La sensación de haber dejado al profesor "a medias" la atormentaba. A pesar de dar vueltas y vueltas, no podía parar de pensar cómo debería haber terminado la frase.
"Lo que siento por usted es amor."
"Lo que siento por usted es un encaprichamiento."
"Lo que siento por usted es … admiración."
Al final, creyó que lo más sensato era pensar esto último. Ella sentía únicamente admiración y respeto por su profesor, la necesidad de caricias, besos y abrazos seguramente se debían a sus hormonas, no a su cerebro.
Por su parte, cuando Snape llegó a casa tampoco pudo dormir. Se sirvió una copa de licor y se sentó en un sillón a reflexionar.
"¿Cómo iba Granger a terminar la frase? Tal vez… ¿Ella siente lo mismo por mi? Yo solo sé que me gustaría que estuviera aquí conmigo en mi casa, que cocináramos juntos, comiéramos juntos, siguiéramos nadando juntos, leyéramos juntos… y, por las noches, durmiéramos juntos. Desnudarla, que me desnude… Basta, Severus, no puedes tener estos pensamientos por una alumna… Tal vez deberías salir a conocer más mujeres, no es normal tener estos pensamientos de una adolescente."
Al terminar la copa, cogió el libro que ella le había regalado y se dispuso a escribir.
"Tal vez es una locura, pero si Granger tiene razón y esto me ayuda a quitarme algunos pensamientos de la cabeza, vale la pena intentarlo."
Cogió su pluma negra preferida y la mojó en tinta, suspiró y abrió la primera página. En ella, escribió un título con su mejor caligrafía: "Gracias y desgracias de la vida de Severus Snape". Justo debajo, escribió "Capítulo uno: cómo me estoy volviendo loca por una chiquilla de cabello castaño".
Allí, plasmó todos sus sentimientos y pensamientos acerca de la chica de la forma más poética que se le ocurrió. Al terminar de rellenar cuatro hojas, sonrió satisfecho y se fue a dormir a su cama.
Pasaron varios días sin saber nada el uno del otro. Snape estaba todo el día pensando en excusas para mandarle una lechuza, aunque no se atrevía por si la chica lo encontraba demasiado atrevido. Hermione, por su parte, también quería contactar con el profesor, pero tampoco lo hizo por que no sabía muy bien qué decir.
"¿Hola, profesor, me gustaría verle? No, esto no, va a pensar que soy estúpida… ¿Cómo está su gata? Tampoco tiene ningún sentido, esa gata me odia… Ojalá tuviera una excusa para verle o escribirle…"
Al final, en un arrebato de desesperación, Snape cogió un pergamino y una pluma y escribió el siguiente mensaje.
"Hola,
¿Me recomienda algún libro?
Atentamente,
S"
No se atrevió a firmar con su nombre por si alguien intervenía la lechuza. Sabía que era un mensaje estúpido, pero llevaba varias noches durmiendo poco y simplemente quería que ella supiera que la tenía en su mente. Efectivamente, las lechuzas de la madriguera estaban intervenidas por seguridad, pero dejaron pasar a esta ya que parecía inofensiva. Al llegar, Molly la recogió y se la llevó a su habitación, donde estaban todos los chicos.
- Ha llegado una lechuza para ti, cariño. – dijo entregándole la carta a Hermione.
- ¿Una carta? – preguntó ella extrañada.
- ¿De quién es? – preguntó Ginny, mirando el sobre.
- No… no lo sé. – contestó ella extrañada, deseando que fuera de Snape. Entonces, la abrió y leyó el mensaje.
"Qué mensaje tan raro… Tiene que ser Snape, por eso firma como S… ¿Para qué quiere que le recomiende un libro si él ha leído mucho más que yo? Bueno, así tengo oportunidad de contestarle… Qué fuerte que me haya enviado una lechuza. Esto significa que piensa en mi, ¿no?"
- ¿Y bien? – preguntó Ron.
- No es nada. – dijo la chica.
- ¿Un admirador secreto? – preguntó Harry, riéndose. – Por que te has puesto muy roja.
- No, no… Es… de… un club de lectura. – dijo ella. – Me piden recomendaciones para lectura.
Sabía que estaba mal mentir, sobretodo a sus amigos, pero aún no quería revelar que tenía ¿una amistad? con Snape.
- Ah. – contestaron todos de golpe, perdiendo el interés de forma instantánea.
- Voy a contestar. – dijo ella saliendo de la habitación para buscar una pluma.
"¿Qué le contesto? Tiene que ser un libro que esté a la altura… "Se preguntaba preocupada. Tras pensar un poco, se le ocurrió algo. Supo que no tenía que poner en ninguna parte la palabra "profesor" para que nadie sospechara, aunque le fue difícil evitarlo porque ya estaba muy acostumbrada.
"Hola,
Me ha sorprendido mucho su pregunta. Seguramente ha leído todos los libros del mundo mágico que ya he leído yo, así que le recomendaré algo muggle. "Orgullo y prejuicio" de Jane Austen. Es, de hecho, uno de mis libros favoritos. Si lo lee, si quiere lo podemos comentar cuando nos veamos, o me puede ir escribiendo sus opiniones por lechuza. ¿Qué me recomienda que lea usted?
Afectuosamente,
H"
Con el corazón un poco acelerado, le pegó a la pata de la lechuza la carta y le dijo.
- Llévasela al profesor Snape. Sabrás encontrarlo, ¿verdad? – además, le dio una galletita. La lechuza parpadeó en señal de afirmación y salió volando.
Llegada la noche Snape ya se había comprado el libro que Hermione le había recomendado y empezó a leerlo. Al leer el "afectuosamente" de la carta sonreía como un estúpido adolescente.
En la madriguera, Remus Lupin hizo una visita para cenar.
- Y bien ¿estáis todos preparados para empezar el año en Hogwarts? – preguntó Lupin.
- Nos falta comprar el material escolar. – respondió Ron. – Pero mamá ha dicho que vamos a ir al callejón Diagón la semana que viene. Qué palo que solo queden dos semanas para volver… Con lo bien que lo estamos pasando.
- Siempre se hacen cortas las vacaciones aquí en la madriguera. – dijo Harry. – Nos pasamos el día jugando a Quidditch, comiendo y durmiendo.
- La buena vida. – sonrió Lupin. - ¿Habéis pensado ya en los puestos de asistente de profesor?
- ¿Puesto de asistente de profesor? – preguntaron todos extrañados.
- Veo que aún no habéis recibido la noticia, pronto recibiréis una lechuza. – contestó el hombre haciéndose el misterioso.
A pesar de que los chicos insistieron, sobretodo Hermione, Lupin no quiso soltar prenda.
La mañana siguiente al despertar y bajar a la cocina los chicos vieron por la ventana tres lechuzas idénticas. La del medio llevaba una carta a la atención de Harry, la de la derecha llevaba el mismo sobre para Ron y la de la izquierda llevaba dos sobres: uno como el de sus amigos y uno en blanco, a nombre de Hermione Granger.
- Han llegado las cartas de Hogwarts. – dijo Ron. – A ver qué materiales nos harán comprar este año… yo como mínimo necesito unos pantalones nuevos, con los que tengo se me ven los tobillos.
Hermione optó por abrir primero la carta de Hogwarts para dejarse la otra para cuando estuviera sola después, pues sospechaba quién podría ser el autor de la misma.
"COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA Y HECHICERÍA
Director: Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore.
Querido señor/ita: Hermione Granger
Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios. Las clases comienzan el 1 de septiembre.
Muy cordialmente,
Minerva McGonagall
Subdirectora
Uniforme
Los alumnos de sexto año necesitarán:
Tres Túnicas sencillas de trabajo.
Un sombrero negro puntiagudo para uso diario.
Un par de guantes protectores.
Una capa de invierno.
Una túnica o vestido de gala.
Libros
Según las asignaturas que deseen cursar, los alumnos deben disponer de los siguientes libros:
El Libro Reglamentario de Hechizos Avanzados Miranda Goshawk
Una Historia del mundo mágico, Bathilda Bagshot
Teoría Mágica, Adalbert Waffling
Guía de Transformaciones avanzada, Emeric Switch
Mil Hierbas y hongos mágicos, Phyllida Spore
Filtros y Pociones Mágicas avanzadas, Arsenius Jigger
Las Fuerzas Oscuras. Una guía para la autoprotección, Quentim Trimble
Resto del equipo
1 varita.
1 caldero de peltre número 2.
1 juego de redomas de vidrio o cristal.
1 telescopio.
1 balanza de latón.
Los alumnos también podrán traer una lechuza, un gato, una rata o un sapo.
También se informa a los alumnos que este año, los alumnos de último curso podrán ser seleccionados como asistentes de profesor en las siguientes materias:
- Cuidado de criaturas mágicas, con el profesor Rubeus Hagrid.
- Pociones, con el profesor Severus Snape.
- Transformaciones, con la profesora Minerva McGonagall.
- Adivinación, con el profesor Firenze.
- Defensa contra las artes oscuras, con el profesor Remus Lupin.
- Vuelo, con la profesora Hooch.
- Runas antiguas, con la profesora Babbling.
- Aritmancia, con la profesora Vector.
- Herbología, con la profesora Sprout.
Se recuerda que el puesto de asistente de profesor será asignado por el mismo profesor a partir de una prueba a la que se pueden presentar todos los alumnos interesados. Esta actividad es extracurricular y dota al alumno de conocimientos avanzados en la materia. Las tareas de cada asistente de profesor las explicará cada profesor el día en que se haga la prueba. El día y hora concreto de la prueba se especificará el primer día de curso."
- ¿Habéis visto la última parte de la carta? – preguntó Harry.
- Creo que voy a presentarme para vuelo. – dijo Ron.
- ¿No habéis visto el detalle más importante? – preguntó Harry otra vez.
- ¡Lupin vuelve a Hogwarts! – dijo Hermione excitada.
- ¡Sí! – gritó Harry. – Yo voy a presentarme para defensa contra las artes oscuras. A ver si hay suerte. ¿Tú te vas a presentar, Hermione?
- Bueno, había pensado en pociones. – contestó ella tímidamente.
- ¿Pociones? – preguntaron los dos chicos a la vez. - ¿Con Snape?
- Ya veremos, hay muchas asignaturas y tampoco sé segura que me vayan a escoger.
- Por favor Hermione, a ti te querrían en todas. – contestó Ron. Eso hizo sonreír a Hermione.
- ¿Tú crees? – preguntó ella.
- Claro. Eres la mejor del curso. – contestó él, releyendo la carta. - Aunque en vuelo… tal vez Harry o yo tenemos más posibilidades. ¿Harry tú vas a presentarte? – Ron sabía que si Harry se presentaba él no tendría ninguna posibilidad.
- Que va, toda tuya. – contestó Harry. – Seguro que lo harás genial.
Hermione ya estaba fantaseando con ser la ayudante de Snape cuando se acordó de que tenía la otra carta. Mientras los chicos hablaban, decidió abrirla.
"Buenos días,
Me quedé hasta tarde leyendo el libro que me recomendó, creo que jamás había leído una novela romántica, y la verdad es que la experiencia está siendo bastante satisfactoria. Por el contrario, yo le voy a recomendar que lea algo más de mi estilo. ¿Ha leído ya "Drácula" de Bram Stocker? Supongo que sí, creo que al leerla se acordará de mi. Si no lo tiene, no dude en escribirme y me encargaré personalmente de que pueda disponer de un ejemplar lo antes posible. Por cierto, he empezado a rellenar el libro que me regaló.
Atenta y afectuosamente,
S."
A Hermione le dio un vuelco en el corazón cuando leyó su despedida. Además, estaba muy emocionada porque a Snape le estaba gustando el libro que ella seleccionó para él. Definitivamente, se moría de ganas de volver a verle.
Muchas gracias a todos los que estáis poniendo el fic como favoritos :) Como siempre, las sugerencias son bienvenidas, así que espero vuestros comentarios! Me animan un montón a continuar la historia!
