El Ascenso del Héroe del Crepúsculo.


Capítulo VIII: El Monstruo de la mina.


El grupo de Naofumi se encontraba en el bosque, el sol había salido ya hace algunas horas, serian alrededor de las 9AM, pasaron toda la tarde del día anterior matando globos, no les reporto mucha experiencia, sin embargo funciono como un gran entrenamiento, el miedo de Raphtalia había desaparecido casi por completo gracias al hecho de acostumbrarse a portar un arma.

El Héroe del Escudo se encontraba recostado en el tronco de un árbol, diversas ramas y todo tipo de flores yacían a su alrededor, así como varias frutas silvestres con formas bastante extrañas, se encontraba creando tónicos y pociones, se había vuelto uno de sus pasatiempos ya que era algo entretenido, lucrativo y podría ayudar mucho si se diera el caso.

Raphtalia y Link se encontraban algo alejados del pelinegro, el Héroe del Crepúsculo estaba entrenándola en el dominio de la espada, por petición de Naofumi había retrasado temporalmente su propio entrenamiento para concentrarse en el de la niña, algo a lo que Link había accedido.

La semi-humana se encontraba practicando, el rubio le enseñaba como atacar y cortar correctamente, a la niña le sorprendió el hecho de que era verdaderamente difícil y no podía emular lo que hacía su maestro, pero intentaba todo lo que podía sin rendirse.

-Así no, Raphtalia.-Link reprendió con los brazos cruzados mientras se dirigía a la niña, ella aun no entendía en que fallaba, su sujeto de pruebas era un simple árbol y ella veía personalmente que estaba progresando mucho, por ello le sorprendía el hecho de que Link no pensara lo mismo.

-¿En qué me estoy equivocando?-Pregunto ella con curiosidad urgente, quería saber lo que estaba haciendo mal, Link le extendió una mano y Raphtalia le facilito su daga.

El Héroe del Crepúsculo giro su vista hacia el árbol en el que la niña practicaba, tomo fuertemente el arma de la niña y dio un corte rápido a través del tronco del árbol, dejando una gran abertura en la parte que él había cortado.

-Cuando vas a atacar, debes dejar que todo tu cuerpo vaya con tu ataque mientras al mismo tiempo no dejas aberturas visibles.-Link empujo el árbol hacia un lado, con el corte que él le había hecho solo era cuestión de tiempo para que cayera así que mejor empujarlo para evitar daños futuros.

-Increíble…-Raphtalia dijo con asombro y admiración a la vez, Link solo sonrió mientras negaba con la cabeza.

-No lo es, Raphtalia. El truco es darle toda la fuerza al brazo en el último momento, mientras apoyas todo el ataque en la punta de tu arma.-Link apunto a la punta de la hoja para ejemplificar mejor lo que decía.- Con un enemigo en movimiento hacer esto resulta muy difícil, pero con practica esto será muy efectivo.

Raphtalia recibió su arma de nuevo, la niña miro el árbol que ahora se hallaba tirado en el piso… ¿Ella podría hacer eso? Por un momento ella se sintió con toda la fuerza del mundo, así que giro la vista hacia el árbol más cercano.

¡Lo hare!

Con un grito de guerra ella corrió hacia el árbol mientras copiaba todos y cada uno de los pasos que Link había hecho para cortarlo…

TOC.

Su daga había quedado clavada en el árbol, su tajo había sido profundo, sin embargo le había faltado fuerza sumando al hecho de que había atacado con la totalidad del arma, olvidando por un momento el consejo de Link de concentrar el ataque con la punta, gracias a eso y a su poca fuerza física ahora ni siquiera era capaz de sacar su daga del árbol.

Jalo con todas sus fuerzas, sin embargo lo único que logro fue caer de espaldas al verde suelo, miro a su arma con enojo mientras inflaba los cachetes, Link vio que Raphtalia no podría sacar su arma por si misma por lo que se acercó y la extrajo fácilmente, dándosela de nuevo.

-Ese corte fue bueno, aunque te falta mucha práctica.-El rubio dijo mientras acariciaba la cabeza de la niña, esta sonrió felizmente mientras asentía en respuesta.

Naofumi no pudo evitar sonreír de medio lado al ver la escena, siguió en lo suyo, mezclando diversos materiales para crear pociones, se detuvo cuando escucho ruido salir de los arbustos cercanos a él, por lo que dejo las cosas en el piso mientras se preparaba en el caso de que fuera un enemigo, Link había hecho lo mismo, la única que estaba fuera de lugar era Raphtalia, que no sabía exactamente qué estaba pasando.

El ruido ceso por momentos, en los cuales algo que parecía ser un conejo salió de los arbustos. Naofumi suspiro y bajo su arma al igual que Link, era un simple conejo inofensivo, o eso pensaban ellos.

Grande fue la sorpresa de todos cuando el conejo salto con su boca abierta directamente hacia Naofumi, este estaba con la guardia baja así que no pudo reaccionar correctamente, por lo que solo agarro torpemente una rama que tenía cerca mientras coloco su mano izquierda para cubrirse y el animal lo mordía fuertemente, haciendo que la sangre del brazo del pelinegro corriera por el piso.

-¡Amo!-Grito Raphtalia preocupada, Link estaba sorprendido de que Naofumi pudiera agarrar una rama y portarla, iba a correr para auxiliarlo, pero una mirada crítica de pelinegro insto a no hacerlo, instintivamente el rubio miro a Raphtalia.

Así que eso planea Naofumi, ¿Eh?

-¡Raphtalia, mátalo!-Grito Naofumi mientras cerraba uno de sus ojos por el dolor, los dientes del animal se clavaban fuertemente en su carne, dando un sentimiento fuerte de opresión que para Naofumi era insoportable.- ¡Ahora, Raphtalia!

Ella apretó su arma y sin pensarlo dos veces fue en ayuda de su amo y salvador, Naofumi apunto el brazo con el cual tenía al conejo hacia Raphtalia, ella lo atravesó con fuerza, desgarrando su carne haciendo que la sangre salpicara por todo su cuerpo y el de Naofumi.

Sangre.

El mundo de Raphtalia se detuvo por un momento, mientras bastantes recuerdos viejos y algunos recientes estaban llegando a su mente…

La primera Ola…

Sangre.

El ataque a su aldea…

Sangre.

La muerte de sus padres…

Sangre.

Su tiempo torturada…

Aún más sangre…

Volvió al mundo real, estaba de rodillas en el piso mientras miraba a sus dos manos ahora manchadas con ese líquido rojo que tanto había marcado su vida y que detestaba. Sintió que lagrimas bajaban a través de sus mejillas, mientras sollozaba, Link se alarmo con esto y se puso a su lado.

-¿Qué sucede?-Pregunto el preocupado, se hacía una idea de lo que podría estar pasándole y sinceramente, no sabía qué hacer en una situación como esta, la niña simplemente miro al suelo sin responder, las lágrimas aun caían por sus mejillas.

Naofumi comprendía por lo que la niña estaba pasando, pero no podía detenerse ahora, el la ayudaría a mejorar aunque tuviera que tomar acciones severas.

-Raphtalia, mírame.-Ella obedeció la orden y lo miro, mientras trataba en vano de ocultar sus lágrimas.- Sé que eres pequeña y que has pasado por mucho, pero somos guerreros…

-Naofumi tiene razón, Raphtalia, esto es algo necesario.-Link apoyo al pelinegro.

-…-Ella no respondió solo miraba a Naofumi, quien le devolvía la mirada severamente, intentando hacerle ver su punto de vista.

-Raphtalia, si no puedes luchar, entonces te dejare atrás.-El Héroe del Escudo sentencio, la niña se sorprendió por la declaración.

¿Ser dejada atrás? ¿Perder todo lo que ha conseguido? ¿Perder a Naofumi y a Link?

-E-espere, amo.-Ella dijo mientras lloraba, intentaba dejar de hacerlo, pero más y más recuerdos se amontonaban en su cabeza.- L-luchare, pero por favor, n-no me deje.

Link decidió mirar hacia otro lado, no le gustaba la escena que estaba teniendo frente a él, entendía lo que intentaba hacer Naofumi pero creía que presionar a Raphtalia de esta forma, usando el cariño que le había tomado para obligarla a cambiar no era algo que el aprobara.

El Héroe del Escudo se giró, dándole la espalda a la semi-humana.

-Bien, no te dejare atrás…-Naofumi dijo con un tono severo, se sentía mal por dentro.- Tengo hambre y no quiero comer nada del bosque, vamos a la ciudad a comer.

Dicho esto, el héroe del escudo emprendió camino hacia la ciudad, poco tiempo después Raphtalia se levantó cabizbaja y lo siguió, finalmente les alcanzó Link y se dirigieron a la ciudad.


. . .

Su siguiente destino fue la ciudad, hacía ya un rato que no la visitaban, entraron por el gran portón siendo observados con recelo por los guardias y ganando una que otra mirada mala de los civiles, ignorándolas el grupo se dirigió a su destino.

El restaurante el cual Naofumi había aprendido que se llamaba "La Cúrvesela", era el mismo al que habían ido y sido atendidos la vez que compro a Raphtalia, la presencia de ellos sinceramente ya no incomodaba al personal que trabajaba allí y ni siquiera intentaban usar la excusa de "La Semi-humana" para intentar echarlos.

Siempre que pagaran eran bienvenidos al lugar.

Se sentaron en la mesa que estaba más alejada de todas, era un método para no llamar la atención, no era que a Naofumi le importara mucho, sin embargo servía para evitar posibles peleas o problemas con gente que se quería pasar de lista.

Una vez todos estuvieron en la mesa, Naofumi llamo al camarero y pidió un menú infantil para los 3, no se arriesgaría a pedir cualquier otra cosa, la comida más barata sabia a porquería (O en su caso, a nada), y por experiencia propia, las comidas más caras son solo 3 cosas con flores y adornos que la hacen ver lujosa, el menú infantil era algo que se veía y sabia según Raphtalia, delicioso así que es la opción sensata y segura.

Su comida llego al poco tiempo y Naofumi la pago, el mesero tomo el dinero y lo conto descaradamente frente a él, cuando supo que no faltaba nada se retiró.

-Bueno, ¿Qué piensas, Link?-Naofumi pregunto mientras probaba su comida.

-La comida esta buena.-Respondió el simplemente mientras comía.

-No me refiero a eso, ¿No crees que ya es momento de viajar?-El pelinegro cuestiono, Link levanto una ceja pero asintió sin hablar debido a tener comida en la boca.- Deberíamos buscar la ciudad, aldea o pueblo más cercano.

-Cierto. A lo mejor nos encontramos más variedades de enemigos, subir de nivel se está volviendo difícil solo matando globos.-El Héroe del Crepúsculo respondió luego de tragar su comida, actualmente su nivel era 11.- Aunque lo primero que tenemos que hacer es conseguir un mapa para orientarnos mejor.

-Estoy de acuerdo, ¿Tu qué piensas, Raphtalia?-Pregunto el Héroe del Escudo.

La niña se encontraba sentada al lado de Link, cabizbaja, ya no estaba llorando pero su tristeza era palpable, ella levanto la cabeza un poco para mirar a Naofumi, el cual le sostuvo la mirada con mucha facilidad.

-Lo siento mucho, amo.-Ella dijo con tristeza mientras sus mejillas se colocaban rosadas y sus ojos ligeramente vidriosos.- Por favor, no me deje.

Naofumi suspiro con pesar mientras cerraba los ojos y negaba con la cabeza, al parecer la niña tenía una pequeña tendencia a malinterpretar las cosas, así que solo extendió su mano y acaricio su cabello.

-No te dejare atrás, pero intenta superar todos tus problemas, no es fácil, pero nosotros te ayudaremos. ¿No, Link?

-Por supuesto.-Respondió este mientras asentía.

La niña solo uso sus manos para limpiar las pocas lagrimas que salieron de sus ojos mientras regalaba una pequeña sonrisa, genuina y feliz de que no fuera a ser abandonada.

Luego de eso siguieron normalmente, comiendo mientras hablaban de cualquier tipo de trivialidades, más que todo contaba historias graciosas de ellos mismos para hacer reír a Raphtalia. Siguieron así hasta que la niña pareció estar contenta verdaderamente y Link interrumpió la conversación para tratar otros temas.

-Ahora que hemos terminado de comer, necesito que vayamos a la tienda de Erhard.-El rubio expreso.

-¿Compraras equipo?-Naofumi pregunto curioso.

-Algo así.-El Héroe del crepúsculo respondió, realmente solo quería probar una teoría bastante fácil la cual surgió cuando entrenaban hace unas horas y el conejo los ataco, no podía obviar el hecho de que Naofumi tomo una rama empuñándola como una espada…

¿Sera posible de que pudiera empuñar un arma?

-Bueno, vamos, así también podemos ver si conseguimos un mapa por el camino.-Naofumi se levantó de la mesa, seguido de sus dos compañeros, todos se dispusieron a salir para ir a la tienda del calvo.


. . .

Ya habían llegado, Naofumi fue el primero en entrar seguido de los otros dos, el héroe del escudo alzo la voz para hablar.

-¡Erhard, ven a mí!- Naofumi dijo en voz alta con el ceño fruncido mientras llamaba al herrero, este salió de una puerta que se encontraba detrás de su mostrador.

-¿Vienes por mas, chico?-El pregunto con los brazos cruzados y una sonrisa burlona.- Soy mejor negociante que tú, acéptalo.

A Link le corrió una gota de sudor por la sien cuando Naofumi se acercó a él y empezó a discutir, el rubio no entendía exactamente lo que quería regatear pero le resultaba chistoso que a su compañero le encantase hacerlo aun sin ver la mercancía.

Se abrió paso mientras Raphtalia lo seguía hasta donde estaba el par discutiendo, se aclaró la garganta lo más que pudo de manera exagerada haciendo que la niña riera y los otros dos lo miraran.

-Oh, pero si es el Héroe del Crepúsculo. ¿Qué puedo hacer por ti, chico?

¿Y apenas se viene dando cuenta de que estoy aquí?

-¿Por casualidad no tendrás una vara de madera?-El rubio pregunto, el herrero se cruzó de brazos mientras pensaba.

-Si… Creo que tengo algunas, dame un momento.-Erhard desapareció por la misma puerta donde había aparecido momentos antes.

Naofumi giro curioso hacia Link, no entendía muy bien lo que intentaba hacer así que pregunto.

-¿Una vara de madera? ¿Jugaras a lanzar jabalinas o qué?

-Ni idea de lo que hablas.-Respondió el mientras se encogía de hombros.- Solo quiero probar una pequeña teoría.

Erhard salió por la puerta mientras traía en sus manos bastantes varas de madera, de diversos tamaños, algunas reforzadas con hierro en los extremos para mayor potencia al atacar.

Justo lo que Link necesitaba.

-Estas de suerte, son bastante viejas pero están en buen estado.-El herrero las puso en el mostrador con fuerza.

Link tomo uno, era de tamaño mediano y tenía hierro en ambos extremos, hizo unas pequeñas pruebas básicas, intento doblar la vara y esta no cedía en absoluto, siguió intentando por unos segundos sin conseguir resultado alguno, finalmente se cansó y dejo de intentarlo; eran muy buenas.

-Naofumi, toma.-Link se la dio al pelinegro, este la tomo para ser enviado hacia atrás y ser repelido mientras el palo voló por el establecimiento hasta caer finalmente al piso.

El arma había rechazado a Naofumi.

-¿No funciono?-Link murmuro para sí mismo, tomo otra de las varas, esta también era de tamaño mediano pero tenía de diferencia el hecho de que no tenía extremos reforzados con hierro.- Naofumi toma esta.

El rubio le extendió el bastón, inicialmente el pelinegro estaba algo descolocado debido a la descarga eléctrica que había recibido, pero acabo tomando la vara que le extendía Link sin ningún tipo de efecto secundario…

Naofumi estaba empuñando un arma…

¡Funciono!

-¿Para qué carajos quieres que tome esta porquería?-El Héroe del Escudo pregunto fastidiado, Link carraspeo la garganta mientras Erhard solo miraba con los ojos bien abiertos sin creerse lo que estaba viendo.

-Chico, ¿acaso no te has dado cuenta?

-¿De qué?

-Estas portando un arma.-Link respondió simplemente, Naofumi miro su mano izquierda, en la cual portaba el bastón y abrió los ojos sorprendido.

-¿Qué?-El pregunto asombrado mientras alternaba miradas entre todos, incrédulo.- ¡Estoy empuñando un arma!

-Estuve barajando la idea desde que te vi tomar una rama como si fuera un espada cuando el conejo te ataco antes.-Link explico su razonamiento.- Al parecer si usas una vara completamente de madera no hay problema, pero las rechazas si tienen hierro u otros materiales.

El Herrero se acercó un poco a Naofumi mientras comprobaba el hecho de si sus ojos lo engañaban, pero no era el caso, realmente el héroe del Escudo estaba portando un arma ahora mismo, se giró hacia Link.

-Vaya chico, has encontrado un oyó en el sistema de clases y estadísticas bastante grande, te felicito.-Él dijo sinceramente, en todos sus años no había visto a alguien que lograra hacer algo como eso, y peor aún de manera tan fácil.

-¿Un hueco en el sistema de estadísticas?-El Héroe del Escudo pregunto curioso olvidándose por un momento sobre el hecho reciente.

-Sí, una vara de madera con hierro es obviamente un objeto para la lucha. Pero una vara enteramente de madera sirve como leña para una fogata o bastón de apoyo para los ancianos, es decir, el sistema no la considera un arma como tal y por lo tanto puedes usarla.-Link explico su lógica, era convincente y sencilla.

Erhard se acercó al mostrador y tomo una de las varas mientras la exhibía en frente de los chicos y procedía a explicar.

-El truco de luchar con ellas es complementar la lucha con fuerza física y mágica, es decir puedes usar magia para reforzar la vara, así no se romperá y hará mucho más daño.-El calvo explico mientras ponía el arma de nuevo en su lugar y se cruzaba de brazos.

-Entiendo.-Naofumi respondió mientras movía su arma de un lado a otro emocionado.

Ahora este nuevo hecho cambiaba las cosas, ya no debía de quedar como un "Semi-soporte" para el grupo, podría participar directamente en primera línea como un guerrero y no como un tanque.

Link miraba como Naofumi ponía una expresión de emoción bastante visible, pero el pelinegro intento ocultarlo para actuar como el serio de siempre, por lo que recordó otras de las cosas por las que habían venido aquí.

-Erhard, ¿No sabes de alguna ciudad cercana?-El Héroe del Crepúsculo pregunto mientras Raphtalia se colocaba a su lado.

-Sí, hay una aldea cercana a la ciudad, está a unas horas de aquí.-De uno de los bolsillos de su traje de herrero saco un pequeño mapa, arrugado y viejo, pero completamente visible.

Apunto hacia el este de la ciudad, había dibujada una pequeña aldea que ponía "Riyute" encima de ella, Link analizo lo que se encontraba alrededor de la Aldea, al este decía "Pantano", ya sabía lo que podría encontrarse allí, al norte formaciones rocosas, ergo montañas y al oeste un bosque.

Ese bosque sería un buen lugar para subir de nivel.

-Los monstruos que se encontraran son más fuertes que los simples globos que se aparecen por aquí, pero creo que ustedes podrán con ellos.-Erhard les dijo con una sonrisa, el rubio miro el mapa algo gastado, lo más probable es que el calvo no tuviera mapas para ofrecerles, pero nunca estaba de más preguntar.

-¿Por casualidad no tendrás un mapa que pudieras vendernos?-Link pregunto esperándose la previsible respuesta.

-Tengo varios, chico.-El respondió sorprendiendo al rubio.- Pero no soy un vendedor de mapas. Como ustedes son mis amigos, supongo que podría darles uno.

Él les dio el que estaba usando en ese mismo momento, Link lo recibió, estaba maltratado pero duraría si lo cuidaba por lo que lo guardo en su bolsa para chequearlo cuando fuera necesario.

-Gracias, Erhard.-Link agradeció de manera sincera.

-No hay de que, chico.- Giro hacia Naofumi mientras palmeaba fuertemente su espalda y reía.- ¡Jajaja! Bueno muchacho, ahora ya no serás tan inútil en batalla.

-Gracias por el cumplido.-Naofumi frunció el ceño mientras sonreía, entre el calvo y él se había formado una extraña relación de amistad-rivalidad por ver quién era el mejor negociante, aunque el pelinegro hubiera perdido la primera batalla, ganaría las siguientes.

Lo haría por su orgullo.

Posteriormente Naofumi salió sin despedirse, Link agradeció de nuevo al calvo por el mapa que les había regalado mientras alcanzaba a Naofumi seguido de Raphtalia y todos se iban.

Fue en ese momento en el cual Erhard se dio cuenta de que Link no había pagado la vara que se había llevado.

-Maldita sea…-Suspiro el calvo mientras negaba con la cabeza.


. . .

Ahora caminaban por la ciudad directamente al portón para ir hacia Riyute, Naofumi no podía esperar a probar su nueva arma, si, era solo un palo pero era la primera (Y tal vez única) arma que portaba y aunque fuera débil la usaría al máximo sacando todo el provecho de ella.

Llegaron finalmente a la salida de la ciudad, cubierta de baldosas de piedra con un puesto donde bastantes carros paraban, allí se podían ver a bastantes carretas, el Héroe del Escudo reconoció a alguno de ellos como comerciantes ya que llevaban mucha mercancía en sus carros, no parecían ser importantes ni otra cosa por lo que el héroe tuvo una idea.

No tenía ganas muchas ganas de caminar.

Se acercó a una de esas carretas lentamente, era cuadrada y de madera, estaba tirada por un Filolial y varias cajas se veían fácilmente, una mujer que parecía ser la dueña se dio cuenta de que se acercaban, mirando a los dos héroes y a la niña con asombro, miedo y cautela a la vez, retorciendo unos pasos tomando fuertemente lo que parecía ser un arma blanca de un cinturón que tenía.

Los héroes la miraron más de cerca, tenía el pelo rojo hasta los hombros y sus ojos eran azules como los de Link, llevaba una túnica roja que le llegaba hasta los muslos y su escote era en forma de V dejando ver que debajo de su túnica llevaba una camisa blanca, el resto de su atuendo consistía en pantalones blancos, botas de tacón marrones y un cinturón alrededor de su cintura.

Era bastante atractiva, a decir verdad.

-¿Qué quieren ustedes, profanadores?-Ella dijo con el ceño fruncido, Naofumi levanto una ceja al ver su extraña elección de palabras al momento de hablar.

-¿Esa carreta es tuya, cierto?-El Héroe del Escudo pregunto mientras apuntaba al carro que estaba detrás de ella.

-Sí, es mía, ¿Alguna contrariedad?-La mujer apretó aún más su agarre mientras retrocedía lentamente, preparándose para lo peor.

-No malentiendas, no venimos a robarte la carreta.-Link alzo las manos para dar a entender que no quería problemas.

-Solo queremos que nos lleves.-Naofumi explico mientras seguía el ejemplo de Link y alzaba las manos, Raphtalia al ver que los dos chicos lo hacían también las alzo.

-¿Por qué creen que yo los trasladaría, eh? No llevare patibularios en mi carreta.-Naofumi aguanto la risa, le resultaba sinceramente ridículo la forma de hablar de esta chica, a Link le resultaba… Interesante.

El Héroe del Escudo no respondió a su pregunta, simplemente alzo un poco su capa, revelando un par de globos que lo mordían ferozmente, sin hacerle daño alguno.

-¿Por qué no querrías trasladarnos a nosotros?-Naofumi pregunto divertido imitándola, la mujer simplemente se quedó quieta un momento, luego suspiro y aflojo su agarre mientras los miraba a los tres aun con el ceño fruncido.

-Bien, accedo. No soy muy buena combativa y dudo que pueda con ustedes.-Ella admitió mientras continuaba.- ¿A dónde marcharán?

-Iremos a la Aldea Riyute, la más cercana.-Link le dijo, ella asintió y procedió a subirse en la parte delantera de su carreta mientras tomaba las riendas del Filolial.

Al principio ninguno de los héroes se movió, ya que pensaban que una vez montada en su carreta ella emprendería la huida, sin embargo se había quedado allí para sorpresa de los tres.

-¿Qué aguardan? Muévanse.-Ella les dijo con voz mandona, Naofumi no lo pensó dos veces y subió a Raphtalia al carro, seguido del mismo y finalmente se subió Link, todos teniendo cuidados con las mercancías de la mujer.- Ningún movimiento escamado o nos arrojó de un barranco a todos.

Naofumi no pudo contener la risa y se carcajeo un poco, no por la loca declaración que acababa de decir, sino por el hecho de como ella sacaba palabras raras de la nada para ponerlas en oraciones que de otro modo serian normales.

Ella dio un pequeño grito mientras le indicaba al animal que empezara el viaje, el carro comenzó su movimiento y todos fueron echados a un extremo del vehículo, la velocidad del Filolial era mucha y los lanzo a todos, a excepción de la conductora y su mercancía, a un lado. Se acostumbraron rápidamente a la velocidad y pudieron acomodarse de nuevo.

-Conjeturo que no está de más presentarse, aunque se quiénes son ustedes, pero de todas formas, háganlo.-Ella ordeno, a Link le parecía extraño su forma de actuar, hace un momento estaba bastante alerta con ellos y ahora literalmente los ordenaba a presentarse como si tuviera control de la situación.

Le pareció divertida esta chica.

-Link. Sin apellido, 18 años, aventurero y Héroe del Crepúsculo.-Se presentó el mientras se guardaba el gorro en su bolsa, con todo el viento que les llegaba por el viaje lo más probable es que se le volara así que era mejor guardarlo.

-Naofumi Iwatani, 20 años, universitario y Héroe del escudo.

-¿Y la infanta?-Pregunto ella refiriéndose a Raphtalia, Naofumi ahogo una pequeña risa.

-Raphtalia, preséntate.-El pelinegro ordeno con una ligera sonrisa.

-Eh, soy Raphtalia, no se mi edad… Soy la esclava del amo.-Ella respondió torpemente, la mujer solo le lanzo una mala mirada.

-Bien, soy Alesia, 18 años, comerciante errante.-Ella se presentó, giro hacia ellos mientras soltaba las riendas del Filolial y alertaba a todos.

-¡Oye! ¡Cuidado, tómalo!-Naofumi le grito por la acción que Alesia había hecho, ella simplemente le resto importancia al asunto sacudiendo la mano mientras se acomodaba en la parte trasera del carro con los demás.

-No te intranquilices por eso, él sabe a dónde tiene que ir. He seguido el mismo periplo por más de 2 años.-Alesia respondió.- Bueno, recítenme. ¿Son verídicos los rumores?

-¿Rumores?-Link pregunto aun sabiendo la respuesta.

-Las lenguas dicen que ustedes fueron acusados arbitrariamente de violación.-La pelirroja dijo mientras se estiraba, Naofumi negó con la cabeza divertido.

-Definitivamente, eres la persona más rara que he conocido hasta ahora. ¿Tienes muchas personalidades o qué?-El pregunto ignorando lo que había dicho.

-No. Solo que representaba hostilidad ya que estábamos en propiedad de la ciudad, si no lo hacía seria el objeto de vilipendio de los guardias.-Ella explico mientras cruzaba los brazos.- ¿No se les hizo anómalo que cambiara tanto de ser en tan poco tiempo?

-Pensaba que eras una loca, sinceramente y aun lo sigo pensando.-Naofumi dije mientras sonreía.- Creo que nos equivocamos de carreta, Link.

-Eres cruel, Naofumi.-Link se rio un poco, pero luego aclaro.- Pero respondiéndote, no, no violamos a nadie.

-En realidad, lo sospechaba. Estaba allí el día de lucha en la posada, vi lo que objetivamente paso y las ficciones que se inventaron después, El Sr. Link traspasó la pared de mi cuarto con una lanza en su escudo.-Link se rasco la cabeza avergonzado por su declaración.

-Entiendo…-El Héroe del Escudo asintió, comprendiendo todo lo que le contaban, es decir ahora hasta los comerciantes tenían prohibido tratar mucho con ellos, por eso ella había fingido hostilidad hacia ellos, en el caso de que guardáis estuvieran mirándolos.

Bueno, no habría problema.

-Bueno, yo retornaré a lo mío. Solo quería dejarles saber que no los odio, chicos.-Ella les dio un pulgar arriba mientras guiñaba un ojo y se sentaba adelante, tomando las riendas del Filolial.

-Vaya loca, ¿No crees?-Le susurro Naofumi a Link, este simplemente asintió lentamente dándole la razón.

El resto del viaje transcurrió en silencio, Raphtalia miraba al paisaje que pasaba rápidamente ante ella, Link hacia lo mismo y le recordaba mucho a los tiempos en los que cabalgaba a toda velocidad por la pradera de Hyrule, muchos árboles, montañas y agua se divisaban, realmente ansiaba mucho conseguirse una montura propia para explorar todo por sí mismo, pero primero necesitaba conseguir dinero para ello.

Bueno, todo a su tiempo.


. . .

-Listo, ya embarcamos.

Habían llegado sorprendentemente rápido, solo había tomado alrededor de 1 hora y media el viaje, el sol estaba en su punto más alto, vendrían siendo las 3 PM. Estaban entrando ya a la Aldea, para Link se veía algo vieja y descuidada, las casas estaban algo maltratadas, algunas que otras destruidas, como un primer vistazo se podría decir que la aldea era pobre.

La carreta siguió avanzando a través del pueblo, curiosamente ninguno de los transeúntes los miraba de mala manera, como si no supieran nada de ellos. Finalmente el carro se detuvo y Alesia se giró hacia los héroes.

-Hasta aquí puedo trasladarlos, tengo que ir a llevar mi existencias.-Ella les dijo mientras se bajaba.

Raphtalia, Naofumi y Link hicieron lo mismo y bajaron, mientras se estiraban ligeramente para destensar su cuerpo, el rubio se acercó a ella.

-Gracias por traernos, Alesia.-El Hyliano agradeció mientras le tendía una mano, la pelirroja lo miro de manera extraña y negó con la cabeza.

-No los traje gratis, visiblemente.-Alesia expreso mientras se cruzaba de brazos con una sonrisa malvada.- Miren esto.

Ella estaba apuntando a su carreta, específicamente donde ellos estuvieron hace un momento, habían varias cajas con cosas desconocidas para los héroes, la pelirroja luego apunto a Link.

-Físicamente, pareces el más fuerte de los 3.-La mujer dijo, Naofumi se sintió un poco ofendido por ese comentario pero ella siguió.- Soy solo una pobre dama, ¿No podrías ser un buen hombre y auxiliar a transbordar mi mercancía?

Link suspiro, habían recibido un viaje gratis además de que la mujer en si misma le había agradado por ser una caja de sorpresas, su mercancía parecía bastante pesada siendo que ni siquiera se movieron un palmo durante el viaje, así que decidió aceptar.

-Está bien, te ayudare.-El rubio accedió.- ¿A dónde tendremos que ir?

-Por aquí mismo, articularemos una tienda en una de las esquinas, no tardaremos mucho en realidad.

-Entonces, en ese caso, Raphtalia y yo seguiremos por aquí y hallaremos una manera de ganar dinero, alcánzanos después, ¿Si?-Naofumi expreso y Link asintió, el pelinegro proseguía a irse pero se detuvo para susurrarle al oído.- Y no se te contagie la loquera de esta tipa.

Alesia fingió no escuchar eso y Naofumi se fue junto a Raphtalia, el Héroe del Crepúsculo se acercó al carro y tomo una de las cajas, giro hacia la pelirroja.

-Bien, ¿En dónde puedo colocar esto?-El pregunto, la caja pesaba mucho en realidad.

Ella hizo un ademan para que la siguiera, lo guio hacia una de las esquinas de una de las casas destruidas, de dentro de su túnica saco un pedazo de tela y la coloco en el piso.

-Deja las cosas aquí.-Ella ordeno y Link obedeció, colocando la caja cuidadosamente sobre el pedazo de tela, ella se sentó en el y abrió la caja, empezando a sacar todo lo que tenía dentro.

Muchas botellas marcadas con papeles que Link no podía leer por la pequeña letra que tenían, la pelirroja a veces abría algunos y los olía, como si comprobara que la mercancía estuviera en buen estado, el olor raro que emitan las botellas llegaban hasta el olfato de Link, este ya se hacía una idea de lo que eran así que decidió preguntar para aclarar las dudas.

-¿Vendes medicinas?-El pregunto, la pelirroja asintió en respuesta.

-Sí, paso cada 2 días por aquí. No sé si lo sabes pero aquí no hay tiendas de medicinas ni nada semejante.-Explico mientras acomodaba las botellas a sus costados.- Por lo que decido venir aquí de vez en cuando a venderlas a precios justicieros para ayudar a los aldeanos.

-Entiendo, sino los aldeanos tendrían que viajar a la ciudad para comprarlas, ¿No?

-Correcto, y muchos no tienen los medios para pagar las medicinas ya que esta es una aldea necesitada.-Empezó a sacar botellas y a olerlas de nuevo, el olor era bastante horrible pero Link sabía que mientras más horrible olía, mejor era la medicina.- Quien no tenga los medios para pagar, puede empeñar algo, aunque hago miramientos con quienes lo necesitan.

-¿Y no pierdes dinero con esto?

-No realmente, a veces participo en correteos de Filolial y si gano pues todo lo que perdí se amortiza además de agenciarme una ligera ganancia.-Ella explico mientras se levantaba.

Link miro al piso en el cual estaba la tela que ella había puesto, todo estaba perfectamente organizado, ella se dirigió hacia el carro de nuevo y el rubio la siguió ayudando con el resto de cajas y colocándolas en el pequeño puesto de la chica hasta que finalmente acabaron con todo.

-Bueno, yo me ofrendare a vender lo que traje, muchas gratitudes, Link.-Ella le tendió una mano mientras sonreía que Link estrecho con gusto.

-De nada, yo iré a encontrarme con mi grupo, espero que nos veamos pronto, Alesia.

-Estoy segura de que así será, Link.-Ella le sonrió y Link asintió mientras se retiraba, la pelirroja lo siguió con la mirada hasta que desapareció de su vista, le había caído bien el muchacho, giro cuando escucho un carraspeo de garganta para encontrase con su primer cliente del día, ella sonrió de nuevo por cortesía para atenderlo.

Tal vez muy pronto se encontrara al rubio de nuevo.


. . .

Link camino un poco por el pueblo, el sol se ocultaría en unas horas, le sorprendió pasar desapercibido entre la gente, sin recibir ningún tipo de mala mirada, pregunto a la gente que pasaba sobre la ubicación del pelinegro, no revelo que era el héroe del escudo sino pregunto de manera sencilla "¿Han visto a un pelinegro que iba con una niña semi-humana?" y recibió las indicaciones para ubicarlo.

Las indicaciones recibidas los llevaron hacia un cobertizo de madera, se veía algo gastado pero aun en buenas condiciones, Link se acercó a la puerta y se asomó un poco, la única persona visible allí era Raphtalia.

La niña tenía su daga en mano mientras atacaba al aire, estaba practicando la técnica que Link había mostrado esta misma mañana, podía ver perfectamente todo el esfuerzo que ella estaba invirtiendo en entrenar y no pudo evitar sonreír.

Ella verdaderamente quería aprender.

-¿Qué estas mirando?-Alguien pregunto a sus espaldas, Link se alertó inmediatamente, por reflejo saco su espada maestra y la apunto hacia el cuello de quien le había dirigido la palabra; Era Naofumi, quien tenía una expresión de asombro por la reacción de Link. El rubio suspiro y guardo su espada de nuevo.

-Lo siento, solo veía como Raphtalia entrenaba, ella de verdad quiere mejorar.-El rubio le dijo, y el Héroe del Escudo se asomó también por la puerta, mirando el escenario y asintiendo varias veces.

El pelinegro después de unos segundos abrió la puerta, Raphtalia dio un salto de sorpresa y giro en sus direcciones, Link siguió a Naofumi adentro del cobertizo cuando empezó a percatarse de algo bastante curioso en el pelinegro, en su mano izquierda llevaba su vara, pero en la izquierda llevaba…

¿Un pico?

-Vamos a la mina que está en las afueras del pueblo.-Dijo Naofumi como si pudiera leer la mente del rubio.- Dicen que los minerales que allí se encuentran valen muchísimo, pero hay un monstruo fuerte y que nadie se acerca desde que apareció.

-¿Vamos a minar?-Raphtalia pregunto con curiosidad genuina.

-Por supuesto, intentemos evitar al monstruo lo más que podamos, solo necesitamos el mineral para conseguir dinero.-Expreso el Héroe del Escudo mientras apoyaba el pico en su hombro.

-Bueno, vamos entonces.-Link dijo mientras salía de la cabaña.

Los dos restantes salieron tras de él, una vez fuera Naofumi apunto un poco al norte, antes de que comenzaran las montañas se podía apreciar una cabaña y cerca de esta una cueva, según el pelinegro esa era la mina.

El camino hacia allí fue bastante rápido, Raphtalia estaba algo cansada de caminar ya que salvo el viaje que les dio Alesia no había parado en todo el día, aun no estaba acostumbrada a los viajes, por lo que Link decidió llevarla sobre su espalda a caballito, algo que la hizo reír bastante, muy pocas veces la niña había tenido una experiencia como esa.

A Link esto le recordaba su tiempo con Colín.


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Los pasillos de la cueva eran bastante estrechos, y por el piso corrían railes de vagonetas destruidos, seguramente con los cuales se sacaban minerales de la mina cuando esta funcionaba normalmente, Naofumi portaba una pequeña antorcha y lideraba la marcha.

Al final del pasillo se apreciaba una luz, como si la parte de arriba de la mina tuviera huecos que dejaran ver al exterior, caminaron un poco más en silencio hasta que finalmente Naofumi hablo para dar indicaciones.

-Hay un monstruo peligroso aquí, si nos topamos con el deberíamos huir en el caso de que sea muy poderoso, pero si no se puede huir debemos luchar.

-Me parece bien.-Link respondió afirmativamente mientras reposaba el pico en su hombro.

-E-estoy de acuerdo, amo, luchare.

Naofumi asintió a ambos. Llegaron al final del pasillo y la vista los deslumbro, era una cueva bastante grande y el mineral estaba más que todo pegado a las paredes, había un pequeño hueco en el cual se filtraba la luz del sol, los rayos eran reflejados en los minerales dando un aspecto brilloso y bonito a todo el lugar.

La mina tenia diferentes terrenos a varias altitudes, todos separados por un pequeño barranco donde había demasiada agua, esta caía a través de una pequeña catarata que había en lo alto del lugar.

-Increíble…-Link admiro con los ojos bien abiertos.

-Woah…-Fue lo único que Raphtalia alcanzo a decir.

-Ni siquiera los paisajes de Skyrim me había sorprendido tanto como esto...-Naofumi estaba con la boca ligeramente abierta, sacudió la cabeza para dirigirse a sus dos compañeros.- Bueno, es hora de trabajar, primero minare yo, luego le tocara a Link y por ultimo a Raphtalia.

Sin siquiera dar tiempo a protestar, Naofumi le quito el pico a Link y se dirigió a una de las paredes, empezó a dar fuertemente con el pico, intentando arrancar todo el mineral posible, obviamente este no cedía fácil.

Siguió así por un largo rato, picando y picando de la misma veta, aún no había arrancado nada así que suspiro y tomo un respiro.

-Maldición, Minecraft lo hacía parecer tan fácil.-Se lamentó el mientras se limpiaba el sudor de la frente y volvía a golpear con fuerza, esta vez haciendo caer un poco de mineral, el felizmente lo tomo y lo alzo victorioso.- ¡Al fin! Pagaran bastante por esto. Link, te toca.

Link recibió el pico de Naofumi, empezando a golpear la veta de mineral, a diferencia de con el Héroe del Escudo, cada vez que Link picaba, un poco caía, el rubio dejo de trabajar un momento para recoger todo lo que había hecho y amontonarlo en un lugar.

-Suerte de principiante, supongo.-Naofumi dijo de manera presumida, giro hacia Raphtalia y se sorprendió al ver la expresión de miedo que esta tenia…

¿Qué es lo que pasa?

La niña miraba hacia la entrada por la cual ellos habían venido, los dos héroes agudizaron su vista y pudieron divisar un monstruo de tamaño humano, era lo que parecía un perro de 2 cabezas con ojos del color de la sangre, camino hacia la luz y cuando fue perfectamente visible Raphtalia dio un grito de terror.

-¡Ahhh!

Esto alerto en sobremanera al monstruo, el cual sin perder tiempo empezó a correr a una velocidad muy grande para herirla, Naofumi, quien estaba cerca de Raphtalia la tomo y se lanzó por el barranco para evitar al monstruo que iba tras ellos.

Link por su parte estaba preocupado por su grupo, lanzarse de un precipicio así era peligroso, pero no podía pensar mucho en eso, ahora tenía un enemigo en frente que había de eliminar. Al parecer aun el monstruo de 2 cabezas no le estaba haciendo mucho caso.

Para cambiar eso, el rubio saco su espada maestra y empezó a chocarla con su escudo, generando un gran ruido que llamo la atención de la bestia e hizo que se concentrara en él.

La bestia salto para caer encima de Link, pero este giro por los suelos, esquivando el ataque y poniéndose detrás de su enemigo dando un tajo trasero que hizo al cerbero gritar de dolor.

El monstruo giro para atacar a Link pero este salto hacia un lado esquivando una de las cabezas, sin embargo la segunda pudo morder un costado de su escudo, jalando al rubio y empezando a zarandearlo como si fuera un muñeco de trapo, la espada maestra se le resbalo de las manos y Link fue enviado a volar estrellándose duramente contra el suelo, quedando ligeramente aturdido y desorientado.


. . .

-¿Estas bien, Raphtalia?-Naofumi pregunto, había usado las habilidades del escudo para salir del agua, ahora estaban siendo sostenidos por una cuerda y subiendo lentamente, en su otra mano tenía su vara y sostenía a Raphtalia en un fuerte agarre.

-Un monstruo con forma de perro ataco mi aldea… Mapa y papa…-Ella explico tristemente mientras lagrimas amenazaba con salir.

Durante la primera Ola, ¿cierto? Por eso grita en las noches…

-¿Fue ese el mismo que ataco tu aldea?-Pregunto el pelinegro mientras subía, ya casi llegaban arriba para ayudar a Link.

-No.

Habían llegado ya hacia la cima, y vieron como el monstruo tenia a Link sacudiéndolo por los aires, el rubio soltó su espada maestra y fue lanzado por los aires hasta caer dolorosamente al suelo. Naofumi puso escudo en guardia mientras tomaba su vara

-Tenemos que matarlo.-Naofumi dijo.

-A-amo, n-no puedo… Yo…-Ella miraba al monstruo con miedo, mientras sus manos estaban en su pecho intentando calmarse en vano, el Héroe del Escudo suspiro.

-Escucha, Raphtalia. Tus padres ya no volverán, pero podemos impedir que más niños pasen lo mismo que tu.-Naofumi dijo mientras se preparaba para la batalla.- Te escogí a ti porque eras fuerte y no creo que me haya equivocado, pero si no te crees capaz es mejor que te marches.

Sin dar oportunidad de responder Naofumi se lanzó a la batalla. El can iba directo a matar a Link, pero fue interceptado por un fuerte palazo en su costado que lo hizo gritar de dolor y retroceder, ahora el nuevo punto de atención era el pelinegro, el cual solo se tenía a sí mismo para valerse en este momento.

La bestia se lanzó de nuevo a atacar, pero Naofumi salto hacia un lado y contrataco con otro varazo a los pies del monstruo, este enojado intento morder al pelinegro el cual solo pudo esquivar torpemente.

Su vara fue mordida por el can y se le fue arrebatada de las manos, ahora ya no tenía un arma con la cual atacar, solo podía defender y esperar lo mejor, el monstruo se lanzó hacia el de nuevo y por instinto Naofumi salto hacia atrás para tomar distancia…

Grave error.

El monstruo cayó encima de él, ahora quedando apresado debajo de la bestia, sin armas ni escapatoria Naofumi barajaba sus opciones rápidamente, pensando en un plan para poder salir de esta.

Nada.

Las 2 cabezas del monstruo se acercaron al cuerpo de Naofumi con expresión enojada, mientras espuma caía de sus bocas y el olor fétido de su aliento gracias a todos aquellos que habían devorado se hacía presente. La bestia abrió grande ambas fauces mientras se disponía a morder al pelinegro sin piedad hasta matarlo.

Luego, Naofumi solo sintió la sangre caer por su cara


. . .

-Te escogí a ti porque eras fuerte y no creo que me haya equivocado, pero si no te crees capaz es mejor que te marches.

¿Marcharse?

¿Perderlo todo de nuevo?

-Tus padres ya no volverán, pero podemos impedir que más niños pasen lo mismo que tú.

¿O luchar contra sus miedos?

La mente de Raphtalia era un lio en este momento, ella no sabía qué hacer, pensaba que iba a superarlo, pensaba que podría seguir adelante, pero ahora ver a un monstruo tan parecido a aquel que le arrebato todo en el pasado hizo que recordara lo dura y triste que había sido su vida desde la primera ola.

No. Ella quería atacar, pero el solo hecho de acercarse a esa bestia le hacía tener un miedo terrible, aun tenia pesadillas sobre el ataque a su aldea y los vivos recuerdos de ese monstruo de tres cabezas estaban frescos en su mente, aunque este fuera diferente el inminente parecido le hacía recordar y los recuerdos le transmitían un miedo que le impedía moverse.

¿Qué es lo que ella quería realmente?

¿Por qué no atacaba?

¿Sera porque en serio tenía miedo?

¿O será que buscaba poner fin a su existencia usando el miedo para justificarlo?

Miro hacia el campo de batalla, Link estaba tirado en el suelo, intentando levantarse torpemente, desorientado por el hecho de ser agitado tantas veces e impactar con el suelo, Naofumi por su parte no le iba bien con el can, estaba esquivando torpemente los ataques.

¿Por qué lucha el amo? Él puede escapar…

¿Está…?

¿Está luchando por nosotros?

En su mente paso la imagen de sus padres, ellos le habían dicho mucho sobre el héroe del escudo, que era una persona amable que apreciaba bastante a los Semi-humanos, justo con todo el mundo y heroico como ninguno.

Ahora el héroe del escudo era su amo y luchaba para darle una vía de escape.

¿Y ella iba a abandonarlo?

No.

El héroe del escudo no le fue nada bien, ahora estaba siendo aplastado por la bestia, la cual tenía intenciones asesinas, Link apenas se estaba levantando, Raphtalia apretó los dientes, ahora tenía una nueva familia, Link y Naofumi…

Ella no quería dejar que la historia se repitiera, no quería perderlo todo otra vez, sintió por un momento que el valor se apodero de su cuerpo mientras se levantaba y apretaba su daga con fuerza…

Lucharía, lo haría por su nueva familia, no perdería todo de nuevo.

Corrió rápidamente hacia Naofumi, quien seguía aplastado, el monstruo iba a terminar con su vida mordiendo su cuello, pero Raphtalia fue rápida y usando la técnica que Link le había explicado antes corto una de las cabezas del can de un solo tajo.

La sangre cayo a mares sobre Naofumi y Raphtalia, ella ignoro todos los sentimientos que esta le provocaba y se concentró en su amo, el cual la estaba mirando con bastante asombro, incrédulo.

-¿Esta bien, amo?-Ella pregunto con voz quebradiza pero determinada.

-S-si.-Respondió el Héroe del Escudo.- ¿P-pero, Raphtalia tu…?

-Luchare, amo, no quiero perderlos ni ser una carga para el grupo…-Ella dijo con una sonrisa triste.- Lo siento…

-No te preocupes.-El pelinegro se levantó lentamente mientras Raphtalia corría de nuevo hacia el monstruo el cual había retrocedido.

El monstruo se percató de eso y aun con dolor se giró hacia a Raphtalia y salto para caer encima de ella, Naofumi previo eso y probó una de sus técnicas.

-¡Escudo de Aire!-El grito mientras apuntaba su escudo al frente, encima de la cabeza de Raphtalia un escudo de energía apareció deteniendo por completo al monstruo y haciendo que cayera al piso una vez la técnica se disipo.

El can se levantó de nuevo y corrió hacia Raphtalia a una velocidad bastante grande, sin darle tiempo a la niña para esquivar, ella lo único que podía hacer era esperar el impacto…

-¡Raphtalia!-Grito el Héroe del Escudo con preocupación pero se detuvo al ver lo que paso…

El monstruo nunca llego hasta donde esta ella.

¿Qué?

Giro su vista y distingo a Link, su cabeza sangraba un poco manchando su cabello, tenía en su mano derecha una zarpa la cual había disparado para tomar el cuello del monstruo e impedir que fuera en la dirección de Raphtalia, con la otra mano tomaba la cadena de la zarpa con fuerza para reforzar su agarre.

El monstruo no se podía mover hacia donde Raphtalia ya que la fuerza física de Link era la suficiente para mantenerlo allí, Naofumi se dio cuenta de la oportunidad que tenían ante ellos ahora mismo y decidió usar otras de sus técnicas.

-¡Prisión de escudo!- Una esfera igual a la que había usado contra Link en los entrenamientos se materializo en una de las patas del monstruo, haciendo que fuera difícil el apoyarlas para él y dejara de moverse tanto al comprender el riesgo de caerse.

Naofumi se lanzó hacia donde estaba la bestia y lo tacleo, con el poco equilibrio que el monstruo tenia se fue a parar al piso junto con el pelinegro mientras el can se retorcía para levantarse de nuevo, sin excito gracias al Héroe del Escudo que estaba recibiendo algunas mordidas y arañazos.

-¡Ahora, Raphtalia, mátalo!-Grito Naofumi.

La niña estaba paralizada, aun no asimilaba el hecho de ser casi comida de monstruo, pero recupero la compostura rápidamente y corrió hacia la bestia, Link soltó su zarpa, guardándola, Naofumi se lanzó a un lado para darle vía libre y con un grito de guerra Raphtalia cayo con un corte que decapito la única cabeza restante del monstruo, asesinándolo.

Raphtalia estaba en silencio, al igual que los otros dos, solo respiraban agitadamente mirándose unos a otros, hasta que la niña rompió en llanto al final.

-¡Amo Naofumi!-Ella grito mientras lloraba y se le lanzaba encima a abrazarlo, el pelinegro correspondió su abrazo mientras sobaba su espalda de manera paternal.

-Lo hiciste bien, Raphtalia. Sabía que podías

-¡Lo siento, amo Naofumi y Link! ¡Casi los dejo morir!-Ella abrazo aún más fuerte haciendo que el pelinegro pusiera una mueca.- ¡N-no podía pensar con claridad, lo siento mucho! ¡No quiero perderlos, no me dejen!

-Tranquila, tranquila. No te dejaremos, lo prometo.

Link sonrió, le dolía un poco la cabeza, pero nada que unas cuantas medicinas y un buen descanso no ayudara, aun le quedaba algunas pociones pero las guardaría para casos extremos, le sorprendió el hecho de que Raphtalia se lanzara voluntariamente a la batalla, pero ella los había salvado a ambos.

-No te preocupes Raphtalia, gracias a ti estamos vivos. Fuiste muy valiente y una verdadera heroína.-Link le dijo con una sonrisa dolorosa, Naofumi puso los brazos sobre los hombros de la niña.

-Raphtalia…-Naofumi empezó para intentar soltarse del agarre de la pequeña, pero esta lo apretó aún más fuerte.

-Solo un poco más.-Ella respondió en voz baja y Naofumi suspiro.

La vista de Link se dirigió hacia el monstruo que yacía muerto cerca de ellos, miro a Raphtalia de nuevo mientras pensaba en el coraje que ella tuvo que reunir para hacerle frente a sus miedos y la bestia al mismo tiempo, pero al final se armó de valor y lucho valientemente, él estaba seguro de algo…

Raphtalia sería una fantástica persona en el futuro.

Una excelente guerrera.

Y toda una heroína.

. . .


Continuara…


N.A: Buenas, ¿Qué tal? Aquí vengo yo con el capítulo 8 de esta historia, es el más largo hasta ahora (Casi 9K de palabras).

Aquí tenemos algunos eventos importantes. Primero vemos un pequeño entrenamiento entre Raphtalia y Link, el entrenamiento seguirá para los siguientes capítulos e intentare detallarlo más.

¡Ahora Naofumi puede empuñar un arma! Aunque sea una tan sencilla como una vara, aunque en este capítulo la usa, no hace nada más allá de dar palazos ya que no sabe usarla aun.

Oh, en este capítulo hace aparición un OC, se llama Alesia, lo de su personalidad variable lo hice muy aposta al igual que su forma de hablar, no se preocupen, no voy a colmar la historia de OC's, solo este OC's será parte de la trama, así que no se preocupen aquellos que no les gustan los OC. Pero en fin, ¿Qué les pareció el personaje de Alesia? xD

La pelea contra el cerbero fue bastante diferente a la del anime, principalmente por el hecho de que Naofumi pudo participar activamente en la batalla, además de que este no uso el sello con Raphtalia, solo le dijo algunas cosas y se lanzó a la batalla confiando de que ella escaparía, aunque no se esperaba que ella atacase.

No sé si Link pareció bastante débil en la pelea, intente que ese no fuera el caso, ya que Link actualmente es bastante más fuerte que los 4 héroes, solo que no se ha presentado una batalla donde esté obligado a luchar al 100% desde el principio.

¡Me gustaría agradecer a Berrus-Sama, Max-Aventure, Fox McCloude, DreitXG y a mi Tocayo el Guest xD! Me agrada que les guste la historia.

En fin, lo de siempre, ¿Qué opinan de este capítulo?

Quiero agradecer muchísimo a mi amigo Berrus-Sama por las ideas que me ha dado para este capítulo, ¡Gracias colega!