El Ascenso del Héroe del Crepúsculo.


Capítulo XII: Dos regalos para ella.


La Ola en Riyute había sido repelida exitosamente por el grupo de los héroes del escudo y del crepúsculo, quienes dieron su máximo esfuerzo por contenerla, lográndolo, claro está.

Después de la calamidad, el objetivo inmediato de los héroes fue contener a la horda de monstruos que había quedado y que estaba siendo combatida por los caballeros quienes les habían prestado ayuda, fue algo repentino ya que todos pensaban que los enemigos habían sido eliminados.

Con los héroes, sus aliados y los caballeros, derrotarlos fue algo bastante sencillo, coordinándose casi perfectamente y matándolos a todos en un santiamén como si no fueran más que microbios.

Algunos caballeros les pidieron disculpas por lo causado, diciéndole que solo seguían órdenes, algo que Naofumi y Link entendieron, aceptando las disculpas y agradeciéndoles por la ayuda de última hora, también les notificaron el hecho de que, al día siguiente después de la Ola el palacio les convocaba a un banquete para recompensarlos por sus servicios.

Al principio no estaban muy convencidos de ir, sin embargo Naofumi estaba seguro de que con recompensa ellos se referían a dinero y el grupo estaban un poco cortos de él, si, habían ganado algo con todo lo que habían hecho, pero el dinero era bastante fácil de gastarse, por lo que al final accedieron a ir.

Los caballeros se fueron pocos después, mientras los héroes buscaban y traían a las personas de vuelta a la aldea, esta estaba en su mayor parte destruida, solo algunas casas y hogares afortunados pudieron salvarse a la calamidad.

Favorablemente, ningún aldeano murió en la Ola, algunos que defendieron antes de que ellos llegaran salieron heridos, sin embargo estas no fueron de gravedad para el alivio del grupo por los que fueron tratados por los propios locales y las medicinas donadas por Alesia.

Con la aldea destruida, pero felices de sobrevivir, las personas intentaron organizarse y ponerse manos a la obra inmediatamente para intentar reconstruir, apenas el sol iba a ponerse por lo que el grupo de héroes junto con sus acompañantes decididos a ayudar.

Entre todos buscaron una casa o local que no estuviera tan destruido, afortunadamente se encontraron con que la posada estaba bien en su mayor parte salvo algunas paredes calcinadas y caídas, fue un golpe de suerte ya que todo a su alrededor había sido quemado.

Así que en esas Link, Raphtalia y Naofumi junto con varios aldeanos se dirigieron hacia el bosque para cortar árboles y hacer tablas de madera para las paredes, la tarea fue relativamente fácil, pero tardada ya que demoraron alrededor de dos horas para obtener la madera suficiente.

Al terminar se dirigieron a Riyute de nuevo mientras varios aldeanos buscaban las herramientas necesarias para las labores de carpintería, volvieron al poco tiempo y organizándose junto con los héroes que insistieron para ayudar, lograron reparar en su mayoría la parte exterior de la posada.

La parte interior estaba en su mayoría en buenas condiciones, aunque a los héroes les resulto muy extraño el hecho de que se podía notar mucha humedad en la madera del suelo, como si alguien hubiera mojado el lugar, mas allá de eso todo estaba casi perfecto solo que el lugar estaba desordenado.

Como si se hubiera inundado.

La mayoría de los residentes de la aldea se establecieron allí, a los héroes se les fue dada una habitación para ellos, sin embargo rechazaron…

Los aldeanos la necesitaban mucho más que ellos por lo que decidieron dormir al aire libre. Las labores de reparación iniciadas habían sido detenidas temporalmente ya que arreglar solo las paredes había tomado casi todo el día, siendo que ya era de noche.

Se despidieron de Alesia ya que esta dijo que dormiría en su carro junto a su Filolial, esta les había dicho que los iba a invitar pero declino porque su carreta no era muy grande para dormir todos y en broma diciendo porque no quería a Naofumi.

Finalmente ellos se dirigieron hacia el bosque que estaba cerca de la aldea y durmieron allí en la intemperie, sin ningún tipo de temor ya que en ese lugar lo monstruos que más aparecían eran los globos y estos no les hacían mucho gracias a que con su entrenamiento sus estadísticas de defensa habían mejorado considerablemente.

Conversaron un poco analizando cuales serían sus movimientos a seguir después, Link por instinto propuso el viajar por todo el reino, la verdad quería conocerlo desde que llego y Naofumi apoyo esa idea pero que el primer paso era dirigirse a la capital para hacer unas cosas.

Link recordó lo que él tenía que hacer así que apoyo al pelinegro en su decisión mientras se disculpaba ya que su propuesta la hizo más que todo por su impulso de aventurero. Raphtalia no tenía ningún plan realmente, por lo que termino aceptando la visión de los dos.

Poco después, luego de varias charlas triviales además de alguna que otra broma, todos fueron a dormir a la espera de un nuevo día.


. . .

Durmieron plácidamente sin ningún tipo de problema, despertaron tarde debido al gran cansancio que les había supuesto el día anterior, afrontar una Ola y ayudar con reconstrucciones no era nada sencillo.

Raphtalia estaba sentada a la sombra de un árbol, estirándose mientras bostezaba, ella era la que estaba más cansada de todos ya que la semi-humana había estado luchando sin tregua, defendió a Naofumi de los caballeros e incluso ayudo con la reparación de la posada para la aldea.

Link quien estaba sentado en la hierba la miro, en esencia era la misma que había luchado en la Ola, pero ahora se veía más hermosa y… Grande, ya su vestido le quedaba bastante corto, él se colocó una mano en el mentón mientras fruncía los labios.

-Hey, Raphtalia.-Link llamo mientras acomodaba las manos en la hierba para apoyarse.- Creo que ya es tiempo de comprarte ropa nueva.

Naofumi, quien estaba mirando hacia la nada giro y analizo lo que Link había dicho mientras concentraba su vista en Raphtalia, mostraba gran parte de sus piernas y algo como esto era muy mal visto en este mundo.

Aunque eso a Naofumi sinceramente no le importaba, pero si se encontraba con Mein de nuevo de seguro le diría muñeca sexual y usaría en su contra el argumento el hecho de que Raphtalia vista así.

No, él no lo permitiría.

No permitiría que a Raphtalia se le falte el respeto de esa manera.

Afilo la mirada mientras fruncía los labios como si estuviera loco, pero no, no lo estaba, se encontraba pensando en lo que le serviría a Raphtalia, varias ideas pasaban por su cabeza, "¿Algo de Fanservice? ¿Algo conservador? ¿Algo sexy?"

¡No!

Reprimió su lado pervertido y su lucha interna, no debía dejarse llevar por su lado oscuro, por lo que suspiro.

-Raphtalia…-Hablo el con voz apagada.

-¿Q-que?-Pregunto ella, algo nerviosa porque se dio cuenta de que Naofumi la miraba hace rato con una expresión demencial.

-Elige, vamos a la Capital. ¿Qué tipo de ropa quieres comprar?-El pelinegro la apunto con un dedo mientras preguntaba.

Raphtalia se miró a sí misma, se sorprendió al darse cuenta de cuanto había crecido solo con el pasar de unas cuantas horas, se levantó, ahora sus piernas eran más largas y su vestido le quedaba muy corto, no se sentía muy cómoda con un vestido tan corto, pero tampoco quería deshacerse del así que…

-Amo Naofumi. Quiero comprarme una falda.-Ella finalmente dijo, no quería tirar el vestido, además de que salvo la parte de las piernas, le quedaba perfectamente, sus orejas se movieron, juraría haber escuchado a Naofumi decir en voz baja "¡!", a lo que ella se sonrojo.

Link sonrió un poco mientras también se levantaba, Naofumi lo siguió con la mirada y el rubio con un movimiento de cabeza les dijo para que fueran a la aldea, instintivamente el estómago del pelinegro y Raphtalia sonaron para decir que tenían hambre así que siguieron al rubio hasta la villa.


. . .

Ya en la localidad, los héroes pudieron apreciar el cómo los aldeanos estaban organizados mientras arreglaban todo lo que había sido destruido, al parecer habían empezado bastante temprano ya que varias casas parecían estar ya en buen estado.

Todo el grupo se dirigió a la posada, la cual aunque aún seguía sin brindar alojamiento ya que todos los cuartos estaban ocupados por gente del pueblo, aun el sistema de venta de comida funcionaba, por lo que los héroes ordenaron e intentaron buscar una mesa para sentarse.

Todo el lugar estaba lleno, sin lugar donde los héroes pudieran comer, sin embargo ellos vieron que alguien les hacía señas para que vinieran, afilaron su vista mientras intentaban divisar entre la gente…

Era ella, Alesia.

Todos se acercaron y vieron a la pelirroja, sentada sola en una mesa comiendo lo que a Link y Naofumi le parecía… ¿Arroz? Ella los había llamado para que se sentaran y pudieran comer, por lo que Link lo hizo seguido de Raphtalia.

Naofumi por su parte se cruzó de brazos mientras colocaba una sonrisa arrogante y miraba a Alesia con una ceja levantada.

-Je, ¿Por qué tenemos que sentarnos con una campesina loca de acento raro?-Se burló el intentando provocarla, desde que la conoció se le hizo entretenido molestarla y lo hacía cada vez que podía.

Ella levanto la cabeza con una sonrisa.

-Es mejor que consumir con un profanador de princesas.-Respondió ella para volver a probar su comida.

Crack.

La sonrisa de Naofumi recibió un tic, siempre que intentaba molestar a alguien salía perdiendo, tanto con Erhard o con cualquiera que se encontrara, chasqueo la lengua y se sentó finalmente a esperar la comida en silencio, Link se reía por lo bajo y Raphtalia contenía su risa para no ofender al pelinegro.

Al poco tiempo llego una mujer y les trajo la comida que habían ordenado a los héroes, estos agradecieron y empezaron a comer, acabando rápidamente ya que tenían mucha hambre.

Alesia carraspeo la garganta de manera algo exagerada haciendo que todos en la mesa se fijaran en ella, esta se cruzó de brazos.

-Tengo una interrogación, ¿Ustedes irán a la festividad que el Palacio tiene hoy?-Alesia pregunto tranquilamente, los héroes se miraron entre ellos pero al final fue Raphtalia quien respondió.

-Si. ¿Por qué la pregunta?-Ella curioseo.

-A mí también me invitaron, pero no marcharé…-Ella susurro con el ceño un poco fruncido lo que llamo la atención de Link, sin embargo esta luego empezó a reír.- ¡Jajaja! El rey es muy feo y no estoy pobre para tomar ese tesoro.

Naofumi la miro con una ceja levantada mientras negaba con la cabeza.

-¿Nos estás diciendo que no iras porque el rey es feo y no necesitas su dinero?-El héroe del escudo pregunto, la pelirroja asintió repetidas veces.

-Pues claro.-Ella se rio.- Link, te doy consentimiento para que te quedes con mi condecoración, siempre y cuando no le des nada a Naofumi de ella.-Alesia apunto al pelinegro quien solo chasqueo la lengua pero luego coloco una sonrisa orgullosa.

-¿Yo? ¿Necesitar de tu recompensa? ¡Ja!-Respondió el con aire orgulloso.

Alesia lo ignoro y se fijó en Raphtalia mientras inclinaba la cabeza, como si estuviera pensando algo, volvió a mirar a Naofumi con una mirada de lastima mientras negaba con la cabeza.

-¿Qué?

-Raphtalia, no pude obviar notar que te has tornado más alta.-Ella comenzó suavemente.- Pero creo que tu vestido te queda corto…

-Eso es porque…-Naofumi iba a explicarle pero Alesia le coloco el dedo índice en la boca para que se callara.

-Asumo que, en sus fetiches pervertidos el Cochino del Escudo te ha hecho vestir así para que luzcas tus agraciadas piernas por la calle.-Ella negó con la cabeza para luego mirar a Naofumi de manera penetrante.- Pues es una lástima para él, porque tendrás que ponerte algo para cubrirlas o lo denunciare.

-¿¡Que tú que!?-Naofumi pregunto sorprendido.

El rubio se rio, dada la rara personalidad de Alesia seguramente ella estaba bromeando al respecto, esta al ver al rubio le guiño un ojo discretamente dando a entender que era cierto.

-Creo que tengo algo para ti, Raphtalia.-Ella dijo, la chica la miro, estaba algo sonrojada de la vergüenza.

-¿P-para mí?

-Sí, creo que te quedara.-Alesia le dio un pulgar arria y Raphtalia asintió, ya era incomodo que todo el mundo recalcara el hecho de que su vestido le quedara corto.

Todos se quedaron en silencio un momento, Naofumi miraba al suelo con vergüenza al ser llamado Cochino del Escudo además de ser amenazado de ser denunciado, Link pensaba en una pregunta para hacerle a la pelirroja, Raphtalia por su parte solo esperaba que Alesia le dijera para darle la ropa y esta última solo se soplaba el dedo para matar el tiempo.

Finalmente Link apoyo su mano en la mesa y miro a la pelirroja con fuerza, esta le devolvió la mirada y negó con la cabeza.

-Lo siento, pero no voy a besarte.-Alesia le dijo con indiferencia.

-¿Qué?-Link pregunto asombrado por esa respuesta, la pelirroja solo se rio.

-Es broma, ¿Qué ambicionas?

-¿Tú vas a la capital, por casualidad?-El rubio cuestiono mientras se recuperaba de la última broma de ella.

-Sí, iré por allá para inquirir medicinas para el poblado, de hecho se supone que ya debí haberme ido.-Alesia se encogió de hombros.- ¿Ambicionan que los lleve?

Link miro a los demás, Naofumi estaba indiferente y Raphtalia asintió lentamente, el rubio giro hacia ella para decirle.

-Si, por favor.-El héroe del crepúsculo pidió, Alesia asintió mientras se levantaba y colocaba un pie en la mesa e inflaba su pecho.

-¡Bueno! ¡Es hora de marchar a la capital, Cochino del Escudo, Héroe del crepúsculo y mujer indecente!-Ella dijo en voz alta, Naofumi se tapó la cara con su escudo y Raphtalia hizo lo mismo con sus manos intentando ocultar sus rostros de la vergüenza, Link por su parte solo se rascaba la nuca con nerviosismo.

Todos los estaban mirando.

Posterior a ese pequeño espectáculo todos salieron de la posada, pararon un momento en donde los aldeanos construían y les dijeron que cuando terminaran de hacer sus cosas vendrían a ayudarlos a lo que estos les agradecieron y despidieron.

Fueron al carro de la pelirroja, la quien después de buscar un poco entre cajas saco una falda blanca que le dio a Raphtalia, la llevo a un lugar para probársela y le había quedado perfecto por lo que finalmente termino por regalársela.

Terminaron montándose en el carro y saliendo a toda carrera hacia la ciudad, Alesia le había dicho que esta vez si los llevaría hasta la capital y que después se sacaría una excusa para no ser perseguida por los guardias.

El viaje no tomo mucho tiempo, ya que la pelirroja fue a máxima velocidad, los héroes tuvieron que tomarse de los extremos del carro para no salir volando por algunos desniveles que había por el camino que hacían que el carro saltase junto a ellos.


. . .

Llegaron a la ciudad es menos de media hora, todos bajaron del carro y se adentraron en la urbe, Alesia se separó del grupo diciendo que tenía trabajo que hacer y que los vería después, así que se despidió de ellos.

El grupo se detuvo un momento en la plaza central de la ciudad, habían varias bancas para sentarse y una gran fuente de agua en el medio del lugar, todos se sentaron en una de las bancas, tomándose un pequeño descanso y viendo que es lo siguiente que harían.

Raphtalia se levantó y pregunto a ambos.

-Bien, aun es de día, ¿Qué haremos ahora?-Ella cuestiono, tanto Link como Naofumi la miraron, mientras a ambos les venían a la cabeza los planes que tenían.

Naofumi se dijo así mismo que se encargaría de que Raphtalia ya no fuera más su esclava, iba a tomar las medidas necesarias para ello, Link por su parte quería regalarle algo que él había usado a la chica, ambos querían darle algo que sirviera para hacerle ver la amistad y el cariño que tenían con ella.

Siendo que la acogieron cuando era una niña desnutrida y sucia, ahora era una mujer de envidiable belleza, de hecho, Link creía que incluso era más hermosa que la Princesa Zelda y eso era ya decir mucho.

Link fue sacado de sus pensamientos cuando Naofumi carraspeo la garganta, para decir sus siguientes planes:

-Raphtalia, quiero darte una sorpresa.-Naofumi palmeo sus manos mientras se levantaba, Raphtalia inclino un poco su cabeza mientras se colocaba el dedo índice en su barbilla.

-¿Qué clase de sorpresa?-Pregunto ella curiosa.

-Si te lo digo, no será una sorpresa-Naofumi contesto.- Yo te guiare, te ordeno que cierres los ojos hasta que lleguemos.

Raphtalia retrocedió unos pasos cuando Naofumi se levantó, nerviosa de hacia donde la llevaría el pelinegro, pero finalmente termino cerrando los ojos, confiando en el héroe del escudo.

Naofumi giro para buscar a Link con la mirada pero se sorprendió al no verlo, este había desaparecido de la banca, él lo busco por todos lados con la vista, pero no pudo encontrarlo.

Se quedó sorprendido un momento pero luego se encogió de hombros, según sabia el rubio también tenía cosas que hacer en la ciudad, así que atribuyo su repentina marcha a eso, tomo a Raphtalia de los hombros y la fue guiando hacia un lugar…


. . .

Link se había separado del grupo y caminaba a través de las calles de la ciudad, se dirigía hacia la tienda de Erhard, en busca del objeto que le había dado para ser restaurado, no dudo ningún momento en separarse de esa forma del grupo, siendo que era su oportunidad de buscar lo que había enviado.

Giro una calle mientras caminaba rápidamente, las miradas se concentraban en él, pero las ignoraba ya que era lo mejor para no causar problemas, finalmente después de varios minutos llego a la tienda del herrero, entrando con cuidado y viéndolo sentado en el mostrador jugando con sus propias manos para matar el aburrimiento.

El rubio avanzo un poco mientras carraspeaba su garganta sonoramente para dar a relucir que había llegado, el calvo lo miro sorprendido pero después coloco su sonrisa de siempre.

-¡Jo! Pero si es mi amigo el héroe del crepúsculo, ¿Vienes a buscar eso, chico?-El calvo pregunto sabiendo las razones por las cual él había venido, Link por su parte solo asintió.-Bien, dame un momento chico.

El calvo desapareció del mostrador, introduciendo en la puerta que había detrás de este, se escucharon diversos ruidos que iban desde cosas cayendo hasta cosas siendo cortadas, Link se encogió de hombros ante esto para restarle importancia a la situación.

Al cabo de un momento Erhard salió de la puerta con una sonrisa adolorida mientras tenía en sus brazos lo que parecía ser una espada, este se la entregó a Link con sumo cuidado, tomándola el rubio la examino.

Era la espada de Ordon, estaba en excelentes condiciones, anteriormente después de tomar la espada maestra muy poco uso la de Ordon que se había encontrado en la casa de Rusl, su hoja parecía reluciente y su punta muy afilada, la luz se reflejaba sobre ella, el mango, hecho de cuernos de cabra de Ordon estaba como nuevo.

En definitiva sería un muy buen regalo.

-Vaya, quedo fantástica.-Link dijo mientras la miraba desde todos los ángulos posibles, la verdad se veía bastante bien, Erhard se rio con fuerza mientras se apoyaba en el mostrador.

-Por supuesto chico, he hecho un buen trabajo.-El calvo se halago con orgullo.- Debes cuidarla muy bien, antes de que me la dieras estaba en muy mal estado…

Link se rasco la nuca con vergüenza, en realidad él le daba continuo mantenimiento en el momento en el que la usaba, pero luego de adquirir la espada maestra dejo a un lado la de Ordon, solo usándola en momentos puntuales y descuidando su mantenimiento completamente, por ende la espada había acabado en muy mal estado.

Hasta que Erhard metió mano, claro está.

Finalmente coloco la espada cuidadosamente de nuevo en el mostrador mientras miraba al calvo.

-¿Cuánto es?-Pregunto el rubio mientras buscaba su bolsa de monedas, el herrero se cruzó de brazos mientras pensaba.

-Bueno, más que todo he afilado en extremo la espada, no estaba tan mal.-El explico.- Con unas cuantas piedras de afilar las mantendrás al cien todo el tiempo, así que te cobro unas… 20 monedas de plata.

Al rubio le pareció un precio asequible, por eso le gustaba la tienda de Erhard, siempre les ofrecía descuentos y buenos precios, además de que sus armas y trabajos gozaban de muy buena calidad, la verdad no sabía porque la tienda no era muy conocida.

Luego de un rato de buscar, saco las monedas necesarias y se las dio al herrero, este las guardo y Link tomo su arma, para posteriormente despedir al calvo con un movimiento de cabeza y salir del lugar en dirección de donde estaban Naofumi y Raphtalia.


. . .

Raphtalia caminaba prácticamente a ciegas por las calles de la ciudad, sin saber a dónde Naofumi la llevaba, un sentimiento de nerviosismo la embargaba, estaba segura de que el pelinegro le tenía una sorpresa preparada para ella, pero la curiosidad y los nervios la estaban matando, prueba de ello era su cola que se agitaba rápidamente de un lado a otro.

Naofumi se dio cuenta de ello y sonrió mientras la tomaba de los hombros.

-Ya casi llegamos.-Le comento el héroe del escudo para intentar calmar sus nervios, sin éxito ya que su cola se empezó a agitar más rápido.

Siguieron caminando lo que a Raphtalia le pareció una eternidad hasta que finalmente Naofumi se detuvo, ella estaba impaciente para abrir los ojos.

-Bueno, hemos llegado. ¡Sorpresa!-Naofumi dijo en voz alta, Raphtalia abrió los ojos con una sonrisa ilusionada… La cual se convirtió directamente en una expresión seria.

Estaban en el frente de la tienda de esclavos.

Instintivamente Raphtalia giro hacia Naofumi con una mirada severa, este solo se rasco la nuca con nerviosismo.

-Amo Naofumi, ¿Qué hacemos aquí?-Pregunto ella con tono serio.

-Tengo algo para ti. Vamos.-El respondió mientras comenzaba a avanzar hacia adentro, se detuvo cuando vio que Raphtalia no lo seguía, suspiro.-Raphtalia, confía en mí.

Raphtalia se cruzó de brazos, pero finalmente camino siguiendo a Naofumi y ambos entrando al horrible lugar.


. . .

El interior era tan tétrico como de costumbre, los esclavos estaban enjaulados, la mayoría de ellos semi-humanos, todos miraban al par, algunos con miedo, otros con esperanza de poder ser comprados y otros con indiferencia.

El ambiente era tenso, ellos sentían como si alguien fuera a saltarles en cualquier momento, pero siguieron avanzando, sin encontrar nada más que esclavos enjaulados. Naofumi miro a Raphtalia, quien dirigía su vista hacia el piso para no ver a su gente en tal miserable estado.

Volvió a lo que hacía, intentando no sentir lastima por las personas a su alrededor, no ayudaría en absolutamente nada mas haya de hacerlo sentir mal. La primera vez que había entrado aquí, la ira y el dolor de la traición le hicieron ignorar todos estos sentimientos inconscientemente.

Que tonto había sido en ese entonces.

Naofumi dio un gran pisotón que resonó por todo el lugar, haciendo que Raphtalia se fijara en él, alarmada y varios semi-humanos gritaran de miedo al pensar que les haría daño, el pelinegro ignoro esto y carraspeo su garganta de manera bastante exagerada.

-¡Escoria esclavista! ¿Dónde estás?-Pregunto Naofumi en voz alta una vez había terminado de actuar para intentar llamar la atención del pequeño hombre en el caso de que estuviera cerca.

Paso un tiempo antes de que ellos sintieran pasos a sus espaldas, giraron para encontrarse con el hombre bajito, estaba trajeado como siempre, sin embargo algo destacaba del…

Estaba enojado…

Eso decía sus facciones, endurecidas y apretando los dientes, las venas se marcaban en su sien y la oscuridad del lugar lo hacía parecer para Naofumi una especie de Gnomo intimidante.

Por raro que pareciera, volvió inmediatamente a su actitud de siempre mientras ponía esa sonrisa tan desagradable y avanzaba hacia el héroe del escudo.

-Oh, héroe del escudo. ¿Qué puedo hacer por...?-Se detuvo cuando vio a Raphtalia, quien estaba detrás de Naofumi, este por un momento pudo jurar que los ojos se le iluminaron.- ¡Oh, que belleza es esta que tengo ante mí!

-Eh…-Raphtalia retrocedió un paso mientras ponía una expresión indescriptible, el vendedor se acercó a ella con rapidez y esta se escondió detrás del pelinegro.

-¿Es esta la niña que le vendí hace rato?-Naofumi asintió lentamente, el vendedor rio.- ¡Fantástico! ¿Aún es virgen no? ¡Jajá! Claro que no, señor violador, ¡Ofrezco 20 monedas de oro por ella!

-¡O-oye! Todavía soy virgen.-Raphtalia le reclamo con enojo y vergüenza.

-¡Sensacional! ¡Ofrezco 50 monedas de oro por ella!-Dijo el mientras sacaba una bolsa con pesadas monedas, Naofumi se colocó la mano en el mentón pensativo.

Silencio.

-Está bien, acepto.-Respondió el, el esclavista sonrió victorioso.

-¿Q-que…?- Raphtalia miro a Naofumi asombrada, este al ver su mirada suspiro, al parecer ninguno había captado la broma.

-Solo bromeaba, ella no está en venta.-Explico finalmente Naofumi mientras negaba con la cabeza.

El esclavista zapateo furioso para después colocar de nuevo su sonrisa de negocios, recobrando por completo su compostura.

-Bueno, entonces dime, ¿Qué puedo hacer por ti, mentiroso del escudo?

Naofumi cerró los ojos por un momento, al abrirlos miro a Raphtalia quien aún no entendía la obvia y única razón por la cual habían venido hasta este lugar, por lo que decidió ser sencillo y directo, apunto hacia el pecho de Raphtalia.

-Quiero que le quites su sello de esclavo.-Pidió Naofumi, la Semi-humana quedo atónita con lo que el pelinegro había pedido, sus hombros se tensaron, iba a acabar el contrato que tenían…

¿No será que…?

-A-amo Naofumi, ¿no ira….?-El héroe del escudo sabiendo lo que Raphtalia iba a decir negó con la cabeza mientras volteaba a mirarla.

-No, no voy a abandonarte, Raphtalia.-Naofumi dijo, ella instintivamente relajo los hombros.- Seguiremos viajando juntos, pero ya no serás mi esclava, ahora serás mi amiga y compañera.

-P-pero… A mí no me molesta ser su esclava, usted es una buena persona, Amo Naofumi, este sello representa la confianza que yo tengo en usted.-Raphtalia expreso, Naofumi acaricio sus cabellos mientras fruncía ligeramente el ceño.

-Lo sé, pero es mi decisión, tú también eres buena persona y esta es una forma de demostrarte que confío en ti. Así que por favor, acéptalo. Este es mi regalo para ti.-Naofumi le dijo finalmente con una sonrisa.

Un sentimiento de felicidad corría por el cuerpo de Raphtalia, el que Naofumi confiara tanto en ella como para quitarle el sello la hacía muy feliz, sonrió inconscientemente.

-Bueno, supongo que no tengo otra opción.-Ella finalmente acepto con una pequeña sonrisa que intentaba disimular.

Volvieron a la oscura realidad de donde se encontraban cuando el vendedor se aclaró la garganta, llamando la atención de ambos.

-Bueno, ¿Quieres quitarle el sello a la belleza, no?-El pequeño hombre pregunto, recibiendo una respuesta afirmativa por parte de Naofumi.

-¿Cuánto costara?

-30 Monedas de plata.-Respondió el sin dudar, al parecer era un hombre de negocios hecho y curtido, incluso hasta Erhard pensaba un poco antes de dictar los precios de sus productos, pero este hombre lo hacía al segundo.

Naofumi asintió y le dio el dinero al vendedor, este los llevo a la misma mini-carpa que estaba dentro del lugar, la cual se veía más amigable que la parte donde estaban "los productos", él se acercó al par.

-Bueno, belleza, siéntate allí.-El apunto hacia una silla que estaba en el centro del lugar, Raphtalia siguió las indicaciones en silencio mientras era observada a todo momento por Naofumi, quien se cercioraba que el esclavista no hiciera ninguna cosa extraña.

El pequeño hombre fue hacia un rincón del lugar, buscando unas cosas, volvió al cabo de unos segundos con un pequeño frasco tapado. Al destaparlo libero una pequeña nube de gas que apesto todo el lugar.

-¿Qué es eso? ¿Diarrea en frasco?-Pregunto Naofumi mientras agitaba su mano por su cara intentando ahuyentar el olor.

El vendedor no respondió y avanzo a Raphtalia, vertió todo el contenido del frasco sobre su torso, sonidos de vapor empezaron a escucharse al igual que pequeños gemidos de incomodidad.

El sello de Raphtalia se estaba evaporando, no demoro mucho el proceso hasta que Naofumi pudo apreciar en frente de él un mensaje que ponía.


Notificación:

La posición de Raphtalia ha cambiado de Esclavo (a) a Compañero (a).


Naofumi hubiera sonreído si no fuera por el pésimo olor que emanaba de todo el lugar, definitivamente el pelinegro empezaba a pensar que eso que había en el frasco era diarrea o similar, es que olía horrible.

-¡Jojojo! Felicidades, ya no eres una vil esclava, ahora eres libre.-Exclamo feliz el hombre mientras caminaba hacia Naofumi con una mano extendida, este le paso una bolsa con monedas que el vendedor conto cuidadosamente.- Aquí hay 35 monedas de plata.

-Quédatelas, por las molestias, ¿La ibas a pedir de todos modos, no?

-¡Jojojo! Que bien me conoce.

Raphtalia se levantó de la silla, se tapaba su nariz para no oler nada, se acercó a Naofumi quien también hizo lo mismo, inmediatamente entendió que ella también era la que Olía mal al ser mojada con ese líquido.

-Raphtalia, tienes que darte un baño, vámonos de aquí.-Le comento Naofumi a ella quien respondió asintiendo para empezar a salir de allí.

-¡Fue un placer hacer negocios con usted!-Dijo el hombre mientras los veía irse.

Caminaron a través de todo el lugar, pasando por el lado de todos los enjaulados que se encontraban allí, intentaron no mirarlos hasta que finalmente salieron.

Su siguiente objetivo sería una posada en la cual pudieran descansar y bañarse, porque olían a podrido.

Recorrieron las calles, intentando pasar por donde estuviera el menor número de gente posible, esto por petición de Naofumi, no quería ganarse también el apodo del "Podrido del escudo", por lo que tomaron todos los callejones y atajos que pudieron.

Obviamente, los iban a descubrir una vez entrada a la posada, pero al menos prolongaría esto lo más posible.

Doblaron una esquina y se encontraron con la posada en frente de ellos, no había gente por la calle, lo que era bueno para ellos, entraron finalmente y rápido, afortunadamente tampoco había mucha gente allí dentro, salvo una personilla.

Link estaba allí.

Link, quien estaba sentado en una de las bancas cerca del mostrador hablando con la maid del lugar, a pesar de su mala reputación no parecía verse muy incómoda, incluso se le notaba algo animada. Ambos voltearon cuando los vieron llegar y el rubio levanto una mano en señal de saludo.

-Hola. Los estaba esperando.-Link los saludo con tranquilidad mientras se acercaba a ellos, se quedó a medio camino mientras empezaba a oler el aroma que empezaba a inundar el lugar.- ¿Dónde han estado? Huelen horrible.

-¿Dónde crees tú?-Pregunto Naofumi ligeramente ofendido al ser llamado en pocas palabras apestoso.

-¿Con el esclavista? Los estaba buscando pero después me apareció la notificación de que Raphtalia ya no era esclava así que decidí venir aquí y guardarnos una habitación para esperar a la noche.-Link explico.

-Sí, Raphtalia ahora es oficialmente nuestra compañera.-Naofumi expreso.

-Claro, ¡Felicidades, Raphtalia! Sabes que eres una parte importante del grupo.-Link felicito con una sonrisa.

-G-gracias.-Ella respondió tímidamente.

Naofumi frunció los labios mientras le pasaba la mano al rubio por los hombros y lo atraía hacia él, quería consultar algo rápidamente ya que le estaba dando curiosidad un hecho…

-Ps, oye… Pensé que aquí en la posada nos odiaban desde lo que paso con Motoyasu la última vez…-Naofumi le susurro, Link se alejó un poco mientras se olfateaba a sí mismo para cerciorarse de no oler mal también.

-Ni idea, desde que llegue me han tratado bien.-El rubio respondió encogiéndose de hombros.- Aunque… Antes el posadero era un hombre, se me hizo raro que ahora fuera una mujer.

A Naofumi le pareció muy extraño ese hecho, sin embargo decidió no decir nada y actuar normal, de todas formas lo único raro era que el maid de la posada cambiara tan repentinamente.

-Bueno, no importa. ¿Dónde está la habitación que rentaste? Quiero bañarme.-El pelinegro expreso mientras se olía hacia mismo y hacia caras de asco.

-Yo también quiero saber.-Raphtalia lo apoyo, sin hacer tanto drama.

Link avanzo entre ellos, mientras el par empezaba a seguirlo para alcanzar la habitación y por ende, el baño, después de un rato de caminar llegaron, entrando poco a poco y observando el lugar, con un pequeñísimo detalle que llamo la atención de ambos.

Había una espada clavada en el piso…

-¿Y eso?-Pregunto Raphtalia mirando el arma.

-¿Sabes que esto es alquilado, no?-Naofumi le miro con un tic en el ojo.

Link avanzo hasta el centro de la habitación, ignorando a Naofumi y saco la espada del suelo, mientras la miraba, preparándose para despedirse de ella, la extendió a Raphtalia y está sin saber que hacer solo lo miro.

-Esta es un arma que yo use antes en mis aventuras.-Link le dijo.-Fue hecha por mi maestro, no es mágica ni especial, pero tiene gran valor para mi…-El rubio con su otra mano tomo la hoja de la espada y se la extendió de nuevo a Raphtalia.- Quiero que la tengas.

Raphtalia abrió los ojos sorprendida, Link ahora le estaba dando una posición muy preciada para él. El rubio lo hacía como una prueba de que eran compañeros, la espada de Ordon era uno de los grandes recuerdos de su villa pero estaba seguro que con ella estaría en buenas manos.

-¿E-estas seguro, Link?-Ella pregunto nerviosa mientras tomaba la espada con ambas manos y el rubio la soltaba para que ella pudiera tenerla.

-Si. Esa daga que usas ya no sirve de mucho.-El respondió con una sonrisa.-Además, yo todas mis técnicas las aprendí usando esa espada, creo que como mi aprendiz es correcto que la tengas.

Raphtalia asintió mientras miraba la espada desde todos los ángulos posibles, finalmente la aseguro guardándola en su cinturón mientras extendía los brazos dejando a Naofumi y Link curiosos.

-¿Qué pasa?-Pregunto Link.

-Abrazo.-Respondió Raphtalia mientras abría las manos, el rubio se acercó a ella, abrazándola, Naofumi por su parte solo cerró los ojos mientras cruzaba los brazos y fingía una risa malévola.

-No te abrazare, ¿Acaso crees que yo, al que llaman Máquina Infernal Asesina sin Corazón abrazaría a alguien?-Dijo el, Raphtalia negó con la cabeza y lo tomo de uno de sus brazos, atrayéndolo hacia el abrazo.

Ahora muchas cosas habían cambiado, Raphtalia yo no era su esclava, ahora era amiga y compañera, ambos héroes demostraron su amistad a través de acciones que la hicieran ver lo que ella valía para los dos, tenían nuevos amigos y su reputación en algunos lugares como Riyute, empezaba a mejorar.

La situación para los héroes iba de buena en mejor, solo tenían que esperar a que anocheciera para dirigirse al castillo para reclamar la recompensa ganada por participar en la Ola, no querían ir hacia allí, sin embargo la situación lo ameritaba ya que el dinero empezaba a escasear.

Ahora, solo quedaba esperar al anochecer.

-… Raphtalia….-Naofumi hablo lentamente.

-Solo un poco más.-Ella respondió mientras apretaba su abrazo, Link suspiro.

-Abrázame luego, sin ofender pero apestan, ahora tendré que bañarme yo también.-Link les comento con voz apagada.

Fue allí cuando Naofumi recordó que no se habían bañado y apestaban.

Maldita sea…


Continuara…


N.A: Hola, aquí volví yo con el capítulo 12 de esta historia, aquí no seguimos mucho los acontecimientos de la trama principal, sino que desarrollamos unas cuantas cositas.

Quería disculparme por no poder actualizar, he tenido problemas con el internet además de que ahora estoy en la universidad estudiando Ingeniería Informática y se me está haciendo difícil el escribir seguido.

Pero aclaro, no, no voy a abandonar el fic sin embargo estoy obligado a cambiar el ritmo de actualizaciones a cada 1-3 semanas, ya que solo tengo libres los miércoles y los fin de semana para escribir, pero no puedo dedicar el 100% de ese tiempo porque tengo otras cosas que hacer.

Eso contando el hecho de que he tenido bloqueo para escribir, por eso estoy estimulando mi creatividad escribiendo otro fic corto y algunos oneshots (Ya publique el primero, es de Monster Hunter y no es muy convencional… Publicidad barata xD Los invito a leerlo y que me digan que tal) ya que en la creación mi imaginación vuela y salen algunas ideas para la historia además de que es divertido.

El progreso es lento, pero seguro, obviamente no me he olvidado de algunas labores que llevo pendientes desde el capítulo 10, es decir editar los primeros capítulos del fic, aún me encuentro en eso, hasta el momento los 3 primeros están editados y mejorados en algunos fallos que tenían. Para el capítulo 13 estarán corregidos la mayoría y subidos.

Ahora tengo la agenda algo apretada, pero prometo que las actualizaciones seguirán viniendo, algo más tardadas pero seguras, intentare hacer los capítulos más largos ya que creo que es mejor dada la espera.

¡Falta poco para que más eventos importantes empiecen a pasar en la historia!

¡Muchas gracias a Roy4, Max-Aventure, SpartanV626, James Birdsong, Fox McCloude, Leozx95 y L por sus reviews!

En fin, ¿Qué opinan de este capítulo?