Capítulo 1.- Chico nuevo en la cuadra.
Como de costumbre para la joven que poseía el Miraculous de la creación y la buena suerte, Marinette Dupain-Cheng, estaba llegando tarde a la escuela.
Ser una heroínaa era agotador para ella, especialmente en sus noches de patrullaje, donde se aseguraba de que no hubiera ciudadanos akumatizados causando problemas. Y los constantes coqueteos de Chat Noir sólo hacían que sus patrullajes fueran más agotadores.
Y como tal, la joven se había quedado dormida, y ahora tenía sólo un par de minutos para llegar a la escuela antes de que su primera clase comenzara. Para su fortuna, todo su tiempo como Ladybug había dado sus frutos, ya que podía correr más rápido y durante más tiempo.
Después de un corto momento, Marinette llegó a la escuela, pero su corazón dio un sobresalto, no sólo porque la campana sonó en ese momento, sino también porque vio a su amor platónico, Adrien Agreste, salir de un coche mientras bostezaba. Marinette se escondió rápidamente junto a las escaleras mientras Adrien caminaba hacia la entrada de la escuela, luego Marinette suspiró, una vez más, su timidez estaba haciendo su vida más difícil.
Después de eso, la descuidada chica sintió que alguien golpeaba su cabeza.
- Marinette, ¿qué no ya se te hizo tarde para la escuela? - Dijo la voz chillona de Tikki.
Marinette soltó un gritito y rápidamente agarró a la pequeña kwami, y la puso en el bolso especial. Luego se apresuró a su salón de clase y trató de entrar en él sin interrumpir la clase, pero para su desgracia, la Srta. Bustier se volvió hacia ella mientras aparentemente estaba presentando a un nuevo estudiante al resto de la clase.
- Ah, señorita Dupain, llega tarde otra vez. ¿Puede tomar su asiento tranquilamente mientras nuestro nuevo compañero se presenta? - Dijo la Srta. Bustier.
Marinette soltó una risita nerviosa mientras se apresuraba a sentarse junto a Alya, que no pudo evitar reír ante la desgracia de Marinette.
- Bueno, como decía, hoy tenemos un nuevo estudiante de intercambio de Estados Unidos, por favor dénle una cálida bienvenida a nuestro nuevo compañero de clase.
El adolescente de cabello castaño junto a la maestra dio un paso hacia delante e hizo una ligera reverencia mientras sonreía y rió nerviosamente.
- Hola, soy Peter Parker, vengo de Queens. - Dijo Peter nerviosamente.
- Bueno, Sr. Parker, puede ir a tomar asiento ahora, la clase está por comenzar. - Dijo la Srta. Bustier.
- Por supuesto, Srta. Bustier...
El descuidado adolescente corrió al fondo de la habitación, tropezando con algunas de las mochilas de sus nuevos compañeros de clase, y ganando algunas risas burlonas de Chloé.
- Parece que el nuevo es tan torpe como tú, Marinette. - Chloé rió entre dientes.
- Cállate, Chloé. - Gruñó Marinette.
(Luego)
Mientras la clase pasaba sin ningún tipo de ataque de akuma, Marinette notó algunas cosas sobre el nuevo estudiante; Peter era muy inteligente, aunque tenía algunos problemas para hablar, probablemente porque era estadounidense; él era muy tímido, ya que no hablaba con nadie, y aparentemente era bastante torpe, casi tanto como ella.
Y cuanto más lo veía, Marinette no podía evitar ver un parecido con ella.
Mientras Marinette estaba ocupada pensando y echando vistazos a Peter mientras las clases continuaban su curso, Alya le dió un ligero codazo para llamar su atención.
- Marinette, ¿pasa algo? Has estado mirando al chico nuevo desde hace bastante tiempo. - Dijo Alya antes de sonreír un poco. - ¿Podría ser que te gusta?
- ¡¿Qué?! ¡No!... Quiero decir... no es como si no pudiera gustarme... es lindo y todo eso... ¡Ugh! ¡Deja de jugar conmigo! - Replicó Marinette tan bajo como podía, mientras se sonrojaba.
- Tranquila, chica, solo estoy bromeando. Sé que solo tienes ojos para Adrien. - Rió entre dientes la chica con gafas. - Pero lo has estado mirando durante bastante tiempo, ¿por qué?
- No sé... hay algo... raro, con él.
- ¿Aparte del hecho de que es tan torpe, tímido y bondadoso como tú?
- Él no es como yo...
- Por favor, Marinette, si tuviera ojos azules o pelo más oscuro, podría ser fácilmente confundido con tu hermano.
- Jajaja, qué hilarante... - Dijo Marinette sarcásticamente.
- Alya, Marinette, ¿acaso mi clase está interrumpiendo su charla? - Dijo la Srta. Bustier. - ¿Tengo que enviarlas a la oficina del director?
- Lo siento, no era nuestra intención interrumpir. - Dijo Marinette nerviosamente.
- Entonces guarden silencio y presten atención a la clase.
Las dos chicas dejaron de hablar y se concentraron en la clase de nuevo, pero aún así, Marinette no podía dejar de pensar que había algo extraño sobre el nuevo alumno, Peter Parker.
Sin embargo, en ese segundo, el suelo tembló y se oyó una poderosa explosión. Entonces un coche destruyó la entrada de la escuela y el pánico comenzó a extenderse sobre los ciudadanos alrededor y dentro de la escuela.
- Estudiantes, es mejor que se vayan ahora, ¡pero no olviden leer el capítulo 13 para mañana y terminar esta lección! - Dijo la Srta. Bustier mientras sus estudiantes tomaban sus mochilas.
La clase, al igual que los demás estudiantes de la escuela, evacuaron las instalaciones tan rápido como pudieron, mientras que Marinette se dirigió a un lugar oculto donde podía transformarse.
- ¿Qué está pasando, Marinette? - Preguntó Tikki mientras salía volando de su pequeña bolsa.
- No lo sé, Tikki, pero no tenemos mucho tiempo. - Dijo la chica. - ¡Tikki, motas!
Unos momentos después, Marinette, ahora siendo Ladybug, lanzó su yoyo a una farola y siguió el sonido de los gritos y la conmoción.
Pronto, a ella se le unió su compañero de lucha contra el crimen, quien lograba seguirle el paso saltando en los tejados cercanos.
- Hola, Bugaboo. - Dijo Chat Noir coquetamente con un guiño mientras seguía corriendo y saltando sobre los tejados.
- Ahora no, Chat, tenemos que encontrar a quien está causando problemas. - Dijo Ladybug.
- Ahí está la fuente de toda la conmoción.
Chat Noir apuntó a una calle, donde algunos ciudadanos en pánico seguían huyendo. Después de eso, el dúo heroico aterrizó en una azotea y jadeó al ver a un hombre con una especie de enorme traje de rinoceronte, saliendo de un banco con varias bolsas llenas de dinero.
Pronto, los dos héroes aterrizaron frente a él, con sus armas listas para luchar.
- Oye, amigo, creo que todo ese dinero no es tuyo, ¿por qué no lo devuelves? - Dijo Chat Noir.
- ¡Cállate, pequeño mocoso! ¡Y salgan de mi camino antes de que los aplaste! - Dijo el hombre con traje de rinoceronte.
- Bueno, intentamos advertirte...
- ¡Chat Noir, cuidado! - Dijo Ladybug mientras tacleaba a su compañero en la lucha contra el crimen.
Justo cuando los héroes cayeron al suelo, oyeron un fuerte golpe cuando un buzón cayó justo detrás de ellos. Luego Chat rodó a los dos en el suelo mientras una farola golpeaba el lugar donde estaban. Entonces los héroes vieron como el hombre rinoceronte usó la farola varias veces para tratar de golpearlos, por lo que Ladybug siguió rodando en el suelo junto con Chat Noir, evadiendo la farola con bastante facilidad. Pero pronto se encontraron contra un coche, lo que les hizo soltar un gritito ahogado, y que se distrajeran lo suficiente para que el atacante tratara de golpear a los héroes de nuevo.
Ladybug y Chat Noir vieron que no tendrían manera ni tiempo suficiente para evadirse de nuevo, así que Chat rodó encima de Ladybug para protegerla del golpe, luego cerró los ojos y mentalmente se preparó para el dolor. Sin embargo, apenas una pulgada antes de que la farola pudiera golpear la espalda de Chat Noir, una especie de hebra blanca la atrapó y se la arrebató de las manos al hombre rinoceronte, lo que hizo que el villano se volviera en la dirección desde donde la hebra había venido con una mirada asesina en los ojos.
Ladybug y Chat Noir notaron que su atacante se había detenido de repente, así que abrieron los ojos y vieron a un adolescente de cabello castaño que vestía un curioso traje rojo y azul con un diseño de red en las partes rojas y una pequeña araña en el pecho, y una máscara roja con ojos blancos que tenía un diseño de telaraña. Sin embargo, lo más confuso del recién llegado era que estaba parado completamente horizontal en una pared.
- ¿Sabes algo, grandote? - Dijo el adolescente mientras saltaba de la pared al suelo. - Tomar cosas que no te pertenecen, dañar propiedad pública y atacar a la gente son cosas malas, ¿por qué lo haces?
- ¡Porque quiero! ¡Nadie puede detener a Rhino! - Dijo el villano.
- ¡Yo no apostaría a eso! - Dijo Ladybug mientras ella y Chat Noir se ponían de pie.
- ¡Tres mocosos no son nada contra mí!
- No lo sé, yo he podido contra los villanos como tú por cuenta propia, en el pasado, con Ladybug y Chat Noir de mi lado, definitivamente no tienes ninguna oportunidad. - Espetó el adolescente.
- ¿Qué te hace pensar que estamos de tu lado? - Preguntó Chat Noir.
- Hum, no lo sé, ¿tal vez el hecho de que definitivamente quieren detener a ese tipo tanto como yo? ¿O tal vez porque acabo de salvarlos?
- ¡Cállate! - Rugió el rinoceronte.
El villano bufó como un verdadero rinoceronte enojado y cargó contra el recién llegado con su cuerno listo para empalarlo, pero el héroe araña saltó sobre su espalda y lo propulsó contra el suelo, haciéndole caer de bruces en la calle mientras el héroe aterrizaba enfrente de Ladybug y Chat Noir.
- ¡Oh, olé! - Rió entre dientes el héroe araña.
- ¡Deja de moverte, insecto! - Ordenó Rhino.
- ¿Por qué no intentas obligarme, gordo? - Dijo el joven.
El hombre con cuernos estrelló las manos en el suelo en frustración, entonces se levantó y agarró un coche cercano para lanzarlo al adolescente listillo, pero luego oyó un fuerte grito que le hizo dar vuelta y vio a una madre y su hijo no tan lejos detrás del grupo de adolescentes. Entonces sonrió maliciosamente y dijo:
- Ustedes son capaces de esquivar esto, ¡pero ellos no lo harán!
Con eso dicho, Rhino lanzó el coche a los ciudadanos asustados.
El adolescente anónimo, Ladybug y Chat Noir, soltaron un grito ahogado, y luego los jóvenes parisinos saltaron para ayudar a la indefensa madre, pero para su sorpresa, antes de que pudieran notarlo, el adolescente que vestía rojo y azul de alguna manera logró tejer una especie de red frente a los ciudadanos, la cual atrapó el coche. Sin embargo, el coche seguía su camino hacia ellos, por lo que el desconocido saltó delante de la mujer y su hijo, y lo detuvo a sólo un par de centímetros de ellos.
- ¡Oye! ¿No te dijo tu mamá que no es bueno arrojarle cosas a otros? - Espetó el héroe de azul y rojo.
Después de eso, el adolescente usó la red que había tejido para lanzar el coche de vuelta al atacante, golpearlo directamente y hacer explotar el coche.
Inmediatamente después de eso, Ladybug y Chat Noir se acercaron rápidamente hacia el adolescente mientras la madre tomaba a su hijo en brazos y huía.
La heroína roja estaba a punto de hablar, pero el héroe anónimo le hizo un gesto para que se quedara callada.
- Miren, chicos, sé que no me conocen y no tienen razones para confiar en mí, pero necesito que lo hagan. - Dijo el desconocido mientras mantenía la vista puesta en el fuego frente a él.
- Ya hemos tenido una mala experiencia con alguien que pretendía ser un héroe, ¿cómo podemos saber que no eres otro villano akumatizado disfrazado de héroe? - Dijo Ladybug desconfiando del extraño.
El héroe sólo les mostró una especie de brazalete en su muñeca izquierda, el cual tenía una araña negra.
Ladybug y Chat Noir jadearon al ver eso, pero aún así, Hawk Moth había demostrado que podía falsificar otros Miraculous, por lo cual siguieron desconfiando del recién llegado.
- Hemos visto Miraculous realistas que terminaron siendo falsos, antes, chico. - Espetó Chat Noir.
- Tal vez, pero estoy seguro de que han visto lo que ese tipo puede hacer, y si no lo detenemos, toda la ciudad estará en ruinas en tres días. - Espetó el desconocido antes que los restos del coche fueran arrojados.
- ¡Suficiente! - Rugió Rhino. - ¡Ya no me importan tus planes! ¡Voy a matar a esa peste! ¡Nadie le hace eso a Rhino!
- Whoa, tranquilo, Jumanji, pensé que estábamos divirtiéndonos.
Rhino volvió a rugir y se preparó para cargar contra el trío heróico, mientras el héroe anónimo sonreía.
- Ladybug, ataca sus piernas, Chat Noir, destruye el suelo debajo de él. - Dijo el desconocido.
- ¿Qué? - Preguntaron los dos héroes.
En ese momento, el atacante cargó contra el trío de héroes mientras rugía, con su cuerno listo para empalar a cualquier cosa y cualquiera en su camino.
- ¡Lady, Chat, ahora! - Dijo el adolescente con el traje de tema de araña mientras saltaba. - ¡Mordedura!
Cuando el héroe anónimo saltó, un campo de energía rojiza se formó en su mano derecha mientras hacía un gesto extraño con su mano izquierda y le dispararon otra tela de la muñeca, lo que cegó al monstruo que estaba tratando de pisotearlos. Entonces, Chat Noir corrió a Rhino; Esto hizo a Ladybug salir de su confusión, así que preparó su yoyo y lo tiró a las piernas del gigante mientras Chat Noir se deslizó entre sus piernas y usó su Gataclismo para destruir el suelo bajo él.
Ladybug saltó a una farola cercana y la usó como palanca, e hizo que la mole tropezara, entonces el héroe desconocido empezó a cubrir al enorme monstruo con varias telarañas, las cuales, sorprendentemente, eran capaces de detenerlo.
Entonces el adolescente que llevaba rojo y azul saltó en la espalda de Rhino con una amplia sonrisa y se inclinó para agarrar su cinturón.
- ¿Te molesta que lo tome prestado? - Rió el desconocido mientras arrancaba el cinturón. - Tomaré esos sonidos guturales como un no.
Después de eso, el extraño dejó caer el cinturón al suelo y pisoteó la hebilla, haciendo que una especie de pequeño duendecillo verde saliera de los restos.
- Hora de terminar esto. - Dijo el adolescente mientras abría un pequeño compartimento en un aparato sobre su muñeca derecha.
Tras abrir el compartimento, el héroe recién llegado hizo un ademán con su mano derecha y el aparato disparó lo que parecía ser una hebra de telaraña hacía el duendecillo, logrando capturarlo. La hebra de retrajo hasta meter al duendecillo en el compartimento, el cual se cerró automáticamente y pocos segundos después, el desconocido presionó un botón en el dispositivo liberó al duendecillo, mostrando que ahora era azul.
- Nos vemos, pequeña hada. - Dijo el héroe en voz baja.
Después de que el duendecillo voló, se desvaneció en el cielo, lo que transformó al villano. Pero ya que las telarañas eran ahora demasiado grandes para él, el hombre que había tratado de matar a los jóvenes héroes, trató de escapar, sólo para tener una hebra de telaraña jalándolo hacia atrás y al recién llegado tocando su cabeza con la energía rojiza, lo que lo hizo gritar de dolor y desmayarse poco después de eso. Luego, el adolescente envolvió al hombre con sus redes y lo recogió con facilidad. Después se volvió hacia los otros héroes con una sonrisa cansada.
- ¿Te importaría limpiar el desastre? No tengo ese tipo de poder. - Dijo el recién llegado. - Le entregaré este tipo a las autoridades, y no, es un criminal, confíen en mí, he estado haciendo esto desde hace mucho tiempo, así es como funciona para mí.
- ¡Espera! - Dijo Ladybug.
- No puedo, estoy a punto de transformarme y todavía tengo que dejar este tipo en su nuevo hogar.
- Por lo menos dínos quién eres. - Dijo Chat Noir.
- Oh, ¿dónde están mis modales? - El héroe se rió entre dientes. - Soy su vecino amistoso, Spider-Man.
Y con eso dicho, Spider-Man disparó otra hebra de telaraña a la parte superior de un edificio cercano, tiró de ella ligeramente y se alejó mientras Chat Noir y Ladybug sólo se quedaron allí en confusión y asombro.
(Más tarde)
Ladybug aterrizó frente a la escotilla de la azotea de su casa, desactivó su transformación y rápidamente se precipitó dentro, dejándose caer sobre la cama mientras Tikki volaba hacia la mesita de noche, donde había una pequeña caja con galletas esperando por ella. El kwami rápidamente agarró uno y empezó a comerlo mientras volaba cerca de la cara de Marinette.
- ¿Qué pasa, Marinette? - preguntó Tikki.
- Es ese tipo nuevo... no confío en él. - Marinette suspiró.
- ¿Por qué?
- ¿Recuerdas todo el asunto de Volpina? Me temo que el tal Spider-Man sea como ella.
- Bueno, para ser completamente honesta, puedo asegurarte que él no es como Volpina, pude sentir que su Miraculous era real, pero no pude reconocerlo.
- ¿Qué quieres decir?
- Creo que Spider-Man tiene un Miraculous que ni siquiera sabía que existía.
- ¿Crees que el Maestro Fu sabe algo al respecto?
- Tal vez, pero también debemos intentar investigar algo más por nuestra cuenta.
- Lo haremos, pero por ahora, tengo deberes que hacer...
- ¡Marinette! ¿Estás en casa? - Preguntó la madre de Marinette.
- ¡Sí, mamá!
- ¡Alya trajo tu mochila, la dejaste en la escuela otra vez!
- ¡Lo siento, supongo que me fui sin ella otra vez!
- Ten más cuidado con ella.
La trampilla del suelo se movió un poco, así que Tikki se escondió rápidamente en la mesita de noche de Marinette. Entonces la trampilla se abrió y la cabeza de Alya apareció a través de ella.
- ¿Por qué siempre olvidas tu mochila? - Rió Alya mientras entraba en la habitación de Marinette.
- Oh, ya me conoces, sólo soy una adolescente torpe. - Rió Marinette nerviosamente.
Alya sonrió y negó con la cabeza mientras caminaba hacia el tocador de Marinette, donde puso la mochila de su amiga.
- Por cierto, ¿te enteraste? ¡Hay un nuevo superhéroe! - Dijo Alya. - ¡Y yo lo grabé en acción, haciendo equipo con Ladybug y Chat Noir!
- ¿Oh, enserio? ¿Y quién es este nuevo héroe? - Preguntó Marinette fingiendo que no lo sabía.
- Dijo que su nombre era Spider-Man, y por alguna razón, se llamó a sí mismo un "vecino amistoso".
- Bueno, si me preguntas, no creo que lo sea, recuerda todos los problemas que causó Volpina.
- Eso es porque no has investigado sobre él. - Dijo Alya mientras sacaba su teléfono.
- ¿Qué quieres decir?
- Hice algo de investigación y encontré esto en una página de un diario llamado Clarín o algo así.
Entonces, Alya le entregó el teléfono a Marinette para que pudiera ver un breve video de Spider-Man saltando y capturando a un grupo de ladrones. Pero incluso si era obvio que el héroe estaba ayudando a la gente, por alguna razón el video fue nombrado "¡Amenaza Enmascarada aterroriza a los ciudadanos!".
- ¿Por qué ese tipo lo llama Amenaza Enmascarada? - Preguntó Marinette en total confusión.
- No sé, el tal Jameson hace a menudo hace eso con él... ¿y qué tenemos aquí?... - Sonrió Alya. - Creo que encontré a alguien que podría saber más sobre Spider-Man.
- ¿Quién?
Alya no dijo nada y sólo le mostró una foto de Spider-Man balanceándose con un hombre bajo su brazo, lo que hizo que Marinette no mirara a su amiga.
- Antes de que te enojes conmigo, mira los créditos de la foto. - Dijo Alya.
Marinette suavizó su expresión y echó un vistazo más de cerca, luego se sorprendió al ver el nombre.
- ¿Foto de Peter Parker? - Marinette leyó en voz alta en confusión.
- Sí, ahora creo que sé porqué Peter fue enviado aquí. - Sonrió Alya.
- No lo sé, Alya, no creo que este Peter Parker sea el Peter que acabamos de conocer.
- Dijo que viene de Queens, Queens es un condado de Nueva York, Spider-Man es un neoyorquino y ahora está aquí, y el nombre del fotógrafo es el mismo, no puede ser sólo una coincidencia, Marinette.
- Sigo pensando que es solo una coincidencia, Peter no podría haber sabido que Spider-Man estaría aquí.
- Sólo hay una forma de saberlo. - Alya sonrió decididamente.
(En algún otro lugar)
El héroe adolescente conocido como Spider-Man aterrizó con gracia en el extremo de un callejón sin salida, justo antes de que su traje desapareciera en un destello de luz cegadora, dejándolo de nuevo en su sudadera marrón, camiseta azul, zapatillas grises y jeans azul oscuro.
Poco después, una pequeña criatura roja y azul que se parecía a una araña, con algún tipo de adorno amarillo en la frente, salió volando de un brazalete en la muñeca izquierda del adolescente, luego dicha criatura miró al adolescente con el ceño fruncido, lo que sólo confundió el chico.
- ¿Qué? - Preguntó el adolescente.
- Peter, te dije que dejaras de desperdiciar la Mordedura. - Espetó el kwami.
- No la desperdicié, Leopardon, tenía que noquear a ese tipo. - Respondió Peter bruscamente. - Además, creo que lo hice muy bien.
- Sí, sólo porque Ladybug y Chat Noir estaban allí, si no, estarías bien muerto.
- Si no hubiera estado allí, ellos estarían muertos y nadie habría sido capaz de capturar al duendecillo. - Dijo Peter, luego suspiró. - Y supongo que tenía razón, Verdi sí vino a París, no quiero decir te lo dije, pero te lo dije.
- Sí, sí, tenías razón, ¿y qué? Tenía que suceder al menos una vez en tu vida, debido a las leyes de la probabilidad. - Dijo Leopardon. - Además, si no fuera por el tal Stark, todavía estarías atrapado en Queens, y si te hubieras equivocado, como siempre, habrías dejado Nueva York para nada. Y hablando de Nueva York, ¿recogiste la cámara de la zona de combate, ¿verdad?
- Sí, está en mi bolsillo, sólo espero que Jameson aún quiera las fotos...
- Por lo menos te acordaste de tomarla esta vez.
- Lo que sea, vamos, tía May debe estar muy preocupada.
- Por lo menos te acuerdas de ella.
- Bueno, eso es suficiente, ¿qué significa eso?
- Olvidaste de comprar pastelillos para la cena, y tu mochila.
- Rayos...
Peter abrió su sudadera un poco para permitir que Leopardon volara dentro de ella, luego el adolescente comenzó a alejarse.
- ¿Dónde dejé mi mochila? - Preguntó Peter en voz alta.
- Cerca de la panadería donde tu tía May quería que escogieras los pastelillos, dijiste que era para que pudieras recordar ambos. - Dijo Leopardon desde su bolsillo. - Buena idea, pero no tanto cuando tú no recuerdas ninguna.
- ¿Cómo se llamaba la panadería?
- Peter, olvidarías tu cabeza en alguna parte si no estuviera pegada a tu cuello.
- ¿Te importaría ayudarme al menos una vez? Además, no es fácil ser Spider-Man, un estudiante y un fotógrafo.
- Bien, chico, la panadería era Tom & Sabine Boulangerie Patisserie.
- ¿Sabes algo? No debería darte tu barra de chocolate, eres un cretino conmigo.
- Sabes que necesito comer chocolate para recargar mi energía, así que o me das eso, o te despides del Asombroso Spider-Man.
- Bien, tú ganas, pero si sigues burlándote de mí, no será tan bueno como el que estás acostumbrado a comer.
- Buena suerte con eso, chico, no puedes arruinar el chocolate.
- No tientes a la suerte Parker, Leopardon.
(Mientras tanto)
Dentro de una habitación oscura, donde la única fuente de luz era una ventana, una figura alta que llevaba un atuendo verde y morado, con una máscara que asemejaba a un duende, sonreía ampliamente mientras miraba por la ventana.
- Veo que también viniste a París, insecto. Apuesto a que Stark o Strange están detrás de esto. - El hombre rió maliciosamente. - Pero eso no importa, ni Iron Man ni el Hechicero Supremo pueden ayudarte. Si juego bien mis cartas, incluso ese tonto iluso, Hawk Moth, resultará ser nada más que un peón en mi pequeño plan para el poder absoluto.
Inmediatamente, el dueño de las Mancuernillas Goblin rió maliciosamente mientras caminaba hacia las sombras.
