Disclaimer: El mundo de Cazadores de Sombras y todo lo relacionado pertenece a Cassandra Clare, yo solo tome prestado su mundo y he inventado esta historia, también podres notar que hay varias similitudes con la saga de Una Canción de Hielo y Fuego, solo aviso
Gracias por leer y comenten que amo ver sus opiniones
Nuestro Origen - Muelle de Alacante, isla Ciudad de Cristal
—Ese chico es un imbecil—se queja Alexander mientras caminan por la acera, ya han pasado varios restaurantes de comida rápida, el peor de ellos, uno llamado La Copa Bestial fue el que se llevo el premio y donde la próxima semana el príncipe traería a la señorita Penhallow
— Solo lo dices por que se burlo de nosotros, a mi me parecio muy mono — exclama Izzy mientras se toca un mechon de su oscuro cabello, a un lado de ella estaba Max leyendo el comic que le compraron en una librería una cuadra atrás
— Solo digo que si sabes lo que eres o no, no hagas espectáculos ni nada por el estilo — Refuta el pelinegro — te apuesto a que lo hizo a propósito, toda esa cosa de sonreir y actuar nervioso
— A mi me parecio muy real — dice Jace interviniendo por primera vez en la conversación
El príncipe lo mira con una ceja alzada — ¿Me estas diciendo que piensas que era un vampiro realmente?
El rubio se encoge de hombros y responde indiferente — Solo digo que se había tomado muchas molestias con no hablar lo suficiente como para que le viera los colmillos, además si no fuera por lo del Sol su aspecto era idéntico al de un subterráneo
— Si bueno el problema es que no existen vampiros que el sol no rostice asi que olvídenlo y ya, probablemente era uno de esos mundanos que se muere por formar parte del mundo de las sombras y esa piel palida era maquillaje
Jace la mira de reojo y asiente como si estuviera de acuerdo pero en realidad todo aquello le seguía dando mala espina, sobre todo con su repentina desaparición y las ultimas palabras que pronuncio
La Estrella brillara de nuevo
Esa no era una frase desconocida para ellos, ya que anteriormente la había escuchado en callejones y conversaciones secretas, incluso hubo una vez hace en que durante al menos dos años, las paredes del Castillo estuvieron decoradas con esa frase, grandes letras en rojo se veian por doquier y Jace pensó por un momento que el Rey Robert sufriría un infarto ante la situación
Claro que los rebeldes fueron mas tarde "identificados" y ejecutados, después de ello los ataques se detuvieron y aquellas palabras no fueron escuchadas nuevamente
Hasta ahora
Estaba claro que algo se estaba cocinando en algún lugar de Idris y era su trabajo averiguar que era y quien estaba detrás de todo aquello, después de todo el no era estúpido, sabia que las constantes fugas estaban conectadas y esperaba que todas sus dudas fueran aclaradas después de leer la carta que Lovelace le había entregado el día anterior y que no había tenido la oportunidad de revisar
Sumido en sus pensamientos se sobresalto un poco al escuchar la exclamación de Alec, se giro hacia el príncipe y siguió su mirada hasta un enorme barco el cual estaba siendo abordado por muchos hombres y mujeres con cadenas en las manos y pies que arrastraban por el muelle, hizo una mueca al notar el maltrato que recibían de los soldados que los transportaban
Iba a preguntar que se supone que eran cuando Izzy susurro a su lado
— Son brujos — exclama en voz baja la princesa al notar como una mujer tenia unos impresionantes cuernos que sobresalían de los lados de su cabeza, en ese momento Jace noto también como un hombre cargaba a un niño de la mano, los dos tenían la piel azul cielo y los ojos del adulto eran completamente negros
Vio como otros tenían manos de pez, bigotes en las mejillas e incluso uno de ellos tenia alas de murciélago que sobresalían de su espalda sangrante de los látigos que le habían proporcionado antes
Jace ve de reojo como los príncipes y la princesa tenían muecas de asco en sus rostros, aunque observa como algunos guardias que los acompañaban tenían sonrisas en ellos, hubo uno que incluso solto una risita que disimulo muy mal con tos
Cansado de la aterradora vista, les hace una seña a los Lightwood señalando un lugar para comer que quedaba a un lado del muelle, este se veía bastante decente y afuera de el decía que tenían pescado fresco
— Venga vamos a comer allí antes de volver al Castillo — expresa el rubio mientras todos le siguen hasta La Cangrejera, al entrar al lugar escogen unas mesas de la terraza donde se puede obtener una vista del mar y de los veleros y embarcaciones en el puerto, varios de ellos estaban simplemente anclados allí mientras otros descargaban alimentos y productos provenientes de la isla Ciudad de Ceniza
Para explicar mejor, Idris era un reino compuesto de 4 islas, donde la capital y centro de todo era Alacante o como le llaman todos Ciudad de Cristal, las otras estaban conectadas a través de puentes gigantes hechos de adamas construidos durante la llegada de los Nephilim al lugar
Las otras tres islas tenían tareas especificas por decirlo de esa manera, al norte se encontraba Ciudad de Hueso que era la mas grande las cuatro, en donde estaban las otras dos ciudades mas grandes de Idris: la Ciudad Silenciosa y la Ciudadela Infracta, en esa porción de tierra se encontraban las academias de batalla y donde vivía y provenían los guardias y todo el ejercito del Reino
En la Ciudad Silenciosa vivian y se formaban los maestres del reino, los Hermanos Silenciosos, en cambio en la Ciudadela Infracta era donde se trabaja el adamas y se creaban las armas para los soldados, de eso se encargaba la legion llamada Hermanas de Hierro
Al este, debajo de Alacante estaba Ciudad de Ceniza, de ese lugar provenían nuestros alimentos y ropas, igual que muchos productos ya que allí se encontraban las fabricas del reino además de que vivian los agricultores y ganaderos que normalmente eran mundanos
Por ultimo al oeste a un lado de Ciudad de Ceniza, se halla Ciudad de los Angeles Caidos, ese era el hogar de todos los Nephilim y mundanos que no tuvieran nada que ver con las otras tres islas, allí la mayor parte de la población eran humanos comunes pero había sus excepciones
Bueno en realidad se olvidaba de una isla, pero ese lugar jamas perteneció al reino y fue abandonada hace muchos años por sus antepasados ante el cataclismo que ocurrio allí, muchos dicen que incluso es un lugar maldito
Al estar sentados y haber ordenado ya la comida, Jace se acerca a su parabatai y le susurra — Mira quien va allí — y luego señala al puerto donde un chico con una chaqueta negra y lentes oscuros camina hacia una carabela donde no había casi nadie y no tenia ni idea a donde se dirigía
— ¿Qué crees que hace? — le responde el chico frunciendo el ceño
Isabelle viendo el intercambio sigues sus miradas y ve como el vendedor de su colgante habla con un capitán de manera amena como si fueran viejos amigos — ¿Creen que es traficante?
Jace sacude la cabeza — Dudo mucho que ese idiota tenga madera para eso, aun asi todo esto es muy sospechoso
Iz se encoge de hombros — Para mi ustedes ven lo que quieren ver, a mi me parece un chico mundano comun el que seguro tiene varios amigos y ya
Alexander bufa mientras niega con la cabeza — Aveces eres tan inocente que me sorprende que ningún hombre te halla roto el corazón Izzy
La princesa rueda los ojos y lo golpea levemente en el hombro — Eso es porque nunca he dejado que ninguno se acercara lo suficiente para ello
— Bueno dejando de lado la vida amorosa de Isabelle — exclama Jace llamando su atención — No se ustedes pero yo tengo bastante interés en averiguar quien ese chico, algo en el me da mala espina
— A ti todo el mundo te da mala espina — rueda los ojos la chica
Jace ignora el comentario — Yo digo que vayamos alla y averiguemos que pasa
Alec lo mira pensativo mientras la princesa finge estar interesada en su manicura
— ¿Qué propones? — dice el pelinegro fingiendo indiferencia pero Jace lo conoce mejor que eso
— ¿Recuerdan lo que les dije la otra tarde en la sala de música? — les dice el rubio alzando una ceja y viendo de reojo al joven príncipe y a los guardias reales que escuchaban su conversación
Alec al principio se mostro confundido y su hermana tuvo que reprimir el impulso de rodar los ojos ante la lentitud de su hermano mayor, por ello asiente
— Oh si nos hablaste acerca de los pasteles de calabaza que venden cerca de Taki's
El pelinegro mira a la princesa con el ceño fruncido no recordando aquella conversación hasta que esta le pisa el pie y la idea viene a su cabeza, asintiendo energéticamente mira a su parabatai y su hermana
— Cierto claro los pasteles…— termina la oración en tono misterioso y es allí cuando Jace no puede evitar poner los ojos al cielo ante el poco disimulo del príncipe, claro que esto por milagro del Angel no lo notan ni su hermano menor ni los guardias que los acompañaron
— Yo quiero pastel — exclama emocionado el príncipe Max con una gran sonrisa en el rostro
Jace le guiña un ojo — De camino a casa veremos si pasamos por allí
Luego Isabelle interviene viendo a su hermanito con el ceño fruncido — Sabes que mama no le gusta que comas tanto dulce, además en el Castillo los cocineros son totalmente capaces de hacerte uno de esos pasteles
El niño hace un mohín con la boca y mira a su hermano mayor — Alec, quiero uno de esos pasteles
El pelinegro se encoge de hombros ante las miradas que le dirigen su hermana y mejor amigo — Puedes pedirle a uno de los chef que te hagan uno, estarán complacidos por ello
El chico frunce el ceño y se cruza de brazos al ver que no consiguió su cometido, mientras que los adolescentes a su alrededor sonríen discretamente al ver que no han levantado sospecha de nada
Era casi medianoche cuando se escabulleron por las puertas de los sirvientes y lograron salir del imponente Castillo de Adamas, iban vestidos con ropas sencillas como si trabajaran en las cocinas, las únicas armas que poseían eran cuchillos serafines y el latigo de Isabelle que había sido un regalo de cumpleaños hace dos años, al llegar al centro de Alacante, bajaron por los callejones con la cabeza baja sin llamar la atención hasta el puerto, a esas horas ya no hay prácticamente nadie en las calles, solo unos pocos guardias que vigilan y arrestan a quien ven sospechoso
Al llegar a Port Idris pueden ver que aun quedan algunos pesqueros recogiendo la carga y algunas parejas que caminan por el boulevard tomados de la mano, Jace inspecciona el lugar en busca del chico pero no lo distingue, concentrado en ello se sobresalta un poco cuando Izzy lo toca en el brazo y le susurra
— Por alla, en el barco con velas negras — señala con la cabeza hacia adelante y el rubio ve con emoción como unos hombres cargan una enorme carabela y que en la proa se halla parado el mismo idiota que vieron en el mercado unas horas antes, el chico esta vestido de negro y es casi indistinguible de no ser por su piel palida que brilla a la luz de la luna
— Si vamos todos juntos será sospechoso, separémonos y encotremonos en aquella cabaña dentro de 5 minutos — susurra señalando un pequeño puesto de artesanía que se hallaba cerca del barco objetivo
Ambos jóvenes asienten y caminan tomando destinos separados, Isabelle se dirige al boulevard y finge ver los escaparates de las tiendas cerradas, Alec camina hacia el muelle y comienza a platicar con un hombre que esta allí que tiene pinta de ser un simple pesquero
Jace se dirige a la playa donde camina tranquilamente viendo hacia el mar, se siente un poco emocionado por lo que va a hacer pero en el fondo se arrepiente un poco de haber arrastrado a los príncipes hasta allí, después de todo si les ocurre algo malo todo seria su culpa y no podría vivir con ello
Por un momento se para y recuerda con abrupto la carta, Maldita sea, piensa rodando los ojos, el trozo de papel que Lovelace le había dado temprano lo dejo en su baúl con el resto de sus ropas antes de venir hasta aca y ni siquiera le había echado una simple mirada, con un suspiro de resignación sigue caminando pensando en que cuando volvieran lo primero que haría seria ver que decía aquel papel
Que mala suerte que no haya leído todo aquello antes de aventurarse en algo como lo que se encontraba haciendo
Cuando llega a la caseta Alec ya se encuentra allí observando el velero con velas negras, los hombres ya casi han terminado de llenarlo, el chico Lewis esta hablando con otro hombre en la popa que imagina es el capitán del navío, no puede ver con claridad sus rostros pero sabe que es el, la oscuridad los oculta entre las sombras pero aun asi debe averiguar un modo de entrar en aquel barco sin que nadie lo note
— ¿Qué diablos hacen aquí parados? — espeta una voz femenina detrás de ellos, ambos voltean con rapidez y se relajan visiblemente al ver que es Isabelle con expresión huraña
— Intentamos averiguar la mejor manera de introducirnos en ese barco sin que lo noten — responde Alec
— Tal vez podamos nadar y escalar por popa mientras estén distraídos — sugiere Jace
— No lo se es muy riesgoso, que tal fingir ser uno de los marinos y entran con unas cuantas cosas — dice Alec
— Te reconocerían, eres el príncipe, incluso unos marineros mundanos saben quien eres — niega con la cabeza el rubio ante la idea
Frustrado Alexander resopla — Muy bien entonces que hacemos, ¿Tu que dices Iz?
Al voltear ambos a ver a la chica que se había mantenido en silencio se dan cuenta que en realidad no esta allí, por un momento Jace entra en pánico hasta que escucha su risa un poco lejos de allí, al ver hacia la nave puede ver que la princesa esta hablando ahora mismo con uno de los hombres empaquetadores el cual sonríe embelesadamente al ver que una chica hermosa habla con el
— Oh bueno ella puede hacer eso mientras nosotros entramos sin problema — dice Jace tranquilamente al tiempo que jala por el brazo a su parabatai y ambos caminan al muelle donde aun quedan varios tripulantes
Al pasar a un lado de Isabelle esta no los mira para no levantar sospechas pero Jace puede ver en su cara el fastidio que tiene al tener que coquetear con un mundano como aquel
Los dos chicos suben al barco y bajan ocultándose en la escotilla esperando a que toda la tripulación abordara la nave y asi pasar desapercibido, allí solo tendrían que preguntar y averiguar el propósito del barco, Jace decide que mejor será esperar en las celdas que tenga la carabela de ese modo nadie los veria ya que no hay razones para que un hombre pase por alla, jalando a Alec lo lleva hasta el fondo donde se percibe mas la sal de mar y el moho de la madera vieja
Al llegar ven que hay alguien allí, un hombre sentado sobre un viejo taburete, tiene los ojos cerrados y un aspecto deplorable, sin duda ha pasado hambre y trabajo, al ver que no reacciona ante su llegada el rubio decide ignorarlo
Al cabo de unos minutos empieza a preocuparse por Isabelle ya que no aparece y puede escuchar ordenes arriba de recoger el ancla y soltar las velas, a su lado Alexander lo ve con preocupación hacia su hermana, por ello decide que si Izzy no aparece en los próximos 5 minutos saldrían de allí e irían en su búsqueda sin importar si pierden el barco
Alec voltea a ver a su parabatai y ambos entendiéndose sin una palabra asienten y se dirigen a las escaleras en busca de su hermana, claro que en un momento de despiste no notaron que ya había alguien detrás de ellos, inmediatamente Jace saca un cuchillo serafin
— Si sabes lo que te conviene lo mejor es que te vayas y nos dejes en paz — exclama el rubio hacia el hombre en la oscuridad
— ¿Y tu sabes lo que me conviene Nephilim? — dice la figura con voz grave
— ¿Quién eres? — reclama Alexander — Muéstrate
— Tranquilo su Alteza, esto solo le va a doler un poco — dice otra persona, pero para cuando el príncipe voltea toda su vista se ha vuelto negra
Lamento tardar en subir y gracias a todo aquel que lea esta historia es muy importante para mi, por favor si les gusta o no comenten, graciaaaaaas Saludos
