Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchisimas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo :3.
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Capítulo 23 ¿Qué te parece divertirte un poco?
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Sheba queda clavada al piso durante varios segundos.
«-Arba es amable pero de alguna manera me es diferente. Como si hiciera las cosas más por obligación que por gusto. ¿Por qué la situación se tornó de esta manera? Solomon hizo todo por proteger a su pueblo, su gran familia. ¿No llegamos hasta aquí por el esfuerzo conjunto? ¿Como es posible que nos estemos desmoronando? Tengo tanto miedo de no ser capaz de mantener a las tribus unidas. Oh Solomon, no poseó el mismo brillo que tu. Mis palabras no deslumbraran a nadie aún si vienen de lo más profundo de mi corazón. Me haces tanta falta y no soy la única. Ugo está destruido y el magoi de Aladdin se inquieta. Me pregunto si se da cuenta de esto. Supongo que si.»
Negó repetidamente y se encaminó a la biblioteca pero en el trayecto se encontró con Zagan.
-Buenos días reina Sheba.
-Aún no se lleva a cabo la coronación, así que no hay necesidad de ser tan formal.
-Es solo una ceremonia. Hace mucho que todos le ven de esa manera.
-¿Enserio?
-Si.
«-Vaya, es como si una barrera me apartara del resto y ni siquiera me dí cuenta del instante en que ocurrió. El sentimiento que tengo ha de ser el mismo que experimentó Solomon. ¿A quién debería acudir cuando tenga dudas?»
-¿Se encuentra bien?
-S-si.
-Disculpe mi insolencia pero, ¿el señor Ugo está enfermo? Es que a muchos les preocupa que se pase la mayor parte del tiempo en su habitación o la biblioteca.
-Tiene cosas que aclarar consigo mismo. El ataque de David y los acontecimientos posteriores no fueron sencillos para nadie.
-Y aún así se mantiene.
-Tengo que, es mi responsabilidad por ser la reina.
-No está sola.
-¿Eh?
-B-bueno es que al ver su expresión. Parece dispuesta a tomar su bastón y enfrentar al mundo entero de ser necesario. No es mi intención ser impertinente y soy consciente de mi lugar pero...¡simplemente no lo entiendo! ¡El rey Solomon, el señor Ugo y usted han peleado por el beneficio de otros! ¡¿Por qué es tan difícil de entender?! Me da tanta rabia.
Ella tocó con suavidad el cabello ajeno además de sonreír con dulzura y fortaleza.
-Muchas gracias. Me has subido el ánimo como no te lo imaginas. Justo ahora me sentía abrumada. Es cierto, tengo un papel importante que desempeñar y no llegué a el por casualidad.
-N-no es lo que quería...
-Tengo que irme, necesito arreglar algunos asuntos con los Gorgona.
Zagan no pudo detenerle, cerró sus puños con ahínco.
«-La reina tiene tantos amigos pero todos parecen más dispuestos a atacarle. Odio a las personas que traicionan tu confianza. Gente como esa no merece aceptación o consideración alguna.»
...
Sheba llegó por la noche a su habitación y agotada se dejó caer en el lecho, boca arriba. Cerró los ojos y llevó la mano a su vientre.
«-Ay Aladdin, ser reina es tan difícil. Tengo sobre mis hombros la responsabilidad de todo un pueblo, la vida de quienes lo habitan, la creación de un sistema político y las leyes que lo rigen. Es dar forma.»
-Un magi, ¿ah? ¿Qué soy con exactitud Solomon?
«-No has vuelto y Ugo no atiende mis llamados. No me interesa que sea un apoyo, no quiero escudarme en él. Tan sólo charlar como antaño. Tiene mucho que no rio o escucho tonterías. Incluso sus fórmulas mágicas me eran interesantes pero ahora, tengo que platicar con la puerta de su alcoba.»
...
Con Uraltugo.
Este golpea el suelo con intensidad, tanto así que lastima su mano. Las gotas saladas escapan por montones de sus ojos y muerde los labios para que dejen de temblar.
«-¡Que impotencia! Oh Solomon, mi amor. Tu cuerpo habla y se mueve con naturalidad pero no irradia la calidez del alma que me enamoró. Te has ido y nunca pude ofrecerte la verdadera felicidad. Quería obsequiarte una vida llena de alegría, libre de preocupaciones, cargas y arrepentimiento pero no...me quedé petrificado. Debí tomar tu mano, obligarte a soltar el bastón de David así fuera en contra de tu voluntad. Te has convertido en aquello que más temias, un ser superior incluso más que un rey. ¿Qué haces ahora? ¿Por fin descansas en paz o las imágenes de la desastrosa realidad te torturan? ¿Acaso estas llorando? ¿Solo? Últimamente evado a Sheba y Aladdin. No soy digno de estar frente a ellos, les fallé. No tengo el valor de encarar a nuestro hijo. ¿Qué haré si pregunta por ti? ¿Y si me guarda rencor? No lo culparía, tiene todo el derecho.»
-No puedo continuar de esta manera pero al final no soy más que un cobarde.
...
La reina se la pasa de un lado a otro preparando los arreglos para la coronación. Son pocas las veces que se ha encontrado con alguno de sus amigos: Arba, Falan, Wahid, Ithnan o Uraltugo.
«-Ahora que se ha establecido un reino es de lo más natural. No podemos continuar en nuestra pequeña y cómoda burbuja. Aunque hecho de menos aquella época. Incluso rememorar la indiferencia de Solomon me llena de nostalgia.»
-Reina Sheba.
-¿Qué sucede Leraje?
-Ah, es sobre la ropa que usarán en la ceremonia. El sastre necesita tomar sus medidas.
-¿Y no puedo usar cualquier cosa? Tengo prendas muy bonitas.
-Oh no. Será un momento único que pasará a la historia, se lo aseguro. Usted es ahora una persona muy importante y debe verse hermosa.
-Ah-suspiró.
-Además, el rey Solomon estará muy agradecido.
«-Lo dudo.»
-¿Sabe qué? Olvide al rey. ¡Los hombres son la más grande basura del universo! ¡Son seducidos por mujeres con más atributos! ¿Por qué? Mis senos deberían ser más grandes uh buuu.
-Oh Leraje, eres una jovencita pura y llena de cualidades. No llores por quien no lo vale.
-No puedo evitarlo, ¿por qué son tan infieles? ¡Las quieren a todas para ellos!
-Leraje, ¿estas molestando a la reina con tus infinitas quejas?
-Paimon, tu no entiendes. Eres el tipo de cualquiera.
-Ven, arreglemos el aspecto de tu rostro y de paso vamos a comer algo muy rico solo tu y yo, ¿qué me dices?
-Mmm-asintió.
-Con su permiso reina Sheba.
Esta les contempló con nostalgia hasta perderles a lo lejos.
«-Me recuerda tanto a los días más felices de mi vida. ¿Qué ocurrió? Se supone que fuéramos una gran familia feliz. Trabajamos mucho para ello y hoy no queda nada. Ni siquiera soy capaz de acercarme a Ugo.»
Pasó el resto del día ocupada con las responsabilidades de alguien perteneciente a la monarquía, cuando cayó la noche fué a la habitación del erudito. Al darse cuenta de que no abriría la puerta como lo ha hecho tantas veces decidió tomar asintió en el piso, recargada sobre la madera.
-Hola Ugo-silencio-no es necesario que respondas, sé que estas ahí. Espero que al menos hayas comido un poco. Nadie me da razón de si lo has hecho o no pero eres alguien muy inteligente, estoy convencida de que no te dejarías morir sin un propósito. No, la verdad es que estoy rezando por un milagro. Eres el único amigo que me queda, ni siquiera puedo llamar a Arba de esa forma. Últimamente tengo la impresión de que la hice enfurecer, ojalá supiera con exactitud el por qué. Aún si le pregunto guardará silencio, siempre ha sido muy hábil para ello. Solomon me hace tanta falta, seguro es igual para ti. ¿Te has quedado sin lágrimas? ¿Necesitas un hombro sobre el cual liberar el dolor? Siempre estaré dispuesta a ser tu confidente, los acontecimientos no tienen porque interferir o cambiar nuestra relación. Creo que ahora entiendo un poco a Solomon, cada que me llaman reina...es como si pusieran una barrera, una que no me permite interactuar con los demás. Como una cadena que me ata y no veo el otro extremo, ansio romperla, eliminarla y hacer de cuenta que nunca existió pero es algo que ni él con su gran intuición pudo lograr. Es mi deber hacer de Alma Toran un lugar pacífico, seguro y agradable para todos sus habitantes. Que sean capaces de disfrutar el sueño que nosotros ya no. Algún día...ponte de pie y toma en tus brazos a Aladdin, recuerda que tienes un hijo y necesita de ti.-se levantó y sacudió su ropa-Bueno, es todo. Si te animas a visitarme, la puerta de mi habitación siempre estará abierta. Ah, no literalmente, tendría problemas mientras me cambio y cosas así aunque no le pondré seguro. Dulces sueños amigo.
Se retiró y el otro se entregó por completo al llanto.
«-¿Por qué soy tan patético? Sheba es tan fuerte, si tan solo fuera poseedor de la décima parte del coraje en su interior podría apoyarla. Desempeñar el papel que me corresponde pero tengo tanto miedo de echar a perder las cosas. Ya perdí a Solomon, no soportaría que ocurriera lo mismo con Aladdin. Lo lamento, aún es imposible para mi.»
...
El día de la coronación llegó sin inconvenientes, es como si de buenas a primeras todos hubiesen llegado a un acuerdo. En el balcón de palacio se encuentran los protagonistas de la ceremonia.
-¡Doy la bienvenida a todos aquellos testigos del día que cambiará la historia para bien!-un hombre-¡Les presento a todos al rey Solomon y sus tres magis!
La multitud estalló en una exclamación de júbilo y el sujeto en cuestión colocó un tocado en la cabeza de Ugo, Sheba, Arba y Solomon que lo aceptaron con humildad y elegancia. Los gritos bien podían ensordecer pero fueron acallados con un sutil movimiento de la mano del monarca que, cubre la mitad de su rostro para que no adviertan las consecuencias de aquel hechizo.
-Moradores de Alma Toran-emitió con tono grave, seguro pero dulce-hemos conseguido nuestra libertad al sufrir cuantiosas bajas, seres amados que nos acompañaron hasta este instante. Los corazones de la mayoría albergan sentimientos como la tristeza, temor, rabia, confusión y más, mucho más de lo que debieran soportar. Pero es por los que hoy no están aquí que no podemos dejarnos caer. Somos una gran familia y compartimos un origen por el rukh. No hay razón para pelear entre hermanos, cojan sus bastones para fortalecer las ahora frágiles bases de su hogar, el que heredaran a sus hijos, nietos y tantas generaciones que les será imposible de contar con las manos. ¡Por un futuro inundado de paz!
-¡VIVA EL REY SOLOMON!
-¡EL DESTINO NOS BENDICE CON LOS MAGI!
-¡ALMA TORAN, TIERRA DE LIBERTAD!
Se escuchó una y otra vez, mientras Sheba miraba embelezada a su marido.
«-Aún si tu alma no se encuentra en este lugar eres capaz de conmover hasta el sitio más recóndito de mi existencia.»
-No hay nadie mejor que tu para ser rey-afirmó llena de temor, buscando algo que protegiera su realidad, aún si ello hería a su pareja profundamente.
-¿E-en verdad lo piensas?-consternado, como si aquel que habita en el rukh se hubiese conectado por un segundo.
-Claro que si. No hay nadie más indicado.
«-Estoy segura de que una vez todo tome el rumbo que debe, Arba y los demás lograrán entender las decisiones que tomamos. Regresaremos a esos días.»
-Ya veo-desanimado.
Ugo fue testigo de ese momento al igual que Arba pero guardaron silencio, uno por cobardía, la otra por rencor. Porque el sueño al que se aferra la reina se desmorona a pedazos y con rapidez atroz.
...
Gran parte de los habitantes mostró su respeto a los líderes pero hubo también quien estaba en desacuerdo y que se negaba a cooperar sin antes discutir. Hoy es un día de esos. Sheba le ha pedido a un grupo de magos que ayuden a regar los plantios que han sido trabajados por aquellos que no poseen los atributos necesarios.
-No lo haré-dijo uno con tono ligeramente altanero.
-¿Por qué no?-Sheba con seriedad.
-La energía en mi cuerpo es limitada, debería guardarse en caso de una emergencia real. ¿Cómo vamos a evitar ataques enemigos si estamos agotados?
-La guerra no existe más.
-¿Quién puede asegurarlo? No moriré de forma patética realizando actividades que no son dignas de mi. Hay campesinos, ¿o no? Que ellos lo hagan.
-¡Siembran y recolectan todo cuanto se come! ¡Valora su esfuerzo!
-Es lo mínimo, ¿o no? Gozan de la paz porque nos sacrificamos en su beneficio.
-Fué un bien común y ellos nos apoyaron bastante.
-Oh si, escondidos en casa hicieron un montón. He dicho, no acataré un mandato tan irracional.
-¡Lo harás porque es tu deber!
-Ja. Vaya arrogancia, igual a Solomon. Dictando e imponiendo su voluntad, sin tomar en cuenta a los demás. Encerrados en su pequeña burbuja y tan ebrios de poder.
-¡No es verdad!-furiosa-¡Aún cuando soy la reina ofrezco mis servicios a todo aquel que lo necesite! ¡Ni una sola vez me sentí especial o por encima de ustedes!
-¡Eres una magi, si quisieras podrías hacerlo todo! Solo lo pides a otros porque te gusta vernos sufrir.
-¡Todos debemos trabajar!
-¿Para que al final te burles? ¿Para que muera de agotamiento?
-No quieren ensuciar sus manos, tampoco emplear su habilidad o conocimientos. Entonces, ¿de que se piensan mantener?
-¡Los que no son magos nos deben obediencia y respeto! Que nos den tributo y con eso me doy por bien servido.
-¿Acaso entiendes lo que estas pidiendo?
-Si no fuera el caso no lo habría dicho.
-¡¿Tienes idea de lo laborioso que resulta arar la tierra y cultivar?! ¡Este mundo no goza de un terreno rico en nutrientes!
-¿Y qué? Es su problema no el nuestro. Ahora les toca sufrir. ¿O crees que aprendí magia en los sueños?
-¡Que insolencia! ¡Es una orden y la van a obedecer!
-¡No somos tus esclavos!
-¡Waah!-frustrada.
La discusión no llegó a nada y finalmente Sheba se retiró furiosa por decir lo menos. Llegó al sanitario y se contempló en un espejo, su rostro tiene claras señales de agotamiento y quizá locura. Lo mojó para luego encarar decidida a su "otra yo".
«-Esto aún no termina y no lo hará hasta que Alma Toran se convierta en aquello por lo que todos sacrificaron o perdieron algo. Hasta que pueda curar sus corazones.»
...
Pero todo iba en picada, los altercados subieron de intensidad y si eso no estallaba en una revolución era solo porque los inconformes tenían miedo de los alcances de un magi. Sin embargo llega un instante en que el fastidio, rencor y oído crecen tanto que se desbordan y son imposibles de controlar.
-¡No reina Sheba! ¡Voy a descansar! Lo necesito-un mago.
-Y lo entiendo pero tengo que negarme a tu petición. Son pocos los que quieren ayudar y no me doy abasto para todo el trabajo. Si no eres capaz pide que alguien desocupado te supla.
-Los únicos que cumplen esa condición son los que no quieren hacerlo.
-¡Tienes amigos, ¿o no?!
-Pues usted también y no los ha metido en cintura. ¡No tiene derecho para exigir!
Ella se viró molesta hacia Arba que guarda silencio como siempre.
-Necesito tu ayuda.
-Oh vaya, ¿qué servicios requiere la grandiosa reina?
-Que sometas a todos los desertores, autorizo que emplees tu habilidad como magi de ser necesario.
-¿Qué?-incrédula.
-Es tal y como dije.
-¡Ese poder no nos pertenece! ¡Es de nuestro padre!
-Ahora Solomon lo controla.
-¡Ese sujeto solo lo robó!
-¡En beneficio de otros!
-¡Por arrogancia!
-¡Soy la reina y te dí una orden!
-¡No eres mi dueña!
-¡ARBA!
-¡SHEBA!
Un enfrentamiento verbal que bien podía pasar a uno físico entre dos de los seres más peligrosos del mundo. Ugo se acerca tembloroso y coge a la de pelo rosa con intención de recordarle que en su interior hay un bebé que sufrirá las consecuencias de su estado de animo.
-Ah ah ah-respira agitadamente y logra mantener la serenidad, al menos la suficiente para retirarse metida en sus pensamientos.
La castaña limpia las lágrimas que empaparon sus mejillas.
-Oh Sheba, ¿qué te ocurrió? Antes eras una niña tan buena que entendía la importancia de nuestro padre, lo hacías todo por él. ¿Cómo te convertiste en alguien que impone en lugar de trabajar?
Y Ugo no sabe a quien de las dos consolar o qué hacer. Mientras el se lamentaba en un rincón el mundo se precipitó a su destrucción y ahora no tiene lo necesario para cambiar el rumbo de la tragedia que se avecina.
...
A últimas fechas Arba, Falan, Wahid, Ithnan y un numeroso grupo de magos se han recluido en algún lugar apartado del resto, pero sus actividades no preocupan en lo absoluto a la reina que se sabe en ventaja por contar con dos magi, la mayoría de los magos y miles de seres de otras especies. Si su mente contara con su habitual lucidez, habría tomado precauciones, trazado un plan o pactado algún convenio con los traidores pero su sique ha llegado al límite. No razona como debiera porque se empeña en ser en extremo optimista, porque en su corazón aún les considera como los valiosos amigos que le enseñaron todo de un mundo que hasta entonces le era desconocido.
«-Volverán, sé que lo harán. Debo tener paciencia, ahora menos me puedo rendir. Aladdin, Solomon, Ugo, denme fortaleza.»
...
Seis meses más tarde.
La reina camina por un corredor rumbo a su despacho cuando se topa con Ugo. Continúa como si nada para no incomodarle pero a unos dos metros este se le planta enfrente.
-Lo lamento.
-No has hecho nada malo.
-No merezco tu consideración. He sido un cobarde que no te apoyó cuando lo necesitaste.
-El que Solomon nos dejara fué difícil de aceptar para ambos pero tu le conocías de antes. Es completamente natural que te costara superar tu duelo.
-No fué distinto para ti y aún así-negó-No tiene sentido decir quién está o no más herido. Estoy harto de sentarme a mirar. De ser un simple testigo de la caída del mundo que habitó aquel a quien tanto amo. Aladdin está con nosotros y...b-bueno yo...soy tan negligente al asegurar que aún hay sitio para mi.
-Lo hay, ¿acaso olvidas que eres su padre?
-No.
-Bueno, aprovechando que has vuelto-sonrió con dulzura-sería fantástico si simplificaras las fórmulas mágicas. No quiero que haya más desperdicio de energía vital si hay manera de prevenirlo. Nadie entiende como tu.
-¿Estas segura?
-Oh vamos, tengo fe en tu habilidad. ¡Hagamos de este un lugar donde todos puedan sonreír!
-Eres fantástica.
-Aladdin estuvo a mi lado todo el tiempo, ¿cómo rendirme si cada día siento su calidez? Es un niño especial, llegará al corazón de muchísima gente.
-Te entiendo, creo que me enamoré de él.
Ella retrocedió un par de pasos.
-Eres su papá y...
-¡No lo dije en ese sentido!-avergonzado.
-Ah~ menos mal. Bueno si algo así llega a ocurrir tampoco me molestaría. Quiero que sea el quien elija a la persona con la que compartirá su vida.
-¿Tienes algo en mente?
-Nop, es algo que le corresponde decidir. Quizá tenga discusiones y problemas con ese ser. Me conformo si a su lado puede ser auténtico.
-Si, que le acepten con cualidades y defectos.
-Como Solomon tu extravagancia.
-Y tu mal carácter.
-Ja ja ja como el no hay dos.
-Y eso le hizo tan importante. Bien, ¡a trabajar!
...
Zagan y Paimon miran con curiosidad a la reina.
-Vaya, se ve tan repuesta. Es como si su alma brillara-ella.
-Eso se debe a que el señor Ugo ha vuelto.
-Pero nunca se fue.
-Ay por favor, sabes a que me refiero.
-¿Crees que la prosperidad sea duradera?
-No tengo la habilidad de ver el futuro.
-Que antipático.
-Pero ansío creer que es así. ¿No han pasado ya demasiadas desgracias?
-Ni que lo digas.
-En mi siempre tendrán a un aliado. Por nada del mundo me pienso rendir.
-Tampoco yo. El precio fue muy grande y hay demasiadas cosas que aún no hago.
-¿Como qué?
-Oh~ así que te da curiosidad.
-Bendita juventud-Ámon.
-¿No tienes cosas que hacer viejo?-el otro.
-Oh-pasando la mano por su barba en expresión pensativa-Soy alguien que solo al terminar sus labores pierde el tiempo.
-Ey a mi ni me digas que Leraje se la ha pasado llorando y ya me tiene harto.
-¿Volvió a pelear con Fokarol?-se encogió de hombros.
-No entiendo como puede gustarle alguien tan patán-Zagan.
-¿Y quién lo dice?-Paimon.
-No soy así.
-Los sentimientos son muy complicados-el ermitaño-tu mismo-al joven-eres intolerante a la traición, habrá a quien no le afecte en lo más mínimo y quien guste de pagar con la misma moneda. Mientras se esté vivo las posibilidades no se acaban.
-¿Quieres dejar tu barba por la paz? A este paso vas a arrancarla-lo hizo-Me voy. Si hay algo más insoportable que el llanto de Leraje es escuchar uno de tus largos discursos que siempre terminan por confundirme.
-Ja ja ja-con suavidad-aún eres un niño.
Zagan se retiró dejando al par a solas.
-No puede evitar ser orgulloso-ella-supongo que se culpa hasta cierto punto por la situación.
-Igual que todos, por desgracia es algo que más que impulsarnos nos retrasa.
-Aún cuando lo entiendo es complicado de asimilar. Bueno, con su permiso me retiro. No quiero que Leraje termine haciendo todo sola, a este paso se convertirá en la mano derecha de la reina.
-¿Te parece algo malo?
-Si afecta su salud lo es.
-Eres una buena chica.
-Para nada, pero es una importante amiga.
-Es bueno saberlo, en cuyo caso no te entretengo más-Paimon se fue y el cerró los ojos un segundo.
«-¿Sus enseñanzas llegaron a quien debían rey Solomon?»
...
Los días transcurrieron entre una que otra disputa sin embargo fue en ellas que logró darse un intercambio de ideas. Se discutieron puntos básicos y de a poco se logró el entendimiento. Los magos dejaron de sentirse únicos e importantes por lo que decidieron trabajar codo a codo con los demás. La simplificación en las fórmulas de parte de Ugo limó asperezas y las sonrisas comenzaron a dibujarse cada vez en más rostros. La reina que coordina las obras además de ayudar con su magia no cabe de felicidad y su corazón se inunda de calidez, a tal punto que casi le desborda.
«-Oh Solomon, parece que podremos hacer del gran sueño una realidad. Por fin lo que...»
-Vaya, las cosas han cambiado mucho por aquí-la castaña.
-Arba, ¿en dónde has estado todo este tiempo?
-Oh disculpe mi insolencia. No creí que tuviera que informarle incluso de cuantas veces respiro en el día.
-No te interrogué al respecto, estaba preocupada.
-¿Por? Soy una magi y aún si no lo fuese puedo cuidar perfectamente de mi.
-¿O acaso se siente superior por ser la reina?-la de cabello naranja con un deje de hostilidad.
-Falan.
-No se ve ni un poco feliz de vernos, ¿no es así amor?-el aludido asintió.
E Ithnan le barrió con la mirada.
«-Algo va mal. Lucen tan distintos pero no logro entender de que manera.»
-¿Es que ya no somos bien recibidos?-Arba.
-Oh no, claro que no. Ustedes nos ayudaron a llegar hasta aquí además es su hogar, son mi familia.
-Vaya discurso más vacío, ¿es que no aprendiste nada del rey arrogante?-la castaña sonrió con burla.
-¿Qué quieres decir?-con seriedad.
-Me parece que fui lo suficientemente clara.
Se escuchó un estallido y los gritos de una multitud se alzaron al cielo poco después.
-¡¿Pero qué...?!-la dirigente que miraba en dicha dirección para luego encarar a los recién llegados-¡ARBA!
-Tu falso e inmerecido reinado ha llegado a su fin. ¡ALMA TORAN CAERÁ!
-¡NO LO PERMITIRÉ!
-De ella me encargo yo, para ustedes hay muchos inútiles.
El trío obedeció a regañadientes, no gustan de someterse pero le saben peligrosa.
-No hagas esto, aún estan a tiempo.
-¿Es una orden?
-Una petición.
-No me interesa en lo más mínimo.
-¿Es lo que queda? ¿Los bastones que se unieron para pelear por la misma causa ahora se enfrentarán?
-Vaya ironía, ¿o no?
-¿Por qué nos has traicionado?-silencio-¿Arba?
-Eres la menos indicada para decirlo.
-¿Eh?
-No vine a conversar ¡pelea!
...
Por las calles.
-Maldición, ¿qué rayos está pasando?-Zagan alterado.
-Oh, ¿qué tenemos aquí? Un poseedor de bastón sagrado-Ithnan-de una vez te digo que no eres un oponente digno.
-Aún si no soy un mago puedo utilizar el rukh gracias a las modificaciones de lord Ugo. Soy bastante habilidoso, no te conviene subestimarme.
-Seré quien lo juzgue. Si algo me ha quedado claro es que no puedes confiar en las palabras de otros.
-Que manera tan espantosa de ver la vida. Hay muchas cosas hermosas por ahí y por ellas-afilió la mirada-No te permitiré pasar.
-Novatos, jamás entienden su lugar.
-Experimentados que se piensan lo saben todo. Te equivocarás y aprovecharé ese momento para...
-¡Thalg Al-salos!
Zagan alcanzó a poner un borg que se estrelló ligeramente debido al impacto.
-Hoy día no soy especialmente conversador.
-Ya me dí cuenta-sonrió-tampoco yo. ¡Arag di ummeita!
Un espiral de viento púrpura se estampó contra la barrera de Ithnan.
-No lo haces nada mal pero hay una diferencia abismal entre tus conocimientos y los míos.
-¿Ah si?
El de largo cabello apoyó el báculo en el piso y lo cogió con ambas manos.
-¡Jah du-rahz!
Un montón de mariposas negras le rodearon al instante.
...
No muy lejos de ahí.
Leraje corre para auxiliar a los heridos por la explosión en caso de haberlos, cuando un rayo casi le atina a no ser por el salto que dió hacia atrás.
-No eres tan torpe como pareces-Falan.
-¿Estas detrás de todo esto?
-¿Y qué si lo fuera?
-Me vería en la necesidad de detenerte.
-Adelante, pero no aseguro tu éxito.
-No tiene porque ser así, eres importante para la reina, es posible que lleguen a un acuerdo.
-No puede devolver lo que perdí-con amargura.
-Escucha, no digo que sea sencillo pero esto tampoco lo hará.
-Estas en lo cierto.
-¿Entonces?
-Odio en lo que se ha convertido Alma Toran. No es más que una gran mentira que envenena a los idiotas. ¡Asfal Rif!
-¡Harl harl!
Ambos atraques se neutralizaron.
-Para mi lo es todo.
«-Aún si ese hombre es un ingrato.»
-Entonces experimenta de primera mano la impotencia. ¡Jah du rahz!
El rukh oscuro acudió a su llamado.
...
Ugo observa con rostro desencajado varios edificios que se han venido abajo debido a la explosión.
-No, no, no. ¡¿Qué ocurrió?!
-Lamentarse por algo no lo soluciona.
Viró en dirección a la voz.
-Wahid...¿qué?
-Tomaremos lo que nos pertenece, moldearemos todo a nuestra voluntad.
-¿Tienes idea de lo descabellada y arbitraria que es tu idea?
-No me interesa.
-¿Eh?
-Desde que Tess murió todo me da igual. No puedo con la culpa. La última vez que lo vi le golpee por cobarde y luego murió porque no pude protegerle. ¡Su temor estaba bien fundado!
-No te hagas esto. Tu hijo no estaría feliz de atestiguar como te martirizas.
-¿Qué vas a saber? No eres padre.
-¡Tengo a Aladdin!
-No lo conoces y dudo que lo hagas. Arba asesinará a Sheba antes de que llegues a ellos.
-¡¿Qué?!-perplejo.
Ugo realizó un burdo movimiento con intención de ir en auxilio de la reina pero el metal apoyado contra su pecho le detuvo en seco.
-Quizá hoy puedas entenderme con exactitud.
«-Solomon, lo mío no es pelear pero...¡no los dejaré morir!»
-Aún te considero un importante camarada pero si te rehusas a dejarme ir, me conocerás enojado.
-No eres de esos.
-Asumiste en lugar de comprender. ¿Puedes asegurar que te mostré mis verdaderos sentimientos?
-Interesante.
«-Wahid tiene razón, no puedo dejar de temblar y aún así jamás sostuve tu báculo con tanto ahínco. Solomon, amor mío, guía mis pasos por favor. No permitas que sea un cobarde, no hoy.»
Uraltugo realizó un sutil movimiento que dejó tendido en el suelo y confuso al rival que se reincorporó poco después.
-Vaya, posees tanto poder y no peleaste contra David. Sheba y Solomon no son nada comparada a la basura que eres tu.
-Lo sé.
«-Todos los días vivo con el remordimiento de no haber hecho más. Pero ya no, me niego a cargar más pecados. Quiero convertirme en el padre que Aladdin merece.»
-¡Jah du rahz!
Las mariposas negras se acumularon rápidamente.
-¡Imposible! ¡¿E-eso es...?!
...
Por todo Alma Toran se daban enfrentamientos, siendo casi imposibles de contar. En uno de ellos está involucrada la reina.
-¡Arba!
La mencionada sonríe al tiempo que lanza una potente patada al vientre de Sheba que ya tiene numerosos raspones en todo el cuerpo y que logró bloquearla con el báculo, palideció.
-¿Acaso olvidas que estoy embarazada? Pudiste hacerle daño a Aladdin.
-Tengo una memoria privilegiada pero no me interesa. Le haré un favor al mundo con la muerte de ese engendro.
-Retractate.
-No sabía que expresar mi opinión fuera un crimen.
-No lo es ¡pero le faltaste al respeto!
-¿Al príncipe?
-A mi bebé-entrecerró los ojos amenazante-No tengo idea de lo que te ocurrió pero es claro que no escucharás razones. Si he de herirte para detenerte que así sea.
-Oh mi pequeña y siempre ingenua Sheba. No tienes ni la más mínima posibilidad-el rukh oscuro se adentró en su cuerpo-Mi padre me quiere tanto que me brindan su poder de manera natural. No tengo que pedirlo, ¿no es una gran ventaja?
-¿Negro? Nunca vi de ese...¿qué has hecho?
-Algo maravilloso. Me liberé del dominio del arrogante rey, maldije mi destino.
-¡¿Que hiciste qué?! ¡¿Es que no comprendes cuales son las consecuencias?!
-Eres tu quien no lo hace. Tengo el apoyo de mi padre, estoy del lado correcto. Le devolverán lo que robaron ese día.
-Solomon no tenía otra opción.
-Claro que la tenía, siempre la hay. Un ser tan corto de miras no merece el título de rey ¡mucho menos el de dios!
-¡El tampoco lo quería! ¡Me gustaría salvarlo pero no sé cómo!
-¿Por qué no empiezas por hacerle compañía? ¡Bararak inquerad saiqa!
-¡Viztel Riimz!
Un gran es estallido les dejó sordas algunos segundos y el polvo dificultó la visibilidad pero Sheba le disipó con un conjuro de viento.
-En verdad has mejorado tus habilidades-la castaña-así será más divertido. Podemos jugar como antaño pero, ¿tienes el tiempo?
-¿Eh?
Algunas mariposas doradas volaron con algunos pensamientos.
«-¿Por qué tengo que pelear contra él? Solomon, ¿por qué le es tan difícil entender que solo buscabas la felicidad de otros? Tengo que llegar a Sheba pero no es un oponente sencillo.»-Ugo.
«-Está mujer es increíble, no por nada estaba en el grupo que encabezaba las revueltas. Ojala hubiese tenido dicho privilegio, de esa manera sería un oponente más complicado. Sin embargo me niego a dejarle pasar, así me cueste la vida.»-Leraje.
«-Este sujeto no es tan poderoso como el señor Ugo pero juega sucio, debo ser más inteligente o me hará picadillo.»-Zagan.
«-Oh por dios, solo me sé tres hechizos ofensivos pero han asesinado a los demás.»-un hombre.
«-Estoy tan agotada que ya ni veo en donde está mi oponente.»-una chica.
«-El rey y la reina no están equivocados.»-Ámon.
-¿Te parece que voy lo suficientemente enserio?-la castaña.
-Tengo muy bellos recuerdos que atesoraré en mi pecho. El como todos ustedes me salvaron y me ayudaron a convertirme en lo que soy hoy.
-Pues si, Solomon te moldeó a su voluntad.
-Es una pena que lo veas de esa manera-se inclinó respetuosamente y volvió a su posición original-En verdad agradezco todo hasta hoy pero...por nada del mundo te dejaré ir. Una vez caigan los que protegen Alma Toran, eliminarás a los demás.
-Jamás escondí mis planes, tampoco es para ponerse tristes, serán afortunados porque irán con papá.
-No.
-¡Que terca! Por eso no verás un nuevo amanecer, aunque llegué aquí con esa intención.
-Estas molesta con Solomon pero me odias.
-A los dos. Él me traicionó y tu además me robaste algo muy importante al igual que Ugo, pero ese monstruo en tu interior es el que más me ofende y detesto.
-¡¿Por qué?! ¡Aladdin es completamente inocente!
-Supongo que la línea que divide la ingenuidad de la estupidez es muy delgada. Acabemos con esto. ¡Ramz!
-¡Al-har!
-¡Madraga inpu if!
-¡Destirato unh!
Los golpes, patadas, hechizos, estocadas y demás se dieron al por mayor. La saña con que Arba ataca es increíble y la mitad de estos van dirigidos al vientre de la reina que lucha desesperadamente por proteger a su bebé. Entiende que debe ser cuidadosa porque en la actual situación no llegará apoyo alguno. La manera en que los enfrentan los desertores es completamente distinta al método que empleaba Solomon donde eran una gran familia, estos les han dividido.
-Ah ah ah ah...
La sangre de la dirigente comienza a empapar su ropa y si bien el rukh continúa brindandole su apoyo, le han desestabilizado a tal punto que es complicado de asimilar.
-¿Qué sucede? No me digas que ya te cansaste.
-¿Cómo es posible que tengas tanto poder? Ambas somos magi.
-Te lo dije, cuento con la bendición de mi padre. O quizá estas recibiendo el karma. No eres exactamente un ejemplo a seguir.
-Arba...¿por qué?
-Estoy cansada de escuchar la misma pregunta una y otra vez.
-Arba...
-¿Sintiendo pena por ti misma? Lamento decirlo, la verdad no-sonrió-De todas las personas que podrían suplicar por su vida eres la única a quien no concedería dicho honor.
-Ah ah aaah~.
«-No me queda más energía, comienzo a ver borroso, tengo frío y mis dedos prácticamente se han paralizado por completo además del frío y cosquilleo en mi pecho. Me sobreexigí, fui tan descuidada. Pero Aladdin no debe pagar por mis tonterías, al menos a él debo protegerlo. No, no dejo de pensar en tenerlo en mis brazos, darle de comer, aún hay tantos motivos para vivir.»
...
No muy lejos. Ugo vuela a toda velocidad, casi cierra los ojos para no distraerse con algún enfrentamiento en el que necesiten su ayuda. Luego de un breve enfrentamiento con Wahid le ha dejado inconciente. No le hirió de manera significativa y tampoco fue esa su intención, solo necesitaba crear una abertura para ir con Sheba. Sus manos no dejan de sudar por lo que el bastón se queda a nada de escapar de su dominio un par de veces hasta que le cogió con decisión, al grado que clavó las uñas en su carne.
«-Vamos Sheba, eres una mujer muy fuerte y valerosa. Resiste, los salvaré a ti y a nuestro hijo. Aladdin cuida de tu madre en lo que llego. No tardo, ya no. Por favor, quédense a mi lado, ya perdí a Solomon, no lo soportaría.»
Alzó la mirada y vislumbró a lo lejos a la reina y su contrincante.
-¡Sheba!
Casi lloró de alegría. Pero como si fuese una burla del destino, presenció el como la castaña lanzó un poderoso ataque frontal que a decir por la cantidad de sangre que manaba de la herida fue fatal y no solo eso sino que además Sheba se precipitaba a gran velocidad.
-¡Oh por dios!
Alcanzó a cogerla antes de estrellarse, sus orbes se abrieron desmesuradamente al ver su torso bañado en líquido escarlata. Le acurrucó como sin con ello pudiese retrasar lo inevitable. Ella cerró los ojos dolida.
«-Lo siento Solomon, di mi mejor esfuerzo pero no fue suficiente. Ugo, lo lamento porque al final te dejaré con toda la responsabilidad. Aladdin...tenía tantas ganas de darte mi cariño, perdóname por no ser capaz de cargarte una sola vez.»
-Sheba, ¡no te mueras!-rogaba el erudito.
Con ayuda de su reserva de energía la reina le entregó un pequeño tesoro protegido por un brillante y cálido borg.
-Es nuestro hijo, cuídalo. No permitas que le hagan daño.
-¡Tienes mi palabra! ¡Lo juro!
Sheba cerró los ojos para siempre, esbozando su amable sonrisa. El rukh salió de su cuerpo.
-¡Aladdin será muy feliz! ¡Me aseguraré de ello!
-¡No lo será!-la castaña.
-¿Por qué...?-la de cabello rosa.
-¿No es obvio? ¡Me lo robaste!
La más joven entendió en ese instante. Para ella Arba no es más que una penosa mujer que no fue correspondida.
«-Alguien así no vencerá a mi bebé, de eso estoy segura. Pero al final prefiero pensar que hallarás el camino.»
Y confiando en todos, incluso en aquellos que la traicionaron murió.
Arba se acercó a ella con intención de burlarse, pero algo le supo mal y bajó la mirada. Era tan extraño, bien podría jurar que era arrepentimiento. Sonrió grotesca y robó el tocado de su rival al igual que el bastón sagrado.
-¡Debemos continuar con el legado de la reina Sheba! ¡Eliminemos de la faz de la tierra al hombre que engañó a tan inocente ser! ¡De él no quedará ni su semilla!-dejó en libertad un auténtico llanto de locura.
Miró a su alrededor notando que Ugo había escapado.
«-Tan inútil como siempre. ¿Crees que puedes huir?»
-¡Salve nuestro padre! ¡Alma Toran es una gran mentira! ¡Nosotros si estamos llenos de amor por él! ¡Al Thamen!
...
Uraltugo esconde a su hijo entre sus brazos y pecho, vuela a toda velocidad con intención de ponerle a salvo y así poder pelear sin preocupación. Algunos guerreros se le unen.
-¿Qué ocurre lord Ugo?
-Un magi, Arba nos ha traicionado. Asesinó a Sheba.
El grupo enmudeció ante la horrible noticia. Sin embargo tuvieron que detenerse en seco cuando la aludida les cortó el paso.
-¡Magia de transporte!-el erudito.
-Los conocimientos que poseo han sobrepasado los tuyos por una sencilla razón: estoy del lado correcto. Sheba fue una gran rival, por un segundo llegué a pensar que me derrotaría. Pero tú, siquiera mereces que te llame así. ¡Únete a mi padre en el más allá y reivindicate! ¡Zogaresah vi-ithal!
Ugo invocó el borg más poderoso que un magi pueda crear y se dobló sobre si mismo para servir de escudo a su hijo.
«-Y decir que elegí defender en lugar de contrarrestar. Soy un fiasco.»
Una explosión tuvo lugar y el polvo interrumpió la vista por algunos segundos.
-Lamento haber tardado tanto-articulo un hombre que se apropió del báculo que de inicio era suyo.
-¡SOLOMON!
La emoción es indescriptible. Las gotas saladas escapan sin control, la voz es más aguda de lo usual y las mejillas se sonrojan de alegría.
-Tardé tanto en volver.
-¿Cómo lo conseguiste?
-Sheba me ayudó.
-Ella ya no...
-Lo sé. Dijo que te encomendó a Aladdin. Estoy al tanto de la situación.
-Oh, así que el arrogante rey nos honra con su presencia.
-Arba, eres alguien importante en mi vida. No soy de los que busquen la venganza. Pero también soy consciente de que mis palabras no te traerán de vuelta.
-¿Podría ser que estés molesto por lo de Sheba?-silencio-¿Tan importante es esa mujer?
-Fui muy ingenuo al creer que compartíamos ideales. Dañaste a mi familia.
-¿Me odias?
-No. Pero es mi responsabilidad asegurar que no lastimes a nadie más.
-Te tengo noticias, no estoy sola.
-Tampoco yo, aún así. Me niego a sacrificar a más gente.
Realizó un aparentemente sencillo hechizo que transportó a todos los miembros de Al Thamen frente a él. Su pareja le admiró perplejo e intrigado.
«-Solomon esta en un nivel completamente distinto pero por más increíble que parezca no inspira miedo. Es como si pudiera sentir la dulzura en su energía.»
-¿Acaso quiere que hagamos reverencia su majestad?-Falan con amargura.
-No, aún si para ustedes es distinto los considero mis queridos amigos.
-¡Eres un farsante! ¡Por confiar en ti perdí a mi adorado Tess!
-¡Y yo a mi hermano!-Ithnan.
-¡Te odio!-Wahid.
Una alarmante cantidad de rukh oscuro rodeó al enorme sujeto que se entregó por completo.
-¡¿Qué rayos haces?!-su esposa fúrica-¡Si te vas nunca te perdonaré! ¡Eres el más grande cobarde! ¡No huyas!
El cielo se abrió y de este descendió Ill Irah que empleó el cuerpo de Wahid como médium.
-¡Adorado padre bienvenido seas!
En segundos este adquirió forma. Apenas tocó el suelo este se seco hasta desmoronarse.
-¡Sean cautelosos!-Ugo-¡Absorbe el rukh basta con que los roce para ser heridos, en el peor de los casos que los asesine!
La mirada del rey se tornó melancólica.
-No me dejan otra opción.
Apoyó su bastón en el suelo para sujetarlo con ambas manos.
-Infigar thalg im-Zalaq do Im mihre ha at daqrualda.
La magia de los setenta y un báculos sagrados restantes se canalizó al suyo.
-¡SOLOMON!
Gritaron Arba furiosa y Ugo preocupado.
-¡Desgraciado aún al final arruinas mis planes!-ella.
-¡No lo hagas es demasiado, tu cuerpo no lo resistirá!-su marido.
-Lamento ser siempre tan egoísta-le sonrió con calidez.
-¡Deja de decirlo!-molesto.
-¿Mmm?-confuso.
-¡Un monstruo, un ser sin corazón, egoísta y desconsiderado! ¡Ese no eres tu! ¡Por una vez en la vida piensa en tu felicidad!
-Eso hago. Soy el peor esposo que pudiste tener porque deseo que Aladdin y tu sean muy felices y disfruten de la compañía mutua.
-¡No me dejes! ¡No puedo continuar sin ti!
-Claro que si, eres más valiente de lo que crees.
-¡Waaaaaah!
La castaña emitió un alarido que cala el alma. El médium intenta por todos los medios eliminar al hijo de David pero por increíble que parezca, la energía que le han robado le supera. Aún así toca a diestra y siniestra el terreno y cuanto objeto o ser se cruza en su camino y eso incluye a varios miembros de Al Thamen, que en su desesperación lanzan cuanto hechizo hay en su repertorio. Pronto la tierra que nunca fué del todo generosa se convierte en poco menos que polvo. Y el trabajo de generaciones se esfumó como si no fuese más que un mito. El mundo que se conecta entre sí comenzó a morir. Fué entonces que un gran rayo iluminó con intensidad, emitiendo un calor increíble, como fuego. Solomon redujo a cenizas al que hasta entonces fuera uno de sus compañeros en la resistencia. El que gracias a ello volvió al rukh al sentirse satisfecho. Solomon de alguna manera logró rescatarle de la depravación. Con un poco de suerte se encontraría a su hijo y le tomaría en sus brazos para siempre. ¿Qué importa que llegue el día en que sea autosuficiente? Esta vez Wahid cargará con los miedos, preocupaciones y peligros de los dos.
-¡WAHID!
Falan al borde de la histeria.
«-¿Cómo pudiste? No te basta con el dolor que tengo que soportar desde que mi pequeño murió, ahora me obligas a cargar con más. Estoy cansada.»
Más de la mitad de los miembros de Al Thamen se lanzaron en un atraque simultáneo en contra del monarca, Arba incluida. Pero sus movimientos se detuvieron por completo y de manera inexplicable. Ugo le insistió al amor de su vida que se detuviese pero este solo sonrió con intención de tranquilizarle, lo que claramente no logró. Una barrera rodeó a los insubordinados.
-¿Qué piensas hacer?-Arba-¿Asesinarnos? Me convertiré en un ser de solo conciencia para destruir el monumento a tu arrogancia.
-Les encerraré en un sitio del que nunca puedan escapar.
-Pusilánime. Siquiera tuviste el valor para cortarme con una espada.
-Espero que algún día lo entiendas. Tendrás mucho tiempo para meditar.
-Es mi existencia, soy yo quien decide que hacer con mi tiempo. No tienes idea de lo mucho que te aborrezco. Nunca fuiste el gran líder que todos quisieron ver en ti. Solo me interesabas por ser hijo de David. Sabía que ese sujeto robaba la energía de mi padre. Te utilicé.
-Aún así, en verdad lo disfruté. Gracias.
La castaña se ruborizó y la calidez se apoderó de cada célula en su cuerpo. Pero eso lejos de ayudarle a comprender, incrementó el rencor a "su joven amo" ya que lo tomó a burla.
«-No importa cuanto me tome escapar. Haré miserable la existencia de tus descendientes. Derramaran tantas lágrimas que su alma se romperá.»
Y con dicho juramento a si misma fué aislada del mundo, de la historia y de la realidad.
-Los venciste-el erudito impactado-Eres increíble.
«-No es así como quería solucionar el conflicto. Por desgracia y aún con todos los conocimientos que adquirí en el origen encontré la respuesta a mi eterna pregunta: ¿cómo entender los sentimientos de otros?»
El de trenza miró el dañado paisaje.
-Este mundo llegó a su fin.
-Mucho me temo. No poseo las herramientas necesarias para resarcir el daño.
-¿Puedo pedirte un favor?
-Por supuesto.
El menor le extendió el báculo que el otro tomó confuso.
-Crea un nuevo mundo y vive en paz con los sobrevivientes.
-¡¿Q-que haga qué?! No, no, no. Es imposible.
-¿Aún no te das cuenta?
-¿Eh?
-Eres el mago más fuerte de Alma Toran.
-No es verdad. Tú...
-No. Aún cuando mi sueño es unificar no hago más que destruir. No pude convencer a la gente que me importaba. Eres diferente y por eso me enamoré de ti. Tus manos crean, dan vida, irradian amabilidad y dulzura-tocó con suavidad el borg que protege a su bebé-Aladdin, eres muy hermoso. Tienes un alma más pura que la mía, supongo que has heredado las cualidades de Sheba y Ugo. Jamás te rindas. Si hay algo importante para ti lucha por ello. Cuando te sientas perdido confía en tu corazón. No cometas los mismos errores que yo-le besó y algunas lágrimas se asomaron en los ojos-Disculpa que no haya podido jugar contigo al menos una vez. Cuida mucho de Ugo, es torpe y algo pervertido pero es...el hombre que amo.
Se desvaneció en dirección al suelo, por fortuna su pareja alcanzó a tomarle en su diestra sin soltar al gran tesoro en su zurda. La mirada azul celeste se empañó y acarició con suavidad la mejilla aún tibia del rey.
-Te has ido para siempre. A-Aladdin, no los pude proteger. Discúlpame.
...
La destrucción y sufrimiento inferido por Al Thamen fue mayor al que ocasionara David.
-¡Estamos perdidos!
-¡Nos han condenado!
-¡Ojalá hubiera muerto!
Eran los lamentos que se repetían con mayor frecuencia.
-¡Aún tenemos una opción!-el erudito-Solomon me encomendó crear un nuevo mundo.
-¿Y puedes hacerlo?-un sujeto que arqueó la ceja incrédulo.
-B-bueno son conocimientos que por ahora no están a mi alcance.
-¿Y en cuánto tiempo lo estarán?
-N-no tengo la certeza. Me es imposible dar una fecha aproximada.
-¿Y así quieres que confiemos? Si tan solo el rey o la reina estuvieran aquí.
-¡El creía en mi! ¡Dijo que soy el mago más fuerte!
-Lo hizo para que no te sintieras mal, le cegó el amor o qué se yo-tocó su hombro-tranquilo. No hay razones para estresarte, después de todo nadie espera algo de ti-y se fue.
«-Me siento tan impotente. Pero esto es algo que me gané a pulso, debí desechar mi humanidad, ser más como Arba. De esa manera al menos me respetarían.»
«-Eres el hombre que amo.»
«-¡No! ¡Solomon y Sheba tenían fe! Les fallé, no lo haré de nuevo.»
Ese mismo día citó a los representantes de cada especie.
-Agradezco mucho el que estén aquí.
-¿Es para tratar el tema de la reconstrucción?-Zepar-Se vinieron abajo muchas casas, la mía una de ellas.
-¿Es posible?-Zagan-No me apetece ser de los negativos pero mis plantas no crecerán en tierra infertil. Quizá con ayuda del rukh pero se gastaría demasiado.
-Además-Paimon-el oxígeno se volvió pesado, es complicado respirar con normalidad.
-Hasta el sol nos abandonó-Dantalion-esas gruesas carpas de polvo impiden el paso de sus rayos y emplear hechizos es inútil. Como una maldición.
-Entiendo perfectamente cada una de sus preocupaciones, de hecho las comparto. Sin embargo el asunto que me tiene aquí es distinto y quiero ser sincero. Este mundo muy pronto llegará a su fin-el grupo ahogó un grito de pavor-Es algo que incluso el rey Solomon temía con anterioridad.
-¿Lo sabía?-Fokarol-¿Por qué no hizo nada al respecto?
-¡Claro que si! ¡Buscó la solución hasta en sitios que ni imaginan! Y todo mientras se ocupaba de David. Desde ahora les diré algo. Puede que no haya participado activamente en la guerra como otros. Siempre me interesó más proteger que destruir. Pero eso no significa que carezca de habilidades. Me han brindado la llave, solo necesito desglosar el contenido. Si piensan que no estoy calificado o es un desperdicio de valioso tiempo, están en su derecho. Respetaré su opinión. Si alguien tiene una sugerencia más conveniente soy todo oídos.
-¿Y si necesitamos su ayuda?
-¿Como para qué? Lo escuché un montón de veces: No tengo lo necesario, soy un inútil. Ya no, tuve consideración pero con esta no se dirige a un pueblo.
-¿Serás el nuevo rey?-Ámon.
Negó.
-Solo soy quien cimenta el camino. Además de mi cerebro no tengo nada. No cuento con el carisma o la voluntad para guiar a otros. Pero el hijo de Sheba, Solomon y mío nos superará, estoy convencido.
-Vaya-Leraje-siendo así tenemos que esforzarnos, ¿cierto?-guiñó.
-¿Eh? Ah, si.
-¡Así se habla lord Ugo!-Zagan.
-Agradezco su apoyo. Como imaginarán, entre más rápido lo haga mejor. Así que no podré hacerme cargo de las labores del reino, la reconstrucción, alimentación y demás. Por ello los reuní. Necesito que sean mis manos y ojos en los sitios que habitan.
-Cuente con ello-Astaroth.
A partir de ese día, el magi se encerró en su habitación con un montón de pergaminos en blanco. El conocimiento que necesita no es algo que pueda encontrar en los libros, es algo que habrá de construir por si mismo.
Las semanas y meses pasaron acompañadas de malas noticias, en su mayoría debido a las precarias condiciones del terreno. De a poco se estaban quedando sin lugar para sembrar y por consiguiente, productos que ingerir. Entonces Ugo tuvo que ingeniarselas, fue así como dotó de vitalidad a un pequeño grupo de plantas que hicieron lo propio con la tierra a su alrededor. No era del todo funcional porque se limitaba a un espacio minúsculo pero al menos el desgaste energético era mucho menor al estimado. Y no fue ese el único inconveniente, fueron tantos que difícilmente alcanzaría a contar con sus dedos. Sin embargo se daba el tiempo para buscar la solución. Fue gracias al trabajo duro que se ganó el respeto de aquellos que no creían en él y también se dió cuenta que desde un principio tenía gente que le apoyaba.
Es justo decir que sus nervios y confianza se destrozaron en más de una ocasión al sentirse acorralado, pero cuando algo así sucedía bastaba con que "platicará" un rato con su hijo para volver a la faena con ánimos renovados. Le llevó bastante, cinco largos y agotadores años pero lo consiguió.
«-Por fin tengo lo necesario para crearlo...»
Sonrió satisfecho, se puso en pie y salió a dar la buena nueva.
-¡Lo conseguí!-gritó a todo pulmón en plena plaza.
-¿Uh?-una pequeña le admiró confusa.
-¡Por fin dejaremos atrás este mundo!-con algo de tristeza.
«-Aquel que hizo sufrir a tanta gente pero que también tiene los valiosos momentos que pasé con Solomon y Sheba.»
Sintió una opresión en su pecho pero se armó de coraje. Dudar es un lujo a estas alturas.
...
Ugo reunió a los setenta y dos seres en que más confía.
-Como les he dicho, llegó la hora de marcharse.
-Tiene una mala noticia, ¿cierto?-Leraje.
-Mucho me temo. Como sabrán, tengo en custodia el poder que me confirió Solomon. Es demasiado grande y aún al emplear esta magia quedará una cantidad considerable. Lo he pensado mucho y deseo que nuestro nuevo hogar tenga un orden mejor establecido. Para ello seguiré con el sistema de los tres magis, ellos elegirán a un rey que deberá pasar pruebas difíciles. Si se le considera digno recibirá un contenedor que le permita usar magia, esa será su labor como genios.
-¿No sería mejor que exista un grupo de magos de increíble capacidad ?-Zagan.
-No, habilidades como esas enloquecen a la gente como ocurrió con David. Deben tener un límite pero...será injusto no darles las herramientas para proteger aquello que les importe.
-Si aceptamos nos quedaremos encerrados-Zepar.
-Así es, será una dimensión distinta donde no tengan contacto con nadie del exterior, ni sus familias. Sé que estoy pidiendo demasiado y aceptaré su negativa.
-¿Bromea?-Paimon-Estamos condenados a morir, a este lugar no le queda ni un mes. Con orgullo me ofrezco a ser una de las guardianas.
-¡Aún pueden decir que no! ¡Es un trabajo eterno! Para que puedan cumplirlo tendré que modificar su constitución física, convertirlos en algo que llamé djinn.
-¿Lo harás en ti también?-Agares.
-Por supuesto, tengo que supervisar el palacio sagrado.
-¿Entonces de qué te quejas? No estas sacrificando ni obligando a nadie. Todos cooperan en pleno uso de sus facultades mentales-con seriedad.
-V-vaya, no sé que decir.
-Eres terrible para los discursos-Zagan-que levante la mano el que esté de acuerdo.
Las setenta y dos se alzaron al cielo.
-¿Ves?-Phenex que sonrió con su característica amabilidad.
-Gracias, muchas gracias.
Llevó la mano a su pecho.
«-He sido tan estúpido. Jamás estuve solo. Si no fuera por Aladdin me habría rendido hace mucho y ahora que necesito compañeros lo han aceptado sin una sola queja. Los habitantes de Alma Toran son maravillosos, es por eso que Solomon fue capaz de darlo todo por ellos.»
...
Ugo realizó un complicado hechizo con el cual podría copiar los patrones que conforman el mundo en el que vive para tener uno idéntico, cambiando "detalles" pues no ansiaba que en el nuevo se respirara el olor a muerte. Más mesetas, lagos, océanos, plantas. Las posibilidades son infinitas y las tiene bien establecidas en su mente. Pronto los habitantes se adentraron a los círculos de transporte mágico que les llevarían a su destino. Los seleccionados para convertirse en genios se despidieron de sus seres amados. Al finalizar Ugo volvió al ahora vacío y silencioso palacio sagrado. Le selló con una poderosa barrera prácticamente imposible de destruir para evitar la fuga de rukh sin su consentimiento y caminó en dirección a su hijo que continúa en esa pequeña esfera brillante.
-Lo siento Aladdin, sería mejor dejarte ir pero soy demasiado egoísta. Tengo miedo de que puedan hacerte daño. Debes crecer y madurar para que no lastimen tu corazón. No tengo idea del tiempo que le lleve a los de Al Thamen escapar pero conociendo a Arba estoy seguro de que lo harán. Por eso debo darte las herramientas para que no te conviertas en su víctima. Serás feliz y si sufres que al menos sea por las elecciones que hayas tomado. ¿Sabes? La vida perfecta no existe pero son precisamente la combinación entre obstáculos y victorias las que forman el carácter. Además te amo, quiero disfrutarte un poco más.
Rió de manera tonta durante un par de segundos, al terminar lanzó un conjuro sobre si convirtiéndose en un djinn.
...
Las décadas y siglos pasaron para Ugo que jamás despegó los ojos de su creación. Debido a ello notó que habían anormalidades en el flujo del destino. No tuvo la menor duda, eran provocados por Al Thamen. El problema es que eran increíblemente hábiles para esconderse. Los magis que enviaba se veían envueltos en el conflicto de una u otra manera. Yunan, uno que posee magníficas habilidades no podía solo con todo el trabajo y por si fuera poco hicieron caer en la depravación a Judal. Se sentía en deuda con este último porque no se percató de la situación hasta muy tarde. Un magi de energía oscura era un fallo, como Arba y lo sabía. Aún así tenía la esperanza de que aquel muchacho tuviera salvación, sin embargo los conocimientos adquiridos no le brindaron una respuesta. Alterado fue a donde su hijo y se sentó a su lado.
-Oh Aladdin, aún con todos mis estudios me sigo equivocando. Ese niño está tan perdido, se autodestruirá y no puedo evitarlo.
El borg emitió una calidez que hasta entonces le fue desconocida, como si le estuviera pidiendo nacer.
-¿Eh? ¿S-será mi imaginación? Aún si fuera el caso tienes tanto aquí. Tu compañía me pareció natural pero lo que te hago es muy cruel. Seguro quieres correr, tener amigos, vivir. Pero antes de eso debes aprender muchas cosas.
Introdujo un poco de su rukh en la esfera y esta se rompió dejando en libertad a un niño que para su completa sorpresa era idéntico a Solomon. Este tiene una mirada hostil, seguramente debido a la confusión.
-¿Quién eres?
La pregunta le atravesó el alma cual filosa espada. Tu padre, ansiaba gritar a los cuatro vientos pero el temor le detuvo. Bien, podría decirlo ¿y luego que? ¿Cómo le explicaría que es el responsable del fallecimiento de Sheba y Solomon? No le conoce por lo que no tiene manera de adivinar el resultado. De pronto la idea de que su vástago le repudie y guarde rencor le paraliza. Lo sabrá algún día puesto que no puede evadir el tema para siempre, pero lo hará cuando su alma posea la fortaleza necesaria para aceptarlo. Porque no contaminará un corazón puro a tan corta edad.
«-Y aún así soy tan injusto. ¿De verdad lo hago por él y no por mi?»
-Soy el guardián del palacio sagrado-anunció por fin.
-¿Quién soy yo?
-Eres un ser especial, no hay nadie como tu.
-¿Y mis padres?
-No tienes.
«-Perdón.»
-Ya veo.
Emitió el pequeño con frialdad para darse la media vuelta y explorar su entorno en completa desnudez.
-¡Aladdin...espera!-gritó un sonrojado Ugo.
Es gracias a la magia que empleó para ayudarle a nacer que conoce gran cantidad de palabras, quizá debió incluir conocimientos un poco más básicos, como por ejemplo que la gente no va por la vida sin ropa. Es probable que por ello el infante parezca más una marioneta, en realidad no entiende nada. Demasiado trabajo por hacer.
...
Ugo lleva embobado tres horas aunque es algo que no puede evitar. Y es que Aladdin cogió un libro mucho más grande que el y se tiró de panza para disfrutarlo. Mueve sus piesecitos de manera encantadora y harto adorable además de sonreír sinceramente al tiempo que sus mejillas que ponen coloradas por la emoción.
-¡Wow este onisan es muy valiente! ¡Enfrentó muchos peligros solo con las manos! ¿Algo así es posible?-al otro.
«-Es tan difícil mantener la distancia. Quiero abrazarlo y consentirlo pero con este cuerpo es imposible. Además de que podría malcriarlo y echar a perder su personalidad. No quiero hacerle daño y es lo que haré si me acerco. Entre menos conviva con un inútil como yo mejor.»
-¿Algo así es posible?-silencio-Ya veo...otra vez me dejarás hablando solo, está bien.
Volvió al escrito pero fue evidente que el relato no le distraía lo suficiente porque bien podía jurar que contenía el llanto.
«-¿Por qué lo hace? Nunca le reprendí por algo similar.»
...
El pequeño busca algo interesante en los estantes, es por ir más concentrado en estos que en su persona que tropieza con un diccionario y se va de cara al piso. Se reincorpora tomando asiento y lleva las manos a la zona afectada, confuso. Es la primera vez que siente pero no atina a qué, solo que es incómodo y para no experimentarlo de nueva cuenta ha de ser cauteloso. Reinició la tarea y encontró un tomó grueso con la leyenda: Historias cortas de padres e hijos. Escrito en el lomo.
«-Padres, me parece que de algo me suena la palabra pero no logro relacionarla.»
Lo agarró y tomó asiento en una diminuta alfombra. Sus ojos se pasearon rápidamente por las letras y su semblante se ensombreció al leer el primer relato:
El niño no prestó atención a su entorno por admirar el mullido algodón en las nubes, es entonces que su pie se enreda en la raíz sobresaliente de un árbol y cae lastimando su rostro. De inmediato el llanto escapa a montones. Su madre siendo testigo se acercó y acarició con suavidad su cabecita para finalmente sonreír.
-¿Estás bien mi amor?
-Uh no buu duele.
Ella sacó un pañuelo de su bolso y limpió con delicadeza el polvo en la piel infantil, luego dió un beso en su frente.
-¿Mejor?
-Si, gracias. Lamento ser tan torpe.
-Descuida fue un accidente, no existe ser ajeno a ellos.
-¿Incluido papá?
-Especialmente él. ¿Te apetece comer pastel de chocolate?
-¡Si!
Aladdin cerró el escrito. Un pinchazo en su corazón le incomodó de sobremanera. Poco le importa no poder disfrutar de un delicioso postre luego de caer, pero se pregunta constantemente qué se siente que toquen tu cabeza para darte ánimo. Lleva la mano a las hebras azulinas y lo hace pero le deprime.
«-Es tan vacío. No me transmite nada.»
Volvió a donde Ugo que le ignoró luego de explicarle la situación.
...
Amor, es una palabra que Aladdin se ha encontrado una y otra vez. Han pasado dos años desde que le tienen confinado en el palacio sagrado, al menos eso le informó el guardián al igual que su nombre. Sabe también que está lleno de ese poderoso sentimiento que ansía entregar, se desborda con el pero no tiene a quien obsequiarlo. Su vida se ha convertido en una tortura. No tiene con quien hablar, las noches son extremadamente frías al no tener quien le abrace y tiene que valerse por si mismo en muchos aspectos.
«-Me gustaría tener un amigo. ¿Es imposible? Ugo-kun nunca me presta atención. Aunque parece feliz cuando me ve estudiar. ¿Si lo hago todo el tiempo llegará a quererme? A lo mejor algún día acaricia mi cabeza.»
Se ruborizó debido a la emoción y se levantó en busca de algo complejo.
...
Dos años más y nada.
A estas alturas el pequeño está frustrado y se ha convertido en un ser retraído. Estaba bien con ello, al menos al principio. Se desarrolló con la idea de si no espero nada no duele, el único inconveniente es que él no es insensible sino increíblemente empatico. Peor aún la convivencia si es que se puede decir de esa manera a la relación que tiene con el guardián le ha llevado a creer que es una especie de abominación.
«-Ugo-kun no tiene la culpa, debe ser espantoso el tener que vivir aquí, conmigo...¿es acaso alguna clase de castigo para él? ¿Si muero le dejarán ir a donde quiera? De todos modos yo...no sirvo para nada. Nadie me extrañará o se pondrá triste. ¿No sería mejor darle algún sentido? Al menos deseo que Ugo-kun sea feliz.»
Se alejó lo más que pudo del gigante y tomó un bastón con intención de lanzar un hechizo, el único que conoce y que aprendió luego de mucho estudiar y practicar pues pensó que le llevaría al exterior, que equivocado estaba. El palacio sagrado tiene una barrera increíble y con la habilidad que ahora posee es imposible que siquiera le haga un agujero.
-¡Harl-harl...!-alzó el báculo-¡Infigar!-depositó en el conjuro su alma entera.
Una explosión hizo eco en el recinto, el hechizo no tiene la potencia para darle libertad pero al menos destruyó el techo que se precipita en su dirección. Estira los brazos a los lados esperando su final pero este colapsa sobre la espalda del guardián que le ha protegido con su cuerpo. Aladdin cae de rodillas sintiéndose derrotado.
-Ni mi muerte puedo elegir...-emitió en un susurro.
Ugo mordió frustrado sus labios al darse cuenta de lo que han provocado sus acciones.
«-El poder que me entregó Solomon es enorme, pero si no sirve para hacer feliz a nuestro hijo, ¿qué sentido tiene? Si es él hará un buen uso.»
-Usted-declaró con tono severo y varonil-es un ser especial mi rey.
-¿Eh? ¿Yo?
-Así es. El palacio sagrado mantiene custodiada una gran cantidad de energía, estoy dispuesto a cumplirle cualquier deseo.
-¿El que sea?
-Si. Vida eterna, riqueza, belleza...
«-Aunque esta última no te hace falta.»
-Conocimientos ilimitados, cualquier cosa.
Los ojitos zafiro brillaron con emoción al tiempo que sus mejillas se pintaron de un adorable color carmín.
«-Es mi oportunidad, al fin podré hacer lo que tanto quiero.»
-¡Se mi amigo!-extendió la diestra.
-¿Eh? No, espere creo que no ha comprendido. Es mucho, mucho poder. Literalmente lo que sea.
-¡Mi deseo es dar mucho amor!-sonrió-Me haría muy feliz recibir un poquito también por eso...¡se mi amigo!-reiteró.
-Oh Aladdin, me has derrotado.
-¿Uh?-confuso.
El mayor estiró un dedo que fué tomado entre ambas palmas infantiles, sellando así su vínculo. Desde entonces Aladdin se convirtió en algo infinitamente valioso para Ugo que a cada segundo agradecía su existencia.
...
Sin embargo llegó el día en que tendrían que despedirse.
El hijo de Solomon leía de lo más entretenido una revista erótica, de esas que el guardián tiene por montones, nunca supo por qué.
-¿Sabes Ugo-kun? Sería maravilloso que al salir pudiéramos conocer a muchas onesan.
-Aladdin, debes conocer el mundo. Necesitas encontrar tu origen y misión.
-¿Cómo?
-No puedes estar aquí por más tiempo.
-¿Por qué no?
-No es justo y quizá tengas una gran misión.
«-Aunque preferiría que no te vieras envuelto en esto pero aquí o allá, llegará la guerra y no siempre podré hacerme cargo de ti. Si me derrotan no quiero que te quedes solo. Sé muy bien lo que se siente, no; porque siempre te tuve junto a mi.»
-¿Vendrás?
-Para mi es imposible dejar este lugar.
-¡¿No te veré nunca más?!
-Descuida, hallaré la manera.
Una cálida luz dorada rodeó al niño.
-No, no, no ¡no me quiero ir! ¡Vivir encerrado está bien!
-No lo está. Encuentra por ti mismo que es lo indicado. Elige tu destino.
-¡No!-cada vez estaba más lejos-¡UGO-KUN!
«-Suerte Aladdin, querido hijo mío. Espero que encuentres a quien te llene de alegría, así como yo tuve a Sheba, Solomon y a ti.»
Sonríe al tiempo que las gotas saldas decoran su rostro.
...
En la cumbre.
El cuarto magi finalizó el conjuro de clarividencia.
-Esa es la historia de Alma Toran, un mundo que llegó a la destrucción porque sus habitantes no lograron entenderse.
Alibaba le contempló lleno de orgullo.
«-Vaya amigo eres increíble. Cargas con un peso tan grande para salvar también este mundo. Jamás te has quejado. Ese eres tu, el que está lleno de coraje e increíble voluntad. Que mal, de veras me gustas pero es algo que quedó atrás. Tienes a Judal y más le vale a ese idiota hacerte muy feliz.»
Corrió a la primera oportunidad a donde el menor para llenarle de cuanto halago se le ocurra.
-Eres increíble Aladdin-pero se le adelantó la fanalis.
-Que injusto-el esgrimista haciendo "berrinche"-es lo que pensaba decir-sonrió-Da igual. Oh amigo, ahora me siento mucho más cerca de ti. Creía que eras un ser superior e invencible.
-¿Y por qué lo tratabas con normalidad?-la pelirroja.
-¿Uh? B-bueno es que aún siendo consciente es mi mejor amigo. Solo un chico y...no tiene sentido, perdón.
-Ja ja ja ¡muchas gracias Alibaba-kun, Mor-san!
Desde lejos los acompañantes del ex príncipe de Balbad eran testigos de la escena.
-Son en verdad unidos-Olba.
-Parecen hermanos-Brigid con una sonrisa.
-Tu tener razón-Toto.
-Bueno magi-uno de los contenedores domésticos de Kouen-Vimos tu gran historia, ¿y ahora qué? ¿Cuál es el objetivo de mostrarla?
-¿Acaso piensas imponer tu voluntad? Eres el hijo de los que crearon este mundo, puede que te sientas algo parecido a un dios pero solo eres el príncipe de un lugar que no existe.
-Así es-el primero-aún si empleamos el poder de Alma Toran no quiere decir que hayamos vendido nuestra esencia. Es algo que obtuvimos luego de muchos sacrificios.
-Es increíble-Sinbad-y decir que los laberintos, genios y contenedores tanto metálicos como de rey tienen una historia tan impresionante. Aunque aún no entiendo del todo. Dices que Alma Toran es otro mundo, ¿es algo así como que hay un espacio inmenso con muchos de ellos?
-Wow ojisan, has llegado a una conclusión muy curiosa. Pero no, si estos planetas por así llamarlos estuvieran en un mismo sitio, podrías llegar a ellos al viajar. No importa que te tome años o siglos, es posible. Pero yo me refiero más a una mmm realidad alterna. Es como ver tu reflejo en un espejo. Puedes contemplarle pero sin importar lo mucho que lo anheles te será posible interactuar con él.
-Así que es como reescribir la historia, si fueras el dios de un mundo podrías moldearlo a tu antojo. Es aún más interesante, perfecto.
-¿O-ojisan?
-Si maravilloso-un familiar del primer príncipe-Pero igual no tiene que ver. Dilo ya, ¿qué quieres?
-Que Kou, Sindria y Reim firmen un tratado de paz.
-¡¿Pero qué...?!-casi general.
-¿Tienes idea de lo que estas pidiendo?-el mismo sujeto.
-Si.
-¿Y con qué derecho vienes a exigir?
-No exijo. Si lo hiciera no sería distinto a mi abuelo que lo obtenía todo con poder. Podría pelear contra ustedes pero...
-Así que ahora nos amenazas.
-¡Es una gran oportunidad!-con aplomo-¡Están reunidos los principales dirigentes! ¡Si quieren iniciar una guerra adelante! Al menos así no sacrificaran a más inocentes.
-Estas enfermo, disfrutarás de un gran espectáculo. Un baño de sangre.
-Ja ja ja-con suavidad-nada te parece ojisan.
-D-da igual. En todo caso, ¿por qué tan feliz?
-Bueno. Nunca dije que permitiría que se hicieran daño. A veces discutir es la mejor manera de llegar al entendimiento. Titus-kun y yo no siempre fuimos amigos.
-¡Aladdin!-el mencionado colorado.
-Je je je lo lamento. Les dejaré algo muy claro. No permitiré que nadie vuelva al rukh.
-Que arrogancia-el otro contenedor de Kouen.
-¿Cuál es su decisión? ¿Dejarán que este sitio parezca o le darán una oportunidad?
Aladdin se vió en la necesidad de retroceder un par de pasos puesto que una lanza de hielo se clavó en el sitio que ocupó segundos antes.
-¡Nos atacan!-grito Olba alterado.
Pero a la agresión inicial le siguieron varias más llenando de polvo el recinto. Tanto que es imposible ver. Aladdin advirtió la mano de alguien que le tomó por el abdomen y le giró abruptamente para quedar frente a esta persona que se inclinó hasta rozar sus labios.
-Judal-kun...
-No estas sorprendido.
-Siempre supe que estabas aquí.
-Oh-sonrió-mejor para mi.
-¿Qué piensas de la historia de Alma Toran?
-Aburrida, me dormí a la mitad.
-Ya veo.
-Si es todo lo que tenías que mostrar, me largo. Iré a cogerme a Hakuryuu.
-Mentiroso.
-¡¿Qué?!
-Ya no seré tan débil. Si no te importara no estarías aquí. Te amo y sentimientos como este no desaparecen como si nada.
-Lo nuestro no puede ser. De una u otra manera terminarás destruido-besó su cuello y clavícula, provocando que el niño se estremeciera.
-Por fin te entiendo-pasó las manos por su cuello, queriendo hundirle en él-Recordé los sentimientos que tenía cuando estaba encerrado en el palacio sagrado. Creí que sacrificandome salvaría a Ugo-kun pero...jamás seré feliz si algo te ocurre. No te voy a asesinar.
-Eres un imbécil, ¿acaso planeas convertirme en un monstruo de verdad? Me volveré loco y te haré más daño.
-No voy a destruirme. Seguiré adelante siempre y cuando te quedes a mi lado.
-Es solo un sueño tonto-besó su mejilla izquierda-pero cuando lo dices con tanta convicción, me haces creer que hay posibilidades.
Le soltó pero cogió del mentón.
-Aún con todo lo que te hice, ¿me quieres?-ansioso.
-No Judal-kun, te amo.
-Yo...
Acortó la distancia rozando los suaves labios, poco a poco, milímetros de un contacto que han deseado por mucho. Pero este fué interrumpido cuando alguien cogió al de zafiros y una bola de fuego se impactó en el borg que colocó el sacerdote.
-¡Asfal rif!
Yunan disipó el polvo con un conjuro de viento. Y todos pudieron observar de nueva cuenta.
-¡Con esa actitud no eres bienvenido!-Titus.
-Je-sonrió de lado-Eres un magi novato, no estas a mi altura.
-No inicies un conflicto-Yunan.
-¡Anciano! Hace tanto que no te veía. Antes hubiese sido divertido enfrentarte pero ya no eres muy fuerte, ¿se te está agotando el tiempo?
No dijo nada pero le fulminó con la mirada.
-Nah, son una bola de inútiles. Ni juntos pueden vencerme, solo una persona es capaz...
«-Mi adorado enano. ¿Qué esperas? Eliminame.»
-Judal-kun...
«-Ibas a decirme que también me amabas, ¿cierto?»
-No hay vuelta atrás enano. Me equivoqué. ¡Pronto la guerra se extenderá por todo el mundo!
Se elevó en el aire y luego de emplear su círculo de transporte mágico, desapareció.
-¡Judal-kun!
-¡Señor!-un soldado de Kou-Han llegado noticias desde la capital. La emperatriz fué asesinada.
Una exclamación generalizada fue seguida de un pesado silencio que duró un par de segundos.
-¿Quién es el responsable?-cuestionó el dueño de Phenex con total serenidad.
-El cuarto príncipe Ren Hakuryuu.
«-Es imposible, le coloqué un...Judal, ¿eh?»
-Preparen los barcos, partimos de inmediato.
-¡Si señor!
El pelirrojo se aproximó con semblante duro, casi psicópata en dirección al hijo de Solomon que consternado aún continúa en brazos de su candidato que se negó a dejarlo ir.
-Estoy bien Alibaba-kun.
-D-de acuerdo.
Le liberó aún cuando su tono no era ni por asomo convincente. Pero tiene suficiente con el sentimiento de culpa. Si no hubiese entrado en pánico por perder a Aladdin quizá este hubiese hecho entrar en razón a su novio.
«-Maldición, lo siento tanto.»
-Aladdin...
La voz del primer príncipe sacó de sus pensamientos al dueño de Ámon que se interpuso entre él y su amigo pero fué apartado de un empujón en el pecho. Kouen tocó con delicadeza el hombro del magi, su dolor casi puede pasar de este a las terminales nerviosas en sus dedos y de ahí a su corazón.
-Agradezco mucho que me hayas develado tan valiosa historia. Pero ahora que lo has hecho, perdí todo el interés en ti.
-¿Eh?
-Será mejor que de ahora en adelante se mantengan al margen de asuntos que no les corresponden. Arba no es alguien que se pueda tomar a la ligera, no podrán vencerle.
-¿Eh? Ojisan, ¿acaso tu sabes quién es?
Este le sonrió con amabilidad pero se guardó la información.
-Tal vez no volvamos a vernos-se giró.
-¡Espera!-le cogió de la muñeca, temblando-Si necesitas mi ayuda.
-Eres un mocoso, no te hagas ilusiones-se marchó.
«-Ojisan. Cuidate mucho por favor.»
-Parece que la situación ha cambiado por completo-el rey de Sindria-El imperio Kou está al borde de una guerra civil, no podrán decidir o firmar nada hasta que se decida quien será el nuevo dirigente-sonrió evidentemente satisfecho.
-¿No piensas intervenir?-Aladdin.
-Ni Sindria ni la alianza de los siete mares se involucran en conflictos ajenos.
-Lo hiciste con Balbad-el rubio.
-Ese fue un golpe bajo Alibaba-kun. Y en todo caso les ayudamos contra Al Thamen, no otra nación.
«-¿Y el golpe de estado encabezado por Kassim? Lo sabía, lo manipulas todo a tu conveniencia.»
-Estamos en un punto muerto. Volveré a casa y decidiré una vez haya terminado el conflicto en Kou. Quien sabe, a lo mejor el vencedor se une a la alianza.
Ese comentario le supo mal a la mayoría, sobre todo a Titus y Muu que nunca estuvieron contentos por firmar un convenio con ese hombre que a cada segundo parece menos confiable.
Sinbad se aproximó al dueño de Ámon y extendió la palma como invitación.
-¿Volverás a casa? Sabes de antemano los sentimientos que tengo por ti.
-No soy un trofeo que puedas presumir-molesto.
-¿De que hablas? Nunca te he tratado de esa forma.
-No sabes lo que es amar, solo buscas obtener beneficios o sacar ventaja de cuanto te rodea. Me niego a ser un juguete en tu poder.
-Nunca te corresponderá.
-No importa. Me dí cuenta de que no siempre se encontrará al ser amado. Es algo más parecido a un milagro y tu...en realidad no sabes lo que quieres. Apreciate a ti mismo y tal vez encuentres la repuesta.
-¿Qué sientes por ti?
-Es algo que no tienes derecho de saber. Estaba confundido pero ya no. Terminamos Sinbad-san. Agradezco como no tienes idea los maravillosos momentos que pasamos juntos, aquellos en que me trataste como un ser humano. Espero que encuentres la plenitud, si es al lado de Jafar-san qué mejor. Si me hiciste sufrir y temer de mi mismo no imagino lo que habrás hecho con él. No hagas más tonterías, hay un límite para todo y al final podrías quedarte solo.
-Te arrepentirás.
-Es posible, pero ten por seguro que no será hoy-sonrió con tristeza.
El monarca se retiró indignado en compañía de sus generales.
-¿Estas bien Alibaba-kun?
-No deberías preocuparte por mi. Lo siento pensé que Judal quería asesinarte, me aterré y por ello te prive de la oportunidad para conversar con él, detenerlo.
-Temo que hace mucho mis palabras no llegan a él-desanimado-No dejaré que se involucre en la guerra. Acabará con la vida de muchos y aún si lo niega, se sentirá mal por ello algún día.
-Pienso lo mismo de Hakuryuu, quiera que no es su familia. Le pesará tener su sangre en las manos, en la conciencia. No quiero que le ocurra lo que a Kassim. Debo hablar con él.
-¿Crees que aceptará?
-Fuimos muy buenos amigos, estoy convencido de que aún si es en el fondo continúa siendo ese chico llorón y amable que gusta de cocinar.
-Mmm.
-¿Verdad?
-T-tienes razón.
-¿Me ayudarás?
-Claro.
-Alibaba-san-tras de si, el aludido se giró.
-Oh Morgiana necesito un favor.
-Si claro.
-¿Podrías ir a Balbad en compañía de Olba, Brigid y los demás? No tienen en donde quedarse y para como están las cosas pienso que no hay muchos sitios seguros para ellos. En Sindria Sinbad podría utilizarlos y sé que Ren Kouen no es la clase de hombre que tome las cosas de mal modo. Y si entiendo que es complicado y eso pero no involucrará Balbad.
-¿Por bondad?
-Orgullo.
-¿Qué harás tú?-silencio-¿No confías en mi?
-No es eso pero...
-Temes que quiera detenerte-asintió-¿Tiene relación con Hakuryuu-san?
-Si. El día que discutimos...
-Está bien.
-¿Eh?
-Si no te hubiese detenido probablemente le habrías hecho entrar en razón. Tienes ese curioso poder. Solo se precavido.
-Lo prometo.
Ella fruncio el ceño y luego negó con la cabeza.
«-Me gustaría acompañarlo pero Hakuryuu-san está confundido respecto a mi. Es como si viera a otra persona, las cosas podrían complicarse con mi presencia.»
-¿Morgiana?
-Vayan cuanto antes o Ren Kouen llegará antes.
-Gracias.
-Vuelve sano y salvo.
-También cuidense mucho.
La chica asintió y fue en busca de los otros.
Muu por su parte miraba en reiteradas ocasiones al dueño de Ámon.
-¿Por qué no le hablas?-el magi de Reim.
-¿Como para qué? No tengo tema de conversación.
-Oye, no tiene que ser algo interesante. El estúpido de Sphintus y yo decimos puras tonterías casi siempre.
-No es lo mío.
-Te gusta, ¿o no?
-¿P-por qué lo dices?
-Ay por favor. Hasta para mi resulta evidente. ¿Alibaba-san lo sabe?-negó.
-No tuve el valor para confesarme. Está enamorado de otro.
-¿Del arrogante rey de Sindria?
-No.
Titus observó a su amigo y fue testigo de como Alibaba parecía sonreirle desde el fondo de su ser.
-Ya veo.
-¿Nos vamos?
-Si. No hay mucho que podamos hacer. Solo deja me despido de Aladdin.
-Claro.
El menor fue a donde este.
-Volveré a Reim-anunció.
-¿Qué piensas de la situación?-el de trenza.
-No soy de los que gusten pelear y tampoco quiero involucrar a mi gente en ello pero-tocó se pecho-soy el hijo de Sheherezade-sama y más que eso, tengo recuerdos y sentimientos que guardó en su pecho. El arrepentimiento de centrarse en Reim y abandonar al resto. Por eso, daré lo mejor de mi. Si necesitas ayuda ten por seguro que estaré ahí. Somos compañeros magi después de todo.
-Suenas tan confiable.
-¿De verdad?
-¡Oh si!
-Se lo debo a Muu, Julius y Nerva. Me dan clases de política y...no te entretengo más. Tienes algo importante que hacer, ¿o no?
-Así es.
-Mucha suerte, estoy seguro de que tus sentimientos lograrán alcanzarlo.
-Eso espero. Gracias.
Poco después candidato y magi emprendieron el vuelo en dirección a Rakushou, capital del imperio Kou, no tardaron mucho debido a que uno tenía equipado su djinn y el otro empleaba su magia de gravedad.
-Hakuryuu entenderá, bueno tengo la esperanza. Ojala no lo moleste alguno de mis comentarios-nervioso.
-Todo saldrá bien.
-¿Cómo lo sabes?
-Nadie puede enojarse contigo, aún si eres muy torpe.
-¡Oye!
-Llegamos.
El mayor tragó saliva, bajaron hasta tocar tierra y dieron un par de pasos hasta que el pequeño le detuvo colocando la mano delante de Alibaba.
-¿Qué ocurre?
-Mmm-pensativo-Siento algo raro. Creo que es una barrera de insolación.
-¿Una como en la que David atrapó al rey Solomon?
-Así es. Supongo que esperaban que entraramos. Luego nos rodearían varios soldados y al no tener magia o la habilidad de tu djinn nos capturarían.
-Que bajo-molesto-¿Podemos hacer algo al respecto?
-Si. La barrera es una secuencia de puntos que indican un límite, basta romper algunas herramientas-alzó su bastón y explotó cuatro piedras.
-Uh~ no eres lindo enano.
-Judal-kun. ¿Es una trampa?
-¿Te parece?-se miraron con intensidad-Nah quieren hablar, ¿o no? Es solo para que tu candidato no se pase de listo. Hakuryuu no está del mejor humor. No quiero que se maten, al menos por ahora. No arruinemos nuestro reencuentro.
-¿Seguro que esa es la razón?
-¿Prefieres que te diga que me lo ordenó y me dio igual lo que pasara contigo?-silencio.
-Eres un idiota Judal.
-No te metas unicornio. Además, esperas una invitación, ¿o qué? Si no te vas ahora no te dejaré acercarte otra vez.
-Estaré bien Alibaba-kun.
-P-pero.
-¡Déjanos a solas!-furioso.
-Lo hago por Aladdin, no por ti.
-Para lo que me importa.
El dueño de Ámon se adentró al palacio, recorrió los pasillos hasta llegar al salón principal. Una vez abrió la puerta se encontró a Hakuryuu posado en una silla con tranquilidad.
-Bienvenido Alibaba-dono-sonrió amable.
-Ah m-muchas gracias.
-Toma asiento, estoy seguro de que no fue un viaje sencillo.
-Ah, claro.
«-Pensé que me encontraría a alguien difícil y peligroso, como Judal pero no parece distinto del chico que conocí. Quizá sea posible llegar a un acuerdo.»
...
Fuera del palacio.
-Judal-kun...
-No insistas.
-Lo que ibas a decir en la cumbre.
-Fue un error, no te ilusiones.
-¿Entonces...no me amas?
-No seas idiota claro que te amo, no tiene sentido ocultarlo más porque lo sabes. Pero sin importar lo mucho que quiera hacerte feliz lo conseguiré. Estamos en bandos distintos, uno asesinará al otro sin importar lo mucho que intentemos resistirnos. Somos magos de la creación, no escribimos la historia. Nuestro destino por desgracia lo deciden nuestros candidatos. Estamos en manos del unicornio y Hakuryuu.
-Si Alibaba-kun le convence.
-Te daré el cariño que mereces, no me cansaré de consentirte y hacerte el amor.
-Pero si no...
-Tienes que acabar conmigo.
-¿Es la única opción?
-No seré yo quien te haga daño.
-Eres muy injusto.
-Ya lo sé pero...maldita sea, de verdad estoy enamorado.
-Y-yo también...me duele mucho.
-Igual a mi. Joder, no soy una puta piedra.
«-Por favor Alibaba-kun...»
«-Por lo que más quieras Hakuryuu...»
«-¡Cooperen!»-a la vez.
...
El dueño de Ámon está completamente sorprendido. No se esperaba que la conversación fuese tan fluida. En verdad es como volver a esos días.
-¡Ja ja ja ja! Oh Hakuryuu tu y tus ocurrencias.
-¿Las mías? Lo que cuentas si que es descabellado. ¿Y bien? ¿A qué has venido?
-Bueno es sobre tu venganza contra Kouen.
-¿Sigues con eso?
-Escuché que asesinaste a tu madre, ¿estás bien con ello?
-Nunca estuve más convencido de algo.
-¿Seguro? ¿Acaso no te arrepientes?
-En lo más mínimo.
-¡Fue quien te dio a luz! Dudo que estés libre de culpa.
-¿Quién te crees para opinar sobre mi?
-¡Somos amigos!
-Solo porque nos tratamos algunos meses no indica que tengas derechos sobre mi persona.
-¡Tienes que detener esta absurda guerra!
-¡Kouen no hizo nada para salvar a mis hermanos!
-¡Seguro lo intentó! ¡No es tarde!
-¿Comprendes lo que significa aceptar a ese hombre luego de lo que hice?
-¿Eh?
-¡Admitiría que ellos siempre tuvieron la razón! Asesiné a la emperatriz, me ejecutarán.
-Ah b-bueno ¡encontraré una solución!
-Únete a mi y eliminemos a Ren Kouen.
-¡Estas siendo irracional! ¡Dañar a otros está mal!
-Hipócrita.
-¿Eh?
-Te dí la oportunidad de estar en el lado correcto. Ese sujeto no es más que un traidor en muchos sentidos que pretende usurpar el trono. Soy el hijo del primer emperador de Kou, soy el legítimo sucesor.
-No estás listo. Hay demasiada confusión y rencor en ti.
-No le des más vueltas. Si te dieran a elegir, ¿a quién escogerías?
Hakuryuu...
-¡¿A quién?!
-No lo hagas.
-Ya veo. Fuimos amigos y eres novio de Sinbad-san por eso tuve consideración pero se acabó. Me servirás así tenga que obligarte. ¡Belial!
«-¡Tomó un nuevo laberinto!»
-Tu mente será mía-sonrió.
...
Con el par de magis.
La pupila de Judal se contrajo.
«-Demasiado bueno para ser real, ¿eh? Vaya fiasco.»
Aladdin advirtió un gran número de mariposas negras.
«-¿Judal-kun? No...oh, ¿cómo no me dí cuenta antes? ¡Hakuryuu-onisan cayó en la depravación!»
-¡Alibaba-kun!
Voló en su dirección concentrado únicamente en ayudarle. Entró al palacio por la ventana, justo en el salón principal. Pero antes de hacer nada su candidato que estaba situado en un punto ciego le derribó de una patada de la espalda.
-¡Waaaaahhhh!
Aladdin giró varias veces en el suelo y cuando estuvo a punto de reincorporarse, Hakuryuu le cogió del cuello y estrelló brutalmente contra el mosaico quitándole además su mediador.
-¡Ungh!
El cuarto príncipe se situó a su cabeza, sosteniendole de las muñecas y Alibaba hizo lo propio asegurando con fuerza sus tobillos. El niño sólo atinó a mirarlos consternado y confuso.
-¿Qué rayos se supone que haces Hakuryuu?-el sacerdote que recién arriba al lugar.
-¿No es obvio? Déjate de dudas y toma el obsequio que te doy.
-Oh~ -sonrió-pues muchas gracias.
-Alibaba-kun, Hakuryuu-onisan...déjenme ir-suplicó. Silencio-J-Judal-kun...
-¿Qué te parece divertirte un poco enano?
-No, no...
-Je.
-¡NOOOOOOOOOO!
.
.
.
Notas finales.
Je je bueno, una aclaración para las que les gusta el lemon con violación, ya sé que la escena final pinta para ello pero nop, no me gusta dar adelantos de mis fics pero es bien gacho ilusionarse con algo que al final no más no pasa. Y si, a quien le gusta eso no me olvido que esta historia tiene esa advertencia pero será en otro punto del relato y no digo más para no arruinar. ;~; este fic me hace llorar mucho pero es necesario para algo ju ju ju. Mi pobre bebé, cada día me siento más de deuda con el pero es necesario para el final que siempre imaginé de magi ;~;. Gracias por la paciencia y echarse las casi treinta y cinco páginas de este capítulo, fue un poco más largo pero definitivamente quería llegar a ese final. Ya quiero llegar a lo bonito! Creo que por eso me han quedado más largos, llegado a este punto de veras me cuestiono si pondré precisamente esa advertencia más adelante...es MUY IMPORTANTE pero...uh~. Bueno, disfrutemos el JudAla y un pequeño comentario para Judal: si lo lastimas (más) te capo! Hasta la otra compañeros de vicio! :) Los quiero un montón!
