Hola a todos este capitulo fue escrito por nuestro colaborador y amigo Comet Galaxy sus aplausos para el.
La noche perfecta de Lily (primera parte)
El día comenzaba para una dragona adolescente de escamas verde que estaba volando en dirección al centro comercial. Llevaba puesto unos pantalones blancos muy ajustados y una blusa con un escote muy provocativo, y un bolso que estaba en su hombro.
—Ok. Mientras mi hermano está trabajando, yo voy al centro y veo si compro algo… Je, je. Alivio que le pedí dinero a mi hermano antes de que se fuera— pensaba Lilygart con una sonrisa y bajaba poco a poco hasta aterrizar dentro del centro. Empezaba a caminar por el lugar y miraba alrededor pensativa —Bueno, que podría comprar con…— abría su bolso un momento — ¿50.000 dólares? Esto no me alcanza para nada. Me hubiera dado 200 mil más o me hubiera dado su tarjeta de crédito para comprar lo que quiero, pero piensa que podría sobregirar la tarjeta— decía en su mente fastidiada mientras cerraba el bolso. Seguía caminando y veía la tienda departamental —Mmmmmm. Podría entrar a ver si hay un mueble nuevo que me gusta y puede ser que a la próxima, traigo a arrastra a mi hermano para que me lo compre. Ji, ji— daba una risita en su mente y entraba a la tienda.
Lily observaba los diferentes muebles. No veía nada nuevo, aunque le interesaba algunas cositas que había para poner en ese cuarto del departamento de su hermano como si fuera el suyo completamente, pero en eso, veía a tres chicas paradas mirando a un lugar. Era una coneja antropomórfica con el pelaje marrón, pero teniendo el hocico blanco y estaba vestida con una blusa de mangas cortas y una falda corta que le llegaba casi a sus rodillas. La segunda era una zorra antropomórfica teniendo el pelaje de color naranja y tenía unas partes violetas, llevaba una camisa negra ajustada y un pantalón corto ajustado. Y la tercera era una loba con el pelaje de color gris oscuro y llevaba puesto una blusa de tirantes con un gran escote y un jean muy ajustado. La dragona pasaba por detrás de ella y no podía evitar escuchar su conversación.
— ¿No creen que es muy guapo?— preguntaba la coneja con una expresión de enamorada.
—Sí. Es muy apuesto. Vaya, hasta me dan ganas de sentir esos músculos— decía la zorra con la misma expresión que de la coneja y estaba sonrojada.
—Sí, hasta me lo comería todo todito… no tan literalmente, pero ustedes saben de lo que hablo— comentaba la loba que agitaba la cola y tenía la lengua afuera con los ojos en forma de corazón. Lily escuchaba eso y le daba curiosidad de a quien se refería, pero en eso, escuchaba un grito de enojo.
— ¿¡Pero qué carajo!? ¡Esto es un robo, chica! ¡Ésta cama es más cara que lo que se vende en Venezuela! ¿¡5.000.000 por una cama!? O sea ¿¡Se volvieron locos!?— exclamaba con una voz muy fuerte.
—Vaya voz de ese sujeto, pareciera que se levantó con la pata izquierda— pensaba sorprendida al oír eso.
—L-lo siento… señor. Pero ese es el precio… si por mi fuera, se lo rebajaría mucho y… hasta se lo daría gratis ya que estaría también en esa rebaja— decía la dependienta con una voz algo sensual.
—… Yo pedí la cama, no a ti… Y por cierto, mis ojos están arriba— decía con fastidio. Lily escuchaba el suspiro de las tres chicas enamoradas. La dragona rodaba sus ojos.
—Pensándolo mejor, no me interesa. Debe ser uno de esos que presume con las chicas o yo que sé, si tiene a tres embobadas aquí— pensaba fastidiada y seguía caminando ignorando esa escena. No quería ni saber quién era.
La dragona iba tienda por tienda y encontraba ropa que le gustó hasta joyería, pero no le alcanzaba ni para comprarse una prenda de ropa.
—Ay, éste hermano mío. No me pudo dar más para comprar al menos un bikini— pensaba fastidiada —Bueno, iré a comprarme un comic ya que sería lo único que podría comprar— decía en su mente con un suspiro mientras caminaba y entraba a una tienda de comic llamado World of Comic. En eso, se daba cuenta que estaban las mismas tres tipas que encontró en la tienda departamental — ¿Otra vez estas tipas? Ya parece una cosa seria... Si están aquí, significa que estará el tipo ese también…— suspiraba fastidiada —Oh genial, hubiera venido otro día— solo ignoró a las tres que miraban a una dirección embobadas y empezó a buscar un comic de lo que sea para leer, y poder largarse de ahí.
Estaba cruzando por el lugar para ir por los comics ecchi, pero en eso, escuchaba la misma voz enojona.
—No me gusta. No sirve. Es una estupidez.
—Por favor, señor. Elija uno— la dragona oía de dónde provenía la voz. Le daba curiosidad y asomaba un poco la cabeza para ver a uno de los encargados de la tienda sosteniendo en sus patas muchos comics que le lanzaba alguien.
— ¡Éste, éste es el que buscaba!— exclamaba la voz masculina con alegría.
— ¿En serio?— preguntaba el encargado con una sonrisa de alivio.
—La verdad no— se veía un comic saliendo volando y el tipo corría para atrapar el comic antes de que tocara el suelo, y daba un suspiro de alivio. —Aquí no hay nada nuevo, o sea me leí todo de la A hasta la Z— decía fastidiado mientras se oía sus pasos alejarse por otro lugar.
—…— Lily estaba parada en el mismo sitio viendo el encargado aliviado de que se fuera ahí y empezaba a acomodar los comics en su lugar —… En serio, éste tipo se levantó con malas ganas— pensaba para luego irse del lugar, porque ya no quería nada y se observaba a las tres chicas locas yendo tras el desconocido tipo que ni ella sabía cómo era.
La dragona caminaba por el centro comercial hasta que le dio un poco de hambre y quiso hacer una parada para almorzar.
Había pasado unos minutos y se veía a Lily con una bandeja en sus garras que llevaba una hamburguesa muy carnívora e intentaba buscar un lugar para sentarse.
—Al menos pude comprarme algo para comer, porque en serio, con esos dólares no alcanzan ni para comprar calzados… y eso que no me gusta los calzados…— pensaba fastidiada de no haber comprado una cosita cara. Estaba distraída en sus pensamientos que no se fijó que alguien estaba al frente suyo y de forma irremediable, chocaba contra él. Todo iba en cámara lenta viéndose como a Lily se le fue volando la bandeja y ella se iba a caer de espalda, y la bandeja del desconocido también se le iba volando. Antes de que se cayera la dragona y que la comida se desperdicie, el aludido pudo agarrar su bandeja con una garra y salvó su comida que era también una hamburguesa, con su cola que era larga, agarró la bandeja de Lily y atrapó a la hamburguesa con ella, y pudo atajar a la dragona con su otra garra.
La cámara volvía a la normalidad. Lily tenía los ojos cerrados esperando la caída y dolor, y vergüenza, pero no sintió nada, solo oía una voz masculina y era la misma voz que siempre oyó en algunas tiendas que evitaba conocerlo.
—Oye ¿estás bien?— preguntaba con un tono calmado. La dragona abría sus ojos lentamente, sabía que no podía evitarlo y cuando lo tuvo abiertos, solo veía unos ojos rojos intensos, pero al notar bien quien era, se sorprendía al verlo mejor.
Era un dragón antropomórfico, sus escamas eran celestes, desde su pecho hasta su estómago, era de color carne, tenía un cuerno en la cabeza, tenía una cola larga que terminaba en punta que tenía agarrado la bandeja de Lily y tenía unas púas que recorría su columna en fila hasta llegar casi a la punta de la cola, y unas alas de dragón, pero lo que notaba mucho, era que se notaba sus músculos en sus brazos igual que sus pectorales ya que usaba una chaqueta negra sin mangas y una camisa blanca, aunque la tal camisa, solo estaba embotonado por la parte del abdomen ya que se notaba mucho que no podía tapar sus pectorales haciendo que la dragona se ruborizara por eso.
—Oye dragona ¿estás bien?— repetía de nuevo el dragón algo fastidiado haciendo reaccionar a Lily para que se diera cuenta de la posición en que estaba ahora. Estaba siendo sostenida por el dicho dragón con la garra y ella se encontraba casi a centímetros del suelo, era como un paso de baile ya que su espalda estaba muy erguida hacia atrás con la cabeza casi tocando el suelo haciendo que se sonrojara mucho.
—… Emmm. S-sí. Estoy bien, estoy bien— decía Lily con nerviosismo aun teniendo el sonrojo en su rostro.
—Me alegro— fue lo único que dijo, antes de poner de pie a la dragona que estaba avergonzada, pero en eso, veía su bandeja al frente —Toma. Casi se te cae eso— agregaba moviendo su cola algo cerca de ella para que agarrara su bandeja. Se tardó unos segundos en agarrarlos con sus garras.
—G-Gracias— agradecía Lily con una sonrisa nerviosa.
—… A la próxima vez, ten cuidado de no chocarte con nadie— decía el dragón con seriedad antes de continuar su camino con la bandeja en su garra. La dragona lo observaba en silencio como se iba a una mesa vacía y se sentaba ahí.
—… Wow. La verdad… ¿éste es el que se levantó con la pata izquierda? Ya veo del porque esas chicas estaban como bobas por él… aunque admito que es guapo— pensaba Lily algo sonrojada. Veía que estaba comiendo solo. Así que pensaba ir con él para conocerlo, porque le pareció interesante, pero de repente, en la mesa se sentaban las tres chicas mirando al dragón musculoso con una sonrisa seductora.
—Ay, por todos los… ¡Me pueden dejar comer en paz al menos!— exclamaba frustrado llamando la atención de los que pasaba por ahí.
—… Emmmmm. Mejor otro día…— dijo en su mente con una gota de sudor en la nuca.
— ¿Puedes creerlo? Ese dragón es muy afortunado. Tiene casi a todas las chicas derretidas por él— decía una voz muy conocida para ella. Giraba su cabeza para ver que era nada menos que Joe.
—Oh. Hola Joe— saludaba Lily al oso.
—Hola Lily. Je, je. Por lo visto, eres otra que le interesó a Creepy— decía Joe con una risa burlona.
— ¿Qué? ¡No! Eso no es verdad. Apenas lo… Espera ¿dijiste Creepy?— preguntaba confundida.
—Sip. El dragón ese que tiene cara de pocos amigos, se llama Creepy— decía el oso con una sonrisa mirando a Creepy que estaba comiendo con fastidio mientras escuchaba los coqueteos de las tres chicas que estaban con él.
— ¿Lo conoces?
—Pues, la verdad lo conocí cuando estaba paseando por una calle y me vio para preguntarme si sabía dónde podría comprar cosas, o sea le dije del centro comercial y se fue— comentaba Joe alegre.
—… ¿Eso cuando fue?
—Hace tres semanas— Lily miraba al oso con cara de "¿en serio?" — ¿Qué? Dije que lo conozco porque quise saber su nombre y todo eso.
—Ya veo…— la dragona miraba un momento el dragón para luego caminar a una mesa vacía que ya estaba libre y se sentaba en él, y Joe se paraba a un lado de ella.
—Oye ¿Te digo algo curioso? Solo viene una vez a la semana— mencionó el oso haciendo que Lily antes de que diera una mordida a su hamburguesa lo miraba extrañada.
— ¿Cómo sabes que viene una vez a la semana? Si lo conociste en la semana antepasada— preguntaba arqueando una ceja.
—Pues he visto que viene en un día de la semana siempre, de forma puntual, pero no se queda mucho tiempo en el centro y se va.
— ¿Solo lo descubriste porque viene una vez a la semana?
—Sí. La verdad, no tiene mucho misterio y más que esas tres que están con él— señalaba el oso a la coneja, zorra y a la loba que estaban con Creepy —Siempre lo esperan como esas chicas acosadoras, por la misma hora y por el mismo canal— comentaba el oso con burla.
—Ya veo… Bueno, da igual. Solo es un idiota de esos que le gusta presumir sus músculos y conseguir todas las chicas que quiere— decía molesta mordiendo la hamburguesa sin darle importancia al tema.
—Ya veo. Bueno, me tengo que ir. Hasta luego, Lily— se despedía Joe mientras se retiraba del lugar.
—Hasta luego, Joe…— Lily mordía su hamburguesa y observaba como el dragón celeste se levantaba de su asiento ya que terminó de comer y empezaba a caminar pasando por las mesas, y justamente al pasar por la mesa de la dragona. Los dos se miraban de reojo para luego ver como Creepy miró al frente nuevamente para salir de ahí mientras era seguido por las tres chicas que no querían perderlo de vista.
— ¡Pero bueno, déjenme de seguir!— exclamaba el dragón furioso a lo lejos.
—…— Lily miraba un momento su hamburguesa y siguió comiendo para al menos, disfrutar de la comida antes de irse del centro comercial.
La dragona volvió al departamento.
— ¡Hermano, ya llegué!— exclamaba para saber si ya estaba ahí.
— ¡Ok Lily!— se observaba a Andros que salía de la cocina tomando un vaso de jugo — ¿Cómo te fue?
— ¿Cómo me fue? Me hubieras dado más dinero. No me pude comprar nada, solo una hamburguesa— se quejaba Lily de no poder comprar nada.
—Sí, lo sé, pero no tenía más— decía el dragón mirando a otro lado y le daba un sorbo al jugo.
—Pues, me hubieras dado tu tarjeta de crédito.
— ¿Y sobregirar mi tarjeta para que después la corten? No gracias— decía Andros terminando su jugo para luego dejar el vaso en la mesa.
—Mhp. Eres tacaño— hacía un puchero con los brazos cruzados.
—No soy tacaño. Solo que me gusta tener mi dinero bien guardadito para casos que se requiera.
—Lo mío era importante.
—Qué importante ni que nada. Tu habitación parece un ropero hasta una joyería— le reclamaba a Lily.
—Pues eso es porque me gusta y los compro— decía la dragona algo molesta.
—Aja. Como tú digas, hermanita— Andros rodaba sus ojos y se marchaba a su cuarto para jugar un "poco" con sus videojuegos. Lily lo observaba irse y se iba también, enojada a su habitación hasta azotó la puerta para luego tirarse a la cama boca arriba.
—… Tonto hermano— murmuraba para después ponerse boca arriba y veía el techo pensativa. En eso, buscaba algo bajo su almohada y sacaba un comic muy caliente para pasar el rato. Se ponía boca arriba para verlo tranquilamente —…— se quedaba pensativa y en eso, recordaba al dragón musculoso haciendo que se sonrojara un poco —… ¿Por qué sigo pensando en él?— se preguntaba sacudiendo su cabeza, pero no importaba lo que hiciera, seguía la imagen de Creepy, precisamente, al ver esos ojos rojizos cuando la rescató de caer al suelo —…— cerró la revista, lo tiró e intentaba dormirse para poder olvidarlo… aunque no se veía que esté funcionando ya que se movía de un lado a otro y daba un gruñido de frustración.
El resto de la semana, la dragona lo pasó "normal", jugaba cuanto podía o veía el comic, pero ya se había aburrido de él hasta que antes de que se diera cuenta, ya había pasado una semana de la ida al centro comercial.
Lily estaba en el centro de nuevo explorando las tiendas. No sabía porque vino al centro, podía haber ido cualquier día, pero quiso venir en ese, pero de igual forma, tenía algo de dinero para comprarse al…
La dragona se quedaba quieta de golpe al ver que Creepy estaba caminando en su dirección y al pasar el dragón, se miraban de reojo.
—Hola— saludaba Creepy de forma cortante y siguió su camino sin detenerse con sus garras en los bolsillos de sus pantalones, se observaba a las tres chicas acosadoras siguiéndolo y se oían sus risitas.
—…— estaba nerviosa. No pudo ni saludarlo devuelta, solo se quedó ahí como tonta — ¿Qué me pasa?... ¿Por qué… estoy así?— se preguntaba en su mente al sentir sus garras temblando un poco —Creo que mejor me regreso a casa— al pensar eso, se dirigió a la salida para regresar al departamento y no pudo ni comprarse una hamburguesa.
Una semana después
—Ok Lily. Estas devuelta en el centro comercial. Tengo dinero de sobra para comprarme lo que quiera y no debo ver a ese… dragón… será que me causa nauseas con solo verlo… si, debe ser eso— pensaba la dragona caminando por el lugar de nuevo, sin querer pensar para nada en Creepy. Como si solo fuera un desconocido para ella y también que lo es, porque solo sabía su nombre por Joe — ¿Y por qué vengo de nuevo en este día de la semana?... hubiera venido mejor en otro día...
Lily iba tienda en tienda, pero por obras del cruel destino para ella, encontraba a Creepy dentro o cruzando la tienda que quería ir haciendo que vaya a otra parte.
—Esto es ridículo. No podré comprar nada si sigo así… ¿Saben qué? Mejor me voy de aquí y regreso mañana donde no está él… es que no quiero… en serio, no quiero verlo, me causa… me causa…— se detenía para pensar un momento en eso —… Mejor me voy, pero antes… compraré un comic nuevo para leer, a ver si se me olvida eso— decía en su mente fastidiada mientras reanudaba su caminata hacia la tienda de comics.
Al llegar a la tienda, iba a la sesión ecchi para buscar una buena revista para pasar el rato. Buscaba algo que le interesaba y encontró uno, lo agarraba para luego ver su portada que tenía a un semental azul oscuro con una crin negra y una línea roja acostado de lado en una nube dando la espalda. Estaba en una posición bastante erótica.
—Ji, ji. La verdad, éste pegaso es muy guapo— lo abría para ver un poco —Wow. Esto sí es un comic. Ji, ji— daba una risita lujuriosa leyendo un poco el comic hasta que escuchó el sonido de unos pasos y se paraba a un lado de ella. Lily apartaba el comic para ver sorprendida que era nada menos que Creepy que miraba fijamente los comics —Oh vamos ¿Es en serio?— pensaba fastidiada. Quería irse de ahí, pero en eso, le daba curiosidad algo ¿Qué hacía ahí?
El dragón seguía mirando los diferentes comics candentes que había, pero eligió uno que tenía de portada a una yegua roja con la melena azul con una franja negra horizontal, estaba sentada mostrando sus enormes flancos con una pezuña tocando una de sus nalgas y tenía la cabeza de lado con la lengua afuera. Era una posición muy sensual.
Creepy miraba el comic para luego abrirlo y veía las diferentes páginas con unas posiciones muy candentes de la yegua mientras se recostaba contra el estante de comic para ver con tranquilidad el comic.
—…— la dragona miraba la portada y después la que tenía —… ¿Te gusta los comics h***?— preguntaba por primera vez Lily al dragón.
—Odio admitirlo, pero si, paso el rato viendo estas cosas…— respondía algo sonrojado. La aludida lo miraba un momento.
—Ya veo… a mi… también me gusta y mira… que casualidad ¿no crees?— daba una risita la dragona mostrando el comic que tenía. Creepy lo veía de reojo.
—Je. Qué casualidad que tú tienes el comic de Comet Galaxy y yo tenga la de su hermana, Stellar Galaxy— decía con una sonrisa burlona. La chica empezó a tener confianza de él.
—Sip. Je, je. Aunque debo admitir que estos dos hermanos son sensuales. Solo míralos— se reía un poco mostrando su comic.
—Je, je. Sí, tienes razón. Ya que su hermana está buenísima hasta me la "comería"— decía el dragón con un tono bromista haciendo reír un poco a Lily.
—Sip. Yo también, o sea a su hermano— daba una risita y Creepy no podía evitar reír un poco también.
—Bueno, creo que compraré éste comic para verlo con tranquilidad en mi casa— decía el dragón cerrando el comic para luego empezar a caminar en dirección al mostrador. La dragona cerraba su comic y lo seguía por detrás.
—Con tranquilidad o ¿es para hacer otra cosa?— preguntaba con una sonrisa seductora.
—Las dos cosas— decía sonrojado. La aludida daba una risita. Llegaban al mostrador. Creepy sacaba su cartera de uno de los bolsillos de su pantalón y le pagaba por el comic de la ardiente Stellar. Lily también iba a pagar el del sensual Comet, pero antes de sacar el dinero, el dragón le daba dólares extras al encargado —Esto es para pagar el comic de la dragona que está al lado mío— agregaba con seriedad.
—Ok señor. Que tenga un buen día a usted y a la señorita— decía el encargado mientras guardaba el dinero que le pagó. El dragón se marchaba de ahí y la dragona estaba mirándolo sorprendida ya que no se esperaba que le pagara el comic a ella también. Sin más demora, caminaba rápido para salir de la tienda y miraba alrededor para buscar a Creepy hasta que lo vio caminando tranquilamente por los pasillos. Ella se apresuraba un poco para alcanzarlo.
— ¡Oye! ¿P-por qué pagaste mi comic? Si yo tenía dinero para pagarlo— decía Lily detrás de él confundida.
—Pues, porque quise— mencionaba calmado.
—Ya veo, pero ni creas que estaré en deuda contigo ¿oíste?— decía cruzándose de brazos.
—No hace falta que estés en deuda conmigo. Solo lo hice, porque quise… y también por la conversación, fue la más "decente" desde que estuve en este centro comercial— comentaba Creepy mirándola de reojo con una pequeña sonrisa haciendo que ella se sonrojara un poco.
— ¿En serio?
—Sí, en serio. No he tenido una conversación "decente" aquí y menos de esas tres locas— decía fastidiado.
—Y-ya veo…— la dragona miraba alrededor —Por cierto ¿Dónde están tus tres "admiradoras"?— preguntaba con burla.
—Je. Las engañé, o sea fingí entrar al baño y ellas estuvieron esperándome por fuera, pero pude salir por otra parte sin que lo supieran. Así que ellas estarán esperándome ahí hasta que salga. Je, je— decía el dragón con burla.
—Ya veo… pero…— fue interrumpida por Creepy.
—No hagas una pregunta, si no tendrás respuesta— decía con una sonrisa burlona.
—Ok, ok. Ji, ji— daba una risita Lily. Seguía caminando por un pasillo hasta llegar a la feria de comida. Los dos dragones hacían fila para comprar unas hamburguesas — ¿Te gusta las hamburguesas?— preguntaba curiosa.
—Pues sip. Me gustan. Son muy sabrosas y más las salsas que le echan…
—Oh sí y las diferentes carnes…
—Si… me está dando mucha hambre. Voy a comer dos— decía el dragón con una garra en su estómago y lo sobaba ya que oía un gruñido.
—Y yo también— daba una risita sonrojada, porque se escuchó un gruñido de parte de ella.
Creepy compró sus hamburguesas y fue a buscar un lugar para sentarse mientras Lily compraba sus hamburguesas, y al hacerlo, intentaba buscar un lugar para sentarse, pero la verdad, buscaba al dragón musculoso con la mirada hasta que lo vio a lo lejos en una mesa solo. Así que fue hacia allá.
—Disculpa. Puedo sentarme contigo— decía la dragona a un lado de él de forma tímida.
—Sí. Si quieres— fue lo único que dijo Creepy antes de darle una mordida a su hamburguesa. Al escuchar eso, se alegraba Lily y se sentaba al frente de él para disfrutar de su comida.
—…
—…
—Lilygart.
— ¿Qué?— la miraba confundido.
—Que me llamo Lilygart, tontito. Ji, ji. Pero me puedes llamar Lily, si quieres— decía ruborizada mientras le daba un mordisco a su hamburguesa.
—Ok, Lily. Mucho gusto… Me llamo Creepy— se presentaba el dragón con una pequeña sonrisa, pero volvió a su expresión de seriedad y seguía comiendo. La dragona sonreía alegre por eso.
Los dos seguían comiendo con tranquilidad hasta que terminaban de comer. Creepy se despedía de Lily ya que tenía que regresar a casa igual que la dragona.
—Espero volver a verte, Creepy— decía con una sonrisa mientras caminaba a su lado en dirección a la salida.
—Sí y yo igual, pero me puedes volver a ver aquí. En este mismo día de la semana— mencionó el dragón con seriedad.
—Y ¿Por qué siempre vienes una vez a la semana?— preguntaba Lily curiosa.
— ¿Por qué será? — la dragona estaba confundida hasta que recordó a las tres chicas locas.
—Aaaaaa eso ya tiene sentido, aunque si alguien más fuera tu, aprovecharía en estar con cualquiera ¿no crees?
—Yo no soy ningún idiota de esos que presume sus músculos a lo estúpido. Prefiero pasear con tranquilidad en un lugar sin llamar la atención. Eso es todo lo que pido, pero ya que— decía Creepy fastidiado.
—Ya veo…— Lily se sorprendía de esa respuesta. Ella había pensado un momento de que él era de esos idiotas musculosos cabeza de chorlito que le gustaba presumir sus músculos y estar con cualquier hembra que quiera, pero el dragón era diferente y también, le llamaba mucho la atención a la dragona.
Al salir, se despedían y tomaban caminos separados para sus hogares.
La dragona volaba hacia el departamento con una sonrisa. No sabía porque sonreía, pero pensó que se trataba de hacer una amistad con Creepy, algo que no esperaba ya que siempre intentaba evitarlo.
Llegó y avisaba.
— ¡Hermano, ya llegué!— exclamaba Lily para saber si su hermano estaba en el departamento.
— ¡Ok Lily!— Gritó Andros desde su cuarto jugando a un juego online. La dragona caminaba en dirección a su cuarto para acostarse en la cama y sacaba el comic que se había comprado. En vez de leerlo, se quedó observándolo, miraba fijamente la portada del pegaso azul.
—… Soy una desconocida para él, pero me lo compró… Y pensé que sería tacaño como mi hermano…— abrazaba el comic contra sus pechos y daba un suspiro de… ¿enamorada? Ya que estaba pensando en él, pero esta vez, lo dejaba fluir en su mente —… … La verdad, no era lo que me esperaba… o sea fue agradable conversar con él… algo gruñón, pero… lo hace ver… lindo... — al decir eso, se sonrojaba mucho y sacudía la cabeza —No, no, yo… no estoy lista para tener una relación, aunque he visto que no le intereso con su forma de mirarme… o sea igual que todas hasta las tres locas esas… solo seré su amiga, nada más… solo amigos…
Se quedaba pensativa mirando el techo para luego ver el comic y lo abría para verlo.
—… Bueno, veré esto. Total, me lo regaló. Je, je— decía con una risita y miraba las escenas sensuales del comic, y tenía una garra dentro del pantalón para masturbarse —Este es más caliente que el otro… Vaya, si así es… supongo que Creepy lo estará disfrutando… —fue lo único que dijo mientras leía y se masturbaba dando gemidos por ese caliente comic.
Había pasado una semana y la dragona estaba de nuevo en el centro comercial con el dragón. Esta vez, Lily quería pasarlo con Creepy como un paseo de amigos por el centro mirando que vendían, conversaban un poco al caminar por esos pasillos.
La dragona había preguntado ¿Qué le había pasado a esas tres chicas? Lo único que le respondió fue que les dijo que le consiguiera una cosa imposible de conseguir en ese centro comercial que no estarían fastidiándolo por un mes o dos, depende de sus determinaciones. Lily se sorprendía un poco, pero luego daba una risita.
Y antes de que salieran del centro, la dragona observaba una blusa que le gustó en la tienda, pero se entristeció al ver que no tenía dinero suficiente por culpa de su tacaño hermano. Creepy miraba un momento a Lily y después la prenda.
— ¿La quieres?— preguntaba el dragón con seriedad.
—Sí, pero no tengo dinero para poder pagarlo— decía la aludida al mirar en su bolso que no le alcanzaba, solo para comer o comprarse un comic.
—…— Creepy se separaba un momento de ella dejándola en su lamento. Cerraba su bolso, porque sabía que no aparecerá dinero por arte de magia, pero al alzar la vista, veía al dragón que ya había llegado con ella, aunque lo miraba sorprendida al observar lo que traía. Llevaba una bolsa de compra y había sacado la prenda que quería la susodicha, pero también había otras prendas que hacía juego con esa blusa. Lo guardaba y se lo acercaba a ella —Tómalo, es tuyo— decía sin quitar lo serio.
— ¿Q-que? Tu ¿lo compraste para mí?— preguntaba sin quitar su sorpresa hasta sus garras temblaban un poco. Tenía una sonrisa de emoción.
—Sip.
—Gracias, gracias, gracias, en serio, muchas gracias— decía emocionada y sin poder evitarlo, abrazaba a Creepy con fuerza, aunque él bajaba la vista para ver como restregaba su cara cerca de su pecho. En eso, Lily se daba cuenta de lo que hacía y se separaba de golpe muy sonrojada —L-lo siento… m-me emocioné mucho. Je, je— daba una risita nerviosa. Creepy solo la miraba con seriedad como si no le importara eso.
—Descuida— decía con una pequeña sonrisa y le entregaba la compra que lo aceptó con mucho gusto.
—G-gracias— agradecía de forma tímida y ruborizada —Oh por todos los cielos. Acabo de abrazarlo sin querer… y he sentido su cuerpo… … y tiene un abdomen de acero— pensaba sorprendida, pero por dentro.
—De nada. Bueno, vámonos de aquí— decía el dragón y se empezaba a marcharse, y la dragona lo seguía de cerca.
—…— miraba la bolsa un momento y daba una sonrisa alegre mientras abrazaba la bolsa.
Pasaba semana tras semana. Lily nunca había faltado en ir al centro comercial, solo por estar con Creepy. La dragona nunca se había sentido tan contenta en su vida, después de como Spike le metió los cuernos. En un día, su hermano le preguntaba a su hermanita del porque iba al centro comercial en ese día en específico.
—Pues, para pasarlo bien, o sea es un centro comercial— decía Lily rodando sus ojos.
— ¿En serio? ¿O es por otra cosa?— preguntaba Andros con una sonrisa pícara.
—Emmmmm. No sé de qué hablas. Solo voy y veo lo insufrible que es no comprar nada, gracias al tacaño que tengo de hermano— mencionaba la dragona con burla.
— ¿Segura que no lo puedes comprar? Si siempre veo que traes algo y es muy costoso para comprártelos con solo 60.000 dólares— el dragón se cruzaba de brazos para verla con una ceja alzada.
—Emmmmm. Pues ¿me prestan… dinero?— Lily sonreía nerviosa.
—No seas mentirosa hermana ¿Quién te prestaría dinero? Estarías endeudada que no podrías pagar ni la comida— decía con burla haciendo que lo mirara feo —Je, je. Y además, Joe habló conmigo como mi hermanita está con un nuevo "amigo" que conoció en el centro comercial, que los ve juntos, en el mismo día de la semana sin faltar— decía con una sonrisa victoriosa al ver la expresión de su hermana que era de fastidio.
—Ese oso será chismoso.
—Entonces hermanita…— la aludida suspiraba resignada.
—Ok, ok. Voy al centro comercial para salir con un chico que conocí y pues somos amigos., y es divertido pasear con un amigo— decía mirando a otro lado molesta.
— ¿Segura que son solo amigos?— preguntaba con una sonrisa pícara.
—Sí, lo somos.
— ¿Segurísima?
—Que sí, hermano. Él y yo no tenemos ninguna relación si es eso lo que piensas— decía enojada.
—Ok, ok. Solo quería asegurarme. Je, je. Bueno, tu sabes que no me meto en tu vida ni siquiera qué tipo de amigo hiciste. Así que haz lo que quieras, yo iré a jugar— decía alzando sus hombros despreocupado y se retiraba de ahí. La dragona aún seguía algo molesta, pero prefirió dejarlo así y debía pensar que hacer en el resto del día.
Los días pasaban, las semanas siempre yendo al centro comercial, siempre pasándolo con Creepy, sentía una gran felicidad inexplicable al estar en compañía de ese musculoso dragón, aunque con él, no se sabía si disfrutaba la compañía de la dragona ya que su expresión siempre era de seriedad o con fastidio solo cuando una dependienta, estaba insinuándole algo a Creepy, pero a veces, Lily veía eso con… celos, tanto que agarraba la garra del dragón para salir de ahí, antes de que mate a alguien. Eso dejaba confundido a Creepy, pero no le dio más importancia.
La dragona se preguntaba en su mente ¿Por qué sentía molestia o enojo cuando ve como otra chica coquetea con él? ¿Por qué tengo ganas de arrancarle la cabeza? Y muchas preguntas más rodaban en su cabeza.
Seguía así, un día a la semana al centro sin falta y daba a entender que Creepy nunca había faltado ninguna sola vez hasta era puntual, y la esperaba en la entrada del centro comercial ya que se había acostumbrado a su presencia.
Cada semana, siempre le compraba algo que ella quería, aunque fuera uno, se ponía de lo más alegre como una niñita que conseguía lo que quería hasta que un día, pasó algo que no lo esperó para nada.
Lily y Creepy estaba saliendo del centro comercial. Se despedían como era costumbre, pero antes de que la dragona se fuera volando, el dragón la detenía.
—Lily, espera un momento— la aludida lo miraba confundida.
— ¿Sí? ¿Pasa algo, Creepy?
—Yo… — el susodicho sacaba algo de su chaqueta —… Hice esto para ti ya que un día, me acordé de ti y quise hacerte un regalo. Espero que te guste, Lily— el dragón mostraba algo que tenía en su garra y la dragona al verlo, abría los ojos de par en par quedándose impactada y se tapaba su boca con una garra ya que no se creía lo que veía.
Era una joya muy hermosa, tenía forma de corazón, era de color verde jade, el borde de color rojo y tenía un escrito en el centro de color turquesa que decía:
Lily
—Admito que esto me costó un poco, porque no soy de esos que hace arte en gemas y joyas, y así me quedó. Así que tómalo— decía Creepy con una pequeña sonrisa aun teniendo su brazo extendido a ella.
—… Yo…— ella estaba en shock, parecía que tenía ganas de llorar de que alguien hiciera eso para ella y su corazón palpitaba con fuerza que pareciera que iba a salir de su pecho —Yo… n-no puedo aceptarlo… N-no quiero aprovecharme de tu generosidad por tantas veces que me compraste algo, solo por un capricho mío…— decía Lily con los ojos vidriosos.
—No me importa. Si eso te hace feliz, por mí está bien. Además que este regalo es para agradecerte por estar conmigo en el centro para que no sea tan aburrido, aunque hubiéramos ido a otra parte, pero bueno— decía con un tono bromista —Así que tenlo. Lo hice especialmente para ti.
—…— la dragona miraba la joya fijamente para luego mirar al dragón. El corazón de Lily palpitaba con más fuerza y rapidez al ver sus ojos rojos. Era algo que no había sentido antes ni menos cuando estaba con Spike. Veía la joya de nuevo y lo agarraba con sus garras para luego mirarlo con más detenimiento para luego abrazarlo contra sus pechos, y miraba a Creepy —G-G-Gracias…— agradecía con una voz tímida y miraba el suelo para que no viera el gran sonrojo que tenía en su rostro.
—No hay de qué. Bueno, nos vemos a la próxima semana, Lily— se despedía el dragón metiendo sus garras en los bolsillos y se iba caminando por la calle que tomaba siempre, pero sin usar sus alas.
—…— la aludida lo observaba irse hasta que lo perdía en una esquina —…— bajaba la mirada para ver esa joya con forma de corazón haciendo que sonría con emoción, tanto que salió volando de ahí en dirección al apartamento con una felicidad marcada en su rostro mientras abrazaba ese regalo en sus pechos, no tenía intención de soltarlo para nada.
Llegaba al departamento y abría la puerta para luego gritar con emoción.
— ¡Ya llegué, hermano!— avisaba la dragona con una sonrisa de alegría. Andros estaba leyendo un comic en el sofá y observaba un momento a hermana.
—Hola Lily ¿Cómo te ha ido? Ya que al notar tu rostro, te fue muy bien. Je, je — daba una risita picara al notar la felicidad que tenía ella y más al darse cuenta de la hermosa joya que traía en garras. Lily se sonrojaba, pero seguía sonriendo.
—Pues sí. Éste fue el mejor día de mi vida— decía abrazando el corazón con fuerza.
—Ya veo… Entonces ¿Ya tengo cuñado?— preguntaba con una sonrisa burlona haciendo que la dragona se impactara y tenía la cara roja.
— ¿¡Q-Q-QUE!? ¡NO!— exclamaba molesta aun sonrojada de la insinuación de su hermano.
— ¿En serio? Es una lástima ya que por lo visto, llegas alegre, pero esta vez, te ves diferente, algo más de alegre. Je, je— decía con burla.
—… Emmmmm. Pues… me regaló esto y pues me alegré mucho. Solo eso. No es que me guste ni nada por el estilo— decía mirando a otro lado con las mejillas infladas y aún seguía sonrojada.
—Mmmmmm ¿Segura o tienes miedo de que te metan los cuernos de nuevo?— al preguntar eso, Lily se quedaba callada teniendo esta vez, una mirada triste —Yo sé que no quieres que te pase eso de nuevo, pero si no lo intentas, no lo sabrás y terminarás como una solterona que vive en el departamento de su hermano…— decía Andros con seriedad, aunque por dentro, gritaba como si fuera una pesadilla hecha realidad —¡No quiero que pase eso y me deje en la ruina!— pensaba con miedo, pero no se notaba en su rostro, aunque si tenía un tic en un ojo.
—… ¿Estás seguro?— preguntaba insegura de tener una relación.
—Sí. Bueno, no se ¿Por qué no le invitas a salir como una cita? Y así se conocerán mejor. O sea ¿Sabes algo de ese tipo? ¿Sus hobbis, su vida o algo por el estilo?— preguntaba mientras dejaba el comic en la mesa.
—… Solo sé su nombre y que es muy generoso conmigo— decía avergonzada.
—Ya veo, o sea apenas lo conoces y no sabes nada de él, y supongo que él tampoco ¿verdad?— Andros arqueaba una ceja.
—… Nop.
—Pues haz lo que te dije. Pídele una cita o lo que sea y así se conocerán a fondo o yo que se— decía el dragón con seriedad —Y así cuando te cases, te largues de mi departamento y dejes de sacarme dinero de la cartera— pensaba con fastidio.
—N-no estoy segura… ¿Y si no acepta? ¿Y si no siente nada por mí? Podría arruinar nuestra amistad si… si… ¿me rechaza?— decía hiperventilada.
—Hermanita, como dice el dicho: "El que no arriesga, no gana".
—… ¿Tú crees que debería hacerlo?— preguntaba la dragona dudosa.
—Si ya que si no lo haces, lo perderás para siempre— decía con seriedad.
—…— Lily se quedaba pensativa —Creo que mejor lo pensaré…— empezaba a caminar a su cuarto. El dragón la veía irse y escuchaba como abría, y cerraba la puerta. Andros daba un suspiro.
—La verdad, espero que Lily encuentre la felicidad, aunque para ella es difícil por como es. Si quiere gastar los bolsillos a cualquiera— decía rodando sus ojos para luego agarrar el comic y reanudaba la leída.
En el cuarto de Lily
La dragona estaba acostada boca arriba en su cama mirando el techo pensativa. Aun sostenía el corazón contra sus pechos. Tenía una expresión de tristeza.
—… ¿Debería hacerlo?... Pero ¿Y si me rechaza? Puede ser que él no busque estar en ninguna relación… pero ¿él tiene novia?— al preguntar eso, se ponía más triste ya que no sabía si tenía una relación amorosa con alguien y además que nunca se lo preguntó —… Bueno, con un dragón tan… guapo y musculoso como él…— al decir esas palabras, se sonrojaba al máximo —Debería tener… aunque no creo que sea una de esas locas… — estaba perdida en sus pensamientos hasta que subía el corazón de Jade para mirarlo fijamente y recordaba perfectamente esas palabras, y más la mirada que tuvo por unos instante con Creepy que hacía que su corazón palpitara con fuerza y rapidez que parecía quería salir de su pecho —… "Si no me arriesgo, no gano"… … … Pude tener de todo, gracias al dinero de mi hermano o que Creepy me lo comprara. Es fácil de conseguir, pero hay algo que me costará mucho conseguir… y es su corazón— decía con una sonrisa triste —… No… He conseguido de todo. Ropa, joyas, muebles ¿Por qué costaría esta vez? Lo haré ¡Me arriesgaré!— se levantaba de un salto con una mirada decidida al pensar en ese dragón celeste musculoso. Ya sabía qué hacer, intentaría… no, pensaba en conseguir su corazón a como fuera —… Y si no lo logro… Le pido perdón y ya…— le venía una aura depresiva de repente ya que aún seguía insegura de eso, pero igual lo haría, solo debía esperar una semana y debía hacer el primer paso que era, pedirle una cita, si aceptaba, debía pensar en el segundo paso y si no, un pote de helado y un maratón de telenovelas para pasar su vida depresiva.
A la semana siguiente
La dragona volaba directo al habitual centro comercial, pero esta vez, estaba nerviosa de lo que debía hacer.
—Solo cálmate… ni que fuera el fin del mundo, o sea si me dice que no ¿Qué pasaría? ¿Qué explotaría el mundo?— pensaba con burla, pero en eso, se imaginaba un momento el planeta siendo destruido en mil pedazos —… Oh genial. Ahora estoy más nerviosa de lo habitual— decía en su mente con nerviosismo.
Después de un rato, llegaba a la entrada del centro y allí estaba el dragón celeste esperándola recostado en la pared de espalda con los brazos cruzados, y tenía una expresión de seriedad.
—Vaya, al fin llegaste. Pensaba que esta vez, tendría que ir solo— decía Creepy con un tono bromista.
—L-Lo siento. Es que el d-despertador estaba descompuesto. Je, je— se excusaba con una risita nerviosa mientras se daba un golpecito en su cabeza.
—Ya veo. Bueno, vamos— el aludido se ponía derecho poniéndose las garras en los bolsillos y entraba al centro.
—O-ok…— decía con nerviosismo y lo seguía por detrás.
En todo ese rato, lo seguía callada. Solo observaba todo en silencio igual que Creepy, aunque él notaba el nerviosismo de la dragona, pero no le preguntó del porqué tan nerviosa ya que no era de su incumbencia. Pero de una forma extraña, le preocupaba ya que ella solía hablar mucho cuando estaban ahí. Así que se detenía en seco haciendo que la dragona se detuviera extrañada del porque el dragón se detuvo.
—Lily ¿Pasa algo?— preguntaba con los brazos cruzados mirándola con seriedad.
— ¿Q-Que? Emmmm. N-no, nada, no pasa nada. Je, je— se reía nerviosa mirando a otra parte.
— ¿Segura? Porque desde que llegaste, haz actuado extraña y nunca actuaste así en los días anteriores— Lily escuchaba eso en silencio y bajaba la vista —Dime ¿Sucede algo?— preguntaba de nuevo. La aludida estaba callada. Ella sabía que en algún momento se lo tenía que decir, pero no sabía porque, quería hablar, pero no podía articular ninguna palabra de su boca haciendo que se quedara en silencio —… Ya veo… supongo que esto es todo.
— ¿Eh?— Lily lo miraba confundida.
—… Me pareció genial pasarlo contigo, pero por lo visto, tienes otras cosas que hacer que estar viniendo aquí en compañía de un dragón gruñón que solo quiso pasarla bien con alguien… pero por lo visto, tarde o temprano se aburriría de mí, porque no soy "interesante" o yo que se…— la dragona escuchaba eso, confundida por un momento hasta que entendía lo que estaba diciendo —Bueno, ya no te molestaré más y no te robaré más de tu tiempo…— Creepy se daba media vuelta. Lily empezaba a experimentar algo que nunca había sentido, era miedo… miedo de perderlo por solo quedarse callada —Pues… adiós, supongo… … y no te preocupes con lo que te compré o el regalo que te di, quédatelos si quieres. Ahora son tuyos…— el dragón empezaba a retirarse dejando a la dragona impactada.
—… No…— murmuraba y negaba con la cabeza. No quería perderlo, no quería perderlo por su cobardía al no decirle lo que quería. Apretaba sus garras y en eso, se armó de valor empezando a correr para alcanzarlo — ¡Espera!— exclamaba algo desesperada.
— ¿Eh?— Creepy giraba su cabeza para ver como Lily lo alcanzaba y se detenía a un lado de él respirando un poco — ¿Pasa algo? ¿Quieres que te preste dinero para comprarte algo?
— ¿Qué? ¡No!— exclamaba negando con la cabeza —No es eso, ni tampoco es lo que dijiste antes. Tú no me molestas para nada y no haces perder mi tiempo ya que ese tiempo fue el mejor de mi vida ya que me gusta estar contigo…— al darse cuenta de lo que dijo, se sonrojó mucho y bajaba su mirada.
—…— estaba callado mirándola fijamente.
—Yo… la verdad, me gusta… estar contigo en el centro comercial… para pasear y ver las tiendas… y te agradezco mucho que me hayas comprado lo que quería, y por el regalo, fue algo que no me esperé que lo hicieras por mi... — Lily alzaba la vista para mirarlo a sus ojos —… Eres el mejor dragón generoso que he visto en mi vida y… bueno, creo que estoy yendo por las ramas… o sea yo… lo que te quería decir al principio… es si… si…— se empezaba a sentirse nerviosa, pero esta vez, se armó de valor y lo exclamaba —¿¡Quieres tener una cita conmigo!?— cerró los ojos al decirlo y bajaba su mirada al tener la cara muy roja.
—…— el dragón tenía una expresión de seriedad formado así un silencio incomodo entre los dos. La dragona estaba asustada creyendo de que la forma de como lo dijo, fue muy precipitado. Pareciera que los segundos se hacían minutos u horas para Lily al no recibir respuesta de Creepy hasta que el silencio fue roto por el dragón musculoso —Sí. Claro. No hay problema— aceptó con seriedad haciendo que la aludida alzara su vista de golpe sorprendida.
— ¿E-en serio?— preguntaba para asegurarse de lo que escuchó.
—Que sí. Límpiate los oídos para que puedas oír a la perfección— decía Creepy con un tono bromista. La dragona seguía sorprendida y pestañeaba muchas veces hasta sonreír con alegría.
— ¡Genial! ¡Gracias, gracias, gracias!— agradecía con euforia y lo abrazaba con fuerza restregando su cara contra su pecho hasta que se daba cuenta de lo que hacía y se separaba de golpe —Esto… L-lo siento…— se avergonzaba de lo que hizo.
—No te preocupes, Lily. Y bueno, solo dime el lugar, el día y la hora para ir, y todo eso— decía con los brazos cruzados.
—… Pues… podrías venir al departamento donde estoy quedando para que así nos vamos los dos juntos a un restaurante… ¿te parece bien?— preguntaba la dragona jugando con sus garritas de forma tímida.
—Mmmmmmm. Si, supongo— alzaba sus hombros dándole igual a donde sería.
—Ok. Pues, déjame anotarte la dirección…— cuando decía eso, sacaba un bolígrafo de su bolso y un pedacito de papel para luego escribir la dirección del departamento de Andros. Al terminar, se lo daba a Creepy —Aquí vivo con mi hermano. Podrías ir el Domingo casi a las 7 ¿Te parece bien?— agregaba con una sonrisa. El dragón veía la dirección y lo guardaba en uno de sus bolsillos.
—Me parece bien… aunque no sabía que tenías un hermano.
—Sip. Sé que te agradará, aunque es un idiota tacaño que no me quiere dar más de cien mil— decía con los brazos cruzados mirando a otro lado molesta.
—Ya veo. Que tacaño es tu hermano. Debe dejar ir al dinero y ser más libre— decía con un tono bromista haciendo que la dragona se ría un poco por eso.
—Sí. Je, je— daba una risita divertida.
—… Bueno, entonces ¿seguimos o nos vamos de una vez a casa?— preguntaba Creepy curioso.
—Pues seguimos. O sea llegué tarde. Necesito estar más en este lugar— decía con una sonrisa traviesa.
—Je, je. Ok— daba una pequeña risa el dragón para luego volver a su cara seria y empezaban a caminar juntos por un pasillo.
Habían pasado la tarde en el centro comercial, antes de irse a sus respetivas "casas". La dragona volaba en dirección al departamento y sonreía a más no poder.
—No puedo creer que aceptara… En serio, acepto ¡Acepto!— pensaba con emoción —Ahora tendré que esperar el gran día y arreglarme, y buscar que ropa usar… Haré que se quede impresionado. Ji, ji— daba una risita mientras seguía volando hasta llegar a su departamento.
Había llegado al departamento muy contenta, tanto que abrazó a su hermano que estaba ahí y le agradecía por su apoyo, y le dijo que Creepy vendría al departamento el Domingo para que lo conozca. Él solo alzó su pulgar arriba con "alegría".
La dragona fue a su cuarto acostándose en la cama mientras abrazaba su almohada. Pensaba en el dragón musculoso haciéndola sonrojar y daba una risita emocionada apretando su almohada. Esperaba con ansias que ese día llegara.
Continuará.
