Investigación e Ingeniería V
La Ciudadela, Sala de Situación
"Con eso habremos cubierto a más de la mitad de Europa." Finalizó Van Doorn su explicación y dirigió su atención a la pantalla que mostraba las ultimas áreas cubiertas por satélites. "Tendremos que hacer más satélites si queremos continuar."
El Comandante asintió. "Hare que Shen comience la construcción de más. Gracias al reciente flujo de financiamiento, deberíamos poder permitírnoslos sin problema."
"Los rusos actuaron rápidamente," comentó Bradford, mientras descansaba su barbilla sobre su mano mientras observaba la pantalla. "Me pregunto cuanto estaba preparado antes de que aseguraras las alianzas con ellos."
"Conociendo a Rusia, probablemente solo lo mínimo y necesario," dijo Van Doorn, mirándolo. "No son de invertir en algo a menos que vaya a beneficiarlos. Si tuviera que adivinar, probablemente comenzaron a invertir en los países fronterizos poco después, o justo después, de que le hicieran la oferta al Comandante."
"Sea cual sea el caso, no me quejo," añadió el Comandante mientras tomaba su tableta y comenzaba a leerla. "Además de la financiación adicional, también enviaron a todo un escuadrón de agentes antiterroristas. Mas de los que esperaba, si soy honesto."
"Me alegra que nuestras fuerzas estén otra vez en un nivel aceptable," comentó Van Doorn, dejando que sus facciones se relajen aliviadas. "Esta ultima camada de soldados se necesitaba desesperadamente."
"Así es," respondió el Comandante asintiendo, y verdaderamente se sentía mejor sobre la situación ahora. Los nuevos soldados traían la cuenta de las fuerzas armadas de XCOM a un total de cuarenta, y esta vez se aseguro de evaluarlos un poco mas en profundidad antes de aceptarlos. No quería tener que tratar con otra situación como la de Shun, que aun debía tratar.
No estaba seguro de si los chinos la habían enviado intencionalmente con la intención de descubrir que su enemigo mortal estaba en XCOM y luego causar problemas, o si solo era un honesto error de los chinos el haber olvidado mencionar ese detalle en su perfil. Frunció los labios mientras lo pensaba. Había tanto mal con decir eso, que no estaba seguro siquiera de porqué se le había ocurrido. No confiaba en los chinos por una multitud de razones, pero no eran tan descuidados o incompetentes.
Aun así, gracias a la advertencia de Soran, fue capaz de evitar esta situación y trabajaría para evitar que sucediera otra vez. "¿Hay alguna consecuencia adicional del video?" Le preguntó a Bradford.
"Depende por donde lo mires," respondió Bradford, bajando la mirada hacia su Tableta. "A grandes rasgos, la parte negativa de la controversia parece haber caído. Aun tienes a los extremistas en las rees sociales convencidos de que esto es algún tipo de montaje, pero los hemos contrarrestado fácilmente para prevenir enojo extenso."
"Y tengo el presentimiento de que vas a añadir algo," supuso el Comandante, solo por la seria mirada de Bradford. "¿Qué es?"
"La gente esta haciendo preguntas," aclaró Bradford, dándole la tableta con un título que simplemente leía ¿Quiénes son XCOM? "Ya hemos tenido la atención de los medios antes," continuo Bradford. "Pero siempre fue acompañada por algún otro evento. Recibimos una cobertura breve durante el ataque de Hamburgo, pero entonces la Contingencia Hades sucedió y el nuevo Canciller tomo toda la atención. Cuando el Navío atacó, la gente estuvo mas concentrada en las consecuencias de eso que en nuestras declaraciones sobre nuestro rol."
"Y desde entonces no ha sucedido nada muy importante, se concentran en nosotros," finalizó el Comandante.
"Si," confirmo Bradford. "Me imagino que este escrutinio envalentonara al Consejo para confirmar que XCOM es una fuerza de las Naciones Unidas."
Van Doorn frunció el ceño. "A menos que haya una ganancia objetivamente grande por revelar eso, me mantengo escéptico de que hagan eso. Podría conseguirle algunos puntos públicos al principio, pero entonces el enfoque cambiara sobre ellos. No les gustara ese nivel de investigación, y serán enfrentados con una OTAN justamente enojada sobre porque no fueron informados."
"Le preguntare sobre eso al Portavoz cuando decidan llamar," dijo el Comandante, frunciendo el ceño. "Me sorprende que no lo hayan hecho aún."
"Quizás aún están deliberando," sugirió Bradford. "Hacer pública su conexión con XCOM tendría significantes ramificaciones políticas."
"Ni hablar de que probablemente saldrá a la luz la involucración de bastantes gobiernos que ya lo sabían," añadió Van Doorn. "Eso podría causarles problemas."
El Comandante se río brevemente. "Buen punto. Entonces, ¿Cómo deberíamos tratar con esto si el Consejo decide mantener las cosas como están?"
"Buena pregunta," murmuro Bradford. "Normalmente sugeriría algún tipo de declaración pública, pero dudo que quiera abrir XCOM a la prensa."
"No," declaro el Comandante. "A menos que estén mintiendo a sus anchas sobre nosotros, dejemos que especulen. A menos que empiece a interponerse con nuestros esfuerzos, déjenlos hablar sobre nosotros todo lo que quieran."
"Esa no es una mal idea," dijo Van Doorn, con un leve temblor en sus labios. "Pero esta podría ser una potencial oportunidad para nosotros. Podríamos formar la imagen publica de XCOM de una forma mas positiva si tomamos el primer movimiento en esto antes de que la especulación se descontrole."
El Comandante alzó una ceja. "Y tienes algo en mente."
"Encontramos una estación de noticias en la que confíe," explicó Van Doorn. "Entonces tienes una conferencia de prensa y tomas algunas preguntas del público. A medida que XCOM se haga mas conocida, es solo cuestión de tiempo para que una sea necesaria. Se que las relaciones publicas no son realmente su… prioridad… pero podemos usar esto."
El Comandante pensó por un minuto. Controlar la narrativa era importante, pero no estaba convencido que hablarle al publico fuera a darle una clara ventaja. No requería aprobación alguna de los civiles para hacer bien su trabajo, y además de que el público estuviera más cómodo con XCOM, no veía una ventaja tangible de esto.
Pero al volver a pensarlo, tampoco había una desventaja tangible, y esto podría pasar bien con ciertas personas. La cosa era que no veía que esto fuera necesariamente a aumentar la aprobación publica de XCOM ya que la mayoría de las respuestas probablemente se verían respuestas como clasificadas. Se vería como un truco de publicidad, y justamente.
"¿Asumo que tu harías esto?" Preguntó el Comandante. "Dudo que descubrir que un subordinado del Comandante esta a cargo de XCOM ayude a calmar a la gente."
"Seria la mejor elección," dijo Van Doorn de acuerdo. "Tengo una buena reputación y podemos usar eso. Hará que el público confíe más en nosotros, por lo menos."
El Comandante miró a Bradford. "¿Central?"
"Creo que es una buena idea," dijo el de acuerdo. "Guiamos la narrativa y hacemos que el publico nos tenga menos sospecha."
"Nuestra narrativa va a ser ´clasificada´." Comentó el Comandante con un suspiro. "Pero no veo como esto podría dañarnos. Bien. Pero si vamos a hacer un truco publicitario, no vamos a esconderlo. Háganlo absolutamente claro que las preguntas relacionadas directamente con el personal y las operaciones están clasificadas. Lo que más podrían sacarnos es que nuestro propósito es el de defender a la humanidad de los alienígenas, nada mas y nada menos. Nada político."
Van Doorn asintió. "Claramente. Comenzare a prepararlo. Dudo que tengamos mucho problema encontrando una red que quiera trabajar con nosotros."
Bradford bufó. "Probablemente se tropiecen entre si intentando conseguir algo con nosotros."
El Comandante se giro de la pantalla y hacia la holomesa. "Muy bien, continuando. ¿Hay algo nuevo en el mundo?"
"Bueno, la carrera presidencial de los Estados Unidos está en progreso," respondió Bradford mientras caminaba hasta el final de la holomesa y presionaba unos botones. Un mapa de los Estados Unidos apareció, con varios estados rojos y azules.
"Eso lo sé," respondió el Comandante. "Supongo que lo mencionaste por alguna razón en específico."
"Bueno, usted preguntó," dijo Bradford encogiéndose de hombros. "Aparentemente uno de los nominados de los demócratas ha abandonado su candidatura."
El Comandante alzó una ceja. "¿Me imagino que no fue solo por pobres resultados?"
"No," confirmo Bradford. "Acoso sexual. Varias mujeres lo acusaron y eso fue un golpe mortal para su campaña. No me sorprende, honestamente."
"Ya era hora," murmuró el comandante. "Espero que sea condenado. La gente como esa no debería poder ser candidato. Eso solo deja a un candidato demócrata en las elecciones, ¿no?"
"Si, y básicamente es el candidato más débil entre todos," confirmó Bradford. "Un político del montón de una familia conocida con conexiones a muchos grupos de lobby, naciones cuestionables, y posiciones seguras para los demócratas."
"Entonces, ¿un moderado?" Preguntó Van Doorn.
"Casi del todo," dijo Bradford suspirando. "Aunque personalmente diría que es la representación de todo lo que esta mal con el sistema político estadounidense. Sus obvias debilidades combinadas con la invasión alienígena han asegurado que los republicanos van a ganar sin problemas a menos que el candidato que elijan sea un completo idiota."
"¿Y como van las primarias republicanas?" Preguntó curiosamente el Comandante.
"Ahora mismo Jonas Malik esta liderando," lo actualizó Bradford. "Pero no por mucho."
"Ah, cierto. El ex-almirante, la última vez que el Comandante había visto a los candidatos el parecía ser la mejor elección de entre todos. Desde un punto de vista puramente militar, era la única elección valida. En cuanto a sus políticas, las cosas eran un poco mas cuestionables. Pero en este punto, una opción militar mas fuerte era la mejor opción, y Jonas probablemente iba a proveer la mejor opción.
"¿Quién es su competición?" Preguntó el Comandante. "Recuerdo que Kerry también tenía buenos números."
Algo en ese hombre lo hacia fruncir el ceño con solo mencionarlo. Algo de ese tipo le causaba sospecha, parecía ser el perfecto representante de un estafador, diciendo lo que sea necesario para ser electo. Tampoco ayudaba que usara a la religión como su principal punto de venta. Personalmente, el Comandante sentía que la religión, o la falta de esta, en un candidato era irrelevante en determinar si haría un buen trabajo o no. Era desafortunado que una cantidad perturbadora de gente no sabían en realidad lo que significaba la separación iglesia-estado.
"Lo estaba," dijo Bradford asintiendo. "Pero recientemente ha caído debido a la subida de Kamili Rono."
Van Doorn se iluminó. "Ah, que placer oír eso."
"Interesante," comentó el Comandante. Le sorprendió escuchar eso. "Me sorprende que haya logrado llegar tan lejos a pesar de su falta de experiencia."
"Porque a la gente le gusta," explicó Van Doorn encogiéndose de brazos. "Ha hecho excelente trabajo humanitario, sin mencionar que es la representación perfecta de una historia de éxito americana. También ayuda que no está embarrada de escándalos como la mayoría de políticos, con fundamentos o no."
"Es una pacifista," recordó el Comandante frunciendo el ceño. A decir verdad, estaba bastante impresionado con ella hasta ese punto. "Mas allá de sus buenas calidades, no podemos permitir que alguien así lidere a los Estados Unidos."
Van Doorn bufó. "Dudo mucho que deje que eso interfiera con la invasión alienígena. No es una persona irracional por lo que he visto."
"Ya veremos," dijo el Comandante, dejando de lado el tema por ahora. "Aun falta mucho para la elección."
"Me causa curiosidad," pregunto Bradford de repente, inclinando su cabeza. "¿Dónde se encuentra usted en ese campo? ¿Para que lado se inclina más?"
El Comandante se encogió de hombros. "¿Personalmente? Preferiría que mantengamos a la presidenta Treduant hasta que la invasión alienígena se decida de una forma u otra. El cambio de lideres en mitad de una guerra es una mala idea, y me gusta. Es decisiva y compuesta, juzgando por como manejo los cargos de corrupción de su vicepresidente."
"Lo manejó admirablemente," dijo Van Doorn de acuerdo lentamente. "Si no no fuera por ella aun estarían en el proceso de darle sus cargos. Forzar un juicio militar fue una decisión corajuda, y definitivamente no le gusto al liderazgo republicano."
"Pero si me preguntas por mi afiliación partidaria, no tengo una," continuo el Comandante. "Siempre he sido un independiente. Algunas veces voté Republicano, otras Demócrata, quien sea que sintiera que llevara el país de la mejor manera, lo que admito podría enviarme un poco mas hacia el lado Republicano," una sonrisa le llego a sus labios cuando recordó algo. "Aunque un año ambos candidatos eran tan malos que solo escribí el nombre de mi superior inmediato. Probablemente habría hecho un mejor trabajo que ambos candidatos juntos."
"Tiene sentido," dijo Bradford asintiendo. "Generalmente voto a los republicanos en las carreras presidenciales. El Congreso me es mas mezclado. Muchos de ellos son muy poco razonables."
"Yo solo miro a su gobierno y suspiro," dijo Van Doorn riéndose. "Espero que los Países Bajos nunca lleguen a este punto. Aunque es entretenido de una forma triste. Creo que es por eso que espero que Kamili gane. Es la cura para toda la corrupción allí.
"Por ahora," advirtió el Comandante. "La gente cambia cuando se les da poder. Hay una razón por la cual se desconfía de los políticos, se han labrado esa reputación."
"Bueno, entonces argumentaría que debemos promover a aquellos que no son corruptos," dijo Van Doorn. "El idealismo no siempre es ingenuo. El cambio solo sucede cuando la gente trabaja hacia el sin aceptar el status quo."
Bueno, el ya no apostaba mucho por el idealismo. El mundo no funcionaba así y no veía razón para darse mucha esperanza de que una mujer no corrupta fuera de alguna manera a cambiar al país por si sola. Pero él sabía que era un cínico, Van Doorn no lo era. "Espero que tengas razón," dijo finalmente.
Van Doorn asintió. "¿Algo más?" Le preguntó a Bradford.
Bradford sacudió su cabeza. "Nada que nos pueda afectar."
"Bueno saberlo," dijo el Comandante asintiendo. "Gracias Bradford. Van Doorn, ¿algo que añadir? ¿O eso cubre todo?"
"Mas o menos," respondió Van Doorn, retrocediendo. "Comenzare a planear la primera aparición publica de XCOM." Lo saludó. "Comandante."
Él le devolvió su saludo y Van Doorn salió de la sala. El Comandante descanso sobre la mesa por un momento. "Bueno, supongo que ahora es momento de hablar con Zhang, Shen y Vahlen."
Bradford sonrió de repente, o más precisamente, sonrió sobre eso. "¿Ansiando alguna reunión en específico?"
El Comandante lo miro sospechosamente. "¿Importa?"
"Es solo curiosidad," continuo Bradford, viéndose muy entretenido. "Entonces, ¿Cuándo vas a hacerlo oficial?"
El Comandante estaba bastante seguro de a que se refería, pero quería asegurarse. "¿Hacer que oficial?"
Bradford dejo escapar una risa. "Vamos, Vahlen y tú. ¿Qué? ¿Pensaste que éramos todos ciegos?"
"Bueno, no," admitió el Comandante. "Aunque no pensé que sería una preocupación tan grande."
"Bueno, no es una preocupación," aclaro Bradford. "Pero no se porque lo has retrasado. Ambos se gustan, claramente, así que no estoy seguro de que los detiene."
Ese era un tema que no iba a discutir con Bradford. "Es complicado."
Bradford claramente no le creyó. "Claro," dijo aplacando la situación. "Bueno, supongo que tendrás esa explicación lista. Porque si no haces algo pronto, creo que ella lo hará. Algo me dice que a ella no le gustara esa excusa."
Al Comandante le pareció un pensamiento divertido. "Me asegurare de mantener tu experto consejo sobre relaciones en mente, Bradford."
"Que sensible," le dijo riéndose. "Dejare que sigas con lo tuyo entonces."
"Buena idea," murmuro el Comandante mientras el se alejaba, aliviado de que esa conversación haya terminado. A pesar de eso, Bradford tenía razón, y sentía que las cosas entre Vahlen y el iban a llegar a un punto álgido y seria mejor averiguar que iba a hacer sobre eso.
La Ciudadela, Bahía de Ingeniería
Era una lastima que no fuera un ingeniero, porque H8erman estaba sorprendido por lo entretenido que era intentar diseñar algo. Es verdad, no había llegado a las especificaciones matemáticas, solo usaba unos borradores y equipo gráfico, para tener una idea general de que quería hacer. Es verdad, podría haber ido directamente con los ingenieros y decirles lo que pensaba, pero quería ponerle algo de esfuerzo el mismo.
Se decidió en tres ideas que presentaría a los ingenieros, dos que sentía eran muy posibles, y una en la que no estaba muy seguro, pero si podía hacerse seria extremadamente beneficiosa. Mientras caminaba por la poblada instalación, se dio cuenta de que podría haber un problema, principalmente que no tenia idea de a donde ir.
Shen era con quien quería hablar para darle los diseños, pero como no lo veía alrededor, decidió tomar esta oportunidad y caminar para ver que estaba haciendo Ingeniería de XCOM.
Podía haberse equivocado, pero parecía estar mas ocupada que la última vez que decidió caminar por la zona. Debía de haber al menos veinte o treinta personas en el área, operando maquinas o investigando varáis armas, artilugios o tecnología alienígena. Dudó sobre interrumpirlos, ya que parecían intensamente concentrados en sus tareas.
Frunció en cuanto algo le llamo la atención. Parpadeo para asegurarse de que no estuviera viendo cosas. ¿Eso era un perro? Un pastor alemán, si veía bien. Una de las ingenieras estaba poniéndole algún tipo de armadura, mientras otra mujer estaba cerca. Bueno, tenía que ver esto.
En cuanto se acercó, se dio cuenta de que la ingeniera en cuestión era mucho mas joven que el resto en esta sala. Se veía como si aun estuviera en su adolescencia, pero aun vestía el uniforme.
La mujer que asumía era la dueña del perro lo noto acercándose y asintió saludándolo. De cerca, se sorprendió por lo bien que se veía la armadura en el perro, no se veía demasiado gruesa, pero cubría las piernas y el cuerpo por completo, estaba bien articulada también, ofreciéndole aún más protección.
Aunque se preguntaba si sería muy pesada. Ese tipo de armadura, aunque genial, definitivamente frenaría al perro. La joven ingeniera se puso de pie y miro a la mujer casi saltando de su lugar. "¿Entonces? ¿Qué te parece?"
Su entusiasmo era palpable y la mujer le respondió con una sonrisa. "Honestamente, es muy… buena. Veamos que le parece a Aluma." Herman asumió que ese era el nombre del animal.
"לְשַׂחֵק" Dijo y la perra salto y comenzó a correr alrededor del área, fácilmente evadiendo a los pocos ingenieros en el camino. Parecía gustarle, juzgando por como acaricio la mano de su dueña al volver con su acorazado hocico.
"No pensé que vería eso aquí," comentó Herman, inclinando su cabeza hacia la joven ingeniera. "Impresionante."
"¡Gracias!" Le dijo alegremente. "Creo que le gusta."
"Lo mismo digo," respondió la mujer de acuerdo., "Tendré que ejercitarlo con ella, pero lo hiciste bien. Muchas gracias, señorita Shen."
Shen. Bueno, eso era interesante. Herman la miró con un nuevo interés, no estaba enterado de que Shen tuviera una hija, ni hablar de que viviera y trabajara aquí. La mujer y su perro se alejaron caminando, y ella se le giro. "No creo que nos hayamos conocido, ¿no?"
Herman sonrió, y sacudió su cabeza. "No lo creo. Herman Diederick," el extendió su mano y ella la tomo entusiasmadamente.
"Lily Shen," le respondió ella, confirmando que era la hija de ese Shen. "Entonces, ¿Qué necesitas aquí?"
"A decir verdad, estaba buscando a tu padre," le dijo Herman. "¿Sabes dónde está?"
Ella se mordió el labio y levanto la mirada. "Hmm, no de momento, pero puedo encontrarlo. ¿Qué vas a mostrarle?"
No veía ninguna razón para no contarle, no era como si el Comandante le hubiera instruido mantener estas cosas en secreto. "Solo algunas ideas que creo podrían ayudar a mantener vivos a nuestros soldados."
Sus ojos se iluminaron. "¿De verdad? ¿Puedo ver?"
Su entusiasmo era un cambio bienvenido comparado a la oscura seriedad de todo lo demás. "Seguro, no veo porque no," respondió y tomo su tableta. "Nada muy grande, pero creo que podría ayudar en las batallas mas grandes contra los alienígenas."
Tomando su tableta, inmediatamente ese giro y camino hacia su mesa de trabajo. Herman la estudió mientras tomaba un pedazo de papel y comenzaba a dibujar. "Una torreta portátil," murmuro mientras escribía. "Útil. Tendría que ser compacta para ser viable."
"Es verdad," dijo Herman de acuerdo, alegre de que pudiera entenderle tan rápido. "No soy un ingeniero, así que estas cosas deberán ser convertidas para ser usadas."
"Pero las ayudas visuales vienen bien," añadió Lily ausentemente. "Verdaderamente lo aprecio. De todas formas, esto es mucho mas simple que esa armadura," se coloco la punta de la lapicera en su boca mientras pensaba, y luego se iluminó. "¡SI! Podemos tomar el diseño principal del láser automático y modificarlo para incluir sostenes colapsables. O solo que puedan ser conectados fácilmente." Asintió y continúo dibujando.
"No quería que hagas todo esto tu sola," la interrumpió Herman. "No quiero interrumpir lo que sea que estes haciendo."
"Oh, no te preocupes por eso," le respondió alegremente. "Técnicamente no soy parte del equipo. Solo hago proyectos solitarios, por aquí y por allá. Como estos, por ejemplo."
Hmm. "¿Y estas pensando en que este sea el próximo?"
"¿Por qué no?" Lo miró curiosamente. "Tendré que hacérselo saber a mi padre, pero no creo que tenga un problema con eso. Se cómo funciona la mayoría de esto."
Normalmente tendría cierto escepticismo en cuanto a que alguien de su edad fuera útil, pero parecía saber lo que hacía, y provisto de que el Shen mayor este de acuerdo, no tendría problema con ello. "Muy bien. Si realmente lo quieres, no me opongo."
Ella le dio una amplia sonrisa. "¡Excelente! Aunque quiero trabajar contigo en esto, ya que son tus ideas. Podre decirte que tan factibles serán o no."
Bueno, había trabajado con peores personas, una prodigio de la ingeniería extrañamente joven no seria lo peor. "Es un trato."
"Mirare estas otras," le dijo poniéndose de pie y caminando hasta la punta de la mesa de trabajo. "Pero antes de eso, quiero que pruebes algo por mí." Le dijo tomando un arma de apariencia extraña y dándosela.
Era un arma plateada parecida a un rifle, que era mas o menos tradicional hasta que llegaban a la punta del cañón. La ultima parte tenia varios agujeros como ventosas, y en la parte superior e inferior había piezas de metal curvas que parecían engancharse al interior del arma en sí. El ultimo detalle era un pincho de metal en el final.
"¿Qué es esto?" Le pregunto mientras la observaba.
"Se me ocurrió inicialmente como un arma que penetre armadura," explicó Lily. "Algo que atraviese los ciberdiscos y los mechtoides si los láseres no podían hacerlo. Ya que hemos logrado el armamento gaussiano, supuse que era redundante, pero quería ver que te parecía."
Herman indico hacia el polígono que estaba armado. "Bueno, veamos."
Ambos caminaron hacia la línea de tiro, y Herman alzó su arma hacia el objetivo. "¡Espera!" Lo interrumpió Lily mientras ella corría hacia la esquina y el bajó su arma. "Debe haber algo mejor," dijo mientras rebuscaba entre la pila de blancos y placas, finalmente emergiendo con una placa de metal. Luego de prepararla frente al objetivo, trotó de vuelta al lado de Herman. "¡Bien! Inténtalo ahora."
Herman asintió y alzo su arma una vez más. El retroceso lo forzó a retroceder en cuanto las dos piezas de metal curvo se dispararon de ambos extremos en cuanto el perno salió disparado. Luego de recuperar su postura, vio que el perno había atravesado limpiamente a través de la placa de metal y el objetivo de papel, habiéndose clavado en la pared detrás de este.
"Esta cosa patea como un caballo," comento mientras le devolvía el arma. "Tendría que ser probada un poco más, pero pareces haber desarrollado un arma penetrante excelente."
"Gracias," le respondió ella felizmente. "Este modelo esta un poco atrasado, ya que las armas gaussianas son el estándar ahora." Tomo otro perno de metal y lo coloco en el cañón, tirando de las partes curvas del arma, asegurándolo con un ruidoso clic.
Esa era la segunda vez que se había referido a un armamento "gaussiano". Vagamente recordaba haber oído sobre eso, ¿armas magnéticas? Debía ponerse al día con lo que parecía ser el último salto tecnológico de XCOM. "El único problema que veo es que es muy… limitada," añadió Herman, suponiendo que merecía un poco de criticismo. "El soldado que la lleva debería tener muy buena puntería."
"Si, lo sé," dijo suspirando mientras se quitaba unos mechones de negro cabello de su rostro. "Podría experimentar e intentar hacerlo algo automático, pero creo que deberíamos comenzar a trabajar con tus ideas ahora."
"Me parece bien," le dijo el asintiendo, listo para ponerse con eso. "¿Le has dicho a tu padre sobre esto?"
"No este," le admitió. "Quería mejorarlo antes de mostrárselo."
"Me parece justo," concedió el. "Pero creo que el Comandante estaría interesado en esto."
"Probablemente," Lily asintió felizmente. "Él es la razón por la que se me permite trabajar aquí. Intentare mostrárselo a él también."
Con que así sucedió. Bueno, no podía culpar al Comandante por tomar ventaja de un talento así. Sabia como utilizar a la gente a su alrededor de la mejor manera. "Tu primera," le indico hacia su mesa de trabajo. Ambos fueron y comenzaron a trabajar.
La Ciudadela, Control de Inteligencia de XCOM
"Esa será nuestra respuesta publica," el Comandante terminaba de actualizar a Zhang sobre la declaración publica de XCOM. "Veremos que tan efectiva será, pero mientras tanto, quiero una respuesta más tangible contra EXALT."
Zhang tenia el mismo rostro de piedra de siempre, pero el Comandante podía ver por la falta de concentración de su mirada que estaba pensando. "No estoy seguro de si esto era para dañarnos o no."
El Comandante inclino su cabeza hacia él. "Podría no haber sido tan exitoso, pero no creo que puedas decir que no era para dañarnos."
"No del todo," aclaro Zhang. "Pero todo esto parece menos un intento de ensuciarnos y mas como una prueba. Nuestra mayor evidencia de que esto es falso es que la interfaz esta mal. Normalmente lo dejaría como información incompleta, pero el hecho es que ya hubo videos de soldados de XCOM liberados."
El Comandante lo considero por un momento. Zhang tenia un punto, ya que el Comandante había aprobado una liberación del video de una misión para propaganda. "Supongo que las posibilidades de que no lo supieran son pequeñas." Le dijo.
Zhang lo miro con su mirada más vacía posible, demostrando lo estúpido que le pareció el pensamiento. "No a menos que sean incompetentes en sus trabajos, y por nuestra experiencia, EXALT no es incompetente."
El Comandante asintió, había pensado lo mismo, pero Zhang sabría con mas seguridad. "Entonces supongo que la pregunta es porque eligieron ignorar detalles obvios como esos."
"Si," murmuro Zhang mientras se giraba a la holomesa. "El sitio responsable por mostrarlo inicialmente no fue capaz de darnos la localización de quien lo envió originalmente, no que nos hubiera sido útil. Esta situación apesta a una prueba, quien lo hizo, la ejecución y el escenario no fue armado para el mundo, sino para nosotros."
"Entonces supongo que les gustaría saber que tan bien responderemos," adivinó el Comandante mientras lo pensaba más. "Una forma inteligente de probar nuestras capacidades. Ahora saben esa información sin ninguna desventaja."
"Eso es en lo que estoy trabajando," confirmó Zhang con un cabeceo. "Pero me dice que estamos tratando con un director de inteligencia competente. Lo que significa que puedo predecir más precisamente como responderán."
"Excepto que tenemos la ventaja," señalo el Comandante. "Al contrario que nosotros, EXALT trabaja con la anonimidad. Hacemos nuestro propio video montado y no podrán refutarlo sin llamar la atención sobre ellos mismos."
"Hay otras formas de tratar con información incriminadora más allá de declaraciones públicas," dijo pensativamente Zhang. "Tenemos una lista de estaciones sospechosas que se han visto comprometidas por EXALT, y tendrán a sus propios expertos a mano para refutar cualquier cosa que hagamos."
El Comandante frunció el ceño. "Desafortunadamente no podemos eliminar a las personas de los medios sin pruebas."
"Así es," dijo Zhang de acuerdo. "Y es por eso que quiero probar a EXALT en si misma. Tenemos nombres y lugares. Enviamos un video de EXALT a ellos y vemos que pasa. Si lo cubren, incluso cuestionablemente, podemos asumir que no toda la red esta comprometida. Si no lo hacen… deberán tomarse cartas en el asunto, especialmente si tomamos en cuenta a quienes se lo enviamos, y luego liberamos esa información cuando salga nuestra nueva ola de videos."
"Si llegamos a encontrar que están comprometidos ¿Qué sugieres como respuesta?" Preguntó el Comandante.
"Los tomamos," declaro Zhang fríamente. "Los cuestionamos por información, confesiones que liberamos para llamar más la atención hacia EXALT. Mas importante aún, el brazo mediático de EXALT quedaría seriamente limitado.
"Prosigue con tu prueba," permitió el Comandante. "Ahora, necesitamos contenido real para esos videos."
"¿Asumo que tiene ideas?" Le preguntó Zhang, cruzándose de brazos.
"Los datos que conectan a las Industrias Solaris con una compañía fantasma de EXALT son lo mas solido que tenemos," comenzó el Comandante. "Pero no quiero liberar esos hasta que lo hayamos confirmado por nuestra cuenta. No, necesitamos algo para que la gente se enfurezca. Afortunadamente, Vahlen nos ha provisto con una perfecta oportunidad."
Zhang asintió para que continuara. "Tenemos video de los experimentos genéticos," continuo el Comandante. "Mas allá de su necesidad, dudo que alguien argumente que no son horribles."
Zhang rompió su rostro con una sonrisa. "Si de alguna forma fueran liberados con el nombre de EXALT conectado a ellos…"
"Eso expondrá el nombre al público," finalizó el Comandante. "El debate sobre la validez de las imágenes será útil, pero lanzará a EXALT fuera de la anonimidad."
"También nos provee otra forma de rastrear a agentes plantados de EXALT," añadió Zhang, mirando la holomesa pensativamente. "Mas allá de aquellos que comentan sobre el video en primer lugar, los que omitan específicamente la conexión con EXALT deberán ser observados más de cerca."
"La ironía más grande será que no serán videos falsos," comento pícaramente el Comandante. "Además de la completa imposibilidad de todo esto."
"No," Zhang lo interrumpió de repente alzando una mano y mirándolo intensamente. "Los sujetos de Vahlen aún están vivos, ¿no?"
"Hasta donde yo sé," respondió el Comandante. "Dijo que no los mataría hasta que extrajera todo lo que pudiera."
"Cuando los mate, dígale que preserve los cuerpos," declaro Zhang, con un brillo en sus ojos. "Imagino que esto tendría mucho mas impacto si esto se encontrara en el cuerpo de una de las víctimas."
"Las imágenes serian mucho más difícil de ignorar también," dijo el Comandante asintiendo, con una sonrisa en su rostro. "Sera interesante ver como EXALT reacciona ante esto."
"Esa será la segunda ola de videos," dijo Zhang. "Luego de que establezcamos los posibles agentes de XCOM en los medios. Una vez que eso se haya hecho, refinaremos aun mas con la segunda ola, luego de eso Inteligencia de XCOM tomara la acción apropiada contra los agentes de EXALT sospechados, con su aprobación."
"Mantenme informado," le confirmo el Comandante asintiendo. "¿Qué piensas sobre la primera ola?"
"Quizás algunos soldados de EXALT podrían hablar sobre su alianza con los alienígenas," musito Zhang. "EXALT no son los únicos que pueden fabricar videos."
"Sera suficiente," dijo el Comandante. "¿Te moverás contra Industrias Solaris dentro de poco?"
"Eso tendrá que esperar hasta que los agentes en los medios sean eliminados," respondió Zhang. "Pero tengo un equipo trabajando en los Estados Unidos. Industrias Solaris es un objetivo secundario por ahora."
"Me parece justo," retrocedió el Comandante. "¿Algo más que deba saber?"
Zhang frunció los labios. "Quizás. El estimado líder supremo ha hecho un discurso ayer que no llamó mucho la atención por el mundo dado el lanzamiento del video."
El Comandante bufó. "Que sorpresa eso. Increíble que nadie le preste atención a Corea del Norte y su propaganda ahora."
"El discurso fue sorprendente," admitió Zhang, mientras tomaba una tableta y comenzaba a tocarla. "Esencialmente declaro a los alienígenas como una amenaza y dijo que Corea del Norte se prepararía para la guerra contra los invasores."
El Comandante alzo una ceja. Bueno, eso si que era sorprendente. El Líder Supremo Iseul Gwan de Corea del Norte había intentado no antagonizar a ningún país durante las ultimas décadas, pero no cabía duda de que era un dictador cuyo poder militar y político era desconocido, mas que nada debido al velo de secretismo por sobre el país.
Era desafortunado que el resto del mundo no lo hubiera notado aun, porque cuando Corea del Norte estaba haciendo declaraciones razonables, quizás era hora de reevaluaciones. "Extrañamente razonable de su parte," le comentó a Zhang.
"El Líder Supremo no es un idiota," le dijo Zhang encogiéndose de hombros. "No tiene nada que ganar ignorando a los alienígenas. Pero esto le era interesante. Mire a los soldados detrás de él."
El Comandante tomo la tableta e inmediatamente vio a lo que se refería Zhang. Los dos soldados de pie detrás del Líder Supremo no eran los típicos soldados de Corea del Norte. Vestían armadura negra que parecía basada vagamente en la de XCOM, aunque no se veía tan gruesa.
Las hombreras eran mas grandes de lo necesario, y la pintura roja que las cubría claramente era por decoración. Tenían líneas de pintura roja que coloreaba su ennegrecida armadura, y el emblema de Corea del Norte estaba estampado claramente sobre el pecho superior derecho. Pero lo que le llamó la atención era el extraño casco que llevaban.
Era extrañamente angular, y completamente cubría el rostro desde los ojos. En el medio había una brillante luz roja que probablemente era la forma en la que los soldados veían hacia el exterior. La porción inferior del casco estaba acorazada de forma similar, y la porción del medio estaba cubierta por lo que asumía era un plástico oscurecido.
El traje completo era ceremonial, terminado con una capa de hombros roja que caía de sus hombros derechos. Proyectaba una imagen de autoridad y poder que el Comandante no había visto de Corea del Norte en años. La iluminación del escenario en el que el Líder Supremo hablaba era tal que los soldados estaban en sombra, la luz roja de sus cascos brillaba ominosamente.
"Supongo que tomaron algunas pistas de nosotros en cuanto a la armadura," murmuro el Comandante. "Pero el único poder que puedo pensar que haya usado esos colores, iluminación y parafernalia como esta son los nazis y la unión soviética. Una decisión audaz."
"Me hace preguntarme si se están preparando para algo," dijo Zhang mientras le tomaba la tableta de sus manos. "Algo que me preocupa es que esa armadura se ve muy sofisticada. Mas de lo que les debería ser posible."
"Mantenlos vigilados," le aconsejó el Comandante. "Pero dudo que Corea del Norte intente algo ahora."
Los labios de Zhang temblaron. "Esperemos que así sea. Pero más allá de eso, no hay nada que reportar."
"Bien," dijo el Comandante asintiendo. "Entonces debemos empezar a devolverle los golpes a EXALT."
Zhang le dio el fantasma de una sonrisa. "Sera un placer."
La Ciudadela, Polígono de Tiro
Soran alzó su pistola y luego de concentrarse en el blanco con forma de forastero asintió hacia Samuel, quien estaba a su lado con su propio rifle alzado. Luego de esa confirmación, ambos comenzaron a disparar, iluminando el polígono con sus rayos láser.
El olor del cartón, plástico y espuma quemados lleno el aire, y Soran lo filtro, disparando metódicas ráfagas de luz sobre las cabezas de los blancos.
"Y… ¡frenen!" Señaló Mordecai y Soran cesó de disparar inmediatamente, retrocediendo.
Shun silbó en cuanto se le acercó. "Ok, eso fue impresionante."
Soran miro a los blancos ardientes satisfecho. No era su récord personal, pero valoraba la precisión por sobre la cantidad de disparos golpeados y cada objetivo había sido eliminado con un buen hoyo ardiente en su cabeza o en el centro del pecho.
"Si, si, muy impresionante," continuó Mordecai, sonriendo. "Pero en este caso Samuel gana."
"Yo usaba un rifle," añadió Samuel, entretenidamente mientras se giraba hacia ellos. "Te dije que iba a ganar."
"Mi punto era probar que una pistola no es siempre un arma inferior," le recordó Soran mientras cambiaba su batería por una nueva. "Diez bajas no esta tan mal."
"Eso es verdad," admitió Samuel, riéndose. "Supongo que lo probaste. Eres mucho mas preciso con una pistola que yo."
"Eso seguro," dijo Shun. "Especialmente en este rango."
"Los láseres tienden a hacer que el rango sea redundante," indico Mordecai, mientras tomaba su propia pistola laser. Al contrario del resto, el soldado israelí nunca iba a ningún lado sin algún tipo de arma. "Sin retroceso y sin efectos de clima o gravedad, eso haría a cualquier arma una viable, sin importar el tamaño. Aun así," señalo a Soran. "Eres un buen tirador."
"Gracias," reconoció Soran mientras enfundaba su pistola. "Significa mucho viniendo de ti."
El hombre sonrió ante eso. "Bueno, no eres un francotirador, pero te acercas bastante."
Soran bufó. "Ser francotirador requiere un grado de paciencia que no tengo.
"Así es," dijo Mordecai de acuerdo. "Pero no hay nada igual de gratificante."
"Pregunta," pregunto Shun, cruzándose de brazos. "¿Cuándo estas usando estas habilidades de francotirador exactamente? El terrorismo radical esta de baja, especialmente en Oriente Medio, e Israel no esta involucrada en ninguna guerra. Entonces, ¿Qué hacías?"
Mordecai le dio una pequeña sonrisa mientras miraba a la china a quien superaba en altura. "Inquisitiva, ¿no? Pero es una pregunta justa, la cual tiene una respuesta muy simple: muy poco. En tiempos de paz los militares normalmente solo patrullan y entrenan. Ocasionalmente me llaman para una situación de rehenes o algún otro evento que la policía no puede controlar."
"Mis simpatías," le dijo Samuel. "Los Estados Unidos logran mantener a todas sus fuerzas especiales siempre ocupadas. Siempre hay una crisis en algún lugar."
Soran sonrió. "Bueno, creo que eso es culpa de ellos al decidir solucionar todos los problemas del mundo por su cuenta."
Afortunadamente Samuel no se ofendió. "Quizás," admitió. "Pero si no somos nosotros, ¿Quiénes? ¿La ONU?"
Todos se rieron ante eso, incluso Shun. Parecía que los chinos tampoco tenían una gran opinión de la ONU, algo que Soran descubrió luego de hablar con ella sobre eso por un tiempo. Al parecer no tenían una fuerte opinión para un lado o el otro. Como lo explico Shun, veían a la ONU como una herramienta que podía usarse contra naciones mas pequeñas, pero no les presentaba amenaza alguna.
"Me pregunto si los aliens alguna vez pasaron por algo así," se preguntó Samuel en voz alta. "Seria interesante saber si su historia sucedió similarmente."
"Hmm," Shun pareció pensar por un minuto. "Quiero decir, no creo que podamos hacer asunciones así. Me interesa mas saber si todas estas especies con las que nos encontramos vienen del mismo planeta."
"Poco probable," dijo Mordecai, sacudiendo su cabeza. "Las probabilidades de que tantas especies conscientes y pensantes se desarrollaran en el mismo planeta, al mismo tiempo, serian astronómicamente pequeñas."
"También pienso que, si compartieran un mundo con las crisálidas, se verían eliminados," añadió Soran, placenteramente sorprendido de que estuvieran teniendo una conversación sobre esto. "Tiene mas sentido que esta sea una coalición de varias especies alienígenas."
"Entonces viene la gran pregunta," señaló Samuel. "¿Qué especie está a cargo?"
"Los Sectoides," declaro firmemente Shun. "Siempre que aparecen parecen estar al mando. Sin mencionar que podrían usar sus psionicos para mantener al resto de las especies controlados."
"Si, pero entonces, ¿porque están en misiones?" Cuestionó Mordecai, alzando una ceja. "Lo creería si solo los encontráramos en las naves, o esos en los trajes. Pero los hemos visto en meras misiones de abducción. ¿Por qué tomarían parte de esas si estaban a cargo? Claramente no les faltan números."
"Creo eso porque simplemente no hay otra especie que tenga sentido," dijo Shun encogiéndose de hombros. "¿Tienes una mejor explicación?"
"Si," respondió. "Que aun no nos la hemos encontrado."
"Me he preguntado eso," dijo Soran asintiendo. "Pero, ¿quién podría mantener a los Sectoides sirviéndoles? Shun tiene razón en que los psionicos son peligrosos, y todos los Sectoides los tienen."
"¿Una especie aun mas poderosa?" Sugirió Samuel. "Quiero decir, esa es la única explicación, ¿no?"
"Probablemente," dijo Shun de acuerdo. "Bueno, a menos que uno de esos hombres delgados hable, probablemente no nos enteraremos pronto."
"¿Cómo crees que se ven?" Pregunto Samuel. "Cuando no nos están imitando, quiero decir."
Soran sonrió. "Como lo que quieran."
"¿Y como asumes eso?" Pregunto Mordecai con una ceja alzada.
"Piénsalo," explicó Soran. "Se han vuelto bastante buenos imitándonos, lo que implica que probablemente han dominado la modificación genética. Si pueden hacer eso, ¿Qué los frena de cambiarse para ser lo que quieran ser?"
"Buen punto," concedió Mordecai. "No son humanos, pueden verse como nosotros, pero nunca serán nosotros. No tienen los procesos de pensamientos como nosotros y no pueden comprender el razonamiento o la emoción que nos caracteriza. Podrán intentar entenderla, pero no los llevara mucho más lejos que esto."
Soran frunció el ceño. "No me parecen tan… bueno, estúpidos. ¿Por qué no podrían ser capaces de entendernos?"
"Porque son alienígenas," dijo Samuel encogiéndose de hombros. "¿Puedes pensar como un muton o un Sectoide? Es lo mismo."
"Si, pero no sabemos nada sobre ellos," añadió Shun, frunciendo sus labios. "Por supuesto que no podemos saber como piensan. Pero si alguna vez aprendemos mas sobre ellos, no veo porque algunos de nosotros no podríamos entender sus procesos lógicos, incluso si nos parecen contrarios a los nuestros."
"Quizá podamos debatirlo luego de que los eliminemos," Sugirió Samuel. "Por mas que me interesen los aliens, me interesa mas echarlos de mi planeta."
"Copiado," respondió Mordecai de acuerdo asintiendo.
Soran y Shun intercambiaron una mirada, y ella claramente pensaba igual que él. Incluso si el objetivo final de XCOM era repeler a los alienígenas, incluso eliminarlos por completo, no veía razón alguna para no intentar al menos aprender sobre sus motivaciones, cultura y puntos de vista. Suponía que era una excepción aquí, ya que parecía que la mayoría de XCOM no estaba interesada en aprender sobre los alienígenas, solo en matarlos.
Lo que suponía que tenía sentido, la mayoría de ellos había perdido amigos y familia, así que era entendible. Suponía que debía considerarse suertudo de que no caía en esas categorías. Le era interesante que Shun parecía tener algún interés, incluso si no lo empujaba más allá de esto.
"Vamos," los llamo Samuel, indicando que lo siguieran. "Me muero de hambre."
Bueno, eso si que era algo en lo que no podía estar en desacuerdo. Una comida sonaba bien ahora mismo, y así los cuatro caminaron fuera del Polígono de Tiro con el ánimo alto.
La Ciudadela, Bahía de Ingeniería
Todos los ingenieros trabajaban duramente cuando el Comandante ingresó a la bahía buscando a Shen. Sospechaba que estaría en el laboratorio cibernético, así que comenzó a hacerse paso entre la maquinaria y los ingenieros hacia la entrada.
"¡Comandante!"
Se giró para ver a Lily corriendo hacia el con una emocionada sonrisa en su rostro. Era refrescante ver a alguien así de feliz dada la situación en la que estaban. "Lily, ¿Cómo te va?"
"Muy bien, Comandante," respondió ella, sonrojándose ligeramente. "Como sea, buscas a mi padre, ¿verdad?"
El asintió. "Así es, ¿Sabes dónde se encuentra?"
Ella señaló por la Bahía y el Comandante vio a Shen de pie junto a una mesa mostrando lo que parecían ser nuevas armas. Bueno, eso era prometedor. "Dijo que me mantuviera atenta por si venias," continuó Lily. "Tiene algunas cosas que mostrarte."
"Ya lo veo," dijo el Comandante asintiendo mientras la miraba. "Gracias Lily."
Ella sonrió y lo saludo rápidamente. "No hay problema, ¡Comandante!"
El Comandante sonrió y comenzó a caminar hacia donde estaba Shen. A medida que se acercaba notó inmediatamente que las armas en la mesa se veían mucho mas similares a los modelos balísticos con los que inicialmente habían comenzado. Todas se veían de un color negro mate, con detalles grises, y la parte más extraña, más incluso que estar inspiradas por tecnología obsoleta, era que se veían… compactas. Refinadas.
"Tomando inspiración de nuestras viejas armas veo," comentó el Comandante mientras se acercaba. "No creí que volveríamos a balísticas."
Shen lo miró y asintió comprensivamente. "Para ser completamente honesto, yo tampoco. Puede agradecerle a Israel por darme la idea. Cuando escuché que estaban investigando tecnología gaussiana, me pregunté qué tan viable podrían ser."
El movió su brazo en un abanico, indicando la mesa. "Y resulta, que son muy viables."
Eso sonaba bien. Muy bien. "Explíquelo." Le indicó el Comandante. "La tecnología gaussiana es esencialmente usar imanes para propulsar proyectiles, ¿correcto?"
No era la explicación mas elegante, pero eso era lo que había entendido cuando investigó sobre la tecnología. Shen hizo una mueca incomoda al escucharlo. "Esa es una forma… bastante cruda de decirlo. Pero correcta. Gracias a la tecnología gaussiana y las fórmulas, podemos usar imanes para propulsar balas a una velocidad que solíamos pensar sería imposible."
Imposible. Esa palabra parecía perder su significado a medida que la guerra avanzaba. Una vez más le pareció interesante, y algo descorazonador, que hiciera falta una guerra que amenazara a toda la especie humana para lograr todos estos avances científicos. Aunque era verdad que algunos de estos avances serian imposibles sin la tecnología alienígena, pero con la inteligencia combinada de las mejores mentes de todo el mundo, algo debería haberse podido hacer.
"Asumo que es mejor penetrando la armadura alienígena que nuestras previas armas balísticas," propuso el Comandante mientras caminaba hacia la mesa, pasando su mano por encima de las suaves armas.
"No hubiera aprobado su producción si no lo fueran," declaró Shen mientras se le acercaba. "También hay otra razón por la cual estas armas nos son viables ahora. ¿Vahlen le comentó sobre el elerio?"
El Comandante frunció el ceño. "No, nada sobre eso aún. ¿Por qué?"
"Todos hemos estado ocupados," dijo Shen encogiéndose de hombros mientras continuaba. "Recuerde que recuperamos una gran cantidad de esa sustancia energética del navío alienígena y no sabíamos que era. Bueno, resulta que parece contener una cantidad sin precedentes de energía esperando que la utilicemos. Hemos logrado tomar algunos de los cristales y usar la energía para hacer funcionar estas nuevas armas gaussianas, pero solo hemos arañado la superficie de lo que esta sustancia puede hacer."
Bueno, entonces tendrá que hablar con Vahlen sobre eso y ver si pueden comenzar con ese proyecto. "Lo discutiré con ella luego. Probablemente debamos investigarlo."
"Completamente de acuerdo," le dijo Shen asintiendo. "Y si, todas estas nuevas armas están listas para las pruebas. Se que prefiere probarlas usted mismo."
El Comandante le dio una sonrisa de lado. "Ciertamente planeo hacerlo."
Levantó el rifle e inmediatamente noto que era mucho mas pesado que el rifle laser e incluso un arma balística ordinaria. Mientras caminaba hacia el polígono que habían armado noto que parecía ser un poco más pequeño que un rifle de asalto regular. Compacto era una buena palabra, pero al levantarla e intentar encontrar una postura cómoda para él, denso le pareció una mejor elección de palabra.
Era sin duda alguna el arma más sólida que había usado hasta ahora. Ninguna parte del arma se sentía desbalanceada y se sentía como un arma solida y refinada que resistiría incluso las condiciones de combate mas duras. Lo mejor de la tecnología balística.
Bueno, hasta que descubran algo más.
Shen había preparado tres láminas de aleación alienígena, con alienígenas pintados en negro, un Sectoide, un hombre delgado y un forastero. Lo que le pareció interesante era que cada lamina parecía tener un color distinto, desde un plateado apagado, hasta un gris oscuro. Las aleaciones también parecían engrosarse a medida que progresaban.
"Una progresión de blancos interesante," notó el Comandante mientras se colocaba en posición. "¿Intencional?"
"Si," confirmó Shen. "Lo preparé como una demostración de un descubrimiento mucho mas pequeño que descubrimos antes, pero que ayuda a conservar recursos."
El Comandante bajó su arma y lo miro. "¿Y eso sería…?"
"Gracias a la amplia variedad de equipo alienígena que hemos recuperado, hemos sido capaces de determinar que hay varios tipos de aleaciones alienígenas, no son solo el único tipo de metal que hemos usado por tanto tiempo," explicó Shen, cabeceando hacia las placas de metal. "Por ejemplo tenemos diferentes metales usados para diferentes propósitos, los aliens hacen lo mismo con sus aleaciones. Hemos sido capaces de separar a las aleaciones alienígenas en tres categorías: Ligera, mediana y pesada. Si descubrimos más variaciones, las añadiremos."
El Comandante asintió. Bien, eso podría darles una forma fácil de mejorar su equipo. "Buen trabajo, ¿asumo que las aleaciones pesadas serán para las armaduras y los trajes CEM?"
"Mas o menos," respondió Shen. "Ahora que tenemos una forma para dividir las aleaciones claramente, podemos usar los tipos mas eficientemente. Usar las aleaciones ligeras nos podrá proveer de una capa de protección adicional para los Cuervos sin tener que rehacer todo el diseño. También es útil en cubrir nuestras municiones para darles más penetración de armadura, lo que habría sido un mal gasto de recursos bajo nuestro viejo sistema. Aun estamos explorando formas de usar las aleaciones mas eficientemente, ahora que las hemos podido categorizar con éxito."
"Excelente," declaró el Comandante, mientras volvía a apuntar con su rifle. "Veamos que tan bien funcionan."
Centró su mira en el hombre delgado pintado en la aleación mediana y disparo. El cañón escupió un proyectil rojo con un estruendo y vio el rayo golpear atravesar el objetivo en un milisegundo. Se había preparado de antemano, pero el retroceso era igual que el arma, mas pequeño, pero pateaba como una mula.
Ahora estando mejor preparado, dejo escapar una ráfaga de disparos gaussianos, y con cada disparo realizado, el arma le gustaba más y más. De momento, esta era una de las mejores armas que jamás hubiera usado en términos de poder y diseño. Shen no había exagerado las capacidades del arma, podía ver claros agujeros en las aleaciones donde había disparado.
Solido. Eso era lo que definía a esta arma, en mas de una forma. Desde su rendimiento hasta su diseño, poder y capacidades, claramente era tan útil como la variante de laser, o más.
"Te has superado otra vez," le dijo como un cumplido mientras retrocedía. "No he usado arma mejor."
Shen se veía placido, juzgando por la sonrisa en su rostro. "Lo aprecio, Comandante. Mi equipo trabajo duramente en el diseño, aunque quizás debería probar las otras antes de declarar a esta como su favorita."
El Comandante sonrió y camino hacia la mesa y recogió el rifle francotirador, notando inmediatamente que la misma palabra aplicaba a esta arma: Solida. Si este hubiera sido cualquier otro rifle francotirador, el cañón habría sido muy pesado, pero todo se balanceaba con el resto del arma. No había peso malgastado o innecesario. Era mas pesado en general, pero no parecía interferir con su habilidad para apuntar y disparar.
Tomando una postura amplia, miro por la mira, que funcionaba tan bien como de costumbre. Centrándose en la cabeza del forastero pintada sobre la pesada placa de aleación alienígena, disparó. Se sorprendió al sentir casi nada de retroceso, tanto que miro al arma pensando que quizás le había faltado algo.
Levantó la mirada brevemente para ver al objetivo, que ahora tenia un limpio agujero atravesándolo. "¿Cómo lograron quitarle el retroceso?" Demando sorprendido mirando a Shen.
El ingeniero ajusto sus anteojos. "Prueba, error, y compromisos. Supimos que la precisión sería lo más importante, así que teníamos que hacer sacrificios en algún otro lugar."
"¿Dónde?" Preguntó el Comandante mirando el rifle. "Parece funcionar bien, incluso perfecto."
"La funcionalidad no fue sacrificada," le aseguró Shen. "Pero el cargador es otra historia. Acaba de disparar la mitad del mismo."
Dos balas. Hmm, no era ideal, pero el arma era esencialmente perfecta de otra forma, así que podía ignorar ese problema. "¿Podrá mejorarse? Eventualmente, quiero decir."
"Todo es posible," admitió Shen. "Aunque lo dudo. A menos que quiera que el rendimiento sufra."
Oh, bueno, podrían trabajar con munición reducida, al igual que cualquier otro francotirador que merezca ese título. Vamos, ¿Qué sigue? Podría probar la pistola. Levantándola, se sorprendió al no sentir mucha diferencia entre esta arma y una pistola regular. Es verdad, ya eran bastante solidas desde un comienzo, así que eso probablemente lo explicaba. Pero esta estaba perfectamente balanceada, no como otras pistolas que utilizó en el pasado.
Luego de dispararla varias veces contra la aleación de metal ligera, concluyó que no era una mejora dramática, excepto en términos de poder. Las balas gaussianas perforaban la placa, pero el Comandante sabía que no serían tan poderosas como un rifle común o uno de francotirador. Pero cualquier pistola que pudiera penetrar una placa de metal alienígena era una que le satisfacía.
Ahora, en cuanto al arma final, el equivalente gaussiano al laser automático. El diseño era casi el mismo, pero el Comandante gruño al levantarlo. Era mucho mas pesado de lo que lo recordaba, pero supuso que era debido a la tecnología gaussiana. Posicionó el arma hacia la placa de la derecha y disparo.
Se vio forzado a retroceder un paso en cuanto el arma descargó una andanada de rayos rojos que destrozaron el metal. Mantuvo los disparos sostenidos y observó incrédulamente como prácticamente cortaba la placa de metal alienígena a la mitad. Aunque el arma no mostraba ninguna señal de sobrecalentamiento, decidió no presionarla de más y se detuvo.
Esa era definitivamente el arma más poderosa que había usado hoy, y habría varios soldados esperando usarla. "Bueno," dijo, girándose hacia Shen. "Yo diría que has hecho bien tu trabajo. Un trabajo excelente."
"Gracias, Comandante," reconoció Shen. "Creo que servirán como una contracara excelente a nuestro arsenal de armas laser."
Una contracara. Esa era una buena forma de verlo. Por mas que le gustaran las nuevas armas gaussianas, si le parecía que habría casos en los que las armas laser serian mas apropiadas. Las armas laser serian mucho mas efectivas contra objetivos sin armadura o con poca como los Sectoides y los hombres delgados, pero seria mejor contra los alienígenas mas acorazados como los ciberdiscos y los mutones.
Un balance sería ideal, y ahora tenían una forma de contrarrestar a las fuerzas alienígenas mas pesadas. "Bueno, ¿algo más?" Le pregunto el Comandante, girándose hacia Shen.
"Hemos comenzado a trabajar decodificando y deconstruyendo las computadoras alienígenas," le informó Shen. "Gracias al cifrado que nos proporcionó, estamos progresando rápidamente con eso, pero podría pasar un buen tiempo hasta que consigamos algo sustancial de eso. Mientras tanto, nuestras fuerzas aéreas han finalizado su actualización. Nuestros Skyrangers pueden llevar hasta ocho soldados, y nuestros Cuervos están mas acorazados y armados con una mezcla de armamento laser y gaussiano."
"Excelente," sonrió el Comandante. "Eso debería mantenernos actualizados en el combate aéreo. No dudes en consultarme si hay problemas con el código alienígena, podré traducirlo."
"Lo hare," le prometió Shen mientras caminaba hacia otra mesa donde había planos estirados. "Tengo una última situación de la que hablar con usted, el programa CEM."
El Comandante se le acercó y miro los planos. "Mas diseños, ya veo. ¿Qué tienes en mente?"
"Podríamos tener CEMs que cumplan diferentes roles," explicó Shen mientras señalaba los planos. "En vez de utilizarlos como simples maquinas de pelea humanoides, los especializamos para acomodarse a distintos ambientes y campos de batalla."
"Lo que tenemos ahora es un CEM clase Merodeador entonces," notó el Comandante mirando los planos y las imágenes de Myra en su traje. "Se ve un poco diferente comparado a lo que tenemos ahora."
"Porque lo es," confirmó Shen, indicando los brazos. "He rediseñado al Merodeador para ser una maquina de combate cercano anti infantería. Ha sido lo que Myra ha podido hacer con sus lanzallamas, esto es diseñarla para hacer eso sin el riesgo de daño serio."
"Esta mas acorazado," notó el Comandante. "Aunque eso no será aplicable a todas las situaciones. Una clase soldado más tradicional no sería una mala idea."
"No, no lo es," dijo Shen de acuerdo mientras tomaba otro plano. "Así que, si voy a crear otro, va a ser la encapsulación de ese concepto."
Los ojos del Comandante se ampliaron cuando vio las dimensiones del CEM. "¿Es eso posible siquiera?" Le pregunto mirándolo. "¡Es tan alto como un pequeño edificio! ¿Cómo va a pilotearlo alguien? Ni hablar de transportarlo."
"Se llama el Goliat por una razón," indico Shen divertidamente. "El piloto estará cubierto en el medio de este CEM, mas como un piloto que como si se pusiera un traje. Es posible, solo… difícil. He tenido el problema de la transportación en cuenta. Funcionará con nuestro sistema de transporte CEM actual, pero tendrá que ser el único."
"Entiendo," murmuro el Comandante, sacudiendo la cabeza. "No se anda con chiquitas."
"Pienso practica y útilmente," le respondió Shen, tomando un ultimo plano. "Y es eso lo que inspiró este ultimo diseño. ¿Recuerda lo que nos dijo Van Doorn sobre el análisis de Herman de nuestras debilidades militares?"
Claro que el Comandante lo recordaba. Inicialmente lo recibió con cierto escepticismo, pero Herman había hecho buenos análisis y ahora estaba trabajando en varias ideas para solucionarlos. No era algo que había considerado inicialmente, pero el representante se estaba haciendo útil, y eso era algo que él le agradecía.
"Lo recuerdo," dijo el Comandante asintiendo. "Los combates prolongados son un problema, ese era su punto principal, si recuerdo correctamente."
"Eso es lo que yo saque de eso," dijo Shen señalando un plano. "Esto es algo que podría ayudar."
Los planos de este CEM lo hacían el mas abultado de todos. Había varios lanzacohetes conectados a sus brazos, lanzadores de micro misiles en los hombros, y lo mas obvio era un cañón masivo conectado a la espalda que le recordaba a una pieza militar muy reconocible. "Artillería." Notó el Comandante, impresionado. "Me gusta."
"El CEM clase Balista está diseñado para eso," confirmó Shen. "Todos los diseños deben ser refinados, pero estos son los planes. Aunque, hay un problema."
El Comandante asintió. "Necesitamos pilotos."
"Si," respondió Shen, tornándose más sombrío. "Y preferiría no pedírselo a nuestros soldados, ya que algunos podrían darse como voluntarios, sin comprender la escala total de riesgos involucrados."
Ese era un problema que el Comandante tenia en mente, y había llegado a la misma conclusión. No quería que sus soldados sacrificaran sus cuerpos y potencialmente sus mentes solo porque él se lo pedía. Pero entonces se quedaba con el conocimiento de que tenía tecnología que podría cambiar la guerra sin usar. Necesitaban más pilotos CEM.
Afortunadamente, le surgió una idea. "Hay un gran numero de veteranos heridos," le dijo a Shen. "Muchos aún están en forma más allá de haber perdido un miembro o dos. Imagino que habrá varios que saltarían hacia la oportunidad de tomar parte en la defensa de la Tierra."
Shen descansó su barbilla en su mano pensativamente. "Se les debería informar bien de los riesgos… pero, supongo que será aceptable. Pero me preocupa cada vez más que el propósito que transforma a los soldados en pilotos no pueda ser corregido. Myra esta estable… por ahora, pero dudo en decir que es normal, o que está contenta."
"Ella conocía los riesgos," le recordó el Comandante. "Y los otros pilotos lo sabrán también. ¿Qué le parece el plan?"
Shen suspiró. "Considerando nuestras limitadas opciones, es la mejor opción. La Mezcla abrió la caja de Pandora y a veces deseo nunca haber desarrollado esta tecnología luego de ver lo que les pasa a los pilotos. Pero lo hice, y hare lo mejor que pueda para asegurarme que sea utilizada para terminar esta guerra lo más rápido posible."
El Comandante asintió gravemente., "Eso es lo que todos queremos. Estas decisiones difíciles han de ser tomadas y nos cambian, pero es necesario cuando nos enfrenta nuestra extinción. Ningún soldado perdido en esta guerra será olvidado, me asegurare de ello."
"Entonces supongo que debería poner manos a la obra con esto," dijo Shen, girándose de vuelta hacia la mesa. "Hágame saber si debo preparar el procedimiento para los nuevos pilotos."
El Comandante inclino su cabeza. "Se lo dejare saber pronto."
Finalizando con eso dejo a Shen diseñando las maquinas que eventualmente les ganarían la guerra. Incluso si el final había sido un poco deprimente, no olvidó lo que lo precedió. Sonrió mientras caminaba, los aliens y EXALT iban a estar muy sorprendidos la próxima vez que se encontraran.
La Ciudadela, Laboratorios de Investigación
Inicialmente se había preocupado de que no podría hacerlo, pero el Comandante se alivio de que el plato que Vahlen le había sugerido no era tan difícil ni llevaba mucho tiempo para hacerse. No tenía ilusión alguna en cuanto a su perfección, pero podía seguir una receta bastante bien.
También le había dado tiempo de pensar mientras se cocinaba el plato. Vahlen probablemente había logrado refinar las modificaciones genéticas hasta un estado en el que se sentía cómodo con permitir que los soldados la usaran. Al menos eso asumía el, pero en privado se preguntaba si Vahlen iba a tomar sus pedidos las primeras veces que los recibiera.
Supuso que sería suficiente motivación para que ella arregle todos los problemas, pero por mas que confiara en Vahlen, no podía quitarse de encima toda la preocupación que venía con la decisión. Si algo saliera mal, terminaría como uno de esos sujetos de prueba, y en dicho caso la muerte sería preferible.
No. Vahlen sabia lo que estaba haciendo. No tenia nada de lo que preocuparse. Sabia que era irracional, pero suponía que esa preocupación era el miedo humano a lo desconocido. Ni siquiera el era inmune, especialmente sabiendo las consecuencias del fallo.
Mientras caminaba por los laboratorios de investigación hacia el de genética, una vez más recordó el progreso que habían hecho aquí. La mayoría de los científicos ya habían finalizado su día, pero algunos aun trabajaban diligentemente sin prestarle atención. Desbloqueo la puerta que llevaba al laboratorio de genética y la atravesó.
Sacudió su cabeza al entrar a la exótica sala. Vahlen no había dejado de coleccionar extraños animales desde la última vez que había estado allí. Un gran contenedor contenía una medusa y otra tenía un cocodrilo hacia su derecha, así que se le acerco a la medusa iluminada por una profunda luz azul y observo como la creatura se movía en el agua.
Realmente era una creatura interesante, y se preguntaba que quería Vahlen exactamente de esta. ¿Acaso la medusa no tenia una capacidad curativa impresionante? ¿O estaba recordando mal? Sea como sea, tendría que preguntárselo.
"¿Eso es para mí?" Escucho una incrédula Vahlen preguntarle detrás suyo, y se giro con una sonrisa para verla. Vestía su bata de laboratorio regular y sostenía una tableta pegada a su cuerpo.
El sostuvo el plato frente suyo. "Por supuesto, es lo que pediste, si recuerdo correctamente."
Ella lo tomó luego de dejar la tableta a un lado en una mesa cercana. "No puedo creer que lo recordaras," murmuro mientras comenzaba a comerlo. "Gracias, Comandante."
"Espero que no este muy mal," respondió el Comandante, alegre de que parecía gustarle. "Además, creo que te lo mereces."
Ella lo miró incrédulamente. "No más que tú," le comentó, indicando el plato con su tenedor. "¿Quieres un poco?"
"No hace falta," dijo el sacudiendo la cabeza. "Eso es para ti, yo ya comí algo en la cocina." Cabeceó hacia el tanque de la medusa. "Pero quizás puedas explicarme eso."
Ella se iluminó. "Un nuevo tipo potencial de modificación genética," le explico entusiasmadamente mientras comía. "Las medusas tienen capacidades regenerativas excepcionales, y me preguntaba si eso podía ser aplicado a nuestros soldados para aumentar su sobrevivencia en el campo. ¡Imagina si las heridas que toman semanas en curar tomaran meros días!"
"¿Esto es preliminar o ya has comenzado a experimentar?" Preguntó el Comandante.
"Preliminar," confirmo al terminar de comer. "La ultima ronda de experimentos genéticos tomo un buen tiempo, así que antes de continuar con nuevas oportunidades de investigación, quería asegurarme de que esta es la dirección que quieres que tome nuestra investigación."
Que prometedor. "¿Entonces asumo que la primera ronda de modificaciones genéticas está lista para usar?"
Ella sonrió. "Si, Comandante. Deja que te muestre." Se movió hacia una de las celdas, pero el Comandante alzó una mano.
"Aguarda un momento con eso," le sugirió. "Me gustaría saber sobre el elerio."
"Ah," recordó. "¿Asumo que Shen le contó sobre eso? Si, no sabemos mucho sobre como funciona excepto que puede usarse para generar una cantidad de energía masiva," indico alrededor de la sala sin concentración alguna. "Es sin duda alguna la fuente de energía principal de los aliens. Hemos encontrado pequeños cristales de elerio en sus fuentes de energía, computadoras e incluso sus armas. ¡Desbloquear sus secretos podría llevarnos a una revolución energética como ninguna que el mundo jamás haya visto!"
Eso se estaba haciendo algo cada vez mas común. "Me alegra oírlo," dijo el asintiendo. "Pero deberías concentrar a la mayor cantidad de tu gente en eso, lo que quitaría gente del programa genético."
Vahlen dejo escapar un suspiro. "Si, pero no tengo científicos infinitos lamentablemente."
"Lo sé," le aseguró el Comandante. "Y lo que has hecho ha sido extraordinario. ¿Qué hay de tu investigación Psionica?"
"Preliminar," admitió. "Patricia ha cumplido con lo que le pedí, pero aun no estoy segura por completo de como cuantificar las habilidades que exhibe ahora, ni hablar de replicarlas en otros soldados."
"Cree que se conectó con la red Psionica de los aliens," le recordó el Comandante. "Quizás eso fue lo que la activó."
"Lo pensé," descartó Vahlen. "Pero no tenemos una forma de hacerlo aquí. No a menos que recuperemos un dispositivo alienígena en funcionamiento que nos conecte a esta red Psionica. Estoy trabajando para intentar simular las ondas cerebrales que Patricia exhibe al utilizar sus habilidades. Parecen estar limitadas a los usuarios psionicos, así que serán fáciles de detectar, pero activarlas parece ser la parte difícil."
"¿Serias capaz de resolver esto si se te dieran mas recursos para ello?" Le preguntó el Comandante, cruzándose de brazos.
Vahlen frunció los labios. "Honestamente… no tanto como pensaría. Nuestro factor mas limitante es que Patricia es la única humana que exhibe habilidades psionicas. Si tuviera más, eso ayudaría mucho, pero hasta donde sabemos, no hay otros."
"Desafortunadamente," dijo de acuerdo el con un suspiro. "Estoy seguro de que habríamos escuchado sobre otro humano con habilidades inusuales."
"Mas tecnología alienígena en funcionamiento seria la mayor ayuda posible," aconsejó Vahlen. "Aunque supongo que no debería confiar en que los soldados tengan cuidado cuando asaltan un OVNI."
El Comandante sonrió. "Tendrías una tarea difícil convenciéndolos."
"Supongo," le respondió suspirando. "Algunas veces deseo que comprendieran las cosas que destruyen accidentalmente. Podríamos estar mucho más avanzados."
"No te concentres en eso," le dijo concentradamente el Comandante. "Pero si quiero tu opinión profesional ahora. ¿Dónde deberíamos concentrar nuestros recursos?"
Ella pensó por un momento. "Las modificaciones genéticas que tenemos ahora nos serán suficientes de momento, incluso si aun hay mucho espacio para la innovación. Entender por completo el elerio beneficiaria a XCOM de mayor manera, y potencialmente al resto del mundo si se lo pudiera replicar."
El Comandante tendía a estar de acuerdo. El elerio tendría un rango mayor de uso que mas modificaciones genéticas, al menos por ahora. "Entonces considera ese proyecto como aprobado," le dijo asintiendo. "Hazme saber que necesitas con exactitud."
"Lo hare, Comandante," le aseguró, y luego le señalo las celdas. "Ahora, déjame mostrarte lo que logramos."
Caminaron hacia las puertas que se abrieron deslizándose, mostrando la sala blanca y las celdas de vidrio. Había notablemente menos sujetos de prueba aquí, pero los que estaban… algunos parecían diferentes.
"¿Asumo que te deshiciste de los experimentos fallidos?" Le comentó el Comandante mientras caminaban.
"Si," asintió Vahlen. "Pero no te preocupes, Zhang me dijo de tu plan para ellos. Los cuerpos están almacenados en frio."
El Comandante asintió agradecidamente. Frenaron delante de una celda con un hombre acurrucado en una esquina, mirándolos atemorizadamente. Viéndolo más de cerca, el Comandante notó que sus ojos se veían diferentes, los irises aun estaban marrones, pero los bordeaba un leve amarillo. La pupila parecía no estar cambiada, aunque se veía un poco más grande.
"Lo hemos probado leyendo palabras de una punta de la sala a la otra," explicó Vahlen. "Además de otras pruebas varias, he confirmado que esta modificación es un éxito."
"¿Sin molestias o efectos secundarios?" Preguntó el Comandante.
"Le tomó un par de horas orientarse y vomito varias veces," respondió Vahlen encogiéndose de hombros. "Honestamente, era de esperarse. Aunque creo que es una lástima que tengamos que desecharlos. Si tan solo hubiera una forma de usarlos con seguridad."
Si, eso era algo que no le gustaba de toda esta situación. Incluso si esta gente eran criminales, se sentía mal perder un potencial recurso así, incluso si no se podía confiar en ellos.
Pero lo había pensado.
"¿Has investigado poner mezcla en el cerebro?" Le preguntó a Vahlen, girándose hacia ella. Ella se mordió el labio y miro hacia arriba.
"Un poco," le respondió. "Tendría que hacerse muy delicadamente, y probablemente requiera varios sujetos como para crear una modificación, sin importar que tan pequeña sea."
"Una pregunta," preguntó finalmente el Comandante. "El mayor problema que tenemos con esta gente es lo poco confiable que serian. ¿Seria posible… programar el cerebro para que sean leales o al menos prevenir la traición?"
Ella parpadeo ante eso, claramente la posibilidad nunca se le había ocurrido. "Un Candidato Manchú de la vida real," dijo respirando a la vez que se iluminaban sus ojos. "Yo… nunca había considerado esa posibilidad."
"Quizás valga la pena pensarla un poco más," sugirió el Comandante. "Podría sernos útil en más de una forma."
"Si, si," murmuro Vahlen por lo bajo, y luego sacudió su cabeza. "Como sea, continuemos." Camino hasta la celda a unos metros. Esta contenía otro hombre que se veía sin cambios. Aunque el Comandante notó que se veía inusualmente sólido, casi como si estuviera bajo el efecto de esteroides.
"Logre solucionar el problema de la densidad muscular," explicó Vahlen, antes de tocar el vidrio y abrir las comunicaciones. "¡Salta!"
Sin dudarlo, el hombre asintió atemorizado, doblo sus rodillas y salto al menos diez metros y aterrizo sin problema alguno. El Comandante parpadeo sorprendido, esto era honestamente mas de lo que esperaba. "Increíble. ¿Hay algún límite de cuanto pueden caer?"
"No que lo hayamos medido," respondió ella lentamente. "Pero me imagino que resistirán al menos el doble de lo que pueden saltar. Los humanos podemos sobrevivir caídas del doble de nuestra altura en un salto normal, así que me imagino que las mismas reglas aplican aquí. Dudo que sobreviva saltando de un rascacielos, pero, ¿de una casa de varios pisos? Absolutamente."
"Bien hecho," le hizo un cumplido, ya le gustaban inmensamente los avances. "¿Qué sigue?"
"Te mostraría el sujeto en el que hemos logrado hacer funcionar el segundo corazón," respondió Vahlen como si nada. "Pero no podrías notarlo, esta muy bien logrado. Aunque, creo que este es mi mejor trabajo." Se detuvo frente otra celda, esta tenia otro hombre en su interior.
Había una alteración obvia en el sujeto. El cuerpo parecía puntuado por casi imperceptibles puntos negros, casi parecían pecas al investigarlo. Pero a menos que buscaran diferencias específicamente, serian mucho más difícil notarlos. "¿Asumo que este es el sujeto araña?"
"Si," declaro ella, claramente feliz mientras abría las comunicaciones con el sujeto. "Trepa."
El hombre asintió y el Comandante todavía se sorprendió cuando el hombre comenzó a trepar las paredes de vidrio fácilmente. Se veía muy raro, pero el Comandante se emocionaba con las posibilidades que estas modificaciones genéticas iban a permitirle. Una vez que el hombre llegó hasta la mitad de la pared, miro hacia el suelo, y salto.
Golpeo el suelo con un ruido seco, pero de otra forma no se veía herido. "Impresionante," comentó el Comandante. "Parece que las habilidades para trepar paredes no fueron la única mejora."
"Un efecto secundario," confirmo Vahlen. "Dudo que pueda sobrevivir las caídas que el otro sujeto podría, pero las que normalmente lastimarían a un ser humano normal, no le harían nada. La fuerza también fue un efecto secundario de ambas modificaciones. Ambos hombres son más fuertes que cualquier humano, este un poco más."
"Se que ya lo dije antes," dijo el Comandante cabeceando y sonriendo. "Pero te superaste una vez más. Gracias."
Ella puso una mano sobre su hombro. "Tu permitiste que esto pasara. Yo hice que pasara, claro, pero tu eres quien creyó que podría hacerlo, sin importar lo que tomara. Tengo que agradecerte por ello."
El puso su propia mano sobre la de ella, dejándola allí por unos segundos. "Bueno, espero que estes lista para tu primer paciente," le dijo luego de unos momentos."
Ella le dio una cálida sonrisa. "¿Ya tienes gente planeada?"
"Algunos," le reveló. "Pero voy a ser el primero."
Ella parpadeo. "¿Tu?"
"Por supuesto," le recordó. "Si crees q
ue esta listo para los soldados, debería estar listo para mí."
"Cierto, así es," dijo nerviosamente. "Pero tu eres diferente, si algo sale mal- "
"Moira, confió en ti," la interrumpió gentilmente. "Y se que no te equivocaras en esto."
"Probablemente no," dijo de acuerdo ella bajando la mirada. "Pero si algo pasa, no podría perdonármelo."
"Entonces no te pongas en esa posición," le sugirió., "No vas a fallar aquí, y vas a tener que hacerlo de todas formas cuando lo apliques a cualquier soldado."
Ella suspiró dramáticamente. "Odio cuando tratas de ser noble."
El alzó una ceja y se río. "¿Noble? Me gusta pensar que es ser practico."
"Como sean" le dijo. "Bueno, si vamos a hacerlo, más vale quitárnoslo del medio. ¿Cuándo lo quieres hacer?"
"Tan pronto como sea posible,"
"Preparare a mi equipo," le dijo ella, cruzándose de brazos al levantar la mirada. "¿Qué modificaciones quieres?"
"Visión mejorada, el corazón secundario y la densidad muscular," respondió el Comandante. "Me imagino que algunos son mutuamente exclusivos."
"Si," confirmó ella. "Pero no los que mencionaste. Si quisieras el de trepar paredes, entraría en conflicto con el de la fibra muscular."
"Bien," el Comandante dejó escapar un suspiro. "Estoy listo cuando tú lo estes."
"Prepárate," le aconsejo mientras se iba. "Yo lo hare." Y con eso lo dejo en compañía de los criminales genéticamente alterados. Bueno, esto debería ser interesante.
El Bastión, Centro de Comunicaciones
"En conclusión, creo que estas armas harán un trabajo excepcional," la actualizó Tygan, el holograma del científico se veía tan profesional como siempre. "Las pruebas de campo han llegado a su ultima etapa, y el Supervisor Eridan me ha asegurado de que todo será solucionado."
Saudia asintió satisfecha. Excelente, EXALT tendría armas laser y allanarían el campo de batalla contra XCOM. Tygan se había probado, especialmente dado el corto plazo de tiempo. "Me alegra oírlo," le dijo. "¿Has trabajado en implementar los metales alienígenas a nuestra armadura actual?"
"Lo he hecho," le confirmó, bajando la mirada a su tableta y moviéndose por ella. "Aunque aun no he desarrollado un prototipo satisfactorio, confió en que ese problema será resuelto relativamente pronto."
"Que esa sea nuestra próxima prioridad," ordenó Saudia. "Es imperativo que nuestros soldados sobrevivan contra las armas alienígenas."
Tygan inclinó su cabeza. "Por supuesto, Directora. También he informado al Supervisor Eridan sobre la posibilidad de modificar genéticamente a nuestros soldados. Creo que podemos usar la sustancia mezcladora recuperada de los alienígenas para aumentar la fuerza del cuerpo humano, su resistencia, la velocidad de reacción, y su resistencia. Con su aprobación, comenzaría a investigar esta posibilidad."
Saudia frunció los labios. "Asumo que necesitarías sujetos de prueba."
El parpadeo, mostrando un raro momento de sorpresa. "¿Sujetos de prueba? No, Directora, para nada. No quise implicar que los necesitaría."
Le sorprendió un poco su reacción, hasta que recordó que él creía que eran una organización legitima que seguía las regulaciones normales. Los sujetos de prueba no le eran un gran problema, pero a el claramente el causaban cierta incomodidad. Por suerte eso no seria un problema. "No me ofende," le aseguró. "Aunque eso nos lleva a la pregunta de como probara y creara estas… modificaciones genéticas."
"Con cuidado y seguridad," le aseguró calmadamente. "No desarrollare nada que le suponga una amenaza al recipiente. Una vez que tenga confianza en que el procedimiento sea seguro, tomare solo a los voluntarios, con su aprobación, por supuesto."
"Entonces proceda como le parezca necesario," le dijo luego de unos segundos. "Pero estamos a contrarreloj. Si siente la necesidad de, como decirlo… ignorar ciertos protocolos, tiene mi permiso para hacer lo que sea necesario. La supervivencia de la humanidad supera a todo. ¿Entiende?"
El asintió firmemente. "Si, Directora. Trabajare para asumir que esa opción no deba ser considerada."
"Buena suerte, Doctor." Le dijo, y se estiro para cortar la llamada. El holograma se desvaneció luego de unos segundos y ella suspiró. Una llamada menos, le quedaba una más. Esperaba que Elizabeth tuviera una buena explicación planeada, porque si eso era lo mejor que su equipo podía hacer contra XCOM, habría problemas.
Ingresó el numero y unos momentos después apareció el holograma de Elizabeth. La espía maestra de EXALT tenia su oscuro cabello retirado y vestía la típica vestimenta Falka, que era menos formal que cualquier otro uniforme familiar de EXALT. Elizabeth tendía a vestir una chaqueta de cuero con el logo de EXALT cosido sobre su pecho superior derecho.
Siempre la había parecido poco profesional, pero no tenia problema siempre y cuando trabajaran bien. "Elizabeth," la saludó cordialmente.
Ella inclinó su cabeza. "Directora, asumo que quiere una explicación."
Que perceptivo de su parte. "Si," dejó escapar Saudia lentamente, intentando mantener su tono lo mas frio posible. "Cuando dijiste que llevarías a cabo una guerra de propaganda contra XCOM, asumía que sería una exitosa. No una que seria expuesta dentro de las veinticuatro horas. Fallaste."
Elizabeth tuvo la gracia de hacer una mueca incomoda. "Tendría razón, Directora, pero como creo que he explicado previamente, quería probar las aguas antes de comenzar una campaña completa contra XCOM. Lo que publiqué fue una prueba, para ver como reaccionaria XCOM. Necesitaba saber que tan bien contrarrestarían lo que publiquemos."
"No tenemos tiempo para esto," declaró fríamente Saudia. "Has tenido tiempo de sobra para preparar algo mas que esto. Pero como lo has hecho, espero que hayas ganado algo útil de todo esto."
"Así es," le aseguró ella asintiendo rápidamente. "XCOM no caerá sin luchar, y quien sea que tengan en contrainteligencia y relaciones publicas es bueno. Muy bueno."
Saudia comenzó a irritarse. "¿De verdad no tenías otra forma de asumir esto por tu cuenta?"
Elizabeth parecía darse cuenta de que no estaba del todo alegre con esa explicación. "Podría haberlo asumido, pero eso es todo- "
"Suficiente." La interrumpió Saudia, alzando un puño, silenciándola de repente. "Yo podría haberte dicho que XCOM tendría a alguien competente, esa es la razón por la que estamos actuando en su contra en primer lugar. Has malgastado tiempo valioso confirmando algo que deberías haber asumido desde el principio."
Elizabeth retrocedió. "Directora, no puedo trabajar efectivamente sin evidencia solida de una forma u otra. Ambas sabemos que manejar estas cosas es un juego numérico, y XCOM no es la única operación que manejo de momento. Ahora sé exactamente cuántos- "
"Escúcheme, Maestra de Espías Falka," la interrumpió Saudia, afilando su tono para que le llegue el mensaje claramente. "XCOM es tu prioridad ahora. Los recursos no le deberían ser un problema con una directiva tan clara. Y en caso de que quiera números, asuma que quien sea que maneje la Inteligencia de XCOM, o la contrainteligencia que tengan, es más inteligente que usted."
Saudia comenzó a caminar de lado a lado frente a la mujer que cada vez se veía mas nerviosa. "Ya ha causado que una gran operación en Alemania fallé debido a su negligencia, y ahora ha saboteado nuestro objetivo, intencionalmente o no, de desacreditar y difamar a XCOM. Este incidente ha reforzado su imagen publica y ahora van a contraatacar, forzándonos a estar a la defensiva."
Dejó de caminar y miro a la mujer directamente, atravesándola con la mirada. "En el mejor de los casos, son errores, en el peor, es incompetencia. Entiendo el estrés de su posición, pero esto se esta volviendo un problema, Maestra de Espías. Me disgusta dar ultimátum, pero me fuerza la mano. Fallé otra vez, e insistiré con que sea eliminada de su posición, tanto de Maestra de Espías como de Cabecilla de la familia Falka."
Hubo un silencio de ultratumba.
Elizabeth tragó saliva. Esa amenaza era raramente invocada, pero cuando lo era, pocas veces era disputada. Era raro que una cabecilla familiar sea removida, pero cada vez que había pasado fue merecido. Elizabeth lo sabía, y ahora sabía que tan profundo había sido su fallo. No había duda sobre la veracidad de la amenaza, que lo hubiera mencionado era toda la confirmación que necesitaba.
Volvió a tragar saliva antes de hablar. "Lo entiendo, Directora. No fallaré otra vez."
Saudia frunció la expresión. "Lo veremos. ¿Algo mas sobre lo que me tengas que actualizar?"
"Estamos rastreando a la Sujeto Cuatro," le informó Elizabeth, aliviada de cambiar de tema. "Como sospechamos, se dirige a Francia. Va a ser inteligente sobre eso también, mezclando aviones, trenes, taxis, yendo a lugares poco obvios. Sus engaños son admirables, pero sabemos a dónde va."
"Asumo que tienes a alguien observando a su novio." Le preguntó Saudia, pero era más una suposición.
Elizabeth hubiera hecho algún chiste sobre eso, pero dadas las circunstancias, respondió seriamente. "Por supuesto. Si la llamada que recuperamos entre ellos es precisa, será contactado. Sabrá si sus dispositivos han sido pinchados, así que tengo a gente observándolo y utilizando dispositivos de rastreo. Sabremos si va a algún lugar sospechoso."
"¿Y tu plan es dejarlos reunirse?" Supuso Saudia.
"Sería ideal," respondió Elizabeth. "Una vez que se reúnan, capturaremos a ambos. Podemos usar a su novio como una herramienta en caso de que intente escaparse otra vez. No hará nada que lo pueda lastimar."
"Buena idea," reconoció Saudia. "Con suerte tendrán contacto dentro de unos días o antes. ¿Algo más?"
"Yo debería preguntarte eso," respondió Elizabeth finalmente luego de una pausa. "Viste la transmisión de Corea del Norte, ¿no?"
Saudia asintió.
"Necesitamos un informe," insistió Elizabeth. "Tu agente necesita hacernos saber que esta pasando. Parecen mas peligrosos de lo que anticipé."
"Lo intentare," le prometió Saudia. "Pero ambas sabemos lo difícil que es sacar información de allí. No podemos arriesgar a nuestro único agente en algo a menos que sea un ataque inminente."
Elizabeth suspiró. "Supongo. Pero deberíamos tratar con eso mejor temprano que tarde.
"Yo me encargare de Corea del Norte," le dijo Saudia. "Ahora, creo que ambas debemos volver al trabajo. Arregla tus errores."
Elizabeth inclinó su cabeza. "Si, Directora. Vera resultados prontamente."
El holograma se desvaneció, dejándola sola en la sala. Era hora de trabajar, necesitaba mas sujetos psionicos, sin importar si recapturaban a Cuatro. No podían perder mas tiempo, y los científicos tendrían que hacer todo lo que pudieran.
La Ciudadela, Barracas
Era cada vez más fácil.
Patricia estaba sentada sola en su mensa, con los ojos cerrados, concentrándose en la ráfaga, las olas y la consistencia de las emociones de los soldados a su alrededor. Ya le era un instinto, cuando sus ojos se abrían podía encontrar fácilmente la mente de una persona en específico solo concentrándose en el área general. Cada persona era única, lo que le facilitaba encontrar a quien sentía.
También estaba mejorando mucho en conseguir pensamientos completos cuando se concentraba, ahora podía filtrar el ruido sin sentido y escuchar oraciones completas, imágenes y emociones, que solían estar entrelazadas.
Era interesante ver como las diferentes personas pensaban. Algunos pensaban en oraciones simples, como palabras en un libro, de izquierda a derecha. Otros visualizaban creando una imagen en su mente y reproduciendo el pensamiento en su interior. Pero una cosa que era consistente es que siempre había significado detrás del pensamiento; siempre era acompañado por cualquier emoción que se conectara a ese pensamiento en particular. Enojo, alegría, felicidad, terror, acusación, todo le era claro ahora. Las palabras eran solo ruido, eran las emociones detrás de estas lo que les daba significado.
Aunque le molestaba que aun pasara muy aleatoriamente para su gusto. Cuando al fin podía leer un pensamiento, casi nunca era su intención. Era accidental y ahora pasaba por su cuenta, incluso si no intentaba escuchar.
Eso se le estaba haciendo mucho mas aparente ahora. Estaba comenzando a entender, pero no era capaz de concentrarse específicamente en una mente especifica, entrar y entender todo, acceder a sus memorias y pensamientos. Pero esperaba que eso cambiara pronto, ya que ahora sabia como descubrirlo.
Ahora necesitaba alguien sobre quien probarlo. Por suerte podía sentirlo acercándosele por detrás. Estaba tan familiarizada con su presencia que podía detectarlo esté donde esté en esté la Ciudadela. En este nivel lo conocía mas que cualquier otra persona podría conocerlo, podía sentir cosas que ningún otro siquiera adivinaría. Una de estas cosas era que sin importar que emoción sentía de él, estaba acompañada por algo más, un miedo antiguo suprimido.
Solo podía suponer que era, pero lo que sea era viejo, y tan profundo que no estaba segura de que siquiera el lo supiera. Se preguntaba como hablar ese tema en específico, incluso si intentaba entrar en su mente, le parecía demasiado personal.
Aun así, eso no era lo único interesante que había sentido. Probablemente nunca lo admitirá, pero era muy protector de la gente que le importaba. Cuando lo notó por primera vez se preguntaba si era exclusivo por ella, y no sabia exactamente como sentirse sobre eso. Pero al examinarlo más… solo era parte de su forma de pensar, no le era exclusivo, aunque estaba segura de que estaba incluida en esa categoría.
Era raro, nunca lo hubiera visto como el tipo protector cuando se conocieron. Lo que asumía que era arrogancia la primera vez que tuvieron su primera charla en el piso de entrenamiento, podría haber sido su forma de demostrarlo, enseñándole como mantenerse con vida.
Bueno, incluso si era perfectamente capaz de cuidarse sola, le pareció dulce que la considerara importante. Aunque probablemente iba a pasar de una forma u otra considerando lo que le estaba haciendo, no había cosa más personal que eso. Pero si que la inquietaba un poco lo que podría llegar a encontrar si hurgaba en su mente.
Sus instintos inusualmente protectores, combinados con algún tipo de miedo profundo, no llevaba a muchas combinaciones positivas. La explicación más probable era que había experimentado algún tipo de trauma, probablemente en su infancia, si es que ese miedo era tan profundo y suprimido como parecía. El hecho de que parecía estar bien ahora sumaba mas pruebas, ya que probablemente había superado cualquier trauma mental hace años.
Desafortunadamente, eso no era exactamente algo que ella quería preguntarle, por una multitud de razones, pero mas que nada porque no estaba segura, incluso si creía que lo que sentía era preciso.
"¿Intentas distraerme a propósito?" Le dijo, sintiéndola detrás suyo. Hubo un breve destello de diversión en su mente y ella abrió los ojos, dejando que el etéreo laberinto de mentes se desvanezca.
"No intencionalmente," le respondió Creed riéndose, tomando un asiento frente suyo. "Debes de estar mejorando si pudiste detectarme."
Ella sacudió su cabeza, parcialmente para negarlo y también para devolver su mente al presente. "Puedo sentirte cuando quiera. Resaltas en mi mente, así que no era difícil saber que venias."
Sus labios temblaron brevemente mientras su expresión permanecía neutra. "Supongo que tiene sentido, soy el que mas ha recibido tu práctica."
Por primera vez no podía sentir lo que sentía basada en su expresión, y no sentía ninguna acusación o enojo de su parte. Pero definitivamente sentía una supresión. "¿Eso te molesta?" Le preguntó.
El alzó una ceja. "¿Acaso no podrías…?" Gesticuló sin forma. "¿Sentirlo para sacar la respuesta?"
"Eso estoy haciendo," declaró inmediatamente, haciendo una mueca incomoda. "Lo siento, no puedo evitarlo. Pero no me esta ayudando. Lo que sea que sientas lo estas ocultando."
Una leve sonrisa apareció en su rostro. "Bueno, incluso si así fuera, no tengo el derecho a quejarme. Acepté esto."
Ella frunció el ceño. Esa no era una buena explicación o razón para que el no comparta sus preocupaciones. "Me dirías si no quieres continuar con esto, ¿no?" Le preguntó, inclinándose hacia delante, mirando intensamente sus ojos. "Confía en mí, lo entendería. No quiero forzarte a esto porque sientes que debes hacerlo."
"No te preocupes," le aseguró el. "No he cambiado de parecer sobre esto. Pero solo me es un poco raro. Gran parte de mi trabajo involucraba que la gente no supiera donde estoy. Me costara acostumbrarme a la idea de que puedes hacerlo cuando quieras."
Estaba aliviada de que solo fuera eso, aunque podía entender exactamente porque se sentía así. Esperaba que entendiera que no era algo constante. "No es como si fuera un GPS que me dice donde estas todo el tiempo."
El se cruzó de brazos y se reclino sobre su silla, resignado y entretenido por igual. "Puedes sentirme solo concentrándote por unos segundos, ¿no? Eso logra lo mismo, más o menos."
No era del todo erróneo. "Buen punto," reconoció ella. "Lo siento.
"Bueno, no hay nada que alguno de nosotros pueda hacer sobre eso," dijo quitándole importancia. "Además, si hubiera alguien que siempre pueda encontrarme, me parece bien que seas tu."
Ella sonrió. "Gracias."
"Entonces, si puedes encontrarme tan fácilmente, ya has logrado…" señaló a su cabeza. "Leer mi mente, supongo."
Patricia frunció sus labios. "Eso es algo que quiero probar. Estoy mejorando, pero es aleatorio y no cuando yo quiero. No he logrado hacerlo conscientemente aun, simplemente… sucede."
"Solo sucede," repitió Creed asintiendo. "Huh, entonces escomo lo de leer emociones, solo comenzó a pasar y no podías detenerlo."
"Algo así," respondió Patricia. "Creo que se cómo replicarlo ahora, así que supongo que es un buen momento para intentar leer tu mente. ¿Estas preparado?"
"Si, ¿Por qué no?" Comento, con algo de sarcasmo. "Entonces… ¿quieres que me concentre en algo en particular?"
"No," le recomendó Patricia mientras cerraba los ojos. "Solo… relájate, supongo."
Ella lo escuchó bufar. "Lo hare, fácil."
Sospechaba que estaba siendo sarcástico otra vez, pero comenzó a desvanecerse mientras se acercaba a su única mente. Esta vez en vez de solo intentar entender lo que salía de esta de entre todas las distracciones, intento visualizar una burbuja alrededor de esta, alejada del resto del mundo, limitando su percepción a solo su mente.
Nada pasó por unos segundos, unas pocas palabras y frases aparecieron en su mente, así como unas imágenes, pero nada solido aún. La atmosfera parecía ser mucho mas solida ahora, incluso si no tenia una forma solida aquí. Aunque…
¿Qué la frenaba? Tenia control sobre todo aquí, y una forma podría ayudarla a conectarse mejor. Se concentro y miró alrededor por la negrura en la que se encontraba. La perspectiva básicamente no cambió, excepto que cuando miraba hacia abajo podía ver su cuerpo, como si estuviera físicamente allí.
Las cosas parecían estar tomando más forma a su alrededor, no en formas regulares, pero en luces, imágenes, y ruidos. Escucho lo que le parecieron palabras viniendo de la distancia. El tiempo no tenía significado aquí, así que simplemente se imaginó en la fuente y se encontró frente a una puerta negra.
Le pareció extrañamente metafórico, y no era lo que esperaba. Pero asumía que esta era su forma de visualizar las cosas que no podían cuantificarse de otra forma. Sin esperar más, abrió la puerta y comenzaron a aparecer palabras en su mente, escribiéndose como si en un programa de escritura.
¿Ha estado así por quince minutos? ¿Aun esta despierta?
La voz que las acompañaba era la de Creed. Tenía sentido que pensara en su propia voz, ella hacia lo mismo y sospechaba que todos lo hacían. Parpadeando en su entera forma, se dio cuenta de que estaba visualizando las palabras frente suyo, no simplemente en su cabeza. Mas aun, algunas parecían diferentes, había palabras enfatizadas, en negrita o marcadas de alguna forma, y de repente se dio cuenta de que esas eran las emociones que acompañaban cada pensamiento, en este caso eran curiosidad y preocupación.
Llevada por una curiosidad instintiva, se concentro en la palabra despierta e inmediatamente la golpeó una imagen suya, con los ojos cerrados y todo, desde la perspectiva de Creed. La imagen era estática, aunque pensaba haber visto el aire distorsionándose a su alrededor.
Era entonces que se dio cuenta que no había escuchado nada desde que se concentro en ese pensamiento. ¿Acaso había detenido accidentalmente sus pensamientos? ¿O acaso continuaba y ella no lo notaba? Hizo que las palabras desaparecieran y una presión que no había notado se desvaneció, y continuo que los pensamientos continuaran.
Ahora Creed parecía estar divirtiéndose, si el nuevo pensamiento que apareció era alguna indicación. "Quizás debería probarlo, ja. Quizás chasquear mis dedos frente suyo o algo." Esto fue acompañado por una visión de ella, aun desde la perspectiva de Creed, chasqueando sus dedos frente suyo y ella repentinamente saltó de la silla con un grito de sorpresa dramático.
Patricia bufó. Claramente estaba viendo algún tipo de escena creada en la mente de Creed. Le pareció gracioso, y dejo escapar una risa.
Oh espera, ahora esta… ¿sonriendo? ¿Cómo? La imagen que parecía frente suyo parecía ser real, y la mostraba en la misma posición en la que había estado, aunque ahora tenia una leve sonrisa en su rostro.
Interesante, parecía que sus pensamientos aquí si pasaban al mundo real. Los pensamientos de Creed continuaron sin detenerse.
¿Fue eso una coincidencia? Nah, probablemente sabría si alguien estuviera en mi cabeza. Había una sensación de seguridad allí. Sucedió cuando ella recupero esas memorias, sabia que algo andaba mal. Esto será similar.
Sera útil saberlo. Así que parecía haber sentido que algo andaba mal, pero no habría sabido si no lo hubiera estado esperando. Ahora parecía que podía acceder sus pensamientos sin que él lo supiera.
"Veamos por cuanto tiempo… ¿Qué diablos? No hay forma de que hayan pasado diez minutos. A menos que…"
Ah, eso no era bueno. Era hora de ver si su teoría de frenar los pensamientos funcionaba. Trajo el pensamiento en progreso y observó las palabras frente suyo. Entonces, podía verlas, así como cada detalle mínimo que podía ser imaginado.
Ahora…
¿Qué pasaba si los cambiaba?
Movió la mano como si limpiara un pizarrón y las palabras se desvanecieron, pero sabía que aparecería cualquier palabra que ella quisiera. Cachorritos. Visualizó. Los cachorritos son muy, muy tiernos.
Los cachorritos son muy, muy tiernos, pensó, y el tono de sinceridad con el que lo pensó sumo a la gracia que sentía ella. Es una lastima que no los tengan en la base. Los Pastores Alemanes son una buena raza. Un momento, no, los Labradores son mejores. Si, mas amistosos también, seria lindo tener un labrador dorado. Dado que ganemos la guerra, por supuesto.
Si que parecía estar tomando ese pensamiento entusiasmadamente, y al principio se preocupó de que hubiera corrompido accidentalmente su mente haciéndola pensar solo sobre cachorros. Me pregunto donde consiguió su perra Galia, probablemente se la dieron los israelíes. Me pregunto como funciona eso exactamente. Sus emociones cambiaron a ser de sorpresa, y luego confusión. Espera. ¿Por qué demonios estoy pensando sobre cachorritos cuando Patricia esta intentando leerme la mente? Dios espero que aún no haya entrado. Lo siento Patricia si me estas escuchando, intento tomarme esto muy seriamente.
Ella casi se río ante eso y le dio la salida perfecta. Espero a que ese pensamiento finalizara y luego congelo el próximo antes de declarar lo que quería que pensara. Acepto tu disculpa, Creed.
Esperaba que eso fuera lo suficientemente claro. Libero ese pensamiento y entonces se retiro completamente y abrió sus ojos, todo su cuerpo se sobresaltó violentamente en cuanto volvió al mundo real.
Creed la estaba mirando, con la preocupación y la sorpresa saliéndole. "¿Acaso eso fue…?"
"¿Disculpa aceptada?" Le repitió, sintiéndose extrañamente cansada. "Si, ¿Lo recibiste?"
"Yo…" respondió lentamente el, parpadeando rápidamente. "Tu… ¿Tu hiciste eso?"
"Si," le respondió entre bocanadas de aire. "La tangente de los cachorritos también fui yo, hice que eso apareciera y simplemente la seguiste sin darte cuenta de que algo estaba mal."
"No sabia que algo estaba mal," admitió. "Solo pensé que… bueno, ya sabes. Supongo que… fue un éxito, ¿no?"
"Eso creo," dijo Patricia asintiendo, sintiéndose más energética luego de darse cuenta lo que había logrado. Había leído la mente de otra persona y lo que era más, alteró sus pensamientos, haciéndolos parecer propios.
Y con eso, se dio cuenta de lo peligrosa que podría ser esta habilidad como una ducha de agua fría. Con este pequeño experimento, posiblemente se había convertido en la persona mas peligrosa y poderosa del mundo. Si en verdad quisiera… podría controlar a quien quisiera, hacerlos sus marionetas sin que ellos supieran que no eran ellos en control.
Podría alterar su percepción, su pensamiento, a lo que ella quisiera. Es verdad, podría ser tan inocente como hacer que alguien pensara en cachorritos, o podría forzar a que alguien contemplara el asesinato o el suicidio.
Su repentino pensamiento debe de haberse mostrado en su rostro porque Creed la miraba intensamente, con la preocupación obvia en su rostro. "Supongo que ya has imaginado las implicaciones de esto."
"Si," respondió ella, temblando. "¿Qué debería hacer?"
"Díselo al Comandante, para empezar," declaro inmediatamente Creed. "Tiene que saber lo que puedes hacer ahora. Pero… bueno, lo que haces con esto es algo sobre lo que nadie mas que tu tiene control. Pero… por favor ten cuidado. No lo uses más de lo necesario, es por eso que estoy aquí si quieres experimentar."
"¿Pero que pasa si te hago algo?" Demandó ella, sonando mas acusatoria de lo que quería. Pero le preocupaba de verdad entrometerse más. "¿Qué pasa si accidentalmente cambio algo sobre ti? O peor, ¿Y si te mato? No se que tan lejos puedo llevar esto. ¡No quiero causarte la locura solo porque yo quería más poder!"
Su voz se quebró al final, y se derrumbó sobre la mesa. "No soy la persona correcta para este poder," le murmuró. "Solo soy una soldado."
Escucho como Creed se levantó y se sentó a su lado. "¿Y quien es la persona correcta?" Le preguntó tranquilamente, mientras la rodeaba con su brazo, el cual ella acepto agradecidamente. "¿Un político? ¿Un general? ¿Un comandante? ¿Un vagabundo? ¿Acaso hay alguien a quien se le pueda confiar tal poder?"
Tomó un suspiro, y se sentó un poco mas erguida. No era como ella estar tan… perdida, pero se preocupaba por el riesgo que presentaba, mas ahora que nunca. "Quizás no," respondió. "Pero ahora soy un riesgo para todos. ¿Quién me detendrá si cambio?"
"Detente." Le dijo firmemente, su rostro se endureció mientras lo miraba. "Deja de planear este peor caso. Algunas veces encariña, pero sueles llevarlo muy lejos. El hecho de que te preocupa esto es la razón por la que eres la persona justa para este poder. Eres una buena mujer, Patricia. No nos vas a traicionar de repente por poder."
Sus palabras eran razonables, y ella asintió varias veces. "Está bien, pero…"
"No," la interrumpió Creed. "Sin peros. Te estas preocupando por nada. Todos confían en ti, y yo también. El Comandante mismo confía en ti para que no arruines las cosas, así que creo que el sabe lo que está haciendo."
"Bien," dijo ella asintiendo. "Pero estamos trabajando hacia un nuevo objetivo ahora. Tiene que haber alguna forma para que la gente se defienda de lo que hice, y eso es en lo que nos tenemos que concentrar ahora."
"Parece un buen plan," dijo Creed asintiendo. "Tomate tu tiempo recuperándote, iré contigo a hablar con el Comandante cuando se lo digas. Probablemente me querrá cuestionar de todas formas."
"Eso me parece bien," dijo Patricia de acuerdo. "Me pregunto cómo se tomará la noticia."
"Conociéndolo…" respondió Creed. "Diría que racionalmente. Aunque sugeriría que no se lo pruebes leyéndole la mente."
Ella se río. "No te preocupes por eso."
La Ciudadela, Laboratorios de Genética
…Comandante…Arriba… vea…
El Comandante gruño y abrió sus ojos mientras escuchaba la voz apagada de Vahlen. Todo lo cegó inicialmente, las punzantes luces blancas superaban sus sentidos. Alzó su brazo para bloquearlas y se dio cuenta que tenía algún tipo de tubo conectado a este. Varias manos lo ayudaron a salir del tubo en el que lo habían puesto luego de que Vahlen lo preparara para la modificación genética.
Sus ojos se ajustaron mejor luego de medio minuto, y con la luz ahora un poco mas controlada, bajo la mirada para ver sus brazos con dos tubos amarillos conectados a un implante justo por debajo de su hombro.
Vahlen y otro científico se le acercaron y desconectaron los tubos de sus brazos. "¿Cómo te sientes?" Le preguntó Vahlen mientras lo analizaba.
"Todo esta brillante," le respondió el Comandante, aun cerrando sus ojos de momento. "Pero más allá de eso, estoy bien. ¿Tienes algo de ropa?"
Mas allá de su ropa interior, Vahlen le había ordenado desvestirse antes de comenzar la modificación genética, y a medida que las sensaciones le volvían, se dio cuenta de que estaba cubierto de una sustancia pegajosa y amarilla que asumía era el residuo de la mezcla. "¡Rocíenlo!" Pidió Vahlen.
"Ah, donde- "Comenzó a decir el Comandante, sin querer que lo rocíen en la cara, pero fue interrumpido cuando dos corrientes de agua lo golpearon por los lados. El solo suspiro y dejo que limpiaran metódicamente los residuos que fluyeron hacia un drenaje en el suelo.
Una vez que el agua se detuvo, sacudió y su cabeza y abrió los ojos. Podía darse cuenta de que Vahlen estaba frente suyo, pero estaba borrosa y fuera de foco. Suponía que era así como se sentía necesitar anteojos. La luz ya no le dolía, pero esto no era un buen inicio. "Todo se ve borroso," le dijo, manteniendo un tono neutro.
"Eso es normal," le aseguró ella, dándole una toalla que comenzó a usar para secarse. "Tus ojos necesitaran un tiempo para ajustarse."
"Lo tomo como una promesa," murmuró. Girando sus hombros, probando el resto de su cuerpo. Ahora que estaba más consciente, noto una diferencia drástica en como se sentía. No había duda de que se sentía mas fuerte, pero sus reflejos también parecían mucho más rápidos, incluso en su estado sus movimientos se sentían mucho mas suaves a lo que estaba acostumbrado. Nunca había sido torpe, pero conocía sus cualidades, y la agilidad no era una de ellas.
Ah. La visión se le aclaro de repente por medio segundo, antes de volver a desenfocarse. "Creo que se esta ajustando," le dijo a Vahlen. "Pero ahora me siento mejor, más fuerte."
"Tus pupilas están extremadamente dilatadas," notó Vahlen mientras le daba una pila de ropa. "¿Has intentado mirar lejos?"
Hmm, bueno, no tenia nada mas que probar de momento, así que miró a la otra punta de la sala. Parpadeo sorprendido cuando vio la puerta mas alejada como si la tuviera frente suyo. Había una lista de reglas al lado de la puerta y para su incredulidad, podía leerlas tan claramente como si las tuviera frente suyo.
Parecía que su visión estaba con "zoom", mas o menos, hacia lo que sea que quería ver. Ya que no había forma de que pudiera leer la lista tan claramente como lo estaba haciendo. "Su lista en la puerta tiene veintiún puntos, ¿no?" Le preguntó, solo para asegurarse.
Podía verla parpadear y escuchó la emoción en su voz. "Si, ¿puedes leerla?"
"Así es," le respondió, mirando la lista. "La regla quince cubre el manejo apropiado de los especímenes del laboratorio, ¿verdad?"
"¡Si!" Exclamó ella. "¡Funciono!"
El volvió a mirarla, e intento conscientemente concentrarse en ella. Su visión se desenfoco, y finalmente tomo foco en ella y podía verla claramente. Pensaba que su visión antes era buena, pero esto tenia que ser mejor que una vista 20/20 porque podía ver detalles en Vahlen que nunca había notado.
Hilos rotos en su uniforme, cabellos singulares fuera de lugar, expresiones mínimas tan pequeñas que serían imperceptibles para cualquiera con visión normal. Era como haber vivido toda la vida en 720p y que de repente lo mejoraran a ver en 1080p. "Esto es increíble," murmuró, mirando alrededor del laboratorio. "Puedo ver todo."
Los tres científicos a su derecha que habían ayudado a Vahlen intercambiaron miradas emocionadas y chocaron los cinco, intercambiando sonrisas y abrazos. A su izquierda estaban Zhang, Bradford, Van Doorn y Shen, quienes aplaudieron a Vahlen educadamente, quien miraba al Comandante con una gran sonrisa genuina en su rostro.
"Felicitaciones, Vahlen," le hizo un cumplido Shen, acercándosele. "No podría haberlo hecho mejor."
"Ha cambiado la forma en la que la guerra se llevara a cabo," añadió Van Doorn, mientras el Comandante se vestía con la ropa que Vahlen le había traído. "Los super soldados humanos han sido pensados desde el inicio de las guerras, pero tu lo has logrado. Mereces el reconocimiento."
"Permítame escanearlo rápidamente, Comandante," le dijo una de las científicas acercándosele con una tableta que sostuvo hacia su cuerpo. "Tenemos que confirmar que el corazón secundario esté funcionando."
El Comandante asintió y toco el dispositivo conectado a su brazo. "¿Esto se saldrá?"
"No," le dijo Vahlen, sacudiendo su cabeza. "Lo necesitaremos en caso de que necesites tratamiento adicional o quieras modificarte genéticamente aún más."
"Entiendo," reconoció el Comandante. Si este era el único precio que debía pagar, le parecía mas que justo, y no lo frenaría en el primer lugar.
"Todo esta funcionando bien," le dijo la científica a Vahlen. "Ambos corazones están sincronizados."
"¡Excelente!" Declaró ella. "Ahora, una prueba más. ¿Comandante?"
El sonrió y miró a su alrededor. ¿Qué podría ser una prueba apropiada? La densidad muscular mejorada era algo que quería llevar al límite. Había visto a un hombre saltar tres metros, así que…
Miro hacia el tejado elevado y las vigas en este. Estimaba que estaban a unos 5 metros, mas o menos. Perfecto. "Probemos esto," le dijo a Vahlen y camino hasta estar por debajo de una de las vigas, levantó la mirada, doblo sus rodillas, preparándose como un resorte.
Y saltó.
Recorrió el aire a toda velocidad, y dentro de unos segundos la viga estaba frente suyo, y el la tomo, colgando de esta. Un sentimiento de maravilla infantil lo lleno mientras se reía mirando a todos por debajo suyo, riéndose incrédula y alegremente ante el hecho de que esto siquiera era posible.
También se estaba sosteniendo con muy poca energía, incluso menos de la que le había tomado saltar hasta allí. Bien, ahora esa era la prueba principal. Pero el trabajo de Vahlen le había permitido saltar así de alto, ver así de bien, y tener otro corazón. Así que no sintió miedo cuando se soltó y dejo caer.
Cayó a gran velocidad hacia el suelo y lo golpeo secamente, cayendo completamente recto. El impacto apenas le era peor que saltar un metro antes de su mejora. Alzo su puño y festejó con un hurra alegre mientras se acercaba al grupo, quienes festejaban y aplaudían. No se había sentido así en años.
Divertido. No había otra palabra para describir saltar 6 metros en el aire y caer como una pluma. "Eso fue increíble," le dijo a Vahlen, tomándola en un abrazo que ella devolvió entusiasmadamente. "Gracias."
"Lo hicimos," le dijo Vahlen sobre su hombro. "Funcionó. Valió la pena."
"Así es," le dijo a ella, retrocediendo un paso y mirándolos a todos. "Esto es un logro mayor, no había duda sobre eso. Pero la guerra no esta ganada, ni de cerca." Pausó.
"Por ahora."
Unió sus manos por detrás de su espalda. "Pero esto nos permitirá enfrentar a la amenaza alienígena y aniquilarla de una vez por todas. Tenemos la tecnología a nuestra disposición y ahora es hora de tomar toda la ventaja posible de esta."
Asintió hacia Bradford. "Has recibido mi lista de candidatos para la modificación genética. Prepara los horarios para que me reúna con ellos. Shun también, tengo que resolver ese problema ahora. Comienza a compilar una lista de veteranos viables para la conversión CEM. Es hora de que llevemos esta guerra al próximo nivel.
Todos le dieron su saludo. "Sera hecho," le aseguró Bradford.
El Comandante cabeceo en su dirección. "Entonces pongamos manos a la obra."
La Ciudadela, Oficina del Comandante
Se sentía bastante bien en este momento. Había poco que pudiera pasar que arruinara su día, el cual sabía que estaba poniendo en riesgo con solo pensar eso. Pero las cosas no habían ido tan bien desde… bueno, un largo tiempo. Todo lo que hacia falta para terminar con este día era que el problema con Shun se resolviera sin incidente.
Por suerte, le había respondido rápidamente y estaba esperando fuera ahora mismo. Abrió la puerta y la agente china entro vestida con el uniforme de XCOM, su expresión parecía neutra y el Comandante no podía sentir que estaba pensando, eso claro si tuviera la vista de un humano normal.
Los temblores mínimos, las fluctuaciones de pupilas, y el leve temblor de sus dedos parecían indicar que estaba nerviosa por esto, o al menos con dudas. "Especialista Anwei," la saludó cordialmente, señalando la silla en el otro lado.
Ella tomo asiento, manteniendo sus manos sobre su regazo. "Comandante," lo saludó, su voz será tan neutra como su rostro intentaba serlo. "¿Qué puedo hacer por usted?"
"No hay necesidad de estar nerviosa," le dijo. "No estás en problemas."
Vio el mas breve destello de alivio en su rostro. "Es bueno saberlo."
El le dio una breve sonrisa. "¿Por qué te preocuparía?"
Ella frunció el ceño. "¿Tengo permiso para hablar libremente?"
El Comandante suspiro, pero le respondió. "Considéralo como algo dado siempre, habla."
Shun dudó. "Creo que la respuesta es bastante obvia, Comandante. No ignoro mi posición. Vengo de la agencia de inteligencia de China, usted es estadounidense, y tiene una sospecha natural de mi gente, sin mencionar que las relaciones entre China y XCOM no son las mejores, o eso escuché."
"Perceptiva," dijo el Comandante asintiendo. "Me parece interesante que los chinos hayan elegido no mencionar los datos específicos de tu trabajo en el archivo que me dieron."
Shun parpadeo, y parecía genuinamente confusa. "No lo entiendo. ¿Qué estaba incompleto?"
"El reporte especificaba tu trabajo antiterrorista," respondió el Comandante, dándole una tableta con el reporte que le habían enviado los chinos. "Pero creo que decidieron no informarme tu otro trabajo contra las Triadas."
La expresión de Shun se oscureció mientras lo leía. "¿Por qué?" Se preguntó en voz alta. "Eso… eso fue la mayor parte de mi trabajo. ¿Acaso no fue suficiente?"
"Tengo mis sospechas," le dijo el Comandante. "Pero me gustaría que tu adivinaras porque los chinos sentirían la necesidad de eliminar eso de tu archivo."
"¿Quizás porque pensaron que causaría problemas?" Se preguntó, sonando perdida y con voz sin tonalidad. "Pero incluso eso no tiene sentido. ¿Cómo podría causarles problema eso?"
"Tienes razón," le dijo el Comandante, y su cabeza se levantó rápidamente y frunció el ceño. "Creo que la razón por la que eliminaron esa información es porque causaría problemas. Pero no por las razones que crees. Si algún problema será causado, tu determinaras que tan extensos serán."
Ella frunció el ceño. "Explíqueme."
"Has pasado una buena porción de tu trabajo cazando a las triadas," repitió el Comandante. "La versión corta es que Shaojie Zhang es el Director de la Inteligencia de XCOM."
Su boca se abrió y sus ojos se ampliaron. "¿Qué?"
"Creo que se explica solo," respondió el Comandante, alzando una mano. "Antes de tus acusaciones, me gustaría explicar como llego a estar aquí. Contactó al Consejo y ofreció darle un dispositivo alienígena a cambio de protección contra las triadas. XCOM lo extrajo y el cumplió su lado del trato. Además del dispositivo alienígena, también nos dio todo lo que tenia sobre las triadas. Creo que estas familiarizada con esa parte de la historia.
"Lo sabía," murmuro Shen.
"El Consejo intento retraerse del trato," continuó el Comandante. "Después de todo, no era mas que un criminal. Ignoré al Consejo y le permití ingresar a XCOM, mi razonamiento era que le habíamos ofrecido protección y yo completo mis tratos. La segunda razón es que tiene experiencia extensa sobre el espionaje y necesitamos a todos los que podamos tener para luchar contra los alienígenas."
"Pero… ¿el?" Demandó Shun. "¿Acaso no había nadie más?"
"Probablemente había otras opciones, pero no tengo ni el tiempo, ni los recursos para encontrarlos a todos," respondió el Comandante, con su tono tornándose mas duro. "Estamos en una guerra por nuestra sobrevivencia. Eso significa trabajar con gente con la que normalmente ni lo consideraríamos. Zhang ha trabajado excepcionalmente bien con nosotros, y es la razón por la que Shanghái no se encuentra actualmente reducida a escombros."
"¿Ellos saben esto?" Demandó Shun. "¿Los chinos saben que él está aquí?"
"El Consejo sabe que Zhang aun esta con nosotros," dijo el Comandante encogiéndose de hombros. "China esta en el Consejo, así que al menos algunas personas lo saben. No puedo hablar por tus superiores, pero basado en el hecho de que te eligieron, y eliminaron ciertos elementos esenciales de tu pasado, asumiría que si lo saben."
"¿Por qué?" Se preguntó. "¿Qué ganarían de esto?"
"Has notado que las relaciones entre XCOM y China son un poco negativas," le dijo el Comandante. "Eso no es incorrecto. Solo puedo asumir que querían que te enteraras de esto de otra fuente que no fuera yo y probablemente causaras problemas, ya sean públicos o no."
"Me usaron como un peón," dijo agudamente, ahora parecía estar enojada. "No me enviaron aquí para jugar a la política. Me enviaron para defender a mi país y a nuestro planeta. ¡Ellos me dijeron eso!"
El Comandante sintió cierta vindicación ante eso. Dado que no estuviera actuando, y no parecía estar haciéndolo, este intento de los chinos de sembrar el disentimiento en sus líneas iba a salirles espectacularmente mal. "Siento lo mismo, Especialista Anwei. Y es por eso que necesito saber si esto va a causar problemas. Si puedes trabajar con XCOM, posiblemente con Shang mismo, sin problemas, entonces las cosas irán bien. Pero si esto será un problema, me asegurare de que seas regresada a China con mi recomendación."
Ella frunció sus labios. "Zhang es un hombre deplorable que merece responder por sus crímenes. Eso no cambiara, pero ambos hemos sido manipulados aquí. No les daré la satisfacción de dañar a XCOM. No tendrá problemas de mi parte."
El Comandante asintió firmemente. "Bien. Eso era todo lo que quería discutir."
Ella se puso de pie, inclinando su cabeza mientras le daba su saludo. "Le agradezco por contarme esto, Comandante. La mayoría me lo hubiera escondido o me hubiera removido. Puede depender de mi lealtad. La Tierra viene antes que el país."
Un sentimiento que parecía faltar en ciertas personas. "No quiero nada mas que eso," le prometió.
Parecía satisfecha, caminando hacia la puerta la cual se abrió con un silbido, dejando entrar a Carmelita, mirando a Shun con sorpresa cuando entró. Justo a tiempo. "¿Interrumpo algo Comandante?" Le preguntó ella, mirándolo con curiosidad.
"Justo terminábamos," le aseguró. "Toma asiento."
Y lo hizo. "¿Qué necesita, Comandante?"
El le dio su tableta. "Te comenté hace un tiempo sobre unos programas experimentales. Ahora estamos listos para proceder con ellos, si aun quieres."
Ella se la devolvió inmediatamente. "Lo quiero. Sea lo que sea que necesite."
El parpadeó. Aunque estaba seguro de que iba a aceptar, no pensó que seria tan rápido. "¿Así de fácil? ¿Sin preguntas?"
"Tu objetivo es matar a los alienígenas," le dijo fría y calmadamente Carmelita. Sus ojos eran tan duros como el hielo. "Me lo ha probado una y otra vez. Ese es mi propósito ahora, y haré lo que sea necesario para erradicar a los aliens, sin importar que sea.
"En ese caso, aun debes indicar que tanta modificación genética querrás," le dijo el Comandante. "Entonces serás alterada dentro de los próximos días. Serás parte de la próxima fase de la guerra humana, mas rápida, mejor y fuerte que cualquier soldado antes que tú."
Carmelita marcó varios puntos en la tableta. "Lo espero con ansias. No exagero con lo que le digo, Comandante. Lo que sea que necesite, lo haré."
El Comandante tomó la tableta de sus manos. "Tienes mi respeto, Carmelita. Serás llamada dentro de unos días."
Carmelita se puso de pie y lo saludó. "Gracias, Comandante. Lo esperare ansiosamente."
