Hola a todos, este sera un especial. Ya que abra un nuevo dueto de agentes. Este fanfinc se dividira en dos el primero será Maya y su grupo los cuales proteger el universo de peligros como los necrons y este nuevo dueto que se encargará de casos no tan épicos pero si importantes.
Especial 1: Sangre Negra.
La ciudad se preparaba para el verano, donde todos mostraban su ánimo con un tarro de cerveza o con juegos. En la calle se veían caminando dos mejores amigos: un dragón, y un zorro, jugando entre ellos con pistolas de agua como los mejores amigos. Sin percatarse, el dragón choca por accidente con alguien, y al levantar la vista, se topó con una coneja de pelaje café claro, cabello castaño caoba, ojos dorados con unos lentes grandes, y que usaba un sweater de lana rosa con un chaleco blanco, una minifalda escocesa de color negra y unas medias amarillas que resaltaban sus largas piernas. La coneja estaba en el suelo junto a varios libros bastante pesados de universidad, y entonces ambos amigos rápidamente se dispusieron a ayudarla a levantarlos.
—Gracias pequeños, son tan amables ustedes dos… — agradecía la coneja, mientras acariciaba su antebrazo —, puedo yo sola.
—Podemos acompañarla, si quieres— dijo el zorrito mientras el dragón asentía.
—Qué amables pequeños, ya no hay gente como ustedes— sonreía la coneja, aunque sus ojos expresaban tristeza, cosa que no pasó desapercibida para el zorrito.
De modo que ambos acompañaron a la coneja hasta su hogar, y ella los recompensó con unos cuantos dulces, haciendo que estos se fueron felices a su destino.
Una semana antes de las fiestas.
Universidad local 14:30 pm.
En la Universidad local había ocurrido un accidente: una estudiante se había suicidado lanzándose desde un decimoquinto piso. La víctima era una humana de tez blanca con pecas en el rostro, cabello negro, y usaba un uniforme de colegiala con zapatos negros. La policía de la universidad llevaba el caso, puesto que era la quinta víctima de suicidio, así que pidieron refuerzos a la Federación para la resolución del caso. Entre los investigadores se encontraba el Comodoro Ayi, la Sargento Maira, una humana de tez blanca, que además del uniforme de policía local, llevaba puesto un saco blanco, y los agentes detectives de la Federación, Cristopher y Eleanor. El primero era un lobo de pelaje gris claro y negro, con un puro el cual fumaba, vestía una camisa azul profundo y un pantalón negro. La segunda era una lechuza de plumaje blanco con motas negras, y vestía una camisa negra remangada con chaleco de tela de color rojo y un pantalón azul mezclilla, sobre su cuello traía un collar donde colgaba su placa de la federación. Ambos tenían un carácter serio.
—Comodoro— llamó el lobo al conejo.
—Cris, Eleanor, me alegra verlos— dijo feliz el aludido.
— ¿Algo acerca de la víctima? — preguntó la lechuza.
—Sólo lo que sabían los mirones: su nombre era Jessica, su edad era de veinte y su hobby favorito fue el ajedrez.
—Vaya, esto es peor que Castillo Anaguma — bromeaba el lobo, por lo que su compañera le dio un codazo. Por otro lado, el conejo se había quedado en blanco para responder.
—Perdónalo, comenzó a jugar Shogi hace apenas tres días y ya se cree experto, el baboso— se disculpó la lechuza ante el comentario de su compañero.
—Sí, igual que Maya cuando juega black jack, salvo que ella sí se lleva tu dinero— comentó el conejo de manera irónica.
Una de los médicos forenses era una gata prrshan de pelaje rosado y ojos rojos, también usaba el traje estándar de la policía local, aunque sobre éste llevaba puesta una bata blanca, y cubría sus garras con guantes de látex. La felina se acercó a los cuatro oficiales.
— ¿Encontraste algo, Mia? — preguntó la sargento.
—Aún nada... bueno, de hecho, en su bolso encontramos sedantes, pero según el informe médico de la chica, los consumía desde hace meses para combatir el trastorno de ansiedad. Además, en sus muñecas, muslos y tobillos hay signos de quemadura por cuerda.
—Será masoquista… — comentó el lobo, y su compañera le dio otro codazo.
—Gracias— agradeció el conejo, y la gata se despidió del grupo.
—Debemos retirarnos, los dejamos en ustedes, agentes. — dijo la humana mientras se retiraba con el conejo. Los agentes comenzaron a hacer preguntas a los conocidos cercanos de la víctima; muchos respondían que ella se había alejado de casi todos salvo una, su compañera de habitación. Por lo que a continuación, ambos agentes fueron directamente con ella, quien se encontraría en la biblioteca de la facultad, según los testimonios. Efectivamente, no tardaron en encontrarla allí. Se trataba de una coneja de pelaje café, cabello castaño caoba y ojos ámbar. Tenía unos grandes lentes, playera blanca con estampado de estrellas negras y pantalones verdes. Los agentes la encararon directamente.
—Disculpa, ¿tú eres Ángela? — preguntó Eleanor.
—Sí, oficial. ¿En qué puedo ayudar? — inquirió Ángela a su vez.
— ¿Conoces a esta chica? — el lobo le mostró la fotografía de la víctima.
—Sí, es mi compañera de habitación, ambas rentamos un departamento cerca del campus— respondió la joven, algo confundida.
— ¿Cuándo fue la última vez que la viste? — preguntó la lechuza.
—El jueves pasado, en su trabajo, le dije que me iría a casa de mis padres durante el fin de semana para estudiar más tranquila, y de ahí no la vi otra vez. ¿Por qué este cuestionario?
—Jessica está muerta, se suicidó a las trece horas con quince minutos, lanzándose desde un decimoquinto piso— respondió directamente el lobo, cosa que sentó de manera horrible a la coneja, como un golpe al estómago.
—Por dios, ¿En serio? — se preguntaba a sí misma.
—Créelo amiga, y necesitaremos tu ayuda para revisar sus cosas para ver si podemos encontrar alguna pista. — solicitó seriamente el lobo.
—Claro… síganme — contestó la coneja, que no salía de su perplejidad.
Avenida Chess, Edificio Whisstown.
Habitación de la víctima. 14:50 pm.
La coneja conocida como Angela llevó a los agentes al cuarto de su compañera, el cual estaba muy ordenado, tanto que no parecía un piso de estudiante. La agente Eleanor comenzó a investigar las cajoneras de la occisa, revisando minuciosamente centímetro por centímetro.
—Deberías fijarte en la estantería sobre la cama, puedo oler algo amargo en ese lugar— señaló el lobo, y la lechuza se acercó un poco, logrando visualizar algo extraño: un pequeño bote con una sustancia negra.
—Analízalo— ordenó Eleanor mientras le lanzaba el químico a Chistopher, quien luego de olfatearlo, estornudó en pocos segundos.
—Ángela, ¿sabe que es esto? — preguntó el lobo a la coneja quien se encontraba devastada.
—No— respondió esta.
—Esto es Hidrocaseína, también conocida como "El hada siniestra", esto se hace a base de óxido de potasio, ácido clorhídrico, etanol, hidróxido de aluminio y además un derivado de metanfetamina. Sus efectos son mortales en altas cantidades, cien miligramos pueden estimular zonas cognitivas, dar sensación de tranquilidad y poder, pero a la larga esto solo hará que la piel se vuelva morada a negra y comience un efecto de descomposición muscular. — explicó la lechuza, cosa que la coneja no tenía ni idea.
—Jamás había visto eso, hemos estado en muchas fiestas donde hubo drogas, pero Jessica era muy cauta con esas cosas — comentó Angela, sin poder creer que su compañera llegara a tener contacto con semejante sustancia.
—Entonces, no sabes nada acerca de esta sustancia — insistió la agente Eleanor.
—No, nada— respondió la estudiante con miedo.
—De acuerdo, te creo, aun así, deberás acompañarnos a la comisaria para dar tu declaración— dijo el lobo.
Comisaría Central.
Morgue 15:20 pm.
Llegando a la comisaría con la chica, los agentes la estuvieron interrogando más a fondo, y ella relató sus acciones días antes de la muerte de su compañera. La comisaria tenía su propia morgue, donde estaban trabajando con el cadáver, y la agente Eleanor fue directo al lugar mientras su compañero seguía interrogando a la sospechosa. En dicha sala, se encontraba una mujer de piel verde, usaba el típico traje médico forense mientras revisaba el cuerpo, y en otra sección de la sala se encontraba un zorrito de pelaje azul con blanco con el mismo uniforme. Éste se encontraba frente un microscopio, ya que analizaba unas muestras de sangre. Al rato, una pantalla de computadora arrojó los resultados, y una vez impresos el zorro fue a entregárselos a la mujer.
—Al parecer, a esta chica le encantaba la fiesta rave. Había demasiado LSD en su organismo, además de otras sustancias como dextrometorfano y algunas neurotoxinas. — confirmó el zorro.
—Gracias Steven.
— ¿Qué más encontraste, Agatha?
—Bueno, chico, como lo había indicado Mia, el cuerpo presenta quemaduras por cuerdas en varias zonas, denotando un posible gusto por el bondage, dados los golpes y moratones en partes no visibles al público — explicaba la mujer al tiempo que mostraba los diferentes golpes del cuerpo de la víctima.
Fue en ese momento cuando entró la agente Eleanor.
—Agatha, ¿cómo van los análisis?
—Bastante normales, el examen de toxinas no arroja nada diferente de una adicción a las drogas.
—Como hidrocaseína — puntualizó la agente, pero los dos forenses negaron con la cabeza.
—No hallamos esa sustancia en su sistema. Además, si la hubiera consumido, se notaría un nulo número de glóbulos blancos, incluso llagas musculares y abscesos en las arterias. Sabemos que no es la verdadera materia negra, pero aun así es peligrosa — explicó el zorro.
— ¿Qué edad tienes? — preguntó Eleanor, al notar la escasa estatura del muchacho.
—Dieciséis— respondió éste tranquilo.
—De acuerdo, por el momento no hay nada más que hacer, gracias— se despidió la lechuza de los forenses.
Regresando a la sala central, aparecieron otros dos agentes detectives de la policía local. El primero era un lince rojo que usaba unos anteojos pequeños con tinte azul, iba bien vestido, con una camisa blanca, un chaleco negro y una corbata roja, pantalones oscuros. El otro era un león con una gran melena blanca, usa una playera negra lisa y pantalones de mezclilla. Entre los dos tenían atrapado a un camaleón de escamas moradas y verdes, de apariencia malandra, con una sudadera negra y pantalones cortos con una cadena.
— ¿Qué nos traen, chicos? — pregunta el lobo.
—Este sujeto traficaba con sustancias ilegales — respondió el lince. Y el león lanzó la mochila que había confiscado al lobo, quien al abrirla encontró más de la sustancia como la que tenía Jessica en su habitación.
—La misma mierda, es nuestro dealer — comentó el lobo,
—Hijo, estás envuelto en una mierda grande, y puedes ir a prisión con cadena perpetua a menos que nos ayudes — Eleanor le hablaba de manera sutil pero severa al camaleón, quien cambió de color morado a un celeste pálido.
—De acuerdo, ayudaré.
La lechuza se llevó al traficante a la habitación de interrogatorios, mientras el resto observaba a través de un espejo.
—Me presento, soy la agente Eleanor Hopkings, ¿has visto a esta chica antes? — mostrándole la fotografía de la víctima.
—Sí, es una compradora habitual, pero dejé verla como hace tres semanas y luego de la nada volvió con un frasco de hidrocaseina preguntándome cuál era la mejor manera de consumirla. Yo le recomendé que mejor no lo hiciera, por seguridad, esa droga sintética es sumamente fuerte, con una dosis alta y obtienes un sangrado nasal además de alucinaciones, con una mayor cantidad, la muerte segura.
—Entiendo, dime una cosa. ¿Cómo es que tienes una mochila con más de ochocientos kilogramos de esta sustancia si no la recomiendas usar?
—No es por gusto, era un encargo de mi proveedor, a veces suelo hacer encargos para este como un simple mensajero.
— ¿Y qué puedes decirme sobre este proveedor?
—Es un humano, se llama Joseph Guerrero: piel oscura, cuerpo fornido y un gusto por las mujeres, suele encontrarse en un bar clandestino cerca de los muelles.
—Gracias por la información, hablaré con el juez para que este vea tu cooperación con nosotros y posiblemente te pueda reducir la sentencia.
—Gracias, agente—agradeció el camaleón.
La agente Eleanor abrió la puerta mientras dos oficiales entraban para arrestar al camaleón.
Estación de Policía
Sala de juntas 16:40 pm
— ¿Cómo vamos con la investigación? — preguntó Ayi.
—De la chingada, por más que revisamos e investigamos parece que el cabrón está dos pasos adelante de nosotros— respondió el lobo mientras tiraba las cenizas de su puro en un cenicero.
—Aún falta hablar con algunos conocidos de Jessica, como sus familiares— comentaba la lechuza.
—Pues eso será imposible, resulta que el único familiar era su abuela, que falleció hace un año — comentó el lince, quien hojeaba el registro familiar de la víctima.
—Carajo— maldijo el lobo.
—No te desesperes aún, vayan a la universidad a investigar— ordenó el conejo cuando de improviso un policía humano llega.
—Señor, tenemos otra víctima— anunció.
La noticia sorprendió a los agentes, pero el oficial agregó.
—Si, pero está aún con vida, ahora mismo se encuentra en el hospital.
Todos se movilizaron salvo el conejo, quien miraba una pizarra donde se encontraba las fotografías de dos hombres y tres mujeres, entre estas Jessica, y otros cuatro eran un león de pelaje oscuro, jugador de Rugby, su muerte fue causada por sobredosis de narcóticos; un águila de plumaje de color café claro que fue encontrado en un salón de clases, colgado; la siguiente era una gata mrrshan de pelaje azul con motas, esta se había dado un disparo desde el lado izquierdo de su cabeza; la siguiente era una perra pastor aleman, estrella del equipo de atletismo de la universidad, que había sido encontrada detrás de un callejón cerca de un bar, estrangulada y llena de moratones y cortes; y al final, Jessica, quien murió por arrojarse desde una gran altura. Todas las victimas parecían haberse suicidado, pero eran demasiadas coincidencias como para tomarlas a broma, el caso tenía un tiempo de entre tres a cuatro días, pero con Jessica y esta nueva víctima no hubo más que un par de horas.
Steven se acercó al conejo para conversar.
— ¿Qué opinas? — preguntó el conejo al zorro
—El ignoto es alguien astuto, no tiene que usar la violencia para sus víctimas, aunque en el caso de Sheila, la pastor, esta parece haber forcejeado con el asesino, dando a entender que no logró su cometido de matarla con guante blanco, por este. Crucher, el león, era un tanto introvertido ante el público. Su mejor amigo era un tigre y este dejó el equipo, asilándose en su habitación después de saber sobre el suicidio de su amigo.
—En verdad le afectó… — comentó el conejo.
—Bueno, según algunos conocidos, han sido amigos desde el preescolar, eso es amistad y no chingaderas — se reía de manera incómoda el zorrito.
—La segunda víctima es Hudson, un águila bastante seria, parte del equipo de ajedrez y fanático de los comics, igualmente introvertido, no solía hablar con nadie excepto con una chica, una zorra llamada Caroline...—Explicaba el conejo cuando fue interrumpido por Steven.
—Curioso, todas las victimas tuvieron contacto con ella por lo menos tres horas antes de fallecer. Cada uno tenía algo que ver con ella, según lo que sabemos.
— ¿Piensas lo mismo que yo? — pregunto Ayi.
—Sospechosa principal— respondió este.
—Sospechosa principal— repitió el conejo.
Universidad Local, Despacho del Decano 17:20pm
El león agente se hallaba interrogando al Rector de la institución, este era un zorro rojo, el cual portaba un traje bastante costoso y gafas redondas.
—Cinco de sus estudiantes han muerto por suicidio, ninguno de estos parecía tener un motivo para hacerlo.
—Un acontecimiento bastante trágico, pero no puedo hacer nada fuera de mi alcance.
El león golpeó el escritorio con violencia y su compañero lo tomó del hombro.
—Vámonos John, es obvio que no sabe nada.
—Está bien, Sebastián — aceptó el león de buenas a primera.
Ambos se alejaron, para continuar investigando a los demás sospechosos. Mientras tanto de una habitación adyacente salía una zorra.
—Bien hecho decano, si sigue así tal vez Joseph le dé algo de las ganancias o si no, ya sabes— hacia un ademan de que le cortarían el cuello.
—No me amenaces Caroline, sé que es lo que debo hacer y cumpliré mi parte.
Hospital Duvalier
Sala de Emergencias 17:50 pm
Los agentes se Chistopher y Eleanor se encontraban interrogando al paciente después de haber despertado en una sala de emergencias. El joven era un humano de piel morena, cabello negro y ojos azules,
— ¿Tu eres Lloyd? — pregunto la lechuza mientras mostraba su placa.
—Así es ¿Qué quieren?
— Solo hacerte unas preguntas— respondió el lobo tranquilamente.
—Primero, ¿Recuerdas algo de lo sucedido antes de despertar en el hospital? — pregunto la lechuza.
—Algo, solo que estaba en la cafetería, y estudiando para el examen, luego de hablar con una amiga y luego una explosión, después despierto aquí con ustedes— respondió el muchacho quien le dolía la cabeza por recordar.
—Cuándo dijiste que escuchaste una explosión ¿A qué se refería? — volvió a cuestionar la lechuza.
—No fue exactamente una explosión, sino más bien como un disparo— rectifico el joven.
—Lo que dice es que estabas en la cafetería en sus asuntos y luego alguien te disparo en tu hombro izquierdo y por el impacto te golpeaste contra filo del acero de la mesa de atrás abriéndote la cabeza y caer de golpe al suelo— razono el lobo.
Aquel joven al no recordar mucho de lo sucedido se quedó sin palabras.
—Cierto, te dispararon y te dieron tres puntos de sutura en la cabeza— añadió el lobo.
—Hijo, lo que queremos decirte es que hay un asesino en serie en tu universidad— resumió la lechuza.
El joven humano no contesto ante los oficiales, los cuales perdieron el interés y se marcharon.
Estos se subieron a su automóvil. Eleanor seguía mirando la carpeta de las víctimas, cosa que noto su compañero.
— ¿Algo te aqueja?
—Es solamente el patrón de ejecución, ninguna de estas víctimas concuerda la una de la otra— respondió su compañera pensativa.
—Solamente que conocen a una misma chica, la cual sabemos que ahora está en la comisaria dando su versión de los hechos.
En ese momento sonó la radio de la unidad.
—Agentes Eleanor y Cristopher hay una persecución vehicular cerca de ustedes en las avenidas Maximus y 11° oriente.
—Entendido— respondió el lobo, quien encendió la unidad.
Ambos acudieron a la persecución corriendo por las calles de la ciudad. Una patrulla perseguía a un automóvil modelo Mercedes-Benz Clase C, de color celeste. Cuando llegan interceptando los oficiales Cristopher y Elearno, haciendo que el vehículo sospecho girara de manera brusca y chocara contra un poste de alumbrado público, ambas parejas de oficiales se bajaron para revisar al sujeto, el cual este salió con leves heridas gracias a la bolsa de aire, el cual era un hombre caucásico de cabello rubio, ojos color avellana, vestía con una sudadera negra, con pantalones azules y zapatillas deportivas.
El agente Jhon con su fuerza lo retuvo en el suelo mientras lo esposaba.
—Tienes derecho a guardar silencio o todo lo que digas será usado en tu contra, tienes derecho a un abogado si no puedes pagar uno, el estado le asignará uno de oficio— le decía el lince al sospechoso que era metido en la parte trasera del vehículo.
Comisaria Central 18:30
— ¿Qué tenemos? — pregunto el conejo al ver a un nuevo sospechoso.
—Solo un idiota que huyo de nosotros, nada grave hasta el momento— respondió el lince.
—De acuerdo y antes que se me olvide Cristopher llamo tu señora— le aviso el conejo, cosa que el lobo recién se acordaba.
—Rayos, tengo que ir por mis niños a la escuela y ya es muy tarde, les prometí que pasaría la tarde con ellos y todo el fin de semana.
—Adelante, tienes permiso amigo— le concedió la oportunidad el conejo.
—Gracias jefe— agradeció este y se fue corriendo de la estación.
—Llévenlo a la sala de interrogación— ordeno el conejo.
En la sala, se encontraba el joven sentado, en eso entra el lince compañero del leon.
—Buenas noches, soy el detective Sebastián Moren y tú debes ser Alexander.
—Yo no hice nada— dijo nervioso el joven.
—Tranquilo aun no te culpamos de nada (aun), solo quiero charlar— hablo tranquilo el lince.
—Bien.
—Aquí tengo tu expediente, peleas callejeras, conducta imprudente, manejo temerario, robo a mano armada. Tienes un historial algo tranquilo.
El joven rubio no contesto.
—Cuando tenías quince, te emborrachaste y tuviste un altercado con otro sujeto en un parque público y hasta golpeaste a un oficial, también garabateaste varios anuncios del alcalde durante su campaña electoral. A los dieseis tuviste varias infracciones vehiculares, desde exceso de velocidad, ignorar varias señales de tráfico y casi atropellar a una anciana y también a los dieciocho años conducción en estado de ebriedad. A los veintitrés asaltaste una tienda de conveniencia con una pistola.
—Es muy sencillo conseguir armas de fuego— comento el joven.
—Concuerdo contigo— se limitó a decir el felino.
El joven detenido toma una jarra con agua y se sirve en un vaso de plástico que se encontraba en la mesa.
—Bien, pongámonos serios ¿Por qué huías? — pregunto el detective.
—No lo sé.
—Se sincero quieres, tienes un cargo por evasión a la autoridad. Por lo que revisamos encontramos en la cajuela de tu auto, había una buena cantidad de drogas como para meterte por doce años en prisión hijo.
—No son mías— contesto tajante.
—Si no son tuyas ¿De quién es toda esa cantidad de hidrocaseína? —pregunto.
—Joseph Guerrero— respondió.
En una habitación adyacente los agentes miraban y escuchaban la conversación de Sebastián con el sospecho y al escuchar el nombre de Joseph nuevamente, de algo seguro estaban los agentes.
—Es la segunda vez que escuchamos su nombre— comento el conejo.
—Señor, no creo que tenga nada que ver un traficante de drogas, con estos casos— le respondió el león.
— ¿Tú crees? — le pregunto de manera retórica.
—Em...
—Escucha, en otra ocasión volvimos a interrogar al camaleón y esta vez como infiltrado tomo una lista de todos los vendedores y compradores de la zona ¿Adivina quienes estaban?
—Nuestra lista de víctimas.
—Exacto y por eso tenemos que ir a arrestar a ese malnacido... eso y además de esto.
Le entrego una lista con compradores habituales, los cuales las víctimas se encontraban en esta.
—Todos ellos abandonaron después que ingresaran a terapia de grupo— comento este.
—Bien, ahora solo queda la incógnita de Caroline.
—No hay ninguna, Caroline es la matona de Joseph. Se asegura que los que dejan de comprar no hablen a la policía.
—Una zorrita de lo más mortal, me gusta— comento el león con un poco de lujuria.
—Calma símbolo sexual, primero atrapamos al desgraciado y luego vamos a un centro nocturno Araam me recomendó uno bueno.
—Desde que murió mi mujer, no eh tenido algo serio desde entonces y mi hija... es lo único que me queda.
—Te entiendo hermano, pero ahora debemos hacer pagar a un desgraciado.
Colegio Privado Osuna 19:20.
Mientras tanto en un colegio privado dos cachorros el cual eran un niño y una niña vestían con el uniforme de este y estaban sentados esperando en las escaleras de la entrada, cuando un auto se estaciona y baja el detective Cristopher.
—Lo lamento, pero el trabajo me tiene muy ocupado— se disculpaba con sus hijos.
—Lo entendemos, pero queremos un helado doble si no quieres que mama se entere que nos dejaste aquí esperando por más de una hora— le chantajeaba con una sonrisa la pequeña de pelaje idéntico a su padre y ojos violeta, mientras que su hermano asentía animado.
—Ustedes dos son peores que los delincuentes con los que trabajo, suban al auto y vayamos por su helado par de delincuentes juveniles.
En la heladería el lobo junto con sus cachorros comía tranquilamente, cuando el niño le dice.
—Papa.
—Si Tomy.
— ¿Por qué tú y mama se separaron? — pregunto de manera muy inocente.
Cristopher al escucharla escupió su bebida y miro a su hijo asombrado.
—Wow, no pensé que preguntarías eso.
—Es que, ya llevas ocho meses sin dormir en casa.
—Es más complicado que simplemente disculparse, un ramo de flores y una cena romántica (suspiro). Lo más probable es que su madre y yo nos divorciemos.
—Divorciarse ¿Es por nuestra culpa? — pregunto triste la niña.
—No Emily, no es suya es mía. Mi trabajo es muy pesado y a veces se puede llegar a extender la jornada y su madre se cansó de esperar, y la entiendo ya no soy el mismo macho que conoció hace cinco años...
En ese momento una llamada suena y el lobo adulto contesta.
—Aquí Wildstar, Veronica... Si estoy con los niños... si los dejare en casa de tus padres. Bien, te veo luego— cuelga.
Un silencio algo incómodo para los tres y ambos niños se acercaron a su padre para abrasarlo.
—Bueno, vamos con sus abuelos.
Distrito Sur. Avenida Washington y Calle 46.
Complejo de Almacén Two Lines. 20:00.
Varias patrullas se habían juntado en el estacionamiento de un complejo de almacenes. La agente Eleanor junto con Jhon entraron en el lugar, tranquilamente buscando el laboratorio clandestino o al cabecilla principal.
Después de un par de minutos de busqueda un disparo se escuchó y Jhon se tiro al suelo salvando a su compañera.
—Luego me agradeces— el leon saco su arma y su compañera también.
Ambos armados salieron con precaución.
—Un gatito sobre alimentado y una paloma mensajera creen que me podrán atrapar— comentaba el humano con una escopeta en la mano quien se encontraba en un puente elevado.
—Entrégate por las buenas y tu condena pueda ser reducida— mentía la oficial Eleanor.
—Por favor oficial esa clase de mentira son esas.
Sin que ambos oficiales se percataran otro más había en la habitación, Caroline quien tenía una ametralladora se acercaba silenciosamente a la pareja de oficiales, esta estuvo a punto de dispararles cuando un dardo tranquilizador le da en el cuello dejándola inconsciente en el acto.
Joseph al ver que su compañera no actuaba comenzó a disparar mientras huía, pero una patada voladora le dio en el rostro haciéndolo caer, en donde se levantaba vio el filo de una hoja de luz sólida y a su usuario Ayi.
—No siempre estoy aquí para salvar el trasero a mis subordinados.
El conejo esposo al cabecilla de la red de drogas y el laboratorio clandestino fue desmantelado, toda la droga fue puesta en una bodega forense para su futuro estudio.
Comisaria Central 21:20
—Bien equipo, atrapamos a los desgraciados y el juez les dará cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad— comento el conejo.
—Algo que no entiendo— dijo el león.
— ¿Sobre qué? — pregunto el conejo.
—Si Caroline estaba detrás de nosotros ¿Quién le disparo ese tranquilizante?
—Perdón fui yo— respondió Cristopher.
— Pero ¿Cómo? — pregunto Eleanor.
—Hubo un cambio de planes con mi familia y al subirme al auto recibí un mensaje de Sebastián donde me daba la ubicación de donde se encontraban ustedes, entre por una puerta diferente y me tope con Caroline quien estuvo a punto de dispararles— explicaba el lobo.
—Que oportuno.
—Vamos a un bar a festejar por este caso— comento el lince.
Mundo de los Dioses.
Galaxandria se encontraba junto con Mariel y Orion quien atendía a la yegua en su embarazo y frente a esta se encontraba Dimentio dándole la espalda.
—No lo hare.
—Vamos Dy, deja de comportarte como un niño pequeño.
—Magic jamás me aceptara y tú lo sabes bien.
—Si, sé que le hiciste muchas bromas, como cambiarle el shampoo por tinte, ponerle un cojín gaseoso en su silla en una reunión importante de los guardianes, también cuando cambiaste su video de introducción a los estudiantes ingresados de su escuela, por un capítulo de Dragón Ball Super...
—El cojín gaseoso, un clásico— decía Mariel con una sonrisita, tanto la yegua como el hombre viejo la miraron sorprendidos.
— ¿Qué? Yo también hacia bromas cuando joven— se defendió la diosa.
—Galy, esto no es por ti es Magic, sé que me odia porque me llevé a su estudiante y por las bromas, también le hice unas cuantas a Mike— comento este.
—Dimentio, no te lo pido como tu reina, como tu hermana y amiga te suplico, tú sabes más sobre algunos temas y Magic necesitara a alguien con sabiduría...
— JA — se rio Lao, cosa que ahora las chicas lo miraron sorprendidas.
— ¿Era en serio? No puedes hablar enserio Galaxandria, es Dimentio el ser más errático que existe en el multiverso.
—Dimentio puede ser un niño casi todo el tiempo, pero siempre estuvo conmigo en los momentos más duros.
—Está bien Galy, por ti lo hare. Y ya es el quinto favor que te hago.
El errante desapareció y reapareció directamente en el trono donde se encontraba Magic junto con los caballeros reales. La unicornio al verlo pregunto enojada.
— ¿Qué haces tu aquí?
— Tampoco me hace la suficiente gracia pero.
El errante se arrodilló ante esta. Todos estaban sorprendidos.
—La reina me pidió personalmente que sea su mano derecha.
