Capitulo Catorce: Anum'E Ram
(Antes de los eventos del capitulo Conspiración 1° Parte)
En un salón de combate se encontraba Anum'E Ram entrenando con un Mike adulto. El alicornio con su armadura astral y su espada Knight King atacaba constantemente al errante fallando cada uno de los ataques que daba este. Anum se limito a golpearlo con su dedo índice estampándolo contra la pared. Mike parecía estar molesto y sus ataques eran erráticos lo cual Anum esquivaba sin dificultad alguna, lanzando un rayo mágico directo Anum el cual hiso rebotar con su mano izquierda, haciendo que impactara directamente a una pared.
— ¿Le molesta algo Emperador Mike?— le pregunto Anum de sorpresa para Mike, este le respondió.
—No, nada realmente.
— ¿Seguro? Ya que sus ataques suelen ser más efectivos y estratégicos que esto y su aura denota molestia e inseguridad— hablo el errante con su tono serio y frio.
Mike suspiro y comento.
—Es por el maldito consejo.
— ¿Consejo? ¿A que te refieres?— cuestiono el errante nuevamente.
—Después de la guerra celeste, convencí a todos los reinos a que formáramos un consejo para mejorar la comunicación entre los países, pero en lugar de mejorar las cosas, solo vieron como podían mejorar entre ellos a costa de los demás...
Explicaba el alicornio abatido acerca. Anum le lanzo una botella al pony quien reacciono de inmediato, este estrujo la botella haciendo que saliera un chorro de agua.
—Emperador, debo reconocer que sus méritos tanto en la susodicha guerra celeste como en cualquier otra de sus hazañas son de alabanza, el hecho que ahora no pueda usar a su escuadrón robótico, solo le da más razones para la desconfianza del consejo. Si usted requiere de nuestros agentes solo dígalo, investigaremos a quien usted desee, es de los nuestros a fin y al acabo.
Alentaba el errante. La puerta blindada se abrió entrando dos animales antropomorfos, uno era una pony de cabello naranja y pelaje azul, vestía con una bata científica y debajo de esta una playera negra y un par de pantalones azules, la otra era una búho de pelaje moteado siendo blanca con motas rojas, sus orejas estaban alzadas, vestía con una blusa de cuello de tortuga marrón y una falda azul claro y llevaba en brazos a una fenix que respiraba rápidamente.
—Aquí esta su compañera Emperador— comento la búho, entregándole a Holy.
—Hola Mike— le saludo aun con el cansancio que tenia consigo.
—Parece que te llevaste la peor parte del entrenamiento— se reía el alicornio.
—No hables que estoy muerta— decía la fenix intentando levantar su ala, pero le pesaba demasiado.
—Vallamos a la cafetería para que recuperen algo de energía y regresen a casa— anuncio Anum cosa que decanto tanto al alicornio como a la fenix.
Anum y Mike caminaban hacia la cafetería mientras que Holy descansaba en la grupa de su compañero. Estos llegaron y rápidamente se formaron en la fila, al llegar a la caja registradora el que atendía noto al alicornio y le dijo.
—Te maldigo a ti y a toda tu patrulla, por su culpa ahora estoy aquí como un simple cajero.
Le decía de todo el alienígena con forma de cangrejo, el alicornio y la fenix no se enteraban de nada.
—Perdón pero ¿Quién eres?— se disculpaba el alicornio por no recordarlo, cosa que molesto más al cangrejo.
— ¡QUUUEEEE! NO PUEDE SER QUE NO TE ACUERDES DE MI EL GRAN LORD KANGREJOFRITUS IV, CONQUISTADOR DE MUNDOS Y GALAXIAS— gritaba el cangrejo totalmente enfurecido.
Al decir eso, todos en la cafetería comenzaron a reírse
—Mike, ¿En verdad conoces a este chiflado?— le pregunto Holy quien esta muriendo de la risa.
—No, en verdad no recuerdo a alguien con un nombre tan ridículo— se reía el alicornio ante el alienigena, cosa que lo molesto aun más pero este escucho un quejido haciendo que todo el personal incluyendo a los presos que trabajan en la cocina callaran y al voltear el cangrejo miro a Anum con su mirada de seria, aterrándolo.
—Almirante Anum, q... que extraño que este usted aquí— sorprendido y asustado ante la presencia del errante, este le contesto.
—Solo acompaño al Emperador Mike, ponlo en mi cuenta— se limito a contestar el errante.
Ambos sorprendidos ante la autoridad que ejercía Anum ante el cuerpo militar que estaba a su subordinación. Los tres encontraron una mesa completamente vacía y se sentaron en ella.
—Disculpe Anum pero ¿Usted no va a almorzar?— pregunto la fénix al ver que no tenia alimento alguno el errante.
—No, nosotros los errantes dimensionales no ocupamos alimentarnos como los orgánicos, eso es gracias a que estamos hechos de energía cósmica— contestos el errante de manera seca.
Era bastante raro para Mike y Holy el charlar con quien primeramente se había mostrado como un enemigo burlón y ahora era el jefe de un ejercito el cual buscaba la paz. Ambos conversaron sobre los problemas del alicornio, sobre todo ahora que Equestria estaba sin gobernante y las princesas desaparecidas, este escuchaba atentamente y daba alguna que otra recomendacion
—Anum, hablar con usted sobre esto me alivia mucho enserio— le agradecía al errante.
—No tiene nada que agradecer Emperador, solo soy un humilde guia de su destino.
Holy estaba a punto de comentar cuando el brazalete de Mike comenzó a parpadear.
—Es Darkwing, será mejor volver a Equestria.
—Es porque ahora aquel reino esta sin gobernante y usted siendo de la realeza lo maneja por el momento— acertaba el errante.
—Si y también para impedir que Blueblood se haga con el poder
Comento el alicornio quien dejo la bandeja con algo de comida y Anum lo siguió hasta el teletransporte.
—Antes que se retire su majestad, quiero entregarle esto.
Mike tomo un pequeño control con un botón rojo en el centro.
— ¿Qué es esto?— pregunto la fénix.
—Esto es solo un botón de pánico, si todo llegase a salir de control solo debe presionarlo y atenderemos el llamado a la brevedad— respondió el errante.
—Gracias Anum, en verdad eres un buen amigo, pero si me gustaría que investigaran a una corporación en mi planeta se hace llamar Shinra S.A— agradecía Mike y Holy con una ligera sonrisa. Para luego ambos ser transportado hacia su planeta. Anum tranquilamente regreso a su oficina la cual había sido invadida por una chica de la misma raza que Anum, su meta-cuerpo era la de una mujer joven, vestía con un kimono naranja y azul recordando a los monjes shaolin, mientras que ella esta compuesto por materia roja y gases espaciales, su cabello lo tenia recogido en una cola de caballo.
—Chaos, ¿Qué estas tramando ahora?— le pregunto tranquilamente.
—Je, je nada nuevo. Solo estoy buscando tus planos de la bio arma conocida como Tyrants— se reía la chica mientras buscaba en el ordenador.
Anum simplemente desconecto el sistema haciendo que la chica se enoje.
—Oye, que la estaba usando— se quejo.
—Lamento informarte que el Proyecto T fue cancelado y todo registro sobre eso fue eliminado, no queda nada de tu interés.
—Jo, que malo eres Entrophy, es que nunca te enseñaron a ser caballeroso con las damas.
—Hasta donde yo se, no eres más que una traidora y te sugiero que te largues ahora mismo si no es que queras tener una charla tu hermano Dimentio.
El comentario de Anum hiso enfurecer a Chaos y esta para no tener que enfrentársele a su hermano mayor abriendo un portal a una dimensión desconocida. Esta ingreso por este escapando, en ese justo momento había entrado Dimentio.
—Escapo— murmuro el arlequín.
—Si.
—Bueno, al menos tenemos la grabaciones de seguridad.
—Ella sabe que todo esta registrado y monitoreado, tuvo que haber hackeado el sistema para entrar a mis archivos.
—Y ¿Qué buscaba?— pregunto el arlequín.
—El Proyecto T— contesto secamente.
—Eso no tiene sentido. Ese proyecto no fue más que un fracaso ¿Por qué buscaría algo como eso— se cuestionaba el arlequín errante.
—Estas consiente que hace poco la gran Reina Galaxandria llamo a mi presencia.
—Así es, ahora tenemos el estudio de los mutantes y el antídoto para la reversión mutagena.
—Bien, pue tu querida y estúpida hermana despertó al dragón de doce cabezas— al mencionar aquella bestia Dimentio se sorprendió.
—Esa bestia no debe de despertar por nada antes de tiempo, su portador podría morir por la sobrecarga de poder que posee— hablo de manera muy seria, cosa que era muy rara en el.
—El orbe sagrado que poseía se lo logre arrebatar, pero el daño ya estaba hecho— comento Anum.
—Sera lo mejor mantener esto en secreto, no queremos que más bestia despierte o locas lo intenten. Tendré que conversarlo con el jefe. Anum te dejo esto— diciendo esto, Dimentio desapareció de la misma manera que había llegado.
Anum reconecto su ordenador, saltando todos los archivos que Chaos había dejado abierto. Este revisaba minuciosamente cada uno en busca de alguna pista extra, sin encontrar nada realmente útil. Este lo volvió a apagar el equipo y salió de su oficina rápidamente, caminando sin que nadie sospeche, se acerco a una pared, este activo un panel del se abrió una compuerta. Entrando en esta y la compuerta se volvió a cerrar sin dejar rastro alguno. El errante acciono un interruptor encendiendo las luces, eso hiso despertar a un par de lobos robóticos de pelaje blanco y negro e igualmente a un perro que parecía estar hecho de huesos y alrededor de este en llamas moradas, dándole un aspecto atemorizante y tierno a la vez ya que este cuando ladraba lo hacia como un cachorro juguetón.
El errante dimensional tomo un desfibrador de iones y un pulsador eléctrico, para continuar trabajando en lo que parecía ser una nueva arma. Los lobos actuando como asistentes de Anum le pasaban las herramienta que necesitaba, ajustando unos últimos toques fue interrumpido por su comunicador.
—Aquí Anum— contesto este algo molesto.
En la pantalla se podía ver a Andros junto con un grupo de arqueólogos, estos tenían grandes sonrisas
—Señor, hemos concluido la investigación solicitada en la Ruinas Delta, le enviare los informes y un objeto que podría interesarle.
En una de las pantallas comenzó a recibir toda la información, mientras que en su mesa de trabajo había aparecido una esfera de metálica de color rojo con detalles dorados. Anum al verla sonrió aunque su mascara no le permitía observarle sonreír, estaba más que alegre.
—El Orbe de Uroboros, una de las cinco piezas para crear el Gran Cañón de Energía Infinita, la arma cúspide de los Iluminados. ¡Dhama!, lleven esto a la bóveda impenetrable, es de suma importancia el tenerlo en resguardo— ordeno con imperativa.
Ambos lobos robóticos obedecieron la orden y tomando el objeto con magia lo llevaron hasta una pequeña caja de seguridad de la cual los lobos la abrieron gracias a un escáner ocular, depositando el objeto sin más y cerrando nuevamente la pequeña puerta que se encontraba oculta por todo el laboratorio. El errante volvió a los ajustes de su arma y al terminarla la probo en una pequeña galería de tiro.
—Prueba del Rayo de partículas Lambda, intento numero cuatro— hablaba hacia los lobos quienes grababan la prueba del arma, este comenzó a disparar a diferentes blancos, ambos lobos miraban detenidamente el arma de Anum. Cuando termino la ronda, los lobos comentaron.
—Se a mejorado la potencia de fuego de un quince porciento a un treinta porciento, su cadencia de tiro se ha visto reducida de cuatro segundo a dos coma cinco segundos por disparo.
—Mucho mejor que en la prueba anterior, pero aun no es un arma viable para su distribución global, de momento la reservare para un equipo de asalto rápido.
Anum salió de su laboratorio dejando a los tres a su resguardo. Este avanzo a un teleporté, este apareció en la estación espacial del equipo Alquimia, este subió hasta llegar a la estancia principal donde se encontraban Ramsés junto con Rapter y Steven jugando con la consola. Anum había pasado de estos sin que lo notaran pasando directamente a la oficina de Araam quien estaba revisando varios documentos junto con Ayi y Maya.
— ¿Se puede?— pregunto este haciendo que los tres se sobresalten.
—Por su puesto señor, estábamos revisando algunas cosas de las misiones pasadas— respondió el minotauro.
—Olviden eso. Maya, Ayi ustedes junto con su antiguo compañero Jet se infiltraran en una corporación corrupta.
— ¿Quién a solicitado tal misión?— pregunto el conejo.
—El Emperador Mike Bluer.
Los tres sorprendidos ante el solicitante, tomando mayor seriedad al escuchar todo lo que estaba ocurriendo en su mundo.
—Lo haremos jefe. Todo sea por nuestro amigo.
—Bien, Araam tu y el resto de tu equipo buscaran a los insurgentes y sobre todo a un tal Soldado quien a estado atacando directamente a la dicha corporación como aliados en potencia, sean precavidos— les daba indicaciones el errante a su equipo elite.
— ¿Cuándo debemos actuar?— pregunto Ayi.
— De preferencia ahora, ya que el Emperador esta bajo efectos de Materia Negra y por su afinidad elemental eso le podría traer varios problemas.
—De acuerdo señor partimos ahora.
Todos salieron para abordar su nave, incluyendo a los pequeños quienes estaban emocionados por el viaje. Anum quien solamente miraba al equipo marcharse, este bajo al hangar y abriendo la escotilla del cual este comenzó a caminar por el espacio, viajando si destino alguno, recorriendo varios años luz, hasta topar en un sistema solar del cual se contaba con solo un planeta orbitando alrededor de un sol de relativamente joven. Con un desgarre de la realidad, abrió un portal directo al planeta que tenia a la vista. Aunque por error llego a un campamento Necron, todos al verlo le apuntaron con sus armas. Anum sin siquiera estar preocupado por el enemigo, solo aparento bostezar.
—Vaya, parece que me equivoque de coordenadas. Bueno no es nada que no se pueda resolver con un poco de fuerza bruta. Arte Cósmico, Espada Galáctica.
Este invoco un mandoble el cual lo tomo con solo una mano y con un simple movimiento creo una onda expansiva que arraso con todos los necrons.
—Patético, aunque no estoy para acabar con ustedes.
El errante se acerco directo a base donde se encontraba el líder del campamento, pero en lugar de eso encontró a una pony de pelaje blanco con un arma laser y el líder necron en el suelo.
—Hola querido, ¿Qué te trae a este triste lugar?— pregunto de manera tranquila.
—Alexandra Wong, es de suma importancia que cooperes conmigo para la siguiente misión— contestos el errante de manera fria.
—Jo, jo ¿Y se puede saber que es lo que necesita un Alto señor de la Federación a una simple caza recompensas como yo?
—Tus aptitudes son más que sobresalientes y tu índice de éxito en las misiones son del cien porciento— Anum reconocía la habilidad de la pony.
—Si, soy la mejor en mi trabajo...
—Esta misión es muy importante, para el cosmos. Este mapa te dará las instrucciones de la misión— el errante le entregaba una esfera de la cual mostraba un mapa holográfico.
—De acuerdo, reconozco ese lugar, es una antigua fortificación aria pero ahora no es más que solo escombros y maleza— comentaba la pony con desinterés.
—De hecho no, debajo se creo una base subterránea para la creación de nuevas amalgamas, todas dirigidas por el Dr. Alabaster, tal vez lo recuerdes.
—Claro, ese chiflado al servicio de Arek— comento la pony recordando su enfrentamiento en aquel laboratorio sumergido en el lago.
—Se cree que tiene en su posesión un hibrido con sangre de la especie raggash, una especie muy peligroso, sobre todo ahora que los construye con mejoras cibernéticas.
—Y ¿Quieres que yo destruya esa locura de monstruo?— pregunto con tranquilidad.
—No, si puedes confirmarlo será más que suficiente, ya que los raggash son una especie de luchadores, su crecimiento es bastante lento los primeros años, pero la misión real es robar los archivos secretos.
—Eso es todo, bastante sencillo. Ahora ¿Cómo me pagara por mi servicios, sabe que no soy nada barata?
Anum no contesto tal pregunta y solo mostro un lingote de metal estelar. Cosa que sorprendió mucho a la pony.
—Esta es la mitad, cuando termines te daré otro.
Alexandra sonrió ampliamente ante el ofrecimiento de un metal tan extraño que su precio en el mercado negro sobresale los estimas establecidos, llegando su compra a niveles de valor extremadamente altos. Anum usando otro desgarre de realidad regreso a su oficina la cual solo el ordenador mostraba una luz roja parpadeante, este lo activo saltando una notificación, la leyó detenidamente y solamente se sentó en su silla recargándose sobre esta.
—El plan esta en marcha. Ahora solo falta descubrir el resto de las piezas del cañón y la arma de destrucción galáctica estará lista— decía para si mismo el errante.
