Disclaimer: El mundo de Cazadores de Sombras y todo lo relacionado pertenece a Cassandra Clare, yo solo tome prestado su mundo y he inventado esta historia, también podras notar que hay varias similitudes con la saga de Una Canción de Hielo y Fuego, solo aviso

Gracias por leer y comenten que amo ver sus opiniones


Todas las Leyendas son Reales II - Alacante, Ciudad de Cristal


— ¡Julian! ¡Jules! — grita una voz femenina, chillona e infantil desde las escaleras

El muchacho que están llamando se encuentra en su habitación terminando de pintar el mural que ha empezado a hacer en la pared frente a su cama, en ese momento se hallaba dándole los últimos toques finales al enorme Castillo de Adamas, una copia muy justa para el real piensa el

— ¡Juuuules! ¡Juli- Oye, te he llamado desde hace mas de cinco minutos, ¿Qué no me has escuchado — exclama una adolescente con cabello castaño largo hasta su cintura y vivaces ojos azul verdoso

— Por supuesto que te he oído Livvy, creo que todo Idris te ha oído — masculla el castaño sin voltear a ver a su hermana concentrado en su tarea — Estoy algo ocupado

— ¡Oh vamos Jules, es importante! — se queja la chica y Julian puede sentir como esta rueda sus ojos pensando seguramente en lo aburrido que es su hermano mayor

— Ve a fastidiar a alguien mas Livia — espeta el chico con una sonrisa ladeada mientras termina de trazar una de las torres del Castillo

— Muy bien pero no te vengas quejando después cuando no leas la carta que te ha llegado — dice con inocencia la chica volteándose para irse

Eso hace que su mano se despegue de la pared instantáneamente y voltea a ver a su hermana que ya se larga por la puerta con una risita en los labios — ¡Espera! ¿Qué carta? ¿De que hablas?

La chica camina unos pasos hasta que Julian se precipita hacia ella y la toma por el hombro — Livvy…—

— Okey, no enloquezcas, aquí toma — exclama la chica tendiéndole un sobre blanco sin remitente en el, solo el nombre de Jules escrito

Este alza una ceja, toma el papel sin mirar a la chica por segunda vez y se encierra en su habitación ignorando las quejas de su hermana llamándolo antipático

Se sienta en su cama, y con la curiosidad invadiendo su mente, abre un poco desesperado el sobre en su mano para encontrar un corto mensaje escrito en una hoja de papel

En el Mercado de las Sombras, bajo el atardecer

No venia firmada y las letras eran viejos recortes de revista asi que no podía saber reconocer la escritura tampoco, incluso su nombre en el sobre estaba impreso de esa forma por lo que solo pudo sacar conjeturas de su cabeza pero todas sonaban igual de improbables

Es decir, Julian no era el chico mas popular de Alacante, porque a pesar de pertenecer a una familia noble, tener un monton de hermanos mas talentosos que tu no ayuda mucho. Las personas al hablar de los niños Blackthorn a menudo se referían al primero de ellos, el hermoso Mark prometido a la princesa Isabelle, o a su hermana gemela, la cual era inteligente y hermosa, después hablaban vagamente de Julian como el adolescente conflictivo, sus hermanas menores, Livvy y Drusilla eran consideradas muy hermosas y sus otros hermanos, Ty tendia a alejar a la gente por lo que lo atribuían a la muerte de su madre y Tavvy era tan solo un niño

Su padre siempre decía que de todos, el que mas se parecía a Eleanor era el pequeño Julian, con sus manos dotadas para el arte y pasión por la vida, era un claro reflejo de lo que alguna vez su madre fue

El no sabia si debía tomar aquello como un cumplido o no

Por supuesto el podía recordar a su madre, con sus amorosos ojos y su compresiva voz, aquella que amo a cada uno de sus hijos hasta el día de su muerte, incluso a aquellos que no eran verdaderamente suyos, pero eso era algo que solo sabían su padre y Julian, el cual lo descubrió de una forma no tan agradable

Resoplando, arrojo la carta al suelo sin ver en donde caia y se acerco nuevamente al mural que llevaba pintando desde hace una semana, había intentado hacer todo el reino de Idris, como el lo veía, pintando en el centro la Ciudad de Cristal con el gran Castillo de Adamas en el centro, brillando como un estrella

Hizo los puentes de Adamas que unian a cada isla como una sola, junto con las gran Torres de Demonios que los protegían de los males que acechaban en la oscuridad

Ciudad de Hueso, con su gran Ciudad Silenciosa y la Ciudadela Infracta, con sus ejércitos rodeando el lugar mas seguro del mundo

Ciudad de Ceniza con sus grandes minas de oro, plata y adamas; sus grandes valles y montes con comida que provee a todo el reino además de sus árboles gigantes los cuales una vez danzaban en ordenes de las hadas que vivian en el lugar

Por ultimo, Ciudad de los Angeles Caidos, donde la mayor parte de los habitantes del reino vivía, siendo la mas predominante por mundanos y anteriormente por subterráneos, y por supuesto donde después de la Rebelion del Circulo había surgido el llamado Mercado de las Sombras, el cual era un lugar clandestino, jamas encontrado por los guardias nefilim, donde algunos mundanos que habían vivido bajo la tutela de submundos compartían los pocos conocimientos que tenían sobre el Mundo de las Sombras con todos aquellos que quisieran saberlo

Era bien sabido que aquellos que se les atrapaba con objetos de procedencia extraña se les aprisionaba en Jail Idris sin piedad alguna, después de todo el Rey Robert tenia como misión eliminar por completo la influencia subterránea que alguna vez hubo en Idris

Por lo que Julian no tenia la menor intención de ir a ese lugar a reunirse con quien sabe que le mando esa nota, pero aun asi no podía ignorar ese sentimiento que le decía que era muy importante que fuera

Despues de todo era mucha coincidencia que tuviera todos estos días sus sueños plagados de cierta belleza rubia y luego fuera citado en un lugar tan poco recurrente de nefilims como aquel. Tal vez solo se estaba haciendo ilusiones pero rogaba al Angel que no fuera asi


Ciudad de Fuego Celestial


— Por el Angel, si seguimos asi sin runas, voy a simplemente desmayarme en el primer hueco que encontremos — exclama la voz exasperada de Isabelle quitando el cabello de su rostro mientras se apoya contra una destruida columna de piedra

— Eres una Hija del Angel Izzy, nosotros no nos cansamos tan fácilmente — le exclama su hermano Alexander a un lado de ella

— Eso lo dices tu porque no corres con botas de ocho centímetros — resopla la chica mientras se cruza de brazos

Su hermano le dirige una mirada fulminante mientras que Jace que se colocaba otra runa de orientación llamaba la atención de sus amigos

— No estamos muy lejos de la costa por suerte, deberíamos ir por esa dirección unos cuantos kilómetros mas para encontrar el primer Instituto — aclara mientras señala un sinuoso camino detrás de una vieja casa a un lado de ellos

Los tres entonces después de volver a colocarse nuevas runas, continúan su camino estando mas alertas con respecto a su alrededor, y con ello pudieron notar que se encontraban en otra de las villas que hubo hace tantos años, por la cantidad de escombros y símbolos que podían reconocer tantos años después, algunos de líneas familiares que habían desaparecido con el paso del tiempo a causa de que sus descendientes adoptaron otros nombres y el apellido se perdió

Nightwine, Hightower, Crosskill, Verlac, Whitelaw…

— Wow — susurro Alexander para si mismo pasando sus manos por un escudo de armas familiar impreso en una columna de roca delante de el — Oigan, tienen que ver esto

Escucha como sus hermanos se acercan a el colocándose a cada lado de su persona y tienen la misma reacción que el tuvo al ver el símbolo

Una enorme llama de fuego grabada con oro, reluciente a la luz del sol, con un medio circulo de antorchas debajo de ella y a los lados dos lanzas con la punta centelleante por los diamantes que hay incrustado en ella

— Tal parece que los Lightwood éramos ya unos presuntuosos idiotas desde hace tiempo — exclama Isabelle recorriendo sus manos por los pocos diamantes que quedan aun incrustados allí

— No lo dudes hermana — exclama Jace asintiendo mientras sus ojos recorren el escudo de armas, idéntico al que ahora se luce en las banderas de Idris

— Por supuesto, estoy segura que el de los Herondale no solo tendrá diamantes, si no también esmeraldas y topacios — exclama la chica mientras le da al rubio una sonrisita ironica

— Oye Iz, no tengo la culpa que no hayas nacido en la familia nefilim mas asombrosa, pero si tanto te molesta puedo decirle a mi abuela que te adopte, después de todo ella odia a los únicos descendientes que le queda

Alec rueda los ojos ante los comentarios mordaces que Jace hace todo el tiempo hacia su abuela y se aleja de la imagen que ha acompañado a su familia por generaciones y camina mas alla hasta la estructura que debio ser la inmensa mansión Lightwood, aun podía verse lo alta que eran las paredes y los techos abovedados faltantes de las vidrieras que los cubrían

Los balcones y las miles de ventanas que cubrían la fachada, incluso podía llegar a imaginar las fiestas que sus ancestros debían dar cada semana, porque conociendo a su línea familiar, ellos no descartarían cualquier oportunidad en mostrar cuan grandes y poderosos podían llegar a ser los Lightwood, incluso cuando los Morgenstern eran los adorados entre los Hijos de Raziel

— Okey, ustedes dos tienen que ver esto— exclama Isabelle mas alla, agachada sobre algo viéndolo con extremo interés

Ambos muchachos corren hasta su hermana y ven lo que le robo su interés, que es muy difícil de conseguir por cierto

— No puede ser ¿Esos son…? — exclama Alec desconcertado

— Los Instrumentos Mortales — dice su parabatai igual de asombrado

Frente a ellos, grabado en una piedra redonda de gran tamaño estaban grabados con claridad lo que parecía ser un enorme Espejo rodeado de enredaderas y flores que tenían adamas en el centro brillando como estrellas, en el centro la Espada Mortal con su hoja rellena de plata y su empuñadura tenia restos de rubies y lapislázuli en ella con unas enormes alas de angel saliendo de ella

Por ultimo la Copa Mortal, aun lado de la espada, con el oro bordeándola y también con rubies y esmeraldas a su alrededor además del adamas en las runas dibujadas en ella

Por encima de ellos estaba un claro mensaje

"Descensus Averno facilis est"

— El descenso al Infierno es fácil — dice Jace leyendo el lema de los Cazadores de Sombras

— ¿Por qué estará esto aquí? ¿En medio de la nada? — exclama Isabelle viendo a su alrededor, ya que allí no parecía haber mas nada que restos de viejas mansiones

— No creo eso este en medio de la nada — dice Jace agachándose y tomando la roca mientras trata de apartarla, Alec lo ayuda confundido sin saber que quiere decir su parabatai

Pero luego todos lo ven cuando logran apartar la roca que en realidad era una entrada a un profundo agujero en la tierra con unas destruidas escaleras que llevaban a quien sabe donde

— ¿Creen que aquí también había una Ciudad Silenciosa? — cuestiona Isabelle confundida, por su parte el rubio se coloca una runa en el brazo para ver en la oscuridad mientras desciende por el nuevo camino

— Según lo que lei, aquí la llamaban Ciudad de Hueso — dice Alexander mientras espera a que su hermana termine de bajar

Jace lo voltea a ver con ambas cejas alzadas y una mueca burlona, por su parte el pelinegro entrecierra sus ojos y hace un gesto desinteresado con la mano — Cierra la boca, no eres el único que puede ir a la biblioteca ¿sabes?

El rubio suelta una risita y sigue bajando con cuidado — Si pero tu una vez me dijiste que no perdias tiempo leyendo sobre lugares fantásticos del que solo se hablaban mitos y leyendas inciertas

— ¿Qué no lo sabes? En nuestro mundo, todas las leyendas son reales


Idris, Ciudad de los Angeles Caidos


Julian sabia que esto era una pésima idea, horrible y espantosa.

No supo en que momento se había decidido en escabullirse de su casa, engañando a sus hermanos diciendo que se encontraba mal y se dormiría temprano, por supuesto estos le creyeron ya que el nunca mentia y jamas se metia en problemas

Ademas de que su padre se encontraba esa noche en una reunión del Consejo como lo hizo durante toda la semana en realidad, ya que últimamente hubieron muchas fugas de Jail Idris haciendo que el Rey se encontrara cada día mas y mas desesperante, según palabras de Andrew Blackthorn

Por lo que solo debía esperar que sus hermanos pequeños que dormían en la habitación frente a la suya se durmieran y asi podría salir tranquilamente por la puerta de al frente ya que su habitación se encontraba en un segundo piso y aunque sabia que era capaz de saltar esa altura sin romperse el pie no quería arriesgarse a que el perro que su hermana Drusilla había adoptado hace unas semanas atrás

En ese momento se encontraba llegando al enorme puente de Adamas en dirección a Ciudad de los Ángeles Caidos, al suroeste de Alacante

Se supone que no estaba prohibido pasar de una isla a otra pero después de tantas fugas el Rey había impuesto que cada habitante que quisiera traspasar el puente debía tener un permiso donde diría la razón por la cual debía viajar al otro lado

Por suerte para Julian en el sobre no solo veía aquella extraña nota, también había en el interior un permiso, falso por supuesto, pero lo suficientemente autentico para que los guardias lo aceptaran por lo que en ese momento se encontraba llegando a las tierras de Ciudad de los Angeles Caidos sin ningún problema hasta ahora. En realidad el dilema seria encontrar el Mercado ya que según decían cambiaban de ubicación constantemente para no ser encontrados además de tener supuestamente una "protección mágica" para evitar tener invitados inesperados

Por buena fortuna, el era estaba siendo esperado por una persona que era la ultima que esperaba encontrar allí

— Me alegra que hayas decidido venir Julian — le dice George Lovelace sonriendo con sus ojos castaños brillando con audacia


Ciudad de Fuego Celestial


— Este lugar me hace considerar mi miedo a la oscuridad — exclama Isabelle después de un rato, aun bajando las escaleras que parecen infinitas

Se hallaban en la oscuridad total, viendo solo a causa de las runas ya que no poseían luz mágica ni fuego pero la chica tampoco tenia muchas ganas de observar el paisaje ya que el sinuoso pasillo por el que bajaban se encontraba rodeado de paredes cubiertas de huesos

Y no eran precisamente huesos de animales, ya que si esto era igual a la Ciudad Silenciosa entonces tenia el mismo propósito que la otra, albergar a los Hermanos Silenciosos y los restos de todos los cazadores de sombras que han perecido con el tiempo

En ese momento escucha que Jace se queja para después empezar a maldecir

— ¿Qué sucede? — cuestiona ya que a pesar de todo no puede ver correctamente con Alec tapándole el camino

— Hasta aquí llega el camino — espeta el rubio enojado, palpando la roca que ha obstaculizado su bajada — Tal parece que cuando hubo el desastre algo se derrumbo y ha obstruido el paso

— ¿Y ahora que? ¿Debemos volver? — exclama Alexander con cansancio

— Ni hablar, no camine todo esto para nada — dice Isabelle fastidiada

— ¿Entonces que? ¿Planeas atravesar la roca? — le dice irritado su hermano

Esta resopla exasperada y comienza a palpar las paredes a su alrededor — Debe haber algo que nos… —

La chica se interrumpe con un grito al sentir que el suelo debajo de ella desaparece y la oscuridad la envuelve, puede escuchar a Jace y Alec gritando su nombre por encima de ella pero no puede hacer nada para detener su caída, los muros son increíblemente lisos y no encuentra nada a lo que aferrarse por lo que solo espera que la caída no sea tan dura y sin duda no caiga en una fosa de algún demonio