Sumario: La vida de adultos los estaba apartando... atrás habían quedado aquellos sueños de amor incondicional y felices por siempre...
Y como si fuera una cruel broma del destino, Sasuke dijo las temidas palabras
"Como amigos nos llevábamos mejor. Deberíamos intentar volver a esa etapa."
Capítulo 04: Aquella "No decisión"
Sasuke se removió en su sitio, aún con el dolor atacándolo, pero lo sentía menos intenso que en la tarde. Itachi lo interpretó como que su hermano aún estaba adormilado y odiaba que lo despertaran.
—Hoy almorcé con Sakura, la consulta con Izumi resultó con gratas noticias que ella quiere trasmitirte personalmente — Itachi detectó la tensión en el cuerpo de su hermano. ¿Acaso existían problemas? Él había notado cómo Sakura aparentaba tranquilidad, pero parecía querer camuflar un dolor profundo. El mayor Uchiha los regañaba mentalmente. Los menores no tendrían por qué estarlo protegiendo. Sakura nunca tocó el tema, quizá tenga suerte con Sasuke, ahora pareciendo estar tan desprotegido, en el sentido emocional. — ¿Todo bien con Sakura?
Sasuke cubrió sus ojos con las palmas, mientras volvía a repetir las palabras impulsivas de aquella noche, solo que sus palabras temblaron.
—Todo bien... Quedamos como amigos.
Itachi no se esperaba aquello. Quizá todo fue una discusión y alguno de los dos explotó emocionalmente...
No. Desechó el mayor cuando la idea apenas cruzó por su mente. Sasuke y Sakura ya habían pasado la etapa inicial de reclamos y el tira y jala... Con el tiempo aceptaron que ambos tienen carácter fuerte y era asombroso notar cómo habían llegado a compenetrarse demasiado.
—¿Y cómo así llegaron a esa conclusión?
Sasuke aprisionó más las manos en su rostro, queriendo retener a las malditas lágrimas. No entendía por qué se sentía tan expresivo en esos momentos, quizá decirlo en voz alta le quitaría aquella sensación de constante ahogo.
—Sakura está creciendo... profesionalmente... Y soy un obstáculo en ello. — Itachi no imaginaba a ella diciendo o insinuando aquello. ¿Qué sucedió para que Sasuke se creyera esas palabras? — Fui a verla... estaba rodeada de sus colegas... y fue seleccionada por todos ellos para viajar... Tuvo éxito, y bien pudo haberse quedado para seguir avanzando en su carrera.
—¿Ella te dijo todo esto?
Sasuke recordaba a Lee señalando a Sakura y todos los demás médicos aplaudiendo.
—No tenía que decirlo. — Sasuke inspiró una fuerte cantidad de aire, logrando controlar un poco su silencioso llanto. —No soy ciego, Itachi... Sakura tiene todas las aptitudes para volverse la mejor neurocirujana de Japón, pero para ello necesita expandirse más, viajar más...
Itachi se pasó la mano por el cabello. Sakura no le había siquiera insinuado que Sasuke y ella habían llegado a aquel punto en su relación. ¿Estará de acuerdo? Lo dudaba, algo no terminaba de cerrarse en este asunto.
—¿Y cómo crees que tu amistad le podrá ayudar a crecer profesionalmente?
—No quiero que detenga su carrera por estar con un novio con quien tenga que regresar. Ella detectó fácilmente, y sin ver al paciente, que al hacer la estimulación de alta frecuencia en el núcleo subtalámico con la colocación de unos electrodos, lograría inhibir la parte del cerebro que se encuentra hiperactiva...
Itachi sacudió la cabeza. Sasuke podía fácilmente pasar como médico, en parte a su memoria retentiva. Aquello lo hizo ser "el novio perfecto" en la facultad de medicina porque ayudaba a estudiar a Sakura en su época de médico general, e incluso él leía en voz alta los apuntes de la joven cuando estuvo haciendo su especialidad de neurocirugía. Fue así como ella, además de su singular cabello, gozó de cierta popularidad. El contraste en comparación con la época colegial, donde Sasuke había sido el asediado incluso después de haber hecho pública su relación con Sakura.
—Kakashi tiene total razón. Deberías dar los exámenes de ingreso y a los seis meses sales con tu título. — Sasuke soltó una risa, hasta ahora Itachi era el único que no había dicho aquello. Pero honestamente a Sasuke no le llamaba la atención la carrera de medicina. Las siguientes palabras de Itachi lograron poner en total alerta al menor —Por cierto, deberías ir a hablar con...
—Quiero venderte la parte de mi empresa— Sasuke cortó de inmediato. —Necesito salir de Japón... Quizá vivir en Europa no me vendría mal.
—¿Qué? ¿Cómo que te vas a vivir...? ¡No puedes!
—Estaré bien, Itachi... Necesito hacerlo. — Sasuke miró por primera vez a su hermano esa noche, sin rastro de duda en sus palabras, ojos enrojecidos y cansados, palidez más acentuada... ¿era resignación lo que predominaba en su vida? —Déjame marcharme.
Itachi no se esperaba tener esta plática.
—Eres la única familia que tengo...
—No, Itachi... No lo tomes a mal, Izumi es una mujer espectacular y debes tenerlo bien claro y sin dudar... Ella es ahora tu familia... Ella y tu bebé.
Entonces Itachi lo entendió.
—Sí, comprendo — El mayor analizó mentalmente sus opciones. No podía pensar bien, aún lo estaba procesando. Y Sasuke había hecho movimientos rápidos y abruptos. —Necesitamos dejar en claro el asunto de la empresa...
—Puedo alistarlo todo en tres días — volvió a interrumpirlo Sasuke, demostrando ser el eficiente de finanzas a los cuales la competencia teme y envidia. —No tengo problemas con que las transferencias demoren y muten en internacionales
—Tres días... tres días — repitió el mayor, sintiendo más claro aquello —¿Por qué el apuro? Vamos a hacerlo todo adecuadamente. Podría demorar... tres meses.
—Si yo lo hago, solo me tomaría tres días...
—En cinco meses serás tío, Sasuke... — Itachi también fue directo en sus palabras —¿Planeas dejarme pasar todo aquello solo?
Lo vio temblar, su mirada oscura tan esquiva como al inicio de la plática.
—Tres meses... y me iré... entonces... yo regreso... a tiempo... en dos meses...
El menor respiraba profundamente entre cada frase. Itachi no le había dejado otra opción. Sasuke cedió porque creyó ganar aquella plática.
Itachi sintió que ganó más.
Ganó tiempo.
O al menos eso es lo que cada uno pensó.
Creyeron que habían ganado.
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—Sakura... — la voz de la rubia la despertó, siendo lo primero que escuchó cuando, casi de manera robótica, agarró el celular apenas sonó. —¿Todo bien con Sasuke-kun?
A Sakura el sueño se le fue.
—¿Pasó algo? ¿Todo está bien? — Sakura observó la hora en su reloj. Las once y cincuenta de la noche.
—Es lo que estoy preguntando — insistió Ino. Sakura había estado esquiva relativo a la cita tardía e ignoraba los mensajes de la rubia.
Sakura soltó un profundo suspiro. No iba a hablar mal de Sasuke, él no lo merece. La que falló fue ella, y solo tiene que asimilar que lo echó a perder de manera catastrófica. Luego tratará de seguir.
—Sasuke-kun y yo... estamos bien— como amigos, agregó mentalmente, sintiendo amargura ante ello —No puedo creer que me despertaras para esto, Ino. Mañana tengo programadas tres cirugías.
—Lo siento mucho, Sakura— Ino creyó en las palabras de su amiga. —Realmente estaba preocupada... Sasuke-kun no sería capaz de hacerte daño.— Lo último pareció meditarlo en voz alta.
—Ya que me has despertado... —Sakura buscó la manera de desviar el tema y a la vez atender la petición de Itachi —Necesito hablar con Sai.
Conociendo el lado médico del esposo de Ino, estaba preparando los informes que solicitaban sus pacientes. Él podía concentrarse solamente cuando Ino estaba cerca, hablando, cantando o divagando. Incluso esa llamada a altas alturas de la noche no lo incomodaba.
Definitivamente Sai amaba a Ino, y la rubia era afortunada, porque en estos momentos Sakura sentía que no quería a su amiga.
—Sí, te lo comunico.— Ino aún mantenía ese tono de culpabilidad. —Lo siento tanto... me saludas a Sasuke-kun, aunque él no me devuelva el saludo.
Sakura evitó responder a esto último. Ino lo atribuyó a que su amiga estaba enfadada por haberla despertado, Sakura odia que la despierten... O quién sabe, quizá hasta interrumpió algo más... íntimo. ¡Demonios! Sasuke también la odiará.
Bueno, puede vivir con ello.
Ino dio un beso en la frente a Sai, para que él la mire. Le pasó su celular.
—Desperté a Sakura, o eso espero creer, de lo contrario estaré en grandes problemas. Así que, en compensación, quiere hablar contigo.
Sai dejó a un lado su tablet, deslizando su brazo libre por la cintura de la rubia.
—Sai al habla— indicó el galeno, haciendo que la rubia se sentara en sus piernas.
—Hola, lamento la hora...
—¿Qué ocurre? Fea
—Ino y tú se han puesto de acuerdo para fastidiarme ¿Eh?
—Tú preocupas a mi esposa y por eso ella no me deja que la foll...— ¡Sai! reclamó Ino, golpeando el hombro, camuflando las palabras del nefrólogo —... es mi deber moral hacerte sentir miserable.
—Sai-idiota— respondió Sakura —Necesito tu opinión sobre unos exámenes, es de un empleado de Itachi.
—Paso a las nueve por tu consultorio.
—Te los dejaré con Shizune-san. Mañana es día de cirugías.
Sai asintió. Pasaría por aquellos exámenes antes de ir a su consultorio. Se despidió de Sakura y, como fiel amante de la imprudencia, agregó a sus palabras que Sasuke podría seguir metiendo su pene en ella.
Ino, enrojecida hasta la médula, le quitó el celular, verificando que la llamada estuviera cerrada.
—¿De verdad que tienes ganas? — preguntó la rubia, removiéndose encima de los pantalones de Sai.
Él simplemente se acomodó, para que comprobara cuán preparado se encontraba.
Ino se mordió el labio, mientras agarraba su celular y hacía una llamada.
—¿Qué quieres ahora? Ino-cerda
La rubia se enfadó por eso, solo Sakura tiene derecho a decirle así.
—Que dejes de fastidiarme, y si vuelves a escribirme, te demandaré por acoso. — La rubia se posicionó mejor encima de Sai, moviendo sus caderas sobre él. Se sentía tan llena de vida que decidió ser buena y hacer una pequeña confesión. —Por cierto, tu montaje está mal realizado. Sasuke odia el dulce.
La rubia dio por terminada la plática, cerró la llamada e ignoró todo lo que tenía que ver con Ami y sus maliciosas imágenes.
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La de cabello lila sintió la rabia subir por su esófago.
Ino, como siempre, resultaría siendo inservible.
Alguien debería decirle lo patética que se ve sobre protegiendo a la odiosa de pelo chicle, como si fuera mamá gallina.
Conseguir el número de Sakura era más difícil que el de Sasuke. Lo cual, a criterio de Ami, es estúpido. Uchiha Sasuke es más importante y bastó una búsqueda en Internet para encontrar todos los datos relativos a su empresa. Cuando llamó al número de celular, pensó en usar sus encantos para obtener el número de él, casi se muere de emoción al escucharlo.
Aunque Sasuke no le ha escrito, le dará como plazo esta noche.
En cambio, con la odiosa de Haruno... Lo máximo que ha logrado es obtener el número de la clínica donde trabaja, donde se niegan a dar el número de contacto personal, el que está en la web es para separar cupos en la agenda médica y aún así, para obtener una cita, le piden la referencia del profesional o el número de interconsulta. ¿Qué demonios es una interconsulta y para qué se necesita?
Igual, no se iba a amargar.
Este día fue muy provechoso. Ami pensó.
Le había dicho a Sasuke que iba a ir al baño, cuando realmente le dejó su celular encargado a un empleado del restaurante, quien le tomó exactamente tres fotos. Una, cuando le daba postre a Sasuke, la segunda cuando ella reía, y la última cuando él se estaba levantando para irse.
Esta última podría pasar como él recién llegando, si corta un poco la foto a la altura de la mesa para que no se viera el plato servido de ella. Por suerte sólo le había enviado a Ino la de ella extendiendo una cuchara con dulce hacia Sasuke.
Entonces subiría aquellas fotos a las redes sociales.
No, aún no.
Es muy pronto.
Ami no podía darse el lujo de hacer algún paso en falso.
Cometió muchos errores en la adolescencia, su parte infantil haciéndole la vida imposible a Haruno. En retrospectiva, cada acción hacía que Sasuke la cubriera, la protegiera... Parte de esa unión se debió a sus propias acciones.
No lo volverá a hacer.
Solo necesitaba más fotos con Sasuke, que más personas de la empresa los vea juntos... Y apenas logre tener poder sobre las decisiones del Uchiha, haría despedir a esa odiosa pelirroja que nunca se dignó a avisarle a Sasuke que ella estaba esperándolo.
Se tapó la boca con las manos y luego bajó las mismas hasta el cuello, pasando por su vientre y al final se sentó, abrazando sus rodillas.
No, definitivamente no cometería errores en esta ocasión.
Continuará...
Definitivamente a este paso terminaré pronto este fict - inserte miles de corazones -
