Habían pasado unas semanas desde lo ocurrido y todavía no tenían noticias de Xundra y las piedras, Xirena y su hermano Xedrix estaban afectados por la noticia de la supervivencia de Xundra.
—Xirena ¿qué nos puedes decir de Xundra?—le preguntó Alexion, cuanto más supieran de él mejor.
El demonio que en ese momento masticaba el ratón de un ordenador miró hacia abajo triste, a su lado Simi la miró curiosa por su nuevo hermano.
—Ya oíste a la perra de Apollymi, Xundra es el hijo mayor de nuestra madre además de nuestro general y el más violento y poderoso de todos nosotros—
Tori que escuchaba junto a los demás palideció, si Simi y sus dos hermanos ya eran una fuerza a tener en cuenta y bastante feroces no se quería imaginar como sería Xundra.
—Si pero ¿cómo es que desapareció?—preguntó curiosa.
Xirena se enderezó—Un día mucho antes de que siguiéramos a la diosa perra a Kalosis él fue a una cacería de Gallu por orden de Apollymi, jamás regresó fue un duro golpe para nuestra matera y nosotros—
Xundra a diferencia de sus otros hermanos se crío de forma brutal lejos de su madre y ella lo intentaba ver siempre que podía pero no lo bastante, por eso con sus otros hijos se encargó de que su padre tampoco los separara excepto Simi.
—Por eso a Xirena le desconcierta, Xundra era el más feroz y jamás habría aceptado estar unido a nadie y seguir órdenes. Él es de los que no les gusta obedecerlas incluso a la diosa perra y aunque la respetaba apenas la obedecía, a la única que obedecía completamente era a nuestra matera—
Xedrix asintió—El tipo que esté vinculado con nuestro hermano mayor tiene que ser alguien que no es común, alguien muy poderoso y que es peligroso. Si ha podido hacer que mi hermano se vincule a él y sea leal—
Ash también lo sospechaba según dijo Xundra quien los robó fue su amo y si consiguió hacer eso ante las mismas narices de Artemisa, con lo maniática y cuidadosa que era con sus posesiones, es que era alguien con quien tener mucha precaución.
xxxxxxxx
Acheron estaba en la cama junto a su esposa Tori, la miró dormir plácidamente y sonrió pero también estaba preocupado por ella y por todos. Los últimos acontecimientos junto a los informes de Daimons que no morían a menos que fueran decapitados era preocupante hasta había oído rumores de que caminaban al sol.
Eso era imposible el único que podía hacer eso era Thanatos y él ya no estaba, Artemisa le había jurado que no había creado más.
Entonces ¿qué eran? ¿ahora que tramaba Stryker?
Se levantó agobiado, eso y que todavía no habían hallado el paradero de las piedras ni de Xundra era frustrante, pocas cosas se le escapaban pero al parecer esta era una de ellas.
Se acercó a una sfora y la sostuvo entre sus manos, llevaba semanas intentando encontrar la ubicación de las piedras sin éxito si al menos tuviera algo de quien deseaba encontrar alguna pertenencia...
Acheron abrió los ojos como platos y en ese momento deseó golpearse la cabeza con un muro ¿claro como lo vio antes?
—¡Eso es!—
Soteria se despertó sobresaltada por el escándalo.
—¿Acheron? ¿qué ocurre?¿a qué viene ese jaleo?—preguntó aún adormilada.
—Ya sé cómo encontrar las piedras y a Xundra—
xxxxxxxxxx
Samia cogió con cuidado la piedra, la amazona tenía la habilidad de que cuando cogía un objeto podía ver todo lo que le ha pasado y a su propietario era algo muy duro sobre todo porque era un alma y estuvo en posesión de Artemisa pero no tenían opción.
Honestamente Ash se odiaba por tener que someter a Samia a esto pero si no lo hacían la próxima vez no tendrían tanta suerte en que las piedras acabaran en manos equivocadas.
Samia miró todo en esa piedra, el alma de una compañera amazona después de saber la situación sabía que tenía que hacerlo. No solo por su alma sino por la de sus compañeros, miró la vida de la amazona para después ver la piedra en propiedad de Artemisa no había mucho la mayor parte del tiempo la diosa los guardaba en el cofre.
Hasta que vio algo que captó su interés.
xxxxxxxxxx
Un hombre absolutamente hermoso observaba las piedras en el cofre ese era el demonio del que le habló Acheron, se encontraba en una habitación totalmente acristalada que dejaba ver un paisaje nevado y rodeado de montañas, era impresionante.
—Es impresionante conseguir robar las piedras a esa diosa—dijo el demonio.
A quien se dirigía era a una figura en vuelta en sombras que asentía a Xundra, pero Samia estaba tan lejos que no pudo identificar nada específico en él.
—Bien como me dijiste haré los preparativos para la subasta, seguro que muchos cotizarán por esto—dijo Xundra.
Samia se sintió enferma y furiosa con lo que dijo.
Miró la habitación no había nada excepto un piano y el paisaje invernal ¿cómo aguantaban ese frío? En el aire también vio un ave.
xxxxxxxxxx
Samia abrió los ojos respirando entrecortadamente.
Acheron la ayudó a tranquilizarse con cuidado de no tocarla el menor contacto la haría ver miles de años de su vida y eso sería demasiado para la Cazadora Oscura.
Tory y Hunter miraban a la mujer reponerse, llevar ese don debían de ser una tremenda carga.
—¿Has podido ver algo?—
La amazona asintió—Era en una habitación acristalada con solo un piano, le vi hablando con otra persona de lo de la subasta—
Acheron la miró—¿Pudiste verlo?—
Samia negó con la cabeza frustrada—No estaba en las sombras—
Todos estaban desanimados no habían conseguido nada ni la ubicación ni cómo era el akri de Xundra—
—¿Pero viste algo allí que te llamó la atención? cualquier cosa o detalle—
Samia frunció el ceño y luego recordó algo.
—La habitación acristalada mostraba un paisaje nevado y montañoso, pero no parecía desde un edificio sino desde una montaña, ya que se podía ver los riscos alrededor de la habitación a lo lejos se veía un bosque enorme—
Acheron frunció el ceño, no era muy habitual ese tipo de hogar.
—¿Algo más?—
—Si...ahora que lo pienso en la pared acristalada pasaba un ave—
Tori la miró con interés—¿Qué tipo de ave?—
—No lo sé era pequeño, cabría en mi mano y tenía la cabeza negra—
Zarek se adelantó—Me parece que sé de que ave hablas, esperad un momento—desapareció para aparecer con una docena de figuras de madera de diversos animales.
—¡Guau!—Tabitha miraba las figuras fascinada—¿Los has hecho tú? Parecen reales—
Astrid sonrió—A mi esposo se le da muy bien—
El hombre se encogió de hombros.
—Es una afición que desarrolle cuando estaba en aislamiento tallaba los animales que veía y creo que el ave que describías lo tengo—
Samia busco entre las figuras sorprendida, la verdad es que estaban muy bien hechas daba la impresión de que se moverían en cualquier momento.
Se detuvo en una.
—Este es el pájaro vi—
Acheron lo estudió—Es un Carbonero Cabecinegro se da desde el Yukon, territorios del Noroeste y en Alaska—miró a Zarek—Si la viste en Alaska es que están allí—
Samia asintió—Y por lo que vi en una montaña cerca de un parque nacional—
Kyrian resopló—Claro como si no hubiera montañas o parques, Alaska no es precisamente pequeño—
Acheron se levantó.
—Y con razón empezar cuanto antes, los buscaremos en todas las montañas con parques nacionales—
Kyrian se palmeó la cara.
—Para qué hablaré—
Julián y Valerius se reían.
