Capitulo 16. Quien merece y quien no.

Namine PoV

Me dirijo como cada mañana al cuarto donde yace la cápsula.

Desde hace un par de días que Riku se fue y yo no paró de venir a ver a Sora.

Necesitó verlo. Necesitó recordar porque estoy haciendo esto.

Al entrar a la habitación, no puedo evitar pararme en secó al ver a Riku. No pude dar ni un pasó más, ni decir nada. Me quede completamente paralizada.

—Se que estas aquí — me dice.

—¿como?

—No te sorprendas. Te escuché llegar.

—Oh.

—Naminé, ella vendrá.

—¿Eh? ¿Como lo sabes?

—Me la topé ayer, le dije que te buscará. No debe tardar en llegar — él volteo a verme — Te dejó el resto a ti. Yo tengo que ocuparme de algo más.

—Claro. Roxas.

—No sé si vuelva intacto, así que te lo diré una vez más. Gracias por cuidar de Sora.

—Pensé que habíamos quedado que no hice un buen trabajo.

—...Y gracias por escucharme.

Pude sentirlo. No era un simple gracias. Estaba cargado de culpa, de temor, de dolor, de ira.

—Riku...

Él estaba por salir de la habitación, y yo no supe que decir. Para cuando me di cuenta el ya se había marchado, otra vez.

—...que te vaya bien, Riku.

Volví a la habitación donde están mis dibujos, a esperar a Xion.

Llevó días preparándome para decirle todo, aun así, me será algo difícil. Pero Sora es mi prioridad. Le prometí que le devolvería sus recuerdos y eso haré. Además, también se lo prometí a Riku.

Me senté a esperarla un rato, hasta que finalmente DiZ la trajo ante mí. Eso fue algo inesperado.

Xion le dio las gracias, pero el sólo se fue mirándola con despreció.

—De verdad que este tipo es frío — susurré.

Ambas nos quedamos solas.

—Es un placer, Xion.

—se quitó la capucha — Naminé, ¿verdad?

—Si — le dediqué una sonrisa — por favor, siéntate

—Riku me dijo que viniera a verte. Que tú podrías ayudarme.

—Si, lo sé. Yo soy quien está devolviendo las memorias de Sora.

—¿Tú tienes ese poder?

—asentí con la cabeza — Yo soy una bruja con poderes sobre Sora y quienes están conectados con él.

—¿una bruja?

—Así me llaman. Pero también soy la incorpóreo de Kairi.

Ella se sorprendió al escuchar aquello. Pude notarlo en su cara, antes de que mostrará tristeza.

—Naminé... ¿Eres capaz de ver mi cara?

—Si.

—¿Qué debería hacer?

—¿Qué quieres hacer?

Esa era la pregunta correcta. La pregunta que hay que hacer.

Ella volteó a ver uno de los dibujos pegados en la pared. Ese dibujo donde los había dibujado a ellos 3.

—Al principio quería estar con Roxas y Axel por siempre, pero luego me di cuenta que mis memorias, no son realmente mías, ¿no es así?

—Tu no eres Sora, ni eres Roxas. Eres Kairi tal como Sora la recuerda.

—Cuanto más recuerdo de mi pasado, más es el deseo de volver a donde pertenezco.

—¿Quieres volver a Sora?

Ella indicó que si con la cabeza.

Es el momento, tengo que decírselo. Por Sora, por Riku...por Kairi, por ella y por mí. Debo hacer esto.

—Si le regresas las memorias, entonces desaparecerás. A causa de que no tienes tus propias memorias, te conectas a través de las memorias de otros. Así que cuando desaparezcas, no habrá nadie que te recuerde. No habrá ninguna tú que recordar. Ni con los poderes que poseo puedo mantener una sola memoria de ti conectada.

— Lo sé, estoy lista. De otra manera no habría venido aquí. También sé que Roxas debería regresar también, pero no creo que lo entienda aún.

—Lo sé, Roxas no puede sentir a Sora aún.

—Naminé... ¿podrías cuidar de Roxas cuando me vaya? No eres la única, ya se lo pedí a alguien más también. Eso es todo lo que puedo hacer.

No esperaba esa petición, para nada. Pero igual, supongo que DiZ lo traerá aquí cuando Riku lo capturé, así qué supongo que puedo hacerlo. Además, quiero que ella se vaya sin ningún pendiente.

—Muy bien.

—Gracias.

—Bueno, si estas lista, vamos a ver a Sora.

Otro pasillo de oscuridad se abrió. DiZ ha regresado.

—Naminé, son ellos. La organización nos ha encontrado, están aquí — volteó a ver a Xion — esta marioneta los ha guiado hasta aquí. ¿Ves lo que pasa por confiar en ella?

DiZ este no es el momento.

—Xion se puso de pie — me encargare de esto — luego salió de la habitación.

—¡Espera, Xion!

Traté de seguirla, pero DiZ se interpuso en mi caminó.

—Déjala. Si sales sabrán que estamos aquí.

—¿¡Por qué!? ¡Ya había aceptado volver a Sora! — le dije muy molesta.

—Es preferible así. Igual si ellos acaban con ella los recuerdos quedarán libres y volverán a Sora. Será una molestia menos.

Fue lo último que dijo antes de salir de la habitación. Me dejó atrás con mi enojo.

Riku se esforzó para convencerla, ella tomó tanto valor para decidir volver a Sora, yo hice todo esto, pero a él no le importa nada de eso. Mientras sus planes de traer a Sora de vuelta salgan bien, a él no le importa lo que hagamos. No hay diferencia entré él y la organización.

Me acerqué a la ventana a ver que estaba pasando.

—Xion...

Sora merece despertar, pero DiZ no merece nuestra ayuda. Ni la de Riku, ni la mía.