Aqui el nuevo capitulo, pero eso si queríamos disculparnos por no haberles traído el capitulo antes
Capitulo tres: Una historia
—Es bueno volverte a ver novato.
—Si Comodora Maya.
—Toma asiento, que ahora te contare sobre las clases de peligro que existen.
—Disculpe, Comodora pero ayer surgió un comunicado por parte de…
—Ignora ese comunicado, aunque sea global. No está dirigido a los de tu nivel.
—P… Pero.
—Nada, soldado.
—Comodora ¿Esto tiene algo que ver con la desaparición del Comandante Ayi?
—Soldado, se está metiendo con cosas que es mejor que no deba saber.
—Pero pronto estaré bajo su mandato en su estación espacial. Por favor.
— ¿Quieres que te cuente otra historia?
—Si por favor.
—Bien.
Esto fue hace apenas tres años, yo tenía el rango de Capitán y Ayi era mi Teniente al mando, Araam lo habían mandado a otra sección como Jefe de Seguridad en una cárcel especial. En ese entonces yo comandaba una fragata de guerra llamada Battle Space. Era uno de los mejores, patrullaba al menos ocho sistemas solares. Pero en ese entonces la en ese entonces Alférez Agatha se había ido como ayudante a dar una exposición médica, donde estarían los mejores médicos de la galaxia.
Para ese entonces nosotros ocupábamos a un Técnico Medico altamente capacitado, y fue cuando ellos llegaron, el actual e invicto grupo SWAT Raccoon, conformados por la ahora Vicealmirante* Anastasia una humana con poderes telepáticos y además posee el raro ojo que brilla, el Comodoro* Amstrong un lobo de pelaje negro con implantes cibernéticos técnico especialista en asalto, la Alférez* Amelia la cual era una coneja de pelaje blanco vestía con típico traje de enfermera de color azul y una pequeña capa blanca con el símbolo de una cruz, la médica del equipo y la prometida de Ayi, el Mayor* Hawk, un halcón de plumaje blanco con manchas negra, usa una chaqueta y bufanda de aviador, además que es el mejor francotirador que existe en el multiverso y el Sargento* Víctor un oso grizzly técnico en defensa. Llegaron como refuerzo y también fue el primer flechazo de Ayi.
— ¿Quién es esa linda conejita?— preguntaba embobado.
—Ni te atrevas Saltos Locos, no quiero romances en esta nave.
Pero con lo enamoradizo que solía ser ese idiota, caso omiso hiso y se acercó a ella.
—Sea bienvenida a la Fragata Battle Space, yo soy el Teniente Ayi a sus órdenes.
—Un gusto conocerlo Teniente, soy la Sargento Amelia, aunque me suelen decir Amy.
—Hermoso nombre, pero ¿Te puedo decir colita de algodón?
Mirando como esos dos coqueteaban uno al otro, siempre junto para todo. Por mi parte solía asquearme su amor, mi trabajo como jefa me mantenía por suerte bastante ocupada revisando todas las áreas de mi navío. Revisando junto con Ana la líder de grupo Raccoon el sistema defensivo de la nave, conversábamos sobre algunas cosas del pasado aunque no indagábamos mucho.
—Entonces ¿Eras antes una princesa la cual peleaste una guerra civil contra tu propio padre para obtener el trono, pero abdicaste y le dejaste el cargo a tu hermano mayor para unirte a F.S.I?
—Exactamente— contesto sin tanta emoción.
—Ah, yo de pequeña vivía en una casa en ruinas y luego forme parte de las fuerzas reales de la política de mi planeta, aunque ese estallo en una guerra y luego asesine al cerdo para el que trabajaba para luego trabajar aquí.
—Wow— se sorprendió mi aliada.
Mientras en la sala medica dos conejos se encontraban toqueteándose entre ellos, las risas y murmullos románticos no dejaban las razones para pensar lo que hacíamos.
—Espera viejo, ¿Tú y tu futura novia lo hicieron apenas conociéndose?
—Sí, la verdad es que si— dije para luego tomar de una botella de licor —Y sabes que, era una diosa del sexo.
Los dos ahí mismo en la cama de la enfermería, ella me montaba cual vaquera cabalgando a su corcel en pleno galope por algún desierto, nuestro pelaje se volvía pegajosos por nuestro apasionado sudor…
—Oye ya cambia de escena que me estas excitando amigo— me comento el desconocido. Yo algo sonriente por recordar a mi prometida o por lo ebrio que me encontraba ya cambie de escena. El hombre al que le contaba mi historia era un traficante de armas ilegales, pero como yo me encontraba ahora de baja no tenía motivo para arrestarlo, así que habíamos hecho un trato, el me llevaría hacia otra galaxia si yo lo ayudaba diciéndole una ruta oculta entre los asteroides que rotan por la Vía Nebulosa de Piscis entre los planetas Ja'Kaal y Obmivia, para llegar a una estrella gigante blanca llamada Kha' Xiz JL3Z la cual parecía que era el lugar donde se escondía el asesino de prometidas.
—Bueno y ¿Qué paso luego de eso?
Continúe con mi historia de cómo conocí al amor de mi vida. Después de haberlo hecho como conejos por varias horas y varias veces, regresamos a cubierta para ver el paisaje cósmico que ofrecía la órbita donde patrullábamos.
—Es hermosa la estrella— suspiro Amy al ver a la estrella gigante implosionando en una supernova.
—No tan hermosa como tú colita de algodón— le agregue.
—Ayi, deja ya de decir eso— me decía con una risita tierna.
—POR FAVOR Y VUELVAN A SUS PUESTOS— nos gritó Maya quien se encontraba en la cubierta superior.
—Ayi, quiero verte en mi oficina a solas— ordeno seriamente.
Aunque sabía que no era nada importante, pero Maya es mi mejor amiga y mi jefa así que no me esperaría algún regaño serio.
—Y te equivocaste— intento acertar mi nuevo amigo.
—Así es mi estimado traficante de armas, así es.
Al entrar a la recamara del Capitán, Maya se encontraba sobre su escritorio, por la pose que tenía, parecía que quería intentar coquetearme, con sus pequeñas patitas cruzadas, leyendo algunos informe, era la cosita más tierna que podía haber. A pesar de todo ella es y sigue siendo mi mejor amiga, aunque muchos podrían pensar que es alguna especie de hermana menor ya que tan solo mide un metro cuarenta tres y yo un metro noventa cinco. De hecho es la más pequeña de todo el grupo y la más agresiva, tanto que cualquiera que haga alguna referencia a su estatura termina decapitado.
— ¿En serio es tan enana?— pregunto mi compañero de viaje.
—Sí, pero no es su culpa que su especie fuese tan pequeña, al menos tiene dotes de súper velocidad y alta evasión.
Volviendo con el relato, Maya me estaba regañando como si fuese un cadete recién ingresado. Y aunque ignoraba todo lo que me decía, no porque no me importase, pero la verdad era muy aburridas sus charlas y sin mencionar que su tamaño no le ayude para infundir temor, solo la hace ver aún más tierna.
—En serio Ayi, no me molesta que estés enamorado, pero las reglas dictan que no puede haber relaciones amorosas entre dos miembros de la F.S.I
—Tranquilaste Maya, no estamos haciendo nada.
—Con decir nada significa haber tenido relaciones sexuales por cinco horas— me bramo enojada, ¿Cómo supo que lo hicimos? ¿Abra contado el tiempo?
—Maya, ¿Estas celosa que tenga novia?— le pregunte esperando que esa fuera la respuesta.
— ¿Celosa yo? Para nada, no me interesa esa coneja, solo evítame malentendidos con los altos superiores— dijo sonrojada mientras salía de su oficina. Con una alegre sonrisa pensé "Es tan tierna enojada". Un par de minutos volví a mi puesto en la cubierta donde se encontraba Armstrong haciendo algunos cálculos con su lente óptico. Los soldados hacían sus actividades regulares, desde limpiar la cubierta hasta patrullar el espacio con las torretas de misil de plasma y naves de apoyo.
—Teniente— me hablo el gigante lobo cibernético.
—Sí soldado, dígame.
—Solo quiero decirle que si en algún momento usted le llega a romper el corazón a Amy lo cazare y destruiré.
— ¿Eso es una advertencia soldado?
—Es una amenaza, que se le quede grabado.
—Debo recordarle que usted es solo un Sargento y yo un Teniente.
—Debo recordarle que antiguamente fui un Coronel en el Ejercito Indigo.
— ¿Quiere un combate cachorrito?— me burle mientras desenvainaba mis dos espadas de plasma.
—Te dejare frito conejito— contesto mientras mostraba sus colmillos y garras.
Antes de llegar a combatir una barrera se creó entre nosotros, ambos volteamos y era la chica psico-soldado Ana, sus ojos completamente blanco y una voz que retumbaba la hacían ver atemorizante.
—NO PELEN, es una orden.
—Como ordene princesa— se arrodillo el lobo.
—Sí, Capitana Anastasia— acepte contra voluntad.
Ambos nos retiramos sin decir nada, regrese a mi habitación de la nave, al prender la luz vi que hay se encontraba Maya, sobre mi cama, con el rostro mirando hacia abajo, parecía apenada.
—Minina ¿Qué haces aquí?
—Vine a decirte que…
En ese momento una explosión ocurrió, ambos corrimos rápidamente hacia la zona de impacto, lo que vimos eran piratas espaciales, la clase tropper más que todo. Maya ordeno atacar, los soldados de baja clase obedecieron, disparando sus armas reglamentarias, no lograron hacer mayor impacto que solo simples rasguños. Maya me miro y asintió yo igual hice lo mismo, ambos desenvainamos nuestras espadas, para comenzar atacar. Maya con su súper agilidad y yo con mis saltos confundíamos a los piratas, ambos como el gran dueto que somos aniquilábamos a todos —Soldados bajen la escotilla de acceso para no perder oxígeno— ordene y los soldados que se quedaron habían bajado un grueso muro de aleación súper densa. Normalmente las reglas dictan evitar combate a cualquier costo pero bajo ataque de piratas la organización más buscada, tenían que ser eliminados — ¿Por qué habrán venido los piratas?— pregunte confundido ya que normalmente los piratas nunca nos atacaban ya que no solíamos estar relacionados de alguna manera.
—Sera por las reservas de Phazon que tenemos transportando— me respondió Maya, o eso quiero creer ya sé que miraba pensativa.
—Alto Maya ¿Cómo que Phazon? ¿Acaso estamos transportando un mineral corrupto?
—Sabía que no tenía que traerte a esta misión por lo paranoico que puedes ser.
—Paranoico se quedara corto…
En plena discusión escuchamos un grito femenino. Corrimos hacia la dirección del grito y era Amy quien estaba siendo secuestrada. Me lance sin pensar asesinando al pirata de una estocada, Amy me abraza como su héroe y luego un disparo, volteo a ver y era ella quien tenía un arma de energía y el pirata un agujero en la cabeza, ella solo sonrió. Desde ese ataque nuestro amor creció como nunca. La líder de colita de algodón, Ana había mostrado una habilidad tan rara que se dice solo su familia posee el ojo brillante, con el cual desplegó cinco cabezas de esqueleto las cuales dispararon su láser el cual destruyo a todos los piratas e incluso los lanzo al espacio el cual también acabaron con las naves enemigas.
Armstrong combatía con los que se salvaron de los láseres, con su súper fuerza y además de tener un cañón de plasma en su brazo derecho, disparo un potente rayo y luego cambio su arma a un sable de energía, para combatir cuerpo a cuerpo, con potentes golpes hacían que los piratas se desintegraban. Lo único malo es que solo era el primer asalto, un inmenso contingente de naves piratas llegaron para asaltarnos, lo único que pudimos hacer fue retirarnos en una nave de escape a un planeta desolado según los informes.
—Aquí la Capitana Maya fuimos atacados por piratas espaciales solicito transporte, repito, solicito transporte ya que fuimos atacados por piratas, nuestras coordenadas X60489, Y-00432 y Z-10559— llamaba al cuartel general para pedir ayuda.
Solo éramos nosotros ocho varados en un planeta desconocido, gracias al ataque tuvimos.
Armstrong junto con Víctor habían ido a buscar algún refugio para nosotros. Maya y Ana estaban sentadas en el suelo, quedándonos solamente Jet, Amy y yo…
—Oye viejo, aquí es tu parada— me interrumpió mi amigo para decirme que ya era hora de despedirnos.
—Gracias hermano, te la debo.
—No hay problema, solo véngate de ese malnacido.
—Eso hare.
Ya después de despedirnos mire el páramo desolado, el suelo era violeta con arena multicolor, sin duda era el lugar. Camine algunas horas y llegue hasta la cueva donde se decía que se escondía este cabrán asesino.
Datos de la F.S.I
Los miembros del equipo Alquimia estan ordenados por estaturas empezando por Araam quien mide 2.30m, luego Ayi con 1.95m, Jet con 1.84m, Agatha 1.72m, Maya 1.43 y Andros con 1.55
