejillas adquirían un tono rojizo.

-Ja ja ja-rió el director con tono amable-Aladdin, ¿cierto?-este asintió apenas-si hubiese tenido un nieto seguramente sería como tu-con nostalgia e incluso tristeza.

-¿Mogamet-sama?-la profesora rubia.

-Ja ja ja-alejó la mano-no me hagan mucho caso, continua por favor Irene.

-Bueno, les informo que mañana se dará un duelo mágico como apertura al nuevo ciclo. El vencedor será recomendado por mi para lecciones especiales, el que pierda será expulsado del colegio.

Todos se pusieron pálidos.

-Los elegidos este año son Aladdin y Titus Alexius...

...

En la habitación que de nuevo comparten los amigos.

El pequeño abrazaba con fuerza una almohada mientras meditaba su realidad.

-¿Qué piensas Aladdin? Dicen que es muy fuerte.

-No me queda más opción que intentar derrotarlo. Soy consiente de que resultará difícil...pero tampoco quiero que lo expulsen.

-¿Te dejaras vencer?

-No puedo, tengo una misión importante.

No es la primera vez que menciona el tema. Pero su compañero jamás ha preguntado pues si bien es cierto que despierta su curiosidad, sospecha que es terreno que no debe pisar a menos que este se lo permita.

-Deberías dormir, necesitarás mucha energía mañana.

-Tienes razón, de nada sirve preocuparme. Gracias Sphintus-kun.

Sonrió para meterse entre las sábanas durmiendose al instante.

«-¿Por qué siempre le tocan este tipo de cosas? Le dije que parece masoquista pero tampoco es que tenga otras opciones. Me gustaría poder protegerlo pero soy un completo inútil...ese tal Judal, ¿haría mejor las cosas?»

...

El infante no pudo disimular su nerviosismo toda la mañana, bastaba que a este le saludaran para que pegara tremendo brinco.

-Lo lamento, no fué mi intención asustarte-el moreno.

-No te preocupes, soy el que anda distraído.

El hijo se Solomon estaba sentado en el comedor, delante de él un plato con manzanas...intacto.

-¿No vas a comer?

-No tengo hambre, me duele un poco-señalando su pancita.

-Pero podrías desmayarte a medio encuentro.

-Uh...tienes razón.

Tuvo que comer la fruta que tanto le gusta, que si bien le dejó una agradable sensación en las papilas le regaló un ardor en las tripitas, ha estado sometido a demasiado estrés si se considera que todos los días busca ese algo que habita Magnostad al tiempo que oculta su identidad. Y los problemas parecen aumentar en lugar de disminuir.

-Es hora-sentenció el mayor...

...

En el sitio donde tendrá lugar el enfrentamiento.

Los magos frente a frente en un escenario que más parece coliseo, Irene entre los dos para dar las indicaciones.

-Bien, ya informe que será de ustedes luego de la pelea. Se permite el uso de cualquier magia y habilidad propia. No importa que tan heridos estén ningún profesor intervendrá a menos que se rindan, y saben lo que significa. No hay necesidad de contenerse puesto que el campo de batalla está rodeado de una poderosa barrera. Es todo-subió a donde los demás miembros del cuerpo docente-¡Inicien!-y dió la señal.

Rápidamente los contrincantes se aproximaron.

-¡Te haré pagar por la humillación!-el rubio.

«-Sin importar que no puedo perder.»

-¡Har-har Infigar!-el peli azulino.

-¡Su ataque más poderoso!-Sphintus.

-¡Sharrar!

Titus neutralizó con increíble facilidad una gran bola de fuego con una de agua, aunque era de esperar pues Aladdin solo probaba su capacidad.

-¡Ramz!

-¡Asfal rif!

Ahora un rayo que el pequeño devolvió a la naturaleza con ayuda de magia de viento.

-¡Thalg Al-Salos!

-¡Har-har Rasas!

Está vez una lanza de hielo que se disolvió ante pequeñas esferas de fuego del menor.

«-Pareciera que solo está jugando.»-el hijo de Solomon.

Aladdin invocó a un gigante de tierra que atrapó entre sus manos el borg de Titus con intención de destruirlo y por fortuna parecía ceder.

-¿Qué es esto?

-Es magia de gravedad, aún no tiene nombre pero si lo tuviese sería el de un importante amigo ¡Ugo-kun!

Más y más fuerza se empleó hasta que un gran estallido se escuchó.

-¡Ugo-kun!-preocupado.

-Waa, parece que tu amiguito se murió...tu magia es demasiado simple...además nunca he perdido un duelo mágico ja ja ja-se elevó en el cielo-¡Talg Hajar!-varias estacas de hielo atacaban al menor que las evadió todas empleando magia de gravitación.

«-Gracias al objeto mágico que me dió Ugo-kun puedo volar sin distraerme.»

Orgulloso de la piedra roja en su frente.

El duelo se volvió aéreo por uno y otro que no dejaban de atacarse. Titus recibía una leve cortada en la ropa, el otro en la mejilla y de esa manera le tocaba a uno y a otro el impacto. Hasta que el de Reim bajó y fué recibido por la verdadera habilidad de la magia de fuego del pequeño. Se produjo un gran estallido que dejó a su paso una gran neblina, en cuanto se disipó todos miraron estupefactos al rubio que sonreía con ironía.

-Mmm, ¿es todo? Te lo dije Aladdin, tu magia es demasiado simple. Está cobra fuerza cuando la combinas-dictó varias órdenes-¡Destruccion!

-¡AAAAAAAHHH!

El niño se protegió con su borg de una esfera de no más de cinco centímetros de circunferencia y aún así fué impactado contra la barrera y herido aunque no de gravedad.

-¡Aladdin!-su amigo-¡Debes rendirte ese loco te va a matar!

Este negó y tomó con más fuerza su bastón.

-¡Flash! ¡Raqi! ¡Aug Al-Hazard!-hechizos consecutivos que atinaron a su objetivo.

-¡WAAAAAAHHH!

-¡POR DIOS ALADDIN RINDETE!

Incluso Myers quería gritar la misma sugerencia, puede que haya sido ruda en el entrenamiento pero esto...

-Ah ah ah...

Respiraba con dificultad, su cuerpo tiene múltiples heridas que no dejan de sangrar e incluso su ropa está hecha harapos, como no tenga cuidado quedará desnudo ante todos, aunque ahora no le interesa en lo más mínimo.

-Ah ah ah ah...

«-Pronto me quedaré sin magia...»

-¿Ya no puedes?-su contrincante.

-Eres un buen adversario-le sonrió-tienes razón, no tengo mucho magoi pero no quiere decir que me vaya a rendir-¡Ia!

El rubio arqueó una ceja cuando el otro se lanzó en su contra con solo su bastón.

-¿Qué acaso te has vuelto loco?

Este se estrelló en el borg que solo puso por costumbre, para su sorpresa sufrió una cuarteadura así que saltó hacia atrás para hacer distancia.

-¿Qué hiciste?-molesto.

-¡Hadika Hadeka! Combino magia de sonido de alta vibración con gravedad. Es simple pero empleas poco magoi y si te toca-lo bajó hasta tocar el suelo que se pulverizó al instante.

«-Este mocoso. ¿Quería matarme?»

-¡No te daré la oportunidad! ¡Ill-Ram...!

Antes de completar la orden ya tenía al peli azulino golpeando sin piedad su borg, lo peor es que claramente posee técnica.

-Un mago utilizando artes marciales, que aberracion. El rukh lo es todo para seres como nosotros.

Aún si lo dijo no tenía manera de respaldar su argumento, el pequeño daba barridas, patadas, se apoyaba en el suelo para lanzar algún puñetazo y todo lo hacia sin descuidar su defensa por lo que Titus no encontró apertura y se aterró. Cuando se dió cuenta su barrera se destruyó.

-¡Acaberé contigo!-presa de la histeria-¡Fla...!

-¡No te lo permitiré! ¡Iaaa!

Los dos evadieron un ataque mortal pero sus mediadores desgarraron la tela de las vendas del brazo en uno y la camisa en el otro por lo que fué visible para ellos una piedra roja en el rival.

«-Recuerda Aladdin que este objeto mágico es muy importante, no permitas que nadie lo vea porque es la señal de que eres...»

«-¡Un magi! ¿Acaso Titus-kun...? ¿Por qué está aquí? ¿Acaso tiene la misma misión que yo o...»

Al saberse descubierto el de Reim llegó a la conclusión de que tenía que asesinarlo, al otro le quedó claro que debía defenderse. Se pusieron en posición lanzando sus mejores hechizos que estallaron por la intervención de un tercero.

-¡Alto!-el director con autoridad.

Los chicos le miraban fuera de si. ¿Se abría dado cuenta?

Llegó hasta ellos y les tomó suavemente del hombro.

-Son buenos niños-sonrió-Titus posee conocimientos avanzados de magia, es como si fuera un mago que posee siglos de conocimiento. Aladdin posee un gran juicio que le permite analizar la situación y compensa la falta de conocimientos con su habilidad en artes marciales. En lo que a mi respecta es un empate, los recomendaré con buenos profesores.

-¡Recomendación del director es maravilloso Aladdin!-Sphintus a lo lejos.

Mogamet se retiraba por lo que dió la espalda al tiempo que Myers se acercaba para felicitar a su alumno favorito. En eso Titus extendió la mano al pequeño lo que todos incluido este vieron como un acto amistoso, de los rivales que llegan al entendimiento. El hijo de Solomon la tomó sin siquiera pensar, por lo que se vió capturado.

-Lo siento pero no puedo dejarte vivir...interfieres en mis planes.

-¿Eh?

-¡Destruccion!-empleó de nuevo magia aberrante.

-¡WAAAAAAAAAHHH!

De inmediato la mujer le desarmó, y si bien el magi utilizó su defensa estaba demasiado cerca por lo que fué herido de gravedad.

Algunos profesores se acercaron para detener una hemorragia múltiple, principalmente en cabeza y abdomen pero no parecía surtir efecto.

-¿Por qué lo hizo?-uno de ellos-El duelo ya había terminado.

Sin tiempo que perder el rector dió la indicación de que tomaran a Titus en custodia, mientras el se llevó al pequeño a su habitación con ayuda de un portal mágico. Una vez ahí le colocó en el lecho que rápidamente adquirió un tono escarlata, ¿Cuánta sangre ha perdido ya?

Mogamet empleó entonces décadas de conocimiento, Aladdin está tan herido que incluso le sorprende que continue con vida. Su espíritu se aferra a este plano de existencia, por ello no piensa rendirse. El rukh morado se reúne alrededor de los dos, bailando como si realizarán algún tipo de plegaria. Los segundos pasaban con tal lentitud que incluso parecían horas. Cuando al fin logró estabilizarle, aunque no despertó. Fué entonces que advirtió la piedra roja incrustada en el brazo que ahora tiene el mismo color. Frunció el ceño en una expresión de verdadera furia, una parte de él se sintió traicionado, en la otra melancolico.

-Con que Yamuraiha, ¿eh?...

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Notas finales.

Ja ja ja escribir varias horas seguidas no es bueno. Por lo regular el nombre del capítulo lo pongo al finalizarlo, sin duda es el más simple que he puesto pero vieran que luego de media hora viendo la pared no llegó nada? Ja ja ja supongo que me bloqueé, pero eso solo me pasa con nombres de capítulos y resumen que soy un asco para eso, la historia ya está en el horno (? Ven? Les digo que hace mal XD. Gracias por su apoyo! Los amo!

Black soul 99.-Oh siempre eres tan genial! Y sip nunca abandono pero es muy bonito leer tus rw echandome porras para continuar :) uh, creo que necesitaré más que vitaminas, medicina y descanso pero soy muy terca y ahí voy :) muchas gracias por tu apoyo. Siempre me pones de muy buen humor :).

Lento pero seguro, nos vemos la próxima con la conti!