Todo era tranquilo en el Santuario ya que era una zona donde no se permitían peleas entre especies así que uno podía tomar algo sin temor a una pelea.
Eso fue hasta que vieron a Reyne entrar, a pesar del calor que hacía llevaba un abrigo negro con capucha que le ocultaba el pelo y una máscara con orificios en los ojos que no se les podía ver.
—¡Muy buenos noches a todos! ¡¿me echabais de menos?!—dijo con los brazos abiertos como si esperara una gran aclamación.
El silencio no se hizo esperar en toda la estancia.
Sus hombros se hundieron y suspiró decepcionada—Bueno veo que estáis ocupados con vuestras comidas os dejo—
Se dejó caer pesadamente en un taburete de la barra y esperó un buen rato pero nadie le atendía. Pasado de un tiempo se cansó de esperar ¿por que? Debido a que veía como atendían a clientes que habían llegado después que ella.
—¡Oye no es justo, llegué antes que ellos!—
Aimee decidió atenderla, porque si seguía así no pararía de hacer un escándalo, compadeciéndose de ella.
—¿Que quieres?—
—Un tinto de verano con pajita—
Aimee se lo sirvió y Reyne lo bebía con la pajita a través del hueco que había en la máscara. Solo iba al santuario para beber y nunca comer, nadie la había visto jamás a cara descubierta siempre iba con una máscara, algo espeluznante a pesar de lo torpe y parlanchina que era. Por eso tardaban en atenderla, no se podía confiar en algo que no se ve y si no era lindo menos, era la política del Santuario.
—En serio en el Santuario se puede estar tranquila pero tardan demasiado en atenderte solo porque no eres guapo o no llevas la ropa adecuada—miró sus Tenis, oscuros—El cuero es incómodo y las botas ni te cuento los Tenis son mejores sobre todo si quieres correr rápido—
Aimee sonrió ante las bromas de Reyne, era un misterio y nadie sabía qué era, ni su aspecto ni nada solo que era una mercenaria que trabajaba tanto para Daimons como para Were Hunters, Dark Hunters o demonios pero era un hecho que por alguna razón hacia cosas que no les gustaba quienes la contrataban un ejemplo fueron los Daimon y lo que ocurrió cuando secuestraron a Soteria.
Su familia también se mantenía alejada de ella y cautelosa sobre todo por lo ocurrido hace un tiempo.
Flashback
Era el tercer sábado del mes y se celebraba el Wrestle the Bear un combate contra el oso quien era invicto desde hacía años. Si le ganabas tenías comida gratis cosa que aún no había pasado.
—¿Y bien?—papá oso tenía un micrófono dirigiéndose hacia la audiencia—¿Quién se atreverá a luchar contra el campeón?—
—¿Donde hay que inscribirse?—dijo una voz.
Se volvieron de donde venía y se echaron a reír, era una mujer menuda no debía llegar a uno setenta de estatura, delgada pero no demasiado y llevaba una máscara blanca y una chaqueta con capucha.
Al principio no se lo tomaron en serio pero cuando vieron que ella firmaba la exención y pagaba se dieron cuenta de que iba en serio el oso un hombre corpulento famoso por ser un guerrero temible arqueó una ceja sarcásticamente. La mujer se subió al ring mientras los demás animaban al oso u otros se burlaban de ella.
—¡Déjalo! ¿no ves que no podrás con él?—
—¡Mírala con una máscara como esos tipos de lucha libre de la televisión ha visto demasiado ese programa, se ha tomado muchas molestias solo para morder el polvo!—
La mujer no les hizo ningún caso, alzó los brazos sobre su cabeza como hacen los de la lucha libre y se puso frente al oso.
—¡Y aquí tenemos a Reyne que intentará romper el récord de oso!—
Reyne se puso en posición de combate el oso al verlo se echó a reír.
—¿Preparada para perder pequeña?—
—¿Y tú, oso Yogui?—
El hombre dejó de sonreír—No pienso contenerme—
—Yo tampoco—
En ese momento sonó la campana y el oso se abalanzó sobre ella pero para sorpresa de él y los demás espectadores Reyne lo esquivó como si le dejara paso. A continuación el oso le aserto una serie de golpes que ella esquivaba y devolvía golpeándolo, moviéndose como el agua.
Todos miraban incrédulos, era el combate más largo que vieron y daba la sensación de que Reyne estaba jugando con el oso. Jugando no, golpeaba en diversas articulaciones repetidas veces para debilitarlas hasta que al oso le fallaron las piernas y brazos y calló desplomado.
Papá oso contó hasta que terminó, oso no pudo levantarse y Reyne fue declarada vencedora. Todos en el lugar estaban en shock ¿quien era, que lo había vencido?
—Joder—Dev la miraba incrédulo—Esa chica es más fuerte de lo que parece—
—Si, ha conseguido lo que nadie ha podido—Zar miraba tan asombrado como los demás.
Kyrian y Nick miraban a la chica victoriosa.
—Eso demuestra que no hay que judgar a un libro por su cubierta—había visto a compañeras cazadoras más duras que un hueso y esta chica también lo era—
Nick la miraba sonriente, una sonrisa que Kyrian conocía demasiado bien—Me gusta aunque no le vea la cara seguro que es muy guapa y aun así no me importa si se deja puesta la máscara—
El cazador oscuro negó con la cabeza pero para sorpresa de ambos la mujer había desaparecido.
Desde luego era toda un caja de sorpresas.
Fin del Flashback
Fue todo un acontecimiento pero Reyne desapareció un tiempo después de eso suponiendo para no llamar más la atención pero el oso la buscaba para una revancha pero ella no aparecía nunca cuando estaba allí. Y aunque tenía comida gratis jamás la había pedido.
Desde luego que era extraña.
—También te atienden si no llevas cuero—
—Bueno...—
—¡Reyne!—
La mujer se tensó y con cuidado se volvió hacía un grupo de Daimons que la fulminaban con la mirada como si quisieran matarla y descuartizarla.
—Hola humm ¿puedo ayudaros en algo?—Aimee no podía ver su expresión pero por su tono estaba nerviosa.
—Tu muerte bruja—dijo un Daimon atractivo como todos los demás de su tipo pero en sus ojos había un brillo animal lleno de sed de sangre.
Reyne se levantó del taburete y levantó las manos en son de paz.
—Caballeros creo que eso no está en mi trabajo para serviros, lo lamento muchísimo si tenéis alguna queja...—
—Stryker quiere matarte personalmente por la muerte de su hermana—
Los del Santuario miraban la escena con cuidado, sabían lo que había pasado y que Nick junto a Acheron y otros encabezaban la lista negra de Stryker. Solo esperaban que no estallara una pelea allí.
—Oye ¿recordáis el lema del Santuario? Ve en paz, o sal en pedazos—
Los Daimons se congelaron y vieron a los demás del Santuario, los miembros de la familia de osos salieron para encararlos Dev ya había metido a Aimee en la trastienda por si había una pelea a pesar de las protestas de ella.
Los Daimons se volvieron hacia la mujer.
—Por ahora no iremos a por ti pero en cuanto salgas tendremos tus entrañas como ese bastardo de Nick—
Dicho eso los Daimons se fueron y poco a poco el Santuario volvió la normalidad, Reyne se desplomó en el taburete.
—Menudo día y yo solo quería tomar algo—pagó y se despidió de los que estaban en el local antes de irse.
Parecía que una tormenta aparecería.
