El Ascenso del Héroe del Crepúsculo.


Capítulo XI: La Ola de la Calamidad.


El grupo sintió que estaba siendo absorbido, una sensación que a Link no le agradaba mucho desde la vez que tuvo esa experiencia cuando fue invocado, la sensación no duro mucho para el alivio del rubio.

Sintió que pisaba tierra de nuevo, abrió los ojos y vio arboles a su alrededor; Estaban en lo alto de un bosque, ya que había una pequeña colina donde se veía un camino. El rubio miro hacia el cielo y lo vio de colores rojizos y apagados, además de los portales que aparecían por doquier, estos se movían de manera bastante rara, como si fueran cuerpos de agua.

Debe ser que por eso se les llamaba Ola.

En otros casos el rubio hubiera considerado que el cielo se veía bonito, pero ahora con la gravedad de la situación no podía darse el lujo de decir eso. Fue sacado de sus pensamientos cuando Raphtalia dio un pequeño grito para llamar la atención de ellos.

-¡Miren hacia allá!-Ella les dijo a ambos mientras apuntaba a un punto en concreto, había una aldea que ellos conocían bastante bien.

La aldea de Riyute.

-¿Riyute?-Link pregunto con asombro.

-¿La habrán evacuado?-Naofumi cuestiono mientras afilaba la vista para intentar cerciorarse de eso, sin resultado.

Como si de casualidad se tratase, desde la aldea una bengala salió disparada, llamando la atención del grupo los cuales se miraron entre ellos sabiendo lo que eso significaba.

Debajo, por el camino que estaba allí, varios soldados corrían, sin embargo no hacia Riyute, ya que el camino apuntaba muy claramente en dirección a la capital.

Riyute estaba solo.

-Ellos no se dirigen hacia Riyute…-Raphtalia dijo con voz apagada mientras retrocedía unos pasos.- Amo Naofumi, ¿Qué hacemos?

Naofumi iba a hablar, pero no pudo siquiera empezar debido a que Link ya había emprendido carrera hacia la Aldea de Riyute, el pelinegro se quedó asombrado un momento pero finalmente lo siguió junto a Raphtalia.

-¡Vamos a Riyute!-Grito Naofumi mientras corría intentando alcanzar al rubio.

Por el camino no se toparon a ningún tipo de monstruo, algo que asombro al pelinegro, pero agradeció por dentro eso, ya que así no se retrasarían tanto para llegar al pueblo.

Finalmente llegaron después de unos cuantos minutos, ingresaron por la entrada principal y se sorprendieron con lo que vieron…

La aldea estaba infestada hasta el cuello de monstruos.

Por donde se viera habían bastante, desde esqueletos hasta lo que parecían ser Goblins y otros tipos de duendes, varios monstruos voladores como abejas gigantes también estaban. Algunos aldeanos estaban con palos, trinches y fuego intentando mantener a raya a los monstruos.

-Diablos… Tenemos que ayudar a los Aldeanos.-Naofumi les comunico al grupo mientras miraba al rubio.- Link, encárgate de evacuarlos, nosotros nos encargaremos de mantener a raya todo lo que podamos a los monstruos.

El Héroe del Crepúsculo sin ningún tipo de protesta asintió y avanzo hacia los monstruos mientras partía en dos a cualquiera que se le cruzase, los pobladores de la villa se percataron de la presencia de los héroes cuando estos entraron a la batalla.

-¡Los héroes han venido a ayudarnos!-Grito uno de ellos con esperanza.

Naofumi quien había entrado en batalla le estaba yendo bastante bien, podía mantener a raya a los monstruos que venían a por el sin muchas complicaciones y en caso de que tuviera problemas Raphtalia estaba allí para cubrirlo.

Por su parte, Link esquivo un hachazo de un esqueleto mientras de un golpe con su escudo arranco la cabeza de su cuerpo, salto hacia adelante con su espada en el aire para matar a uno de esos insectos gigantes llenando el suelo a su alrededor de una sustancia morada muy parecida a la sangre.

Después, el rubio se acercó a los monstruos que estaban cerca de los aldeanos y de un tajo los partió por la mitad a todos, se aproximó a ellos para comunicarles lo que harían.

-Debemos evacuar este lugar, necesito saber dónde están las personas del pueblo.-El ordeno, el Aldeano lo miro asintiendo para hablar con los que tenía a su lado.

-Todos están refugiados en la posada de la aldea, Héroe del Crepúsculo, síganos, por favor.-Uno de ellos respondió, todos se adentraron en las calles del pueblo mientras Link los seguía y mataba a todas las bestias que se atravesaban por el camino.


. . .

Navegar por las calles del pueblo no fue nada difícil, sin embargo los monstruos estaban muy presentes, aunque no fueron mucha amenaza gracias a Link, quien daba muerte a todos aquellos que se atrevieran a acercarse.

El grupo de aldeanos lo condujo hacia la posada, entraron de manera muy suave, para no alarmar a las personas que estaban adentro. El rubio vio a bastantes personas recostadas a las paredes, desde hombres, mujeres, ancianos y niños, no podía distinguir bien sus caras ya que la iluminación del lugar era muy poca, pero todos ellos estaban aquí refugiándose e intentando salvar su vida.

Todos se quedaron mirándolo cuando avanzo hasta quedar en el medio de la sala, donde podía ser visto con claridad por las personas que estaban allí, Link tenía la espada maestra desenfundada aun mientras miraba furtivamente a la puerta, estando al pendiente de que ningún enemigo intentara entrar.

-¡U-un héroe! ¡Un héroe ha venido a ayudarnos!-Una mujer grito con felicidad cuando reconoció a Link, muchos suspiros de alivio y algunos pequeños llantos se escucharon, todos contentos de que alguien viniera a prestarles ayuda.

-¡Escuchen!-Link hablo en voz alta para callar a todos.-Este lugar no es seguro, si se quedan aquí, lo más probable es que tarde o temprano los monstruos lleguen por ustedes.-Algunos gritos de niños se escucharon mientras eran abrazados por sus madres, pero el rubio continuo.- Necesito que evacuemos el pueblo…

-¡No podemos salir, moriremos si lo hacemos!-Grito uno de ellos con miedo.

-¡No, no morirán!-Link grito en respuesta para acallar los murmullos que empezaron a hacerse presentes.- Necesito que colaboren conmigo, tenemos que sacarlos de aquí para garantizar su seguridad.

-¿Y a donde planeas llevarnos?-Otra voz dijo, el rubio se tensó un poco con esa pregunta, no sabía realmente a donde ir, pero los llevaría a cualquier lugar menos aquí, donde estaban en medio de un fuego cruzado y podrían salir heridos.

-Este…-El empezó dudoso, no podía decir que no tenía ningún lugar en mente, si no pensaba algo rápido nadie iría con el…

Piensa, piensa…

-¿Esa interrogación fue algo tonta, no? Pues es incuestionable que iremos a la mina.-El escucho una voz familiar, desde la parte de las escaleras alguien bajo y se dirigió hasta donde estaba el rubio, Link la reconoció instantáneamente.

Era Alesia.

A pesar de la situación, tenía una sonrisa burlona mientras estaba cruzada de brazos, le guiño un ojo a Link mientras sacaba un poco la lengua, burlándose discretamente de el por salvarle el pellejo.

-Ustedes saben que en la primera Ola los terrenos cerca de la mina quedaron bastante seguros, ya que no se desplegó ningún tipo de monstruo…-Ella explico mientras caminaba un poco, luego se colocó una mano en el mentón mientras fruncía los labios y recordaba.- Bueno, ninguno salvo el que escapo de aquí y se guareció dentro de la mina.

Todos se quedaron callados, mientras se miraban entre si analizando seriamente la idea, el miedo era palpable en toda la sala, Link no tenía idea pero todo debía ser a raíz de cuando la primera Ola asolo el lugar.

-¿Nadie está en contra?-La pelirroja pregunto con brazos cruzados.

Nadie respondió.

El rubio agradeció la ayuda de Alesia en silencio con una pequeña palmada en la espalda, la gente ahora parecía estar dispuesta a cooperar con él, ahora debía explicar la situación y decir lo que iban a hacer.

-Bien, el Héroe del escudo está cerca de la entrada de la Aldea, conteniendo a los monstruos y dándonos tiempo para huir.-Link explico con expresión seria.- Debemos aprovechar esto para poder llevarlos hasta la mina.

-Positivo. El Héroe del crepúsculo y yo nos encargaremos de los engendros que se aparezcan por el camino.-La pelirroja les comunico mientras algunas personas empezaban a levantarse y avanzar con algo de miedo, pero determinados a huir del lugar.

Al poco tiempo, ya estaban organizados.

No demoro mucho en que el resto de personas se levantara para unirse a la evacuación, finalmente todos estuvieron formados, Alesia los ordeno a todos para según ella "Llevar un mejor control" de la evacuación.

Salieron de la posada mientras se dirigían en camino hacia el norte, hacia la mina para guarecer a todos los aldeanos en el lugar, Link encabezaba la marcha y junto a algunos valientes se encargaban de los monstruos que amenazaban la integridad del grupo.

La parte trasera era defendida por otros aldeanos resguardando la seguridad, aunque esa parte estaba bastante tranquila, siendo que a veces aparecía uno que otro monstruo que era rápidamente eliminado por ellos.

Los lados del grupo eran defendidos por Alesia, quien seguía a la multitud saltando entre los techos de las casas como si de un ninja se tratase, dando saltos mortales como si nada y lanzando cuchillos arrojadizos que no parecían tener fin a los enemigos que se acercaban.

Todo les estaba yendo bien, estaban cerca de por fin salir del pueblo y hasta el momento todo el grupo estaba a salvo, hasta que…

Alesia noto algo…

Por las calles del sur, es decir por la entrada de la ciudad, donde Naofumi y Raphtalia se habían quedado, una gran turba de monstruos empezaba a acercarse hasta donde ellos se encontraban. La pelirroja abrió los ojos de sorpresa mientras gritaba para alertar al grupo.

-¡Se avecina una Ola de monstruosidades por el sur!-Grito ella alertando a todos, algunos quienes gritaron de miedo temiendo por su vida.

Link giro su vista hacia ella, alarmado mientras apretaba los dientes, ¿Una horda de monstruos venia por el sur? Allí había dejado a Naofumi y a Raphtalia…

No…

Ahora no tenía tiempo de pensar en ellos.

Debía concentrarse en una forma de salir de este problema.

Atravesando la multitud, llego hasta el final para ver la horda de monstruos que se dirigían hacia ellos, estaban los Goblins, esqueletos y un tipo de duende gigante bastante fornido entre los enemigos que se acercaban a paso rápido.

Giro hacia la multitud quien yacía ahora alarmada, para su beneficio aún no se habían movido ni un pelo, volvió a mirar hacia los enemigos que se aproximaban, trago saliva mientras cerraba los ojos y apretaba los dientes, era hora de tomar medidas drásticas para poder cumplir su parte y asegurar la seguridad de quienes se le encomendó proteger.

Alzo la cabeza con determinación.

-¡Todos sigan a Alesia hasta la mina!-Grito Link mientras levantaba su espada.- ¡Yo me encargare de contener a los monstruos!-Giro hacia los valientes que defendieron a la multitud para decirles.- Cuento con ustedes para que todos lleguen seguros.

Alesia cerró los ojos mientras asentía, dio un grito dándole luz verde para que todos avanzaran, la multitud rápidamente lo hizo siendo seguidos por ella de cerca, quien saltaba de techo en techo cubriéndolos y dejando a Link atrás a su suerte contra una gran cantidad de monstruos…

Esperaba que Link resistiera lo suficiente.


. . .

Cree en tus fuerzas.

Eso le había dicho su maestro, La Sombra del Héroe, y era un consejo que siempre seguía, en cualquier situación adversa, como la que acababa de darse siempre creería en sus fuerzas para poder salir y cumplir con su deber.

Observo como la multitud lo dejaba atrás, mientras apretaba fuertemente su espada maestra, los monstruos se acercaban a paso rápido y Link no espero mucho antes de lanzarse a la batalla.

Su primera víctima fue uno de esos Goblins, al cual decapito sin compasión, seguido de un esqueleto al cual partió en dos de un solo tajo mientras tomaba un poco de distancia al ver que el siguiente que se acercaba era un duende gigante, media alrededor de unos 2 metros y era bastante musculoso, de arma usaba una gran hacha que blandía como si nada.

El gigante tomo paso mientras dio un gran hachazo para cortarle la cabeza a Link, pero este se agacho y esquivo el ataque, el cual incluso mato a varios de los monstruos que se suponen que eran los aliados de esa bestia.

El rubio se levantó mientras salto en un corte descendente que partió en dos a uno de los Goblins presentes, mientras vio como a su alrededor se amontonaban bastantes monstruos, dejándolo sin escapatoria.

Sonrió para sus adentros.

Levanto su espada maestra mientras la apretaba, un brillo apareció desde el filo de la espada hasta la punta, que es cuando Link dio un gran grito mientras giraba sobre sí mismo, cortando el aire a su paso y matando a los monstruos que tenía a su alrededor.

Era el gran ataque circular, técnica heredada por su maestro.

Dio un mortal hacia atrás para evitar otro hachazo de ese gigante de nuevo mientras se ponía en posición de batalla para aguardar el siguiente ataque del monstruo.

El siguiente hachazo llego rápidamente, este fue vertical, que Link esquivo rodando hacia un lado, el hacha del monstruo se clavó en el suelo, el rubio aprovecho esto para correr y de un solo espadazo cortarle uno de los brazos al monstruo, rematándolo con un ataque circular con el cual corto su estómago, acabando con su vida.

Jadeo un poco mientras veía que más y más monstruos se acercaban, giro rápidamente la vista hacia atrás y grande fue su sorpresa al ver que los monstruos a pesar de tener vía libre, no se habían ido a por la multitud, eso quería decir…

Los monstruos estaban concentrados en él.

Podría aprovecharse de eso.

Si se quedaba parado luchando contra los monstruos eventualmente se cansaría y seria derrotado ya que estos no paraban de llegar, pero si usaba la cabeza podría ganar.

Matando, se abrió paso a través de las calles mientras los monstruos empezaban a perseguirlo, el rubio corría a todo pulmón mientras mataba todo lo que se le pusiera enfrente.

Siguió corriendo a través de las calles hasta que en el acto, su vista se posó en un lugar que podría darle una ventaja absoluta.

Una torre de vigilancia.

Esta era alta y construida con madera, si lograba subirse allí podría disparar con su arco y deshacerse de una gran cantidad de enemigos, Link cruzo en la calle mientras se dirigía hacia allá.

Corrió mientras miraba furtivamente hacia atrás para cerciorarse de que aún lo estuvieran persiguiendo, ya estaba al lado de la torre pero aun así cruzo de nuevo como parte del plan.

Necesitaba que los enemigos lo siguieran, si subía ahora mismo a la torre, lo más probable es que los monstruos la derrumbaran y todo su plan se fuera por la borda, así que debería hacer un poco de distancia y usar su zarpa para llegar allí y tener ventaja.

Detuvo su marcha y empezó a escalar las paredes de una casa que tenía al lado, se subió sin muchas dificultades mientras los monstruos empezaban a intentar escalarla sin éxito.

El rubio de su bolsa saco una bomba, lanzándola con fuerza donde había más concentración de enemigos, saco otra más y la lanzo a los monstruos que querían escalar el lugar donde estaba mientras rápidamente salto hasta otra casa que estaba cerca.

Las bombas explotaron mientras varias bestias salieron volando en todas las direcciones, sin vida, el rubio corrió por encima del techo, al llegar al final del recorrido salto y disparo su zarpa hacia la torre de vigilancia.

Su zarpa tardo un poco en llegar, pero se agarró firmemente a la madera de la torre mientras era jalado hacia ella, aterrizo duramente, tomándose con una mano del borde para poder subirse, una vez arriba miro hacia los monstruos que empezaban a dirigirse a donde él estaba.

Link de su bolsa de objetos saco varias cosas, primero el arco más su carcaj, luego bombas y por último el ojo de águila, era hora de ponerse agresivo, el rubio se equipó sus objetos y combino las flechas junto con las bombas mientras apuntaba hacia los enemigos que aún estaban a distancia del lugar.

BOOM.

La primera flecha fue disparada estallando fuertemente y matando bastantes monstruos, Link tenso su arco preparando otro disparo, con trayectoria perfecta impacto en el centro de una horda que se acercaba generando otra explosión que mató a casi todos los monstruos que lo seguían.

Ahora con el camino despejado intento mirar a su alrededor para localizar a sus compañeros, su vista se dirigió hacia el sur donde había dejado a su grupo…

Los vio.

Bastante monstruos estaban amontonados a su alrededor, Naofumi estaba en el piso mientras Raphtalia intentaba mantener a raya a los monstruos, ahora entendía perfectamente como las bestias habían llegado hasta ellos cuando evacuaban, ellos estaban en una mala situación…

Tenso una flecha…

¡BOOM!

Disparo de tal forma que la explosión no les hiciera daño a sus amigos, matando a muchos de sus enemigos, y dándoles un respiro, siguió lanzando muchas más flechas para deshacerse de todos los que pudiera.

Por el campo de batalla se apreciaba una gran cortina de humo debido a las bombas que Link había lanzado, este al ver su vista obstruida pero con la seguridad de que sus amigos estaban en mejor situación, guardo sus objetos en su bolsa.

Desde lo alto intento divisar personas que pudieran haberse quedado atrás, rogando que sus explosiones no les hicieran daño en el caso de que si hubieran, sin embargo no vio a nadie para su tranquilidad.

Iba a bajarse para ir en ayuda de Naofumi y Raphtalia pero una luz proveniente del cielo lo cegó, como si fuera una especie de magia, Link se cubrió los ojos mientras retrocedía un poco y el brillo baja la intensidad. A su lado escucho un sonido hueco de algo con filo atravesando madera mientras el Olor a quemado se hacía presente.

Abrió los ojos.

-¿Una flecha en llamas?-Pregunto desconcertado mientras miraba asombrado al objeto que se había clavado en la madera, corrió a intentar sacar la flecha cuando otras más empezaron a caer…-¿Pero qué sucede…?

Estaban lloviendo flechas.

Link por instinto se colocó en una esquina en donde hubiera madera y no se le pudieran clavar flechas en la espalda, mientras colocaba el escudo Hyliano en frente y este detenía bastantes saetas que llovían en todas las direcciones.

El brillo se empezó a intensificar de nuevo mientras más y más flechas salían disparadas a velocidades ridículas, Link sentía que todo a su alrededor estaba siendo consumido por las llamas, pero no podía moverse.

O moriría.

Al cabo de unos cuantos segundos, Link dejo de sentir el impacto de objetos contra su escudo, mientras poco a poco lo bajaba y empezaba a asomar la cabeza, gran parte de la torre estaba en llamas, el rubio iba a moverse para salir pero un crujido hizo que se quedara estático.

Sonidos de madera rompiéndose inundaron sus oídos, mientras perdía la sensación de la gravedad…

La Torre se estaba cayendo con el adentro…


. . .

A Naofumi no le estaba yendo muy bien, a pesar de cómo habían empezado las cosas, los enemigos se hicieron más y más presentes conforme pasaba el tiempo hasta que llego un punto en el cual se hicieron demasiado para los dos.

Estaban ellos dos, él y Raphtalia, espalda contra espalda, cubriéndose ambos sus puntos ciegos mientras intentaban resistir, era consciente de que muchos monstruos habían corrido hacia donde Link había ido, así que rogaba para sus adentros que al menos haya podido completar la retirada exitosamente.

Raphtalia estaba jadeante, producto de luchar contra monstruos sin descanso, el panorama no pintaba para nada bien, los enemigos no eran muy fuertes, mas sin embargo el gran número de ellos era que lo ponía al par en desventaja.

Varios monstruos avanzaron para atacarla pero ella contraataco picándolos en dos con un corte horizontal mientras tomaba distancia de nuevo, Naofumi por su parte mantenía a raya a los enemigos a punta de bastón y puñetazos.

Uno de los gigantes preparo un hachazo para matar al pelinegro pero este bloqueo a duras penas, el golpe fue tan fuerte que Naofumi perdió el equilibrio y cayó en el piso, agrietándolo.

-¡Amo Naofumi!-Raphtalia grito mientras saltaba sobre el hacha del gigante y corría encima de ella hasta llegar a el monstruo y matarlo decapitándolo, una vez muerto se colocó en posición de batalla de nuevo, preparada para cualquier ataque enemigo que pudiera venir.

Naofumi seguía en el piso, su espalda le dolía bastante ahora, intento forzarse a levantarse, pero no pudo, siguió intentado, no podía dejar a Raphtalia sola contra todos ellos.

La Semi-humana vio como varios enemigos empezaba a acercarse aprovechando que el héroe del escudo estaba en el piso, ella apretó los dientes mientras pensaba en algo…

Tuvo una idea.

Era una técnica que ella había visto a usar a Link, su maestro, anteriormente en las practicas, imitando lo que recordaba, tomo su espada y la levanto en el aire, con un grito dio un giro sobre sí misma mientras cortaba el aire a su alrededor, matando a todos los monstruos que intentaron acercarse a ella, retrocedió un poco producto de haber perdido el equilibrio al no dominar ni haber practicado la técnica.

Jadeando, una estela de cadáveres de enemigos yacía a sus pies, mientras se colocaba al lado de Naofumi, para cubrirlo, ya no resistirían mucho tiempo más, el pelinegro estaba en el piso y ella bastante cansada, apretó los dientes de frustración cuando…

¡BOOM!

El sonido de una explosión cercana tomo por sorpresa a Raphtalia, haciendo que su cola se erizara y diera un salto, escucho el grito agudo que emitían varios monstruos al ser lastimados y vio que algunos hasta salieron volando y cayeron, muertos.

-¿Pero qué…?- Se preguntó a si misma asombrada.

Mas explosiones se hicieron presentes y ella rápidamente guardo su arma y se arrodillo para tomar a Naofumi y cubrirlo de cualquier peligro, abrazándolo y cerrando fuertemente los ojos.

Los gritos de los monstruos se siguieron escuchando, al igual que el sonido de explosiones, alguien estaba disparando, posiblemente ayudándolos a ellos, ¿Pero, quien sería?

El sonido de explosiones ceso, pero la semi-humana podía olfatear el olor a humo cerca, abrió los ojos para darse cuenta de que ya no habían monstruos a su alrededor, viendo el panorama a simple vista seguro, soltó un poco Naofumi y lo acostó en su regazo.

Estaba consciente, pero con expresión algo adolorida y cansada, no podía culparlo, lucho sin descanso para garantizar la seguridad de los aldeanos, como un héroe. A pesar de la situación, ella no pudo evitar sonreír al pensar en eso.

De pronto, un gran brillo en el cielo llamo su atención, era bastante cegador por lo que se cubrió con su mano mientras entrecerraba los ojos.

-¿Qué es eso?-Pregunto ella, pero sus dudas fueron respondidas rápidamente cuando una flecha en llamas cayó cerca de donde ellos se encontraban…

¡Estaban lloviendo flechas!

-No otra vez…-Ella susurro con expresión miedosa, no podía hacer nada para detenerlas así que solo cerró los ojos esperando lo mejor.

Naofumi se dio cuenta de esto por lo que con pesar alzo una mano mientras su escudo empezaba a brillar, formando una barrera alrededor de ambos mientras las saetas empezaban a caer sobre ellos.

La lluvia de flechas se detuvo unos segundos después, Naofumi dejó caer su mano mientras Raphtalia aún tenía una expresión de asombro y miedo, asimilando lo que acababa de pasar.

Giro su vista cuando escucho unos pasos metálicos acercarse a ellos, ella los vio de cerca, era una hueste de caballeros del reino, usaban armaduras de metal regulares y parecían estar liderados por un hombre con bigote que tenía una cola de caballo saliendo de su yelmo, este tenía una expresión burlona.

-Je, los abrasamos a todos, pero el grupo del héroe del escudo si es resistente.-Se burló el bigotudo fuertemente.

-A-así que pensaban matarnos…-Naofumi susurro con molestia en su voz.

La expresión de Raphtalia pasó de una desconcertada a la ira pura, ni siquiera intentaba disimularla, dejo delicadamente a Naofumi en el suelo mientras de un salto desenfundo su espada dispuesta a asesinar al capitán.

Estaba consumida por la ira.

Fue interceptada por uno de los caballeros, quien con su espada paro el ataque de ella sin mucho esfuerzo, Raphtalia lo miro, una gran cicatriz adornaba su cara y su expresión era indiferente, como si no la tomara en serio.

-Ustedes… ¡Intentaron matarnos a nosotros!-Ella grito con furia mientras forcejeaba con el hombre.- ¡Malditos…! ¡Acaban de destruir lo que tenían que proteger!

-Desenfunden.-El caballero con cicatriz ordeno y todos los demás hicieron caso a la orden, ella tomo distancia mientras blandía su espada dispuesta a luchar contra todos ellos.

Aunque estaba segura de que perdería.


. . .

-Oye, ¿Estas bien?-Alguien lo llamo.-Respóndeme, maldición.

Su cabeza daba vueltas, tenía los ojos cerrados, pero estaba seguro de que alguien lo estaba llamando, con pesar los abrió, veía todo borroso pero intento concentrarse en la persona que lo llamaba.

-Vaya, al fin te facultaste a despertar. Casi que no alcanzo a salvarte.-Una pelirroja que él conocía le dijo, era Alesia.

-¿Alesia? ¿Qué haces aquí? ¿Y los aldeanos?-Pregunto Link mientras se sentaba en el suelo con una mano en su cara, mientras miraba todo a su alrededor en llamas.

-No te intranquilices por ellos, los abandone en la mina a salvo.-Ella respondió.- Pero, ¿Y tú? ¿Estás bien? ¿Puedes marchar?

-Sí, sí, estoy bien, solo un poco desconcertado, es todo.-El héroe del crepúsculo respondió mientras sacudía su cabeza.- ¿Cómo me salvaste?

-Fue fácil, solo salte y te tome cuando estabas bajando junto a la torre.-Alesia respondió con una sonrisa como si fuera lo más normal del mundo.

Link se levantó, tambaleándose un poco pero pudiendo recuperar el equilibrio mientras Alesia lo tomaba cuidando de que no se cayera, el camino un poco mirando todo el lugar de nuevo.

-Esto es terrible, ¿Quién habrá hecho esto?-El pregunto en voz alta para después acordarse.- ¡Naofumi y Raphtalia! ¡Tengo que ir con ellos!

Link salió corriendo a través de las calles en llamas siendo perseguido por Alesia quien lo alcanzo rápidamente, después de un rato doblaron una esquina y se toparon con una escena bastante peculiar…

Naofumi estaba tirado en el suelo mientras Raphtalia estaba apuntando su arma a los caballeros…

Tenía mucha ira en su rostro.

Raphtalia giro su vista hacia él y se sorprendió al verlo y más acompañado de Alesia, pero eso al parecer la calmo un poco ya que su expresión se suavizo, aunque seguía apuntando el arma hacia los hombres.

-¿Acaso te crees alguien para atacar a caballeros? ¡Ja! Maldita semi-humana.-El caballero con bigote se burló.

Link saco la espada maestra, pero no su escudo, no sabía lo que estaba pasando, pero ver a Naofumi en el suelo, Raphtalia enojada y los caballeros burlándose apuntaba a una cosa…

Ellos habían propiciado todo, de eso estaba seguro.

Mas monstruos empezaron a aparecer por la entrada de la ciudad, eran bastante numerosos pero nadie presto atención a ellos por el momento.

-¡Ustedes casi nos matan a nosotros!-Raphtalia grito ignorando a los enemigos que habían aparecido, ella solo recibió una risa burlona en respuesta.

-Por supuesto. Y si se quedan quietos no cometeremos ningún err…-El caballero no pudo terminar ya que una patada en su cara lo envió a volar, estrellándose con otro hidalgo y rodando dolorosamente por el piso.

Link se sorprendió mucho al darse cuenta de lo que había pasado, Alesia, quien estaba a su lado en menos de un segundo había emprendido carrera y dejado fuera de combate al hombre de una sola patada.

Era una mujer bastante fuerte.

-¡Así que trataban de asesinarnos! ¡No soy noble pero no consintiere estas faltas de respeto por nadie!

-¡Son despreciables!-Link les dijo con desdén.- Si verdaderamente quieren hacer algo útil, pues ayúdenos a repeler la Ola.

El Caballero con cicatriz bajo la cabeza mientras pensaba y meditaba el hecho de si ayudarlos o no, esto podía traerle problemas, pero los Caballeros ayudaban al reino y a las personas que lo habitaban, el no sería la excepción, levanto la cabeza con determinación.

-¡Apoyaremos al héroe del crepúsculo en formación enjambre!-El ordeno mientras levantaba su espada, los caballeros restantes sonrieron y gritaron en aceptación mientras hacían formación y empezaban a luchar contra los monstruos que aparecieron.

-Estoy seguro de que ustedes tienen arqueros, pónganlos en lugares altos para tener cobertura y mantener a los monstruos a raya.-Link le sugirió al hombre mientras se acercaba, este simplemente lo miro.

-No te creas con derecho a darme órdenes.-El respondió, Alesia frunció el ceño mientras inflaba el pecho y lo miraba frente a frente.

Entérese! ¡Yo pago mis impuestos y eso paga su salario! ¡Por lo tanto YO soy su Jefa y digo que haga lo que él dice!-Alesia ordeno con autoridad, el caballero la miro mientras tenia media sonrisa.

Levanto la mano.

-¡Arqueros, a lugares altos! ¡Fuego a discreción!-El ordeno mientras algunos soldados abandonaban la lucha y buscaban cobertura para disparar.- ¿Contenta?

-Si.

-Bueno, nosotros podremos encargarnos desde aquí. Lamento eso que ha pasado antes, no fue decisión mía.-Se disculpó el mientras agachaba un poco la cabeza, Link asintió en respuesta mientras se dirigía a Naofumi.

Este estaba medio consciente, mientras su cabeza estaba en el regazo de Raphtalia, está ahora tenía una expresión triste al ver a su amo así, Link se arrodillo junto a ellos.

Busco entre sus cosas y saco una de las pociones rojas que le quedaban, tomo la cabeza de Naofumi mientras le daba la pócima lentamente, una vez bebida la mitad, el rubio la retiro de su boca mientras las heridas del pelinegro empezaban a curarse rápidamente asombrando tanto a Alesia como a Raphtalia.

-Diablos…-Naofumi se levantó rápidamente con una expresión asombrada.-Siento como si acabara de beber porquería.

Raphtalia sonrió y suspiro mientras atraía a Naofumi y a Link en un gran abrazo, estuvieron así por un largo tiempo hasta que el héroe del escudo le palmeo la espalda para que los soltaran, ella tenía la tendencia a pasarse de tiempo con sus muestras de amor.

Alesia iba a preguntar sobre la medicina que Link había usado pero un sonido llamo su atención y la de todos, miro al cielo y vio que este estaba volviendo a la normalidad, después de unos segundos fue completamente despejado dejando ver el radiante sol del día.

La Ola había terminado.

La habían repelido exitosamente.

Todos miraban al cielo sorprendidos, en los labios de Link se formó una sonrisa que fue seguida por gritos de los Caballeros que anteriormente estaban combatiendo.

-¡Ganamos!-Gritaron y vitorearon todos.

Link se lanzó al piso a descansar un poco, ya habían superado la primera Ola, con muchas dificultados pero lo habían logrado, se merecía un poco de descanso, se tapó los ojos con una de sus manos para que el sol no le molestara mientras Alesia se sentaba a su lado.

-Bueno, Link. Primera Ola completada, ¿No es así?

-Sí, siento que ahora somos más fuertes.-El respondió.

Link sonrió, los caballeros seguían gritando mientras Naofumi los miraba con una expresión divertida al ver que celebraban por algo que ellos no lograron, Raphtalia por su parte estaba bastante más calmada que antes, agradecida de poder haber superado la calamidad.

Hoy se habían esforzado mucho…

Ahora eran verdaderos héroes….


Continuara…


N.A: ¡Buenas! Aquí vengo yo como siempre con el primer capítulo de esta historia, aquí abarcamos los sucesos acontecidos en la Primera (Segunda en el lore) Ola de la calamidad.

Aquí a diferencia del anime, quise plasmar la Ola como si fuera "difícil" por decirlo de alguna manera, ya que en el anime se ve que ellos superan esta Ola como si de un parque de diversiones se tratase. Tome la decisión de no separar a Naofumi y Raphtalia debido a lo que el propio Link dijo en capítulos anteriores, que ellos formaban un buen equipo.

Link se puso de campero xD, disparándole bombas a todo el mundo, aunque el objetivo era ver como nuestro protagonista afrontaba la Ola, tampoco quería dejar a Naofumi sin protagonismo, por ello también explique las cosas desde su punto de vista.

Quise representar la batalla de la Ola como un lugar donde los héroes estaban en mucha desventaja numérica y tenían que trabajar en base a sus posibilidades además de que tenían que guardar sus fuerzas para cualquier enemigo que se les apareciera.

Por esa misma razón, Link decidió no luchar contra la multitud de enemigos que venían hacia él y decidió huir, ya que aunque habría ganado la pelea, se hubiera cansado al extremo y hubiera quedado en una situación similar a la que quedaron Naofumi y Raphtalia.

Aquí también vemos como Link estuvo cerca de morir por casi caer de una gran altura con una torre en llamas a punto de caer encima de él, pero fue salvado por Alesia que hace uso de sus "habilidades" xD.

Además también vemos que Alesia no es una simple chica del montón y es alguien de quien cuidarse en una batalla.

Bueno, no quiero extenderme mucho con la nota de autor ya que aquí en mi país ya son las 2:30 AM y los ojos me están matando.

¡Me gustaría agradecer a MattWagner2012, Roy4, SpartanV626, Leozx95 y Max-Aventure por sus reviews!

Como siempre, me gustaría saber que opinan del capítulo.

¡Un saludo y nos vemos en el siguiente!