Riku Pov.
Se siente extraño volver a este lugar. Cuando estuve en el castillo del olvido y con el naipe creé la ilusión de este sitio, se sentía extraño estar en la isla donde me crié. Pero esta es una sensación distinta, porque se que realmente estoy aquí. Es más como una melancolía ahora.
Vine porque quería saber como se encontraban Kairi y los demás.
Los observó desde lejos, porque no tengo el deseo de que me miren por ahora. No podría verlos a la cara luego de todo lo que hice. Tal vez en un futuro reúna el coraje necesario para hacerlo.
Las clases ya han comenzado. Kairi se ve muy diferente con ese uniforme. Se le ve feliz.
Escuché una conversación que tenía con Tidus. Hablaban sobre mí, de como había desaparecido y que no habían sabido nada de mi desde que desaparecí esa noche.
Naminé debió de insertar esa memoria falsa en Kairi. Para que no le pareciera todavía más extraño.
También la escuché contarle acerca de un sueño que ella tuvo. Estábamos todos jugando en la isla, pero le pareció extraño soñar con un chico que le parecía demasiado familiar, pero que no recuerda quien es.
Se qie habla de Sora. Kairi se resiste a olvidarle del todo.
—No te preocupes, me encargaré de que despierte — le dije al viento. Esperando que mis palabras le llegarán a mi amiga.
Antes de irme, no pude evitar echar un vistazo a la playa donde solíamos jugar los 3.
Lo que no esperaba, era ver a lo lejos a esa chica de la organización.
—¿Que hace ella aquí?
Ella recogió una concha de mar y se la acercó al oído. Parece preocupada por algo.
De repente se sorprende y se dirige cerca de la palmera donde yo antes solía descansar. Rápidamente noté que algo no andaba bien. Volteaba de un lado a otro y parecía que le dolía la cabeza. No tardó en desplomarse en el suelo.
Me acerqué para ver como seguía. La tomé entre mis brazos, pero seguía inconsciente.
—Yo...¿quién soy realmente? — dijo de repente.
Supongo que ya no debe de distinguir entre los recuerdos de Sora, los de Roxas y los de ella.
Escuché el ruido de un pasillo oscuro abriéndose. Resulta que el incorpóreo de Sora también estaba aquí. Parece que no nos vio, pues se marchó sin siquiera acercarse.
Devolví mi atención a la chica. Ella comienza a despertar.
¿Que le diré? ¿Como la convenceré de volver a Sora?
