Hola, aquí termina este pequeño arco de Andros


Capítulo Nueve: Libertad

Después buscar planeta por planeta, hablando con los diferentes líderes de los clanes de dragón kiryano. Nuestro trío llego a un planeta donde los dragones kiryanos eran esclavos de la Tecnounion. Andros observaba a través de unos binoculares, podía notar que incluso dragones infantes trabajaban como mano de obra, trabajando la tierra junto con los adultos. Los soldados no tenían piedad ante estos, gracias a que los dragones carecían de tecnología avanzada.

Andros anotaba sobre un mapa dibujado, las posiciones de los guardias y las horas de rotación de turno.

—Bien Andros, hicimos lo que pediste, tenemos los planos del campo— le decía Maya mientras le entregaba los documentos.

—Gracias, ahora esperen unos minutos en lo que diseño un plan— ordenaba el pequeño dragón a las felinas. Estas se marcharon para dejar al dragoncito trabajar con su ordenador portátil.

—Sí que Andros parece estar muy motivado— comentaba Shaona.

—Que puedo decir, el pequeñín quiere liberar su raza— respondía Maya mientras alzaba sus hombros.

Ambas gatas se recostaron a las faldas de un árbol para continuar su charla.

—Oye Maya, ¿Qué te pareció aquella historia que te pase?— le pregunto Shaona a su amante.

—La de la chica que secuestra un pueblo gracias a unos amuletos malignos y tiene a una rehén de la cual se enamora de su captora y luego le convence de redimirse, pero todos ya la menosprecian al punto de exiliarlas del principado a otro principado del cual aparentemente el hermano de la chica con Síndrome de Estocolmo es el gobernante y que además de la chica Estocolmo es la discípula de la gobernante del principado de donde fueron exiliadas y está loca por odiar a los homosexuales y rechazar toda ayuda que le quisieron dar su familia— resumía Maya la historia.

—Aja, esa misma historia ¿Qué tal?— volvió a preguntar Shaona.

—Pues genial, aunque al principio odie a esa princesita del sol, me parece mejor su hermana y la broma que le hicieron fue genial. Pero con los últimos capítulos ya parece haber recapacitado la princesa del sol y quiere buscar las paces con su discípula la chica Estocolmo; aunque no sé qué rayos tenga que ver toda esa falacia de los elementos de la armonía en una historia sobre la homosexualidad y el padre irresponsable que deja abandonada a su hija con aquella cartera me parece que es un gran ojete, pero ver que la relación de la chica que habla en tercera persona y la chica Estocolmo parece ir por buen camino, aunque ahora a la que odio es a esa repostera que solo la hace sufrir a la chica secuestradora. En serio ¿Quién rayos usa un anillo anti magia como método de castigo?— se expresaba de manera enojada Maya con respecto a la historia.

—A mí me parece algo romántica, digo tiene algo de parecido con nuestra historia— le comentaba Shaona de manera calmada.

—Aw, gatita, pero ni tú, ni yo secuestramos un pueblo y ni nos tuvimos como rehenes o captores— hablaba Maya mientras acariciaba la mejilla de Shaona, en ese momento, Andros regresaba con sus amigas.

—Tengo un plan— hablo Andros seriamente.

—Bien, compártelo niño— respondió Maya.

—De acuerdo. Esto es lo primero, esperaremos hasta el anochecer para irrumpir en la prisión, ya que es el momento cuando la seguridad baja mayor mente, con rondas de un guardia por hora y los cambios serán hasta las siete a.m. es entonces donde los tres entramos a la zona donde tienen cautivos a los dragones, los liberamos, destruimos este lugar y todos somos felices— explicaba el dragoncito con dibujos que parecen hechos por un niño de cinco años, en eso Shaona comento.

—Para ser alguien con avanzados conocimientos de hacker eres terrible dibujando— eso hiso que el dragón se sonrojara de vergüenza y Maya al verlo, golpea el hombro de su compañera.

—No te burles de él, no será perfecto, pero es mi pequeño geniecillo— decía Maya mientras abrazaba al dragón haciendo que se sonrojara aún más.

—Maya, por favor— decía sin poder ocultar su vergüenza.

—Auch, si duele amor. Como se nota que realmente eres su madre— se quejaba la felina mientras se sobaba el hombro.

Los tres tuvieron que esperar hasta la puesta del sol para comenzar a actuar. Se infiltraron por una alcantarilla siguiendo un recorrido trazado en un mapa holográfico que tenía el brazalete de Andros.

—Seguiremos unos cuatro metros más y luego daremos vuelta en la derecha— decía el pequeño dragón quien la hacía de líder por esta ocasión.

Haciendo caso de las indicaciones del dragoncito, llegaron hasta la lavandería del complejo. Maya fue la primera en entrar luego ayudo a Andros y al final Shaona. Avanzaron con cautela evitando ser vistos por los guardias, hasta llegar a la zona donde tenían cautivos a los dragones.

Maya usando su garra para forzar la cerradura y abrir la celda, abrió la puerta para que Andros entrase, a hablar con ellos.

—Sean libres, nosotros somos de la Federación de Seguridad Interestelar, escapen de sus ataduras— decía Andros en intento de hacer que los dragones entendieran, pero ninguno parecía estar dispuesto a obedecer al pequeño dragón, fue cuando una dragona le comento.

—No podemos, sin un líder de clan que nos represente, no somos más que dragones sin razón.

— ¿Qué? Pero, no necesitan un, líder para escapar— intentaba razonar Andros

—Entiéndelo niño, sin un líder no somos nada— agrego uno dragón macho.

Andros no entendía por qué estos dragones estaban muy desmoralizados y fue cuando recordó el emblema que le entrego aquel dragón anciano.

—Entonces me obedecerán con esto— gruño Andros mientras mostraba el emblema de su padre. En ese momento los dragones parecían sorprenderse.

— ¡LIDER DE CLAN!— grito un dragón.

— ¡LIDER DE CLAN!— grito otro dragón.

— ¡LIDER DE CLAN!— comenzaron a gritar todo los dragones.

Andros comenzó a gruñirles a todos los presentes y estos se comunicaban de igual manera, Shaona no tenía ni idea de lo que pasaba frente a ella.

—Amorcito ¿Qué ocurre? No se supone que el pequeñín les gruña de esa manera.

—No les está gruñendo, les habla en la lengua más característica de los dragones el Stradivarius, la lengua ancestral de los dragones— le explicaba Maya a Shaona.

—Stradivarius, me suena a marca de violines finos y ¿Cómo sabes que es un dialecto de dragones?— comento y le pregunto Shaona.

—Tengo una maestría en lenguas— le dijo Maya.

Andros entre gruñidos y gestos parecían motivar a todos los dragones de la gran celda.

—Hermanos míos, sé que soy alguien muy joven para ser un verdadero Líder de Clan, pero ayúdenme y tomaremos nuestra libertad, expulsaremos a estos inquisidores de aquí y tomaremos lo que es nuestro— hablaba Andros en Stradivarius.

Los dragones motivados por la revuelta comenzaron a salir de la celda, junto en ese momento llego un escuadrón de soldados de la Tecnounion, pero fueron rápidamente repelidos por los dragones que ahora se encontraban motivados.

Maya y Shaona ayudaban contra los soldados, cuando llegaron diezmadores de la Tecnounion para aplacar la revuelta de los dragones pero estos ya habían adquirido sus formas de pelea, las cuales ya eran imparables, los dragones ganaban cada vez más y más terreno cuando el llego, un pony de pelaje negro, sus cascos eran metálicos, como sus alas y cuerno también de metal, tanto su crin como pelaje eran negros, con un movimiento de su alabarda tecnológica repelió a una gran cantidad de dragones.

—Lancelot— hablo Maya.

—La odiosa Federación, tengo más que suficiente con las guardianas atacando el flanco este, Gawain tendrá que perdonarme esta, pero tengo asuntos con ustedes— le hablo el pony de la Tecnounion.

Maya comenzó a atacarlo, pero este se defendía con su alabarda, haciendo uso de sus habilidades Maya logro arañar al alicornio, este en venganza cargo energía de su arma y el disparo, pero Shaona se colocó enfrente de maya y usando un escudo de energía repelió el rayo.

—Gracias gatita— le agradeció Maya.

—Para eso son las parejas amorcito.

Mientras tanto Andros lideraba la revuelta la cual llegaba hasta el anarquismo, el jefe de seguridad de dichas instalaciones ya había abandonado el lugar para su bienestar. El pequeño dragón tomo un micrófono donde dio un anuncio.

—Aquí el líder de la rebelión, hemos tomado las instalaciones, a todo el personal de la Tecnounion restante, deberá de abandonarlo si es que no quiere morir.

Todos escuchaban las palabras del infante resonar por todo el complejo. Lancelot gruño ante la derrota y en ese mismo momento una pared reventó del cual otro pony de pelaje verde, crin roja, cascos como alas eran de metal se rastraba hasta Lancelot.

—Gawain— murmuro el pony negro.

—Ahora dejen ir en libertad a estos dragones o sufrirán las consecuencias— ordenaba una alicornio de pelaje blanco, crin de color blanco con mechones negros, portaba una armadura tipo caballero del zodiaco y una tiara, los ojos de la alicornio brillaban con intensidad.

Maya y Shaona miraban a las ponys que combatieron contra el pony de la Tecnounion.

—Tendremos que irnos ahora, Galactus odiara saber sobre esta pérdida— decía el pony negro, mientras que colocaba a su aliado sobre su lomo y desaparecían atreves de un portal.

Al final de todo lo sucedido, se podía ver como la prisión ardía en llamas mientras que Maya, Andros, Shaona, las guardianas Magic Galaxy, Sunset Shimmer y los dragones miraban felices.

Una dragona de dos metros sesenta se acercó al pequeño Andros y lo cargo en brazos.

—Mi dulce héroe, justo como tu padre— le dijo la dragona.

Andros parecía recordarla por sus recuerdos, pero pregunto por si acaso.

— ¿Tu eres mi madre?

—No pequeño, soy tu tía Klimat, tu padre Skull era mi hermano.

Andros no dijo nada al respecto y abraso a la dragona a modo de afecto. Al separarse, Andros volvió a preguntar.

— ¿Dónde están mis padres?

—Ellos… Mi hermano se sacrificó para que ustedes se salvasen y aunque te perdimos a ti y al otro huevo camino a un nuevo hogar, gracias a una flota de naves de guerra de esos desgraciados, cuando caímos al este lugar tu madre fue quien intento defendernos y sus últimas palabras fueron…— callo con solo recordar aquel momento. Andros solo se limitó a volverla abrazar.

—Está bien, estoy aquí tía— le consolaba el pequeño dragón. La dragona lloraba en silencio, pero feliz de encontrar a uno de su familia.

Mientras que Maya, Shaona conversaban con las dos guardianas.

—Entonces son guerreras que protegen el cosmos de la Tecnounion— intentaba asimilarlo Shaona.

—Así es, nuestro deber como Guardianas de la Armonía— aclaro Magic.

—De acuerdo, mira toma esta tarjeta y cuando tengas algún problema serio llama la Federación para ir en ayuda— le decía Maya entregándole una tarjeta de presentación. Ambas Guardianas se despidieron y se teletransportaron

Ambas felinas caminaron por la docena de dragones buscando al suyo, el cual estaba en un barranco mirando el amanecer junto con su tía.

—Andros— le llamo Maya, este volteo a ver a su amiga, tenía lágrimas en su rostro. Este se levantó y fue directo con su amiga para abrazarla también, ella solo lo tranquilizo con su ronronear. La dragona que lo acompañaba se acercó e inclino ante las felinas.

—Gracias por cuidar a mi sobrino, no tengo como recompensarles— les decía la dragona mientras lloraba, Maya solo acertó en decir.

—No tiene por qué agradecernos. Andros es nuestro compañero y gran amigo.

—Aun así gracias— continuaba la dragona agradeciéndoles.

Los tres volvieron al Seraph para volver a la Estación Espacial Vulpina a dejar a Shaona y regresar luego a la suya, la tía de Andros los siguió con algo en sus garras.

—Esperen antes quiero entregarle esto a mi sobrino.

Andros bajo de la nave y la dragona le entrego una foto de el con sus padres y un huevo sin romperse.

—Gracias Tía atesorare esta foto por siempre— agradecía el dragoncito para darle un último abrazo a su tía.

Durante el viaje Andros nunca despego los ojos de aquella foto en blanco y negro, Shaona se acercó y dijo.

—Ellos deben ser tus padres.

—Sí, supongo que aquel dragón con chaqueta de cuero y con el emblema de líder, mi padre Skull y la dragona que cargaba el huevo son mi madre y mi hermano o hermana perdido— explico Andros de manera triste.

—Entonces si dices que ese huevo está perdido, solo es de buscarlo— comento Maya.

—Pero no creo que sea un huevo ahora, ya tuvo que haber eclosionado— argumento Andros.

—Sí, pero con un escáner metamórfico podríamos identificar a tu posible hermano o hermana.

Después de dejar a Shaona en su estación y volviendo al suyo. Andros vuelve a intentar su prueba en el simulador donde ahora con Jet como instructor.

Andros y Jet avanzaban con mucho sigilo y usando tácticas de distracción lograron subir rápidamente al último piso donde se encontraba Maya; esta al verlos detuvo el cronometro.

—Una hora, con diez minutos, treinta segundos y cincuenta nueve milésimas, mucho mejor niño— felicitaba Maya.

Después de cenar Andros seguía sin poder dormir.

— ¿Sigues con insomnio campeón?— le pregunto una voz.

Al voltear el pequeño dragón se encontró no solo con Maya sino con todo el equipo.

—Sabes que siempre cuentas con nosotros amiguito— le sonreía Ayi.

—Cuéntanos tus problemas, hablar de ellos pueden aliviarse— agrego Agatha.

—Para lo que necesites campeón— termino Araam.

—Gracias chicos, pero solo pensaba en mis padres y mi hermano perdido, pero ustedes siempre serán mi única gran familia— les explico Andros. Todos se acercaron a él y le dieron un gran abrazo grupal, donde este se quedaba sin aire.

—Chicos, su amor me estrangu…— quedo sin aire el pequeño, haciendo que rieran todos juntos.


Espero que le hayan gustado las referencias Sempai.