Cita# 1: Enterprise
-Uuuuu. No recuerdo cuando fue la última vez que estuve nervioso- decía a mí mismo luego de pasar toda la noche anterior buscando algo de ropa cómoda para este día. El día de hoy, quedé en verme con Enterprise; ya que ella fue la primera que escogí para salir primero. Luego de la discusión de la última vez, era mejor que yo tomara las decisiones para no haber más problemas de lo normal.
-¡Comandante!- escuché la voz de Enterprise. Al voltear a verla, la veía más linda de lo normal. De hecho, era la primera vez que veía a Enterprise con ropa casual. Ella me miró y se sintió algo incomoda por como la veía.
-C-Comandante. ¿Pasa algo? Me...está mirando...mucho- dijo Enterprise mientras su rostro se enrojecía por completo.
-¿Eh? ¡Ah! ¡Lo siento! Es que te ves demasiado linda que no podía dejar de verte- le dije mientras estaba como caldera al rojo vivo. Enterprise, al escuchar el cumplido que le di, se enrojeció aún más y estaba más roja que un tomate. Tal parece, que ambos somos muy tímidos; uno cerca del otro. -B-Bueno. ¿N-Nos vamos?- le dije sin poder evitar mi sonrojo.
-S-Si. C-C-Claro- me respondió Enterprise. Luego, la tomé de la mano y nos fuimos a tomar un buen desayuno en una cafetería que conocemos cerca; aunque, al parecer, estamos llamando mucho la atención con nuestros rostros de tomate.
Luego de caminar por 10 minutos, llegamos a nuestro destino. -Hola, bienvenidos. ¿Puedo tomar su orden?- dijo la camarera del local.
-Muchas gracias. Quisiera ordenar un tazón de avena y una taza de café- le dije a la señorita. Luego miré a Enterprise. -¿Que quisieras ordenar, Enterprise?
-Yo...eh...quisiera 2 bollos de pan dulce...y.…algo de jugo de naranja- dijo Enterprise algo nerviosa. Piensa que al estar conmigo pueda cometer un error que pueda arruinar nuestra cita, posiblemente.
Aun así, la tomé de las manos y le dije. -Tranquila, no debes presionarte. ¿De acuerdo?- le dije con una sonrisa. Enterprise se sonrojó mucho y desvió la mirada. La camarera nos estuvo mirando todo el rato y no evitar sonreír al ver la tierna escena que estábamos creando.
-Aquí tienen su orden. ¡Disfruten de su desayuno!- nos dijo la camarera después de entregarnos nuestra orden y retirarse amablemente. Empezamos a comer tranquilamente y sin ningún tipo de problemas; e incluso, conversábamos de cualquier cosa. Luego de terminar, fuimos y pagué nuestro desayuno; aunque Enterprise quería refutar que ella podía pagar el suyo propio, pero yo insistí ya que fui yo quien la invitó.
Luego de eso, salimos de la cafetería y nos dirigimos a visitar el acuario, el cual, fue el que ayudó a Enterprise a superar su miedo al océano.
-Wow. Este lugar siempre ha sido increíble.- decía Enterprise muy feliz por haber conocido tan maravilloso lugar. -Comandante, gracias por traerme aquí; cuando ya no tenía manera de superar mis miedos.- me dijo mientras me mostraba una de sus bellas sonrisas que la hacían ser feliz.
-No fue nada. Después de todo, me sentí muy frustrado al no poder haberte ayudado con tu problema; pero, sé que debía ayudarte y que no quería verte triste.- le dije mientras me rascaba la mejilla con mis dedos.
-Aun así, gracias- dijo Enterprise muy sonriente. Creo que me estoy enamorando más de ella.
Durante el resto del día, Enterprise y yo fuimos a diferentes lugares; vimos muchas cosas, visitamos algunos lugares turísticos, comíamos algo de vez en cuando, etc. Al caer la noche, vimos que ya eran las 6pm y que ya casi terminábamos el día. Por ese motivo, decidí que deberíamos ir a ese famoso restaurante del que han hablado muchas personas hace días. Me da un poco de nervios conocer un lugar muy lujoso pero, no creo que vaya a ser del todo malo.
-Parece que este es el lugar. ¿Vamos?- dije mirando a Enterprise que se ponía nerviosa, otra vez.
-No del.…todo...pero...haré lo que pueda- dijo Enterprise dejando que los nervios la invadan otra vez.
-Tranquila. Solo respira un poco y estarás bien.- le dije para que no dejara que sus inseguridades la controlaran de nuevo. Enterprise me escuchó e hizo lo que le dije.
-Bien. Aquí voy- dijo Enterprise, con seguridad. Tomé su mano y entramos al restaurante. Al verlo, vimos que era un lugar muy distintivo y refinado; nos sentíamos algo fuera de lugar. Aun así, fuimos a la recepción para pedir una mesa.
-Muy buenas tardes. ¿Como puedo ayudarles?- nos dijo la recepcionista muy amablemente.
-Buenas tardes. Quisiéramos una me...- empecé a decir hasta que noté algo que me dejó pasmado. La recepcionista era una persona conocida para mí. -No lo creo. ¡¿Rias?!- dije en tono sorprendido.
-¿Eh? Espera un momento- dijo la señorita algo confundida por la actitud que le mostré. Al cabo de unos segundos, sus ojos se abrieron de sorpresa cuando por fin pudo reconocerme. -¿Zandred? ¡¿Eres tú?!
-Pues...sí- dije mientras me rascaba la nuca. Rias se sorprendió mucho ya que han pasado años desde la última vez que la vi.
-Comandante. ¿Acaso, usted y la recepcionista se conocen?- me preguntó Enterprise algo confundida y preocupada por este giro de los eventos.
-Oh, lo siento mucho. Enterprise, ella es Rias Gremory. Amiga de la infancia y mi prima.- le dije a Enterprise. -Rias, ella es Enterprise. La Portaaviones de la Eagle Union, y.…una de mis...prometidas- dije casi atragantándome en esa última palabra. Decir que ella es mi prometida, o una de ellas, es más difícil de lo normal.
-Oh, vaya. Mucho gusto, señorita Enterprise.- dijo Rias haciendo una reverencia. Mi prima es muy conocida por su amabilidad con las personas.
-El...gusto...es mío.- dijo Enterprise nerviosa. Al parecer, conocer a un familiar mío le dejó un impacto muy fuerte. Nunca recordó la última vez que estuvo así de nerviosa y con algo de pánico.
-Por cierto, Rias. ¿Porque estás aquí, en este restaurante?- le pregunté a mi prima por qué ella estaba en ese lugar. Ella estaba a punto de contestarme, cuando una voz conocida respondió
-Tal vez yo pueda responder a eso- dijo la voz que tenía un tono maternal que solo yo conocía muy bien. Cuando volteé a ver, vi parada frente a mi querida tía; Venelana Gremory. Todavía la recuerdo cuando ella me cuido un tiempo, luego de que mi padre fuera a cumplir con su deber como comandante de la marina.
-¡Tía Venelana!- dije mientras corría a abrazar a mi querida tía. Ella incluso me correspondió el abrazo con mucho cariño.
-Ha pasado mucho tiempo, cariño. Mira cuanto has crecido.- dijo mi tía al mirarme de frente.
-Por favor, tía. No es para tanto.- dije nervioso y rascando mi nuca de nuevo.
-¿Oh? ¿Y quién es la joven que te acompaña?- dijo mi tía al ver a Enterprise. Enterprise sintió mucha presión cuando mi tía la miró y podía jurar que la hacía sentir algo incomoda.
-¿Porque no mejor tomamos asiento, y así te lo explico todo?- dije ya que no podía mantener esperando a Enterprise mucho tiempo, y eso sería muy descortés.
-Claro, hijo. Pero, deberían cambiarse de ropa. Vengan conmigo.- me dijo mi tía mientras nos decía que la siguiéramos. Nos llevó a un guardarropa en el que nos prestó algo de ropa de lujo para esta noche. De hecho, Enterprise se veía hermosa. El vestido que usa, de verdad, la hacía resaltar su belleza.
Durante varios minutos, estuve pasando el rato con Enterprise, mi tía y mi prima; explicando la situación en la que estoy metido y disfrutando de la cena del restaurante. -Ya veo. Entonces, ¿debes elegir a una de ellas antes de que termine el año? Suena algo muy complicado.- dijo Rias algo preocupada, mientras servía las mesas y escuchaba mi conversación con mi tía.
-Dímelo a mí. Y encima, tengo a 4 chicas que no consideran a Enterprise y a las demás como mis futuras esposas- dije mientras disfrutaba un poco de filete de res, aunque algo desanimado por recordar a Taihou y a las demás.
-Descuida, querido. Yo sé que harás la elección correcta y verás que todo va a salir bien.- me dijo mi tía para tratar de animarme y lograr que supere este desafío. Saben, le agradezco mucho a mi tía ya que ella me ha dado muy buenos consejos en mi vida; y a mi prima por ser la persona que me ha dado ánimos desde que era un niño.
-Gracias, tía- respondí cortésmente.
-De nada. Disfruten su cena.- dijo mi tía mientras se retiraba. Enterprise y yo, agradecimos mucho su compañía; pero, quien hubiera pensado, que mi tía Venelana era la dueña del restaurante y que mi tío Gregory estaba de viaje de negocios para promover su cadena de restaurantes. Parece que tengo una familia muy famosa, de verdad.
-Su familia es muy amigable, comandante- me dijo Enterprise, captando mi atención.
-Lo sé. De hecho, es gracias a ellos que he llegado hasta aquí; y que también fue gracias a ti y las demás.- dije mientras recordaba algunos momentos de los últimos meses.
-Créame, comandante. Usted es la persona que nos ha dado la fuerza para continuar luchando. De no ser por usted, hubiéramos sido derrotados- respondió Enterprise mientras daba un sorbo a su copa de vino tinto.
-Es verdad. Pero eso no quiere decir que deba quedarme de brazos cruzados. Al fin y al cabo, ustedes son importantes para mi- dije mientras tomaba la mano de Enterprise y la estrechaba con la mía. Enterprise se sonrojó por el gesto pero sonrió con ternura.
-Pero por ahora, es mejor disfrutar de esta noche. ¿Qué te parece?- le dije a Enterprise mientras levantaba mi copa de vino.
-Es un hecho, que así será- dijo Enterprise alzando su copa también y realizando la maniobra del brindis. Mi cita de hoy con Enterprise fue un éxito; y ella se veía muy feliz. Se que el resto de las citas será más duro que la anterior; pero, quiero que cada una pueda disfrutar estos momentos tan increíbles. Y como dijo mi tía; cuando sea el momento, haré la elección correcta. Y no me arrepentiré de lo que suceda después.
