Capítulo 2:
Un nuevo tipo de amenaza
Grogar examinó cuidadosamente las instrucciones que le dejó la tal Mente Maestra y frunció el entrecejo. ─ Como si no fuera lo suficientemente malo verme en la necesidad de seguir las instrucciones de alguien más, encima esto no tiene ningún sentido.
─ Bien, no las sigas ─ dijo Sombra. ─ Pero si eso me da una oportunidad para poner en su lugar a esos mocosos, con gusto la tomaré. Maldita sea, eso sí me dolió…
─ Sí, ¿qué se siente que un grupo de niñas te patee el trasero? ─ Se burló Tirek.
─ Cierra la boca estúpido ─ dijo Sombra. ─ Sí, fui vencido, pero no me fui con los cascos vacíos. Aunque solo fue por unos instantes, pude ver bien dentro del corazón de una de ellos, la murciélaga. Ahora sé bien a qué… o más bien a quién le teme.
─ ¿Y de qué sirve saber a qué o a quién le tiene miedo? ─ Se quejó Cozy.
─ A ti no, niñita ─ dijo Sombra. ─ Pero a mí me representa una enorme ventaja.
─ ¿Y a quién le teme? ─ Preguntó de mala gana Chrysalis. ─ ¿Piensas compartirlo?
─ Me da igual ─ respondió el tirano. ─ A un payaso, por alguna razón él le aterroriza.
Cozy bufó decepcionada. ─ ¿Le teme a los payasos? ¡Ja! ¿Cuántos años tiene esa niña?
─ No a los payasos, a un payaso ─ aclaró Sombra. ─ No sé qué tenga él de especial, pero el solo pensar en él la hace temblar. La próxima vez que nos veamos usaré eso.
Grogar se acercó lenta y amenazadoramente, mientras sostenía el pergamino con instrucciones que le había dejado la Hechicera.
─ Ya veo. Conque un payaso, ¿verdad? ─ Preguntó Grogar. ─ Ahora todo tiene sentido.
─ ¿De qué nos perdimos? ─ Preguntó Tirek.
Grogar les mostró el pergamino con las instrucciones. La primera decía bien claro:
LIBEREN AL PAYASO
Castillo de la Amistad, cuarto secreto (cuartel de la Liga de la Justicia):
El castillo de Twilight, al emerger, había venido equipado con un set completo de cuartos ocultos y pasajes secretos, que no habían sido usados por la Princesa hasta muy recientemente con la aparición de los nuevos héroes. Nada demasiado extravagante, apenas unas sillas, una sala de conferencias, y en su mayoría un gran espacio vacío para que pudieran entrenar. No con toda su fuerza, claro. Si Linterna o Alicorn Marevel querían, serían capaces de destrozar todo el lugar, lo mismo las armas más sofisticadas de Batmare. Pero la función principal de aquel lugar era proveer un espacio seguro, lejos de los curiosos, para que los héroes pudieran tener un lugar para intercambiar información y discutir abiertamente cualquier situación con la Corona sin la necesidad de ocultar sus rostros.
En la sala de conferencias, varios miembros de la liga, menos aquellos que fueron encargarse de la situación en el Imperio Cristal; y las Princesas Celestia, Cadence, Twilight y Luna se encontraban esperando a que los héroes que enviaron regresaran con buenas noticias, o llamaran pidiendo refuerzos. Para cualquier cosa, estaban preparados y esperaban con paciencia y alertas. Todos estaban calmados, con una notable excepción:
Twilight caminaba de un lado a otro, en una de sus tan famosas crisis de nervios.
─ No, el Rey Sombra, ¿ellos podrán? ¿Spike podrá regresar en una pieza? ¿Por qué no se han comunicado? ¿Será que el Rey Sombra los puso bajo su control? ¿QUÉ HAREMOS SI EL TIRANO DE CRISTAL TIENE CONTROL SOBRE EL ARMA MÁS PODEROSA DEL UNIVERSO? ¡SERÁ NUESTRA RUINA!
─ Por lo que tengo entendido, los Linternas Verdes entrenan para dominar sus miedos ─ dijo Blue Blood, descansando en una esquina. ─ Y la mocosa se convirtió en su propio terror. Es por eso que son los mejores para lidiar con este sujeto. Tranquila.
─ Pero a mí me hubiera gustado ir ─ murmuró Scootaloo, de mala gana.
Nadie le prestó atención, ya llevaba con lo mismo mucho más tiempo del que les gustaría.
─ ¿Pero qué hay de Sweetie Belle? ─ Preguntó una vigilante enmascarada que si se lo proponía, podía ser aún más dramática que Twilight. ─ ¿Estará bien? Los metas serán seguramente los blancos escogidos por ese monstruo… ¿Y si la pone bajo su control? Imaginen si la tecnología del doctor cayera en cascos de ese malvado monstruo, ¡Y no digamos Sweetie Belle!
─ ¡Tranquilízate Rarity! ─ Dijo The Dash, apareciendo como quien no quiere la cosa. ─ Todo salió muy bien, Sombra cayó a nuestros cascos… y garras.
Un zumbido muy familiar a estas alturas llamó la atención de todos. Dos transportes de tipo aéreo aterrizaron frente al castillo, uno color verde esmeralda y otro en forma de murciélago.
Linterna Verde desvaneció su transporte mientras que Batmare y Sweetie Borg salían del que parecía un murciélago, y luego, ambos entraron al castillo en donde atravesaron una serie de túneles, hasta que llegaron frente a sus compañeros.
Linterna se encontraba intacto, pero Batmare tenía una quemadura muy notoria en su traje. Pero este se había llevado la mayor parte del daño, ella apenas si había sufrido una sacudida.
─ Eso fue más sencillo de lo que pensé ─ dijo la murciélaga. ─ O somos mucho más fuertes de lo que pensábamos. O bien se traen algo entre cascos. Más probablemente la segunda.
─ No seas tan pesimista Batmare, lo vencimos, ¿no es así? ─ sonrió Sweetie Borg.
─ Sí, pero alguien lo salvó antes que pudiéramos sellarlo o interrogarlo ─ le dijo Batmare. ─ ¿Eso no te preocupa?
Spike iba a intervenir, cuando Twilight lo atrapó en un gran abrazo.
─ ¡Spike! ¡Estás bien! ¿No te lastimaste?
El dragón tuvo que usar su Anillo para generar un aura que lo separara del asfixiante agarre de Twilight. ─ Sí, Twilight, estoy bien. Sombra, por el otro lado, no tanto…
─ Así que lo derrotaron ─ sonrió Celestia. ─ Bien, ¿qué hicieron con él?
Batmare hizo una mueca incómoda. ─ Nada, justo cuando nos disponíamos a traerlo para que fuera sellado, un aura mágica desconocida lo tele-transportó lejos de nuestro alcance. No sabemos a dónde lo llevó.
Las Princesas intercambiaron una mirada preocupada.
─ Así que solo lo mandaron para medir nuestras fuerzas ─ razonó Blue Blood, verbalizando lo que todos estaban pensando. ─ Es una suerte que no fuéramos todos entonces.
─ Pero me parece extraño que de la nada Sombra esté cooperando con alguien ─ razonó Celestia. ─ No suena a algo que él haría, que ninguno de nuestros enemigos haría de hecho…
─Más razón para no bajar la guardia, Tia ─ respondió Luna con seriedad. ─ Porque puede significar que están aprendiendo…
A nadie le gustó cómo sonaba eso.
─ En resumen, tenemos que estar más preparados que nunca ─ dijo Batmare. ─ Bien, pasemos a otro tema. Aunque la Princesa Twilight dejó bien claro que no había problema que usemos su castillo como cuartel general… muchas gracias por cierto.
Twilight sonrió. ─ Es lo menos que puedo hacer.
Batmare le sonrió de vuelta, y continuó. ─ Como les decía, en estos últimos meses la Princesa Luna, el doctor y yo hemos estado trabajando en una nueva base de operaciones que nos permitirá responder rápido a cualquier amenaza, una que se encuentre sobre el cielo, aún más arriba que Cloudsale, invisible a los ojos de los ponis. Y más importante, a los ojos de nuestros enemigos.
La Princesa Luna se adelantó. ─ Esta base de operaciones está pensada especialmente para que pueda moverse de un lado a otro, permitiéndoles responder a emergencias en cualquier parte de Equestria en cuestión de segundos.
─ Bah, yo puedo hacer eso sin ayuda de una base súper secreta ─ se rio Dash.
─ Sí, pero los demás no tenemos esa habilidad, cariño ─ respondió Rarity. ─ Para los demás suena bastante útil.
Batmare sonrió muy satisfecha. ─ El doctor instalará los cristales de tele-transportación en sus casas y guaridas. Ah, y nuestra Atalaya estará equipada para que podamos entrenar sin restricciones.
─ De eso nos aseguramos Luna y yo ─ se unió Celestia. ─ Supongo que necesitan donde poder ejercitarse sin temor a destrozar el lugar.
─ ¡Gracias Princesa! ─ Dijo Rarity.
─ Sí, tía, no debiste molestarte ─ añadió la Flecha.
─ Ah, es lo menos que podemos hacer ─ dijo la alicornio blanca.
Entonces Batmare sacó de su traje unas fotografías de una ruinosa mansión en Canterlot.
─ Además, también compré esta propiedad.
─ Pues ten cuidado porque aun con la restauración, no creo que valga mucho cuando la revendas ─ dijo Blue Blood. ─ Se encuentra en un pésimo estado.
─ Ja-ja ─ dijo Batmare. ─ No bobo, esto es también para que lo usemos. Nuestro cuartel general.
─ ¿Pero no que para eso está la Atalaya? ─ Preguntó Sweetie Borg.
─ Sí, y ese será nuestro verdadero cuartel ─ dijo Batmare. ─ Pero para el público general, este será nuestro punto de reunión, el cual tendrá un museo para visitantes, una tienda de recuerdos… un gimnasio para nosotros, mientras que el público que paga podrá tener acceso a una sala de observación, por un precio.
─ ¿Es una distracción o una atracción turística? ─ Preguntó Scootaloo con una gotita en la sien.
─ Un poco de ambas ─ dijo la vigilante. ─ Además, no hay nada de malo con obtener ganancias de vez en cuando, y así es como yo rindo homenaje a mis antepasados.
Nadie pudo refutarle eso.
─ Pero también habrá un acceso a la Atalaya en el fondo del salón, no olvides mencionar eso mi Caballero Oscuro ─ le recordó la Princesa Luna.
─ A eso iba…
Antigua prisión de Iron Gate:
El tiempo no había sido amable con la antigua penitenciaría de Iron Gate. Luego que entre la Flecha y el velocista Flash deshicieran un motín creado para enmascarar la ejecución del traficante de drogas Street Junk, el lugar fue puesto bajo investigación. Pero el último clavo en el ataúd de la vieja institución fue que al final ejecutaran al traficante, algunos meses más tarde, a pesar de la seguridad extra.
Después de eso, Celestia y Luna tuvieron que reformar el sistema carcelario para siempre, abandonando Iron Gate y no volviendo a pensar en ella. Hasta que un paciente psiquiátrico altamente peligroso escapara del hospital de Canterlot y causara una fuga general de los pacientes creando una de las peores noches en la historia de Canterlot.
La Liga de la Justicia se encargó de la situación, y el prisionero fue puesto bajo custodia.
Pero no podían devolverlo al lugar donde vino, probó ser demasiado peligroso para una prisión normal. En su lugar reformaron la prisión de Iron Gate para crear el Asilo de Iron Gate. Cincuenta guardias, siete psiquiatras y doce enfermeros. Todo para un prisionero.
Si aparecían más como él, inevitablemente tendría compañía, pero mientras tanto, estaba completamente solo.
Pero él sobraba para que todo el personal se mantuviera con los nervios de punta. Nadie entendía cómo, pero a pesar de los hechizos aislantes y demás, sus carcajadas aun resonaban en todo el lugar.
Los guardias estaban ocupados en una encarnizada partida de cartas para ver quién sería el desafortunado al que le tocara mandarle la comida al prisionero, cuando la puerta estalló en mil pedazos.
Todos se levantaron, preparando sus armas.
La gigantesca figura de Tirek los sorpendió a todos, y más cuando se dieron cuenta que estaba seguido de Sombra, Chrysalis y Cozy Glow. El grupo de villanos entró de golpe a la prisión.
Eso desconcertó a los guardias.
─ ¿Este… qué pasa aquí?
─ Sí, juraba que era el prisionero escapando…
─ ¿Será que ese loco aprendió a usar ilusiones o algo?
Tirek lanzó un ataque de advertencia.
─ No estamos para juegos, hemos venido por el prisionero. ¿DÓNDE ESTÁ?
Esto desconcertó aún más a los guardias.
─ ¿Eh?
─ ¿Él?
─ ¿Por qué?
─ Saben con quién están lidiando, ¿verdad?
Cozy sonrió de forma 'angelical'. ─ Podemos hacer esto de dos formas, o nos dan al prisionero o las cosas se pondrán feas aquí.
Los soldados intercambiaron una mirada incómoda.
─ ¿Saben qué? No nos pagan lo suficiente para aguantar esto, ¿lo quieren? ¡Es suyo! Y ya que estamos en eso ─ le dio a Chrysalis una bandeja de metal, ─ estábamos viendo quién tendría el honor de mandarle su comida, no pudieron ser más oportunos.
Entonces se marcharon.
─ ¿Les importaría destrozar el lugar? Así podremos reportar que nos forzaron… ─ dijo el capitán antes de irse.
Sombra suspiró exasperado. ─ Por eso prefiero soldados a quienes les lavé el cerebro, estas insubordinaciones no son toleradas en mi Imperio… de hecho…
Una pared de cristal bloqueó el escape de los guardias. ─ Ustedes van a…
Las orejas del tirano reaccionaron, y creó un campo de energía que bloqueó una cuchilla con forma de murciélago dirigida a su rostro,
─ Ja… así que llamaron refuerzos.
El capitán
─ Nosotros no seremos capaces de hacerles frente, pero la Liga sí.
Una luz parpadeante en el batarang alertó a los guardias, que de inmediato se cubrieron los ojos.
─ ¿Ahora qué? ─ Preguntó Chrysalis.
Un destello cegó a los villanos, y acto seguido, Tirek se dobló de dolor cuando una flecha se clavó en su hombro.
─ ¡Maldita sea! ¿Quién está ahí? ¡Muéstrate!
De la misma manera, Sombra aun ciego, comenzó a lanzar una carga de flechas de cristal negro, que comenzaron a devastar los alrededores. Los soldados fueron cubiertos por un muro verde esmeralda, que se transformó en un bate de baseball que golpeó al trío de Tirek, Chrysalis y Sombra y los lanzó contra la pared.
Tirek se tocó el hombro, dándose cuenta que la flecha se le había enterrado más.
─ Maldición, maldición…
Una sensación hormigueante se extendió por todo su brazo, y luego a sus rodillas.
─ ¿Qué es esto?
─ Cuando escuché que nos enfrentaríamos a ti, preparé unas flechas especiales que reservo para velocistas ─ dijo una voz en las sombras. ─ No te resistas compañero, es solo cuestión de tiempo.
Sombra, ya recuperado, voló hacia donde vino el ataque, listo para pelear.
─ ¿Vienes para otro round dragón? Estoy listo cuando tú lo estés.
Un joven dragón, envuelto en un aura verde esmeralda se irguió frente a él, con su anillo encarándolo.
─ La última vez no te fue tan bien, ríndete ahora que estás a tiempo.
Un susurro como una capa moviéndose entre las sombras alertó a Sombra.
─ Sí, pero esta vez yo también tengo refuerzos mocoso… tu amiga la murciélaga y tú no podrán conmigo tan fácilmente.
─ Te tengo noticias: nosotros también trajimos refuerzos ─ dijo Batmare, columpiándose con ayuda de su pistola de gancho y dándole de lleno en la nariz a Sombra.
Él cayó, solo para ser aplastado contra el suelo por un matamoscas de proporciones titánicas.─ ¿Es que este tipo no aprende?
Chrysalis disparó una serie de ataques contra el techo, hasta que divisó una silueta de un poni.
─ ¡Ahí está!
Y voló contra él,
La Flecha la miró. ─ Por supuesto…
Ella lo tacleó, haciéndolo caer. Entonces ambos comenzaron a rodar por el suelo intentando golpearse el uno a otro.
Una figura de unicornio en un traje negro se deslizó de la nada, pateando a Chrsyalis. Ella salió despedida hacia atrás, pero no por eso estaba vencida. En su lugar usó su magia para llevarse a la Flecha consigo, y lo estrelló contra la pared.
─ ¿Y qué tal esto?
Ella se transformó en la Flecha, y lo haló de nuevo al suelo para volver a rodar por el piso, luchando.
El Canario se rio. ─ Ya veo… no hay modo que sepa quién es el verdadero… o tal vez…
Tomó aire, y gritó con todas sus fuerzas.
Una de las versiones de la Flecha se dobló del dolor por el ataque ultrasónico, mientras que el otro se levantó de un salto y le dio en la cara con el reverso de su arco. La Flecha cayó, transformándose de nuevo en Chrysalis, a lo que la Flecha la pateó en el estómago.
Los dos vigilantes chocaron cascos.
─ Para tu información, todos los miembros de la Liga usamos protección especial en nuestros oídos en caso quedemos atrapados en el fuego cruzado de Canario.
─ Cariño, no puede oírte ─ dijo ella.
─ Por eso me arriesgué a abrir la boca.
Cozy estaba escondida entre los escombros, viendo a los héroes actuar.
Miró a Tirek, quien estaba incapacitado por el tranquilizante de la Flecha, a Chrysalis, que se había recuperado del ataque inicial gracias a su fisionomía de Reina Changeling, y empezó a defenderse de los dos vigilantes.
La Flecha disparó al suelo, rodeando al grupo por una neblina azul.
Chrysalis comenzó a toser. ─ Oh no, claro que no…
Extendió sus alas y las usó como abanico para ventilar el humo color azul.
─ Ahora sí, ¿dónde se metieron?
Un guante de box unido a una flecha la golpeó de lleno, derribándola. Ella escupió sangre verde y un colmillo.
Mientras, Tirek empezó a concentrar su poder para quemar el tranquilizante de su cuerpo antes que este lo hiciera perder por completo la conciencia. No caería ante un truco barato como aquel, y menos contra patéticos ponis.
─ Voy a destruirlos a todos…
Cozy miró de reojo a su compañero, y luego miró hacia Sombra, que en aquellos momentos estaba ocupado escapando de explosiones de energía color verde de un flanco, y de boomerangs explosivos de otro, e irónicamente esos eran los que más problemas le estaban dando porque no podía ver a su atacante.
─ Bien… ya que nadie me está prestando atención…
Y decidió escabullirse para liberar al prisionero.
Miró el registro de pacientes, y leyó el único nombre. ─ ¡Perfecto! Me haré su súper mejor amiga en todo el mundo y así hará todo lo que le diga… se unirá a nosotros en un parpadeo.
Encontró su celda. Una gruesa puerta de metal que daba a una celda acolchada. Y en el centro de la celda había un solo poni, que le daba la espalda.
Llena de confianza, Cozy tocó la ventana.
─ Hola, ¿señor Cheese Sandwich?
Una risa volcánica la hizo retroceder. ─ ¿Cheese Sandwich? A ese no lo conozco amiguita, ahora solo queda… ¿cómo era? Muy sólido para ser crema, ¿solo la corteza? ¿El tofu existe o es solo un mito urbano?
Otra escalofriante carcajada sacudió el recinto.
─ Ya lo recuerdo. Yo soy… ¡el PAYASO!
Mientras, los héroes dejaron de luchar por unos segundos.
─ Aaay no… ¿quién llegó hasta él?
Batmare eludió el contraataque de Sombra justo a tiempo. ─ ¡Que alguien detenga a quien demonios sea antes que sea muy tarde! Saben muy bien de lo que este loco es capaz. Yo estoy ocupada.
La Flecha y el Canario asintieron y tras dirigirle una mirada a la vapuleada Chrysalis que yacía en el suelo, corrieron antes que fuera demasiado tarde, cuando fueron capturadas por el aura de Tirek.
─ Oh, claro que no… ustedes dos me las van a pagar antes que…
Un impacto le dio en su espalda haciéndole caer otra vez, y acto seguido, un borrón cian rodeado de relámpagos multicolor tomó al Canario y la puso fuera del alcance de Tirek. Unas milésimas de segundo después, salvó a la Flecha.
─ A tiempo…
─ En lugar de ayudarnos, vete a evitar que liberen al lunático ─ ordenó la Flecha.
─ Me da tiempo de hacer ambas cosas ─ presumió Dash, desapareciendo en otro borrón.
El centauro se levantó listo para pelear, cuando la Flecha vio su oportunidad y disparó. Tirek no tuvo tiempo siquiera de eludir la Flecha, que milímetros antes que se clavara sobre su cuerpo, explotó.
Tirek aulló de dolor.
─ ¡MIS OJOOOOOS!
Ciego y enfurecido, comenzó a golpear todo lo que se encontraba a su alrededor, sin importar qué o a quién lastimara. Aprovechando su oportunidad, la Flecha usó su magia y arrojó a Chrysalis al rango del centauro, quien inevitablemente la aplastó bajo sus puños.
Ella gritó también de dolor.
─ Blue Blood… ─ murmuró el Canario.
─ Son ellos o nosotros, y de darles oportunidad te harían lo mismo a ti…
Rarity tragó saliva, tal vez ya no mataba pero Blue Blood seguía aferrado a los viejos hábitos.
Sombra se dio cuenta que estaba rodeado. ─ Esto no puede estar pasando…
Una explosión proveniente del área de celdas llamó la atención de los héroes.
The Dash escapaba a máxima velocidad mientras que una nube de gas color verde la seguía de cerca.
─ No llegué a tiempo, ¡Todos fuera antes que…!
Una tremenda explosión mandó a volar el recinto. Por suerte fueron salvados por el campo de energía de Linterna Verde.
Cuando se disipó el humo, con un poco de ayuda del Anillo que creó un ventilador gigante, se dieron cuenta que los villanos no estaban.
─ Típico ─ dijo Batmare pateando una piedra.
─ Tenías razón, se trata de una alianza de súper villanos ─ dijo la Flecha.
─ Y han reclutado al Payaso, esto no puede ser peor… ─ dijo la potra de la noche.
La Flecha gruñó. ─ Sí, hoy fallamos, pero mira el lado bueno. Ellos tienen al Payaso.
─ ¡¿Cómo puedes llamar a eso el lado bueno?! ─ Gritó Batmare irritada.
─ Te apuesto lo que quieras a que van a lamentar haberlo sacado de aquí.
…
En La cueva de Grogar, todos estaban cubriéndose los oídos, tratando de acallar las carcajadas del lunático, al que tuvieron que encerrar en una cueva, y Sombra selló la salida con enormes cristales negros.
─ ¿Y cómo lidiamos con él? ─ Preguntó Chrysalis.
─ La intimidación no funcionará con él, su mente está completamente rota ─ observó Sombra.
─ Sí, todo lo que queda es una imparable fuerza de destrucción ─ observó Grogar. ─ Perfecto… o casi… hay que buscar la forma de ponerlo de nuestro lado sin arriesgarnos a que nos traicione.
─ ¿Por qué haría algo así? ─ Preguntó Tirek.
─ Porque le parecería divertido ─ recriminó Grogar. ─ Este sujeto… es como mucho uno de los seres más peligrosos con los que me he topado… ¡y es fascinante! ─ Otra gran carcajada sacudió el lugar. ─ Si tan solo se callara sería perfecto.
─ Bueno, si no se puede intimidarlo, nada mejor que algo de amistad ─ dijo Cozy poniendo su mejor sonrisa. ─ ¡Déjenmelo a mí! Con un poco de amistad…
─ Vas a manipularlo con tus modales de niña linda… ─ dijo Tirek. ─ No es lo más tonto que he oído…
─ Sí, que lo intente – dijo Chrysalis. ─ ¡Todo tuyo!
Cozy sonrió, su mejor sonrisa retorcida. ─ Y no se preocupen, cuando termine con él estará comiendo de mi casco. Solo me meteré un poquito dentro de su cabeza.
─ Adelante ─ dijo Grogar. ─ Y más te vale hacerlo callar…
Entonces la tele-transportó dentro de la cueva.
─ ¡Ah, la poni que me sacó! ─ Se rio. ─ Y me dicen que yo estoy loco, ¿por qué razón me querrían sacar de mi cómodo apartamento acolchado?
Cozy soltó una risita.
─ Bueno, me gustan mucho los payasos, y quiero convertirme en su mejor amiga… señor payaso…
El Payaso se rio como loco, otra vez.
─ Mi mejor amiga en tooooodo el mundo es Batsy y no otra que Batsy. La Murciélaga me hace taaaaaan feliiiiiz… pero si insistes, puedes ser mi segunda mejor amiga…
Cozy se llenó de paciencia, pero al menos era un avance.
─ ¡Por supuesto señor payaso! ¿Puedo llamarlo Señor P?
─ ¡Un apodo! Qué lindo… ahora sí estoy convencido que seremos grandes amigos… pero no sé, te falta algo. No te ves… tan… fiestera…
Cozy ladeó la cabeza, sin entender. ─ ¿Eh?
Antes que pudiera reaccionar, el payaso la haló violentamente y la forzó en un disfraz. Cuando se vio reflejada en el cristal, se dio cuenta que era un disfraz de arlequín.
Cozy gruñó por dentro, pero se animó.
─ ¡Ahora sí pareceremos los mejores amigos! ¿No te parece?
Cozy forzó una sonrisa amable. ─ Por supuesto Señor P. Me encanta mi nuevo atuendo… Sí, sí, seremos el Payaso y Cozy Glow, un equipo inseparable.
─ No, no, no… Cozy Glow no es un nombre digno de una fiestera que estará a mi lado, ¿qué tal te suena Cozy Clown? ESO SUENA MUY DIVERTIDO…
Volvió a reírse.
Cozy suspiró, mientras se veía reflejada otra vez.
─ Bien, bien, solo tengo que aguantar esto hasta que haga lo que yo le diga. Nada más tengo que esperar…
─ ¿VIENES O QUÉ, COZY CLOWN? ¡TENEMOS UNA FIESTA QUE PLANEAR!
Un enfoque algo diferente pero espero que les haya gustado.
En fin, este experimento está quedando interesante, pero igual será un fic algo corto, pero trataré de no dejar cabos sueltos. En fin.
Chao; nos leemos!
