El Acenso del Héroe del Crepusculo.


Capítulo III: Conspiración en las esquinas.


Era el amanecer de un nuevo día, a primera hora de la mañana los Cinco héroes fueron guiados de nuevo al salón real, la sala estaba llena de nobles en el segundo piso y, en frente del trono se encontraban multitudes de guerreros, Link asocio esto al equipo que el Anciano de la Corte les dijo que les iban a proporcionar, el rey, quien estaba sentado en el trono, empezó a dar indicaciones:

-Saludos, héroes. Estas personas que ven aquí son guerreros experimentados, ellos viajaran y combatirán las Olas junto a ustedes. Ellos mismos son los que elegirán al héroe que quieren acompañar en sus aventuras, ahora… ¡Partan, guerreros!

Dicho eso, todos los guerreros empezaron a dar sus primeros pasos para escoger al héroe que querían acompañar, los Héroes salvo Link y Ren cerraron los ojos, pidiendo para sus adentros que les tocaran buenos compañeros, el rubio solo negó con la cabeza. Unos segundos después, los pasos se detuvieron y la sala quedo en completo silencio.

Ya los guerreros habían escogido.

Link nunca giro para ver siquiera cuales compañeros le habían tocado, sin embargo se vio obligado a hacerlo cuando el héroe del escudo dio un grito de espanto, en ese momento Link pudo enterarse de dos cosas bastante curiosas; Ni él ni Naofumi tenían compañeros, lo más extraño de todo el asunto era que Itsuki tenía 3 compañeros, Ren tenía 5 y Motoyasu 4, había un desequilibrio bastante grande en esto.

-¡Un momento, Rey, ni Link ni yo tenemos compañeros!-Naofumi grito.

-No esperaba que sucediera algo así…-El Rey cerro los ojos con un poco de pena ajena.

-El Sr. Link tiene un pase, pero tú debes ser muy poco popular sino te eligió nadie…-Un anciano cerca del rey hablo. Otro hombre se acercó a Aultucray, susurrándole algo en el oído.

-Entiendo, conque eso dicen…-El rey dirigió su vista al frente de nuevo.- Circula el rumor sobre de que el héroe del escudo no sabe mucho de nuestro mundo, los mitos dicen que todos los héroes conocen el mundo, la gente se pregunta si cumples ese requisito.

-Parece que escucharon nuestra conversación de anoche…-Motoyasu susurro en voz baja. Naofumi cerró los ojos mientras apretaba sus puños, en frustración…

-¡Ren, tú tienes cinco, danos a algunos de los tuyos!-Suplico el héroe del escudo.

-Yo no trabajo en equipo. Dejare atrás a cualquiera que no pueda seguirme el ritmo.-A pesar de tan ambigua respuesta, Naofumi sabía de sobra que había dicho que no.

-¿No te parece injusto, Motoyasu?-El Héroe del escudo probo su siguiente opción.

-No hay mucho equilibrio pero… ¡Finalmente tendré mi harem!-Motoyasu grito de emoción mientras le brillaban los ojos. Itsuki con una gota de sudor entro a la discusión:

-Lo mejor sería que todos tengamos un número igual de compañeros, pero obligarlos afectaría la moral.

-¿Y por eso tengo que irme solo? ¡Maldición!

Link solo escuchaba atentamente todo lo que decían, no entendía la verdad él porque estaba tan exaltado, siendo que la mejor forma de mejorar es crecer solo, obviamente el no negaría que tener un compañero al lado facilitaba las cosas, pero de la manera en el que lo hacía parecer, dependería completamente de sus compañeros al momento de la batalla.

Un momento…

Al rubio le vino a la mente lo que el Anciano de la corte había dicho ayer.

"La única excepción es el Sr. Link, que no porta un arma sagrada, el sistema de estadísticas no lo considera un héroe como tal, por ello su Clase es Aventurero. Es decir, ustedes nada más pueden formar equipos con el Sr. Link."

Cierto…

Si las reglas de esos guerreros aplicaban para él, entonces él también podría escoger un compañero, ¿No? De todas formas y para estar seguro, Link dio un paso en frente mientras levantaba una mano, pidiéndole al rey derecho para hablar. Se percató de que una chica de cabellos rojos en la fila de Motoyasu también había levantado la mano, por lo que el bajo la suya para permitirle a ella hablar primero.

-Héroe del escudo, ¿Podría ir contigo?-Ella dijo mientras caminaba hacia su lado, Link mirándola más de cerca vio que era una mujer bastante atractiva, su cabello rojo destacaba bastante y portaba una armadura ligera que parecía estar hecha para resaltar cada parte de su cuerpo.

-¿Estas segura?-Motoyasu pregunto perplejo.

-Si-Respondió ella con una sonrisa.

Naofumi apretó fuertemente los puños, conteniendo la alegría, el Rey suspiro y las personas del segundo piso empezaron a balbucear. Aultucray levanto la mano y el silencio reino en la sala de nuevo.

-¿Alguien más quiere acompañar al héroe del escudo?-El Rey pregunto, ninguno de los guerreros se molestó en responder, el único que avanzo un paso fue Link, mientras levantaba su mano, de nuevo, sorprendiendo a más de uno.

-Yo, me gustaría acompañar al Héroe del escudo.-Todos en la sala empezaron a susurrar, Link frunció el ceño, no le gustaba ser el objeto de chisme de los demás.

-¿E-estas seguro?-El Rey pregunto un poco sorprendido de que Link escogiera al Héroe del escudo, había procurado no decir nada para poder colocar al rubio con el héroe que él quisiera, pero el Hyliano había sido más astuto, escogiendo antes de que lo hicieran por él, dejando al Rey sin oportunidad…

-Sí, estoy completamente seguro. Quiero viajar con Naofumi.

-Entonces, que así sea.-El Rey suspiro, derrotado.

Link camino hacia la fila del Héroe del escudo y se colocó detrás de la pelirroja, esta le saludo con cortesía y el devolvió el saludo con una sonrisa.

-Héroe del escudo, no se olvide de reunir a otros compañeros en sus viajes.-El Anciano de la corte hablo.

-¡Si!

-Los Héroes recibirán una pequeña ayuda monetaria, en este caso el Héroe del escudo recibirá más que el resto. Ahora, se les hará entrega del dinero.-5 Personas caminaron hacia ellos y les entregaron una bolsa con lo que parecían ser monedas, Link incluido.-El Héroe del Escudo ha recibido 800 monedas de plata, El Sr. Link ha recibido 200 y los demás héroes 600. Úsenlas para comprar equipo y empezar su viaje.

-¡Si, su majestad!-Todos respondieron

-Una cosa más antes de irse, Link, en el castillo se acordó que serias tratado como un héroe, ¿Cómo te gustaría ser conocido? Cada quien es el héroe de algo, ¿Cuál te gustaría que fuera tu título?-Aultucray pregunto, para otorgarle un título de héroe honorario a Link, este simplemente se colocó la mano en su mentón, pensativo.

-Me gustaría ser conocido como El Héroe del Crepusculo, majestad.-Link respondió, utilizando el titulo por el cual era conocido en Hyrule, título el cual le otorgo Midna.

-Bien, entonces serás conocido como Link, el Héroe del Crepusculo. Sin más que añadir, ¡Es hora de partir, héroes!-Los héroes asintieron y empezaron a salir de la sala.


. . .

Luego de escoger compañeros, todos salieron del palacio, el grupo de Naofumi estaban a las afueras, subiendo un par de escaleras para llegar a la puerta del castillo y dirigirse hacia la ciudad, El Héroe del escudo jugaba con la bolsa de monedas que le habían dado, lanzándola al aire y atrapándola una y otra vez.

Siguieron subiendo, y al final se encontraron con los otros 3 héroes.

-Bueno, Naofumi, Link, supongo que aquí nos separamos todos.-El Héroe de la espada expreso.

-Cierto, asegúrate de protegerla, tú también Link.-Motoyasu dijo, refiriéndose a la pelirroja que viajaría con ellos.

-No podremos ayudarte, pero animo reuniendo más gente.-Itsuki le dio un pulgar arriba.

-Volveremos a vernos…-Ren se despidió mientras emprendía camino y era seguido por los otros héroes, dejando solo al grupo de Naofumi.

La chica pelirroja paso al lado de Link, colocándose cerca del Héroe del Escudo con una sonrisa.

-Héroes, mi nombre es Mein Sophia.-Ella se presentó mientras sonreía y brindaba su mano a Naofumi para estrecharla.

-Soy Naofumi Iwatani, encantado este… Mein.-Torpemente, Naofumi estrecho su mano.

-Link. Encantado.-El rubio se presentó de manera simple.

-Dicen que ustedes no conocen mucho sobre nuestro mundo, así que déjenme guiarlos por la ciudad, ¿Vale?-Ella pidió con las manos en su espalda, Naofumi le brindo un pulgar arriba y Link asintió.- ¿Si? ¡Vamos, entonces!


. . .

Mein los guio por la ciudad, Link se quedó asombrado por lo bonita que era, le recordaba muchísimo a la ciudadela de Hyrule, solo que aún poco más grande, habían numerosos puestos de venta de todo tipo de cosas, magos hacían trucos para divertir a los niños, mercaderes pasaban montados en una especie de pájaro carguero y también podía apreciar a algunas personas con orejas de gato caminar de un lado a otro.

En definitiva, era un lugar muy bonito.

-Vaya, viéndolo de cerca realmente es otro mundo…-Naofumi dijo asombrado.

-La verdad, se parece mucho al mío.-Link respondió mirando hacia todos lados.

-Bueno, héroes. ¿Qué hacemos ahora?-Mein pregunto mientras detenía su marcha y los miraba.

-Creo que deberíamos buscar un tienda de armas o algo, a Naofumi le falta equiparse.-El hyliano dijo mientras lo apuntaba.

-¡Cierto, cierto! Mein, ¿Conoces por casualidad una tienda de armas y armaduras cerca?-El Héroe del escudo pregunto.

-¡Si! Compraremos algo bueno con el dinero que tenemos, los llevare a una que conozco ¡Síganme!-Ella se alejó corriendo mientras reía y el héroe del escudo la miraba encantado.

-Oh, que linda es… Las compañeras de equipo son lo mejor, ¿No, Link?-Naofumi pregunto embobado, Link simplemente se carcajeo y empezó a seguir a Mein.


. . .

-¡Aquí esta, la tienda que mencione!-Mein anuncio mientras abría la puerta.

Ella los había tenido dando vueltas por la Ciudad, al parecer la ubicación de esta tienda era bastante complicada, estuvieron caminando en círculos alrededor de unos 10 minutos. Aunque parecía valer la pena a simple vista, las armas eran de calidad por lo que Link podía analizar y el olor a la fragua de un herrero era bastante fuerte, dándole un ligero aire acogedor al lugar.

-Bienvenidos.-Un hombre calvo y fornido que parecía ser el regente de la tienda les dio la bienvenida, luego miro tanto a Link como a Naofumi un poco más de cerca.-Oh, dos caras nuevas, tienen buena vista si me eligieron a mí.

-Ya lo creo, sus armas exhiben muchísima calidad.-Link le dijo mientras sostenía una espada que estaba en una de las repisas y volvía a ponerla allí al terminar de observarla.

-¡Jajaja! Tienes buen ojo, chico.

-Su tienda es famosa.-Mein le elogio.

-¡Jajaja! Basta, harás que me sonroje. Bueno, ¿Y a quienes tengo el placer de atender?

-Esto…-Naofumi se quedó callado un momento, pensando lo que iba a decir, Mein se dio cuenta de esto y hablo por él.

-¿No lo sabe? Ellos son 2 de los héroes legendarios.-Ella dijo, incluyendo a Link, quien solo rio por lo bajo, siendo que el solo era un héroe honorario.

-Vaya, al parecer te toco el escudo… Que mala suerte tienes.-El hombre miro más de cerca el escudo de Naofumi, este estaba ligeramente avergonzado de que hasta el herrero se burlara de él.

-Soy Naofumi Iwatani, Héroe del Escudo.

-Yo soy Link, eh… Héroe del crepúsculo…-El rubio se presentó, sin saber si nombrar su título o no.

-¿Huh? ¿Héroe del crepúsculo? Nunca había escuchado sobre el jamás…-El Calvo dijo un poco incrédulo, la pelirroja se rio.

-Él es reconocido como uno de los héroes legendarios por parte de la realeza, aunque su título no forma parte de la leyenda.-Mein explico.

-Oh, ya entiendo. Bueno, si vienen a comprar a menudo, no importa que arma porten o que títulos tengan, ¡Es un placer, muchachos!-Dijo el con una sonrisa.

-Bueno, ¿Podría mostrarnos equipos para los héroes? Para Naofumi, no se… Algo que cueste 250 monedas de plata. ¿Y para ti, Link?-Pregunto la pelirroja.

El rubio simplemente se detuvo a pensar por un momento, la ropa que llevaba le había servido en todo su viaje, una simple túnica verde acompañada por un gorro del mismo color, debajo de ella unos pantalones y camisa blancas, y por ultimo debajo de ella una cota de malla que servía como protección ligera.

Sin embargo su cota de malla ya estaba casi hecha polvo, nunca la cambio porque no había necesidad, pero ahora en mundo nuevo con nuevos enemigos era mejor prevenir que lamentar… Así que pediría unas pequeñas reformas a su equipamiento.

-Eh, me gustaría una cota de malla ligera, unas botas con refuerzos metálicos y una capa, por favor.-Link pidió, su último pedido se le ocurrió mientras hablaba, pero nunca estaba de más una capa.

-Bueno, síganme.-El Herrero salió del mostrador y empezó a guiarlos.


. . .

Los guio hacia una pequeña mesa donde estaban colocadas varias espadas, Link podía deducir que estaban colocadas en orden de precio y calidad de materiales.

-De la izquierda a derecha hay espadas de hierro, hierro mágico, acero mágico y plata, el precio sube pero les aseguro que lo valen.-El Héroe del escudo se dirigió a probar una.

-Increíble, con esto incluso yo… ¡Ay!

Fue interrumpido gracias a un fuerte chispazo que envió a todas las armas de la mesa a volar, algunas se clavaron en el piso, otras en las paredes, todos estaban asombrados de que algo tan inusual pasase.

-¿Pero qué carajos?-Naofumi pregunto a la nada.

-No sé lo que está pasando, pero creo que el arma te está repeliendo.-El Herrero dijo intuyendo lo que estaba pasando.

-¿Qué?-Naofumi miro la espada, se sorprendió al ver que la página de ayuda se abrió de repente con un mensaje hacia el:


Alerta.

Prohibiciones de un arma Legendaria.

Solo puedes equipar un Arma Legendaria.

Los Héroes solo pueden usar su arma Legendaria.


-¿Una prohibición? ¿Qué?

-¿A qué te refieres?-Link pregunto.

-Parece que este escudo no me permite usar otras armas.-El respondió aun sin creerse lo que la ayuda le decía.

-¿Cómo funciona?-El Herrero se acercó mientras sacaba una lupa de uno de sus bolsillos, esta empezó a brillar mientras analizaba a detalle el escudo de Naofumi.-Parece un escudo pequeño normal, ¿No puedes quitártelo?

-Puedo cambiarlo de sitio, pero no se despega de mi cuerpo.-Dijo el mientras el calvo intentaba quitárselo sin resultados.

-Eso es muy raro.-Mein comento.

-Percibo mucho poder de aquí.-El Herrero apunto a la esfera que el escudo tenía en el medio.-Pero ni usando magia de tasación lo comprendo. Bueno, supongo que se aprende algo interesante cada día. Y tú, héroe del crepúsculo, ¿Compraras armas?

-¿Eh? No, no. Ya tengo una.-Link desenfundo la espada maestra, el herrero se acercó de nuevo con su lupa y empezó a examinarla.

-¡Increíble! Toda la espada tiene un poder mágico inmenso, como si hubiera un ser vivo dentro de ella, la calidad de los materiales es simplemente exquisita, pareciera que hubiera sido forjada por dioses o algo por el estilo. ¿Puedo probarla?-El pelón pregunto ilusionado.

-Eh, si, supongo.-Link se la dio.

El Herrero la tomo con sus dos manos y fue inmediatamente enviado al suelo, haciendo uso de su fuerza intento levantarla, pero esta no se movía ni un milímetro, siguió intentando pero sin ningún resultado.

-¿Qué se supone que es esto?-Pregunto el jadeante.

-De donde vengo es una espada legendaria, hasta donde tengo entendido solo yo puedo portarla.-Link le respondió mientras tomaba la espada maestra y la guardaba como si nada.

-¿Y aun así me la das para que la use? Eres cruel, chico.-El herrero se rio mientras palmeaba la espalda de Link.-Bueno, ¿Compraran armadura, entonces?

Los dos héroes asintieron.


. . .

Naofumi salió del probador, usaba una armadura ligera de malla de una sola pieza con hombreras, unos pantalones negros y unas zapatillas del mismo color. Su defensa se concentraba mayormente en la parte del torso ya que tanto en los pies como en la cabeza estaba bastante desprotegido.

-¡Ahora si te ves como un héroe, chico!-El Herrero le dio un pulgar arriba, el simplemente sonrió.

-¿Cuánto cuesta?-Mein pregunto.

-Rebajándola, unas 120 monedas de plata.

-¿Y por cuanto la comprarías cuando ya no la necesitemos?

-Eh, supongo que por unas 100 monedas de plata.

-Bueno, nos la quedamos.-Mein sonrió mientras le daba su pago al herrero.

-Supongo que ahora te toca a ti, Héroe del Crepúsculo.-El calvo le dijo.

Link asintió y se dirigió al probador, no demoro mucho la verdad, puesto que solo cambiaría su cota de malla por otra nueva, se colocaría unas botas y una capa de color verde, al abrir las persianas de nuevo recibió las miradas de todos.

-¡Te ves genial, Link! Ahora pareces todo un aventurero.-Mein le dijo con una sonrisa que este correspondió.

-Cierto, chico. Vestido así creo que te ganaras el respeto de los demás, te ves como un fuerte guerrero.-El Herrero dijo, Link solo sonrió con cortesía.

-¡Contigo y con Mein, todos querrán unirse a nuestro equipo!-El Héroe del escudo celebro con los puños en alto.

-¿Cuánto cuesta?-Link pregunto buscando en su bolsa de monedas.

-Como es tu primera compra, hare un descuento; 90 monedas de plata.-El extendió las manos a la espera del pago.

-Me la llevo.-Link dijo mientras le daba el dinero.

-Bueno, ahora que compramos la armadura, tenemos que ir a subir de nivel. ¡Vamos!-Mein corrió de nuevo y Naofumi fue detrás de ella, Link agradeció al herrero y les alcanzo.


. . .

El sol estaba en su hora punta, Mein los guio hacia una gran pradera que a Link le recordaba a Campo de Hyrule, solo que se veía aún más verde, la verdad, Link sintió muchas ganas de lanzarse al campo a descansar, era un sentimiento que adquirió en sus tiempos de aventura.

-Bueno, a entrenar, ya que somos un grupo, nos repartimos la experiencia al matar un monstruo, por lo que podemos entrenar juntos o por separado.-Mein informo.

-¡Bueno, yo empezare a entrenar ya mismo! ¿Y tú, Link?

-Yo me sentare un rato a disfrutar del paisaje, luego me uno.-Link miro hacia un árbol cercano y se sentó, apoyando su espalda en él. Fue seguido por Mein, quien se escondió detrás del árbol mientras le daba un pulgar arriba a Naofumi, el cual, motivado, empezó a entrenar.

De la hierba numerosos enemigos aparecieron, eran esferas con caras que parecían que su única razón de ser era morder a la gente, Naofumi se enfrentó a ellos, fallando constantemente ataques y siendo mordido, Link lo miraba luchar, era bastante lamentable como fallaba una y otra vez, incluso tropezando con sus propios pies y cayendo al suelo varias veces.

-Esto es un desastre…-Link se palmeo la cara, Mein simplemente se rio.

Algunos de esos monstruos se dirigieron hacia donde estaba el, Mein grito tratando de alertar a Link, este simplemente saco su escudo y bloqueo, la esfera comelona se había chocado contra él y ahora estaba mordiendo su escudo, el rubio simplemente la tomo y la apretó con fuerza, haciendo que explotara.


EXP + 4


Link vio ese mensaje frente a él, en la mañana aprendió sobre todo lo referente a la EXP, subida de nivel y el sistema de estadísticas, se había levantado extremadamente temprano comenzando a leer las páginas de ayuda.

El rubio distinguió a Ren a las cercanías, mirando como entrenaba, Naofumi también se le quedo viendo, admirando como el destruía a las esferas comelonas y desmoralizándose un poco después al ver con la suma facilidad con la que él lo hacía.

Mein se dirigió a él, seguido de Link, ambos colocando una mano sobre los hombros de Naofumi y desenfundando sus espadas, este sonrió y asintió.

-¡Vamos a entrenar!-Naofumi dijo emocionado mientras empezaba a luchar, los otros dos le siguieron.


. . .

Entrenaron hasta que el sol se puso, Link lo vio como un juego más que todo, esos monstruos eran bastante inofensivos, por eso no entendía en absoluto porque Mein y Naofumi estaban tan agotados, el Héroe del escudo se encontraba sentado, jadeante, mientras con su escudo absorbía las pieles de las Esferas Comilonas con las que habían luchado antes.

-Vaya, no sabía que podías hacer eso.-El rubio dijo sorprendido a Naofumi.

-Jeje, es el poder de un arma legendaria.-Mein respondió por él.

-También, cuando esas cosas me muerden, no siento dolor.

-¿Por eso dejabas que te mordieran?-Link pregunto riéndose.

-Jeje, sí, Mein, por casualidad, ¿No sabes si la piel de estas cosas se venden? Por la experiencia que dan, no son muy fuertes.

-Sí, pero por una moneda de cobre como mucho.-Respondió ella cruzada de brazos.

-Necesito más para transformar esto en otro escudo, ¡Además, necesito subir de nivel, aún sigo siendo Lvl 1!

-Bueno, si compramos equipo para mí, mañana podremos llegar más lejos, volvamos a la tienda de armas.-Ella sugirió, Naofumi asintió.

-Sí, tienes razón.-Link dijo, la pelirroja digirió la marcha mientras ellos la seguían, de nuevo.


. . .

Habían vuelto de nuevo a la Tienda del Herrero, ya había entrado la noche, ahora mismo Naofumi se encontraba discutiendo con el Calvo, regateando los precios de venta estipulados. Estaban en una discusión fuerte para ver quién era el vencedor, Mein simplemente los ignoro y fue a buscar el equipo que quería, al terminar, los puso fuertemente en el mostrador, distrayendo a los dos que estaban batallando.

-¿Cuánto es en total con el 60% de descuento?-Naofumi pregunto con una media sonrisa.

-Rebajándolo, 480 monedas de plata. No lo bajare más.-El Herrero contesto de la misma forma.

-Eso haría que me quede con 200 monedas… Mein, ¿No puedes eliminar nada? No sé cuánto cuesten las posadas.

-Tranquilo, Héroe. Podemos compensar el dinero perdido con objetos de monstruos más fuertes. Además, a Link aún le queda dinero, en el caso de que no nos alcance, estoy seguro de que él nos ayudara.-Ella se acercó a Naofumi y le dio un sensual abrazo que hizo que este se pusiera rígido.

-Buenos, no los llevamos.-El Héroe del escudo dijo finalmente.

-¡Muchas gracias! Eres un buen negociante, héroe.

-Por cierto, ¿dónde podríamos vender esto?-Naofumi saco unas pieles de monstruos de una bolsa que tenía. El Herrero se rio y señalo a la puerta.

-Por allá hay una tienda de materiales de monstruos. Allá podrás venderlo casi todo.

-¡Gracias! Bueno, nos vemos.-Con un movimiento de mano, Naofumi salió, siendo seguido por Link y Mein.


. . .

Naofumi y Mein se dirigieron a la posada, a comer, Link se memorizo la ubicación del lugar para ir a dormir luego y después de una breve charla, se separó del grupo. Caminaba por la ciudad sin ir a un lugar en particular, simplemente buscaba relajarse un poco.

Ser invocado en otro mundo era algo que no pasaba todos los días, y ahora no podía volver, no podía evitar pensar en cómo estaría Hyrule ahora mismo, aunque él sabía perfectamente que esto de las Olas no terminaría hasta en un buen rato por lo que se quedaría con la duda.

Naofumi no sabía absolutamente nada sobre luchar, aunque Link le ayudaría después, aunque sabía que no iba a ser, esperaba que todo este asunto se acabara pronto para volver a su tierra y seguir con su búsqueda…

Una de las cosas que volvía loco a Link en estos instantes era el hecho de venir a este mundo, el escucho decir a la rubia sacerdotisa que ellos no habían cometido error al momento de invocarlos y que la llegada de el mismo se creía eran por circunstancias especiales que se dieron en su propio mundo, la pregunta era…

¿Qué habría podido pasar?

-¿Oh, mira a quien tenemos aquí?-Alguien dijo, Link se giró para encarar a la persona. Era un hombre musculoso de aspecto sucio, diversas cicatrices adornaban su cara, venía acompañado de dos hombres más.

-Oigan, no quiero problemas...-Link dijo con una risa nerviosa, la verdad, no quería lastimar a nadie.

-Hoy tuve un mal día, muchacho. Necesito descargar mi ira con alguien, desearas no haber pasado por aquí cuando terminemos contigo.

El hombre se lanzó hacia Link con una emboscada directa, este simplemente se hizo un lado y su enemigo se tropezó con sus propios pies, comiéndose la dura roca de la carretera. Los otros dos intentaron tomar a Link por lados diferentes, este simplemente corrió hacia el más cercano y propinándole una patada en la cara que lo dejo fuera de combate.

El último de ellos lanzo un puñetazo hacia Link que el esquivo fácilmente, contraatacando con un fuerte golpe a puño cerrado en el estómago, su enemigo cayó al suelo mientras se retorcía de dolor, Link simplemente los miro a todos con un poco de indiferencia.

-¡Vámonos, corran, chicos!-El hombre con cicatrices hablo, los demás se levantaron a duras penas y le siguieron.

Link no esperaba encontrarse a maleantes por aquí, sinceramente la ciudad le parecía bastante segura a simple vista, pero como en todos lados, las apariencias engañaban. Decidió no seguir perdiendo más el tiempo y se dirigió a la posada donde estaban Naofumi y Mein.


. . .

No tardó mucho en llegar, pidió una comida ligera que consistía en una algo que Link no sabía decir de que estaba hecha, si le preguntaran, solo respondería que sabía a pollo. Se levantó y pidió una habitación, de camino se encontró a Mein, a la cual saludo.

-Hola, Mein. ¿Dónde está Naofumi?-Pregunto Link, curioso de la ubicación del pelinegro.

-Oh, se fue hace unos momentos a su habitación a descansar.

-Ah, bueno, supongo que yo también me iré a descansar. Nos vemos.-Link se despidió y camino hacia su habitación, se tardó unos minutos en llegar debido a que estaba al fondo del pasillo, era una de las ultimas, algo que le resulto curioso fue encontrarse con Motoyasu en frente de una de las puertas.

-¿Qué haces, Motoyasu?-Link pregunto.

-Esta es mi habitación, estoy en un conflicto interno sobre si debería dormir o ir a la posada.-Respondió el.

-¿Y eso?

-¡Mi futuro harem está en la posada!-Motoyasu grito mientras alzaba las manos, al darse cuenta de lo que hizo, carraspeo un poco.-Ejem. Digo, mis compañeras están en la posada.

-Oh, entiendo. Bueno, te dejare aquí con tus conflictos, nos vemos.-Link encontró su habitación, que de casualidad, estaba al frente de la de Motoyasu.

La habitación que Link había alquilado no era ni muy grande ni muy lujosa, solo contaba con lo necesario para la estadía; una cama, una mesa de noche, un espejo y un armario para colocar sus pertenencias.

Él se quitó su armadura, quedándose solo con su pantalón blanco y se lanzó a la cama, aun no tenía sueño, pero necesitaba descansar algo el cuerpo. Mañana sería un nuevo día y estaba seguro que Naofumi los pondría a luchar con monstruos, solo esperaba que no fueran tan débiles como los de hoy.

Paso varios minutos, o tal vez incluso algunas horas acostado, simplemente mirando al techo y bañándose en la sensación de tener una cama tan cómoda, aun no se re-acostumbraba al sentimiento de dormir en ellas de nuevo.

-No lo sé, ¿No cree usted que eso es mucho, señorita Mein?-Link escucho la voz de una chica, el que nombraran a Mein le llamo mucho la atención a Link, se levantó de su cama y agudizo sus oídos para poder escuchar mejor, su sentido del escucha estaba más desarrollado que el de la mayoría, gracias a su raza Hyliana.

-Idiota, es una trampa perfecta.-Dijo Mein, Link podía apreciar que la voz que estaban usando para dialogar era extremadamente baja, cuidando de que nadie pudiera escucharlas.-Así podre tener un héroe poderoso en bolsa, si el no fuera tan débil a lo mejor no tendría que hacer esto.

-Pero, El Héroe del Escudo tiene al Héroe del crepúsculo de su lado, le es más favorable seguir con ellos.

-Puede que tengas razón, pero ya es muy tarde para echarse atrás, ya estoy desnuda y tú me ayudaras o pagaras las consecuencias.-La otra voz se calló por completo, Link se sorprendió, sin saber que hacer exactamente, si salía ahora y la confrontaba para saber lo que planeaba, solo perdería el tiempo ya que no tenía pruebas más haya de haberla escuchado, si no hacia nada podría ser peligroso ya que lo que sea que estuvieran tramando, parecía algo grave, Link…

Decidió esperar…

Las voces se callaron, luego, sintió el sonido de una puerta siendo golpeada, al parecer era la que estaba frente a su cuarto, era… El cuarto de Motoyasu. El sonido de una puerta abriéndose se hizo presente, y el llanto fingido ocupo su lugar.

-¡Señor, Motoyasu!-Escucho decir Link a la chica que acompañaba a Mein.

-¿Veronika, qué suce…? ¡Mein! ¡¿Qué te sucedió?!-Motoyasu dijo, en su voz se escuchaba la preocupación genuina.

-¡El héroe del escudo! ¡E-él fue a mi cuarto, y, y después…!-Mein seguía contando su mentira con el llanto fingido.

-¡¿Qué?! ¡Naofumi! ¡Te matare!-Motoyasu grito con furia mientras sus pasos se escuchaban por el pasillo, aunque se detuvieron de pronto.

-¡No, no vayas, por favor! ¡No me dejes sola! ¡Por favor!

-Tch. Está bien, Veronika, ve a buscar a la guardia real, yo cuidare a Mein. ¡Rápido!-El grito, los pasos de alguien corriendo se escucharon por todo el pasillo, seguidos de una puerta cerrándose.

Link espero un momento más, al parecer Mein se había metido con Motoyasu a su habitación, el rubio ahora solo tenía que hacer una cosa; Advertirle a Naofumi del problema que se le venía encima. La pelirroja lo había traicionado para poder controlar a uno de los héroes a base de mentiras y teatros, no sabía lo que estaba tramando en realidad, pero no podía perder el tiempo y esperar a que algo malo pasase.

En menos de 1 minuto, ya tenía todo su equipo puesto. Abrió la puerta de su habitación con cuidado y se dirigió hacia la de Naofumi a paso rápido, una cosa era segura para él.

Mañana habría un gran problema…


Continuara…


N.A: Buenas, aquí vamos con el tercer capítulo de esta historia. Aquí ya Mein empezó con su plan, sin embargo Link fue testigo de su mentira, gracias a su descendencia Hyliana y a sus orejas, pudo escuchar la conversación de Mein.

Obviamente, entrando un poco en contexto para no dejar cabos sueltos, en el lore de The Legend Of Zelda, se dice que la razón de las orejas puntiagudas de los Hylianos era para escuchar a los Dioses, en eso me baso para decir que es posible que Link hubiera escuchado la conversación.

Aquí conocemos también al herrero, la verdad, el personaje me agrada muchísimo, ¿Alguien sabe cómo se llama? No me gustaría llamarle "Herrero o Calvo" toda la historia.

¡Ya estoy ansioso de que Link conozca a Raphtalia! Me pregunto cómo se llevarían esos dos. Aunque aún faltan algunos capítulos para que se conozcan.

Me gustaría agradecer a DreitXG, FlashHero, Akin2018, AlexxD904, berrus-sama, rcontrerasflores499 y los guest que me dejaron reviews.

La verdad, estoy muy agradecido de que les guste la historia y mi forma de escribir, me esforzare para seguir manteniendo la calidad en los siguientes capítulos.

¡Muchas gracias por leer y nos vemos en el siguiente capitulo!